Category: Pescado y marisco

  • Salmón marinado con salsa de eneldo

    Como todavía estamos “de resaca” del día la madre, hoy os propongo una receta 100% de madre, quiero decir, que no falta en su mesa. En casa somos 2 + 5 + 4 + 10 = 21  Esto es: Padres + Hermanos + Cuñados + Sobrinos. Imaginaros como se tiene que organizar de bien la cocinera para dar de comer a tanta gente y ¡¡que nadie se queje!!

    El salmón marinado es una opción estupenda para alimentar a una gran familia en una celebración de una manera muy apetitosa. Resulta por supuesto mucho más económico que el salmón ahumado y es relativamente sencillo. Únicamente debéis seguir con detalle cada uno de los pasos. Tened en cuenta que el salmón se va a consumir en crudo así que deberá pasar por el congelador antes. Por ello debéis considerar que antes de poder comerlo, tardará 3 días en marinarse más el tiempo que precise para que se congele por completo (los expertos recomiendan 7 días para un congelador casero).

    Hoy he preparado esta Torre de Salmón Marinado con Salsa de Eneldo que es un poco más complejo de presentar que como habitualmente lo presentamos en mi casa, que es con un lecho de lechuga picadita, una cama de patatas al vapor cortadas en rodajas, el salmón loncheado muy fino, y decorado con huevo duro y alcaparras. Por supuesto, acompañado de Salsa de Eneldo, un aderezo que no debe faltar.

    Espero vuestros comentarios sobre la puesta en práctica. Os aseguro que no os va a defraudar, además ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    Ingredientes para marinar el salmón  

    • 1 kg de salmón fresco (el lomo central)
    • 1 cucharada de azúcar
    • 1 cucharada de sal gorda para marinar
    • 1 cucharada de pimienta negra molida
    • 1 cucharada de eneldo fresco o seco picado
    • 3 cucharadas de aceite de oliva

    Ingredientes para la salsa de eneldo

    • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen
    • 1 cucharada de mostaza
    • 1 cucharadas de vinagre de vino blanco o tinto
    • 1 cucharada de azúcar
    • 1 cucharada de eneldo fresco o seco picado
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para la torre

    • 2 patatas enteras
    • 2 aguacates
    • Tomates cherry para decorar

    Cómo Marinamos el salmón:

    Paso 1. Compraremos la parte central del salmón (lomo) para que tenga más grosor. Pediremos en la pescadería que nos quiten las espinas pero nos mantengan la piel. Si en casa nos damos cuenta que al palparlo, quedan algunas, podemos usar una pinzas para retirarlas. Lo engrasamos con el aceite de oliva por los dos lados (por el lado de la piel y por la carne).

    Paso 2.  En un bol, mezclamos la sal, el azúcar, la pimienta y el eneldo.

    Paso 3. Ponemos en la fuente donde los vayamos a marinar, un lecho con la mitad de la mezcla. Colocamos el lomo de salmón con la piel para abajo, y cubrimos con el resto de la mezcla. (Ver foto de dos lomos (2 kg de salmón) ). Lo taparemos con una tabla lisa o un plato llano y le podremos peso encima para prensarlo bien (unas latas de conserva nos irán muy bien). Dejaremos reposar 72 horas en el frigorífico. Cada 24 horas le daremos la vuelta.

    Paso 4. Una vez pasados los tres días, lo sacaremos del recipiente y con ayuda de papel de cocina o rascando con el lado no cortante de un cuchillo, lo limpiaremos de todo el marinado.

    Paso 5.  Lo congelaremos ya que se va a consumir crudo. Se recomiendan al menos 7 días.

    Paso 6. Cuando vayamos a tomarlo, lo dejaremos descongelar un par de horas únicamente porque para filetearlo, es más fácil hacerlo cuando está ligeramente congelado. Para ello utilizaremos un cuchillo largo y  fino bien afilado, tipo cuchillo jamonero.

    Cómo preparamos la salsa de eneldo:

    Paso 7: Batimos todos los ingredientes y sazonamos al gusto.

