Category: Para peques

  • Rollo de pollo relleno

    Rollo de pollo relleno

    Me temo que se acerca la hora de decir adiós a las comidas a deshora y los picnics veraniegos. Con la vuelta al cole, la rutina ya dicta unas comidas mas ordenadas y unos menús más confeccionados y aquí os propongo un que os va a encantar: Rollo de Pollo Relleno. Acompañado de una guarnición de verdura, será un menú muy completo que además podéis Calentar y listo.

    Para conseguir una pechuga abierta, os recomiendo que os arméis de maña con un buen cuchillo o  se lo digáis a vuestro suministrador, que lo hará con una tremenda habilidad. Para el relleno, os doy una propuesta de los más sencilla pero en Trucos encontraréis más ricas sugerencias. Una vez preparados los rollitos, bien envueltos, los podéis congelar y después cocinar en el momento de consumir, o al revés, cocinar y congelar cocinados envueltos en el mismo empaque y así, ¡sorpresa! !Desenrollar y listo!

    El montaje lo tendréis en menos de 10 minutos y ¡el resto lo hace la cazuela!  Leed y veréis que rica y saludable vuelta al cole… además de ser ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 2 pechugas de pollo abiertas lo más finitas y planas posibles
    • 8 lonchas de jamón york
    • 8 lonchas de queso (el que más nos guste)
    • 1 puñado de finas hierbas

    Ingredientes para la guarnición

    • Salsa de tomate casera (ver receta)
    • 400 gr de espinacas frescas o congeladas
    • 1 puñado de piñones
    • Sal y pimienta

     Cómo lo preparamos

    Paso 1. Colocamos dos láminas de papel de aluminio sobre la encimera y espolvoreamos con finas hierbas. Sobre esta, extendemos las pechugas bien estiradas y salpimentamos. Colocamos las lonchas de jamón encima y sobre éstas, el queso en lonchas.

    Paso 2. Con ayuda del papel, iremos enrollando hasta hacer dos rollos, uno con cada pechuga y cerramos por los extremos como si se tratase de un caramelo. En función del tamaño de la pechuga, puedes optar en enrollarlas a lo largo o a lo ancho, según el grosor que quieras para los rollos.

    Paso 3. Ponemos una cazuela con agua a calentar y una vez que esté hirviendo, introducimos los dos rollos de pollo. Dejaremos que hiervan durante unos 20 minutos, más tiempo si los rollos tienen más grosor. Escurrimos y dejamos enfriar ligeramente.

    Paso 4. Para preparar la guarnición, herviremos las espinacas en abundante agua con sal durante 10 minutos y escurrimos. En una sartén, salteamos los piñones en 3 cucharadas de aceite y añadimos las espinacas.

    Paso 5. Desenvolvemos para cortar en rodajas. Servimos sobre salsa de tomate y acompañaremos de las espinacas rehogadas con piñones.

    Trucos

    • Si tienes duda sobre si la pechuga está cocinada o no, saca uno de los rollitos del agua y con mucho cuidado desenvuelve una esquina. Si ves que el interior está todavía muy rosado, déjalas un tiempo más.
    • Sustituye el pollo por pavo. Quedará también muy sabroso.
    • Puedes añadirle nueces picadas al interior o rellenarla de otros ingredientes al gusto como pueden ser champiñones, pimientos, bacon, espinacas…
    • Prueba experimentar con diferentes quesos (cabra, enmental, azul…). Verás que le dan un toque muy especial.
  • Mousse de Naranja con dados de gelatina

    Mousse de Naranja con dados de gelatina

    Familia, ¡en  verano también hay naranjas!, y ¡bien ricas! Cortesía de Naranjas Fostestad, empresa familiar de reconocido prestigio en el sector de la manipulación y distribución de cítricos, he preparado este Mousse de Naranja con dados de gelatina.

    El consumo de naranjas no debe faltar en nuestra dieta en ninguna época del año. Su alto contenido en vitamina C, como es conocido por todos, no sólo nos ayuda a recuperarnos mejor de los resfriados sino también como antioxidante que es, a prevenirnos de enfermedades degenerativas y mejorar la circulación por ser rica en bioflavonoides. Se puede consumir a trozos, en zumos o incluirla como ingrediente de infinidad de platos.

    Este bocado cremoso enamora a grandes  y sobre todo a pequeños… ¡a la vista está! No deben faltar en nuestro frigorífico estás preparaciones caseras que son un combinación ideal de lácteos y frutas que suponen un complemento ideal en la dieta de nuestros niños. Podéis escoger al gusto en el blog:  otra versión cítrica Mousse de Limoncísimo, con frutos secos  Mousse de Avellana y la versión más clásica del Mousse de Yogur. Todos ellos son ¡Pan Comido!

