Category: Sin gluten

  • Espárragos trigueros en papillote con parmesano y crujiente de jamón ibérico

    Parece que fue ayer cuando preparamos el Monográfico de Espárragos, y ¡ya ha pasado un año! Así que para no dejar escapar tampoco este año la temporada de esta verdura que tantísimas propiedades tiene, incorporo al recetario estos Espárragos trigueros en papillote con parmesano y crujiente de jamón ibérico.

    Es muy habitual consumirlos a la plancha pero hoy he querido compartir otra manera de prepararlos: en papillote. Esta sana manera de cocinarlos nos permite agilizar su preparación ya que únicamente debemos estar pendientes del horno. Resulta muy limpio, ya sabemos lo que la plancha salpica a veces, y además nos permite asar más espárragos de una única vez.

    La guarnición de jamón y parmesano son un complemento estupendo. ¡Tomad nota del crujiente del jamón que estoy segura que le sacaréis más partido en otras ocasiones! Ya habíamos preparado unos Salmonetes en papillote para nuestra Operación Bikini y puesto que el verano también está a la vuelta de la esquina, probemos esta sana manera de cocinar también esta vez. Veréis que, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 manojo de espárragos verdes o trigueros
    • Queso parmesano
    • 4 lonchas finas de jamón ibérico
    • Aceite de oliva
    • Sal en escamas

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos los espárragos y les cortamos la parte dura del tallo.

    Paso 2. Precalentamos el horno a 180º arriba y abajo.

    Paso 3. Cortamos una hoja grande de papel de aluminio, suficiente para poder envolver los espárragos holgadamente. Colocamos los espárragos sobre el papel en la misma bandeja del horno. Rociamos unas gotas de aceite de oliva sobre ellos y envolvemos en el papel.

    Paso 4. Introducimos en el horno a altura media y dejaremos unos 10 minutos si no son muy gruesos. Si fueran gordos, los dejaremos 15 minutos. Podemos pincharlos con la punta de un cuchillo para comprobar que están al dente.

    Paso 5. Para hacer el crujiente de jamón, colocaremos las lonchas de jamón separadas sobre una hoja de papel de horno doblada por la mitad. Lo cubrimos la otra mitad de la hoja para que las lonchas queden cubiertas por ambos lados. Las introduciremos en el horno en el parte superior (podemos aprovechar al mismo tiempo que se hacen los espárragos), y dejamos que se deshidraten. Quedarán secas y crujientes y se podrán trocear fácilmente con las manos.

    Paso 6. Con un rallador o mandolina, cortamos unas lascas de queso parmesano.

    Paso 7. Serviremos los espárragos en una fuente, espolvoreamos sal en escamas y sobre ellos las lascas de queso y el jamón.

    Trucos

    • Para ver cuanta parte del tallo debemos cortar, lo mejor es hacerlo con la mano. Vamos palpando con los dedos la parte dura del tallo y cuando veamos que ya somos capaces de romperlo con la mano, es que hemos llegado a la parte blanda y podremos desechar el resto.
    • Ojo con la cantidad de sal porque el jamón ya lleva su punto salado.

     

  • Lomo de buey a la plancha “A la Carta”

    Te escribo para ver si me puedes sacar del apuro. Me han traído de Ávila unos filetones buenísimos y mis amigos esperan que los prepare un día para comer en casa. Pese a que no se me da mal la cocina, sí que tengo la impresión de que cuando preparo ese tipo de carne en casa, la estropeo. Necesito que me des unas pautas de cómo preparar estos filetes sin maltratarlos.

    Gracias por tus sencillas recetas que sigo habitualmente.

    Carlos

    Muchas gracias Carlos por tu petición y tu confianza. Desde luego que sería un pecado echar a perder esa excelente carne aunque estoy segura que no la harás tan mal, sólo que hay cosas que en los restaurantes ¡nos saben más ricas! Estoy segura que siguiendo estos pequeños consejos, les sacarás el mayor partido a esos filetones.

    Como supongo que la tendrás congelada, es muy importante que la descongeles lentamente en la nevera y que la escurras muy bien. Una vez escurrida sobre una rejilla o un plato hondo del revés, sécala con papel de cocina. Antes de cocinarla, tenla al menos 1 hora antes a temperatura ambiente.