    Cómo preparamos la torre:

    Paso 8. Lavamos las patatas y las cocemos con piel. Una vez cocidas, las pelamos y las cortamos en rodajas. También las podemos pelar, cortarlas en rodajas y cocerlas al microondas con unas gotas de aceite por encima.

    Paso 9. Pelamos el aguacate y lo cortamos en rodajas a lo ancho.

    Paso 10. Montaremos la torre alternando capas de patata, salmón y aguacate. Acabaremos con un medio tomate cherry que pincharemos con  un palillo para que la torre no se desmorone.

    Paso 11. Aliñamos con la salsa de eneldo.

    Trucos

    • En ocasiones, el salmón está más barato si nos llevamos la pieza entera así que podemos decirle al pescadero que nos prepare los lomos para marinar por un lado y que nos entregue la cabeza y la espina para cocerlas y con el caldo y los trozos sobrantes de salmón desmenuzado, preparar una pasta con salmón.
    • No se recomienda congelarlo antes de marinar porque coge mucha agua en la congelación y nos desustanciaría el marinado.
    • Podéis partir los lomos en dos trozos y congelar por separado y así descongelar según necesitamos.
    • La salsa resulta muy apetecible como aderezo de cualquier ensalada.

     

  • Arroz “estilo Malayo”

    Hace unas semanas, tuve la inmensa suerte de hacer mi primera escapada a Asia, y con la excusa de visitar a unos de nuestros mejores amigos en Singapur, pues nos dimos una escapadita por los países aledaños. De todos los países me he traído ideas suculentas que compartir con vosotros y espero poco a poco ir incorporándolas a este recetario.

    Ya sabéis que unos de los lemas de Es Pan Comido es la cocina sencilla, por lo que no pretendo que al compartir estas recetas, os tengáis que volver locos con los ingredientes. Así que en mi intento de “españolizar” en la medida de lo posible los exquisitos platos que probé por ahí, os dejo mi primera aportación: Arroz “estilo malayo”. Con estos mismos ingredientes nos lo servían de guarnición en muchos restaurantes en Malasia, y puesto que lo que visitamos de ese país era costa y el pescado y marisco era el plato estrella, deciros que también lo acompañaban de carne, principalmente pollo o ternera, ya que se trata de un país musulmán.

    El picante, sabor bastante característico de esas tierras, puede perfectamente ser adaptado a nuestros paladares utilizando la cantidad que deseemos de pimienta molida. Para los que se animen, unas guindillas secas para saltear y retirar, le darán un toque más autóctono todavía.

    Espero que lo disfrutéis tanto como lo he hecho yo recordando los sabores y aromas culinarios del sureste asiático. Por cierto, la vajilla también es aportación de Malasia… ¡para ir entrando en ambiente! Animaros que pese a venir de lejos, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 250-300 gr de arroz (preferiblemente basmati que queda más suelto)
    • 3 puerros
    • 1 manojo de ajos verdes o tiernos
    • 1 tomate grande maduro
    • 400 gr de setas Shiitake (puedes sustituirlas por las setas que te gusten)
    • 200 gr de gambas peladas
    • 1 huevo grande o 2 huevos pequeños
    • Cilantro picado
    • 1 cucharadita de jengibre en polvo
    • 2 vainas de cardamomo
    • Aceite de oliva
    • 1 cucharada de aceite de sésamo

    Cómo lo preparamos

    Paso 1.  Enjuagamos el arroz en agua fría sobre un colador hasta que el agua salga trasparente y  le hayamos quitado el almidón. Ponemos el arroz en una cazuela y añadimos el doble de agua fría. Añadimos las vainas de cardamomo majadas con las manos ligeramente. Cubrimos con una tapa, esperamos a que hierva y dejaremos cocer durante 10-15 minutos, según se indique en el envase. Removemos con un tenedor para que quede suelto, escurrimos el exceso de agua y retiramos el cardamomo. Reservamos. No lo dejaremos excesivamente blando ya que se terminará de cocer en la sartén.

