Category: Primeros

  • Huevos rellenos de aguacate y surimi

    Los huevos rellenos es una de las cosas más socorridas y sencillas que hay. Y al que le gusten los huevos duros, le gustan los huevos rellenos porque ¡se pueden rellenar de tantas cosas como tu imaginación alcance! Los de hoy, y puesto que os escribo desde un país gran consumidor de aguacate, son unos Huevos Rellenos de Aguacate y Surimi con los que os vais a chupar los dedos.

    Buscándo curiosidades sobre el huevo, ya sabéis que me gusta incluir de vez en cuando algún dato interesante sobre el ingrediente principal, he encontrado la respuesta a una cuestión que me venía preguntando desde hace mucho tiempo. ¿Por qué conservamos los huevos en el frigorífico en nuestras casas y sin embargo no están almacenados en frio en los supermercados? La respuesta parece estar en el riesgo de formación de hongos y microorganismos en las cáscara que se ven favorecidos si los huevos están expuestos a cambios bruscos de temperatura.

    Así que como “No te acostarás sin saber una cosas más“, ¡ahí os dejo la respuesta! Sobre la receta, que cumple a la perfección el lema del blog, ni falta hace decir que su preparación, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 8 huevos
    • 1  aguacate maduro
    • 200 gr de surimi
    • 1/2 cebolleta
    • 1/2 limón
    • 1 taza de mahonesa (ver receta)
    • 8 tomates cherry
    • 1 cucharada de aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos a cocer los huevos en una cazuela con una cucharada de sal. Los dejaremos cocer 10 minutos y retiramos. Los pelamos y partimos por la mitad a lo largo. Los colocamos sobre una fuente y reservaremos la yema para el relleno.

    Paso 2. Pelamos el aguacate y lo chafamos con el tenedor hasta obtener una pasta. Picamos el surimi junto con la cebolleta muy fino. Lo mezclamos con el aguacate, la yema cocida y el aceite de oliva. Añadimos sal y pimienta al gusto y unas gotitas de limón para que el aguacate no se ennegrezca.

    Paso 3. Con la ayuda de una cucharita, vamos rellenando cada mitad del huevo con la mezcla.

    Paso 4. Colocamos medio tomate cherry sobre cada huevo y decoramos con mahonesa.

    Trucos

    • Para pelar huevos duros con facilidad, una vez cocidos, introducelos uno a uno en un vaso con agua fria. Tapa el vaso con la mano y agítalo durante unos segundos. Verás como la cáscara sale sin ninguna dificultad.
    • Si lo preparamos con anticipación, consérvalos en el frigorífico para que estén frios.
    • Puedes sustituir el surimi por unas gambas cocidas.
  • Flautas rellenas de pollo cremoso

    Inauguro el año con una receta mexicana…¡tal y como os prometí el año pasado! Y es que, ironías de la vida, tras haberos comentado que en casa nos encantaba la cocina mexicana y haber incluso publicado  en el blog varias recetas méxicanas (fajitas, tacos, sincronizadas, guacamole, nachos con queso…), el destino nos traé temporalmente y por temas laborales, a este “lindo” país.

    Así que aprovecharé para aprender, y espero que vosostros conmigo, la auténtica cocina mexicana, que estoy segura que os sorprenderá más allá de los platos a los que acostumbramos en España. Aunque he de deciros, que vivir fuera de tu país, te invita a cocinar platos de tu cocina de toda la vida, los de tu familia, ¡para sentirse más cerquita de casa si se puede! Así mismo, procuraré versionar, “a la española”, aquellos ingredientes que todavia  no están diseñados para nuestros paladares… hay que tener en cuenta que aquí, “por defecto”, ¡¡TODO PICA!!

