Category: Frutas y verduras

  • Aguacate tropical relleno de salmorejo

    En nuestros paseos tan frecuentes por la gastronomía española y sus exquisitos productos, hoy nos vamos a la Costa Tropical a recolectar estos estupendos aguacates para preparar esta  receta tan vistosa: Aguacate tropical relleno de salmorejo.

    Y es que en las costas de Granada, especialmente Almuñecar– Salobreña y Motril, no sólo podemos disfrutar de unos pueblos encantadores y unas playas de ensueño, sino que podemos degustar algunos de sus frutos más valorados como la chirimoya, el aguacate o el mango. Su microclima no sólo nos permite considerarlo un destino ideal para nuestras vacaciones en cualquier época del año sino que también contribuye  al cultivo de estos productos subtropicales de altísima calidad.

    Ya conocéis mi debilidad por el aguacate y no falta en el recetario de Es Pan Comido. Lo combinamos con un Tartar de Atún, con un Ceviche de Langostinos, en su jugo preparando un guacamole… ¡Ideal en cualquiera de sus presentaciones!

    Esta vez, combinando el aguacate de la costa mediterránea, unas anchoas del Cantábrico y unos jugosos tomates de nuestra huerta para preparar el salmorejo donde mojaremos nuestros pinchitos, conseguimos este sencillo plato con el que triunfaréis más que seguro. ¿Qué más podemos pedir si además ¡Es Pan Comido!?

    Ingredientes para pinchitos para 4 personas

    • 2 aguacates maduros
    • 8 anchoas
    • Sal
    • Canónigos

    Ingredientes para el salmorejo

    • ½ kg tomates rojos muy maduros
    • 100 gr de pan semi-duro, preferiblemente miga (de unos dos días será suficiente)
    • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
    • 1 diente de ajo
    • 1 cucharada de vinagre
    • Sal

    Cómo preparamos los pinchitos

    Paso 1. Partimos los aguacates por la mitad y con ayuda de una cuchara lo sacamos de su piel manteniendo su forma para luego poder trocearlo mejor. Conservamos la piel para servir el salmorejo como si se tratase de un cuenco. Cortamos el aguacate en cubos del mismo tamaño y de la manera más regular posible. Espolvoreamos sal por encima.

    Paso 2. Montamos los pinchitos empleando unos palillos de pinchito alternando trocitos de aguacate con la anchoa enrollada.

    Paso 3. Rellenamos los “cuencos de aguacate” con el salmorejo colocando una capa de canónigos para evitar que se vuelquen. Servimos con los pinchitos para mojar en el salmorejo.

    Cómo  preparamos el salmorejo

    Paso 1. En un bol grande, ponemos el pan cortado en trozos, los tomates troceados, el ajo sin la parte central para que no repita, el aceite, el vinagre y la sal. Dejaremos reposar para que todos los ingredientes empapen bien durante unos 20 minutos.

    Paso 2. Introducimos todos los ingredientes en una batidora de vaso o robot y trituramos durante bastante rato hasta que se haga una crema fina.

    Trucos

    • Prepararemos los pinchitos de aguacate en el último momento porque si no se oxidará poniéndose oscuro.
    • Con los recortes del aguacate, podemos preparar una salsa guacamole o añadirlo a una ensalada. Le exprimimos unas gotitas de limón para conservarlo.
  • Paquetitos de lechuga rellenos de crujiente de pollo

    Ya apetecen mucho las ensaladas y estos Paquetitos de lechuga rellenos de crujiente de pollo son una manera de presentar una ensalada bien completa. Admite dos versiones de pollo, a la plancha o empanado, como es el caso.

    La lechuga, en su multitud de variedades, tiene muchísimas propiedades. Es principalmente diurética estimulando a los riñones a eliminar más orina. También tiene propiedades tranquilizantes, ideal para el insomnio además de mejorar la circulación y ayudar a la disminución de colesterol.

