Category: Monográficos

  • Cuatro menus veraniegos para combatir el calor

    Por fin podemos decir que ¡¡Llegó el verano!! Para todos aquellos que nos leéis desde fuera de España, no os podéis imaginar con que anhelo se ha hecho esperar.

    Y aunque las fotos de portada invitan a hidratarse todo el día, vamos allá con unos menús completos que he elaborado, que no sólo agradecerá el cuerpo en estos días de calor, sino también sus comensales. Se trata de platos refrescantes para consumir en frio y cuya preparación no precisa horno (¡no apetece estar en la cocina con un foco de calor!)

    Ni falta hace decir que la preparación de todos ellos es más que sencilla, y tienen su triunfo asegurado. Además, las vacaciones son un buen momento para cocinar en familia y contar con la colaboración de cada uno de sus miembros. Cocinar en un ambiente distendido y sin el estrés diario, hará la tarea todavía más placentera. Todas estas recetas, inmersas todas en una decoración veraniega, nos convertirán en unos perfectos anfitriones.

    Aprovecho para dejaros el número de verano de la revista digital de La Cocina de Marta Blay en la que he colaborado con una de mis recetas. Encontraréis ideas veraniegas fabulosas, no sólo culinariamente hablando, sino decoraciones y trucos.

     Sin más preámbulos, os deseo a todos un merecidísimo descanso y que disfrutéis de un feliz verano. No olvidéis, preparar todas estas recetas, ¡Es Pan Comido!

    MENÚ 1

     – Entrante: Caviar dominicano de berenjena

    – Primero: Rollitos de cangrejo con vinagreta de mango y manzana

    – Segundo: Lumanconis gigantes rellenos de atún

    – Postre: Helado de fresas y leche

     

    MENÚ 2

    – Entrante:  Bocados tricolor con salsa de soja y mostaza

    – Primero: Tartaletas frías

    – Segundo: Flan de espárragos

    – Postre: Mousse de chocolate sorpresa

    MENÚ 3

    – Entrante: Gazpacho dos colores

    – Primero: Torre de salmón marinado con salsa de eneldo

    – Segundo: Fiambre de pollo y jamón

    – Postre: Daiquiri de fresas y chocolate

    MENÚ 4

    – Entrante: Salmorejo

    – Primero: Ensalada de jamón de pato, parmesano, manzana y menta 

    – Segundo: Paquetitos de salmón y gulas

    – Postre: Sorbete de cerezas

    ¡Buen provecho y feliz verano!

  • Operación Bikini

    “Lo único que no engorda es lo que se queda en el plato”. ¿Quién no ha escuchado esa frase sobre todo cuando nos encontramos cara a cara con la Operación Bikini? El calorcito ha llegado de repente, y con él toca ponerse la ropa que hace por lo menos nueve meses que no nos ponemos y… ¡susto! ¡no me entra!

    Así es como comenzaba el  monográfico Operación Bikini que se publicó el año pasado por estas fechas y que bien viene recordar este año pues supongo que la historia se repite y el volvemos al “pero si yo el año pasado entraba en estos pantalones…”

    Es cuando nos entran los remordimientos por los excesos cometidos durante el invierno, que pasaban desapercibidos con la ropa oscura y gruesa. Entonces nos empezamos a plantear que tenemos que cambiar nuestros hábitos, hacer más deporte y, cómo no, cambiar a una alimentación más sana y saludable.

    Ya sabéis que Es Pan Comido invita a una dieta saludable y  su recetario  recoge  nuevas  aportaciones que  pueden localizarse en la sección Ligero pero sabroso. Vamos con un recordatorio de pautas “pre-veraniegas”, y una selección de recetas ideales para conseguirlo.

    Según el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra dieta, en su acepción coloquial, significa privación completa de comer; y para todos nosotros es sinónimo de aburrimiento, sufrimiento, culpabilidad a la hora de sucumbir a un capricho…  Sin embargo,  dieta debería significar elegir aquellos alimentos  que nos mantendrán sanos, estimularán nuestra energía y mejorarán nuestro aspecto. Es por ello que el sentido común y la moderación serán las bases de nuestra “Operación Bikini”.

    Empezare listando los 10 mandamientos de una dieta saludable:

    1. Hacer las 5 comidas al día: tres principales y dos tentempiés.
    2. Beber dos litros de agua al día. Lo podemos hacer en forma de infusiones si lo preferimos. Evitaremos los refrescos: ¡¡una lata de Coca-Cola tiene aproximadamente 24 cucharadas de azúcar!!
    3. Reducir las grasas.  ¡Fuera la bollería industrial!
    4. Tomar lácteos  siempre descremados. Ojo con el queso, elegiremos uno bajo en grasa ó  0%.
    5. Cocinar de la manera más sana posible. Un buen pescado o una carne, puede resulta igual de rico cocinándolo a la plancha, y aderezándolo con alguna especias. Eliminaremos los empanados y rebozados.

         6. Utilizar aceite de oliva ya que es el más digerible de cualquier grasa animal o vegetal. Evitaremos las salsas para aliñar las ensaladas, usando nuestro oro líquido que es   un auténtico manjar.

