Author: ana

  • Sandwich con ventana

    Hoy os comparto una receta mítica de casa de mis sobrinos “los cocinillas”, el denominado Sandwich con Ventana. Se trata de un sandwich de jamón y queso con huevo frito, así de sencillo, de rico ¡y de vistoso! Como hoy es el “cumple” de uno de ellos, Belen, ¡la dejamos elegir su cena!

    La modalidad “ventana”, bien se puede aplicar a cualquier tipo de sandwich al que deseeis añadirle huevo. Esta es la versión tradicional del mixto de toda la vida pero imaginaros si al estupendo Sandwich de Roastbeef que os enseñé hace un tiempo, le añades huevo… ¡Un placer para todos!

    Esta receta es una cena completa y estupenda para los peques de la casa. A preparar en un pis pas… ¡Seguro que ni los más mayores se resisten a darle un bocado! Ahí os dejo con la receta que  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 sandwiches

    • 8 rebanadas de pan de molde
    • 8 lonchas de jamón cocido
    • 8 lonchas de queso
    • 8 cucharadas de mahonesa
    • 4 huevos
    • Sal

    Paso 1. Untamos la mahonesa en ambos lados del pan. Ponemos a calentar la plancha o una sartén amplia a fuego medio.

    Paso 2. Ponemos a dorar el pan por uno de los lados a fuego medio-suave para que se vaya dorando lentamente. Colocamos sobre la parte sin dorar primero el queso y después el jamón. Dejamos que el queso se vaya fundiendo lentamente. Cuando ya esté dorado, lo tapamos con otra rebanada de pan y le damos la vuelta para que se tueste por el lado opuesto.

    Paso 3. Destapamos cada sandwich por el lado del jamón y con ayuda de un cortapastas redondo pequeño, le hacemos un agujero para que pueda sobresalir la yema del huevo por él.

    Paso 4. Freimos los huevos cada uno por separado en aceite caliente, añadimos sal al gusto y colocamos sobre el jamón. Tapamos con la tapa a la que le hemos hecho el agujero.

    Trucos

    • Puedes sustituir la mahonesa por mantequilla para tostar el pan. También tomará un color doradito al tostarse.
    • Escoge el queso que más te guste pero que sea de los que se fundan con facilidad.
  • Nueve platos para enamorar

    El día de San Valentin, que celebraremos dentro de unos días, será una ocasión estupenda para meternos en la cocina y preparar un Plato para Enamorar. ¿Sabíais que se dice que celebrar esta  fecha nos hace incrementar nuestros niveles de oxitocina, la llamada “molécula” del amor, y por tanto sentirnos más felices? 

    Y como dice el refrán, Tripa vacía, corazón sin alegría… Así que hoy os doy nueve propuestas para conquistar por el estómago. Todas ellas son muy fáciles de preparar además de rápidas. No exigen ingredientes complicados de encontrar y el resultado, como vereis, ¡delicioso!

    Os dejo las ideas con tiempo así que… ¡no hay excusas para sorprender a los nuestros! En menos de los que os imagineis, tendréis uno de estos platos resueltos. Todas, como no, son, ¡Pan Comido!

    Dobladitos de pollo con albahaca: Fácil y sencillo de montar, resultarán unos bocados irresistibles.

    Ensalada de espirales de jamón y queso: una ensalada bien resultona que te hará quedar de maravilla.

    Brocheta de rape y langostinos con salsa de piquillo: un plato ligero y vistoso que puedes preparar no sólo con rape si no con el pescado que prefieras.

    Ñoquis en salsa verde:  un bocado nutritivo y lleno de energía preparado en una cremoso salsa de espinacas deliciosa.

    Corazones sorpresa: versión “amorosa” de las empanadillas con un relleno bien suculento.

    Caracolas de morcilla con mermelada de piquillo y huevos poché: al estilo de tapa gourmet, te lucirás como el que más.