     Ingredientes para la mousse para 6 personas

    • 1/2 vaso de zumo de naranja
    • Ralladura de una naranja
    • 3 huevos
    • 250 gr de nata líquida para montar
    • 3 cucharadas de azúcar

    Ingredientes para la base y los dados de gelatina

    • 6 láminas de gelatina
    • 2 vasos de zumo de naranja
    • 2 cucharadas de azúcar
    • 2 cucharadas de mermelada de melocotón

    Cómo preparamos la base y los dados de gelatina

    Paso 1. Prepararemos la base de la mousse exprimiendo naranjas hasta conseguir 2 tazones de zumo que pondremos a calentar lentamente en un cazo junto con el azúcar. Ponemos las láminas de gelatina a hidratar en agua fría y cuando estén blandas, en unos 3-5 minutos, las escurrimos y las añadimos al fuego junto con el zumo y el azúcar.

    Paso 2. Removemos con ayuda de una cuchara de madera hasta que la gelatina se disuelva sin que llegue a hervir. Vertemos la mitad de la mezcla en una fuente amplia que pondremos a enfríar antes de desmoldar para sacar luego los cubos de gelatina. A la otra mitad de la mezcla, le añadiremos la mermelada de melocotón y volvemos a poner al fuego hasta que se mezclen bien los ingredientes. Vertemos en el fondo de cada vasito y dejamos enfríar.

    Cómo preparamos la mousse

    Paso 3. Separamos las claras de las yemas y reservamos las claras en frío para montarlas en último momento. En un bol amplio, batimos las yemas con el azúcar, el zumo de naranja y la ralladura.

    Paso 4. Montamos la nata y la mezclamos a la crema anterior con movimientos envolventes en el mismo bol.

    Paso 5. Montamos las claras a punto de nieve y las integramos junto con la mezcla anterior. Nos ayudaremos de dos cucharas realizando movimientos envolventes para que no bajen y la mezcla quede esponjosa.

    Paso 5. Dispon la crema sobre la base de cada vasito y enfría en la nevera.

    Paso 6. Vuelca la gelatina ya fría sobre una tabla y córtala en daditos. Decora con ellos los vasitos antes de servir.

    Trucos

    • Introduce la nata en el congelador durante 10 minutos para que esté muy fría antes de batirla. Así se te montará con más facilidad.
    • Puedes sustituir la naranja por limón y añadir más cantidad de azúcar para evitar que esté muy ácido.
  • Torrijas

    ¡No pueden faltar unas torrijas esta Semana Santa! Además, basta que te encuentres fuera de casa, para que te apetezca preparar recetas que seguramente en casa no prepararías. Y es que la moriña familiar te entra siempre en fechas en las que te solías reunir con los tuyos. Tal es el caso de la Semana Santa, donde en mi casa es tradición que en Villanua, un pequeño pueblo del Pirineo Aragónes donde siempre nos reunimos la familia, mi cuñada Chus, la experta repostera, se ponga a preparar unas riquísimas Torrijas en cantidades industriales. Y no es sólo porque somos un buen puñao, sino porque nos encantan y damos muy buena cuenta de ellas.

    La receta es bien sencilla. Sin embargo existen muchas formas de prepararlas y servirlas. Hay quién emplea un pan especial para las torrijas, en mi casa usamos la barra del pan diario o yo he utilizado pan de hogaza que tiene la miga un poco más compacta. También hay quién las toma bañadas en miel o vino o simplemente espolvoreadas con azúcar. La complicación de todas ellas, quizás esté en encontrarles el punto exacto de jugosidad pero sin llegar a romperse para freirlas. Como todo, es cuestión de práctica… así que ¡más vale empezar cuanto antes!

    Pese a que no suelo publicar recetas los sábados, hoy si lo he hecho porque este fin de semana es ideal para prepararlas y tenerlas lista para la Semana Santa. No hay excusa que valga porque, hacerlas:  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 8 torrijas

    • Pan del día anterior cortado en rebanadas de 1 cm aproximadamente de grosor (barra o pan de hogaza)
    • 1 litro de leche
    • 100 gr de azúcar
    • La piel de 1/2 limón (sin la parte blanca)
    • 2 ramas de canela (opcional)
    • 2 huevos
    • Aceite para freirlas (oliva o girasol)
    • Azúcar glas para espolvorear

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En un cazo, vertemos la leche con el azúcar y la piel del limón. Añadimos la canela si nos gusta.  En el momento que empiece a hervir, retiramos del fuego y dejamos que se temple.

    Paso 2. Disponemos la rebanadas extendidas sobre una fuente grande y algo profunda. Procuraremos hacer una única capa para que al añadir el líquido, les llegue a todas por igual.

    Paso 3. Vertemos la leche ya fría sobre ellas cubriendo todas ellas por completo. Dejamos reposar al menos 1 hora para que empapen todo el líquido.

