Category: Sin gluten

  • Rollitos de cangrejo con vinagreta de mango y manzana

    Creo que el mes de enero es un momento especialmente bueno para rellenar nuestra sección Ligeros pero Sabrosos, sobran los motivos… Y si además se prepara en un abrir y cerrar de ojos, ¿qué más podemos pedir?

    El plato de hoy está compuesto y “regado” por los productos que La Frutería de Luis nos ofrece en su estupenda tienda on-line www.frutaselecta.com. Frutas, verduras, legumbres y conservas  naturales que rebosan calidad. Y es que mimar tus productos es sinónimo de ofrecer un género excelente y un servicio que es más que recomendable y que avalan sus ya clientes.  Puedes llenar tu cesta con una amplia variedad de productos que día a día van actualizándose en su web teniendo en cuenta la oferta del mercado y su época adecuada de consumo.

    Y volviendo a “la cuesta ligera de enero”, sabed que en su blog, podréis encontrar consejos, propiedades y curiosidades sobre el consumo de frutas y verduras, que os ayudarán a crear vuestro menús con un criterio muchísimo más saludable.

    Espero que este plato os haga recordar que con un poquito de imaginación y  unos ingredientes de calidad, podéis elaborar platos tan ricos y sencillos como éste. Tan sólo leer su preparación, vosotros mismos comentareis:  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 8 palitos de cangrejo (de los que se desenrollan)
    • Rúcula o canónigos
    • ½ manzana
    • ½ mango
    • 12 cucharadas de Aceite de oliva virgen
    • 4 cucharadas de vinagre de Módena
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Primero haremos la vinagreta para así dejarla reposar y que coja sabor. La prepararemos en un frasco de cristal con tapa. Picamos en cuadraditos chiquititos la manzana y el mango. Añadimos el aceite de oliva y el vinagre junto con una pizca de sal. Cerramos el frasco y agitamos enérgicamente.

    Paso 2. Desenrollamos los palitos de cangrejo y le colocamos un puñadito de rúcula en su interior. Volvemos a enrollar.

    Paso 3. Serviremos los palitos con la vinagreta por encima.

    Trucos

    • Esta vinagreta la podemos conservar en el frasco cerrado durante un par de días y con ella aliñar otras ensaladas.
    • Podemos completar el plato incluyendo una anchoa o una tira de salmón ahumado al interior del rollito.

     

  • Lomos de bacalao al horno con ajos confitados

    Aquí va otra idea para nuestro menú navideño. Hoy vamos a preparar una opción bien rica, sencilla, saludable y sobre todo económica de un pescado. Se trata de lomos de bacalao al horno con ajos confitados.

    Ya habíamos preparado unos nidos de bacalao bien vistosos y hablado de las excelentes propiedades del bacalao. Para esta receta usaremos bacalao fresco aunque es muy frecuente que el bacalao se encuentre en salazón. Esto se debe a que los pescadores primitivos descubrieron que este pescado era uno de los que mejor se salaba y secaba y era una manera estupenda de conservación y permitía a las poblaciones que se localizaban más lejos de la costa, consumir pescado a una precio razonable.

    Os animo a preparar esta receta, con bacalao o con otro tipo de pescado como la merluza, rape, dorada, lubina, etc. Los pescados que vienen con espina, como la dorada o la lubina, debemos decirle al pescadero que nos lo limpie y prepare abiertos libres de la espina central. Únicamente debemos tener en cuenta que cada pescado necesita un tiempo de horneado diferente.  Vamos allá con la receta que ¡Es Pan Comido! 

    Ingredientes para 4 personas

    • 2 lomos de bacalao
    • 3 puerros (sólo la parte blanca)
    • 1 pimiento rojo
    • 5 dientes de ajo
    • Pimienta cayena
    • Aceite de oliva
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos el puerro y el pimiento.  Cortamos el puerro en rodajitas finas y el pimiento en cuadraditos. Lavamos los lomos de bacalao bajo el grifo y los escurrimos bien del agua secándolos con papel de cocina si fuera necesario.

