Category: Segundos

  • Ventresca de atún con cuscús de verduras y pistachos

    Una receta con un ingrediente delicatessen como la ventresca de atún, ¡es un acierto seguro! Y es que el tartar de atún ya tiene enamorados a algunos cocinillas así que esta otra receta con atún, no va a ser menos. Esta Ventresca de Atún con Cuscús de verduras y pistachos presenta el pescado en su jugo, simplemente a la plancha, cocinada con una gotas de aceite ya que de por si, tiene una sabor tan intenso que no necesita grandes aderezos.

    La ventresca es una parte triangular del despiece del atún que se localiza en la parte de abajo del pez, muy cerca de la cabeza pero situada en el vientre, de ahí su nombre. Se trata de una parte con más grasa y por lo tanto muy jugosa, que le aporta una sabor intenso y exquisito. Tiene un corte laminado la hace ideal para consumirse como apetitivo, especialmente la que se comercializa en conserva.

    Recordad que el atún es una fuente de omega-3  que ayuda a disminuir el colesterol y los trigliceridos, imprescindible en nuestra dieta, y que como no tiene espinas, es ideal para el consumo infantil. El cuscús es una guarnición estupenda para completar este plato, y acompañándolo de una ensalada, hacemos un menú más que completo y ¡Pan Comido!

    Ingredientes para  4 personas

    • 1 ventresca de atún grande fileteada
    • Aceite de oliva
    • Sal en escamas
    • Pimienta

    Ingredientes para el cuscús de verduras

    • 250 gr de cuscús
    • 1/4 litro de caldo de verduras
    • 1 nuez de mantequilla
    • 2 zanahorias medianas o 1 grande
    • 1 puerro (sólo la parte blanca)
    • 1 manojo de ajetes tiernos
    • 1 puñado de pistachos
    • 1/2 limón
    • Aceite
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

     Paso 1. En una cazuela, ponemos el caldo a calentar. Cuando esté hirviendo, retiramos del fuego y vertemos el cuscús removiendo para ir desengranándolo. Añadimos una nuez de mantequilla y seguimos removiendo hasta que el cuscús haya absorbido todo el caldo y el grano quede suelto.

    Paso 2. Cortamos las zanahorias en daditos y las salteamos en una sartén con un par de cucharadas de aceite. Picamos el puerro y los ajetes y los añadimos a las zanahorias. Cuando las verduras estén tiernas, mezclamos con el cuscús y los pistachos. Salpimentamos.  Salteamos durante un par de minutos y aderezamos con 1/2 limón exprimido.

    Paso 3. Secamos el exceso de agua de la ventresca con papel absorbente. Ponemos una gotas de aceite sobre la plancha. Una vez tengamos la plancha caliente, colocamos la ventresca y la doramos por ambos lados unos 2-3 minutos por cada lado, dependiendo de su grosor.

    Paso 4. Colocamos una cama de cuscús en la base y la ventresca sobre éste. Aderezamos con pimienta molida y sal en escamas.

    Trucos

    • Debes tener mucho cuidado de no sobre-cocinar la ventresca o de lo contrario se secará demasiado.
    • El cuscús se puede dejar preparado con antelación, incluso de un día para otro. La ventresca si que conviene asarla  en el momento de consumirla.
    • Puedes añadir todas las verduras que se te ocurran al cuscús. Deberás picarlas todas chiquititas y tener en cuenta el tiempo de cocción de cada una de ellas.
  • Ternasco de Aragón a la miel picante

     

    En España podemos presumir de tener muy buen cordero en especial en el norte donde hay zonas con pastos.

    Hoy vamos a cocinar con Ternasco de Aragón, no solo por hacer honor a mi tierra, sino porque podemos presumir de tener una excelente carne de cordero, muy tierna y sabrosa. Esta se comercializa principalmente  en tres variantes, pierna, paletilla y costillar.

