Category: Primeros

  • Hojaldre de cebolla, cherry y queso emmental

    Me consta que aquellos que ya se han animado a preparar el Quiche de Calabacín y Gambas, se han llevado más de un aplauso porque resulta riquísimo e ideal para una merienda-cena, ya sea en tu casa o en alguna que vayas invitado, porque se transporta de maravilla y se puede hacer con antelación. La versión de hoy es algo similar pero con base de hojaldre, de las que compramos en cualquier supermercado, de manera que agilizamos la preparación.

    Así que en un ratín, tenemos este Hojaldre de Cebolla, Cherry  y Queso Emmental que yo he servido en raciones individuales utilizando unos moldes pequeños aptos para horno. Si no disponemos de ellos, siempre podemos hacer uno grande y partirlo en porciones. Y sin ser pesada, ¡vuelvo a insistir en los moldes de silicona! Haced una pequeña inversión y os aseguro que ¡les sacaréis un gran partido!

    Ya sabéis, se acabó recurrir a los hojaldres comprados porque una vez os pongáis manos a la masa, vais a ver que  poco se tarda en preparar este rico plato, que además ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 lámina de hojaldre
    • 1 cebolla grande
    • 12 tomates cherry
    • Queso Emmental rallado
    • 1 cucharada de azúcar
    • 3 huevos
    • 100 gr de nata líquida o leche evaporada (Ideal)  si lo preferimos más ligero.
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Estiramos la lámina de hojaldre y cortamos del tamaño del molde teniéndo en cuenta que debemos dejar unas paredes. Forramos cada uno de los moldes, o uno grande según queramos, primero con  papel de hornear para evitar que se pegue, y sobre él, el hojaldre pegándolo a los laterales. Lo cubrimos con otro trozo de papel y colocamos un puñado de garbanzos para que hagan peso y el hojaldre no se infle al hornearse. Introducimos en el horno precalentado a 180º altura media durante 15 minutos. Retiramos los garbanzos.

    Paso 2. Pelamos y cortamos la cebolla en juliana. La ponemos a pochar en una sartén con un par de cucharadas de aceite. Sazonamos con sal y dejamos unos 4 minutos para que se vaya ablandando. Añadimos el azúcar para que se caramelice ligeramente y dejamos otros 4 minutos. Retiramos.

    Paso 3. En un bol, batimos los huevos, vertemos la nata, o en su defecto la leche evaporada y la cebolla. Salpimentamos. Mezclamos y vertemos sobre cada hojaldre. Colocamos los tomates cherry cortados por la mitad y esparcimos el queso rallado por encima.

    Paso 4. Introducimos en el horno a 180º, altura media, durante unos 25 minutos o hasta que veamos que el relleno está cuajado.

    Trucos

    • Si lo preparamos con antelación, podemos darle un golpe de horno en el momento de consumir.
    • Podemos sustituir la cebolla por puerro, y los tomates por otras verduras que nos gusten como el brócoli, los champiñones, espárragos… En lugar de queso emmental, podemos usar un queso curado fuerte o parmesano rallado.
    • Si no tenemos leche evaporada en casa pero sin embargo queremos aligerar la crema, bastará con usar leche y enriquecerla con un par de cucharadas de nata.
  • Arroz blanco y negro con salsa de tomate

    Todos sabemos lo versátiles que son las recetas preparadas con arroz ya que éstas admiten infinidad de ingredientes para combinar. Ya conoceis  lo mucho que yo me inspiro en los colores en mis platos. Bueno, he de reconocer que no sólo en mi cocina, sino en mi vestuario, en mi mesa… como dice una amiga mía, “¡más combinada que una caja fuerte!”.

    Y es por ello que me surgió preparar este plato de Arroz  blanco y negro con salsa de tomate, en uno de los días que te apetece algo más novedoso, pero no tienes mucho tiempo para florituras y tiras con lo que encuentras en la nevera. La morcilla era de León, de cebolla,  sin hacer feos a la de Burgos (de arroz), que resultaba  más apropiada para no repetir ingrediente. La salsa de tomate, casera como no, se encontraba en el congelador.