    Paso 2. En una fuente apta para horno, colocamos el puerro y el pimiento de base y los lomos de bacalao encima. Regamos con un chorretón de aceite de oliva y un poco de sal.

    Paso 3. Introducimos en el horno precalentado y dejaremos unos 20-25 minutos a altura media a 180º. El tiempo dependerá del grosor del bacalao así que iremos pichando con un cuchillo para comprobar que no se queda crudo. Lo dejaremos más tiempo si vemos que todavía está crudo.

    Paso 4. Pelamos los ajos y los fileteamos. Los echamos en una sartén con un chorretón de aceite de oliva muy generoso y una pimienta cayena. Con el fuego suave, dejaremos que se vayan confitando lentamente. Estarán listos cuando los ajos estén blanditos aproximadamente 20 minutos.

    Paso 5. Cuando al bacalao le falten unos 5 minutos, regaremos con los ajitos confitadas y dejaremos que se termine de hacer y así se impregne del sabor.

    Trucos

    • La preparación de los ajos confitados puede servir para acompañar cualquier pescado o carne a la plancha. Podemos guardarlo en un frasquito y conservar hasta que necesitemos.
  • Cottage pie- Pastel de carne

    Hoy rescato una receta de mi infancia, y no precisamente la de mi casa, sino la de aquellos veranos que una se iba a Inglaterra a mejorar su inglés. Completamos por ello la sección Caprichos del Mundo con esta receta británica, Cottage Pie.

    El cottage pie es una receta típicamente británica que consiste en carne picada cubierta de pure de patata y gratinada al horno. Su denominación proviene de la palabra Cottage, que significa “casa de campo”. Está receta daba salida al cultivo de patatas que se daba en las zonas rurales.

    No nos vamos a quedar con el estereotipo de que su gastronomía “deja mucho que desear” y vamos a preparar un plato muy completo, que bien nos puede servir como plato único, con una carne muy sabrosa  y un puré bien cremoso. Once again, it´s a piece of cake. De nuevo, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • ½ kg de ternera picada
    • 1 pimiento verde
    • 1 pimiento rojo
    • 1 cebolla
    • 2 tomates maduro
    • 1 cucharadita de orégano
    • 1 diente de ajo
    • 1 copita de vino blanco
    • 2 patatas grandes
    • 1 nuez de mantequilla
    • 1 vasito de leche aproximadamente
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta
    • Queso rallado

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las patatas las pinchamos con la punta de un cuchillo y sin pelar, las pondremos a hervir en agua ligeramente salada hasta que esté blandas. Lo podemos hacer  al microondas envolviendo las patatas lavadas  en papel de cocina e iremos vigilando hasta que estén blandas. El tiempo dependerá del tamaño de las patatas.

    Paso 2. Picamos la cebolla y los pimientos y el ajo. En una sartén profunda, añadimos 4 cucharas de aceite de oliva y freímos las verduras junto con el ajo. Cuando estén a medio hacer, añadimos el tomate cortado en daditos.

    Paso 3. Cuando la cebolla esté trasparente, añadimos la carne picada y removemos bien para que se mezcle con la verdura. Aderezamos con el orégano, sal y pimienta.

    Paso 4. Cuando la carne ya vaya cogiendo color, añadimos la copita de vino y dejaremos que se consuma todo el líquido removiendo de vez en cuando.

    Paso 5. Una vez que las patatas estén cocidas, las pelamos y troceamos. Las machacaremos con un tenedor o incluso con la batidora junto con la mantequilla, sal y pimienta y leche. Debemos obtener un puré espeso pero manejable. Añadiremos más leche para aclararlo si vemos que es necesario.

    Paso 6. En una fuente apta para horno, colocaremos en la base la mezcla de la carne y cubriremos con el puré de patata. Espolvoreamos con queso rallado y gratinamos.