    Hoy va una receta sencillita y que estoy segura que a los niños también les encantará. Se trata de unas Flautas rellenas de pollo cremoso, que son unos taco enrollados y fritos que se pueden rellenar de infinidad de ingredientes. Para acompañarlos, unas ricas salsas que interpretan unos colores muy patrióticos como son los de su bandera. Una combinación excepcional que además, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 12 tortillas de maiz (o de trigo)
    • 1 pechuga de pollo entera
    • 1 cebolleta pequeña
    • 1 tomate maduro
    • 150 gr de queso crema (tipo Philadelfia)
    • 4 cucharadas de queso rallado (del tipo que queramos)
    • 1 cucharada de cilantro picado
    • Salsa picante al gusto
    • Aceite de oliva

    Ingredientes para el acompañamiento

    Cómo lo preparamos

    Paso 1: Llenamos un cazo con agua hasta la mitad y ponemos a hervir con un chorretón de aceite. Cuando el agua esté hirviendo, añadimos la pechuga abierta por la mitad y dejamos que se cueza. El tiempo dependerá del grosor de la pechuga. Escurrimos y dejamos enfriar. Conservaremos un poco del caldo en una taza.

    Paso 2. Picamos la cebolleta y el tomate y lo ponemos en un bol. Lo mezclamos con los dos tipos de queso, el cilantro picado y la salsa picante hasta obtener una textura cremosa.

    Paso 3. Desmenuzaremos la pechuga de pollo y la añadimos a la crema anterior. Si está demasiado espesa, podemos añadir algunas cucharas del caldo de hervir la pechuga para aclarar.

    Paso 4. Calentaremos en el microondas durante 30 segundos las tortillas para que sean más manejables y las podamos rellenar con facilidad. Pondremos con una cuchara un poco del relleno sobre cada una de ellas y enrollaremos prensando el interior para que no se caiga el freirlas. Cerraremos con ayuda de un palillo.

    Paso 5. Cubrimos la base de una sartén amplia con aceite. Una vez esté caliente, freiremos las flautas hasta que estén doradas por todos los lados. Escurrimos en papel absorbente y retiramos el palillo con cuidado.

    Paso 6. Servimos sobre una base de hojas de lechuga y acompañaremos con salsa guacamole, salsa de tomate y crema agria.

    Trucos

    • Añadele un poco de salsa picante a la salsa de tomate para dar un toque más mexicano.
    • Las tortillas de maíz son más difíciles de manejar que las de trigo pero son aptas para celíacos. 
    • Si preferimos, podemos tostar las flautas en el grill del horno para mantener la receta más ligera en calorias.
  • Espinacas salteadas con bacón y queso de cabra

    No faltan recetas de espinacas en nuestro recetario pero son tan ricas y sobre todo, tan sanas, que debemos consumirlas con mucha frecuencia y hacer que los niños también lo hagan.  Antes yo tenía siempre bloques de espinacas en el congelador pero desde que descubrí las bolsas de las espinacas frescas, ya los he sustituido. Vosotros podéis escoger las que más os gusten para esta receta.

    Hace poco leí que unos investigadores de una universidad americana habían descubierto que las espinacas ayudan al crecimiento de los músculos no por su contenido en hierro como siempre se ha creído, sino el fitoecdisteroide, que es un esteroide presente en las hojas y que transforma las proteínas en masa muscular. De alguna manera, ¡Popeye no andaba mal encaminado!

    La receta de hoy,  Espinacas salteadas con bacon y queso de cabra las serviremos sobre unos finos crêpes, que le dan originalidad a un plato tan sencillo como este. Así que podemos decir que en muy poquito tiempo, tenemos un vistoso plato para sorprender a los nuestros. Por favor, dadme la razón de que este plato ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    Cómo lo preparamos

    Paso 1 (para espinacas frescas): Lavamos las espinacas y las escurrimos muy bien. Picamos los ajos y los freímos en un par de cucharadas de aceite en una sartén grande. Añadimos las pasas y por último añadimos las espinacas en puñados y no añadiremos el siguiente puñado hasta que el anterior esté ya pocho. Salpimentamos y salteamos durante un par de minutos.

    Paso 1. (para espinacas congeladas): Cocemos las espinacas bien en una cazuela o al microondas. Las escurrimos muy bien sobre un colador porque las congeladas sueltan mucha agua. En una sartén, freímos los ajitos y cuando estén casi doraditos, añadimos las pasas y las salteamos por un par de minutos. Por último, añadimos las espinacas, salpimentamos y salteamos durante unos 5 minutos.

    Paso 2. Prepararemos la masa de los crêpes siguiendo esta receta. Los cuajaremos sobre una sartén antiadherente procurando que queden lo más finos posible y ligeramente tostados.