     Dependiendo de la edad del cordero, distinguiremos entre:

    • cordero lechal, alimentado sólo con leche materna y de dos meses de edad.
    • cordero pascual, de más de tres meses y alimentado de pienso y hierba.
    • cordero adulto, de carne más dura y menos sabrosa.

    La mejor época para consumir cordero es la primavera puesto que es cuando nacen las crías. Es por ello que durante la época de Navidad, y  a pesar de ser un clásico de nuestras mesas, el precio es más elevado porque no es temporada. Ahora en enero, que su precio ha bajado mucho respecto a las semanas anteriores, podemos aprovechar para comprar y preparar estas ricas Chuletas de Ternasco a la miel picante con cus-cus.

    Para esta receta utilizaremos las costillas de cordero lechal que son las más tiernas y jugosas. También podéis usar un cordero un poco más mayor y el resultado será también excelente, y por supuesto, su preparación será igualmente  ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 kg de chuletas de cordero lechal
    • 6 cucharadas de miel
    • 1 cucharada de tomate ketchup
    • Salsa picante tipo Tabasco al gusto

    Ingredientes para el cus-cus

    • 200 gr. cuscús
    • 200 ml de caldo de verdura
    • 1 nuez de mantequilla
    • 1 manojo de ajos tiernos verdes
    • 100 gr de setas
    • 3 lonchas de bacón
    • 1 cucharadita de café de curry en polvo
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos a hervir el caldo de verdura y cuando hierva a borbotones, retiramos del fuego y vertemos el cus-cus removiéndo cuidadosamente. Dejamos reposar un par de minutos para que el grano de cus-cus aumente y añadimos la mantequilla. Con ayuda de un tenedor, removemos para desengranar el cus-cus.

    Paso 2. Troceamos los ajos tiernos y los freímos en una sartén con una cucharada de aceite y el bacón troceado. Picamos las setas y una vez que bacón y los ajos estén doraditos, las añadimos a la sartén hasta que se terminen de hacer. Añadimos el cus-cus, espolvoreamos el curry,  salteamos y reservamos.

    Paso 3. En un bol, preparamos la salsa de miel picante mezclando 6 cucharadas de miel, el ketchup y unas gotas de salsa picante.

    Paso 4. En una plancha caliente, asamos las chuletas y cuando estén casi listas, las pintaremos con la mezcla de la salsa picante y dejamos que se terminen de asar.

    Paso 5. Disponemos en una fuente las chuletas acompañadas del cus-cus que podemos colocar en forma de flan ayudándonos de un aro de emplatar.

    Trucos

    • Podemos servir la salsa de miel picante en una salsera aparte y que cada uno se eche la cantidad al gusto.
    • Para adaptar la receta para los niños, podemos prescindir de la salsa picante y añadir unicamente el tomate kétchup.

     

  • Fabada Asturiana

    Con este frio que nos rodea, no podía dejar de compartir un plato de cuchara por excelencia: Fabada Asturiana. Siguiendo la receta de la “güela” de mi amiga Paula, la de los Frixuelos rellenos de Compota de Manzana, que me dio hace ya mucho años, y habiéndole hecho alguna modificación que otra, he conseguido que pese a que soy más de tenedor, sea un placer recibir al “casi invierno” con un guiso como éste.

    Como todas la recetas regionales, cuyos ingredientes y proceder se han transmitido de generaciones en generaciones, existen muchas maneras tradicionales de preparar estas suculenta Fabada. En lo que todas coinciden, es que en la calidad de las fabes está el 80% del éxito del plato. El compango, puede variar. Se mantienen el chorizo y morcilla,  asturianos sin duda alguna, y varía la panceta, el lacón, el tocino, el jamón o la costilla salada.