    Trucos

    • Podemos combinar carne de ternera con carne de cerdo, como prefiramos.
    • La mezcla de la carne puede dejarse preparada con antelación, incluso congelarse. El puré de patata si que recomiendo consumirlo en el mismo día o en un día como mucho.
  • Ensalada de jamón de pato, parmesano, manzana y menta

    Se acercan las fechas navideñas y ya estamos pensando en los menús y en cómo sorprender un año más a nuestra familia. En Es Pan Comido quiero daros durante estas semanas algunas ideas sencillas para triunfar. Así que con este objetivo, me gustaría empezar ofreciendo una ensalada algo sofisticada en sus ingredientes pero de una preparación no sólo fácil sino rapidísima: Ensalada de jamón de pato, parmesano, manzana y menta.

    Puede resultar un entrante estupendo para ir abriendo boca. Ya hablamos de lo vistoso que resulta el jamón de pato, lo probamos en las Tostaditas de jamón de pato con puerro caramelizado y queso de cabra, que estaban ¡para no dejar ni una! No sólo de jamón ibérico nos podemos alimentar en Navidad, aunque yo no le hago ningún feo a un buen plato de jamón de cerdo, ¡en cualquier estación del año!

    Probad la combinación de la manzana con el jamón, veréis que delicia. Las hojitas de menta le dan un toque muy distinguido. Como aliño, yo he empleado vinagre de frambuesa que ahora es bien fácil de encontrar en los grandes almacenes y queda muy decorativo a parte del sabor dulzón que le aporta. Si no, siempre podéis recurrir  al vinagre de Módena que en otras tantas ocasiones hemos consumido. Continuemos con la receta, leed y decidme si no ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas 

    • Una lechuga verde rizada o mezcla de varias lechugas
    • 100 gr de jamón de pato en finas lonchas
    • 1 manzana
    • Queso parmesano en virutas
    • Hojas de menta
    • Una puñado de nueces
    • Aceite de oliva
    • Vinagre de frambuesa

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos la lechuga, escurrimos y troceamos. La disponemos en la base de la fuente donde la vayamos a servir.

    Paso 2. Pelamos la manzana y la rallamos. Cortamos el queso parmesano en virutas. Lavamos las hojitas de menta.

    Paso 3. Esparcimos los ingredientes sobre la lechuga. Espolvoreamos con nueces picadas y por último disponemos las lonchas de jamón de pato.

    Paso 4. Aliñamos en el momento de servir con aceite de oliva y vinagre de frambuesa.

    Trucos

    • La manzana la rallaremos no con demasiada antelación a servir la ensalada o esta se pondrá oscura.
    • Podemos añadir otros frutos secos si nos gustan como piñones e incluso pasas.
  • Brocheta crujiente de muslitos sobre champiñones

    Habitualmente comentamos que el menú de las cenas nos resulta monótono y aburrido. Llegamos cansados y lo que menos nos apetece es pringarnos con la cena. Bueno, eso les pasa a todos menos a mí, ¡que por la noche recobro energía después de un día de trabajo delante de tantos números, y me pongo a preparar recetas para compartir con todos vosotros!

    Así que la cena de hoy es Brocheta crujiente de muslitos sobre champiñones. Resulta una cena muy socorrida y apetitosa. Yo recurro mucho a los adobados preparados en casa porque te permiten dar un toque distinto a ciertos ingredientes. Ya preparamos en una ocasión unas brochetas de pollo y verduras preparadas con pechuga. Esta vez vamos a usar muslitos, que a mi gusto son más sabrosos que la pechuga.