    Escoge una sartén amplia y lo más plana posible. Puede ser una plancha lisa o una grill con rayas pero que sea antiadherente. Puedes recortar la grasa sobrante de la carne, pero la conservaremos para engrasar la plancha. Y para que la carne llegue en su temperatura óptima a la mesa, te aconsejo que metas en el horno (unos 10 min a 100º)  los platos donde la vayas a servir para que estén calientes al colocar la carne. Un detalle importante, la sal la añadiremos al final.

    Espero haberte ayudado con estas pequeñas pautas. Sólo te queda leer el resto de la receta de Lomo de Buey a la plancha y triunfar con tu plato. Con esa excelente materia prima, ya tienes la mitad de la receta lista, la otra mitad, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 filetes de lomo de buey
    • 4 dientes de ajo
    • Perejil
    • 2 berenjenas
    • Aceite
    • Sal y pimienta
    • ½ limón

    Cómo lo preparamos

    Paso 1.  Secamos muy bien con papel de cocina la carne y le recortamos un poco la grasa sobrante. Los aplastamos con un mazo para romper los nervios si tuvieran.

    Paso 2.  En una sartén o plancha, colocaremos los recortes de la grasa sobrante para que a fuego medio engrasen ligeramente la sartén. Retiramos los trozos y desechamos.

    Paso 3. Con el fuego alto, introducimos los filetes, de dos en dos si nos caben en la sartén. Sino, lo haremos de uno en uno. Lo dejaremos a fuego alto un par de minutos por cada lado para que se sellen y no pierdan su jugo interior.

    Paso 4. Después bajamos a fuego medio y dejaremos que se haga por dentro. El tiempo dependerá del grosor del filete y de cómo nos guste la carne. Si es al punto, bastará con dejarlo unos 3-4 de minutos más por cada lado, si nos gusta más hecha, precisará más tiempo.

    Paso 5. Colocaremos los filetes sobre los platos precalentados al horno para que conserven su temperatura.

    Paso 6. En una sartén chiquitita, añadiremos un par de cucharadas de aceite y freiremos los ajos bien picaditos junto con el perejil. Lo vertemos sobre los filetes y exprimimos un par de gotas de limón sobre cada uno de ellos. Salpimentamos al gusto.

    Paso 7. Como guarnición prepararemos unas berenjenas a la plancha que laminaremos finalmente y haremos en una plancha a fuego fuerte durante 1 minuto por cada lado. Salpimentamos.

    Trucos

    • La sal que añadiremos al final y una vez cocinados, deberá ser gorda o en escamas para que la carne coja la sal precisa.
  • Flan de manzana (versión exprés)

    “Estar sano como una manzana”.  Tomemos nota y aprovechemos esta sanísima fruta para preparar un Flan de Manzana “requeté” sencillo. Consumirlas a diario entre horas es una buenísima costumbre porque sacia al mismo tiempo que su aporte calórico es mínimo.

    ¿Sabíais que hay más de 20.000 especies de manzanas? Claro que no todas están disponibles en nuestras tiendas y depende mucho de su origen. Es una de las frutas más cultivadas y consumidas así que será difícil que en vuestras casas falten los ingredientes necesarios para preparar este postre.

    Sobre el tipo de manzana ideal para cocinar, hay opiniones como gustos. Sí que es preferible escoger un tipo de manzana que no suelte demasiada agua y así mantenga su sabor como puede ser las de tipo Reineta y que además están disponibles en todos los establecimientos. No nos enrollemos más porque sino voy a conseguir que la explicación sobre su ingrediente principal, sea más complicado que preparar el propio postre, ¡Que Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas 

    • 5 manzanas
    • 5 huevos
    • ¼ litro de leche
    • 4 cucharadas de azúcar para el flan
    • Nata montada  y frambuesas para decorar

    Ingredientes para el caramelo líquido

    • 4 cucharadas de azúcar
    • ½ limón

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pelamos y cortamos las manzanas en láminas. Las ponemos en un bol junto con el azúcar. En el microondas a potencia máxima, lo dejaremos 5 minutos.

    Paso 2. Cubrimos la base del molde apto para microondas con caramelo líquido (explicación de cómo hacerlo al microondas abajo).

     Paso 3. Colocamos las manzanas en capas ordenadamente y vamos alternando con los huevos batidos y la leche.

    Paso 4. Cuajaremos el flan al microondas durante 5 minutos a potencia máxima y unos 10 minutos a potencia media. El tiempo es estimado porque depende del tipo de microondas así que comprobaremos que está hecho pinchando con una punta afilada.