    Paso 3. Picamos el bacón en tiritas y los salteamos en una sartén pequeña. Retiramos el bacón y en la misma sartén aprovecharemos para dorar las rodajas de queso. Lo podemos hacer con soplete si tenemos uno ya sobre cada plato montado.

    Paso 4. Montaremos el plato colocando sobre cada crêpe las espinacas con ayuda de un aro de emplatar o con ayuda de un cuenco para que nos quede la forma redondeada.

    Paso 5. Colocamos una rodaja de queso y servimos el bacón picado por encima.

    Trucos

    • Añadir un puñado de frutos secos a las espinacas puede darle un toque estupendo (nueces o piñones por ejemplo).
    • Si te sobra masa de crêpes, tienes otras recetas con las que darle salida como lo Enrollados de jamón y queso.
    • Si preferimos, podemos gratinar el plato ya preparado un par de minutos en el grill del horno.

     

  • Montadito doble de salmón con crema de pepinillos

    Hoy os traigo una propuesta en forma de bocadillo “gourmet”: Montadito doble de Salmón ahumado con crema de pepinillos. Ideal  para llevar al trabajo al medio día, para una excursión, en un viajey es que ¡donde se encuentre un sandwich casero, que se quite cualquier envasado de máquina!

    Los pepinillos combinan de maravilla con el salmón y esta crema de pepinillos es deliciosa para aderezarlo. Los pepinillos en conserva además son un tentempie ideal para tener en el frigorífico y poder picar entre horas porque su contenido en calorías es bajísimo. ¡Ojo! No los confundais con los agridulces, que también se venden en conserva pero obviamente tienen un contenido en azúcar mucho mayor.

    Recordad que podéis preparar el salmón en casa marinándolo tal y como os expliqué en esta receta. Resulta mucho más económico y el resultado es exquisito.  Preparar este montadito en cualquiera de sus versiones, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 2 montaditos

    • 2 panecillos
    • 4 lonchas de salmón ahumado
    • 4 huevos de cordoniz
    • Lechuga
    • Tomate cherry para acompañar
    • Bolitas de queso mozarella para acompañar
    • Aceite, sal y albahaca picada para aliñar

    Ingredientes para la crema de pepinillos

    • 6-8 pepinillos en vinagre
    • 6 cucharadas de mahonesa
    • 2 cucharadas de yogur
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1.  Preparamos la crema de pepinillos picando finamente los pepinillos que mezclaremos con la mahonesa y el yogur hasta formar una crema. Añadimos una pizca de sal y reservamos.

    Paso 2.  Cocemos los huevos de codorniz poniendo en un cazo pequeño agua a hervir con una cucharadita de sal. Introducimos los huevos y dejamos que hiervan durante 5-6 minutos. Dejamos enfriar en una bol con agua fria antes de pelarlos.

    Paso 3. Abrimos los panecillos a lo largo con un cuchillo de sierra en tres partes para así poder hacer un montadido de dos pisos.

    Paso 4. Colocamos en la base unas hojas de lechuga, sobre estas la crema de pepinillos y una loncha de salmón. Colocamos la tapa intermedia de pan y repetimos la operación. Sobre el salmón, colocamos los huevos de codorniz troceados.

    Paso 5. Acompañaremos con una ensalada de tomate cherry y bolitas de mozarella que aliñaremos con aceite, sal y albahaca picada.

    Trucos

    • Prueba a preparar en casa esta Mahonesa sin huevo  para preparar la crema de pepinillo.
    • Las verduras que podemos añadir también pueden ser una tiras de pimiento o zanahoria, unos aros de cebolla o puerro, setas, champiñones, que las saltearíamos también a la plancha.
    • Sustituye el salmón ahumado por salmón marinado que puedes preparar fácilmente en casa.
  • Ensalada de espirales de jamón y queso

    Llegó la vuelta al cole, a la universidad, al trabajo… y yo no puedo hacer menos que acompañaros con recetas facilonas para sobrellevar ¡esta vuelta a la rutina! Para los que habéis echado de menos mis aportaciones culinarias semanales, disculparme porque mi baja de maternidad también se extendió a mi cocina y Es Pan Comido se ha pasado el verano  “degustando” más que “cocinando”… y ¡ya es hora de volver a los fogones!