    Paso 2.  Lavamos las verduras y las picamos muy finitas. No las mezclamos ya que en la sartén se irán incorporando en tiempos diferentes.

    Paso 3. Cubrimos el fondo de una sartén amplia con aceite de oliva y pochamos el puerro junto con los ajos tiernos. Incorporamos el tomate troceado. Una vez pasados 4 minutos y que las verduritas estén empezando a pocharse, añadimos las setas troceadas y las gambas. Salteamos todo junto durante unos 4-5 minutos a fuego medio.

    Paso 4. Añadimos el arroz escurrido y le añadiremos el cilantro picadito, el jengibre y el huevo batido. Salteamos a fuego fuerte durante un par de minutos o hasta que el arroz se haya impregnado de todos los ingredientes. Salpimentamos y antes de retirarlo de la sartén, salpicamos con el aceite de sésamo.

    Trucos

    • Podemos usar gambas congeladas pero debemos descongelarlas en agua templada y escurrirlas bien antes de incorporarlas a la verdura.
    • Si no os agrada el gusto del cilantro, podéis hacerlo con perejil picado, preferiblemente fresco para que tenga más aroma.
  • Coquinas al aroma de Manzanilla de Sanlúcar

    No me digáis que no hay mejor aperitivo para un domingo que unas ricas coquinas. Y como seguro que ha sido una semana dura y nos merecemos un buen homenaje, aquí tenéis unas Coquinas al aroma de Manzanilla de Sanlucar  que están ¡para no dejar ni una!

    Las coquinas son unos moluscos bivalvos, lo cual quiere decir que presentan un caparazón con dos valvas laterales unidas por una bisagra que se cierra por acción de los propios músculos del molusco. De esta misma familia, se encuentran las almejas, ostras, navajas o los mejillones. Las coquinas se suelen dar en el sur de España concretamente en la zona de Cádiz y Huelva. En otras zonas del Mediterráneo se conocen como tallarinas o pechinas.  Actualmente son especialmente valoradas ¡y eso que se lo cuenten a los que las cogían  en las playas y de donde proviene la denominación “ir a coger coquinas” cuando te remangas los pantalones largos!

    Regarlas con una copita de Manzanilla de Sanlucar, para así continuar con el homenaje a los productos andaluces, es todo un acierto. El aroma que les aporta no tiene desperdicio. No tendréis más que acercaros a la sartén para apreciar que el olor que desprende sólo puede presagiar un aperitivo de excepción. Además, ¿qué más podemos pedir si preparar una ración ¡Es Pan Comido!?

    Ingredientes para 4 personas 

    • 500 gr de coquinas
    • 3 dientes de ajo
    • 2 cucharadas de perejil fresco picado
    • 1 copita de Manzanilla
    • Aceite de oliva
    • Sal
    • 1 guindilla
    • Sal gorda y vinagre para limpiarlas

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos bien las coquinas bajo el chorro de agua fría y las dejamos en remojo en agua en un bol amplio con una cucharadita de sal gorda y un chorretón de vinagre. Dejaremos que vayan soltando sus impurezas durante aproximadamente una hora y cambiando el agua  un par de veces a mitad. Escurrimos.

    Paso 2. Picamos los ajos muy finos y los freímos en una sartén junto con una guindilla y el perejil con un generoso chorretón de un buen aceite de oliva. Cuando se empiecen a tostar, retiramos la guindilla y añadimos las coquinas bien escurridas.

    Paso 3. Subimos el fuego para que se vayan abriendo con el calor y le añadimos la copita de manzanilla. Removemos para que todas se abran y el vino comience a evaporarse. Añadimos sal si fuera necesario pero antes debemos probar una.

    Trucos

    • Las podemos comprar y dejar en la nevera para el día siguiente. En ese caso es mejor dejarlas en remojo con un poco de sal y vinagre para que vayan soltando la arenilla que pudieran tener.
  • Rape con piñones

    Han vuelto los propósitos de cuidarse de cara al verano, “parece” que empieza el buen tiempo y este invita a optar por platos menos contundentes y calóricos y sustituirlos por platos más ligeros. Este Rape con piñones cumple con estos requisitos y su preparación es bien sencilla.