         7. Organizar los menús centrándose en la variedad y no en la cantidad.

        8. Comer lentamente y masticar los alimentos para que aumente la sensación de saciedad. No podemos olvidar que la comida es un acto social y debemos disfrutar de ello preparándonos unos vistosos platos y tomándonos el tiempo para saborearlos. ¡Prohibidas las comidas de pie frente al frigorífico!

         9. Llevar preparadas las raciones desde la cocina para evitar comer más de lo planeado.

     10. Hacer ejercicio, aunque sólo sea prescindiendo del coche en los trayectos cortos o subiendo las escaleras andando. Bailar también es un ejercicio sanísimo. Son pequeños gestos que nos harán sentirnos más ágiles y ligeros.

        Y como de comida y recetas se trata este  blog, vamos a centrarnos en los alimentos que debemos incluir en nuestras cinco comidas al día.

    • Desayuno: Debe ser fuerte, produciendo un 20-25 % del aporte calórico diario. Consumiremos por ejemplo:
      • Fruta: ¿Sabías que las que menos calorías tienen, en este orden, son: sandía, fresa,  naranja,  melocotón, mandarina,  ciruela, pera y kiwi?
      • Leche o yogur descremado con unos cereales bajos en grasa y ricos en fibra.
      • Desayuno salado: una tostada de pan integral con aceite de oliva acompañada de fiambre bajo en grasa, tipo pavo o jamón.
      • Desayuno dulce: ¿qué tal repostería ligera hecha en casa?

    • Comida del medio día: Normalmente es a la que dedicamos más tiempo.  Las cantidades dependerán de la edad y la actividad.  Varios ejemplos:
      • De primero: verduras frescas cocinadas al vapor o hervidas y aliñadas con un chorrito de aceite de oliva. Dos días en semana podremos consumir pasta, legumbre o arroz, ricos en hidratos de carbono.
      • Si de segundo optamos por la carne, elegiremos pavo o pollo,  siendo el primero la carne que menos calorías y proteínas tiene de todas, seguida por el pollo o el conejo. De consumir cerdo o ternera, escogeremos  las partes con menos grasa como el solomillo o el lomo. Eso sí, todas las cocinaremos  a la plancha, asada o hervida.

      • Si consumimos pescado, tendremos una gran variedad en nuestros menús: blanco (merluza, rape, lenguado, bacalao, gallo…), azul (atún, salmón, sardinas), todo tipo de marisco. Todos ellos son muy fáciles de preparar a la plancha, cocidos ó  en papillote que es una opción muy sencilla y sabrosa ya que se cocina con su propio jugo.
      • Evitaremos la fruta en la comida principal ya que su contenido en glucosa se absorbe más rápido cuando se ha consumido junto con otros alimentos.

    • Cena: Debe ser ligera y realizarla al menos dos horas antes de acostarse, ya que por la noche el metabolismo se ralentiza y las grasas se acumulan más fácilmente. Es por ello que debemos escoger alimentos bajos en calorías y de absorción rápida. Prescindiremos de los hidratos de carbono, pastas y arroz, que no cumplen estos requisitos. Algunas sugerencias para cenas ligeras:
      • Verduras al vapor, a la plancha o en crema, sustituyendo la nata por leche desnatada.
      • El gran aliado del verano español: el gazpacho, pero reduciendo al mínimo el contenido de pan y controlando la cantidad de aceite. Un vaso de gazpacho resulta  muy ligero, hidratante y contiene un alto porcentaje de vitaminas.
      • Huevos, en forma de tortilla, revueltos,  al horno o escalfados.
      • Pescados a la plancha,  al vapor o incluso al microondas.
      • Ensaladas aliñadas con aceite de oliva. Las de tomate resultan excelentes por su bajo contenido en calorías.
      • Conservas al natural (mejillones, berberechos, atún). Son una opción estupenda para una cena improvisada.

    Tentempiés de media mañana y merienda: Deben consistir en un paréntesis para recargar energía y calmar el apetito, y así se evitará llegar a la comida principal con un hambre desorbitada.

     

     

    Sugiero:

    • Un vaso de leche desnatada con 3 ó 4 galletas María.
      • Verduras frescas que podemos tener cortadas en bastoncitos,  ideales para picar, como la zanahoria, el tomate, el pepino y, por supuesto, los pepinillos en vinagre.
      • Queso fresco 0% y fiambre de pavo.
      • Yogur desnatado.
      • Una pieza de fruta.

    Para finalizar, incluyo un cuadro muy gráfico sobre el contenido calórico de los alimentos principales que conviene echar mano de vez en cuando:

    Fuente: http://fisica25bbloggeer.blogspot.com.es/

    Veréis que seguir una dieta sana y equilibrada no tiene por qué resultar monótono y aburrido. Deseo que con estas aportaciones la Operación Bikini sea más llevadera y, por supuesto, como todas las demás propuestas ¡Es Pan Comido!