    Para que la presentación sea más curiosa, los he pinchado en unos palitos de madera a modo de brocheta y servido sobre unos champiñones aunque esto último lo podeís hacer a vuestro gusto, bien con unas patatitas fritas, o con otras verduras, unas hojitas de lechuga…  Creo que para los niños puede resultar divertido y apetecible. Probad y me contáis, ya sabéis que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 kg de muslitos de pollo de corral
    • 16 champiñones grandotes, de los que sólo usaremos sus sombreros
    • 1 limón
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para el adobo

    • 4 cucharadas de aceite de oliva
    • 1 limón exprimido
    • 1 cucharada de pimentón dulce o azafrán en polvo (según la especie que os guste más, ambas le da un sabor muy rico)
    • 1 cucharada de finas hierbas
    • 1 cucharada de ajo en polvo
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Preparamos en un bol el adobo mezclando todos los ingredientes con un tenedor.

    Paso 2. Cubrimos los muslitos del pollo con el adobo para que impregne bien el sabor y dejamos reposar por lo menos 30 minutos. Salpimentamos.

    Paso 3. Lavamos bien los champiñones. Los secamos con un paño limpio o con papel de cocina. Los colocamos en una bandeja apta para horno y los regamos con limón para que se queden blancos. Salpimentamos.

    Paso 4. Con el horno precalentado, introducimos los muslitos que habremos pinchado en unos palitos de brocheta. Al mismo tiempo asaremos los champiñones. Lo pondremos a unos 180 º a altura media durante los primeros 10-15 minutos, y los 5 minutos restantes, subiremos la altura de la bandeja de los muslitos para ponerlos al grill y se tuesten por la parte de la piel. El tiempo del horno dependerá del tamaño de los muslitos pero lo pincharemos para comprobar que no están sangrantes.

    Trucos

    • Podríamos freírlos en lugar de asarlos. Para ello los pasaremos por harina y los freiremos en abundante aceite a temperatura no muy alta para que se hagan despacio y no se queden crudos por dentro.
  • Romanescu al pimentón de la Vera

    ¡No me digáis que esta verdura no es original cuanto menos! Se trata de un híbrido entre el brócoli y la coliflor y para los que no la conocéis, o los que la habéis visto y nunca os habéis atrevido a acercaros ya que parece de otro planeta, se llama romanescu. Se trata de una verdura de consumo escaso en España pero os aseguro que cuando la probéis, vais a repetir.

    Tiene un sabor más suave que el brócoli y unas propiedades nutritivas excelentes: fibra, vitamina C, ácido fólico, potasio y fósforo. Tengo curiosidad sobre su consumo en otros países así que agradeceré que los que nos leéis desde fuera de España, ¡nos comentéis!

    La frutería de Luis  ha sido la artífice de que esta vistosa verdura llegue a mi cocina y haya podido preparar esta estupenda receta de Romanescu al pimentón de la Vera. También los ajitos que la acompañan, llegaron en el pedido servido por La frutería de Luis, unos auténticos ajos morados de Chinchón.  www.frutaselecta.com tiene a disposición de todos aquellos que vivimos en la Península Ibérica la mejor selección de fruta y verdura de temporada, legumbres y conservas  naturales.  Todo ello servido en nuestros hogares con una frescura envidiable. Sus productos destacan por su calidad y los 43 años ofreciendo un producto y servicio de calidad, lo avalan. Por cierto, en su web puedes también encontrar consejos muy prácticos y curiosidades sobre productos que consumimos a diario, ¡no dejes de visitarla!

    Dicho esto, vamos a sentirnos  como en otro planeta mientras degustamos esta suculenta verdura porque no nos tenemos que olvidar que con la vista también comemos, y siempre lo mismo, lamentablemente, ¡acaba por aburrir! Prepararlo, ¡Es Pan Comido! 

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 romanescu
    • 2 patatas
    • 6 dientes de ajo
    • 1 cucharada de pimentón de la Vera (sin gluten para dietas de celíacos)
    • 2 cucharadas de vinagre
    • Aceite de oliva
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos el romanescu bajo el grifo. Le quitamos las hojas sobrantes y le cortamos el tallo al ras de las ramas. Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de no más de 1 dedo de grosor.

    Paso 2. En una cazuela profunda, ponemos abundante agua  hervir con una cucharita de sal y un chorretón de aceite.