    Mi aportación como “no asturiana” pero amante de sus platos tradicionales: consumirla al día siguiente. Todo un acierto para encontrar un plato repleto de sabor “de toda la vida” y que además, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 5-6 personas

    • 500 gr de fabes asturianas
    • 2 chorizos asturianos
    • 2 morcillas asturianas
    • 200 gr de panceta
    • 1 punta de jamón
    • 1 cebolla
    • 2 dientes de ajo
    • 1 ramillete de perejil
    • 1 cucharada de pimentón dulce
    • Aceite de oliva

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos las fabes en remojo la noche anterior o al menos 8 horas antes de cocinarlas.

    Paso 2. Las escurrimos y ponemos en una cazuela profunda. Sobre éstas, colocamos los chorizos, la morcilla, la punta de jamón y la panceta. Añadimos la cebolla partida por la mitad, los dientes de ajo y la ramita de perejil. Cubrimos con agua pero no excesivamente (que las fabes no naden en el agua).

    Paso 3. Ponemos a fuego medio y cuando comiencen a hervir, bajamos el fuego al mínimo. Iremos retirando la espuma que se va creando en la superficie con una espumadera. A lo largo de toda su cocción, añadiremos agua fría en pequeñas cantidades (2-3 veces) para “asustar” las fabes de manera que siempre mantengan las misma temperatura.

    Paso 4. En una sarten, añadimos un par de cucharadas de aceite y refreimos el pimentón en el aceite. Lo vertemos sobre la fabada cuando esté a mitad de cocción, más o menos a la hora y media. Es importante no mover las fabes con una cuchara  porque estas se pueden romper sino alzar la cazuela y moverla con movimientos giratorios para que el caldo impregne todos los ingredientes. El tiempo de cocción dependerá del tipo de fabes pero aproximádamente llevará unas 2 horas y media/3 horas. Las probaremos para comprobar que están de textura correcta.

    Paso 5. Retiramos del fuego y dejamos reposar a temperatura ambiente al menos 2 horas antes de consumir aunque a mi gusto, este plato gana mucho de un día para otro. Bastará calentarlas a fuego muy lento 20 minutos antes de comerlas.

    Trucos

    • Podemos sustituir la panceta por costilla salada que pondremos en remojo para desalarla durante el mismo tiempo que las fabes cambiándole el agua un par de veces.
    • Depende de los comensales, podemos retirar la cebolla, la punta de jamón y el perejil antes de servir.
    • Si queremos aligerar de grasa la fabada, podemos darle un hervor previo al chorizo y a la morcilla y añadirlo a las fabes posteriormente.
  • Bienmesabe- Cazón en adobo

    Es bueno trasladarse en pleno otoño con la cocina a nuestros recuerdos culinarios veraniegos. Y es que no sólo con las fotografías podemos evocar buenos momentos, ¡también con el paladar! Así que para todos aquellos veraneantes del Sur de España, va esta receta de Bienmesabe o Cazón en Adobo.

    Hacerla en casa es muy sencillo, sin embargo, no tan sencillo es encontrar un cazón de la misma calidad del consumido por allí abajo porque lo que, al menos tienden a vender en Madrid como cazón, es la tintoreta, de apariencia similar pero no de sabor ni textura. Todos son de la familia del tiburón pero difieren mucho en calidad.  Mi consejo: confiar en un buen pescadero que no os dé gato por liebre, quiero decir, tintoreta u otro por cazón, y saldréis encantados con el resultado.

    En Es Pan Comido, contáis ya con una receta de receta de Cazón guisado al azafrán, que es otra manera de consumirlo. Frito y acompañado de unos pimientos asados aliñados, que ahora es temporada, resulta una cena de excepción. Además se trata de un pescado muy apropiado para los niños pues no tienen que pelearse con sus espinas. Y la receta, ni hace falta decir, que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas 

    • ½ kg de cazón cortado en rodajas
    • 2 dientes de ajo
    • 1 cucharadita pequeña de orégano
    • 1 cucharadita pequeña de pimentón dulce
    • 1 cucharadita de sal
    • 1/2 cucharadita de comino en grano
    • Vinagre blanco o de Jerez
    • Harina
    • Aceite de oliva
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Colocamos el cazón en una fuente profunda o en un bol. Espolvoreamos las especies (orégano, pimentón y comino), el ajo picado y la sal . Cubrimos con el vinagre para que lo cubra por completo. Movemos los trozos para que se impregnen bien con el adobo. Dejaremos reposar al menos unas cuatro horas. Cuanto más tiempo repose, más sabor cogerá, según gustos.