    Paso 4. Batimos los huevos y sumergimos cada una de ellas  en el huevo batido antes de freirlas.

    Paso 5. Preparamos una sartén amplia y cubrimos el fondo generosamente con el aceite. Cuando esté caliente, iremos friendolas hasta que estén doradas por los dos lados. Será preferible hacerlas en tandas de 2 o 3 unidades para que el aceite no pierda temperatura. Ayúdate de unas palas de madera para darles las vuelta y evitar que se rompan. Escurriremos sobre papel absorbente.

    Paso 6. Espolvoreamos con azúcar glas.

    Trucos

    • Si empleas barra de pan, corta las rodajas al bies para que tengan un tamaño más grande.
    •  Procura escoger un tipo de pan de miga densa y pocos poros para que absorba mejor la leche.
    • Puedes conservarlas en un tupper cerrado unos 4 días. Consúmelas a temperatura ambiente.
  • Sandwich con ventana

    Hoy os comparto una receta mítica de casa de mis sobrinos “los cocinillas”, el denominado Sandwich con Ventana. Se trata de un sandwich de jamón y queso con huevo frito, así de sencillo, de rico ¡y de vistoso! Como hoy es el “cumple” de uno de ellos, Belen, ¡la dejamos elegir su cena!

    La modalidad “ventana”, bien se puede aplicar a cualquier tipo de sandwich al que deseeis añadirle huevo. Esta es la versión tradicional del mixto de toda la vida pero imaginaros si al estupendo Sandwich de Roastbeef que os enseñé hace un tiempo, le añades huevo… ¡Un placer para todos!

    Esta receta es una cena completa y estupenda para los peques de la casa. A preparar en un pis pas… ¡Seguro que ni los más mayores se resisten a darle un bocado! Ahí os dejo con la receta que  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 sandwiches

    • 8 rebanadas de pan de molde
    • 8 lonchas de jamón cocido
    • 8 lonchas de queso
    • 8 cucharadas de mahonesa
    • 4 huevos
    • Sal

    Paso 1. Untamos la mahonesa en ambos lados del pan. Ponemos a calentar la plancha o una sartén amplia a fuego medio.

    Paso 2. Ponemos a dorar el pan por uno de los lados a fuego medio-suave para que se vaya dorando lentamente. Colocamos sobre la parte sin dorar primero el queso y después el jamón. Dejamos que el queso se vaya fundiendo lentamente. Cuando ya esté dorado, lo tapamos con otra rebanada de pan y le damos la vuelta para que se tueste por el lado opuesto.

    Paso 3. Destapamos cada sandwich por el lado del jamón y con ayuda de un cortapastas redondo pequeño, le hacemos un agujero para que pueda sobresalir la yema del huevo por él.

    Paso 4. Freimos los huevos cada uno por separado en aceite caliente, añadimos sal al gusto y colocamos sobre el jamón. Tapamos con la tapa a la que le hemos hecho el agujero.

    Trucos

    • Puedes sustituir la mahonesa por mantequilla para tostar el pan. También tomará un color doradito al tostarse.
    • Escoge el queso que más te guste pero que sea de los que se fundan con facilidad.
  • Pastel de tres chocolates

    Hay postres con los que nunca fallas. Este Pastel de Tres Chocolates es uno de ellos. Sea en su versión individual o en pastel grande, el éxito está asegurado. Como díría un famosos torero español… Dos palabras: IM- PRESIONANTE

    Lo he preparado al modo tradicional porque, en contra de lo que muchos piensan, la Thermomix no es imprescinble para poder hacer este delicioso postre. Ahorra tiempo y esfuerzo, pero ni mucho menos es esencial. Se trata de una receta muy recurrente que tiene varias versiones en cuanto a cantidades e ingredientes. Ésta versión que os comparto resulta más ligera que las habituales porque no lleva tanta cantidad de nata como otras y tampoco azúcar adicional al que ya de por sí lleva el chocolate. Igualmente queda sabrosísimo.

    No me enrollo más y os explico el Paso a Paso. Seguro que en vuestra próxima celebración, bien sea como anfitriones o porque os ha tocado llevar el postre, ¡cae seguro! Además también, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6-8 personas

    • 200 gr de chocolate blanco
    • 200 gr de chocolate con leche
    • 200 gr de chocolate negro
    • 450 ml de nata líquida (media crema)
    • 750 ml de leche
    • 3 sobres de cuajada

    Ingredientes para la base de galleta

    • 150 gr de galleta María
    • 75 gr de mantequilla
    • 4 cucharadas de leche

    Cómo lo preparamos (versión tradicional)

    Paso 1. Derretimos la mantequilla en el microondas durante unos segundos. Trituramos las galletas en el robot de cocina  sin dejar que se hagan polvo. Las mezclamos con la mantequilla y la leche. Cubrimos el fondo de cada vasito o  la base del molde, si decimos hacerlo en versión tarta,  con la mezcla aplastándola con una espátula para repartirla bien.