  • Cocinar sin gluten tambien Es Pan Comido

    Mañana día 27 de mayo se celebra el Día Nacional del Celíaco y no podía menos que dedicarles a todos ellos, este Monográfico Cocinar sin Gluten.

    Según la definición que da la FACE (Federación de Asociaciones de Celíacos de España) La enfermedad celíaca es una intolerancia permanente al gluten del trigo, cebada, centeno y probablemente avena que se presenta en individuos genéticamente predispuestos, caracterizada por una reacción inflamatoria, de base inmune, en la mucosa del intestino delgado que dificulta la absorción de macro y micronutrientes.

    Gastronómicamente podemos traducirlo en que la dieta de todas las personas celíacas debe ser estrictamente sin gluten de por vida. Su alimentación diaria debe basarse en el consumo de alimentos naturales y evitar productos envasados ya que estos tienen más probabilidad de contener gluten en su elaboración.

    Existen recetarios excelentes de platos preparados con productos exclusivos para dietas sin gluten así como blogs que dedican todas sus recetas a ellos. Ya sabéis que no es el caso de Es Pan Comido, que intenta abarcar todo tipo de cocina, sin embargo si hay entre todas la recetas publicadas muchas que pese a no parecerlo, son más que aptas para celíacos. Estas están localizadas en el menú A tu Gusto- Sin Gluten.

    En ocasiones es fácil adaptar muchas de ellas. Por ejemplo en los postres con base de galleta, será suficiente con emplear unas galletas sin gluten, o espesar una salsa con Maizena (harina de maíz). Además, en el mercado ya existen muchos productos sustitutivos que nos facilitan la cocina diaria.

    Es verdad que adquirir  muchos de ellos es todavía un lujo por sus altos precios pero con una buena concienciación de que esta enfermedad  abarca a un gran segmento de la población, se conseguirá. Por ejemplo, Ofertia ha comenzado una campaña llamada Vivir sin Gluten que pretende concienciar respecto a la celiaquía y por ello ha lanzado catálogos de productos Sin Gluten que se ofrecen a buenos precios.

    Dada esta ocasión, me gustaría compartir una selección de recetas con todos aquellos que tengan entre su familia o amigos personas con estas necesidades:

    Para ir haciendo hambre:

    –          Mousse de berenjena para untar

    –          Nachos con queso

    –          Tomatitos al provolone

    –          Zanahorias aliñadas

    –          Mermelada de piquillo con crujiente de queso

    Para empezar con la cuchara:

    –          Crema de puerro y manzana

    –          Pollo al curry

    –          Arroz con carabineros

    –          Crema de espárragos con crujiente de ibérico

    Para seguir con el tenedor:

    –          Caviar dominicano

    –          Rollitos de cangrejo con vinagreta de mango y manzana

    –          Calabacín tres capas al queso del país

    –          Anchoas gratinadas sobre plancha de berenjena

    –          Botones de sepia y mojo verde

    Para continuar con el cuchillo:

    –          Pechugas al limón

    –          Lenguado con muselina de langostinos

    –          Hamburguesas de sepia

    –          Pez espada al ajillo con piriñaca

    –          Lomo de buey a la plancha

    Para quedarse con un dulce sabor de boca:

    –          Magdalenas sin gluten

    –          Leche merengada

    –          Flan de manzana “exprés”

    –          Tartaletas chocolate cheesecake

    –          Quesada

    Aquí os he dejado una muestra de todo lo que en casa podéis preparar y que toda la familia puede consumir. Ya sabéis que cocinándolo nosotros mismos, sabremos con toda seguridad lo que estamos comiendo y que los ingredientes son aptos para celíacos, así que ya tenéis más que un motivo para poneros manos a la masa. Estoy segura que triunfaréis con todas estas recetas, que además de sin gluten, son ¡Pan Comido!

  • Cocinar para Uno

    Estamos de cumpleaños: ¡¡Es Pan Comido sopla su primera vela!! En su camino lleva más de 180 recetas publicadas, todas con el objetivo de acercaros a la cocina de una manera atractiva, con ingredientes sencillos y sin grandes complicaciones pero todas con el mismo empeño: Triunfar con todo aquello que preparamos.

    En numerosas ocasiones discuto con familiares y amigos que viven solos porque me comentan que estas recetas no están hechas para ellos. Que son complicadas y que total, cocinar para uno, ¡no vale la pena! Así que he pensado que qué mejor ocasión que el cumpleaños número 1 de Es Pan Comido para hacer un monográfico sobre Cocinar para Uno. Quiero demostrarles que todo aquél que considere que comer es un placer, valorará el “pequeño” tiempo invertido en preparar una comida para uno, manteniendo un sabor fresco y como no, una presentación excelente.

    Hoy en día hay muchos ingredientes envasados en pequeñas cantidades y si te organizas bien, no hay porque desperdiciar nada. Yo misma en la frutería compro a veces por unidades las frutas y verduras así que llevarse una única pieza, ya no suena raro. El congelador es otro gran aliado del “aprovechamiento”. Ante la duda de si algo lo vas a emplear o no en otro plato, yo lo congelo y así evito que se estropee. Os doy un par de ejemplos:

    El tomate frito: Más que habitual es que cuando vamos a echar mano del frasco de tomate, vemos que los restos no tiene una pinta muy apetitosa. Cuando lo uses por primera vez, congélalo en frascos más pequeños o en cubiteras de hielo y así lo vas descongelando según necesites. Si es para un refrito, no será necesario ni que lo descongeles previamente, añádelo a la sartén directamente.