    Acompañado de alguna verdurita para poner el toque ligero vegetal, resulta un plato único de chuparse los dedos.  No dejéis de innovar con el arroz y encontraréis combinaciones tan sabrosas como ésta, que además, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para cuatro personas

    • 300 gr de arroz blanco
    • 2 morcillas de cebolla
    • 4 huevos
    • Salsa de tomate (ver receta)
    • 1 diente de ajo
    • Aceite
    • Sal y pimienta
    • Espárragos verdes

    Como lo prepararamos

    Paso 1. En la cazuela donde solamos preparar el arroz, añadiremos dos cucharadas de aceite y el diente de ajo entero sin pelar. Doramos el ajo en el aceite y añadimos el arroz removiéndolo durante unos minutos para que se impregne bien. Retiramos el diente de ajo.

    Paso 2. Vertemos el agua templada sobre el arroz y dejamos que éste se cueza durante el tiempo que establezca el envase y que el agua se consuma. (doble cantidad de agua que de arroz).

    Paso 3. En una sartén pequeña, añadiremos la morcilla desmenuzada y dejaremos que se fría en su propia grasa. No hará falta que añadamos aceite extra.

    Paso 4. Cubrimos la base de la fuente donde lo vayamos a servir con salsa de tomate casera. Con ayuda de un molde de emplatar, rellenaremos la base con el arroz y sobre éste, la morcilla.

    Paso 5. Freímos unos huevos en abundante aceite, escurrimos y servimos sobre la morcilla.

    Paso 6. Acompañaremos con espárragos verdes salteados o alguna otra verdura para combinar.

    Trucos

    • La medida habitual de agua suele ser el doble que la de arroz. Para ello, lo mejor es medir la cantidad de arroz con vasitos y luego verter el doble de agua. Por ejemplo, 2 tazas de arroz + 4 de agua. El agua la añadiremos templada para acelerar el proceso.
    • Puedes sustituir los espárragos verdes por unas tiras de pimiento, unas ramitas de brócoli, unas judias verdes o unas setas.
  • Berenjenas rellenas de manzana y foie

    No puedo ocultar que me encantan las berenjenas pero ¡¡voy alternando las recetas para que no os deis cuenta de lo mucho que las uso en casa!! Las hemos empleado como alternativa al pan en unas hamburguesas operación bikini, y como plancha para unas anchoas gratinadas, en ensalada fría, o incluso en piruleta… pero faltaban las clásicas rellenas.

    Estas son rellenas pero un tanto sofisticadas: berenjenas rellenas de manzana y foie. El relleno está hecho con puerro, manzana y foie, una combinación soberbia.  Y es que cada vez empleo más la manzana en la cocina salada ya que dan un sabor dulzón a algunos ingredientes de sabor más intenso. El otro toque se lo aporta el foie que fundido le aportara un aroma exquisito. Para ello, será suficiente con congelar una rodaja de foie micuit de manera que una vez que esté duro, permitirá que se ralle con facilidad y luego bastará con fundirlo unos minutos bajo una fuente de calor. ¡Prueba a añadirlo a una ensalada o a unos huevos revueltos!

    Y una vez más, añadimos otra receta a la categoría de exprés, y es que en menos de 20 minutos, tendremos listas estas deliciosas berenjenas que pueden ser un primero excepcional, o una guarnición de cualquier segundo. Hacerlas, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 berenjenas pequeñas
    • 2 puerros (sólo la parte blanca)
    • 4 manzanas
    • 1 rodaja de block de foie (congelado)
    • Aceite
    • Sal y pimienta
    •  1 pimiento verde para decorar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las berenjenas y las abrimos por la mitad. Les hacemos unos cortes profundos en la carne pero si llegar a atravesar la piel. Las espolvoreamos con sal gorda y las metemos al microondas durante 10 minutos o hasta que vemos que con ayuda de una cuchara podemos vaciar el contenido fácilmente. Reservaremos la piel de las berenjenas para que sirvan de molde y de presentación.

    Paso 2. Troceamos la carne que hemos vaciado de las berenjenas y reservamos.

    Paso 3. Picamos el puerro y los sofreímos en una sartén con un par de cucharadas de aceite durante unos 4 minutos.

    Paso 4. Pelamos las manzanas y las troceamos en cuadraditos pequeños. Lsa añadimos al puerro y freímos todo hasta que estén blanditos. Salpimentamos.