    El rape es un pescado muy sabroso y valorado. Puesto que tiene una cabeza tan grande y una cola más estrecha en forma de cono, la parte útil para consumir se ve reducida. Por ello conviene comprarlo entero y aprovechar  su cabeza, espinas y piel para hacer un fondo de pescado excelente. En Asturias se le llama Pixín y en otros lugares, pez sapo o pejesapo por su similud con el animal.

    En invierno me gusta prepararlo a la gallega porque guisado le da un sabor a las patatas inigualable. A la plancha es igualmente sabroso pero teneís que tener en cuenta que su tamaño se ve reducido con el calor así que ojo con las raciones que pueden resultar engañosas y parece que cocinas un rape ¡y sale la mitad! Aprovechad que abril y mayo es su mejor temporada y por lo tanto, más asequible. Con este plato sencillo y ligero, no me queda otra cosa que decir que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 600 gr de rape cortado en rodajas y sin piel
    • 2 puñados de piñones
    • 2 cucharadas de perejil
    • 500 gr de espinacas
    • 4 cucharadas de mostaza (sin gluten para celíacos)
    • 2 dientes de ajo
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta
    • Pimienta cayena

     Paso 1. Lavamos bien las espinacas y las escurrimos. En una sarten amplia, freímos los dientes de ajo en un par de cucharadas de aceite y vamos añadiendo las hojas de espinacas en puñados. No meteremos el siguiente puñado hasta que el anterior este mustio. Salpimentamos y por último añadimos las cucharadas de mostaza.

    Paso 2. Lavamos y secamos con papel de cocina las rodajas de rape. Las haremos en una plancha antiaderente durante unos 4 minutos por cada lado en unas gotitas de aceite. Salpimentamos y retiramos del fuego.

    Paso 3. En la misma sartén que hemos hecho el rape, salteamos los piñones junto con la pimienta cayena  en una cucharada de aceite junto con el perejil picado.

    Paso 4. Emplatamos colocando las espinacas junto con el rape y por encima el salteado de piñones. Decoramos con mostaza si nos gusta.

     Trucos

    • Puedes usar de acompañamiento espinacas congeladas que coceras al microondas para evitar que cojan excesiva agua. Después debes escurrirlas bien antes de saltearlas en la sarten.
    • El mismo plato lo puedes preparar sustituyendo el rape por unas rodajas de merluza o de atún.

  • Arroz con carabineros y gambas

    Puesto que se acerca la Semana Santa y es una ocasión para juntarnos con familia, ¡os dejo un plato de domingo! Fue una de las primera recetas publicadas en Es Pan Comido y aquellos que se atrevieron a prepararlo, todavía se acuerdan del éxito. Hoy la rescato para aquellos que hace menos se han incorporado a nuestra cocina y que también puedan ellos lucirse.

    En mi casa, las paellas de mi madre son el plato estrella. Desde que le enseñó una murciana hace ya muchos años, no hay domingo en el que nos juntemos todos que no le pidamos que nos haga una paella.

    Así que visto que ni mis hermanos ni yo podemos destronar a la reina de las paellas, yo me he atrevido a preparar una variante de arroz también exquisito, digno de cualquier celebración, un arroz con carabineros y gambas. Los cababineros le dan un toque sabrosísimo, y si además la añadimos unas gambas, el resultado es espectacular. La preparación aunque laboriosa, es apta para cualquier cocinillas, y el resto, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para cuatro personas

    • 400 gr. de arroz
    • 12  gambas enteras
    • 4 carabineros
    • 1 guindilla
    • 2 litros de agua
    • 1 hoja de laurel
    • 1 ramito de perejil
    • 2 tomates
    • 1 cebolla
    • 3 dientes de ajo
    • Azafran
    • Pimentón (sin gluten para celíacos)
    • 1 vaso vino blanco
    • ½ copa de brandy
    • Aceite
    • Sal

    Paso 1. Pelamos los carabineros y las gambas y reservamos.