    El pan: Si compras barras, pártelas en rodajas antes de congelarlas y así podrás sacarlas según vas necesitando. Los panecillos individuales son estupendos. Con un toque de horno para descongelarlos, tendrás una ración para uno como recién hecho. Si lo tomas tostado, congélalo abierto en dos y ponlo directamente en el tostador.

    Por supuesto que para los productos como la carne y el pescado, es imprescindible congelarlos frescos en paquetes individuales etiquetados y así tenerlos disponibles en su ración justa. Ganaremos mucho tiempo ya que nos evitaremos tener que ir a la compra según se nos vayan ocurriendo recetas. También deberemos tener una despensa muy bien surtida en buenas conservas. Nos van a permitir improvisar y mezclándolas con otros ingredientes, conseguir ¡unos platos “de categoría”!

    Y vamos con el meollo de la cuestión: ¿Qué preparo para mí sólo cuando llego cansado de trabajar, tengo hambre pero no quiero complicarme? Aquí os dejo unos cuantos ejemplos, muchos de ellos de la sección Cocina Exprés (en menos de 20 minutos):

    A golpe de horno:

    –          Huevos exprés al horno con verduritas

    –          Tomatitos al provolone

    –          Duo gratinado de quesos

    –          Anchoas gratinadas sobre base de berenjena

    –          Champiñones rellenos de jamón ibérico

    –          Salmonetes en papillote

    –          Pizza de ajetes y bacón

    En plan frio:

    –          Salmorejo

    –          Tabulé

    –          Ensalada de piquillo con gambas y cebolla

    –          Rollitos de cangrejo con vinagreta de mango

    –          Ensalada de jamón de pato con parmesano

    –          Gazpacho

    Para delante del sofá:

    –          Nachos con guacamole

    –          Pitas rellenas de pollo, champiñones y aceitunas

    –          Mini-baguette de vieiras con alioli gratinado

    –          Tosta de cecina y setas

    –          Revuelto de setas y champiñones sobre pan pita

    –          Hamburguesa “de fiesta”

    Un día es un día: cocina y congela. ¡Lo agradecerás otro día!:

    –          Espinacas a la crema

    –          Croquetas de boletus y cecina

    –          Crema de calabaza gratinada

     –         Minihamburguesas de secreto ibérico con cebolla caramelizada

    –          Berenjenas rellenas de manzana y foie

    –          Hamburguesas de sepia

    Endulzarnos “sin complicaciones”:

    –          Chupitos de fresas con yogur y galletas

    –          Sorbete de cerezas

    –          Helado de fresas y leche

    –          Tarrina de melocotón gratinada

    –          Postre de granada dulce y crujiente

    –          Batido de mango

    –          Batido de chocolate

    He aquí mi reto. Todos aquellos que estáis pensando que va por vosotros, esos que lleváis uno de mis apellidos, así es. Habéis sido mi inspiración para esta entrada así que no me hagáis pensar que este esfuerzo ha sido en vano y haced el favor de al menos intentarlo por un día. Estoy segura que si repetiréis. Y ya se sabe… Donde come uno… ¡comen dos, tres, cuatro….! Y además ¡Es Pan Comido!

  • Calentar y listo: comer de tupper

    Somos muchos los que nos toca cocinar la noche anterior para meterlo en un tupper y llevárnoslo al trabajo. Una vez allí, ¡calentar y listo!

    Este monográfico ha sido petición expresa de muchas/muchos que tenemos  este “hábito tan saludable” y que hacemos el empeño de agudizar nuestro ingenio para llenar esas fiambreras de ricas opciones variadas y saludables. A veces no sólo para nosotros mismos, sino para el resto de la familia, pequeños y mayores, lo que hace la tarea de llenar el tupper, mucho más complicada.

    Es por ello que he creado una nueva sección ubicada en el Menú superior- A tu Gusto que se llama Calentar y Listo. Contendrá todas aquellas recetas que son aptas para meter en una fiambrera, calentar en el micro si fuese necesario, y ¡disfrutar!

    Debemos considerar algunas cuestiones y trucos para que nuestro “calentar y listo” sea lo suficientemente suculento, completo y “saciante” como para soportar una jornada laboral.