    Para esta receta usaremos lechuga iceberg ya que esta variedad tiene unas hojas grandes y crujientes que nos servirán para envolver el pollo  y aportarle una textura todavía más crujiente. Animaros a preparar estos paquetitos y veréis que cena tan estupenda y a preparar en menos de 20 minutos. ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 pechuga de pollo
    • 1 lechuga iceberg
    • 2 zanahorias
    • Hojas de hierbabuena
    • Pan rallado
    • Huevo
    • 1 diente de ajo picado
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta
    • Salsa agridulce
    • Tomatitos cherry para decorar.

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Cortamos la pechuga de pollo en tiras de un centímetro de grosor. Las colocamos en una fuente, las cubrimos  con el huevo batido y el ajo picado y salpimentamos. Dejamos reposar mientras preparamos el resto de los ingredientes.

    Paso 2. Vamos separando las hojas externas de la lechuga, las lavamos debajo del chorro de agua y las ponemos a escurrir. Pelamos las zanahorias y las cortamos en bastoncitos. Lavamos las hojas de hierbabuena.

    Paso 3. Escurrimos el exceso de huevo  de las pechugas y la pasamos por pan rallado. Las freímos en abundante aceite de oliva hasta que queden crujientes por fuera y tiernas por dentro.

    Paso 4. Sobre la hoja de lechuga, colocamos las tiras de zanahoria, el pollo y algunas hojas de hierbabuena. Enrollamos y con ayuda de un cuchillo, partimos por la mitad cada rollo.

    Paso 5. Disponemos sobre una fuente y cubrimos con salsa agridulce. Decoramos con unos tomates cherry y más hojitas de hierbabuena. Consumiremos al momento para que el pollito se mantenga crujiente.

    Trucos

     

  • Risotto de espárragos verdes y setas

    Hoy nos vamos a Italia, y no precisamente a probar un plato de pasta, que de esos ya tenemos bastantes, sino a por un Risotto de espárragos y setas, que está para no dejar ni un grano. Y es que cuando como arroz, yo tengo la costumbre de pinchar con el tenedor cada uno de los granos del plato y no dejar ni uno a salvo, y la gente que no me conoce, piensa que me he quedado con hambre porque ¡sólo me queda comerme el plato! ¡Manías…!

    Reconozco que como cocinera aficionada que soy, me ha costado cogerle el punto al risotto. No conseguía que me quedara cremoso pero no pastoso. Ha sido una labor de investigación y de prueba y error conseguirlo pero os aseguro que el resultado final ha merecido la pena.

    Leed la receta con atención y veréis como con ciertos trucos, como el de añadir el caldo poco a poco y muy caliente, conseguiréis la textura ideal. Prepararlo con espárragos y setas es sólo una de tantas opciones. Aprovechad los productos frescos de temporada y veréis que el resto, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 300 gr de arroz de grano redondo
    • 1 manojo de espárragos verdes
    • 300 gr de setas shiitake
    • ½ cebolla
    • 1 diente de ajo
    • 1 copita de vino blanco
    • 700 ml de caldo de verduras
    • 100 gr de queso parmesano
    • 2 cucharadas de nata líquida
    • 1 nuez de mantequilla
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos muy bien espárragos verdes y les cortamos la parte áspera del tallo. Hacemos lo mismo con las setas. Troceamos. Reservaremos las yemas de los espárragos para añadir como decoración final.

    Paso 2. Emplearemos una cazuela amplia y plana. Cubrimos la base con una fina capa de aceite y rehogaremos la cebolla con el ajo bien troceado.  Cuando estén casi transparentes, añadimos los espárragos y dejamos a fuego medio que se vayan ablandando.

    Paso 3. Por último, añadimos las setas ya que tardarán menos en hacerse.

    Paso 4. Una vez mezclados todos los ingredientes, añadiremos el arroz y removemos para que se impregne bien de todos los sabores. Le añadimos la copita de vino y esperamos a que se evapore. Salpimentamos.

    Paso 5.  Iremos añadiendo el caldo bien caliente por tazas y poco a poco. Hasta que no se haya evaporado la primera taza, no echaremos la siguiente. Iremos removiendo al mismo tiempo con una pala de madera.

    Paso 6. Una vez que el agua se haya evaporado y el arroz esté “al dente”, no excesivamente blando, le añadiremos la nata líquida junto con la mantequilla y el queso parmesano rallado. Removemos hasta obtener un arroz cremoso.