    Paso 5. Dejamos enfriar y serviremos cubierto con el caramelo y acompañado de nata montada y frambuesas.

    Cómo preparamos el caramelo al microondas

    Cubrimos el fondo del molde donde vayamos a preparar el flan con cuatro cucharadas de azúcar y dos cucharadas de zumo de limón que nos servirá para que el azúcar esté casi “mojado”. Lo podemos 10 segundos al microondas hasta que veremos que el azúcar se ha deshecho y está ya en estado líquido. Lo dejamos otros 2 minutos aproximadamente hasta que vemos que el almíbar se va oscureciendo y espesando. Moveremos la fuente haciendo círculos mientras espesa y para que así cubra la superficie. Ojo que no hierva el caramelo o este cogerá un sabor agrio.

    Trucos

    • Microondas: Si se va a hacer al microondas, el mejor molde para hacerlo es el redondo con  hueco en el centro para que le llegue el calor de igual forma a todas las partes.
    • Horno: Podemos cuajarlo en el horno al baño María si preferimos. El tiempo aproximado será de unos 35 minutos aunque vigilaremos regularmente para ver cuando está cuajado.
  • Arroz “estilo Malayo”

    Hace unas semanas, tuve la inmensa suerte de hacer mi primera escapada a Asia, y con la excusa de visitar a unos de nuestros mejores amigos en Singapur, pues nos dimos una escapadita por los países aledaños. De todos los países me he traído ideas suculentas que compartir con vosotros y espero poco a poco ir incorporándolas a este recetario.

    Ya sabéis que unos de los lemas de Es Pan Comido es la cocina sencilla, por lo que no pretendo que al compartir estas recetas, os tengáis que volver locos con los ingredientes. Así que en mi intento de “españolizar” en la medida de lo posible los exquisitos platos que probé por ahí, os dejo mi primera aportación: Arroz “estilo malayo”. Con estos mismos ingredientes nos lo servían de guarnición en muchos restaurantes en Malasia, y puesto que lo que visitamos de ese país era costa y el pescado y marisco era el plato estrella, deciros que también lo acompañaban de carne, principalmente pollo o ternera, ya que se trata de un país musulmán.

    El picante, sabor bastante característico de esas tierras, puede perfectamente ser adaptado a nuestros paladares utilizando la cantidad que deseemos de pimienta molida. Para los que se animen, unas guindillas secas para saltear y retirar, le darán un toque más autóctono todavía.

    Espero que lo disfrutéis tanto como lo he hecho yo recordando los sabores y aromas culinarios del sureste asiático. Por cierto, la vajilla también es aportación de Malasia… ¡para ir entrando en ambiente! Animaros que pese a venir de lejos, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 250-300 gr de arroz (preferiblemente basmati que queda más suelto)
    • 3 puerros
    • 1 manojo de ajos verdes o tiernos
    • 1 tomate grande maduro
    • 400 gr de setas Shiitake (puedes sustituirlas por las setas que te gusten)
    • 200 gr de gambas peladas
    • 1 huevo grande o 2 huevos pequeños
    • Cilantro picado
    • 1 cucharadita de jengibre en polvo
    • 2 vainas de cardamomo
    • Aceite de oliva
    • 1 cucharada de aceite de sésamo

    Cómo lo preparamos

    Paso 1.  Enjuagamos el arroz en agua fría sobre un colador hasta que el agua salga trasparente y  le hayamos quitado el almidón. Ponemos el arroz en una cazuela y añadimos el doble de agua fría. Añadimos las vainas de cardamomo majadas con las manos ligeramente. Cubrimos con una tapa, esperamos a que hierva y dejaremos cocer durante 10-15 minutos, según se indique en el envase. Removemos con un tenedor para que quede suelto, escurrimos el exceso de agua y retiramos el cardamomo. Reservamos. No lo dejaremos excesivamente blando ya que se terminará de cocer en la sartén.

    Paso 2.  Lavamos las verduras y las picamos muy finitas. No las mezclamos ya que en la sartén se irán incorporando en tiempos diferentes.

    Paso 3. Cubrimos el fondo de una sartén amplia con aceite de oliva y pochamos el puerro junto con los ajos tiernos. Incorporamos el tomate troceado. Una vez pasados 4 minutos y que las verduritas estén empezando a pocharse, añadimos las setas troceadas y las gambas. Salteamos todo junto durante unos 4-5 minutos a fuego medio.