    Paso 2. Para preparar el caldo, ponemos las cáscaras en una cazuela a hervir  en dos litros de agua con una hoja de laurel y una ramita de perejil. La proporción de los carabineros sería uno por persona si estos son de tamaño medio. Si son grandotes, podemos reducir el número de carabineros.

    Paso 3. Lo ideal sería utilizar una cazuela de barro para hacer el arroz pero si no tenemos, siempre podemos usar una cazuela lo más plana posible. Ponemos a calentar unas tres cucharadas de aceite con una guindilla y los cuerpos de los carabineros. Una vez dorados, los retiramos a un plato junto con la guindilla y reservamos ya que se añadirán al arroz al final de la cocción. Sofreímos la cebolla  picada y el ajo,  picados muy finos y cuando estén casi transparentes, añadimos el tomate bien troceado o incluso rallado. Cuando el tomate empiece a coger color, añadimos el brandy y flambeamos.

    Paso 4. Cuando el alcohol se haya evaporado, añadimos el vaso de vino blanco que dejaremos reducir. Luego añadimos las gambas y el arroz y removeremos hasta que el arroz esté impregnado de todo el sofrito.

    Paso 5. Añadimos el caldo caliente resultante, tres partes de agua por una de arroz. Cuando rompa a hervir, añadimos las hebras de azafrán. Lo tendremos a fuego lento durante unos 12 minutos y añadimos  los carabineros picados, que habíamos reservado al principio y las gambas peladas. Dejamos cocinar unos 4 minutos más.

    Paso 6. Como se trata de un arroz caldoso, lo debemos servir inmediatamente o el grano se abriría.

    Truco

    • Para flambear, una vez añadido el brandy,  acercaremos una cerilla a la cazuela y dejaremos que la llama se vaya consumiendo removiendo con mucho cuidado. También debéis apagar la campaña extractora para evitar accidentes graves.

     Ana- Es Pan Comido

  • Mini lasañas de ventresca

    Ya sabéis lo mucho que me intrigan los orígenes de los platos y estoy segura que más de una vez os he sorprendido con algún desenlace inesperado sobre algún plato. Pues la lasaña, no está exenta de polémica tampoco ya que su primera preparación la revindican los ingleses alegando que se preparó para el rey Ricardo II en el siglo XIV y consistía en capas de pasta y queso. ¡Prefiero no saber lo que los italianos opinan al respecto!

    Polémicas aparte, las Minilasañas de Ventresca van a ser un éxito asegurado, y os podéis adueñar de la receta tan pronto como acabéis su lectura. Ya preparamos una lasaña enrollada de espinacas, queso y piñones que tuvo mucho éxito y esta versión “mini” ¡no va a ser menos! Tener conservas de pescado en casa es imprescindible para preparar un plato muy completo y saludable en muy poco tiempo y una buena ventresca nos va a permitir obtener un plato excepcional.

    Además, estando en épocas festivas, qué mejor que aprovechar para sorprender a los nuestros con platos que se salgan  de lo habitual. Como siempre, estáis invitados a dejar volar vuestra imaginación modificando ingredientes y haciendo vuestras adaptaciones. Esta versión en concreto, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 240 gr de ventresca de atún o bonito en conserva
    • ½ cebolla
    • 1 pimiento
    • 2 huevos duros
    • Salsa de tomate (ver receta)
    • 1 paquete de placas de lasaña
    • Salsa bechamel (ver receta)
    • Queso rallado
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Hidratamos las placas de la lasaña siguiendo las instrucciones de la caja. Las escurriremos sobre un paño limpio.  Con ayuda de un cortapastas redondo cortamos las láminas.  Guardaremos las esquinas sobrantes para aprovecharlas para alguna otra receta de pasta.

