Category: Segundos

  • Lomo de buey a la plancha “A la Carta”

    Te escribo para ver si me puedes sacar del apuro. Me han traído de Ávila unos filetones buenísimos y mis amigos esperan que los prepare un día para comer en casa. Pese a que no se me da mal la cocina, sí que tengo la impresión de que cuando preparo ese tipo de carne en casa, la estropeo. Necesito que me des unas pautas de cómo preparar estos filetes sin maltratarlos.

    Gracias por tus sencillas recetas que sigo habitualmente.

    Carlos

    Muchas gracias Carlos por tu petición y tu confianza. Desde luego que sería un pecado echar a perder esa excelente carne aunque estoy segura que no la harás tan mal, sólo que hay cosas que en los restaurantes ¡nos saben más ricas! Estoy segura que siguiendo estos pequeños consejos, les sacarás el mayor partido a esos filetones.

    Como supongo que la tendrás congelada, es muy importante que la descongeles lentamente en la nevera y que la escurras muy bien. Una vez escurrida sobre una rejilla o un plato hondo del revés, sécala con papel de cocina. Antes de cocinarla, tenla al menos 1 hora antes a temperatura ambiente.

    Escoge una sartén amplia y lo más plana posible. Puede ser una plancha lisa o una grill con rayas pero que sea antiadherente. Puedes recortar la grasa sobrante de la carne, pero la conservaremos para engrasar la plancha. Y para que la carne llegue en su temperatura óptima a la mesa, te aconsejo que metas en el horno (unos 10 min a 100º)  los platos donde la vayas a servir para que estén calientes al colocar la carne. Un detalle importante, la sal la añadiremos al final.

    Espero haberte ayudado con estas pequeñas pautas. Sólo te queda leer el resto de la receta de Lomo de Buey a la plancha y triunfar con tu plato. Con esa excelente materia prima, ya tienes la mitad de la receta lista, la otra mitad, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 filetes de lomo de buey
    • 4 dientes de ajo
    • Perejil
    • 2 berenjenas
    • Aceite
    • Sal y pimienta
    • ½ limón

    Cómo lo preparamos

    Paso 1.  Secamos muy bien con papel de cocina la carne y le recortamos un poco la grasa sobrante. Los aplastamos con un mazo para romper los nervios si tuvieran.

    Paso 2.  En una sartén o plancha, colocaremos los recortes de la grasa sobrante para que a fuego medio engrasen ligeramente la sartén. Retiramos los trozos y desechamos.

    Paso 3. Con el fuego alto, introducimos los filetes, de dos en dos si nos caben en la sartén. Sino, lo haremos de uno en uno. Lo dejaremos a fuego alto un par de minutos por cada lado para que se sellen y no pierdan su jugo interior.

    Paso 4. Después bajamos a fuego medio y dejaremos que se haga por dentro. El tiempo dependerá del grosor del filete y de cómo nos guste la carne. Si es al punto, bastará con dejarlo unos 3-4 de minutos más por cada lado, si nos gusta más hecha, precisará más tiempo.

    Paso 5. Colocaremos los filetes sobre los platos precalentados al horno para que conserven su temperatura.

    Paso 6. En una sartén chiquitita, añadiremos un par de cucharadas de aceite y freiremos los ajos bien picaditos junto con el perejil. Lo vertemos sobre los filetes y exprimimos un par de gotas de limón sobre cada uno de ellos. Salpimentamos al gusto.

    Paso 7. Como guarnición prepararemos unas berenjenas a la plancha que laminaremos finalmente y haremos en una plancha a fuego fuerte durante 1 minuto por cada lado. Salpimentamos.

    Trucos

    • La sal que añadiremos al final y una vez cocinados, deberá ser gorda o en escamas para que la carne coja la sal precisa.
  • Lumaconis gigantes con vinagreta de aceitunas y zanahoria

    Como resultado de un paseo por la semana italiana de unos grandes supermercados, entre varias cosas que compré, fueron estas caracolas gigantes llamadas en jerga italiana y gastronómica, Lumaconi gigante y con el que he preparado estos Lumaconi gigante fríos con vinagreta de aceituna y zanahoria.