    Paso 7. Decoramos con las puntas de espárragos que habremos salteado en una sartén a parte y consumiremos al momento.

    Trucos

    • Es preferible rallar el queso parmesano nosotros mismos porque tendrá mucho más aroma.
    • Podréis usar el tipo de setas que más os guste. Yo prefiero unas setas que tengan un sabor intenso así como una textura más carnosa.
  • Calabacines rellenos con sombrero

    Hoy comparto mi comida del tupper de la semana pasada para demostraros que es sencillo “chulear” de tartera en la oficina. ¡Yo lo hice! Estos Calabacines Rellenos con sombrero son la prueba de ello. Rápidos de preparar, exquisitos y vistosos donde los haya, ¿qué más se puede pedir? He de añadirlo al Monográfico de Calentar y Listo.

    Se acerca la época de calabacines y ya tenemos algunos con muy buena pinta en el mercado. El calabacín es muy rico vitamina C, B1, B2, B6, ácido fólico y en minerales como potasio, magnesio, sodio y yodo. Su contenido en grasas es bajísimo así que es ideal para dietas de adelgazamiento y para cuidarse ahora que se acerca el veranito.

    Lo podemos consumir en cremas o pures, a la plancha, cocido en cintas, gratinado, en pastel, en tortilla, al horno, en quiché, … infinidad de platos con este sanísimo ingrediente que no debe faltar en nuestra dieta. Hoy vamos con estos rellenos vestidos con un rico sombrero de huevo de codorniz. La receta de hoy, también ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 3 calabacines grandes (procuraremos escoger los más derechos)
    • 2 dientes de ajo
    • 4 lonchas de bacon
    • 200 gr de champiñones frescos
    • Salsa de tomate
    • Albahaca fresca
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos muy bien los calabacines y les cortamos los extremos. Lo pelaremos con un pela-patatas parcialmente, es decir, una tira sí y una no. Los partimos en trozos de igual tamaño de aproximadamente unos 5-7 cm para que sean manejables.

    Paso 2. Los colocamos en una fuente apta para microondas y los haremos a máxima potencia durante unos 10-12 minutos o hasta que su interior este blando.

    Paso 3. Mientras tanto, en una sartén freiremos en un par de cucharadas de aceite los ajos picados y cuando se empiecen a tostar, añadimos el bacón y los champiñones bien troceaditos. Salpimentamos y dejamos que se cocinen.

    Paso 4. Con ayuda de un vacia-frutas o una cucharita pequeña, vaciaremos el interior de los calabacines sin llegar a la parte final para dejarles fondo y que luego no se nos escape el relleno. Añadimos la carne del calabacín a la sartén junto con el bacón y los champiñones. Salteamos todo durante un par de minutos.

    Paso 5.  Volvemos a rellenar los cilindros de calabacines con la mezcla y los colocamos en una fuente con la base cubierta con salsa de tomate y albahaca fresca.

    Paso 6. Freiremos los huevos de codorniz en abundante aceite y colocaremos sobre cada uno de los trozos de calabacín.

    Trucos

    • Podemos hacer al vapor los calabacines en una cazuela o en la olla exprés con cuidado de no hacerlos en exceso o se desharían para poder rellenarlos.
    • Podríamos rellenarlos de multitud de ingredientes como atún, carne picada, morcilla, verduritas.
    • Si no queremos estar pendientes de freír huevos a última hora, podemos cubrirlos con queso y gratinarlos.
  • Ensalada verde de fresas y gruyer crujiente al aroma de trufa

    Hoy os traigo una ensalada primaveral muy especial. Parece que el buen tiempo se está acercando y como siempre en esta época, las ensaladas son uno de los mejores aliados en nuestra mesa. Son rápidas de preparar y dispuestas a la improvisación, ¿qué más podemos pedir aquellos a los que las 24 horas del día se nos hacen cortas y no renunciamos a comer bien?