    Paso 2. En el momento de consumir, lo dejaremos en un escurridor para que suelte todo el exceso de vinagre y además lo secaremos con abundante papel de cocina. Es importante secarlo muy bien o el pescado estará demasiado humedo y no conseguiremos una buena fritura. Enharinamos el pescado, bien en rodajas enteras o en taquitos, según prefiráis.

    Paso 3. Llenamos la sartén con abundante aceite de oliva y ponemos a calentar. Cuando éste esté humeante, añadimos el pescado  enharinado sacudiéndolo antes de meterlo en la sartén para que no tenga exceso de harina. En cuanto coja color, retiramos a una fuente lista con papel de cocina para evitar que el pescado absorba aceite en exceso.

    Paso 4. Consumiremos recién frito porque al recalentarlo su fritura pierde la textura crujiente.

    Trucos

    • Es importante que al freírlo, empleemos una sartén con abundante aceite y no la llenemos con demasiado cantidad, es preferible hacerlo en varias tandas, porque sino el aceite baja mucho de temperatura y es cuando el pescado absorbe demasiado aceite.
    • Podemos consumirlo en rodajas manteniendo su espina central que cada uno desechará al comer, o en taquitos pequeños habiéndole quitamos nosotros su espina antes de freirlo.
  • Pollo al chilindrón

    ¡Felicidades por el día de la Virgen del Pilar, patrona de la Hispanidad, de Aragón, de Zaragoza y de la Guardia Civil! Así que celebremos que seguro que por un lado o por otro nos toca homenajear algo; y como no podía ser menos, hagásmoslo con una receta muy típica de la gastronomía aragonesa: Pollo al Chilindrón.

    Se trata de un guiso de pollo, supremo si escogemos un pollo de corral, cocinado con taquitos de jamón, de Teruel para no salirnos de la Tierra, pimientos rojos y verdes, cebolla y tomates. Resulta un plato muy recomendable para preparar con antelación, incluso el día anterior ya que es uno de esos platos, que a mi parecer, ¡coge más sabor de un día para otro! Yo lo he acompañado de arroz blanco como guarnición pero con unas patatas fritas, también estará de lujo. Animaros a añadirlo a vuestros menús diarios porque veréis que es un plato muy completo que combina proteinas y verduras.

    Así que sin más dilaciones, os invito a degustar esta receta de mi tierra, que podéis servir con un postre de  Melocotón con Vino, resultando todo:  ¡Pan Comido!

    Ingredientes para seis personas

    • 1 pollo de corral limpio y troceado (2 kg aproximádamente)
    • 200 gr de jamón curado
    • 1 cebolla grande
    • 1 pimiento rojo grande
    • 1 pimiento verde italiano grande
    • 2 tomates maduros
    • 2 dientes de ajo
    • 1 hoja de laurel
    • 1 vaso pequeño de vino blanco
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta
    • 300 gr de arroz blanco

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Salpimentamos el pollo. Cubrimos el fondo de una cazuela amplia (de barro si es posible) con aceite de oliva y doramos el pollo junto con los taquitos de jamón. Una vez dorado, lo retiramos.

    Paso 2. Lavamos todas las verduras. Picamos la cebolla finamente junto con los ajos y los añadimos a la cazuela sobre el mismo aceite en el que hemos dorado el pollo. Los pochamos durante unos 4 minutos y añadimos el pimiento cortado en tiras, en cuadraditos si lo preferimos. Lo salteamos todo durante otros 4 minutos y añadimos los tomates pelados y cortados en daditos junto con la hoja de laurel.  Dejamos que se pochen todas las verduras y colocamos los trozos de pollo y el jamón.