    Paso 3. Cuando el agua empiece a hervir a borbotones, añadimos el romanescu y las patatas.  Desde el momento que el agua vuelva a hervir, dejaremos hervir la verdura 20-25 minutos, dependiendo del tamaño del romanescu. Pincharemos el tallo para ver que esté tierno pero no se llegue a deshacer.

    Paso 4. Escurrimos la verdura y las patatas reservando un par de cucharadas del agua de hervir.

    Paso 5. En una sartén pequeña pondremos a freír el ajo bien picadito en 5 cucharadas de aceite. Cuando esté casi doradito, retiramos del fuego y añadimos el pimentón,  el vinagre y un par de cucharadas del agua de hervir las verduras.

    Paso 6. En la fuente donde lo serviremos, pondremos una capa de patatas y colocaremos el romanescu entero. Regamos con el sofrito de ajito y pimentón.

    Trucos

    • Si durante la cocción se han roto algunas ramitas de romanescu, estas las podemos usar para hacer una tortilla.
    • Podemos congelar el romanescu cocido y cuando lo vayamos a consumir, preparar el sofrito de pimentón.

  • Tu receta de familia: Ensaladilla de cangrejo

    La semana pasada inauguramos la sección Tu receta de familia con unas estupendas Empanadillas de cabello de ángel de la mano de Elena. Por mis fuentes “secretas”, sé que muchos ya estáis dándole al coco para ver cual puede ser vuestra aportación. Blanca no se lo ha pensado demasiado y hoy comparte con nosotros una receta suya pero muy apta para Es Pan Comido por su sencillez. Aquí os la dejo y al mismo tiempo os animo a que compartáis ¡vuestras recetas de familia!

    Estuve pensando estos días mucho y,la verdad, no me vino a la cabeza ninguna tipo “saga familiar”. Mi abuela cocina d maravilla y, aunque nos cuente cómo la hace, nunca sale igual… Así q comparto la q creo q es la primera receta q me enseñó mi madre…no es muy antigua, pero yo tampoco llevo tanto con el gusto este de la cocina y repostería…Ensaladilla de cangrejo.
    A ella se la pasó una cocinera de un restaurante y viene al pelo para tu blog, pues es básica, sencilla, facilísima  y con 4 ingredientes contaos, y que encima te soluciona media cena (o una entera,si se cena poco…)
    En el restaurante recuerdo q la servían como tapa-pincho, sobre tostada d pan… Yo la hago para acompañar y completar una cena.

    Está rica (yo empiezo y no paro….jeje) y más fácil..¡imposible!

    Blanca

    Ingredientes para 4 personas

    • Lechuga
    • 2 huevos cocidos
    • Palitos de cangrejo
    • Mayonesa

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Picamos la lechuga.

    Paso 2. Picamos bien menudo  los huevos duros separando la clara de la yema. También picamos finitos los palitos de cangrejo.

    Paso 3. Mezclamos todos los ingredientes  y espolvoreamos la yema de los huevos desmigada.

    Trucos

    • La lechuga mi madre empezó picándola con cuchillo y paciencia, aunque ahora yo uso la picadora.
  • Cóctel de pulpo y gambas

    Nuevamente traigo una receta con sabor gallego, un cóctel de pulpo y gambas. Cortesía de El Marisco no es Caro, os presento estos aparentes vasitos que bien pueden ser un entrante excepcional para cualquier comida, o un primer plato completísimo. Hace unas semanas preparamos una fideua que me consta que muchos ya han probado en sus casas. Esta vez, vamos con un plato un poco más fresco, pero muy apto para cualquier época del año.