    Paso 2. Comenzaremos con la capa de chocolate blanco. Vertemos en un cazo 150 ml de nata líquida y 200 ml de leche y lo llevamos a fuego medio para que se vaya calentando. Añadimos 200gr de chocolate blanco troceado y sin dejar de remover, esperamos que se vaya derritiendo hasta obtener una crema homogenea. Disolvemos un sobre de cuajada en 50 ml de leche y lo vertemos sobre la mezcla. Llevamos a ebullición y una vez que rompa a hervir, dejaremos que lo haga durante un par de minutos. No dejes de remover para que no salgan grumos. Si salieran, puedes utilizar la batidora de brazo para terminar de disolverlos.

    Paso 3. Vertemos sobre la capa de galleta en los vasitos individuales o en el molde de tarta. Introducimos en frio para que cuaje lo antes posible antes de añadir la siguiente capa. Si puedes hacerlo en el congelador, será más rápido pero si no en el frigorífico en la parte más fría. Serán suficiente unos 15 min de reposo que es el tiempo de tardamos en preparar la siguiente capa.

    Paso 4. Repetiremos el Paso 2. pero esta vez con el chocolate con leche. Antes de verter la nueva capa, con ayuda de un cuchillo afilado, haz unas rayaduras superficiales en la capa anterior. Eso hará que una capa a otra se adhiera mejor y al comerla no se separén las capas. También debes tener precaución al verter la mezcla caliente sobre la capa anterior. Vierte la mezcla sobre una espátula lentamente para que así no caiga la mezcla con tanta fuerza y pueda romper y atravesar la capa anterior. Vuelve a dejar enfriar.

    Paso 5. Repite el Paso 3. con el chocolate negro y viertelo sobre las dos capas anteriores.

    Paso 6. Dejamos enfriar al menos 6  horas para que cuaje bien . Decoramos y servimos.

    Cómo lo preparamos (versión Thermomix)

    Paso 1. Ponemos la mantequilla a derretir en el vaso durante 2 min a 90º velocidad 4. Añadimos las galletas y la leche y los trituramos todo durante 5 segundos a velocidad 8. Cubrimos el fondo de cada vasito o  la base del molde, si decimos hacerlo en versión tarta,  con la mezcla aplastándola con una espátula para repartirla bien.

    Paso 2. Comenzaremos con la capa de chocolate blanco. Ponemos en el vaso 200gr de chocolate y trituramos durante 5 segundos a velocidad 8. Vertemos 150ml de nata, 250 ml de leche y el sobre de cuajada. Programamos 8 minutos a 90º velocidad 4.

    Paso 3. Vertemos sobre la capa de galleta en los vasitos individuales o en el molde de tarta. Introducimos en frio para que cuaje lo antes posible antes de añadir la siguiente capa. Si puedes hacerlo en el congelador, será más rápido pero si no en el frigorífico en la parte más fría. Serán suficiente unos 15 min de reposo que es el tiempo de tardamos en preparar la siguiente capa.

    Paso 4. Repetiremos el Paso 2. pero esta vez con el chocolate con leche. Antes de verter la nueva capa, con ayuda de un cuchillo afilado, haz unas rayaduras superficiales en la capa anterior. Eso hará que una capa a otra se adhiera mejor y al comerla no se separén las capas. También debes tener precaución al verter la mezcla caliente sobre la capa anterior. Vierte la mezcla sobre una espátula lentamente para que así no caiga la mezcla con tanta fuerza y pueda romper y atravesar la capa anterior. Vuelve a dejar enfriar.

    Paso 5. Repite el Paso 3. con el chocolate negro y viertelo sobre las dos capas anteriores.

    Paso 6. Dejamos enfriar al menos 6  horas para que cuaje bien . Decoramos y servimos.

    Trucos

    • El orden de los chocolates lo puedes escoger tu. Por una cuestión práctica, yo pongo el blanco debajo para así no tener que fregar el cazo/vaso donde los prepares y así seguir haciendo la preparación de los otros chocolates en el mismo recipiente.
    • Puedes decorarlo como bien te guste. Con fideos, chocolate rallado, frutos secos…
    • Puedes servirlo en vasitos individuales o en un molde grande. Será preferible que éste sea desmoldable para que no se rompa al servir las porciones.
    • Si no hay comensales pequeños, riega las galletas antes de triturarlas con una copita de vino dulce. ¡Verás que toque tan rico!
  • Nuggets caseros

    ¡Feliz 2016 a todos! Comenzamos el año con una receta para los más pequeños, unos Nuggets Caseros que están de rechupete. A los niños, y no tan niños, les encantará y vosotros vereis que fácil y sencillo es tenerlos listos. Incluso los podemos congelar para ir consumiéndolos poco a poco.