    Paso 5. Añadimos el contenido de las berenjenas y salteamos junto con el puerro y la manzana. Rellenamos todas las mitades de las berenjenas con el relleno.

    Paso 6. Rallamos con un rallador la rodaja de foie que está congelado para que así no se deshaga. Espolvoreamos cada una de las berenjenas con el foie rallado y gratinamos unos minutos hasta que el foie se deshaga.

    Trucos

    • Congelar el foie permite rallarlo con facilidad y es ideal para añadir a muchos gratinados o ensaladas. Debes ser rápido al rallarlo porque si no se deshace en las manos.
    • Las berenjenas admiten multitud de rellenos: atún, carne picada,  pisto, etc.
  • Escalivada

    Para preparar esta Escalivada nos trasladamos al Mediterraneo, concretamente a Cataluña/Levante. Su nombre procede de la palabra catalana, escalivar, que quiere decir asar al rescoldo. Yo voy a ser un poco más práctica y asarla en el horno, pero ni que decir tendrá que estas mismas hortalizas asadas a fuego vivo, recibirán un sabor inigualable.

    Las directrices de la receta están para 6 comensales pero yo os aconsejo que para optimizar el gasto del horno, aprovechéis para introducir cuanta más cantidad mejor. Siempre podéis congelar y descongelar a demanda. También añadirle otras verduras como son el calabacín o los champiñones. Acordaros la Coca de pimientos  o el Timbal de pimientos con  atún que podeís preparar con las hortalizas de esta temporada como son los pimientos.

    Tradicionalmente este plato se sirve frio sobre una tosta de pan, pero yo lo he sustituido por hojaldre que queda más ligero. También resulta ideal como acompañamiento de una carne o un pescado. De cualquiera de las formas, se trata de un imprescindible del otoño, que como no, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para seis personas

    • 2 pimientos rojos/verdes grandes
    • 4 cebollas pequeñas
    • 2 berenjenas
    • 4 tomates pequeños
    • Aceite de oliva
    • Sal gorda
    • 1 lámina de hojaldre para la base

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las verduras. Prepararemos una fuente amplia apta para el horno, o bien la misma bandeja de horno que forraremos con papel de horno. Precalentamos el horno a 180º durante 10 minutos mientras preparamos las verduras.

    Paso 2. Lavamos todas las verduras. Colocamos en la fuente los pimientos rojos enteros y los tomates también enteros.  La berenjena la cortamos en rodajas de aproximadamente 1.5 cm de grosor desechando el rabito. Pelamos las cebollas y las cortamos en 4 trozos. Pintamos las verduras con aceite de oliva con ayuda de un pincel. Espolvoreamos sal gorda por encima.

    Paso 3. Introducimos en el horno a altura media a 180º durante 20 min. Pasado ese tiempo, le damos la vuelta a las verduras y dejaremos otros 20-30 min despendiendo de cada horno. Estas deben quedar blanditas. Los pimientos son los que más tiempo precisarán por lo que iremos sacando del horno a una fuente a parte las verduras que ya estén listas.

    Paso 4. Para pelar con facilidad los pimientos, una vez que estén cocinados, los colocaremos en una fuente cubiertos con papel de periódico para que suden. Una vez que se enfríen, se podrán pelar sin complicación alguna.

    Paso 5. Serviremos las escalivada sobre unas láminas de hojaldre horneadas. Para ello cortaremos con ayuda de un plato redondo, 6 círculos del tamaño que deseemos y los pondremos en el horno precalentado a altura media a 180º poniéndoles peso por encima para que el hojaldre no se infle (una capa de garbanzos será suficiente, tal y como hicimos con las Cestitas de Verduras Mix). Dejaremos hornear unos 20 minutos.

    Paso 6. Disponemos sobre cada hojaldre las verduras de manera ordenada. Aliñaremos con aceite de oliva y sal si precisara.

    Trucos

    • Podemos decorar con unas anchoas en salazón por encima y aliñar con aceite de anchoas que prepararemos triturando un par de anchoas con unas cuantas cucharadas de aceite de oliva.
    • También podemos añadirle unas láminas de bacalao.
  • Brocoli con salsa de roquefort

    Estos días estamos todos de ajetreo con las vueltas a…trabajar, al cole, a la universidad, lo que para muchos de nosotros implica la vuelta a nuestro querido tupper. Acordaros que en primavera os dejé unas ideas para llenar nuestras tarteras, pero como yo también soy “aficionada”, estas van a ir aumentando. Hoy: Brócoli con salsa de roquefort.