    Y es que el verano nos deja un poco descolocados a todos… y  en septiembre la falta de tiempo vuelve a ser un denominador común en nuestras comidas. Hoy os dejo una Ensalada Verde con Espirales de Jamón y Queso, rápida de preparar a la vez que vistosa. Los espirales de jamón también los puedes servir de picoteo para cualquier merienda, rellenándolos del queso que más te guste. Estoy segura de que a los niños les va a encantar.

    Espero que hayáis pasado un buenísimo verano y que en vuestos menús veraniegos hayais dejado hueco para alguna de las casi 300 recetas del blog. Ya sabeis que a partir de ahora podeis contar con una nueva, que también  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 100 gr de brotes de lechugas
    • 6 lonchas de jamón york (no demasiado finas para que al enrollar no se rompan)
    • 100 gr de queso de cabra de rulo
    •  100 gr de queso roquefort
    • 50 gr de nueces
    • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen
    •  1 cucharadita de miel
    • 2 cucharadas de vinagre de sidra
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En un bol pequeño chafamos con un tenedor el queso roquefort hasta tener una textura blanda. Repetimos la misma operación  con el queso de cabra dentro de otro bol.

    Paso 2. Sobre una superficie limpia extendemos las lonchas de jamón. Untamos  todas  ellas con el queso como si se estuvieramos untando una tostada. Tres de ellas con un tipo de queso y las otras tres con el otro. Las enrollamos a lo largo hasta formar seis rollitos. Apretaremos el contenido mientras enrollamos para que queden bien prensadas.

    Paso 3.  Introducimos los rollitos dentro del congelador durante 10-15 minutos para que se endurezcan y nos resulte más fácil cortarlos.

    Paso 4. Lavamos los brotes de lechuga, escurrimos y colocamos en una ensaladera. Partimos los rollitos con un cuchillo afilado como de medio centimetro de grosor. Colocamos encima de los brotes y repartimos las nueces por encima.

    Paso 5. Prepararemos la vinagreta batiendo enérgicamente el aceite, el vinagre, la miel, la sal y la pimienta. Aliñaremos al gusto.

    Trucos

    • Puedes usar el tipo de lechuga que más te guste. También puedes sustituir el jamón york por pavo o incluso por lonchas de salmón ahumado. El queso a emplear puede ser cualquiera que sirva para untar según vuestros gustos.
    • Prueba alguno de estos aliños que irán también perfectos con esta ensalada.
  • Quiche de calabacín y gambas

    Este Quiche de calabacín y gambas ya es un clásico en mis cenas familiares. Es fácil de preparar y de éxito asegurado (¡nada que ver con los que compramos envasados!). Además te permite hacerlo con anticipación y para consumirlo en cualquier momento, bien  con un golpe de horno o mismamente frio. Os diré que alguno de mis quiches ha viajado muchos kilómetros hasta su destino de consumo, pero es que como os he contado en otras ocasiones, yo prefiero cocinar en casa, con mis cacharros y mi horno… que los hornos ajenos, ¡te pueden jugar malas pasadas!

    Antes lo preparaba siguiendo otra receta para la masa pero en cuanto probé esta versión, no dude en olvidarme de la otra. Creo que el toque “maestro” de la masa reside en el agua con gas o gaseosa. Le ocurre como en la masa de la Coca, que tienen esos pequeños ingredientes que  hacen destacar unas masas de otras.

    ¡Arriba vuestra imaginación para rellenarlo de ingredientes variados, siempre y cuando estos combinen entre sí, por supuesto! Veréis lo sencillo que resulta hacerlo, lo poco que se mancha, y lo rápido que se termina en la mesa, y eso sí que es una buenísima señal de que algo está rico… ¿Y que más queremos si además ¡Es Pan Comido!?

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 vaso pequeño de gaseosa/agua con gas
    • 1 vaso pequeño de aceite
    • Harina
    • 1 huevo
    • 1 pizca de sal
    • 2 puñados de garbanzos para hornear la masa que luego desecharemos.