    Ensalada templada de gulas y setas:  lista en menos de lo que te imaginas, una original ensalada con la que no fallarás.

    Paquetitos de salmón:  vistosos como ningunos y rapidísimos de preparar.

    Ajo blanco:  está cremita de almendras os llevará una cuchara de Andalucia a vuestra mesa.

  • Pastel de tres chocolates

    Hay postres con los que nunca fallas. Este Pastel de Tres Chocolates es uno de ellos. Sea en su versión individual o en pastel grande, el éxito está asegurado. Como díría un famosos torero español… Dos palabras: IM- PRESIONANTE

    Lo he preparado al modo tradicional porque, en contra de lo que muchos piensan, la Thermomix no es imprescinble para poder hacer este delicioso postre. Ahorra tiempo y esfuerzo, pero ni mucho menos es esencial. Se trata de una receta muy recurrente que tiene varias versiones en cuanto a cantidades e ingredientes. Ésta versión que os comparto resulta más ligera que las habituales porque no lleva tanta cantidad de nata como otras y tampoco azúcar adicional al que ya de por sí lleva el chocolate. Igualmente queda sabrosísimo.

    No me enrollo más y os explico el Paso a Paso. Seguro que en vuestra próxima celebración, bien sea como anfitriones o porque os ha tocado llevar el postre, ¡cae seguro! Además también, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6-8 personas

    • 200 gr de chocolate blanco
    • 200 gr de chocolate con leche
    • 200 gr de chocolate negro
    • 450 ml de nata líquida (media crema)
    • 750 ml de leche
    • 3 sobres de cuajada

    Ingredientes para la base de galleta

    • 150 gr de galleta María
    • 75 gr de mantequilla
    • 4 cucharadas de leche

    Cómo lo preparamos (versión tradicional)

    Paso 1. Derretimos la mantequilla en el microondas durante unos segundos. Trituramos las galletas en el robot de cocina  sin dejar que se hagan polvo. Las mezclamos con la mantequilla y la leche. Cubrimos el fondo de cada vasito o  la base del molde, si decimos hacerlo en versión tarta,  con la mezcla aplastándola con una espátula para repartirla bien.

    Paso 2. Comenzaremos con la capa de chocolate blanco. Vertemos en un cazo 150 ml de nata líquida y 200 ml de leche y lo llevamos a fuego medio para que se vaya calentando. Añadimos 200gr de chocolate blanco troceado y sin dejar de remover, esperamos que se vaya derritiendo hasta obtener una crema homogenea. Disolvemos un sobre de cuajada en 50 ml de leche y lo vertemos sobre la mezcla. Llevamos a ebullición y una vez que rompa a hervir, dejaremos que lo haga durante un par de minutos. No dejes de remover para que no salgan grumos. Si salieran, puedes utilizar la batidora de brazo para terminar de disolverlos.

    Paso 3. Vertemos sobre la capa de galleta en los vasitos individuales o en el molde de tarta. Introducimos en frio para que cuaje lo antes posible antes de añadir la siguiente capa. Si puedes hacerlo en el congelador, será más rápido pero si no en el frigorífico en la parte más fría. Serán suficiente unos 15 min de reposo que es el tiempo de tardamos en preparar la siguiente capa.

    Paso 4. Repetiremos el Paso 2. pero esta vez con el chocolate con leche. Antes de verter la nueva capa, con ayuda de un cuchillo afilado, haz unas rayaduras superficiales en la capa anterior. Eso hará que una capa a otra se adhiera mejor y al comerla no se separén las capas. También debes tener precaución al verter la mezcla caliente sobre la capa anterior. Vierte la mezcla sobre una espátula lentamente para que así no caiga la mezcla con tanta fuerza y pueda romper y atravesar la capa anterior. Vuelve a dejar enfriar.

    Paso 5. Repite el Paso 3. con el chocolate negro y viertelo sobre las dos capas anteriores.