    Paso 2. En una sartén sofreímos la cebolla y el pimiento. Desmigamos la ventresca con las manos y la añadimos al sofrito junto con los huevos duros picaditos. Por último, añadiremos la salsa de tomate en cantidad según nos guste. Dejamos el relleno en la sartén durante unos 4 minutos y retiramos del fuego.

    Paso 4. Para montar las mini lasañas, comenzaremos con una capa de pasta,  luego la preparación de la ventresca y encima un par de cucharadas de salsa bechamel. Repetimos las capas las veces que queremos para acabar en pasta y una capa de bechamel. Espolvoreamos con queso rallado y gratinaremos en el horno.

    Trucos

    • Puedes usar otro tipo de conserva de atún o bonito.
    • Si es temporada, puedes hacer esta misma receta con pescado fresco. Para ello, primero doraríamos el atún o bonito en una sartén para después desmigarlo con la mano. Después lo añadiríamos a mitad de cocción de la cebolla y el pimiento y dejaríamos que se terminara de cocinar en la salsa de las verduras con el tomate.
  • Barquita de sepia

    A veces no se trata de lo que comemos, sino cómo lo comemos y cómo lo servimos. Tenemos que evitar que la monotonía llegue a nuestras mesas, aunque es inevitable con el poco tiempo que tenemos para pensar en nuestros menús. No os podéis imaginar como yo me como la cabeza para intentar que platos sencillos lleguen a “nuestras/vuestras” mesas de la manera más original posible. Es parte de la esencia de este blog, así que espero poder complaceros día a día.

    Así que allá vamos hoy con estas Barquitas de Sepia. Ya hablamos de lo apañada que es la sepia y en los tiempos de corren, una opción económica para consumir pescado. Ya preparamos unas hamburguesas de sepia y unos botones de sepia. Así que hoy vamos con la sepia más tradicional de todas, a la plancha con ajillo. La serviremos dentro de este pan, que hará la labor de absorber todo el jugo, porque este plato se merece pringarlo con pan ¡Es como comer el pulpo “a feira” sin pan! ¡Inconcebible!

    Se me ocurren muchos platos que puedan encajar en esta simple presentación, ¿y a vosotros? No olvidéis…¡Son Pan Comido!

     Ingredientes para 4 personas

    • 1 sepia grande (800 gr) o dos pequeñas
    • 4 dientes de ajo
    • 1 ramillete de perejil fresco
    • ½ limón
    • Aceite de oliva
    • Sal  y pimienta
    • Pan de chapata

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos y troceamos la sepia. La escurrimos muy bien y la secamos con papel de cocina.

    Paso 2. Ponemos a calentar la plancha y cubrimos con unas gotitas de aceite. Añadimos la sepia y dejamos que se haga lentamente a fuego medio/bajo  y que toda el agua que suelta se consuma lentamente.

    Paso 3. Picamos los ajos y añadimos a la sepia junto con un par de cucharadas de aceite.  Salpimentamos y esperamos a que los ajos se tuesten ligeramente. Espolvoreamos con perejil picado y exprimimos el jugo del ½ limón.

    Paso 4. Con un cuchillo de sierra, abrimos el pan quitándole la tapa con cuidado. Vaciamos la miga y colocaremos la sepia en su interior junto con el juguito que ha soltado esta.

    Trucos

    • Si queremos, podemos tostar el pan ligeramente en el horno.   
    • Podemos recurrir a la sepia congelada que ya venden limpia.
    • La miga sobrante la podemos dejar secar un día y emplearla para hacer salmorejo o ajoblanco.

     

  • Rape a la gallega

    Lo reconozco, me pierde la cocina gallega, ¡y eso que me tengo que remontar a la familia de mi abuelo paterno para encontrar genes gallegos! Antepasados aparte, ahora estoy muy unida gracias a grandes amigos y a mi familia política, que tan cariñosamente nos acoge en Galicia cuando tenemos la ocasión de ir y de los que además suelo aprender muchos de los platos que luego preparo en Madrid.