    Ingredientes para el relleno

    • 100 gr de gambas peladas.
    • 1 calabacín
    • 1 puerro
    • 2 cucharadas de aceite
    • 3 huevos
    • 150-200 ml de leche
    • 4 cucharadas de nata liquida
    • 4 cucharadas de queso rallado
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En un bol ponemos 2 vasos de harina, el huevo, la gaseosa y el aceite. Con ayuda de una cucharada de madera, removemos e iremos incorporando más harina según vayamos precisando hasta formar una masa uniforme. La masa debe despegarse del bol con facilidad y resultar algo brillante por el aceite, no seca lo que significará que tiene demasiada harina.

    Paso 2. En un molde apto para horno, extenderemos la masa con ayuda de las manos haciendo en los bordes una especie de paredes todo lo altas que el molde nos permita, para que cuando añadamos el relleno, este no se vierta.

    Paso 3. Recortamos papel de horno del tamaño del molde y tapamos la masa sin cubrir las paredes. Cubriremos con una capa de garbanzos crudos que evitarán que la masa crezca y se desquebraje.

    Paso 4. Con el horno precalentado, hornearemos la masa a altura media durante 40-45 minutos a 180 º.

    Paso 5. Mientras, iremos preparando el relleno. Picamos el puerro en juliana y el calabacín en rodajas finas. Los salteamos en una sartén con un par de cucharadas de aceite. Cuando estén casi pochados, añadimos las gambas peladas y salteamos durante 5 minutos más.

    Paso 6. Una vez que la masa quebrada ya esté horneada, le quitamos los garbanzos y el papel de horno y cubrimos con el sofrito del puerro, calabacín y langostinos. Por último, añadimos la crema obtenida de batir los huevos con la nata, la mitad de la leche y el queso rallado. Por último, añadiremos la leche restante tendiendo cuidado que el líquido no exceda los bordes de la pasta quebrada así que la cantidad de leche irá en función de la que nos quepa. Salpimentamos.

    Paso 7. Introducimos en el horno medio para que cuaje el relleno durante unos 35 minutos en altura media a 180º o hasta que esté cuajado. Los últimos 5 minutos, pondremos el horno sólo con calor por abajo para asegurarnos que la masa no queda cruda.

    Trucos

    • Si vemos que la masa quebrada ha reducido su tamaño con el primer horneado, no debemos preocuparnos porque al añadir el relleno y que este se cuaje, no se apreciará.
    • Podemos pelar el calabacín o lavarlo bien y dejarlo con piel. La piel se puede comer y además aportará un colorido curioso.
    • La masa quebrada se puede comprar preparada. Seguiremos las instrucciones de horneado y después únicamente añadiremos el relleno siguiendo la receta.
    • El quiche admite infinidad de rellenos: Bacón y queso, diferentes verduras, bacalao, jamón dulce… tantos como se os ocurran.

     

  • Tulipa de ensalada de manzana roja con mozarella

    Servir una ensalada en una tulipa como ésta, ¡no me digais que no queda de lo más vistoso! Y es que la pasta brick cuyas obleas recientemente empleamos para hacer las Samosas, los Saquitos de Morcilla e incluso los Sticks de Queso, es de lo más apañado para las presentaciones. Bastará cortarlas del tamaño que nos interese, darles forma y tostarlas en el horno durante un par de minutos.

    También las bolsas de ensalada que venden en todos los supermercados con una mezcla de lechugas resultan muy prácticas a la hora de improvisar una ensalada más especial. Si que es verdad que salen más caras que comprar la lechuga entera pero teniéndo en cuenta que en ese caso hay que lavarla bien, ponerla en remojo, escurrirla y trocearla… ¡bien compensa nuestro tiempo!

    La receta de hoy es más que facilona… dedicada a aquellos que en verano lo que quieren es descansar y comer bien invirtiendo muy poquito tiempo…  Por ello,  manos a la obra que en menos de 15 minutos, tendremos este bonito plato que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 200 gr de mezcla de lechugas
    • 1 manzana roja
    • 100 gr de bolitas de queso mozarella
    •  2 Cucharadas de vinagre de Jerez
    • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen
    •  1 cucharadita de miel
    • Sal y pimienta
    • 4 obleas de pasta brick

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Prepararemos la tulipa sobre la que serviremos la ensalada forrando con cada hoja de pasta brick la parte interior de un bol apto para el horno. Podemos hacerle un hueco colocando una bola de papel de aluminio (sin apretar) en su interior, que será donde después rellenaremos con la ensalada. Tostamos en el horno hasta que se endurezca y tueste. Colocamos cada tulipa en su plato correspondiente. Las manipularemos con mucho cuidado ya que una vez tostadas son muy frágiles.