    Y es que he de reconocer que me pierden esas estanterías de productos novedosos para mí y siempre cae algo, sea la semana china, india, mexicana o báltica. Cuando viajo, me encanta escurrirme en un supermercado y ver lo que se vende y se consume por ahí, cómo lo presentan y en que formatos lo disponen. Y eso que hoy en día, podemos comprar de todo en todos lados, pero siempre hace ilusión traerse algo del sitio donde has visitado.

    Pese a que esta pasta es compra nacional, vamos a darle un toque más novedoso. Parece que hace mejor tiempecito así que un plato frio de pasta nos vendrá estupendo para esta época que viene. Rellena de una crema de atún y cangrejo y acompañada de una vinagreta de aceitunas y zanahorias, hará las delicias de pequeños y mayores. Vamos con la receta que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 500 gr de caracolas gigantes
    • 1 lata de atún
    • 6 palitos de cangrejo
    • 1 cebolleta
    • 4 cucharadas de mayonesa
    • 2 cucharadas de kétchup
    • 2 tomates de ensalada

    Ingredientes para la vinagreta

    • 12 aceitunas verdes picadas
    • 1 zanahoria picada en cuadraditos pequeños.
    • 8 cucharadas de aceite de oliva virgen
    • 2 cucharadas de vinagre de Módena
    • 1 cucharada de mostaza

     Cómo lo preparamos

    Paso 1. Cocemos las caracolas siguiendo las instrucciones del envase.

    Paso 2. En un bol añadimos el atún escurrido, los palitos de cangrejo y la cebolleta muy picados, la mayonesa y el kétchup. Salpimentamos. Mezclamos bien con una cuchara.

    Paso 3. Rellenamos las caracolas con la mezcla y las colocamos sobre la base de tomate de tomate natural cortado en rodajas finas que habremos dispuesto en la fuente donde lo vayamos a servir.

    Paso 4. Preparamos la vinagreta batiendo todos los ingredientes con un tenedor.

    Paso 5. Rociamos las caracolas con la vinagreta.

    Trucos

    • La vinagreta la podemos emplear para muchas otras ensaladas. Bastará conservarla en un frasco de cristal bien cerrado.
  • Currywurst

    Currywurst: Willkommen in Berlin! Todo aquel que haya visitado esta histórica y preciosa ciudad, se sentirá identificado con esta receta. Y quizás no sólo los que hayan estado en la capital sino en otras ciudades alemanas ya que se trata de una salchicha alemana servida con una salsa de tomate y curry.

     Su origen está en entredicho, como no es de extrañar, pero si lo podemos datar en mediados del siglo pasado. Berlin y Hamburgo se lo disputan pero lo que si es cierto es que se trata de un plato muy popular de consumo en la calle y que no falta en los puestos callejeros de estas ciudades.

     Con esta receta, continuamos completando nuestra sección internacional Caprichos del Mundo. Actualmente es muy fácil encontrar salchichas alemanas en nuestros establecimientos, muchos de ellos ya muy populares en España. Yo voy comprando cada vez de un tipo porque hay muchísimas variedades y cada una de ellas ¡tiene su sabor particular! Hoy atreveros con este Currywurst, acompañadlo de una buena cerveza y disfrutadlo porque además ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 salchichas alemanas tipo Bratwurst
    • 4 patatas medianas
    • Aceite
    • Sal

    Ingredientes para la salsa (todas las cucharadas son soperas)

    • 200 gr de kétchup
    • 2 cucharadas de curry
    • 1 cucharada de salsa de soja
    • 2 cucharadas de vinagre de Módena
    • 1 cucharada de miel
    • ½ cebolla
    • Pimienta cayena
    • Aceite
    • Sal

    Cómo preparamos la salsa

    Picamos la cebolla muy finamente. En una sartén profunda o en un cazo, la freímos en un chorrito de aceite hasta que esté transparente. Añadimos el resto de los ingredientes  y espolvoreamos con pimienta cayena. Dejaremos que la salsa hierva durante unos 5 minutos. Probaremos para rectificar de sal o añadir más curry si la encontramos floja. Si vemos que está demasiado espesa, añadiremos un poco de agua.