    Los Nuggets son una preparación de pollo triturado empanado y frito. Todos conocemos la versión que se vende en los establecimientos de comida rápida; por cierto no con muy buena reputación ya que se pone en duda la calidad de los ingredientes que dentro llevan. Haciéndolos caseros, ¡no vais a tener duda! Según se sabe, fueron inventados en los años 50 por un profesor de tecnología de los alimentos como parte de un experimento académico. Así que pese a lo que muchos podíamos dudar, ¡no son invención del McDonalds!

    Estoy segura que con esta receta vais a repetir seguro. Crujientos por fuera y tiernitos por dentro, ¡Una delicia!  Y además, son  ¡Pan Comido!

    Ingredientes para  4 personas

    • 1 pechuga de pollo entera y limpia de grasa
    • 1 zanahoria
    • 1/2 cebolla pequeña
    • 100 gr de queso cremoso (tipo Philadelfia)
    • 1 rebanada de pan de molde
    • 4 cucharadas de leche
    • Harina
    • 1 huevo
    • Pan rallado
    • Aceite para freir
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

     Paso 1.  Cortamos la pechuga en trozos y la trituramos en el robot de cocina junto con la zanahoria y la cebolla. Vertemos en un bol y añadimos el queso y la rebanada de pan mojada en leche y mezclamos hasta que quede cremoso con la ayuda de un tenedor.  Salpimentamos.

    Paso 2. Disponemos el rollo de plástico de cocina sobre la tabla y vertemos la mezcla sobre un extremo del plástico. Cerramos en forma de rollo o cilindro dándole el grosor según queramos el tamaño de los nuggets.  Cortamos el plástico sobrante y sellamos los extremos retorciéndolos como si de un caramelo se tratase. Si hubiera demasiada cantidad para un único rollo, puedes hacer varios rollos de manera que sean más manejables.

    Paso 3.  Colocamos el rollo en el congelador  y dejamos que se endurezca durante unos 30 minutos. Eso facilitará el proceso de empanarlos ya que  serán más manejables una vez cortados.

    Paso 4. Sacamos del congelador y retiramos el plástico. Cortamos en rodajas de apróximadamente un dedo de grosor. No las hagas muy finas o se romperán.

    Paso 5. Preparamos tres platos con harina, pan rallado y huevo batido con una pizca de sal. Rebozaremos cada nugget por harina, luego los sumergimos en huevo batido para por último empanarlos.

    Paso 6. Freímos en abundante aceite a temperatura media asegurándonos que  se cocina por dentro. Escurrimos el exceso de aceite en papel absorbente.

    Paso 7. Serviremos acompañados de la salsa que más nos guste.

    Trucos

    • Para preparar un sabroso rebozado para empanar, tritura pan del día anterior con un diente de ajo y una ramita de perejil.
    • Puedes congelar los nuggets una vez empanados. Bastará con descongelarlos unos 20 minutos antes de freirlos.
    • Si prefieres empanarlos al momento de freirlos, congela el rollo con la mezcla directamente y únicamente tendrás que descongelarlos sobre una hora antes para poder cortarlos y empanarlos con más facilidad.
  • Crema de queso con Coulis de Frambuesa

    Ya sabeis lo bien y fino que queda servir un postre en raciones individuales. Quizás es el momento de desempolvar aquellas copas o vasos que sólo sacas en ocasiones especiales y lucirlas con un goloso como este. Esta Crema de Queso con Coulis de Frambuesa es una buena muestra de ello.

    Preparada con queso fresco, el que más os guste, y endulzada con este Coulis de frambuesa que sin duda repetireis, lo convierte en un fin de comida de lo más apetecible. Ideal para mayores y niños y rápido donde los haya, este postre se convertirá en un básico en vuestro recetario. También podeís prepararlo con queso crema tipo Philadelfia o con queso mascarpone. ¡Lo dejo a vuestra elección!

    Os animo a probar estos vasitos que, cómo no, son ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4  personas

    Crema de queso

    • 250 gr queso fresco
    • 200 gr de nata líquida para montar
    • 1 yogur griego
    • 3 cucharadas de azúcar

    Coulis de Frambuesa

    • 300 gr de frambuesas
    • 100 gr de azúcar
    • 2 cucharadas de agua
    • 1 cucharada de zumo de limón

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Para preparar la Coulis, lavamos las frambuesas y las colocamos junto con el resto de los ingredientes en un cazo y ponemos a hervir durante 20-25 minutos. Veremos que las frambuesas comenzarán a deshacerse y la mezcla irá adquiriendo una textura de mermelada. Apagamos el fuego y pasamos por un colador fino. Reservamos en un frasco en el frigorífico.