    Obviamente ellos creo que no llaman a este plato de esta manera, pero yo lo he denominado así por su similitud con el pulpo “a la gallega”. Este Rape “a la gallega” resulta fácil de preparar y su resultado es exquisito. Se puede preparar con otros pescados como la merluza, o la raya o cualquier pescado que no se desmenuce mucho al cocerlo o el plato perdería presencia.

    Ahora con el frio del invierno, encuentro que esta forma de cocinar el pescado resulta muy agradable. Además como veréis está lista en relativamente poco tiempo y sin mucha complicación, vamos que en otras palabras, la receta ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • ½ kg de rape cortado en rodajas
    • 2 patatas
    • ½ cebolla
    • 4 dientes de ajo
    • 1 cucharada de pimentón dulce
    • Aceite
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Pelamos las patatas y las cortamos en rodajas de 1 cm de grosor. Picamos la cebolla.

    Paso 2. En una cazuela plana, ponemos las patatas y la cebolla y cubrimos con agua (únicamente que cubra las patatas, no en exceso). Añadimos un chorretón de aceite. Dejamos hervir hasta que las patatas estén casi blandas pero sin llegar a romperse. Las pincharemos con un cuchillo para comprobarlo.

    Paso 3. Limpiamos de espinas y piel las rodajas de rape, salpimentamos y las colocamos sobre las patatas en la cazuela. Dejaremos que el rape se cocine durante unos 15 minutos dando la vuelta a las rodajas a mitad de cocción.

    Paso 4. En una sartén pequeña, freiremos el ajo laminado  en 4 cucharadas de aceite. Cuando esté hecho, retiramos la sartén del fuego y añadiremos la cucharada de pimentón dulce y unas cuantas cucharadas del caldo de hervir las patatas y el rape. Mezclamos con ayuda de una cuchara.

    Paso 5. Vertemos el refrito del ajo sobre las patatas y el rape y dejamos que todo el guiso hierva durante otros 5 minutos.

    Trucos

    • Si tenemos huesos de rape, los añadiremos al agua de hervir las patatas al inicio para que le dé más sabor. Los retiraremos cuando vayamos a añadir el rape.
    • Podemos darle un toque picante friendo una pimienta cayena junto con los ajitos. La retiraremos antes de añadirla al pescado.
  • Crêpes rellenos de crema de puerro y gambas

    En nuestro recetario Es Pan Comido tenemos ya unos Crêpes enrollados de jamón y queso, y unos dulces rellenos de manzana, uno como entrante y un postre. Vamos allá entonces con una crêpes salados que bien pueden completar un menú de excelencia: Crêpes rellenos de crema de puerro y gambas.

    La masa de los crêpes tiene una preparación sencillísima y si la conservamos en el frigo, nos puede durar varios días y con un poco de imaginación, la podemos rellenar de todo lo que se nos ocurra, tanto en su versión dulce como en salada.

    Probad esta versión con gambas y puerro, no os arrepentiréis. La receta combina todos los ingredientes de nuestra cocina: sencilla de preparar, rápida y “para triunfar”… por ello ¡Es Pan Comido! 

    Ingredientes para 15 crêpes

    • 1 tazón y ½ de leche
    • 2 huevos
    • 150 gr. harina
    • 1 pizca de sal
    • 20 gr mantequilla + 1 nuez de mantequilla para cuajar los crêpes.

    Ingredientes para el relleno

    • ½ kg. gambas peladas
    • 3 puerros
    • 300 gr. de champiñones
    • 1 tazón de nata líquida
    • Queso rallado
    • Aceite
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Preparamos los crêpes mezclando con las varillas o con la batidora eléctrica los huevos con la harina, la leche que hemos templado al microondas durante 1 minuto, la pizca de sal y la mantequilla derretida (también la podemos derretir al micro). Batimos hasta conseguir una mezcla lisa y homogénea. Dejamos reposar durante 30 min.