    Paso 3. Dejaremos que todo se cocine a fuego lento con la cazuela tapada durante aproximadamente media hora o hasta que el pollo esté tierno. A mitad de cocción verteremos el vino blanco.

    Paso 4. Acompañaremos de arroz blanco hervido.

    Trucos

    • Si un pollo entero nos resulta demasido para el número de comensales, prescindiremos de las pechugas que las podemos reservar para preparar otras recetas.
    • Podemos acompañar de unas patatas fritas cortadas en daditos.
  • Alitas crujientes al horno “A la carta”

    Querida Ana,

    Me gustaría que me dieras una receta para preparar las alitas de pollo. Soy uno en casa y como no tengo demasiado tiempo para la cocina, tiro mucho de comida preparada  así que cuanto más fácil sea, mejor.

    Cuando decido lucirme, tus recetas me sacan de dejan de lujo. Saludos,

    Luis P.

    Gracias Luis por tu mail. Estoy encantada de que mis recetas te hagan quedar como un estupendo anfitrión y espero que te animes a seguir intentándolas. Te recomiendo que le eches un vistazo al monográfico Cocinar para Uno para que te inspires ¡en tus propios homenajes!

    Con esta receta que te ofrezco, las alitas queden crujientes pero no grasientas… ¡que para eso ya las comes en un sitio de comida rápida! Las dejo macerar con un pequeño adobo un rato antes de cocinarlas que luego les aporta un sabor muy particular.  Luego las tuesto en el grill del horno de manera que no necesitas añadir aceite extra.

    Estas Alitas crujientes al Horno son estupendas para una cena informal con amigos delante de la televisión. Lo acompañas de un Duo de Quesos gratinado, por eso de aprovechar el calor del horno, ¡y quedas como un rey!  Creo que si ya has probado algunas, ni falta hará decirte, que la receta de hoy, también ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 2 personas

    • 6 alitas de pollo limpias
    • 1 limón
    • 2 cucharadas de aceite de oliva
    • 1 cucharadita pequeña de orégano
    • Sal y pimienta
    • Harina (de maíz para celíacos)
    • 1 patata grande

    Cómo lo preparamos

    Paso 1.  Colocamos las alitas libres de pelitos en una fuente y salpimentamos. Las pintamos con el aceite y les exprimimos el jugo del limón por encima. Espolvoreamos el orégano. Dejamos reposar unos 15 minutos para que cojan sabor y después las rebozamos en harina.

    Paso 2.  Las disponemos en una fuente apta para horno sin que se monten unas sobre otras. Las introducimos en el horno precalentado con el grill encendido y las dejaremos unos 10 minutos por cada lado. Deberán estar colocadas en la parte de arriba del horno para que el grill les dé más directamente y se tuesten a unos 200º.

    Paso 3. Acompañaremos de unas patatitas y unos pimientos de padrón que freiremos en abundante aceite. Para preparar las patatas, bastará lavar unas patatas con piel y cortarlas en dados medianos. Cocerlas al microondas con un poco de aceite durante 10 minutos o hasta que estén blandas y para terminar de dorarlas, las colocaremos en el grill junto a las alitas para que se doren.

    Trucos

    • El mismo procedimiento nos vale para los muslitos de pollo aunque estos necesitan más tiempo en el horno para que no se queden crudos por dentro.
    • Para quitar los pelitos de las alitas si los tuviera, lo más eficaz es usar un soplete para quemarlos y así arrancarlos con facilidad. Sino, usando un mechero, será suficiente.
  • Tortilla de calabacín y jamón

    Muchas veces hablando con gente que sigue el blog con frecuencia y ya les ha entrado el gusanillo de sorprender en casa muy a menudo, me piden que les dé ideas para las cenas. Que quieren salirse del “sota, caballo y rey” de las cenas al que están acostumbrados, pero que, como no, carecen de tiempo la mayoría de las veces. Buscan recetas rápidas y sencillas… en definitiva, recetas  “pan comido”.