    Paso 2. Lavamos las lechugas y las colocamos en el interior de cada tulipa.

    Paso 3. Lavamos la manzana, la laminamos y servimos. Repartimos las bolitas de queso mozzarella por encima.

    Paso 4. Prepararemos la vinagreta batiendo enérgicamente el aceite, el vinagre, la miel, la sal y la pimienta. Distribuimos en cada ensalada por encima en el último momento.

    Trucos

    • Conviene aliñarla en el último momento para que la pasta brick no se reblandezca.
    • Las manzanas también las cortaremos justo antes de servir para que no se pongan oscuras.
    • Las hojas de pasta brick pueden recortarse fácilmente con unas tijeras para adaptarlas al tamaño que queramos. Podemos hacer tulipas individuales o una más grande para servir en el centro de la mesa superponiendo varias hojas de pasta.
  • Caracolas rellenas de crujiente de jamón iberico y crema de queso

    Todos sabemos lo socorrida que es la pasta y lo bien que siempre bien tenerla en la despensa para una comida rápida, acompañándola incluso de alguna salsa preparada que las hay muy bien logradas. Esta vez, vamos a preparar una pasta un poquito más elaborada, pero veréis que el resultado lo merece.

    Hace unas semanas, en la semana internacional de un supermercado, encontré estas caracolas o ballenas que se llaman Lumaconi gigante. En el paquete, se ven bien grandes pero cuando las hierves, las caracolas se vuelven gigantes, ¡supongo que de ahí su nombre! Pensé en posibles rellenos, y llegue a esta combinación, que esta deliciosa.

    Cómo sabéis, el valor nutritivo principal de la pasta está en los hidratos de carbono, pero también tiene un 13% de proteínas y una mínima parte de grasas. Sin embargo, las de colores, que se obtienen de mezclar la harina para hacer la pasta con verduras, tienen algo de vitaminas del Grupo B.  La espinaca aporta el color verde, la zanahoria, el color naranja, el tomate, el color rojo e incluso la tinta de calamar aporta el color oscuro a la pasta que es de color negro. Cada vez existen más combinaciones pero estás son las más habituales.

    No nos entretenemos más y vamos con la explicación de este rico y colorido plato que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 500 gr. Lumaconi Gigantes
    • 1 tarrina de crema de queso
    • 100 gr. Jamón ibérico picado
    • 4 ajos tiernos
    • Salsa de tomate
    • Queso parmesano rallado

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Herviremos en abundante agua la pasta siguiendo el tiempo que indique en el paquete. Escurrimos y reservamos

    Paso 2. Prepararemos el crujiente de jamón colocando el jamón picadito entre dos trozos de papel antiadherente (el que usamos para el horno), o incluso en papel de cocina. Lo metemos al microondas durante aproximadamente 1 minuto. Dejamos enfriar y separamos  con los dedos todos los trocitos que seguramente se hayan apelmazado.  Y ya tenemos el jamón crujiente listo.

    Paso 3. Con ayuda de un tenedor, mezclaremos hasta formar una crema con  el queso de untar y la mitad del jamón.

    Paso 4. Picamos los ajos tiernos y salteamos. Cuando estén casi hechos, añadimos la salsa de tomate y sofreímos todo junto durante un par de minutos.

    Paso 5. Prepararemos cada plato poniendo abajo una capa de la salsa de tomate con los ajetes. Después las caracolas que habremos rellenado con la pasta del queso con ayuda de una cucharita pequeña.

    Paso 6. Espolvoreamos con la otra mitad del jamón, el queso rallado y gratinamos.

    Trucos

    • Puedes sustituir el queso de untar por queso fresco que es más ligero.
    • Al tomate frito, podemos añadir en lugar de ajetes, espinacas, o brócoli.

  • Cogollos con brie

    Podemos preparar multitud de ensaladas, aquí tenemos buena prueba de ello. Y es que no sólo podemos añadir un sin fin de ingredientes  sino que además disponemos de una gran variedad de lechugas para escoger (roja, rizada, verde, iceberg, romana, belga, roble, trocadero, etc.).  Hoy vamos con unos Cogollos con queso Brie, para variar un poco de los habituales cogollos con anchoas.