    Esta Ensalada verde de fresas y crujiente de gruyer al aroma de trufas viene hoy con un toque de Alta Cocina, de la mano de Cristina Oria, creadora de este Aceite de Trufa que es todo un delicioso aliado no sólo de esta sencilla ensalada, sino de muchos otros platos. Probad a añadirlo a unas verduritas salteadas, a un revuelto, a un pescadito a la plancha o incluso a la tortilla de patata (¡este truco que me dio ella en persona!), y os encantará. Y como los buenos perfumes, el frasco ya lo parece, una pequeña cantidad será suficiente para aportar un aroma a trufa exquisito.

    La cocina de Cristina Oria también nos permite liberarnos de la cocina por una vez (¡no vale acostumbrarse a que nos lo hagan siempre, que para eso están las ideas Es Pan Comido!) y llevarnos a casa unos platos elaborados y sofisticados para sorprender a nuestros invitados. ¡Ah!, y no me olvido de sus regalos gourmet que ofrecen unos productos “de capricho” y fenomenalmente presentados.

    Así que una vez más os animo a darle un toque de sofisticación a un plato preparado con ingredientes sencillísimos pero con un resultado de “Alta Cocina”. El truco está en su preparación: ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • Una bolsa de ensalada verde (canónigos y escarola rizada)
    • 10 fresas grandes
    • 100 gr de queso gruyer
    • Un puñado de nueces
    • 1 cucharada de Aceite de trufa Cristina Oria
    • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
    • 1 cucharada de vinagre de Módena
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En un bol, disponemos la mezcla de ensalada y sobre ella esparcimos las fresas limpias y troceadas y las nueces.

    Paso 2. Para hacer el crujiente de queso gruyer, utilizaremos un rallador por la parte gruesa para que quede rallado pero no en polvo.

    Paso 3. Ponemos a fuego medio una sartén antiadherente y cubrimos la base con una fina capa de queso rallado. Una vez que el queso empieza a derretirse y comienzan a aparecer burbujitas, este se irá endureciendo ligeramente y con una pala de madera iremos despegando los extremos y así poder darle la vuelta para que se termine de hacer por el otro lado. Reservamos en un plato y continuamos con el mismo proceso hasta acabar el queso.

    Paso 4. Troceamos el crujiente de queso y lo añadimos a la ensalada.

    Paso 5. Para preparar el aliño, mezclaremos en un bol los dos tipos de aceite junto con el vinagre y la sal.

    Paso 6. Aliñamos y dejamos reposar al menos 20 minutos antes de consumir para que se impregne del sabor del aliño.

    Trucos

    • Es muy importante q la sartén sea antiadherente o correremos el riesgo de que el queso se pegue al fondo. Nos manejaremos mejor con una sartén pequeña aunque tengamos que repetir el proceso varias veces.
    • Podemos añadir otro tipo de frutas, según nuestras preferencias así como otros frutos secos diferentes.
    • El crujiente de queso lo podemos hacer con otro tipo de queso con Parmesano o Enmental pero preferiblemente usaremos queso con un sabor relativamente fuerte para que contrasten mejor en la ensalada.
  • Flan de espárragos

    Finalizando estamos casi la temporada de espárragos y no podía dejar de compartir este Flan de Espárragos que allá donde va, no recoge más que elogios. Yo lo preparo durante todo el año con espárragos de lata. Si hace calor, en versión fría acompañado de una mahonesa. Si hace frio, acompañado de una salsa bechamel y gratinado. También para cocinarlo, os propongo dos opciones, al baño María en el horno, o la versión rápida de microondas. ¡Ya es cuestión de gustos!

    Es ligero y como primer plato resulta muy apetecible, pero también como acompañamiento a otros platos. Además tiene la ventaja de que lo podemos dejar preparado con antelación, lo que nos permite no estar pendientes de la cocina a última hora.

    En la receta y en trucos podreis ver más detalles y comprobar “in situ” que realmente, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 4 huevos
    • 1 bote de leche evaporada  (Ideal Nestle- 410gr.)
    • 200 gr. de yemas de espárragos para el flan + otras 6 yemas para decorar
    • 1 cucharada sopera de queso rallado
    • Sal y nuez  moscada
    • Pimientos  rojos de lata para decorar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Cocemos los espárragos siguiendo las indicaciones de la receta de espárragos cocidos. Una vez cocidos, cortamos las yemas que serán las que usemos para esta receta. Aprovecharemos los tallos para hacer por ejemplo una  crema de espárragos o una ensalada. Si empleamos espárragos de lata, ya estarán listos para el Paso 2.