    Paso 4. Añadimos el arroz escurrido y le añadiremos el cilantro picadito, el jengibre y el huevo batido. Salteamos a fuego fuerte durante un par de minutos o hasta que el arroz se haya impregnado de todos los ingredientes. Salpimentamos y antes de retirarlo de la sartén, salpicamos con el aceite de sésamo.

    Trucos

    • Podemos usar gambas congeladas pero debemos descongelarlas en agua templada y escurrirlas bien antes de incorporarlas a la verdura.
    • Si no os agrada el gusto del cilantro, podéis hacerlo con perejil picado, preferiblemente fresco para que tenga más aroma.
  • Mousse de berenjena para untar

    Hacía tiempo que no compartía una receta “para untar” con lo apañado que resulta para un aperitivo. Teníamos uno “gourmet”, Milhojas de foie y queso de cabra,  uno de Crema de Roquefort con nueces y un Duo gratinado de quesos. Todos ellos vistosísimos para unas tostaditas. Hoy nos vamos a atrever a preparar uno de verduras, una Mousse de berenjena para untar.

    Es una versión simplificada de lo que en países árabes se conoce como Baba Ghanoush o Mutabal y se suele acompañar de pan de pita fresco y tostado al igual que el hummus (¡Tomo nota para prepararlo próximamente!). Si queréis el auténtico, únicamente deberéis añadir a la mezcla unos 50 gr de tahini que es una crema de sésamo que podéis encontrar en tiendas de productos árabes o en herboristerías y rematar la preparación espolvoreando pimentón dulce por encima.

    Este paté resulta muy suave y exótico con ese  particular toque que la berenjena da a todos sus platos. Es muy sencillo ya que sólo requiere asar las berenjenas, que como veréis abajo podéis agilizar utilizando el microondas. Lo he acompañado de unos taquitos de queso feta pero de nuevo, el acompañamiento, lo escogéis vosotros. Mientras, sólo deciros, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas 

    • 2 berenjenas
    • 1 diente de ajo
    • ½ limón
    • 1 cucharadita de café de comino en polvo
    • 1 cucharada de yogur natural
    • Cilantro fresco o perejil
    • 50 gr queso feta
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las berenjenas y las abrimos por la mitad a lo largo. Les hacemos unos cortes trasversales y las ponemos a asar en el horno o en el microondas. En el horno tardarán unos 40 minutos, dependiendo de su tamaño. En el microondas, bastará con 15 minutos aunque dependerá de la potencia. Deben quedar muy blandas para que se despegue fácilmente la carne de la piel.

    Paso 2. Las pelamos y  las introducimos en el vaso de la batidora junto con el ajo crudo picado, el jugo del ½ limón, el yogur y el comino. Salpimentamos la mezcla y  batimos durante un minuto a potencia mínima. Sólo queremos que se convierta en una mousse crema para untar, no un puré.

    Paso 3. Serviremos acompañado de queso feta troceado y cilantro o perejil picado. Lo untaremos en tostaditas de pan (sin gluten para celíacos).

    Trucos

    • Está mousse puede servirnos también como acompañamiento de una carne o un pescado y tiene la ventaja de que la podemos dejar preparada con antelación y servirla tanto fría como templada.
    • Para darle un poco de color y sabor extra, podéis espolvorear pimentón dulce por encima ligeramente.
  • Coquinas al aroma de Manzanilla de Sanlúcar

    No me digáis que no hay mejor aperitivo para un domingo que unas ricas coquinas. Y como seguro que ha sido una semana dura y nos merecemos un buen homenaje, aquí tenéis unas Coquinas al aroma de Manzanilla de Sanlucar  que están ¡para no dejar ni una!

    Las coquinas son unos moluscos bivalvos, lo cual quiere decir que presentan un caparazón con dos valvas laterales unidas por una bisagra que se cierra por acción de los propios músculos del molusco. De esta misma familia, se encuentran las almejas, ostras, navajas o los mejillones. Las coquinas se suelen dar en el sur de España concretamente en la zona de Cádiz y Huelva. En otras zonas del Mediterráneo se conocen como tallarinas o pechinas.  Actualmente son especialmente valoradas ¡y eso que se lo cuenten a los que las cogían  en las playas y de donde proviene la denominación “ir a coger coquinas” cuando te remangas los pantalones largos!