    Vais a ver que cocer el pulpo es sencillísimo. Además El Marisco no es Caro presenta un pulpo limpio y congelado listo para cocinarse. Ya sabéis que con el objeto de que las fibras que pueden endurecer la carne del pulpo se rompan, el pulpo debe congelarse antes de consumirse. Antiguamente se le apaleaba pero eso ¡ya ha pasado a la historia! Sin embargo, para asegurarnos de que obtenemos un pulpo bien tierno, vamos a incorporar un ingrediente “extra” a la cocción. Se trata de un corcho de vino. Lamentablemente desconozco el origen de tal inusual costumbre. Sólo os digo que es sabiduría gallega que aprendí de una gran cocinera de Noia.

    Para preparar esta receta, he empleado un pulpo junior  pero ya os anuncio que habrá una próxima receta con un Sr Pulpo. Así que habiendo desvelado una práctica que no falla en mi casa, ya podéis empezara  a guardar los corchos de la botellas para vuestra próxima receta con pulpo, porque sólo queda deciros que siguiendo cada uno de los sencillos pasos de la receta, preparar este plato en casa os resultará ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 pulpo crudo de 500-600 gr  aprox
    • 300 gr de gambas peladas
    • 1 hoja de laurel
    • 1 casco de cebolla
    • 2 tomates
    • 1 cebolleta
    • 1 pimiento verde
    • Aceite de oliva
    • Vinagre
    • Sal y pimienta
    • Hojas de lechuga para decorar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Llenamos una olla profunda con agua suficiente para que cubra el pulpo y la ponemos a hervir con un casco de cebolla, una hoja de laurel y un corcho de vino.

    Paso 2. Introducimos el pulpo en el agua hirviendo durante un minuto y lo retiramos con ayuda de una espumadera. Esperamos a que el agua vuelva a hervir y repetimos el proceso dos veces (en esto consiste asustar el pulpo). A la tercera vez de introducir el pulpo en el agua  hirviendo, ya lo dejamos en la cazuela para que  se cueza. El tiempo orientativo de cocción para un pulpo de aproximadamente medio kilo será de unos 12 minutos. Incrementaremos el tiempo de cocción si el pulpo es más grande o viceversa. El tiempo empezará a contar desde que introducimos el pulpo por tercera vez y el agua está hirviendo.

    Paso 3. En otro cazo, coceremos las gambas en agua hirviendo durante unos tres minutos. Podemos incluso hervirlas en el mismo agua del pulpo si deseamos aprovechando los últimos minutos de cocción del pulpo. Las escurrimos y las asustamos con agua fría.

    Paso 4. Picamos las verduras y las colocamos en un bol grande para mezclar bien todos los ingredientes. Las mezclamos con el pulpo troceado y las gambas. Salpimentamos y aliñamos con aceite de oliva y vinagre al gusto.

    Paso 5. Serviremos acompañado de unas hojas de lechuga.

    Trucos

    • Para hacer este plato más completo, le podemos añadir patata cocida troceada y unos palitos de cangrejo.
    • Será conveniente que una vez aliñados todos los ingredientes, dejemos reposar un rato para que coja sabor la mezcla. La lechuga la añadiremos en el momento de servir para que no se ponga lacia.
  • Crema de calabaza gratinada

    Llegó el frío a la Península y lo que ello implica: sopita y manta. Y es que al igual que adaptamos nuestro armario para la temporada otoñal, pues tenemos que adecuarnos a la recetas “para entrar en calor”. Yo he de confesar que no soy de cuchara, “soy de tenedor”, y más de picar, pero a pesar de eso, no le hago ningún feo a un buen pucherito, a un cocido, o a una crema de calabaza gratinada.

    La calabaza es un alimento con un aporte calórico mínimo ya que su mayor componente es el agua. Es muy rica en fibra y una gran fuente de beta-caroteno, provitamina A y vitamina C. Ideal para la visión, el estado de la piel, el cabello y los huesos. Unido al puerro rico en potasio, calcio, hierro y magnesio, y a la zanahoria, fuente de Vitamina A y E y cocinado de esta manera tan sencilla, este plato resulta un candidato 10 para la sección sanísimo: Ligero pero sabroso.