    Cómo preparamos el Currywurst

    Paso 1.  Hacemos un corte longitudinal superficial en cada una de las salchichas y unos pequeños cortes a lo ancho. Reservamos.

    Paso 2.  Lavamos las patatas y las cortamos en gajos no muy grandes. Las ponemos en una fuente amplia en el microondas y les añadimos un poco de aceite de oliva y removemos. Las haremos en el microondas hasta que estén blandas, removiendo cada 5 minutos y comprobando que estén listas pinchándolas con un cuchillo.

    Paso 3. Colocamos las salchichas en la rejilla del horno o sobre una fuente y con el grill encendido, dejamos que se hagan. Veréis que se irán curvando ligeramente y dorando en aproximadamente unos 10 minutos. Colocamos también las patatas bajo en el grill para que se tuesten al mismo tiempo.

    Paso 4. Serviremos las salchichas acompañadas de las patatas y todo ello cubierto con la salsa. Espolvorearemos curry en polvo por encima.

    Trucos

    • Las patatas las podéis freír como lo hagáis habitualmente. De esta manera porque son más ligeras al hacerse apenas sin aceite y al microondas y además quedan crujientes en el grill.
    • En ocasiones, los paquetes de salchichas quedan a mitad y si no las vamos a consumir en breve, podemos congelarlas en paquetes individuales envueltas en papel de plástico.

     

  • Rape con piñones

    Han vuelto los propósitos de cuidarse de cara al verano, “parece” que empieza el buen tiempo y este invita a optar por platos menos contundentes y calóricos y sustituirlos por platos más ligeros. Este Rape con piñones cumple con estos requisitos y su preparación es bien sencilla.

    El rape es un pescado muy sabroso y valorado. Puesto que tiene una cabeza tan grande y una cola más estrecha en forma de cono, la parte útil para consumir se ve reducida. Por ello conviene comprarlo entero y aprovechar  su cabeza, espinas y piel para hacer un fondo de pescado excelente. En Asturias se le llama Pixín y en otros lugares, pez sapo o pejesapo por su similud con el animal.

    En invierno me gusta prepararlo a la gallega porque guisado le da un sabor a las patatas inigualable. A la plancha es igualmente sabroso pero teneís que tener en cuenta que su tamaño se ve reducido con el calor así que ojo con las raciones que pueden resultar engañosas y parece que cocinas un rape ¡y sale la mitad! Aprovechad que abril y mayo es su mejor temporada y por lo tanto, más asequible. Con este plato sencillo y ligero, no me queda otra cosa que decir que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 600 gr de rape cortado en rodajas y sin piel
    • 2 puñados de piñones
    • 2 cucharadas de perejil
    • 500 gr de espinacas
    • 4 cucharadas de mostaza (sin gluten para celíacos)
    • 2 dientes de ajo
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta
    • Pimienta cayena

     Paso 1. Lavamos bien las espinacas y las escurrimos. En una sarten amplia, freímos los dientes de ajo en un par de cucharadas de aceite y vamos añadiendo las hojas de espinacas en puñados. No meteremos el siguiente puñado hasta que el anterior este mustio. Salpimentamos y por último añadimos las cucharadas de mostaza.

    Paso 2. Lavamos y secamos con papel de cocina las rodajas de rape. Las haremos en una plancha antiaderente durante unos 4 minutos por cada lado en unas gotitas de aceite. Salpimentamos y retiramos del fuego.