    Paso 2. En el vaso de la batidora, batimos los huevos, con la leche y los espárragos cocidos. Salpimentamos y añadimos una pizca de nuez moscada, y el queso rallado.

    Paso 3. Vertemos la crema obtenida en un molde apto para horno, que habremos untado con mantequilla. Si el molde es de silicona, no nos hará falta engrasarlo. Si lo hacemos al microondas, lo haremos preferiblemente en un molde redondo con hueco en medio ya que el micro calienta más por los laterales.

    Paso 4.  Lo coceremos al baño María en el horno durante 40 minutos. Para ello llenaremos la bandeja del horno con agua e introduciremos el molde con el relleno cuando el horno esté caliente a una altura media durante 40 minutos a 180ºC.  En la versión de microondas, lo dejaremos unos 12-15 minutos a potencia máxima. A los 10 minutos, pincharemos con un cuchillo para ver que se está cuajando bien. El cuchillo deberá salir seco.

    Paso 5. Dejamos enfriar y volcamos sobre la fuente donde lo vayamos a servir. Decoramos con puntas de espárragos,  tiras de pimiento y lechuga. Acompañaremos de una mahonesa que podemos aclarar con un poco de leche o con el agua de hervir los espárragos o de la lata.

    Truco

    • Podemos sustituir las yemas de esparragos frescos por una lata de yemas de espárragos.
    • Si optáis por la versión caliente, lo debéis servir con una salsa bechamel, echando menos leche y añadiendo un poco de agua de cocer los espárragos o si son de lata, el mismo agua del envase. Luego los gratinaremos con queso rallado.

     Ana – Es Pan Comido

  • Salmón marinado con salsa de eneldo

    Como todavía estamos “de resaca” del día la madre, hoy os propongo una receta 100% de madre, quiero decir, que no falta en su mesa. En casa somos 2 + 5 + 4 + 10 = 21  Esto es: Padres + Hermanos + Cuñados + Sobrinos. Imaginaros como se tiene que organizar de bien la cocinera para dar de comer a tanta gente y ¡¡que nadie se queje!!

    El salmón marinado es una opción estupenda para alimentar a una gran familia en una celebración de una manera muy apetitosa. Resulta por supuesto mucho más económico que el salmón ahumado y es relativamente sencillo. Únicamente debéis seguir con detalle cada uno de los pasos. Tened en cuenta que el salmón se va a consumir en crudo así que deberá pasar por el congelador antes. Por ello debéis considerar que antes de poder comerlo, tardará 3 días en marinarse más el tiempo que precise para que se congele por completo (los expertos recomiendan 7 días para un congelador casero).

    Hoy he preparado esta Torre de Salmón Marinado con Salsa de Eneldo que es un poco más complejo de presentar que como habitualmente lo presentamos en mi casa, que es con un lecho de lechuga picadita, una cama de patatas al vapor cortadas en rodajas, el salmón loncheado muy fino, y decorado con huevo duro y alcaparras. Por supuesto, acompañado de Salsa de Eneldo, un aderezo que no debe faltar.

    Espero vuestros comentarios sobre la puesta en práctica. Os aseguro que no os va a defraudar, además ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    Ingredientes para marinar el salmón  

    • 1 kg de salmón fresco (el lomo central)
    • 1 cucharada de azúcar
    • 1 cucharada de sal gorda para marinar
    • 1 cucharada de pimienta negra molida
    • 1 cucharada de eneldo fresco o seco picado
    • 3 cucharadas de aceite de oliva

    Ingredientes para la salsa de eneldo

    • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen
    • 1 cucharada de mostaza
    • 1 cucharadas de vinagre de vino blanco o tinto
    • 1 cucharada de azúcar
    • 1 cucharada de eneldo fresco o seco picado
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para la torre

    • 2 patatas enteras
    • 2 aguacates
    • Tomates cherry para decorar

    Cómo Marinamos el salmón:

    Paso 1. Compraremos la parte central del salmón (lomo) para que tenga más grosor. Pediremos en la pescadería que nos quiten las espinas pero nos mantengan la piel. Si en casa nos damos cuenta que al palparlo, quedan algunas, podemos usar una pinzas para retirarlas. Lo engrasamos con el aceite de oliva por los dos lados (por el lado de la piel y por la carne).