    Los cogollos son una variedad de la lechuga romana pero enana. Tienen un sabor más amargo que la clásica lechuga y yo los encuentro muy cómodos para tener en el frigorífico porque aguantan bastante tiempo y además no precisan demasiada limpieza como la lechuga tradicional ya que suelen venir bastante bien “aseaditos”.

    Esta preparación es más que sencilla. Casi ni la puedo considerar receta sino más bien una idea para preparar un entrante o acompañamiento rápido y sencillo. Espero que os animeis porque ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 cogollos
    • 1 cuña de queso Brie
    • 2 tomates maduros
    • 50 gr de foie en bloc (previamente congelado ya que lo vamos a rallar)
    • Aceite de oliva virgen
    • Crema balsámica de Módena
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Lavamos y escurrimos los cogollos. Les cortamos el tallo y los partimos en dos mitades a lo largo.

    Paso 2. Rallamos el tomate sobre un plato y lo mezclamos con dos cucharadas de aceite de oliva y una pizca de sal y pimienta. Lo colocamos en la base de los cogollos.

    Paso 3. Cortamos el queso brie en rodajas y colocamos cada rodaja sobre la mitad del cogollo. Gratinamos con un soplete si queremos.

    Paso 4. Rallamos por encima un poco de foie que al estar congelado podremos hacerlo fácilmente. Decoramos con crema balsámica de Módena.

    Trucos

    • Si no disponemos de soplete, podemos pasar por la plancha unos segundos las rodajas de queso brie antes de colocarlas sobre los cogollos.
    • Para ver como rallar el foie para darle el toque final a los cogollos, revisa la receta de Berenjenas rellenas de Manzana y Foie donde se explica.

     

  • Nidos de morcilla dulce

    ¡Qué rica está la morcilla en cualquier de sus variedades! Hoy vamos a preparar unos Nidos de morcilla dulce porque darle un toque dulce a la morcilla con la manzana resulta ideal para rebajar su fuerte sabor.

    La morcilla (moronga en Centroamérica) es un producto obtenido de la matanza del cerdo aunque existen muchísimas variedades y preparaciones locales que se distinguen principalmente en sus ingredientes y en el aderezo. Su ingrediente principal en todas, eso sí, es la sangre de cerdo. Se dice que hay que remontarse a la Grecia antigua para llegar a sus orígenes.

    Podemos servirlos como un entrante acompañado de unas tostadas de pan. La combinación con el puerro y el toque de cilantro como base le aportan un sabor sorprendente a la morcilla además de suavizarla. Resulta un plato bien vistoso y apto para todos los paladares. Prepararlo no solamente es sencillo y rápido, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 2 morcillas
    • 3 puerros (sólo la parte blanca)
    • 1 cucharadita de cilantro fresco
    • 2 pimientos verdes italianos
    • 1 manzana
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Picamos los puerros en tiras largas como si se tratasen de espaguetis.

    Paso 2. En una sartén, lo pochamos a fuego medio junto con el cilantro con un poco de aceite hasta que esté casi transparente. Acabamos tostándolo unos minutos para que coja color con el fuego un poco más fuerte.

    Paso 3. Pelamos la manzana y la troceamos finamente. La freiremos en una cucharada de aceite y cuando esté casi hecha, le añadimos la morcilla desmigada. Saltearemos todo durante unos 5 minutos.

    Paso 4. Lavamos y cortamos los pimientos verdes en láminas y los haremos a la plancha hasta que estén al dente.

    Paso 5. En la fuente donde lo vayamos a servir, formaremos los cuatro nidos con el puerro colocándolo de manera que nos quede el centro libre. Nos podemos ayudar de un aro redondo para darle la forma.

    Paso 6. Disponemos la morcilla dentro de cada nido y decoramos con el pimiento verde.

    Trucos

    • Puedes usar la morcilla que más te guste, de arroz (tipo Burgos) o la de cebolla. Si decides usar la de cebolla, quizás le puedes añadir unos piñones a la vez que hagas la manzana. Si por el contrario te gusta más la morcilla de arroz, podrás añadir media cebolla picadita a la manzana.
    • Si te gusta la morcilla, prueba estos Saquitos que también están deliciosos.