    Paso 6. Dejamos enfriar al menos 6  horas para que cuaje bien . Decoramos y servimos.

    Cómo lo preparamos (versión Thermomix)

    Paso 1. Ponemos la mantequilla a derretir en el vaso durante 2 min a 90º velocidad 4. Añadimos las galletas y la leche y los trituramos todo durante 5 segundos a velocidad 8. Cubrimos el fondo de cada vasito o  la base del molde, si decimos hacerlo en versión tarta,  con la mezcla aplastándola con una espátula para repartirla bien.

    Paso 2. Comenzaremos con la capa de chocolate blanco. Ponemos en el vaso 200gr de chocolate y trituramos durante 5 segundos a velocidad 8. Vertemos 150ml de nata, 250 ml de leche y el sobre de cuajada. Programamos 8 minutos a 90º velocidad 4.

    Paso 3. Vertemos sobre la capa de galleta en los vasitos individuales o en el molde de tarta. Introducimos en frio para que cuaje lo antes posible antes de añadir la siguiente capa. Si puedes hacerlo en el congelador, será más rápido pero si no en el frigorífico en la parte más fría. Serán suficiente unos 15 min de reposo que es el tiempo de tardamos en preparar la siguiente capa.

    Paso 4. Repetiremos el Paso 2. pero esta vez con el chocolate con leche. Antes de verter la nueva capa, con ayuda de un cuchillo afilado, haz unas rayaduras superficiales en la capa anterior. Eso hará que una capa a otra se adhiera mejor y al comerla no se separén las capas. También debes tener precaución al verter la mezcla caliente sobre la capa anterior. Vierte la mezcla sobre una espátula lentamente para que así no caiga la mezcla con tanta fuerza y pueda romper y atravesar la capa anterior. Vuelve a dejar enfriar.

    Paso 5. Repite el Paso 3. con el chocolate negro y viertelo sobre las dos capas anteriores.

    Paso 6. Dejamos enfriar al menos 6  horas para que cuaje bien . Decoramos y servimos.

    Trucos

    • El orden de los chocolates lo puedes escoger tu. Por una cuestión práctica, yo pongo el blanco debajo para así no tener que fregar el cazo/vaso donde los prepares y así seguir haciendo la preparación de los otros chocolates en el mismo recipiente.
    • Puedes decorarlo como bien te guste. Con fideos, chocolate rallado, frutos secos…
    • Puedes servirlo en vasitos individuales o en un molde grande. Será preferible que éste sea desmoldable para que no se rompa al servir las porciones.
    • Si no hay comensales pequeños, riega las galletas antes de triturarlas con una copita de vino dulce. ¡Verás que toque tan rico!
  • Cochinita pibil

    La Cochinita pibil es un plato de la gastronomía mexicana muy popular y que gusta mucho a todos los paladares (no es picante, ¡quizás por eso!). Concretamente pertenece a la gastonomía yucateca (de la Península del Yucatan), pero su consumo se extiende a toda la República. Consiste en carne de cerdo adobada en achiote y cocida. Tradicionalmente se cocía envuelta en una hoja de plátano y dentro de un horno subterraneo tal y como lo cocinaban los mayas.

    La hoja de plátano se sigue empleando para envolver la carne pero hoy en dia podemos recurrir a un horno tradicional o incluso a la olla exprés para prepararla. La receta que hoy comparto, y con el afán siempre de complicarse lo menos posible en la cocina, está hecha con olla exprés y os aseguro que el resultado es espectacular. La pasta de achiote la podeis encontrar en tiendas latinas con facilidad.