    Regarlas con una copita de Manzanilla de Sanlucar, para así continuar con el homenaje a los productos andaluces, es todo un acierto. El aroma que les aporta no tiene desperdicio. No tendréis más que acercaros a la sartén para apreciar que el olor que desprende sólo puede presagiar un aperitivo de excepción. Además, ¿qué más podemos pedir si preparar una ración ¡Es Pan Comido!?

    Ingredientes para 4 personas 

    • 500 gr de coquinas
    • 3 dientes de ajo
    • 2 cucharadas de perejil fresco picado
    • 1 copita de Manzanilla
    • Aceite de oliva
    • Sal
    • 1 guindilla
    • Sal gorda y vinagre para limpiarlas

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos bien las coquinas bajo el chorro de agua fría y las dejamos en remojo en agua en un bol amplio con una cucharadita de sal gorda y un chorretón de vinagre. Dejaremos que vayan soltando sus impurezas durante aproximadamente una hora y cambiando el agua  un par de veces a mitad. Escurrimos.

    Paso 2. Picamos los ajos muy finos y los freímos en una sartén junto con una guindilla y el perejil con un generoso chorretón de un buen aceite de oliva. Cuando se empiecen a tostar, retiramos la guindilla y añadimos las coquinas bien escurridas.

    Paso 3. Subimos el fuego para que se vayan abriendo con el calor y le añadimos la copita de manzanilla. Removemos para que todas se abran y el vino comience a evaporarse. Añadimos sal si fuera necesario pero antes debemos probar una.

    Trucos

    • Las podemos comprar y dejar en la nevera para el día siguiente. En ese caso es mejor dejarlas en remojo con un poco de sal y vinagre para que vayan soltando la arenilla que pudieran tener.
  • Rape con piñones

    Han vuelto los propósitos de cuidarse de cara al verano, “parece” que empieza el buen tiempo y este invita a optar por platos menos contundentes y calóricos y sustituirlos por platos más ligeros. Este Rape con piñones cumple con estos requisitos y su preparación es bien sencilla.

    El rape es un pescado muy sabroso y valorado. Puesto que tiene una cabeza tan grande y una cola más estrecha en forma de cono, la parte útil para consumir se ve reducida. Por ello conviene comprarlo entero y aprovechar  su cabeza, espinas y piel para hacer un fondo de pescado excelente. En Asturias se le llama Pixín y en otros lugares, pez sapo o pejesapo por su similud con el animal.

    En invierno me gusta prepararlo a la gallega porque guisado le da un sabor a las patatas inigualable. A la plancha es igualmente sabroso pero teneís que tener en cuenta que su tamaño se ve reducido con el calor así que ojo con las raciones que pueden resultar engañosas y parece que cocinas un rape ¡y sale la mitad! Aprovechad que abril y mayo es su mejor temporada y por lo tanto, más asequible. Con este plato sencillo y ligero, no me queda otra cosa que decir que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 600 gr de rape cortado en rodajas y sin piel
    • 2 puñados de piñones
    • 2 cucharadas de perejil
    • 500 gr de espinacas
    • 4 cucharadas de mostaza (sin gluten para celíacos)
    • 2 dientes de ajo
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta
    • Pimienta cayena

     Paso 1. Lavamos bien las espinacas y las escurrimos. En una sarten amplia, freímos los dientes de ajo en un par de cucharadas de aceite y vamos añadiendo las hojas de espinacas en puñados. No meteremos el siguiente puñado hasta que el anterior este mustio. Salpimentamos y por último añadimos las cucharadas de mostaza.

    Paso 2. Lavamos y secamos con papel de cocina las rodajas de rape. Las haremos en una plancha antiaderente durante unos 4 minutos por cada lado en unas gotitas de aceite. Salpimentamos y retiramos del fuego.

    Paso 3. En la misma sartén que hemos hecho el rape, salteamos los piñones junto con la pimienta cayena  en una cucharada de aceite junto con el perejil picado.

    Paso 4. Emplatamos colocando las espinacas junto con el rape y por encima el salteado de piñones. Decoramos con mostaza si nos gusta.