    Y siguiendo en la línea de la cocina ligera, he sustituido los picatostes de pan frito por unos champiñones picaditos y unas hebras de queso gratinado. Veréis que plato tan rico, reconfortante y como no ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 rodaja gruesa de calabaza (600 gr)
    • 2 puerros (sólo la parte blanca)
    • 1 zanahoria
    • 1 nuez de mantequilla
    • 2 vasos de agua
    • Sal y pimienta
    • 2 champiñones frescos
    • Queso rallado
    • Albahaca

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pelamos, lavamos y troceamos la calabaza, los puerros y la zanahoria.

    Paso 2. En la olla exprés, deshacemos una nuez de mantequilla y añadimos las verduras troceadas. Salpimentamos. Salteamos durante unos cinco minutos.

    Paso 3. Añadimos un par de vasos de agua, cerramos la olla y coceremos el tiempo que  nos indique el fabricante.

    Paso 4. Echamos las verduras en el vaso de la batidora reservando un poco de líquido por si necesitáramos aclarar la crema posteriormente. Batimos hasta obtener una crema fina añadiendo el líquido si precisáramos.

    Paso  5. Serviremos en cuencos individuales y decoraremos con champiñón lavado y troceado (lo saltearemos si no nos gusta crudo)  y el queso rallado.

    Paso 6. Gratinaremos en el grill o con el soplete. Espolvoreamos con albahaca.

    Trucos

    • Podemos congelar la crema.
    • Si deseamos una crema más contundente, le podemos añadir a la cocción una patata.
    • Podemos añadir unas cucharadas de nata líquida al batirla para aportarle cremosidad.
  • Anchoas gratinadas sobre base de berenjena

    A veces se nos agotan las ideas sobre qué comer al medio día, pero sobre todo, qué cenar. Intentamos buscar  soluciones para  preparar una cena sana, equilibrada y que al mismo tiempo sea variada. Por ello hoy sugiero unas anchoas gratinadas sobre lámina de berenjena.

    Y más que la receta en si, os quiero proponer una idea que os va a dar mucho juego porque admite una gran variedad de ingredientes: Consiste en rellenar una base de berenjena como si de una base de pizza se tratara. Con una base de tomate frito, por supuesto casero, unas lonchas de queso surtido, y como colofón, cualquier fuente de proteínas como una conserva de pescado tipo anchoas o  atún, o algo de carne picada, tendremos un plato completo, sencillo, exprés y ligero, ¿Qué más se puede pedir?

    Ya propuse berenjenas como ingrediente básico de la Operación Bikini y los seguiremos incorporando para rellenar la sección Ligeros para sabrosos. Al igual que el champiñón, es también 0%, ¡tomad nota! Espero que hagáis uso de mi propuesta, que la renovéis con vuestros ingredientes preferidos y no olvidéis que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 2 berenjenas
    • 8 lonchas de queso tipo cheddar para fundir
    • Queso de cabrá de rulo
    • Tomate frito
    • 1 lata de anchoas
    • Un puñado de sal gorda
    • Orégano
    • Rúcula para decorar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las berenjenas y las cortamos en rodajas longitudinales de más o menos 1 cm de grosor. Las espolvoreamos con sal gorda y las dejamos escurrir 10 minutos para que suelten el agua.

    Paso 2. Las introducimos en el horno precalentado a altura media durante 10 minutos a 180º.

    Paso 3. Las sacamos del horno y ponemos en cada rodaja una capa de tomate frito, una loncha de queso, unas rodajas de queso de cabra y las anchoas. Espolvoreamos con orégano.

    Paso 4. Horneamos en el grill durante 5 minutos o hasta que el queso se haya fundido. Las serviremos sobre una cama de rúcula.

    Trucos

    • Podemos sustituir los ingredientes por cualquiera que pongamos en una pizza, atún, carne picada, verduras, etc….
    • Si queremos prepararlo como picoteo, podemos cortar las berenjenas en rodajas y así podremos comerlas de un sólo bocado.