    Os aseguro que con estos tacos de cochinita pibil teneis vuestro triunfo asegurado como chefs internacionales. Os animo a probarlos porque están deliciosos, además de que hacerlos,  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 1 kg de carne magra de cerdo (cabeza de lomo o jamón)
    • 200 ml de zumo de naranja concentrado
    • 200 ml de vinagre blanco
    • 100 gr de pasta de achiote
    • 1/2 cucharadita de comino
    • 1/2 cucharadita de canela en polvo
    • 1 cucharadita de orégano
    • 1 cucharadita de pimienta
    • 3 dientes de ajo
    • 1 cebolla morada
    • 2 limones
    • 1/2 chile habanero (depende de lo valiente que seas con el picante)
    • Sal
    • Tortillas de maiz o de trigo

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En el vaso de la batidora introducimos el zumo de naranja, el vinagre, la pasta de achiote, el comino, el orégano, la canela,  la pimienta, y los ajos. Batimos hasta que la marinada tenga un color uniforme.

    Paso 2. Cortamos la carne en dados grandes, de unos 4 cm. La colocamos en una fuente y vertimos la marinada sobre ella para que se impregne bien. La mantenemos reposando en el frigorífico durante al menos 4 horas aunque idealmente toda la noche.

    Paso 3. Prepararemos la cebolla marinada cortándola en juliana muy finita. La introducimos en un bol cubriéndola con el zumo de los dos limones, una cucharada de sal y el chile laminado. Dejaremos reposar también durante al menos 4 horas.

    Paso 4. Introducimos la preparación en la olla exprés y coceremos durante unos 40 minutos, aunque el tiempo va a depender del tipo de olla. La carne debe quedar tierna y jugosa.

    Paso 5. Dejamos enfriar ligeramente antes de poder desmenuzar la carne con ayuda de dos tenedores.

    Paso 6. Serviremos sobre tortillas y la acompañaremos de la cebolla morada que ya estará tierna.

    Trucos

    • La cebolla para que quede tierna debe estar cubierta por el zumo de limón. Añadele más limones si lo necesita. La cantidad de chile que uses, dependerá de lo picante que te guste. Ponte guates para picar el chile ya que deberás quitarle las semillas con mucho cuidado.
    • Puedes congelar el guiso una vez hecho y calentarlo en una sartén o en el microondas antes de servirlo.

     

  • Nuggets caseros

    ¡Feliz 2016 a todos! Comenzamos el año con una receta para los más pequeños, unos Nuggets Caseros que están de rechupete. A los niños, y no tan niños, les encantará y vosotros vereis que fácil y sencillo es tenerlos listos. Incluso los podemos congelar para ir consumiéndolos poco a poco.

    Los Nuggets son una preparación de pollo triturado empanado y frito. Todos conocemos la versión que se vende en los establecimientos de comida rápida; por cierto no con muy buena reputación ya que se pone en duda la calidad de los ingredientes que dentro llevan. Haciéndolos caseros, ¡no vais a tener duda! Según se sabe, fueron inventados en los años 50 por un profesor de tecnología de los alimentos como parte de un experimento académico. Así que pese a lo que muchos podíamos dudar, ¡no son invención del McDonalds!

    Estoy segura que con esta receta vais a repetir seguro. Crujientos por fuera y tiernitos por dentro, ¡Una delicia!  Y además, son  ¡Pan Comido!

    Ingredientes para  4 personas

    • 1 pechuga de pollo entera y limpia de grasa
    • 1 zanahoria
    • 1/2 cebolla pequeña
    • 100 gr de queso cremoso (tipo Philadelfia)
    • 1 rebanada de pan de molde
    • 4 cucharadas de leche
    • Harina
    • 1 huevo
    • Pan rallado
    • Aceite para freir
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

     Paso 1.  Cortamos la pechuga en trozos y la trituramos en el robot de cocina junto con la zanahoria y la cebolla. Vertemos en un bol y añadimos el queso y la rebanada de pan mojada en leche y mezclamos hasta que quede cremoso con la ayuda de un tenedor.  Salpimentamos.

    Paso 2. Disponemos el rollo de plástico de cocina sobre la tabla y vertemos la mezcla sobre un extremo del plástico. Cerramos en forma de rollo o cilindro dándole el grosor según queramos el tamaño de los nuggets.  Cortamos el plástico sobrante y sellamos los extremos retorciéndolos como si de un caramelo se tratase. Si hubiera demasiada cantidad para un único rollo, puedes hacer varios rollos de manera que sean más manejables.