    Paso 2.  En un bol, mezclamos la sal, el azúcar, la pimienta y el eneldo.

    Paso 3. Ponemos en la fuente donde los vayamos a marinar, un lecho con la mitad de la mezcla. Colocamos el lomo de salmón con la piel para abajo, y cubrimos con el resto de la mezcla. (Ver foto de dos lomos (2 kg de salmón) ). Lo taparemos con una tabla lisa o un plato llano y le podremos peso encima para prensarlo bien (unas latas de conserva nos irán muy bien). Dejaremos reposar 72 horas en el frigorífico. Cada 24 horas le daremos la vuelta.

    Paso 4. Una vez pasados los tres días, lo sacaremos del recipiente y con ayuda de papel de cocina o rascando con el lado no cortante de un cuchillo, lo limpiaremos de todo el marinado.

    Paso 5.  Lo congelaremos ya que se va a consumir crudo. Se recomiendan al menos 7 días.

    Paso 6. Cuando vayamos a tomarlo, lo dejaremos descongelar un par de horas únicamente porque para filetearlo, es más fácil hacerlo cuando está ligeramente congelado. Para ello utilizaremos un cuchillo largo y  fino bien afilado, tipo cuchillo jamonero.

    Cómo preparamos la salsa de eneldo:

    Paso 7: Batimos todos los ingredientes y sazonamos al gusto.

    Cómo preparamos la torre:

    Paso 8. Lavamos las patatas y las cocemos con piel. Una vez cocidas, las pelamos y las cortamos en rodajas. También las podemos pelar, cortarlas en rodajas y cocerlas al microondas con unas gotas de aceite por encima.

    Paso 9. Pelamos el aguacate y lo cortamos en rodajas a lo ancho.

    Paso 10. Montaremos la torre alternando capas de patata, salmón y aguacate. Acabaremos con un medio tomate cherry que pincharemos con  un palillo para que la torre no se desmorone.

    Paso 11. Aliñamos con la salsa de eneldo.

    Trucos

    • En ocasiones, el salmón está más barato si nos llevamos la pieza entera así que podemos decirle al pescadero que nos prepare los lomos para marinar por un lado y que nos entregue la cabeza y la espina para cocerlas y con el caldo y los trozos sobrantes de salmón desmenuzado, preparar una pasta con salmón.
    • No se recomienda congelarlo antes de marinar porque coge mucha agua en la congelación y nos desustanciaría el marinado.
    • Podéis partir los lomos en dos trozos y congelar por separado y así descongelar según necesitamos.
    • La salsa resulta muy apetecible como aderezo de cualquier ensalada.

     

  • Espárragos trigueros en papillote con parmesano y crujiente de jamón ibérico

    Parece que fue ayer cuando preparamos el Monográfico de Espárragos, y ¡ya ha pasado un año! Así que para no dejar escapar tampoco este año la temporada de esta verdura que tantísimas propiedades tiene, incorporo al recetario estos Espárragos trigueros en papillote con parmesano y crujiente de jamón ibérico.

    Es muy habitual consumirlos a la plancha pero hoy he querido compartir otra manera de prepararlos: en papillote. Esta sana manera de cocinarlos nos permite agilizar su preparación ya que únicamente debemos estar pendientes del horno. Resulta muy limpio, ya sabemos lo que la plancha salpica a veces, y además nos permite asar más espárragos de una única vez.

    La guarnición de jamón y parmesano son un complemento estupendo. ¡Tomad nota del crujiente del jamón que estoy segura que le sacaréis más partido en otras ocasiones! Ya habíamos preparado unos Salmonetes en papillote para nuestra Operación Bikini y puesto que el verano también está a la vuelta de la esquina, probemos esta sana manera de cocinar también esta vez. Veréis que, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 manojo de espárragos verdes o trigueros
    • Queso parmesano
    • 4 lonchas finas de jamón ibérico
    • Aceite de oliva
    • Sal en escamas

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos los espárragos y les cortamos la parte dura del tallo.