     Al brócoli se le considera una superverdura porque aporta muchísimas vitaminas y nutrientes. Tiene un alto poder antioxidante por su contenido en bete-carotenos, isocianatos y vitamina C, que nos protege contra los radicales libres que son los que causan el envejecimiento. ¡200 gr de esta verdura nos aporta 3 veces la cantidad de vitamina C diaria recomendada!

     Dicho esto no nos queda más remedio que incluirla en la dieta de los niños. Además, por su forma de flor y color, puede resultar más llamativa que otras verduras como la coliflor por lo que no nos será complicado. Prepararla de esta manera, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 2-3 ramilletes de brocoli
    • 50 gr de nueces peladas
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para la Salsa de Roquefort

    • 125 gr de queso roquefort
    • 200 ml de nata líquida

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos el brócoli y lo cortamos en ramilletes más pequeños.

    Paso 2. Llenamos una cazuela con abundante agua y una cucharada de sal y cuando rompa a hervir, añadimos los ramilletes que cocerán durante unos 6 minutos. Pincharemos el tallo con un tenedor antes de sacarlos para comprobar que están tiernos.

    Paso 3. Para mantener el color y su textura fresca, lo escurrimos y vertemos sobre un recipiente con agua y hielo. De esa manera interrumpirá su cocción de golpe y mantendrá su color verde. Disponemos sobre una fuente y salpimentamos.

    Paso 4. La salsa la prepararemos en un cazo pequeño poniendo la nata líquida a calentar y sobre ella, el queso roquefort troceado hasta que esté se derrita y forme una crema con la nata. Podemos hacer el mismo proceso al microondas removiendo frecuentemente hasta que la salsa forme una salsa homogénea.

    Paso 5. Cubrimos el brócoli con la salsa y espolvoreamos con nueces picadas.

    Trucos

    • Para darle un toco marinero, puedes añadir unas gambas salteadas sobre el brócoli. Otra posibilidad es añadirle unas tiras de bacón frito.
    • Existen unas bolsitas de brócoli que vienen preparadas para cocer al vapor en el microondas que resultan muy prácticas para pocos comensales.
    • Si queremos aligerar la salsa, podemos sustituir la nata líquida por leche Ideal (evaporada).

     

  • Ensalada templada de gulas y setas

    Parece que la normalidad ha vuelto a casi todas nuestras vidas y con ello la rutina del día a día… qué hacer para rellenar el tupper de la oficina, qué preparar para una cena en familia sin recurrir a lo básico, cómo improvisar una cena

    La propuesta de hoy es más que sencilla. En línea con las ensaladas veraniegas que os he ido proponiendo, hoy os dejo una un poco más otoñal pero que dado que setas disponemos todo el año, puede prepararse en cualquier época. Sobre las gulas… ¡un as de improvisación para siempre guardarnos en la manga!

    Aprovecho para desearos una feliz “vuelta al cole” y mucho ánimo para recibir esta nueva época del año con optimismo, esperanza y sobretodo muchas ganas de poneros el delantal para cocinar cosas tan ricas como fáciles. Empecemos con esta, que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 200 gr de canónigos
    • 150 gr gulas
    • 100 gr de setas chinas (tipo Shitake)
    • 75 gr de maíz
    • 1 diente de ajo
    • Aceite de oliva virgen
    • Vinagre de módena

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las setas, las secamos con papel de cocina y las laminamos.

    Paso 2. Freímos en una sartén mediana el diente de ajo troceado en un par de cucharadas de aceite. Cuando esté doradito, añadimos las setas y las salteamos hasta que estén tiernas. Añadimos las gulas y  mantenemos en el fuego durante unos minutos para que se mezclen todos los ingredientes.

    Paso 3. Lavamos los canónigos, escurrimos y los disponemos sobre una fuente.

    Paso 4. Con ayuda de un aro de emplatar, hacemos hueco en el centro de la fuente para rellenar el aro con el salteado de gulas y setas. Retiramos el aro. Esparcimos el maíz por encima.

    Paso 5. Aliñamos con aceite de oliva virgen, vinagre y sal.