    La Tortilla de Calabacín y Jamón que he acompañado con la misma salsa de piquillo con la que ya habíamos acompañado unas deliciosas brochetas de rape y langostinos, es un ejemplo de ello. Y es que las cenas son una buena ocasión para consumir los huevos en nuestra dieta. Son muy fáciles de digerir y admiten muchísimas variaciones. Ya habíamos preparado el Trio de Tortillas Gratinadas, y una Tortilla de Morcilla, ambas riquísimas.

    Una vez más, os invito a deleitarme con vuestras tortillas versionadas, que podéis compartir por e-mail o en Facebook. Quizás así los demás cocinillas se animen a preparar también las suyas propias. Ésta en concreto, una vez más, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 6 huevos
    • 1 calabacín
    • 6 lonchas de jamón York
    • Aceite de oliva
    • Sal
    • 4 rebanadas de pan de molde
    • Mantequilla

    Ingredientes para la salsa de piquillo

    • 1 lata de pimientos del piquillo
    • 4 cucharadas de vino dulce o licor

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos el calabacín y lo cortamos en láminas muy finitas, pelado si preferimos. Lo ponemos en un bol apto para microondas y le añadimos una cucharada de aceite de oliva. Lo cocinaremos a potencia máxima en el microondas durante 10 minutos, haciendo una parada a mitad para removerlo. Si preferimos, podemos pocharlo en una sartén hasta que esté blandito.

    Paso 2. Batimos los huevos enérgicamente y le añadimos sal al gusto. Incorporamos el jamón cortado en daditos y el calabacín escurriendo la posible agua que haya podido soltar durante su cocción en el microondas.

    Paso 3. Añadimos una cucharada de aceite a la base de una sartén antiadherente del tamaño que deseemos la tortilla. Cuando ésta esté humeante, vertemos la mezcla y cuajamos por un lado. Con ayuda de un plato, le damos la vuelta para terminar de cuajarla por el otro lado (como si de una tortilla de patata se tratase).

    Paso 4.  Para preparar la salsa de piquillo, en un vaso alto de batidora, echamos los pimientos del piquillo libres de pepitas y los trituramos hasta obtener una crema. Añadiremos un poco del líquido de la propia lata para aclararlo un poco.

    Paso 5. Como acompañamiento, prepararemos unas tostaditas de pan untando mantequilla por ambos lados y tostándolo en el grill del horno hasta que tengan un color doradito.

    Trucos

    • Añádele un poco de queso rallado del tipo que te guste al huevo. Verás que sabor tan rico le da a la tortilla.
  • Tacos mexicanos

    Nos gusta mucho en casa la comida mexicana y además resulta una cena muy socorrida para cuando tienes muchas gente porque te permite prepararla la carne con antelación y el resto, ya es autoservicio. Dejas los acompañamientos bien picaditos en fuentes , y ¡a gusto del consumidor! Ya hemos cocinado Nachos con Queso, Fajitas de Pollo y como no, salsa Guacamole. Nos quedaban los Tacos mexicanos… y alguna otra que saldrá más adelante, ¡que no os quiero aburrir con mis temáticas preferidas!

    Documentándome, porque todo no lo tengo en mi cabeza, ¡ójala!, he sabido que el origen de los tacos es del México prehispánico. Las mujeres se los llevaban a sus maridos que trabajaban en el campo porque eran fáciles de transportar y de tomar. Estos admiten muchas presentaciones pero como enrollados ya teníamos las fajitas, estos los he preparado semi-abiertos y sobre una tortilla de maíz, que además puede ser consumida por los celíacos, y que en el horno, en lugar de frita como indican muchas recetas, queda igual de crujiente y sabrosa.