    Paso 3. Para la crema de queso, trituramos el queso fresco con el azúcar y el yogur hasta formar una crema fina.

    Paso 4. Montamos la nata bien fría con ayuda de unas varillas eléctricas. Añadimos a la mezcla del queso con cuidado  para que no pierda su volumen. Servimos en vasitos individuales. Dejaremos enfriar al menos 4 horas en el frigorífico.

    Paso 5. Decoramos con el coulis de frambuesa. Para poder hacer unos trazos finos, utilizaremos una boquilla estrecha de manga pastelera o una jeringuilla gruesa.

    Trucos

  • Patatas asadas rellenas

    Lo primero, mis mil disculpas para todos mis subscriptores que esperaban leer esta receta la semana pasada pero por motivos técnicos, no fue posible. ¡Cosas de la tecnología!

    Hoy si que si… Estas Patatas Asadas Rellenas sin duda van a ser otro básico en vuestra cocina. Ahora además que estamos en otoño y ya no nos importa encender el horno, quizás en algunas lugares ya agradezcan el calorcillo que desprende, vale la pena. Como siempre, propongo aprovechar que vas a usarlo durante un buen rato para preparar mientras otra receta que lo precise como unos Pimientos Asados,  un Jamón Asado o una Escalivada.

    Para que esta receta salga de diez, basta con contar con unas buenas patatas, mejor si son todas del mismo tamaño para que tarden el mismo tiempo en asarse, papel de alumino y un puñado de sal gorda. El relleno puede ser variadísimo, frio o caliente. Yo os voy a dar dos propuestas pero cualquiera que se os ocurra a vosotros, será bienvenida en Comentarios. No dudéis en ir encendiendo el horno que ésta si que no falla, además ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 patatas grandes (a ser posible del mismo tamaño para que tarden los mismo en asarse)
    • Un puñado de sal gorda
    • Papel de aluminio para envolverlas

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos bien las patatas eliminando el exceso de tierra si tuviera. Las pinchamos con un cuchillo de punta ligeramente en dos o tres puntos.

    Paso 2. Colocamos cada patata sobre un trozo amplio de papel de aluminio y espolvoreamos con sal gorda. Envolvemos con el papel.

    Paso 3. Introducimos en el horno precalentado a 200º durante una 1-1.5 horas. El tiempo dependerá del grosor de las patatas. Para comprobar que estén hechas, introduce una punta afilada y si entra hasta el fondo sin resistencia, la patata estará lista.

    Paso 4. Desenvolvemos, con cuidado ya que estará muy caliente porque la patata mantiene la temperatura mucho tiempo, dejándolado libre por arriba. Le cortamos la parte superior y con ayuda de una cuchara vaciamos el centro de la patata reservándo el contenido.

    Ingredientes para el relleno cremoso

    •  1 cebolla grande
    • 6 champiñones
    • 4 cucharadas de queso cremoso
    • 4 cucharadas de nata liquida
    • 4 cucharadas de aceite de oliva
    • 1/2 limón
    • Perejil
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Picamos la cebolla muy fina y la ponemos a freir en una sartén con 4 cucharadas de aceite. Cuando esté semi transparente, le añadimos los champiñones picados chiquititos y  freimos durante unos 4 minutos más. Añadimos el interior de la patata chafándola con un tenedor para que se integre bien con la cebolla y los champiñones y salteamos durante un par de minutos.

    Paso 2. Batimos la nata liquida con el queso y el 1/2 limón exprimido hasta obtener una crema.

    Paso 3. Rellenamos cada patata con la primera mezcla y cubrimos con la crema. Salpimentamos y espolvoreamos perejil por encima.

    Ingredientes para el relleno gratinado

    •  1 cebolla grande
    • 6 lonchas de bacón
    • Queso rallado
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Picamos la cebolla muy fina y la ponemos a freir en una sartén con 4 cucharadas de aceite. Cuando esté semi transparente, le añadimos el bacón picado y freimos hasta que esté cocinado. Añadimos el interior de la patata chafándola con un tenedor para que se integre bien con la cebolla y el bacón, salpimentamos y salteamos durante un par de minutos.

    Paso 2. Rellenamos cada patata con la primera mezcla y cubrimos con el queso rallado. Llevamos al grill para gratinar.