    Trucos

    • Podemos sustituir los canónigos por cualquier lechuga de hoja verde que nos guste.
    • Si nos gusta el toque picante, podemos añadir una guindilla seca al salteado de setas y retirar antes de servir.
  • Ensalada de bacón y queso de cabra

    Puesto que os debo una disculpa por teneros desprovistos de recetas para triunfar estas últimas semanas, hoy lo menos que puedo hacer es compartir una de mis recetas estrella para cualquier cena imprevista que se precie y a la que recurro con muchísima frecuencia. ¡Creo que alguno de mis invitados han dado buena cuenta de ella!

    Se trata de una Ensalada de Bacón y Queso de Cabra cuyos ingredientes son muy sencillos. En mi frigorífico suelo encontrar un sobre de bacón socorridísimo para alegrar cualquier refrito, y si no, en el congelador envueltos en plástico film que preparo cuando me sobra al abrir un sobre y que se descongela según demanda en un periquete. El queso de cabra en rodajas que ahora venden incluso envasado al vacío y que tiene larga duración, también es otro clásico de mi selección de quesos para cenas.

    Y no tiene más ciencia… Leedlo, preparadla y luego me contáis. Esta es la versión básica pero está abierta a cualquier otro ingrediente que le queráis añadir (aceitunas, tostones de pan, maíz, cebolla frita, espárragos…) Y sin más preámbulos, os dejo disfrutar de vuestro verano, en asfalto, playa o montaña y recordad que, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • ½ lechuga de hoja verdes o una bolsa de mezcla de lechugas
    • 1 tomate grande
    • 2 lonchas de bacón
    • 1 puñado de piñones
    • 1 rodaja de queso de cabra de rulo
    • Aceite de oliva virgen
    • Crema balsámica de Módena
    • Sal si precisa pues el bacón ya le aporta algo de sal

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Lavamos y escurrimos la lechuga. Cortamos el tomate en taquitos.

    Paso 2. Disponemos en la base de la fuente la lechuga y el tomate.

    Paso 3. Picamos el bacón finito y lo salteamos en una sartén sin aceite junto con los piñones hasta que estos estén ligeramente tostados.

    Paso 4. Colocamos en el centro la rodaja de queso. Si tenemos un soplete de cocina, la gratinaremos con su ayuda por los dos lados. Si no disponemos de soplete, tostaremos el queso antes de ponerlo en la ensalada en una sartén antiadherente caliente durante unos 30 segundos por cada lado para evitar que se deshaga.

    Paso 4. Esparcimos el bacón tostado y los piñones.

    Paso 6. Aliñamos con el aceite de oliva virgen y la crema balsámica.

    Trucos

    • Cualquier mezcla de lechugas de las que vienen en bolsa quedarán estupendas en esta ensalada.
    • Podemos recurrir a otros aliños más sofisticados como la vinagreta de mostaza y soja que combina estupendamente.
  • Pulpo “a feira”

    Platos gallegos:  Un, Dos, Tres, responda otra vez…. ¡Pulpo! ¿No me digáis que no es uno de los primeros platos que os vienen a la mente cuando se habla de gastronomía gallega?

    Y es que hoy, día de Santiago, patrón de España y de Galicia, no podía menos que homenajear a este Santo con este estupendo plato de Pulpo a feira, plato que no le va a faltar a los numerosos peregrinos que en estas fechas visitan Santiago de Compostela. Aprovecho para enviar mi más sincero pésame a todos los familiares de las víctimas del accidente de tren ocurrido ayer día 24 en las cercanias de Santiago y desearles a los heridos una muy pronta recuperación.

    Se trata de un plato tradicional de la gastronomía gallega, un plato de celebraciones, de ahí su denominación “a feira”, de feria. Es fácil degustarlo en cualquier esquina de España pero personalmente creo que en Galicia tiene un sabor especial. Sin embargo, he de deciros que desde que lo preparo en casa, añoro menos esa delicia gallega.