    Paso 3.  Colocamos el rollo en el congelador  y dejamos que se endurezca durante unos 30 minutos. Eso facilitará el proceso de empanarlos ya que  serán más manejables una vez cortados.

    Paso 4. Sacamos del congelador y retiramos el plástico. Cortamos en rodajas de apróximadamente un dedo de grosor. No las hagas muy finas o se romperán.

    Paso 5. Preparamos tres platos con harina, pan rallado y huevo batido con una pizca de sal. Rebozaremos cada nugget por harina, luego los sumergimos en huevo batido para por último empanarlos.

    Paso 6. Freímos en abundante aceite a temperatura media asegurándonos que  se cocina por dentro. Escurrimos el exceso de aceite en papel absorbente.

    Paso 7. Serviremos acompañados de la salsa que más nos guste.

    Trucos

    • Para preparar un sabroso rebozado para empanar, tritura pan del día anterior con un diente de ajo y una ramita de perejil.
    • Puedes congelar los nuggets una vez empanados. Bastará con descongelarlos unos 20 minutos antes de freirlos.
    • Si prefieres empanarlos al momento de freirlos, congela el rollo con la mezcla directamente y únicamente tendrás que descongelarlos sobre una hora antes para poder cortarlos y empanarlos con más facilidad.
  • Ensalada de quesos crujientes con vinagreta de frambuesa

    En muchas ocasiones os he comentado lo agradecidas que son las ensaladas a nuestra imaginación y a la disposión de ingredientes. Esta es una de ellas en toda regla… restos de quesos y de coulis de frambuesa de los vasitos de crema de queso que preparamos la semana pasada, conviertieron estas hojas verdes ¡en una ensalada gourmet de rechupete!

    Pese a que estamos en invierno, las ensaladas no deben por ello faltar en nuestos menús. La lechuga, en su multitud de variedades, tiene muchísimas propiedades. Es principalmente diurética estimulando a los riñones a eliminar más orina. También tiene propiedades tranquilizantes, ideal para el insomnio además de mejorar la circulación y ayudar a la disminución de colesterol.

    Con esta crujiente textura del queso Brie y Camembert, combinada con el dulzor del coulis de frambuesa, sentireis que un bocado de esta ensalada bien merece un aplauso. Animaros a prepararla como acompañamiento de un plato principal y veréis que además de prepararla en menos de 20 minutos. ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • Queso Camembert
    • Queso Brie
    • Lechuga
    • Nueces
    • Pan Rallado
    • Huevo
    • 1 diente de ajo
    • Perejil
    • Aceite de oliva
    • 4 cucharadas de Coulis de frambuesa (ver receta)
    • Vinagre de Jerez
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En un bol mezclamos el pan rallado con el diente de ajo rallado y el perejil bien picado. En otro bol, batiremos el huevo y le añadimos una pizca de sal y de pimienta.

    Paso 2. Cortamos el queso Brie y Camembert en porciones de apróximadamente 0.5 cm-0.8 cm de grosor.  Sumergimos cada una de ellas en el huevo batido y empanamos en la mezcla. Los disponemos en una bandeja y los metemos en el cogelador durante 10 minutos para que endurezca la superficie y resulte más fácil a la hora de freirlos.

    Paso 3. Cubrimos la base de una sartén con aceite de oliva y cuando empiece a estar humeante, freímos el queso unos 30 segundos por cada lado o hasta que esté dorado. Escurrimos sobre papel absorbente el exceso de aceite.

    Paso 4. Lavamos y troceamos la lechuga que pondremos en la base del plato junto con unas nueces picadas. Espolvoreamos con sal. Colocamos las rodajas de queso por encima.