    Paso 3. En la misma sartén que hemos hecho el rape, salteamos los piñones junto con la pimienta cayena  en una cucharada de aceite junto con el perejil picado.

    Paso 4. Emplatamos colocando las espinacas junto con el rape y por encima el salteado de piñones. Decoramos con mostaza si nos gusta.

     Trucos

    • Puedes usar de acompañamiento espinacas congeladas que coceras al microondas para evitar que cojan excesiva agua. Después debes escurrirlas bien antes de saltearlas en la sarten.
    • El mismo plato lo puedes preparar sustituyendo el rape por unas rodajas de merluza o de atún.

  • Pechugas ligeras al limón

    Se acabaron las vacaciones y toca volver a la rutina, y dejar atrás los excesos cometidos estos días. ¡He aquí una idea!

    En mi época de estudiante universitaria, el último año de carrera ya convencí a mis padres de que la mejor opción para vivir era compartir piso. Hasta entonces había estado en residencias de estudiantes y pese a que nunca me quejaba de la comida servida en la mesa, echaba de menos ese tejemaneje de mi propia cocina.

    Así que entre los tuppers que mi amiga Paula compartía de su gran cocinera y abuela asturiana, además de mucha otra materia prima que venía derechita del Cantábrico asturiano de mano de su padre, y aquellos que venían de Zaragoza, poco tiempo quedaba para nuestras recetas artesanas. Estas Pechugas Ligeras al limón eran uno de esos platos y que hoy en día podría clasificar una receta “pan comido”.

    Sencilla donde las haya y riquísima para servir incluso de plato único acompañada de un arroz blanco donde empapar la salsa. Nosotras, que ya eramos muy apañadas por aquella época, las preparábamos incluso la noche anterior y el microondas lo finiquitaba, así que para nuestra sección Calentar y Listo, también nos vale. Averiguad si es o no ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • ½ kg de pechugas de corral fileteadas
    • Zumo de ½ limón (1 limón si es pequeñito)
    • 1 cucharadita de maicena (harina de maíz o espesante)
    • ½ vaso de vino blanco
    • 200 gr de champiñones laminados
    • Aceite
    • Sal y pimienta
    • Perejil

    Cómo lo preparamos

    Paso 1: Salpimentamos las pechugas y en una sartén grande, añadimos un par de cucharadas de aceite y doraremos las pechugas fileteadas. Se terminarán de hacer con la salsa así que únicamente queremos marcarlas. Retiramos a una fuente y reservamos.

    Paso 2: Lavamos los champiñones y los secamos muy bien con un paño limpio o con papel de cocina. Salpimentamos. Los salteamos en la misma sartén con otro par de cucharadas de aceite. Retiramos y reservamos.

    Paso 3: En el vasito donde tenemos el zumo de limón, disolveremos la maicena y lo vertemos en la sartén junto con el vino blanco. Dejamos que el vino se evapore un poquito y colocaremos las pechugas ordenadamente sobre la salsa y los champiñones por encima.

    Paso 4: Dejaremos hervir a fuego lento durante unos 5 minutos. Si la salsa ha reducido demasiado, añadiremos un poco de agua.

    Trucos

    • Esta salsa la podemos preparar para acompañar otras carnes, incluso pollo en muslitos.
    • Podemos servirlo con  unos pimientos del piquillo para completar el plato. También con arroz blanco.
  • Arroz con carabineros y gambas

    Puesto que se acerca la Semana Santa y es una ocasión para juntarnos con familia, ¡os dejo un plato de domingo! Fue una de las primera recetas publicadas en Es Pan Comido y aquellos que se atrevieron a prepararlo, todavía se acuerdan del éxito. Hoy la rescato para aquellos que hace menos se han incorporado a nuestra cocina y que también puedan ellos lucirse.

    En mi casa, las paellas de mi madre son el plato estrella. Desde que le enseñó una murciana hace ya muchos años, no hay domingo en el que nos juntemos todos que no le pidamos que nos haga una paella.