    Os animo a atreveros a prepararlo en casa porque el resultado es riquísimo. Su preparación, aunque puede resultar algo liosa al principio, es muy sencilla. Eso si, os aconsejo comprar un pulpo grande porque veréis que  aunque en crudo aparenta ser grandísimo, después de su cocción, se reduce a la mitad, y ya que nos ponemos… ¡no nos vamos a quedar cortos! Acompañado de unos cachelos y aliñado con el mejor aceite de oliva que tengáis y un buen pimentón, ¡no va a haber pan que se le resista para pringar! Nuevamente, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 8 personas

    • 1 pulpo crudo  bien hermoso (min 3 kg)
    • 2 patatas gallegas grandes o cachelos
    • 1 hoja de laurel
    • 1 casco de cebolla
    • Pimentón dulce y pimentón picante (opcional)
    • Aceite de oliva virgen
    • Sal gruesa
    • Un par de corchos de vino

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Emplearemos una olla grande y profunda para que quepa el pulpo entero. La llenamos de agua y la ponemos al fuego a hervir junto con un casco de cebolla y la hoja de laurel.

    Paso 2. Enjuagamos el pulpo que habremos congelado con antelación para que no se quede duro. Le damos la vuelta a la cabeza y vaciamos su interior.

    Paso 3. Lavamos las patatas y las pinchamos varias veces con la punta de un cuchillo. Las vamos a cocer en el agua del pulpo por lo que no las pelaremos. Las coceremos enteras con piel. Introducimos una de las patatas en la cabeza del pulpo y así evitaremos que el pulpo flote en la olla.

    Paso 3. Cuando el agua esté hirviendo a borbotones, sumergimos el pulpo en el agua y lo retiramos al instante. Esperamos que el agua vuelva a hervir y repetimos la misma operación. En la tercera zambullida, dejaremos el pulpo en la cazuela y añadiremos la patata restante. También dejaremos flotando un par de corchos de vino (Ver curiosidades sobre la preparación del pulpo) y un chorretón de aceite de oliva.

    Paso 4. El tiempo de cocción dependerá del tamaño del pulpo pero calcularemos unos 20 minutos por cada kilo de pulpo. Normalmente las patatas nos indicarán que el pulpo estará listo ya que si están son grandes, tardarán aproximadamente lo mismo.

    Paso 5. Escurrimos el pulpo y pelamos las patatas con cuidado de no quemarnos ya que la patata mantiene mucho el calor.

    Paso 6. En una fuente, mucho mejor si se trata de los tradicionales platos redondos de madera, dispondremos las patatas cortadas en rodajas y encima el pulpo troceado. Aliñaremos con aceite de oliva virgen y un poco de sal gorda. Espolvorearemos pimentón dulce y si nos gusta, una pizca de pimentón picante.

    Trucos

    • Si no vamos a consumir todo el pulpo, es preferible no trocearlo sino conservar las patas enteras. Éstas las calentaremos sumergiéndolas en el agua sobrante de haber hervido el pulpo durante un par de minutos. Calentar el pulpo en el microondas hace que se vuelva chicloso y en el horno, se puede secar. También nos conviene reservar el agua de cocción si queremos congelar el pulpo ya cocido, y así nos servirá para calentarlo cuando decidamos consumirlo.

     

  • Aguacate tropical relleno de salmorejo

    En nuestros paseos tan frecuentes por la gastronomía española y sus exquisitos productos, hoy nos vamos a la Costa Tropical a recolectar estos estupendos aguacates para preparar esta  receta tan vistosa: Aguacate tropical relleno de salmorejo.

    Y es que en las costas de Granada, especialmente Almuñecar– Salobreña y Motril, no sólo podemos disfrutar de unos pueblos encantadores y unas playas de ensueño, sino que podemos degustar algunos de sus frutos más valorados como la chirimoya, el aguacate o el mango. Su microclima no sólo nos permite considerarlo un destino ideal para nuestras vacaciones en cualquier época del año sino que también contribuye  al cultivo de estos productos subtropicales de altísima calidad.

    Ya conocéis mi debilidad por el aguacate y no falta en el recetario de Es Pan Comido. Lo combinamos con un Tartar de Atún, con un Ceviche de Langostinos, en su jugo preparando un guacamole… ¡Ideal en cualquiera de sus presentaciones!

    Esta vez, combinando el aguacate de la costa mediterránea, unas anchoas del Cantábrico y unos jugosos tomates de nuestra huerta para preparar el salmorejo donde mojaremos nuestros pinchitos, conseguimos este sencillo plato con el que triunfaréis más que seguro. ¿Qué más podemos pedir si además ¡Es Pan Comido!?