    Sabed que podemos recurrir a los sobrecitos de aderezos de comida mexicana que son muy aromáticos y además nos permiten escoger el nivel de picante que nos gusta, que a eso no estamos, nosotros los españoles, demasiado acostumbrados. Espero que esta otra opción os resulte tan apañada como en mi casa. Desde luego, ésta como otras, tambien ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 300 gr de carne picada (ternera, cerdo o mezcla de las dos)
    • 1 cebolla mediana
    • 1 pimiento verde
    • 2 dientes de ajo
    • 2 tomates  maduros
    • 1 o 2 chiles (según nos guste de picante)/ Salsa Picante
    • 1 cucharadita pequeña de orégano
    • 1 vaso pequeño de agua
    • 8 tortillas de harina de maíz pequeñas
    • Queso rallado
    • Lechuga
    • Aceite de oliva

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Picamos las cebolla muy finita junto con el pimiento verde y el ajo. Rallamos uno de los tomates.

    Paso 2. Añadimos un par de cucharadas de aceite sobre una sartén algo profunda para freir la cebolla, el pimiento y el ajo. Cuando la cebolla esté poniéndose trasparente, añadimos el tomate rallado y dejamos que se sofría todo durante unos 5 minutos junto con el chile.

    Paso 3. Añadimos la carne picada. Mezclamos para que toda la carne coja sabor y dejamos hervir 5 minutos junto con el agua.

    Paso 4. Para preparar los tacos, usaremos tortillas de maíz pequeñas porque son más manejables. Iremos rellenando cada una de ellas con un par de cucharadas de la carne y las  semi-cerraremos por la mitad colocándolas en una fuente apta para horno haciendo que se sujeten unas sobre otras. Espolvoreamos con queso rallado.

    Paso 5. Ponemos en el horno precalentado a altura media con el grill encendido a 180º durante unos 5-10 minutos o hasta que veamos que las tortillas están doraditas y se han endurecido.

    Paso 6.  Serviremos con lechuga y tomate picado.

    Trucos

    • Puedes usar para aderezar la carne los sobres que vienen preparados con espécias mexicanas para tacos. Sustituirán al chile.
    • Podemos acompañarlo con salsa guacamole.

     

     

  • Arroz con calamares y gambas

    Hoy vamos con una receta de cuchara, de arroz concretamente, que ya debemos empezar con platos más calentitos ¡que el tiempo lo requiere! Esta receta de Arroz con Calamares y Gambas es un plato de fin de semana estupendo, que acompañado de un entrante ligero como una ensalada, hacen una comida muy completa.

    Los calamares son los cefalópodos más consumidos en España cuyo nombre varía según su tamaño, de menor a mayor, puntillitas/chopitos, chipirones y calamares. Se les considera unos grandes nadadores por su forma y la tinta que desprenden les sirve como mecanismo de defensa antes sus atacantes. ¿Sabéis que se les considera uno de los invertebrados más inteligentes del océano?

     Y ya que son los más listos del mar, ¡quizás consumirlos también nos aporte inteligencia a nosotros!… por si acaso, vamos a preparar este sabroso plato de arroz y luego me contáis el resultado. De momento, os dejo la receta que, ¡Es Pan Comido!

     Ingredientes para 4 personas

    • 300 gr de arroz
    • 500 gr de calamares frescos
    • 400 gr de gambas peladas
    • 1 cebolla pequeña
    • 1 pimiento verde
    • 1 tomate grande
    • 1 vaso de vino blanco
    • 1.5 litros de caldo de pescado
    • Aceite de oliva virgen
    • Sal y pimienta

     Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pelamos y picamos la cebolla y el pimiento y los ponemos a pochar en la cazuela donde vayamos a preparar el arroz, con 4 cucharadas de aceite. Añadimos el tomate pelado y picadito en datitos finos.