    •  Lo primero que debemos contar es con recipientes aptos para conservar y transportar la comida. Es importante que cierren herméticamente y que sean del tamaño de la ración. Pueden ser de cristal o de plástico pero estos últimos hay que renovarlos con más frecuencia porque el plástico tiende a deformarse y coger sabores no deseados.
    •  Si en nuestra cantina no disponemos de vajilla, será importante que los tupper sean estéticamente agradables y cómodos como para comer en ellos. No queremos comernos un filete en un tupper profundo que nos sea imposible apañarnos con el cuchillo.
    • Si contamos con un microondas para calentar, esto nos permitirá ampliar el abanico de recetas listas para comer. Pero no desistamos si sólo podemos comer frio, porque hay mucha variedad también.
    • Si optamos por una ensalada, el aliño lo llevaremos en un frasco separado (los tarros de cristal reutilizables de mermelada son estupendos). Para salsas tipo kétchup o mostaza, los sobrecitos individuales son buena opción.
    • Los guisos de legumbres, o los que combinan carne y verduras nos permitirán comer un plato único muy completo, que combine hidratos con proteinas. Además el microondas no les resta excesivo sabor. ¡Ojo con las grasas y las cantidades porque no queremos disfrutar de una sobremesa de fabada o lentejas “bien pesada”!
    • Podemos llevar un frasquito de aceite de oliva o un limón para exprimir unas gotitas y así darle el toque final a muchos de los platos. También salar en el último momento porque si no se resecan los alimentos en el micro.
    • Acompañar un filete con unas rodajas de tomate o cubrir con unas lonchas de queso que se fundirá en el microondas hará el plato más jugoso.
    • La pasta o arroz a los que podemos añadir  carne o pescado para completarla con proteínas, será muy aconsejada una vez en semana. Podemos añadirle mitad de la salsa cuando la preparemos en casa, y la otra mitad, en el momento de calentarla. También llevaremos el queso rallado aparte.
    • Postres: Olvidemos que sólo podemos llevar una pieza de fruta o un yogur. Algunos postres sencillos nos pueden dejar una buen sabor de boca exquisito.

    Dichas todas estas pautas sobre lo más conveniente a tener en cuenta para “calentar y listo”, vamos con el capítulo de la organización. Personalmente considero bastante molesto cocinar para meter en las tarteras así que cuanto más optimicemos este proceso, mejor. Para eso contamos con el mejor aliado de todos: el congelador.  Nos permite cocinar en grandes cantidades y disponer siempre de tuppers listos para llevar. Acordaros de pegar cartelitos con el contenido para luego no llevarnos sorpresas. ¡No veáis la ilusión que hace saber que después de un fin de semana ajetreado, cuentas con tuppers que te desenvuelven  en la semana!

    Seguro que también vosotros podréis aportar vuestros truquillos particulares a todos estos. Os animos a compartirlos en este foro para que la vida del “come de tupper” sea cada vez más emocionante en cuanto a platos y sabores.

    Y como no, vuelvo a insistir en la importancia de comer con los ojos, así que cuanto más nos esmeremos en la presentación de nuestras fiambreras, más disfrutaremos con el resultado, y además ¡seremos la envidia de nuestros compañeros!

    En el blog ya hemos compartido muchas recetas que cumplen los requisitos mencionados pero voy a refrescaros la memoria con algunas de ellas… Acordaros que siempre tendréis a vuestra disposición la sección Calentar y Listo para inspiraros… todas son ¡Pan Comido!

    Para días de frío:

    Para días de calor:

    Para compartir con tus compis:

    Para “llenar bien el estómago”:

    Para mantener la línea:

    Para “ser la envidia de tus compis”:

    Para dejar buen sabor de boca:

     

  • Corazones “sorpresa” de San Valentín

    ¡Feliz San Valentín!  Y como no podía ser menos, traigo una receta ideal para este día. Pero no os asustéis, que no llegáis tarde a prepararla. Es que es tan “pan comido”  que todavía estáis a tiempo de sorprender a los vuestros, hoy o cualquier día porque no debemos olvidar que ¡cualquier fecha es buena para hacerlo!

    Personalmente “no soy mucho de estas celebraciones” pero ¡por qué no hacer algo especial para tratar de demostrar nuestro amor o amistad! Y como sabemos que por el estómago se conquista, qué mejor que hacerlo con estos Corazones Sorpresa. La sorpresa está en su interior porque aunque yo os voy a dar algunas pistas, los podéis rellenar de los ingredientes que más os gusten. Recordad que en un día como hoy, ¡hay que dar gusto a todos!

    Y aprovecho para felicitar a mis padres, que después de más de 51 años casados, ¡siguen teniendo este día marcado en su calendario y celebrándolo!

    Triunfar en vuestra mesa con Cupido presidiendo, es hoy también ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 16 obleas de empanadillas
    • 1 huevo
    • 1 cebolla
    • 3 lonchas de bacón
    • 1 cucharada sopera de azúcar
    • Queso de cabra

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En una cartulina, pintamos un corazón que nos quepa dentro de la oblea. (Pista: si sois tan poco hábiles como yo dibujando, podéis recurrir a Google-Imágenes y buscar Plantilla de corazones)

    Paso 2. Encima de una tabla, colocamos la plantilla encima de cada oblea y con un cuchillo afilado, le recortamos la forma. Desechamos los bordes que nos sobren.

    Paso 3. En una sartén, pocharemos la cebolla bien picadita junto con el azúcar. A mitad de cocción, añadiremos el bacón picadito y dejaremos que se termine de hacer. Dejamos enfriar la mezcla ligeramente.