    Paso 2. Precalentamos el horno a 180º arriba y abajo.

    Paso 3. Cortamos una hoja grande de papel de aluminio, suficiente para poder envolver los espárragos holgadamente. Colocamos los espárragos sobre el papel en la misma bandeja del horno. Rociamos unas gotas de aceite de oliva sobre ellos y envolvemos en el papel.

    Paso 4. Introducimos en el horno a altura media y dejaremos unos 10 minutos si no son muy gruesos. Si fueran gordos, los dejaremos 15 minutos. Podemos pincharlos con la punta de un cuchillo para comprobar que están al dente.

    Paso 5. Para hacer el crujiente de jamón, colocaremos las lonchas de jamón separadas sobre una hoja de papel de horno doblada por la mitad. Lo cubrimos la otra mitad de la hoja para que las lonchas queden cubiertas por ambos lados. Las introduciremos en el horno en el parte superior (podemos aprovechar al mismo tiempo que se hacen los espárragos), y dejamos que se deshidraten. Quedarán secas y crujientes y se podrán trocear fácilmente con las manos.

    Paso 6. Con un rallador o mandolina, cortamos unas lascas de queso parmesano.

    Paso 7. Serviremos los espárragos en una fuente, espolvoreamos sal en escamas y sobre ellos las lascas de queso y el jamón.

    Trucos

    • Para ver cuanta parte del tallo debemos cortar, lo mejor es hacerlo con la mano. Vamos palpando con los dedos la parte dura del tallo y cuando veamos que ya somos capaces de romperlo con la mano, es que hemos llegado a la parte blanda y podremos desechar el resto.
    • Ojo con la cantidad de sal porque el jamón ya lleva su punto salado.

     

  • Arroz “estilo Malayo”

    Hace unas semanas, tuve la inmensa suerte de hacer mi primera escapada a Asia, y con la excusa de visitar a unos de nuestros mejores amigos en Singapur, pues nos dimos una escapadita por los países aledaños. De todos los países me he traído ideas suculentas que compartir con vosotros y espero poco a poco ir incorporándolas a este recetario.

    Ya sabéis que unos de los lemas de Es Pan Comido es la cocina sencilla, por lo que no pretendo que al compartir estas recetas, os tengáis que volver locos con los ingredientes. Así que en mi intento de “españolizar” en la medida de lo posible los exquisitos platos que probé por ahí, os dejo mi primera aportación: Arroz “estilo malayo”. Con estos mismos ingredientes nos lo servían de guarnición en muchos restaurantes en Malasia, y puesto que lo que visitamos de ese país era costa y el pescado y marisco era el plato estrella, deciros que también lo acompañaban de carne, principalmente pollo o ternera, ya que se trata de un país musulmán.

    El picante, sabor bastante característico de esas tierras, puede perfectamente ser adaptado a nuestros paladares utilizando la cantidad que deseemos de pimienta molida. Para los que se animen, unas guindillas secas para saltear y retirar, le darán un toque más autóctono todavía.

    Espero que lo disfrutéis tanto como lo he hecho yo recordando los sabores y aromas culinarios del sureste asiático. Por cierto, la vajilla también es aportación de Malasia… ¡para ir entrando en ambiente! Animaros que pese a venir de lejos, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 250-300 gr de arroz (preferiblemente basmati que queda más suelto)
    • 3 puerros
    • 1 manojo de ajos verdes o tiernos
    • 1 tomate grande maduro
    • 400 gr de setas Shiitake (puedes sustituirlas por las setas que te gusten)
    • 200 gr de gambas peladas
    • 1 huevo grande o 2 huevos pequeños
    • Cilantro picado
    • 1 cucharadita de jengibre en polvo
    • 2 vainas de cardamomo
    • Aceite de oliva
    • 1 cucharada de aceite de sésamo

    Cómo lo preparamos

    Paso 1.  Enjuagamos el arroz en agua fría sobre un colador hasta que el agua salga trasparente y  le hayamos quitado el almidón. Ponemos el arroz en una cazuela y añadimos el doble de agua fría. Añadimos las vainas de cardamomo majadas con las manos ligeramente. Cubrimos con una tapa, esperamos a que hierva y dejaremos cocer durante 10-15 minutos, según se indique en el envase. Removemos con un tenedor para que quede suelto, escurrimos el exceso de agua y retiramos el cardamomo. Reservamos. No lo dejaremos excesivamente blando ya que se terminará de cocer en la sartén.