    Paso 2. Limpiamos los calamares y los troceamos. Los añadimos a la verdura que está ya pochada y los salteamos.  Vertemos el vino blanco y dejamos reducir.

    Paso 3. Incorporamos el arroz y lo rehogamos hasta que esté transparente.

    Paso 4. Añadimos el caldo que hemos calentado previamente en una cazuela y cocemos el arroz. Cuando esté a media cocción, añadimos las gambas peladas y salpimentamos.

    Paso 5. Dejaremos reposar el arroz tapado con un trapo unos cuantos minutos antes de servirlo. Lo tomaremos reciente para que el arroz no absorba todo el caldo.

    Trucos

    • Podemos usar gambas peladas y congeladas. Bastará dejarlas descongelar antes de usarlas.
    • Añádele unos mejillones previamente cocidos a mitad de cocción del arroz.

  • Montadito de cerdo con mermelada de piquillo “A la Carta”

    Hola Ana,

    Sigo tus recetas gracias a una amiga que me lo recomendó y he decirte que me sacan de muchos apuros. Hoy quería pedirte alguna propuesta de bocadillo. Tengo hijos en edad adolescente y lo que necesitan antes de sus juergas es una cena consistente y a la vez rápida porque a veces no tienen casi ni tiempo para sentarse a la mesa.

    Continúa con estas recetas tan apañadas. Un saludo,

    Mercedes

    Gracias Mercedes por tu petición y me alegro que mis recetas te resulten tan apañadas, de eso se trata, de sacarnos un poco de las recetas que a veces preparamos ya casi con los ojos cerrados, y además hacerlo sin muchas complicaciones.

    En casa, como ya estamos creciditos y hay que cuidar la línea, no somos muy de bocadillos pero sí que las tostas, o un “medio bocadillo a lo largo”, resultan estupendas para una cena rápida y nutritiva.  Así que te voy a proponer estos Montaditos de cerdo con mermelada de piquillo, un poco más chic que el pepito de toda la vida, pero igualmente sencillo.

    Acuérdate que en la receta de mermelada de piquillo, comentaba las miles de aplicaciones que tenía y una de ellas es poder untarla en el pan que le dará un sabor dulce perfectamente combinable con muchos tipos de carne. Yo he utilizado cerdo, ibérico para más señas, y ni qué decir del resultado. Acompañado de unos espárragos verdes salteados en la misma sartén que la carne, u otra verdura que tengas por el frigo, vas a tener un montadito espectacular y que les va a servir a tus hijos para irse no sólo con el estómago bien lleno sino más que satisfechos.  Y en lo que a ti respecta, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 2 montaditos

    • 4 filetes de cerdo ibérico (lomo, jamón, secreto)
    • 2 chapatas individuales
    • 8 puntas de espárragos verdes
    • Aceite
    • Sal y pimienta
    • Mermelada de piquillo (ver receta)

    Cómo lo preparamos

    Paso 1.  Secamos con papel de cocina los filetes y los partimos en trozos más pequeños para que sean más fáciles de comer.

    Paso 2.  Abrimos las chapatas a lo largo y las tostaremos ligeramente en el grill del horno.  Untamos la capa inferior con la mermelada de piquillo.

    Paso 3. Añadimos una cucharada de aceite en la sartén y colocamos al fuego. Con el fuego medio-alto, introducimos los filetes un minuto por cada lado para que se sellen y no pierdan su jugo interior, y luego bajamos el fuego para que se terminen de hacer por dentro. Retiramos, salpimentamos y colocamos sobre la mermelada.

    Paso 4. En el mismo jugo que hayan soltado los filetes, saltearemos las puntas de espárragos verdes. Disponemos sobre la carne.

    Trucos

    • Podemos sustituir el cerdo por ternera o pollo.
    • Las verduras que podemos añadir también pueden ser una tiras de pimiento o zanahoria, unos aros de cebolla o puerro, setas, champiñones, que las saltearíamos también a la plancha.