    Trucos

    • No debemos dejar pasar demasiado tiempo para consumir las patatas una vez asadas ya que toman una textura mala y se endurecen.
    • Prueba a añadir a tu relleno esta salsa Roja o Verde. 
    • Sustituye el la cobertura cremosa por esta salsa de Yogur y Cilantro.
  • Papillas de bebé: Trucos y consejos

    A los papás primerizos, nos “asusta” el paso de la leche a la papilla… y a los padres “reincidentes”, les da pereza empezar de nuevo con las papillas, especialmente los que están más que acostumbrados a que sus hijos coman de todo allá donde vayan. Así que para todos ellos va este Monográfico sobre Papillas de Bebé: Trucos y Consejos que he elaborado basándome en mi propia  y humilde experiencia. No soy nutricionista, ni experta en puericultura pero soy una mamá que procura que su hija coma lo mejor, lo más sano y lo más variado posible, y si todo ello se puede llevar con una buena organización para invertir el menor tiempo posible en su preparación, ¡más que mejor!

    La introducción de los alimentos sólidos en la dieta de los bebés varía mucho según el pediatra que los controle. Aproximadamente se hace entre los 4 y los 6 meses. Algunos excluyen el gluten al principio y lo van incorporando paulatinamente, y otros recomiendan introducirlo desde el primer momento. También hay diversas opiniones entre qué frutas y verduras incluir al principio  así como cuándo añadir la carne o el pescado a la dieta. En cualquiera de los casos, lo importante es ir integrando los nuevos ingredientes con al menos dos días entre cada uno para identificar la intolerancia a alguno de ellos, si la hubiera.

    Aunque yo para el día a día prefiero preparar las papillas en casa, hay que reconocer que  siempre es bueno tener algún tarrito en la despensa ante cualquier imprevisto. Es enorme la variedad que existe de papillas industriales y resultan muy prácticass para un viaje puesto que no necesitan frío y basta con calentarlas al microondas o al baño María.

    Asumiendo que cada uno sigue las instrucciones de su pediatra en cuanto alimentos permitidos, os dejo algunos consejos y trucos para que prepararlas no resulte una odisea y sobretodo ¡para que le encanten a tu bebé!

    Papillas de verduras con carne o pescado:

    Estas papillas pueden prepararse con antelación. Las puedes conservar recien hechas en la nevera unos dos-tres días o congelarlas en frascos individuales de cristal que puedes reciclar de mermeladas o incluso de los potitos comprados, de manera que ya sabrás la ración que se toma tu bebé. Existen mini-robots específicos para la preparación de papillas pero su capacidad es muy pequeña. También puedes recurrir a la Thermomix, que cuece los alimentos a la vez que los procesa y tritura obteniendose una textura estupenda. Pero si no cuentas con ninguno de los anteriores, la olla exprés es tu gran aliada y personalmente, mi preferida. Rápida, sana y limpia y con gran capacidad para preparar abundantes raciones.

    – A la hora de cocer las verduras, no añadas más agua de la necesaria o se desperdiciaran los nutrientes. Bastará con cubrir las verduras con el agua dos dedos por encima. Antes de triturlas, retira el agua y vete añadiéndola posteriormente según vayas viendo la textura.

    – Si vas a congelar las papillas, déjala más espesa de lo habitual porque suelta agua en el proceso de congelación. Una vez descongeladas, y antes de consumirlas, vuélvelas a batir para darles la textura perfecta.

    – Añade el aceite de oliva cuando ya estén las verduras cocidas y antes de triturarlas. También una pizca de sal.

    – No incluyas patatas en los ingredientes si las vas a congelar ya que éstas toman una textura fea cuando se congelan.

    – Si te gusta tener papillas variadas en el congelador, prepara siempre una buena base de papilla de verduras. A esta base, le añades la cantidad de proteina que desees de carne, pollo o pescado cocinándolos por separado. De esta manera, te evitas encontrarte con el congelador lleno de papillas del mismo sabor.

    – Escoge carnes muy tiernas para las papillas como ternera blanca, pollo o pavo que puedes preparar a la plancha antes de triturarla con las verduras.

    – Compra pescado blanco  como  la merluza, el lenguado o el rape que podrás cocinar al vapor antes de añadirlo a la base de veduras. El pescado azul se introducirá más tarde en la dieta pero no por ello debe de faltar el atún, las sardinas, el salmón o el pez espada en su dieta.

    – La legumbres (guisantes y lentejas seguidas de judias blancas y garbandos) , el arroz y la pasta son necesarios también en la alimentación de tu bebé. Los puedes combinar con alguna verdura o proteina.

    Algunos deliciosos ejemplos de papillas:

    • Calabacin, puerro y zanahoria con pechuga de pollo
    • Judía verde con manzana, champiñones y tomate con muslo de pollo
    • Brócoli, patata y puerro con ternera blanca
    • Arroz con guisantes y zanahoria con lenguado
    • Lentejas con calabaza, patata y pechuga de pavo
    • Pasta con espinacas y rape

    Papillas de fruta:

    Estas papillas deben prepararse al momento o se ennegreceran. Bastará con una batidora de brazo o de vaso o un robot para triturarlas. ¡Es más el tiempo que se tarda en pelar los frutas que en triturarlas!