    Paso 2.  Lavamos las verduras y las picamos muy finitas. No las mezclamos ya que en la sartén se irán incorporando en tiempos diferentes.

    Paso 3. Cubrimos el fondo de una sartén amplia con aceite de oliva y pochamos el puerro junto con los ajos tiernos. Incorporamos el tomate troceado. Una vez pasados 4 minutos y que las verduritas estén empezando a pocharse, añadimos las setas troceadas y las gambas. Salteamos todo junto durante unos 4-5 minutos a fuego medio.

    Paso 4. Añadimos el arroz escurrido y le añadiremos el cilantro picadito, el jengibre y el huevo batido. Salteamos a fuego fuerte durante un par de minutos o hasta que el arroz se haya impregnado de todos los ingredientes. Salpimentamos y antes de retirarlo de la sartén, salpicamos con el aceite de sésamo.

    Trucos

    • Podemos usar gambas congeladas pero debemos descongelarlas en agua templada y escurrirlas bien antes de incorporarlas a la verdura.
    • Si no os agrada el gusto del cilantro, podéis hacerlo con perejil picado, preferiblemente fresco para que tenga más aroma.
  • Mousse de berenjena para untar

    Hacía tiempo que no compartía una receta “para untar” con lo apañado que resulta para un aperitivo. Teníamos uno “gourmet”, Milhojas de foie y queso de cabra,  uno de Crema de Roquefort con nueces y un Duo gratinado de quesos. Todos ellos vistosísimos para unas tostaditas. Hoy nos vamos a atrever a preparar uno de verduras, una Mousse de berenjena para untar.

    Es una versión simplificada de lo que en países árabes se conoce como Baba Ghanoush o Mutabal y se suele acompañar de pan de pita fresco y tostado al igual que el hummus (¡Tomo nota para prepararlo próximamente!). Si queréis el auténtico, únicamente deberéis añadir a la mezcla unos 50 gr de tahini que es una crema de sésamo que podéis encontrar en tiendas de productos árabes o en herboristerías y rematar la preparación espolvoreando pimentón dulce por encima.

    Este paté resulta muy suave y exótico con ese  particular toque que la berenjena da a todos sus platos. Es muy sencillo ya que sólo requiere asar las berenjenas, que como veréis abajo podéis agilizar utilizando el microondas. Lo he acompañado de unos taquitos de queso feta pero de nuevo, el acompañamiento, lo escogéis vosotros. Mientras, sólo deciros, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas 

    • 2 berenjenas
    • 1 diente de ajo
    • ½ limón
    • 1 cucharadita de café de comino en polvo
    • 1 cucharada de yogur natural
    • Cilantro fresco o perejil
    • 50 gr queso feta
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las berenjenas y las abrimos por la mitad a lo largo. Les hacemos unos cortes trasversales y las ponemos a asar en el horno o en el microondas. En el horno tardarán unos 40 minutos, dependiendo de su tamaño. En el microondas, bastará con 15 minutos aunque dependerá de la potencia. Deben quedar muy blandas para que se despegue fácilmente la carne de la piel.

    Paso 2. Las pelamos y  las introducimos en el vaso de la batidora junto con el ajo crudo picado, el jugo del ½ limón, el yogur y el comino. Salpimentamos la mezcla y  batimos durante un minuto a potencia mínima. Sólo queremos que se convierta en una mousse crema para untar, no un puré.

    Paso 3. Serviremos acompañado de queso feta troceado y cilantro o perejil picado. Lo untaremos en tostaditas de pan (sin gluten para celíacos).

    Trucos

    • Está mousse puede servirnos también como acompañamiento de una carne o un pescado y tiene la ventaja de que la podemos dejar preparada con antelación y servirla tanto fría como templada.
    • Para darle un poco de color y sabor extra, podéis espolvorear pimentón dulce por encima ligeramente.