    Paso 4. Sobre la oblea, colocaremos en el centro una rodajita de queso de cabra y una cucharada del sofrito de cebolla.

    Paso 5. Mojamos los bordes con el dedo y tapamos cada base con otra. Sellamos con las púas de un tenedor para que se cierren bien. Pintamos con huevo batido.

    Paso 6. Horneamos con el grill encendido hasta que estén doraditos (5-8 minutos)

    Ideas sobre otros rellenos

    –          Atún: Tal y como preparamos para la empanada de atún

    –          Jamón y queso picadito

    –          Crema de puerros y gambas

    –          Morcilla dulce

    –          Gulas con ajitos

    –          Setas con jamón

    –          Queso roquefort y anchoas

    –          Queso provolone y tomate

    –          Pollo, champiñones y aceitunas

    –          Queso de cabra y mermelada de piquillo

    –          Espinacas, queso y piñones

    Trucos

    • Es preferible que uséis obleas de las que son un poco más grandes para que os quepa más relleno.
    • Dejaremos enfriar cualquier relleno que le pongamos para que no se rompa la oblea al poner el contenido caliente.

    Sugerencias para una cena completa de San Valentin

     

  • Hoy cocináis vosotros: Es Pan Comido cumple 6 meses

     

    Hoy no toca una receta mía, ni de nuestro repostero, hoy tocan vuestras recetas: Las recetas que se han publicado en Es Pan Comido y que vosotros habéis decidido elaborar en casa y compartirlas con todos a través de sus fotos.

    Es Pan Comido cumple 6 meses desde su apertura y no tengo más que palabras de agradecimiento a la acogida que las “Recetas sencillas para triunfar” están teniendo. Compartimos recetas con cerca de 1.800 personas en Facebook, otras tantas en Twitter, y  ¡más de 4.000 visitas únicas este último mes! ¿Y qué tal si os cuento que esas visitas proceden de más de 45 países diferentes?

     

     Por supuesto no debo olvidar vuestras aportaciones al Concurso Tu receta de Verano que llenaron de ideas frescas nuestro recetario veraniego. Tampoco vuestras peticiones en la sección A la Carta.  Por todo ello, muchas gracias a todos.

    Sé que muchos de vosotros estáis disfrutando de estas recetas “anónimamente”, pero a todos aquellos que han decidido compartirlas, les estoy especialmente agradecida. Para  una aficionada como yo,  es un placer pero al mismo tiempo una responsabilidad, llevar mis recetas a vuestras cocinas y es todo una satisfacción poder verlas realizadas. Es increible saber que muchos se están animado a ponerse el delantal por primera vez y que incluso a los más cocinillas,  puedo sugerirles ideas nuevas. Estoy conociendo a gente estupenda y aprendiendo mucho de vuestras aportaciones a través de los comentarios. 

    En resumen, han sido 6 meses de mucho trabajo pero muy gratificantes. No quiero dejar de mencionar a Noe, co-creadora de este blog, que antes de dejar la cocina de Es Pan Comido, nos deleitó con unas estupendas recetas. Aprovecho también para dar la bienvenida a Juan Carlos como repostero colaborador que nos endulza con sus originales y golosas recetas.

    La cocina de Es Pan Comido está abierta a todos y deseando que se impregne de ricos aromas y sabores. Agradezco enormemente todos vuestros comentarios y sugerencias. Sabed que podeis contactar conmigo en espancomido@espancomido.com o través del formulario de Contacto.

    ¡Buen provecho a todos!

    Un fuerte abrazo,

    Ana

  • JJOO- Cocina del Mundo

    Hoy día 27 de julio se inauguran los Juegos Olímpicos Londres 2012. En ellos se van a dar cita más de 10.000 atletas de 204 países,  que competirán en 36 deportes y en más de 300 competiciones. Los juegos olímpicos modernos comenzaron en 1896 en Atenas, Grecia, y desde entonces, cada cuatro años se han celebrado 27 ediciones de JJOO. Únicamente fueron suspendidas las ediciones de Berlín 1916 y en Londres 1944 debido a las Guerras Mundiales.

    Es por ello que he pensado que sería una muy buena ocasión para preparar un Monográfico de Cocina del Mundo. Os podéis imaginar  como tiene que ser la logística de alimentos que precisa tal mezcla de nacionalidades con sus gustos, culturas y costumbres. Para muchos de ellos, que provienen de países donde su dieta es muy limitada, es muy buena ocasión para intercambiar sabores mundiales.

    Como curiosidad os contaré que los primeros Juegos Olímpicos celebrados después de la Guerra, curiosamente también en Londres en 1948, dada la escasez de alimentos por la postguerra,  los países participantes tuvieron que traer su propia comida. Hoy en día, no es este el caso y se cuida especialmente la calidad de los alimentos suministrados y enfocados, muchos de ellos, a las dietas específicas que los atletas precisen.