    Así que visto que ni mis hermanos ni yo podemos destronar a la reina de las paellas, yo me he atrevido a preparar una variante de arroz también exquisito, digno de cualquier celebración, un arroz con carabineros y gambas. Los cababineros le dan un toque sabrosísimo, y si además la añadimos unas gambas, el resultado es espectacular. La preparación aunque laboriosa, es apta para cualquier cocinillas, y el resto, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para cuatro personas

    • 400 gr. de arroz
    • 12  gambas enteras
    • 4 carabineros
    • 1 guindilla
    • 2 litros de agua
    • 1 hoja de laurel
    • 1 ramito de perejil
    • 2 tomates
    • 1 cebolla
    • 3 dientes de ajo
    • Azafran
    • Pimentón (sin gluten para celíacos)
    • 1 vaso vino blanco
    • ½ copa de brandy
    • Aceite
    • Sal

    Paso 1. Pelamos los carabineros y las gambas y reservamos.

    Paso 2. Para preparar el caldo, ponemos las cáscaras en una cazuela a hervir  en dos litros de agua con una hoja de laurel y una ramita de perejil. La proporción de los carabineros sería uno por persona si estos son de tamaño medio. Si son grandotes, podemos reducir el número de carabineros.

    Paso 3. Lo ideal sería utilizar una cazuela de barro para hacer el arroz pero si no tenemos, siempre podemos usar una cazuela lo más plana posible. Ponemos a calentar unas tres cucharadas de aceite con una guindilla y los cuerpos de los carabineros. Una vez dorados, los retiramos a un plato junto con la guindilla y reservamos ya que se añadirán al arroz al final de la cocción. Sofreímos la cebolla  picada y el ajo,  picados muy finos y cuando estén casi transparentes, añadimos el tomate bien troceado o incluso rallado. Cuando el tomate empiece a coger color, añadimos el brandy y flambeamos.

    Paso 4. Cuando el alcohol se haya evaporado, añadimos el vaso de vino blanco que dejaremos reducir. Luego añadimos las gambas y el arroz y removeremos hasta que el arroz esté impregnado de todo el sofrito.

    Paso 5. Añadimos el caldo caliente resultante, tres partes de agua por una de arroz. Cuando rompa a hervir, añadimos las hebras de azafrán. Lo tendremos a fuego lento durante unos 12 minutos y añadimos  los carabineros picados, que habíamos reservado al principio y las gambas peladas. Dejamos cocinar unos 4 minutos más.

    Paso 6. Como se trata de un arroz caldoso, lo debemos servir inmediatamente o el grano se abriría.

    Truco

    • Para flambear, una vez añadido el brandy,  acercaremos una cerilla a la cazuela y dejaremos que la llama se vaya consumiendo removiendo con mucho cuidado. También debéis apagar la campaña extractora para evitar accidentes graves.

     Ana- Es Pan Comido

  • Mini lasañas de ventresca

    Ya sabéis lo mucho que me intrigan los orígenes de los platos y estoy segura que más de una vez os he sorprendido con algún desenlace inesperado sobre algún plato. Pues la lasaña, no está exenta de polémica tampoco ya que su primera preparación la revindican los ingleses alegando que se preparó para el rey Ricardo II en el siglo XIV y consistía en capas de pasta y queso. ¡Prefiero no saber lo que los italianos opinan al respecto!

    Polémicas aparte, las Minilasañas de Ventresca van a ser un éxito asegurado, y os podéis adueñar de la receta tan pronto como acabéis su lectura. Ya preparamos una lasaña enrollada de espinacas, queso y piñones que tuvo mucho éxito y esta versión “mini” ¡no va a ser menos! Tener conservas de pescado en casa es imprescindible para preparar un plato muy completo y saludable en muy poco tiempo y una buena ventresca nos va a permitir obtener un plato excepcional.