     Trucos

    • Puedes usar de acompañamiento espinacas congeladas que coceras al microondas para evitar que cojan excesiva agua. Después debes escurrirlas bien antes de saltearlas en la sarten.
    • El mismo plato lo puedes preparar sustituyendo el rape por unas rodajas de merluza o de atún.

  • Pechugas ligeras al limón

    Se acabaron las vacaciones y toca volver a la rutina, y dejar atrás los excesos cometidos estos días. ¡He aquí una idea!

    En mi época de estudiante universitaria, el último año de carrera ya convencí a mis padres de que la mejor opción para vivir era compartir piso. Hasta entonces había estado en residencias de estudiantes y pese a que nunca me quejaba de la comida servida en la mesa, echaba de menos ese tejemaneje de mi propia cocina.

    Así que entre los tuppers que mi amiga Paula compartía de su gran cocinera y abuela asturiana, además de mucha otra materia prima que venía derechita del Cantábrico asturiano de mano de su padre, y aquellos que venían de Zaragoza, poco tiempo quedaba para nuestras recetas artesanas. Estas Pechugas Ligeras al limón eran uno de esos platos y que hoy en día podría clasificar una receta “pan comido”.

    Sencilla donde las haya y riquísima para servir incluso de plato único acompañada de un arroz blanco donde empapar la salsa. Nosotras, que ya eramos muy apañadas por aquella época, las preparábamos incluso la noche anterior y el microondas lo finiquitaba, así que para nuestra sección Calentar y Listo, también nos vale. Averiguad si es o no ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • ½ kg de pechugas de corral fileteadas
    • Zumo de ½ limón (1 limón si es pequeñito)
    • 1 cucharadita de maicena (harina de maíz o espesante)
    • ½ vaso de vino blanco
    • 200 gr de champiñones laminados
    • Aceite
    • Sal y pimienta
    • Perejil

    Cómo lo preparamos

    Paso 1: Salpimentamos las pechugas y en una sartén grande, añadimos un par de cucharadas de aceite y doraremos las pechugas fileteadas. Se terminarán de hacer con la salsa así que únicamente queremos marcarlas. Retiramos a una fuente y reservamos.

    Paso 2: Lavamos los champiñones y los secamos muy bien con un paño limpio o con papel de cocina. Salpimentamos. Los salteamos en la misma sartén con otro par de cucharadas de aceite. Retiramos y reservamos.

    Paso 3: En el vasito donde tenemos el zumo de limón, disolveremos la maicena y lo vertemos en la sartén junto con el vino blanco. Dejamos que el vino se evapore un poquito y colocaremos las pechugas ordenadamente sobre la salsa y los champiñones por encima.

    Paso 4: Dejaremos hervir a fuego lento durante unos 5 minutos. Si la salsa ha reducido demasiado, añadiremos un poco de agua.

    Trucos

    • Esta salsa la podemos preparar para acompañar otras carnes, incluso pollo en muslitos.
    • Podemos servirlo con  unos pimientos del piquillo para completar el plato. También con arroz blanco.
  • Arroz con carabineros y gambas

    Puesto que se acerca la Semana Santa y es una ocasión para juntarnos con familia, ¡os dejo un plato de domingo! Fue una de las primera recetas publicadas en Es Pan Comido y aquellos que se atrevieron a prepararlo, todavía se acuerdan del éxito. Hoy la rescato para aquellos que hace menos se han incorporado a nuestra cocina y que también puedan ellos lucirse.

    En mi casa, las paellas de mi madre son el plato estrella. Desde que le enseñó una murciana hace ya muchos años, no hay domingo en el que nos juntemos todos que no le pidamos que nos haga una paella.

    Así que visto que ni mis hermanos ni yo podemos destronar a la reina de las paellas, yo me he atrevido a preparar una variante de arroz también exquisito, digno de cualquier celebración, un arroz con carabineros y gambas. Los cababineros le dan un toque sabrosísimo, y si además la añadimos unas gambas, el resultado es espectacular. La preparación aunque laboriosa, es apta para cualquier cocinillas, y el resto, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para cuatro personas

    • 400 gr. de arroz
    • 12  gambas enteras
    • 4 carabineros
    • 1 guindilla
    • 2 litros de agua
    • 1 hoja de laurel
    • 1 ramito de perejil
    • 2 tomates
    • 1 cebolla
    • 3 dientes de ajo
    • Azafran
    • Pimentón (sin gluten para celíacos)
    • 1 vaso vino blanco
    • ½ copa de brandy
    • Aceite
    • Sal

    Paso 1. Pelamos los carabineros y las gambas y reservamos.