    Para los JJOO de Londres 2012, se estima que se servirán 14 millones de comidas, 25.000 rodajas de pan, 330 toneladas de fruta y verduras,  232 toneladas de patatas, 100 toneladas de carne, 82 toneladas de pescado, 31 toneladas de pollo, 75.000 litros de leche, 21 toneladas de queso y 19 toneladas de huevos. Vamos, ¡que con hambre no se van a quedar!

    Para ir haciendo boca, os dejo la receta de la tarta de queso, que se consumió por primera vez en los Juegos de Atenas ¡para llenar de proteínas a los atletas!

     

    Indudablemente la gastronomía de cada país está relacionada con sus tradiciones y productos de su tierra, de ahí la rica variedad mundial. Gracias al movimiento migratorio en el mundo, las costumbres gastronómicas se han ido trasladando de una nación a otra y de un continente a otro. Vamos a dar unos picoteos en cada continente y a lo largo de estas semanas iremos proponiendo recetas internacionales que os animo a que probéis.

    África es un continente con cientos de culturas y grupos étnicos lo cual se ve reflejado en su gastronomía. Su riqueza y variedad viene influenciada por las civilizaciones que por ahí pasaron. Será posiblemente el único continente donde podamos encontrar un estofado de víbora o de cocodrilo y una tortilla gigante hecha únicamente con un huevo de avestruz. Las especias y los almidones son la base de su gastronomía. Granos, legumbres, raíces varias, arroz, mandioca o batata están entre sus ingredientes básicos.  Su comida típica consiste en un plato único de estofado con verduras y especias. De postre, frutas exóticas frescas como los ananás, los mangos, la fruta de la pasión o la papaya.

    En África central, que probablemente sea más desconocida para nosotros puesto que muchos de sus ingredientes son de carácter autóctono, se consumen carnes de búfalo, cebra, camello, mono y hasta elefante. Pescados como el tiof, el capitaine o el manvi. En general es una cocina rústica preparada en fuego hecho de madera. Sin embargo, la cocina de Sudáfrica, es una mezcla de culturas como la inglesa, holandesa, alemana y turca, ya que de estos países provenían todos los navegantes de camino a las Indias. Se consume mucha carne pero también pescados y mariscos.  El norte sin embargo está muy arraigado a las influencias mediterráneas, árabes y turcas.

    La cocina Asiática se caracteriza principalmente por ser muy aromática, fresca y colorida. Dentro de la gastronomía asiática abarcaremos la cocina china, japonesa, vietnamita, coreana, tailandesa e india y pesa a que cada una tiene sus rasgos peculiares, todas comparten unas mismas características.

    La base suele ser de vegetales cocinados en muy poca grasa, “al vapor”, salteados o fritos.  Las legumbres, el arroz, la soja, el tofu, los brotes de bambú, la leche de coco, las algas y  las setas están entre sus ingredientes principales.  El pescado y el marisco son más consumidos que la carne. Los dulces también se encuentran bastante limitados en su dieta.

    De sobra es conocido por todos el auge de los chefs asiáticos que están introduciendo sus técnicas milenarias en nuestra cocina occidental. Y es que se trata de una cocina muy saludable cuyos ingredientes ya están disponibles en la mayoría de nuestros establecimientos.

    La cocina de Oceanía está fuertemente influenciada por la cocina europea y asiática. En Australia existe una fusión entre la cocina autóctona aborigen y la de los colonos británicos. La  de Nueva Zelanda está más basada en los productos procedentes de sus fértiles tierras. La hawaiana tienes multitud de orígenes, norteamericanos, chinos, filipinos, japoneses, coreano, polinesia y portugués.

    Se consumen productos frescos como los pescados, mariscos como las ostras, centollas, cangrejos y langostas entre otros; carnes comunes y carnes más peculiares como el canguro, cocodrilo, serpiente  emú.  También destacan verduras como las patatas, alubias, judías y zanahorias y  frutas como la papaya, piñas, bananos, pomelos gigantes, mangos y ananás rojas.

    En Norte América destacaremos la influencia inglesa y francesa. Se cree que los nativos antes de ser colonizados ya consumían pavo (típico para la Celebración de Acción de Gracias), maíz, habas, girasol, patatas, pimientos y pepinos. Sin embargo lo que hoy se conoce como sus platos típicos, proceden de Europa, de hecho, las hamburguesas y los perritos ¡tienen origen alemán!

     

    La cocina Centroamericana  y Sudamericana es muy rica en colores, sabores y texturas. Se basa principalmente en productos autóctonos como el maíz, las legumbres y frutas, así como los productos del mar.  También  está fuertemente influenciada por  culturas africanas, indígenas, italianas y españolas. Cabe destacar las frutas tropicales como la piña, el mango, la guayaba, el maracuyá y los aguacates.

     

    Y por último, la cocina Europea que dispone de una  gran variedad ya que un mismo plato tiene una versión dependiendo del país en el que se prepare y que obviamente se adapta a los ingredientes disponibles en cada región. Así mismo, la comida de cada uno de los países viene fuertemente influenciada por la climatología, de ahí que los países europeos mediterráneos compartan una misma dieta y muchas veces nada tenga que ver con la gastronomía del norte de Europa.