    Además, estando en épocas festivas, qué mejor que aprovechar para sorprender a los nuestros con platos que se salgan  de lo habitual. Como siempre, estáis invitados a dejar volar vuestra imaginación modificando ingredientes y haciendo vuestras adaptaciones. Esta versión en concreto, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 240 gr de ventresca de atún o bonito en conserva
    • ½ cebolla
    • 1 pimiento
    • 2 huevos duros
    • Salsa de tomate (ver receta)
    • 1 paquete de placas de lasaña
    • Salsa bechamel (ver receta)
    • Queso rallado
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Hidratamos las placas de la lasaña siguiendo las instrucciones de la caja. Las escurriremos sobre un paño limpio.  Con ayuda de un cortapastas redondo cortamos las láminas.  Guardaremos las esquinas sobrantes para aprovecharlas para alguna otra receta de pasta.

    Paso 2. En una sartén sofreímos la cebolla y el pimiento. Desmigamos la ventresca con las manos y la añadimos al sofrito junto con los huevos duros picaditos. Por último, añadiremos la salsa de tomate en cantidad según nos guste. Dejamos el relleno en la sartén durante unos 4 minutos y retiramos del fuego.

    Paso 4. Para montar las mini lasañas, comenzaremos con una capa de pasta,  luego la preparación de la ventresca y encima un par de cucharadas de salsa bechamel. Repetimos las capas las veces que queremos para acabar en pasta y una capa de bechamel. Espolvoreamos con queso rallado y gratinaremos en el horno.

    Trucos

    • Puedes usar otro tipo de conserva de atún o bonito.
    • Si es temporada, puedes hacer esta misma receta con pescado fresco. Para ello, primero doraríamos el atún o bonito en una sartén para después desmigarlo con la mano. Después lo añadiríamos a mitad de cocción de la cebolla y el pimiento y dejaríamos que se terminara de cocinar en la salsa de las verduras con el tomate.
  • Ropa vieja con arroz blanco “A la Carta”

    Querida Ana,

    Recurro a tí, esta vez en toda regla con un A la Carta, para pedirte sugerencias. También en casa hacemos mucho cocido porque nos encanta el caldo, de hecho lo preparo muy parecido a tu receta, pero la carne nos resulta muy seca para comer después y las croquetas ya rebosan el congelador. No sé si me puedes decir qué haces tu con la carne.

    Ah, y enhorabuena por el Monográfico del Tupper, no veas lo bien que me viene!!

    Luis

    Me alegro Luis que te resultase interesante el monográfico de Calentar y Listo y puesto que eres” de los del club de la tartera” como yo, te propongo una receta con la carne de cocido sobrante y que además encaja en esta sección estupendamente porque puede ir derechita al microondas.: Una Ropa Vieja con arroz

    Hemos hablando de optimizar nuestro tiempo y combinar en nuestras fiambreras platos completos y saludables. El de hoy puede servirnos de plato único ya que combina hidratos con proteínas. Efectivamente con la carne sobrante podemos hacer croquetas, rellenar unos pimientos del piquillo, emplearlo para una lasaña,  o este sabroso plato. Por lo que yo conozco, la ropa vieja según en que regiones se prepara de diferente maneras pero todas tiene como base la cocina de aprovechamiento, ¡muy útil en los tiempos que corren!

    Son muchas opciones con el único trabajo de preparar un caldo. ¿Qué más podemos pedir si además ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • ½ de carne sobrante de preparar un cocido
    • Zanahoria cocida (nos vale la que hemos añadido al caldo)
    • 1 cebolla
    • 1 pimiento verde
    • 1 pimiento rojo
    • 1 lata pequeña de tomate triturado
    • 1 copita de vino blanco
    • 300 gr de arroz blanco
    • Aceite
    • Sal y pimienta
    • Salsa picante (si nos gusta)

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Troceamos la cebolla y los pimientos y los ponemos a pochar en una sartén profunda con un par de cucharadas de aceite.

