Tag: Espárrago

  • Crema de espárragos con jamón Ibérico crujiente

    Con esta receta de crema de espárragos con jamón Ibérico crujiente inauguramos el recetario del monográfico de espárragos blancos que os habíamos anunciado.

    Esta es además una receta especial porque con ella queremos participar en el concurso que Recetas de Rechupete ha organizado en colaboración con Le Creuset, mi marca favorita de utensilios de cocina, o sea que ¡deseadme suerte!

    Se trata de una crema deliciosa, no puede ser de otra forma con los ingredientes tan buenos y tan frescos que tiene. Entre ellos, destacan los espárragos frescos de temporada y el jamón Ibérico que le da un toque muy especial.

    Sin más dilación, ya que os hemos explicado todas las bondades del espárrago blanco, nos ponemos manos a la obra que veréis que esta receta Es Pan Comido.

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 kg. de espárragos blancos frescos
    • 1 puerro pequeño
    • 2 patatas
    • 1 vaso de leche entera
    • 100 gr. de jamón Ibérico
    • 4 huevos de codorniz
    • 30 gr. de almendras crudas, sin piel
    • 1 litro de caldo de verduras y pollo
    • 1 cucharada de azúcar moreno
    • Aceite de oliva virgen
    • Sal y pimienta
    • Unas ramitas de cebollino para decorar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pelamos los espárragos con un pela patatas, desde la yema hasta el final del tallo. De los espárragos que tengáis más hermosos, cortáis las yemas dejándoles un trozo tallo (las vamos a utilizar para adornar el plato), el resto lo cortamos en trocitos. Pelamos y troceamos las patatas.

    Paso 2. Troceamos el puerro y lo pochamos en una olla. Cuando esté pochado le añadimos las patatas y los espárragos. Lo dejamos hervir con el caldo, la leche y las almendras entre 15 a 20 minutos, dependiendo del grosor de los espárragos. Una vez cocido todo, sacamos de la olla las yemas con un poco de tallo y las reservamos.

    Paso 3. En un cazo hervimos los huevos de codorniz durante 4 minutos. Una vez hervidos, los pelamos y reservamos.

    Paso 4. Cortamos en tiras el jamón Ibérico. En una sartén echamos un chorro generoso de aceite de oliva y freímos las tiras hasta que queden bien crujientes, que será cuando las saquemos de la sartén y las reservemos. El aceite sobrante, que está impregnado del sabor y aroma del jamón, lo echamos a la olla y lo batimos todo hasta hacer una crema homogénea.

    Paso 5. Ponemos la crema en un plato hondo o cazuela. Adornamos con las yemas de espárragos que habíamos reservado, el huevo de codorniz, las ramitas de cebollino y el jamón crujiente.

    Trucos

    • Si no tenéis pelador de patatas podéis utilizar un chuchillo, pero que esté muy bien afilado u os quedaréis sin la mitad del espárrago.
    • Aunque el jamón crujiente se suele hacer en el microondas u horno, en este caso es mejor hacerlo en la sartén, porque el aceite de freirlo nos aportará gran sabor a la crema.

    Noe – Es Pan Comido

  • Espárragos o Asparagus officinalis

    Hoy inauguramos nuestra primera semana de monográfico, dedicada al espárrago o asparagus officinalis, y más en concreto, al blanco.

    Este alimento de temporada, con grandísimas propiedades nutritivas y de gran versatilidad en la cocina, se merece un post explicativo de qué es y por qué debemos fomentar su consumo.

    Origen

    Los espárragos son los tallos de la esparraguera, planta perteneciente a la familia Liliácea, perenne y propia de las costas mediterráneas.

    Su origen se encuentra en las cuencas de los ríos Tigris y Éufrates, siendo los antiguos Egipcios y Griegos los primeros productores. Unos dicen que fueron los romanos y otros los árabes quienes introdujeron el espárrago en España. Sean  quienes fueren, no podemos por más que darles las gracias.

    A partir del siglo XVIII, el espárrago verde se convirtió en uno de los platos favoritos de la burguesía de la época, pero no fue hasta el S. XIX cuando comienza a cultivarse el espárrago blanco. Dice la leyenda que fue el plato favorito del Rey Luis XIV de Francia.

    Temporada y zonas de producción

    El espárrago es un vegetal de temporada. Nada mejor para saber cuáles son sus mejores meses, que hacer caso a la sabiduría del refranero popular: “Los de abril para mí, los de mayo para el amo y los de junio para ninguno”

    Los principales países productores de espárragos son: Italia, Francia y Alemania. En España, las zonas más famosas del cultivo de espárrago son: La Rioja, Navarra, Aragón, Granada y Aranjuez.

    Tipos de espárragos

    • Los trigueros son espárragos que crecen en estado salvaje. Son los que tienen un sabor más intenso.
    • Los verdes son una variedad cultivada. Son espárragos blancos cuyas yemas se vuelven de color violeta como resultado de su exposición al sol. Son un poco más amargos, pero muy sabrosos. Son muy apreciados en la cocina italiana.
    • Los blancos crecen bajo tierra, preservados de la acción del sol y serán los protagonistas de esta semana monográfica.

    Propiedades nutritivas

    El espárrago tiene un 90% de contenido de agua y apenas tiene calorías, sólo 17 por cada 100 gr. Es muy rico en fibra y es un gran diurético natural. Contiene vitaminas A, C, B1 y B2 y minerales como potasio y calcio. Todo esto lo convierte en un gran aliado de las dietas de adelgazamiento, anti ácido úrico y especializadas en problemas cardiovasculares.

    En la cocina

    Los espárragos tienen muchísimas opciones, pueden cocinarse como guarnición o como plato único. Cocidos es la forma más común de cocinarlos, pero también pueden hacerse a la brasa, al grill, gratinados, fritos etc.

    Las salsas más recomendadas, sin detrimento de que podáis usar otras, son: mayonesa, alioli, yogur con cilantro, vinagreta, romesco y holandesa. También están deliciosos sólo con un buen aceite de oliva virgen extra.

    Trucos

    • Los mejores espárragos blancos son siempre los que tienen la yema muy cerrada.
    • Deberéis desechar cualquier espárrago que presente manchas grises o marrones en su tallo.
    • El tiempo de cocción es de 10 a 20 minutos. No los debéis cocer en exceso, ya que perderían sus propiedades e intensidad de sabor.
    • Lo idóneo es que los espárragos se consuman lo antes posible, pero si no es así, la mejor forma de conservación es en la nevera, envueltos en un paño mojado.
    • Los espárragos fríos pierden gran parte de su sabor, es mejor consumirlos tibios.

    Espero que os haya gustado esta introducción a nuestro primer monográfico. No os perdáis las recetas que iremos publicando a lo largo de la semana:

    Crema de espárragos con jamón Ibérico crujiente

    Espárragos cocidos con vinagreta de tomatitos y piñones

    Espárragos Cordon Bleu

    Flan de espárragos

    Ensalada colorida de espárragos con paquetitos de atún y pimientos

    Veréis que además de estar buenísimas hacerlas, Es Pan Comido.

    Noe – Es Pan Comido