    Podemos decir que los ingredientes más comunes a todos este continente son carnes como la ternera, el cerdo, el pollo, el cordero y el conejo; verduras como las patatas, cebollas, ajos, zanahorias, pepinos, lechugas, tomates; cereales como el maíz, trigo, avena, arroz y legumbres y por último condimentos como la pimienta, el azafrán, la canela, mostaza, orégano, tomillo y jengibre.

    Y tras haber recorrido cada uno de los continentes y sus tradiciones culinarias,  llegamos a la conclusión de que toda la cocina mundial es fruto de la fusión de culturas. Y que en la globalización que vivimos, es una gran suerte poder estar expuestos a esta variedad. Y pese a que la mayoría de nosotros no tendremos la suerte de compartir estas olimpiadas entre la comunidad internacional que se va a congregar en Londres en estas semanas, seguro que tenemos la posibilidad de acercarnos de alguna manera a probar aquellos platos que en otras esquinas del mundo hacen las delicias de sus comensales.

     Desde Es Pan Comido deseamos suerte y ¡buen provecho a todos los atletas!

  • Espárragos o Asparagus officinalis

    Hoy inauguramos nuestra primera semana de monográfico, dedicada al espárrago o asparagus officinalis, y más en concreto, al blanco.

    Este alimento de temporada, con grandísimas propiedades nutritivas y de gran versatilidad en la cocina, se merece un post explicativo de qué es y por qué debemos fomentar su consumo.

    Origen

    Los espárragos son los tallos de la esparraguera, planta perteneciente a la familia Liliácea, perenne y propia de las costas mediterráneas.

    Su origen se encuentra en las cuencas de los ríos Tigris y Éufrates, siendo los antiguos Egipcios y Griegos los primeros productores. Unos dicen que fueron los romanos y otros los árabes quienes introdujeron el espárrago en España. Sean  quienes fueren, no podemos por más que darles las gracias.

    A partir del siglo XVIII, el espárrago verde se convirtió en uno de los platos favoritos de la burguesía de la época, pero no fue hasta el S. XIX cuando comienza a cultivarse el espárrago blanco. Dice la leyenda que fue el plato favorito del Rey Luis XIV de Francia.

    Temporada y zonas de producción

    El espárrago es un vegetal de temporada. Nada mejor para saber cuáles son sus mejores meses, que hacer caso a la sabiduría del refranero popular: “Los de abril para mí, los de mayo para el amo y los de junio para ninguno”

    Los principales países productores de espárragos son: Italia, Francia y Alemania. En España, las zonas más famosas del cultivo de espárrago son: La Rioja, Navarra, Aragón, Granada y Aranjuez.

    Tipos de espárragos

    • Los trigueros son espárragos que crecen en estado salvaje. Son los que tienen un sabor más intenso.
    • Los verdes son una variedad cultivada. Son espárragos blancos cuyas yemas se vuelven de color violeta como resultado de su exposición al sol. Son un poco más amargos, pero muy sabrosos. Son muy apreciados en la cocina italiana.
    • Los blancos crecen bajo tierra, preservados de la acción del sol y serán los protagonistas de esta semana monográfica.

    Propiedades nutritivas

    El espárrago tiene un 90% de contenido de agua y apenas tiene calorías, sólo 17 por cada 100 gr. Es muy rico en fibra y es un gran diurético natural. Contiene vitaminas A, C, B1 y B2 y minerales como potasio y calcio. Todo esto lo convierte en un gran aliado de las dietas de adelgazamiento, anti ácido úrico y especializadas en problemas cardiovasculares.

    En la cocina

    Los espárragos tienen muchísimas opciones, pueden cocinarse como guarnición o como plato único. Cocidos es la forma más común de cocinarlos, pero también pueden hacerse a la brasa, al grill, gratinados, fritos etc.

    Las salsas más recomendadas, sin detrimento de que podáis usar otras, son: mayonesa, alioli, yogur con cilantro, vinagreta, romesco y holandesa. También están deliciosos sólo con un buen aceite de oliva virgen extra.

    Trucos

    • Los mejores espárragos blancos son siempre los que tienen la yema muy cerrada.
    • Deberéis desechar cualquier espárrago que presente manchas grises o marrones en su tallo.
    • El tiempo de cocción es de 10 a 20 minutos. No los debéis cocer en exceso, ya que perderían sus propiedades e intensidad de sabor.
    • Lo idóneo es que los espárragos se consuman lo antes posible, pero si no es así, la mejor forma de conservación es en la nevera, envueltos en un paño mojado.
    • Los espárragos fríos pierden gran parte de su sabor, es mejor consumirlos tibios.

    Espero que os haya gustado esta introducción a nuestro primer monográfico. No os perdáis las recetas que iremos publicando a lo largo de la semana:

    Crema de espárragos con jamón Ibérico crujiente

    Espárragos cocidos con vinagreta de tomatitos y piñones

    Espárragos Cordon Bleu

    Flan de espárragos

    Ensalada colorida de espárragos con paquetitos de atún y pimientos

    Veréis que además de estar buenísimas hacerlas, Es Pan Comido.

    Noe – Es Pan Comido