    Paso 2. Cuando la cebolla esté casi transparente, añadimos el tomate triturado, sal y pimienta. Dejamos que hierva lentamente unos 10 minutos.

    Paso 3. Desmigamos la carne con la mano o con ayuda de un cuchillo. No lo haremos con la trituradora porque se nos hará puré.

    Paso 4. Añadimos la carne, la zanahoria cocida cortada en daditos y el vino y mezclamos bien. Dejamos hervir unos 5 minutos hasta que el vino se consuma.

    Paso 5. Hervimos el arroz blanco y serviremos de acompañamiento de la carne.

    Trucos

  • Jamón asado

    Del cerdo, ¡hasta los andares! ¡Y qué razón tiene ese dicho popular! Y en época de “vacas flacas”, todavía más. A todos nos encanta el jamón curado, y el jamón York pero vamos a animarnos a asarlo nosotros mismos porque resulta muy sabroso, económico e ideal para las mesas con muchos comensales, porque ya que te pones, donde asas para 4, ¡asas para 8! Únicamente atenderemos al tamaño de la  pieza de carne para encontrar el tiempo adecuado de cocción en el horno.

    En la carnicería te pueden preparar la pieza del peso que solicites y si lo prefieres, que te lo preparen en una malla, o lo puedes atar tu mismo, aunque yo personalmente prefiero sin malla cuando lo voy a hacer al horno. El macerado con hierbas y vinito podéis variarlo según vuestros gustos pero si es importante que repose durante unas horas para que coja más sabor.

    Aunque las Navidades ya las dejamos atrás, seguro que todavía tenemos ocasiones en las que  nos juntamos muchos y este Jamón Asado resulta muy adecuado. Acompañado de unas patatitas asadas, como en la receta de hoy, o con unos pimientos que podemos asar al mismo tiempo para aprovechar el calor del horno, no sólo tenemos garantizado la felicitación de pequeños y mayores, sino que además ¡Es Pan Comido!

     Ingredientes para 4 personas

    • 600 gr de jamón de cerdo fresco
    • 4 cucharadas de aceite de oliva
    • 1 cucharada sopera de tomillo
    • 1 cucharada sopera de romero
    • ½ limón exprimido
    • 1 taza grande de vino oloroso
    • Sal y pimienta
    • Patatas pequeñas

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Salpimentamos la pieza de jamón y la pintamos con aceite de oliva. En un bol, mezclamos  las especias con el vino  y el zumo de limón y cubrimos la carne. La dejaremos macerar por lo menos unas 4 horas, aunque lo ideal será la noche anterior. Le damos la vuelta a mitad del tiempo para que se impregne bien.

    Paso 2. Ponemos la carne en una fuente apta para horno y la rociamos con el líquido restante del macerado. Introducimos la fuente con el horno precalentado y dejaremos que se tueste a temperatura alta, y con grill si tenemos, durante unos 10-15 minutos o hasta que coja color doradito. Le damos la vuelta para que se tueste por todo los lados.

    Paso 3. Bajamos la temperatura del horno a 180º y esperamos a que se termine de hacer por aproximadamente unos 25-30 minutos más a altura media. Pincharemos para ver que está jugosito pero no sangrante. Rociaremos con la salsa por encima  y si vemos que se queda seco, añadiremos un poco más de vino.

    Paso 4. Lavamos las patatas y las cortamos por la mitad. Salpimentamos. Las asaremos en el horno al mismo tiempo que la carne pero como tardarán un poquito más, adelantaremos poniéndolas 5-8 minutos antes en el microondas. Con el grill, conseguiremos que se queden tostaditas por arriba y tiernas por dentro.

    Paso 5. Retiramos la carne y las patatas del horno y desglasaremos los jugos que ha soltado la carne añadiendo un poco de agua caliente a la fuente para aprovecharlo como salsa.