    Paso 2. Engrasamos una sartén antiadherente con un poco de mantequilla, y cuando esté caliente, vertemos una cucharada de la masa al mismo tiempo que giramos la sartén para que rápidamente la masa cubra todo el fondo de la sartén. Cuando vemos que se puede despegar fácilmente, le daremos la vuelta con ayuda de una pala y doraremos por el otro lado. Retiramos a un plato. Continuamos con el proceso hasta tener todos los crêpes listos.

    Paso 3. Picamos dos de los puerros muy finos y lo salteamos en una sartén con una cucharada de aceite durante unos 4 minutos.

    Paso 4. Lavamos y picamos los champiñones y los añadimos a la sartén junto con las gambas peladas. Dejamos que toda la mezcla se poche durante unos cinco minutos más y añadimos la nata líquida. Salpimentamos y dejamos que la nata espese ligeramente.

    Paso 5. Rellenamos cada crêpe y doblamos en cuatro.

    Paso 6. Con el puerro sobrante, decoraremos los crêpes cortándolo en juliana y friéndolo en abundante aceite hasta que quede crujiente.

    Paso 7. Espolvoreamos con queso rallado y gratinamos en el grill hasta que el queso se funda.

    Trucos

    • Podemos dejar el plato preparado sin gratinar y conservar en el frigorífico durante un día. Cuando lo vayamos a consumir, lo calentaremos y gratinaremos en el horno.
    • Se pueden usar gambas congeladas si lo deseamos pero debemos descongelarlas antes de saltearlas junto con el resto de los ingredientes o soltarían demasiada agua.

     

  • Cesta de cazón gaditano al azafrán

    Ya conocéis mi debilidad por el pescadito de Cádiz, y soy muy afortunada por poder disfrutarlo a menudo. Así que es uno de esos “viajes nevera”, en los que me vine cargada de pescado gaditano, compré este cazón.

    La forma más habitual de consumir el cazón allí es en adobo, o bienmesabe, que para los que no lo conozcáis se trata de adobado, rebozado en harina y frito, ¡¡una delicia!! Sin embargo, el cazón, que por cierto pertenece a la familia del tiburón,  permite muchas otras formas de cocinarlo como guisado o en salsa. Se trata de un pescado muy tierno y con una única espina central luego es ideal para los niños.

    Os animo a preparar esta receta de Cesta de cazón gaditano al azafrán bien vistosa si la servimos en esta cesta preparada con pasta brick ya que además el crujiente combina muy bien con la textura del pescado. Además podemos dejar el pescado preparado con anticipación e incluso congelarlo para consumirlo en otra ocasión. Una vez más, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas 

    • ½ kg de cazón cortado en rodajas
    • 1 cebolla
    • 1 cucharada de ajo picado
    • Azafrán
    • 50 gr de almendras
    • 1 vaso de vino Fino
    • Aceite
    • 4 láminas de pasta brick

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Le quitamos la espina central del cazón y lo troceamos. Salpimentamos.

    Paso 2. En una cazuela plana, doramos el cazón en un chorretón de aceite durante unos minutos y retiramos.

    Paso 3. Picamos la cebolla muy fina junto y en la misma cazuela la sofreímos. En un mortero machacamos las hebras de azafrán junto con el ajo y la almendra y lo añadimos a la cebolla cuando esta esté casi transparente.

    Paso 4. Sofreímos todo durante unos minutos más y añadimos el cazón y el vaso de fino.

    Paso 5. Dejamos hervir durante 10 minutos.

    Paso 6. Para montar la base de pasta brick, nos ayudaremos de un aro de emplatar o un cuenco apto para horno sobre el que daremos forma a la hoja de brick. Pintaremos con un pincel untado en aceite. Repetimos la misma operación con todas las hojas y las tostamos en el horno a 220ª durante 10 minutos o hasta que se doren y endurezcan.

    Paso 7. Serviremos el cazón dentro del moldecito hecho con la pasta brick.

    Trucos

    • No rellenaremos las cazuelitas de cazón hasta el momento de servir o se ablandarán con la salsa del pescado.
    • Podemos sustituir el cazón por otro pescado como el rape, la merluza o el bacalao.