    Ingredientes para pinchitos para 4 personas

    • 2 aguacates maduros
    • 8 anchoas
    • Sal
    • Canónigos

    Ingredientes para el salmorejo

    • ½ kg tomates rojos muy maduros
    • 100 gr de pan semi-duro, preferiblemente miga (de unos dos días será suficiente)
    • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
    • 1 diente de ajo
    • 1 cucharada de vinagre
    • Sal

    Cómo preparamos los pinchitos

    Paso 1. Partimos los aguacates por la mitad y con ayuda de una cuchara lo sacamos de su piel manteniendo su forma para luego poder trocearlo mejor. Conservamos la piel para servir el salmorejo como si se tratase de un cuenco. Cortamos el aguacate en cubos del mismo tamaño y de la manera más regular posible. Espolvoreamos sal por encima.

    Paso 2. Montamos los pinchitos empleando unos palillos de pinchito alternando trocitos de aguacate con la anchoa enrollada.

    Paso 3. Rellenamos los “cuencos de aguacate” con el salmorejo colocando una capa de canónigos para evitar que se vuelquen. Servimos con los pinchitos para mojar en el salmorejo.

    Cómo  preparamos el salmorejo

    Paso 1. En un bol grande, ponemos el pan cortado en trozos, los tomates troceados, el ajo sin la parte central para que no repita, el aceite, el vinagre y la sal. Dejaremos reposar para que todos los ingredientes empapen bien durante unos 20 minutos.

    Paso 2. Introducimos todos los ingredientes en una batidora de vaso o robot y trituramos durante bastante rato hasta que se haga una crema fina.

    Trucos

    • Prepararemos los pinchitos de aguacate en el último momento porque si no se oxidará poniéndose oscuro.
    • Con los recortes del aguacate, podemos preparar una salsa guacamole o añadirlo a una ensalada. Le exprimimos unas gotitas de limón para conservarlo.
  • Paquetitos de lechuga rellenos de crujiente de pollo

    Ya apetecen mucho las ensaladas y estos Paquetitos de lechuga rellenos de crujiente de pollo son una manera de presentar una ensalada bien completa. Admite dos versiones de pollo, a la plancha o empanado, como es el caso.

    La lechuga, en su multitud de variedades, tiene muchísimas propiedades. Es principalmente diurética estimulando a los riñones a eliminar más orina. También tiene propiedades tranquilizantes, ideal para el insomnio además de mejorar la circulación y ayudar a la disminución de colesterol.

    Para esta receta usaremos lechuga iceberg ya que esta variedad tiene unas hojas grandes y crujientes que nos servirán para envolver el pollo  y aportarle una textura todavía más crujiente. Animaros a preparar estos paquetitos y veréis que cena tan estupenda y a preparar en menos de 20 minutos. ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 pechuga de pollo
    • 1 lechuga iceberg
    • 2 zanahorias
    • Hojas de hierbabuena
    • Pan rallado
    • Huevo
    • 1 diente de ajo picado
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta
    • Salsa agridulce
    • Tomatitos cherry para decorar.

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Cortamos la pechuga de pollo en tiras de un centímetro de grosor. Las colocamos en una fuente, las cubrimos  con el huevo batido y el ajo picado y salpimentamos. Dejamos reposar mientras preparamos el resto de los ingredientes.

    Paso 2. Vamos separando las hojas externas de la lechuga, las lavamos debajo del chorro de agua y las ponemos a escurrir. Pelamos las zanahorias y las cortamos en bastoncitos. Lavamos las hojas de hierbabuena.

    Paso 3. Escurrimos el exceso de huevo  de las pechugas y la pasamos por pan rallado. Las freímos en abundante aceite de oliva hasta que queden crujientes por fuera y tiernas por dentro.

    Paso 4. Sobre la hoja de lechuga, colocamos las tiras de zanahoria, el pollo y algunas hojas de hierbabuena. Enrollamos y con ayuda de un cuchillo, partimos por la mitad cada rollo.

    Paso 5. Disponemos sobre una fuente y cubrimos con salsa agridulce. Decoramos con unos tomates cherry y más hojitas de hierbabuena. Consumiremos al momento para que el pollito se mantenga crujiente.

    Trucos