    Trucos

    • Podemos consumir al momento la carne aunque en plan frío, resulta muy rica.  Incluso para meter dentro de un bocadillo untando el pan quizás con un poco de mostaza o tomate rallado.
    • Si tenéis otras especias que os gusten, también podéis añadirlas al macerado. Ojo con el  ajo porque esté tiene a tostarse demasiado en el horno pero lo podéis añadir a mitad del horneado.

     

  • Pollo al curry

    Volvemos de paseo por el mundo nuevamente con una receta india. Ya preparamos en una ocasión una patatas crujientes indias que aderecé con especias varias que había comprado en una tienda india. Esta vez únicamente precisaréis curry, que es más fácil de encontrar, y cúrcuma como remate, si la tenéis a vuestro alcance.

    Se trata de unos flanes de arroz basmati con Pollo al Curry. La palabra curry, que tanto identifica a  la cocina india, proviene de la palabra Kari, que en tamil significa salsa. Por semejanza fonética, los ingleses lo convirtieron en lo que hoy todos conocemos como curry y que consiste en una mezcla de especias.

    Muchas veces nos asusta que este plato pueda resultar picante o fuerte pero haciéndolo en casa, nos aseguramos que está justo a nuestro gusto. El yogur le aporta suavidad, y la manzana, dulzor. El arroz basmati resulta una combinación excelente con el curry. Aprendí a cocer este tipo de arroz  del libro del chef Ramsay, el “antipático” de Kitchen Nightmares, y realmente sale tan rico como el que te preparan en los restaurante indios.  Una vez más, tanto preparar el pollo como el arroz ¡Son Pan Comido!

    Ingredientes para el pollo al curry para 4 personas

    • 400 gr de pollo troceado en dados deshuesado (pechuga o contramuslos)
    • 1 puerro
    • 1 zanahoria
    • 2 dientes de ajo
    • 1 manzana
    • 1 yogur natural
    • Cilantro fresco
    • 1 cucharadita de curry en polvo + 1 cucharadita de cúrcuma (opcional)
    • Aceite de oliva
    • Sal

    Ingredientes para arroz basmati para 4 personas

    • 400 gr de arroz basmati
    • 600 ml de agua
    • 3 vainas de cardamomo

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En una sartén profunda o en un wok, salamos y doramos el pollo cortado en daditos en un par de cucharadas de aceite de oliva durante unos 4 minutos. No se tendrá que hacer por dentro, únicamente dorarse. Retiramos.

    Paso 2. En la misma cazuela, añadimos el puerro, la zanahoria, la manzana y el ajo, todo bien picadito. Volvemos a añadir un poco de aceite y los pocharemos durante unos 5 minutos o hasta que estén trasparentes.

    Paso 3. Añadimos el pollo y las especias (curry y cúrcuma si queremos). Salteamos un par de minutos.

    Paso 4. Vertemos el yogur  junto con el cilantro picado y dejamos que hiervan todos los ingredientes durante unos 10 minutos. Si vemos que la salsa está seca, añadiremos un poco de leche evaporada, nata o incluso leche entera.

    Paso 5. Enjuagamos el arroz, para quitarle el almidón, en agua fría sobre un colador hasta que el agua salga trasparente. Ponemos el arroz en una cazuela y añadimos el agua fría. Añadimos las vainas de cardamomo majadas con las manos ligeramente. Cubrimos con una tapa, esperamos a que hierva y dejaremos cocer durante 10 minutos. Retiramos del fuego manteniéndolo tapado y dejamos reposar otros 10 minutos. Removemos con un tenedor para que quede suelto. Escurrimos el exceso de agua.

    Paso 6. Hacemos flanes con ayuda de un vaso y servimos con el pollo.

    Trucos

    • El pollo con su preparación lo podéis congelar perfectamente. El arroz si conviene cocinarlo al momento.
    • Como adaptación local, podéis sustituir el pollo por cerdo o incluso por ternera si preferís.