    – Lava muy bien la fruta y  siempre que sea posible, pélala.

    – Añádele unas galletas tipo María para obtener una mejor textura y también endulzarla ligeramente. También puedes añadir unas cucharadas de cereales, sobre todo para rectificar si  te ha quedado muy líquida.

    – Puedes prepararlas con una infinidad de frutas pero no mezcles más de 3 tipos de fruta en la misma papilla para no perder el sabor original de cada una de ellas.

    – Frutas como la sandía, el melón, las uvas o el kiwi contienen alta cantidad de agua así que no las combines entre ellas si no con frutas más carnosas. De lo contrario te resultará una papilla muy acuosa.

    – Combina frutas tradicionales como la manzana, el plátano, las fresas, la naranja, la pera con frutas tropicales como el mango, la papaya o la piña. Así conseguiras que desde chiquititos se acostumbren a sabores diferentes y les encantará la variedad.

    – Para evitar los pellejos de algunas frutas como la naranja o la mandarina, prepárala en zumo antes de añadirsela al resto de la papilla.

    – De vez en cuando, prueba a sustituir el zumo por un yogur natural. Verás que textura más cremosa.

    Algunos deliciosos ejemplos de papillas de frutas :

    • Plátano, manzana,  zumo de naranja y galleta
    • Pera, melocotón,  zumo de mandarina y galleta
    • Mango, sandía y plátano con yogur
    • Ciruela, pera, melón  y galleta
    • Kiwi, fresa y plátano con yogur

     Con estas ideas y consejos, te animo a innovar también con las papillas de tu bebé. Recuerda que cuantos más sabores acostumbres a tu bebé de chiquito, mayor será la probabilidad que de mayor sea un ¡”gran comedor”!

    Ahora sólo queda decirles a vuestros chiquititines ¡Qué aproveche! Preparar las papillas es también ¡Pan Comido!

  • Escalopes rellenos de espinacas y queso en salsa de tomate y albahaca

    Los libritos de carne son un clásico de mi infancia. Preparados con lomo de cerdo, rellenos de queso, empanados y fritos, es como se preparaban en mi casa. Yo ésta vez he preparado otra versión: Escalopes rellenos de espinacas y queso en salsa de tomate y albahaca. 

    También puedes prepararlos con pechuga de pollo, y el procedimiento será el mismo. Será preferible que al comprar la carne, te preparen los escalopes en forma de libro (semi abiertos) para rellenar más fácil. Si no, siempre puedes hacerlo tu en casa con un buen cuchillo y muchísimo cuidado. Yo me apaño bien con el cuchillo jamonero y para que me sea más fácil hacer el corte central, introduzco los filetes en el congelar un rato antes para que la carne esté mas dura a la hora de cortarla.

    Rellenándolos de verdura, puede ser una manera estupenda de que los niños disfruten comiendo vegetales. Puedes emplear el queso que más te guste, incluso uno más fuerte que aunque no se funda demasiado, le dé un sabor más intenso a la carne. Vereis que están para chuparse los dedos.  Y además, son  ¡Pan Comido!

    Ingredientes para  4 personas

    • 8 filetes de lomo de cerdo cortados en forma de libro
    • 300 gr de espinacas frescas
    • 8 lonchas de queso para fundir
    • 1 huevo
    • Pan rallado
    • Aceite
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para  la salsa de tomate y albahaca

    • Salsa de tomate casera (ver receta)
    • 1 ramita de albahaca

     Cómo lo preparamos

     Paso 1. Lavamos las espinacas, las troceamos y las ponemos a hervir durante 10 minutos en abundante agua con una cucharadita de sal. Escurrimos bien y reservamos.

    Paso 2. Rellenamos cada librito de lomo con una cucharada de espinacas y una loncha de queso. Cerramos con ayuda de un palillo. Salpimentamos.

    Paso 3.  Disponemos el pan rallado en una bandeja. Batimos un huevo en un plato hondo.

    Paso 4. Sumergimos cada escalope en el huevo batido y posteriormente empanamos con la mezcla. Dejamos reposar 10 minutos para que el empanado se adhiera bien a la carne.

    Paso 5. Freimos en abundante aceite a temperatura media asegurándonos que la carne se cocina por dentro. Escurrimos el exceso de aceite en papel absorbente.

    Paso 6. Serviremos acompañados de una salsa de tomate que habrémos puesto previamente a hervir durante 5 minutos con unas ramitas de albahaca.

    Trucos

    • Para preparar un sabroso rebozado para empanar, tritura pan del día anterior con un diente de ajo y una ramita de perejil.
    • Puedes congelar los escalopes ya rellenos y empanados en paquetitos individuales. Descongélalos antes de freirlos.