    Paso 2. Para preparar el caldo, ponemos las cáscaras en una cazuela a hervir  en dos litros de agua con una hoja de laurel y una ramita de perejil. La proporción de los carabineros sería uno por persona si estos son de tamaño medio. Si son grandotes, podemos reducir el número de carabineros.

    Paso 3. Lo ideal sería utilizar una cazuela de barro para hacer el arroz pero si no tenemos, siempre podemos usar una cazuela lo más plana posible. Ponemos a calentar unas tres cucharadas de aceite con una guindilla y los cuerpos de los carabineros. Una vez dorados, los retiramos a un plato junto con la guindilla y reservamos ya que se añadirán al arroz al final de la cocción. Sofreímos la cebolla  picada y el ajo,  picados muy finos y cuando estén casi transparentes, añadimos el tomate bien troceado o incluso rallado. Cuando el tomate empiece a coger color, añadimos el brandy y flambeamos.

    Paso 4. Cuando el alcohol se haya evaporado, añadimos el vaso de vino blanco que dejaremos reducir. Luego añadimos las gambas y el arroz y removeremos hasta que el arroz esté impregnado de todo el sofrito.

    Paso 5. Añadimos el caldo caliente resultante, tres partes de agua por una de arroz. Cuando rompa a hervir, añadimos las hebras de azafrán. Lo tendremos a fuego lento durante unos 12 minutos y añadimos  los carabineros picados, que habíamos reservado al principio y las gambas peladas. Dejamos cocinar unos 4 minutos más.

    Paso 6. Como se trata de un arroz caldoso, lo debemos servir inmediatamente o el grano se abriría.

    Truco

    • Para flambear, una vez añadido el brandy,  acercaremos una cerilla a la cazuela y dejaremos que la llama se vaya consumiendo removiendo con mucho cuidado. También debéis apagar la campaña extractora para evitar accidentes graves.

     Ana- Es Pan Comido

  • Crema catalana

    Hoy día de San José, vamos a acordarnos de los protagonistas de este día, los padres. Es por ello que la receta que quiero compartir hoy es uno de los postres preferidos del mío, la Crema Catalana. ¡Magnífica! ¡¡Como le gusta decir a él cuando algo está rico rico!!

    Quizás el motivo sea porque este postre le trae recuerdos de su infancia en Barcelona, y siempre es agradable relacionar platos con momentos bonitos de la vida de uno. De esta manera, conseguiremos transmitirlos a otras generaciones como “el postre preferido del abuelo”, o “la tarta que preparaba la abuela” y esas cosas, ¡no deben olvidarse!

    Y como esta es una fiesta para celebrar en familia, aprovecho también para recordaros la sección Tu Receta de Familia  donde podéis compartir vuestras recetas de toda la familia. ¡Felicidades a todos los Josés, Josefas, Pepes, Pepas y papas del mundo! Y manos a la obra con su postre preferido, que seguro que se lo merecen. Mucho mejor, si este ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas 

    • 1 litro de leche
    • 4 yemas de huevo
    • 2 cucharadas de harina de maíz (Maicena)
    • Corteza de 1 limón
    • 2 ramitas de canela
    • 6 cucharadas de azúcar + 6 cucharadas para tostarlo

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En un cazo ponemos a calentar la leche con la corteza del limón y las ramitas de canela.

    Paso 2. En un bol, mezclamos con ayuda de unas varillas las yemas de huevo, con la maicena y el azúcar.

    Paso 3. Añadimos la mezcla a la leche caliente y removemos continuamente hasta que vaya espesando la crema. No será necesario que la crema hierva, simplemente que se espese ligeramente.

    Paso 4. Vertemos en los moldes donde vayamos a servir y dejamos enfriar.

    Paso 5. Para caramelizar el azúcar nos ayudaremos con un soplete para lo que cubriremos la superficie con azúcar y con el soplete iremos quemando hasta que se forme una capa de caramelo dura.

    Trucos

    • Podemos conservar en el frigorífico hasta 3 días pero el “quemadillo” del azúcar es mejor prepararlo justo antes de consumirlo.
    • Las claras sobrantes las podemos congelar para usarlas hacer otros postres o para añadir a un bizcocho y que quede más esponjoso.