    Paso 5. Prepararemos la vinagreta de frambuesa batiendo en un bol enérgicamente 4 cucharadas de Coulis de Frambuesa con 4 cucharadas de aceite y 2 de vinagre de Jerez.  Aliñamos la ensalada.

    Trucos

    • Para cortar el queso con más facilidad, tamién podemos  introducirlo en el congelador unos 15 minutos antes de prepararlo.
    • Para aligerar la receta, puedes preparar el queso dorándolo en una sartén o tostándolo con el soplete sin necesidad de empanarlo y freirlo.
  • Crema de queso con Coulis de Frambuesa

    Ya sabeis lo bien y fino que queda servir un postre en raciones individuales. Quizás es el momento de desempolvar aquellas copas o vasos que sólo sacas en ocasiones especiales y lucirlas con un goloso como este. Esta Crema de Queso con Coulis de Frambuesa es una buena muestra de ello.

    Preparada con queso fresco, el que más os guste, y endulzada con este Coulis de frambuesa que sin duda repetireis, lo convierte en un fin de comida de lo más apetecible. Ideal para mayores y niños y rápido donde los haya, este postre se convertirá en un básico en vuestro recetario. También podeís prepararlo con queso crema tipo Philadelfia o con queso mascarpone. ¡Lo dejo a vuestra elección!

    Os animo a probar estos vasitos que, cómo no, son ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4  personas

    Crema de queso

    • 250 gr queso fresco
    • 200 gr de nata líquida para montar
    • 1 yogur griego
    • 3 cucharadas de azúcar

    Coulis de Frambuesa

    • 300 gr de frambuesas
    • 100 gr de azúcar
    • 2 cucharadas de agua
    • 1 cucharada de zumo de limón

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Para preparar la Coulis, lavamos las frambuesas y las colocamos junto con el resto de los ingredientes en un cazo y ponemos a hervir durante 20-25 minutos. Veremos que las frambuesas comenzarán a deshacerse y la mezcla irá adquiriendo una textura de mermelada. Apagamos el fuego y pasamos por un colador fino. Reservamos en un frasco en el frigorífico.

    Paso 3. Para la crema de queso, trituramos el queso fresco con el azúcar y el yogur hasta formar una crema fina.

    Paso 4. Montamos la nata bien fría con ayuda de unas varillas eléctricas. Añadimos a la mezcla del queso con cuidado  para que no pierda su volumen. Servimos en vasitos individuales. Dejaremos enfriar al menos 4 horas en el frigorífico.

    Paso 5. Decoramos con el coulis de frambuesa. Para poder hacer unos trazos finos, utilizaremos una boquilla estrecha de manga pastelera o una jeringuilla gruesa.

    Trucos

  • Ñoquis en salsa verde

    Los ñoquis, o gnocchi en italiano, es un tipo de pasta preparada con patata, harina y huevo. Se puede elaborar a mano obteniendose de una pasta de patata cocida, harina y huevo y dándole la forma.  Sus rayitas tan características no sólamente son decorativas, si no que sirven para que la absorban mejor la salsa con la que se les va a condimentar.

    Su preparación casera no es complicada pero si tediosa ya que tendremos que elaborarlos uno a uno y se requiere cierta destreza para darles su forma adecuada. Así que para convertir a la receta de hoy en una receta exprés, utilizaremos ñoquis de los que venden envasados que los hay de muy buena calidad. Este tipo de pasta pide una rica salsa para bañarlos, ¡verde que te quiero verde!, la de hoy.

    Estos Ñoquis en salsa verde son una combinación bien sabrosa y deliciosa. Y como no, en línea con todas las recetas, no sólo sencillísima de preparar sino que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 300 gr de ñoquis (ya preparados)
    • 400 gr de espinacas frescas
    • 250 ml de nata líquida
    • Queso parmesano en polvo
    • 4 lonchas de bacón
    • 50 gr de piñones
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

     Cómo lo preparamos

    Paso 1. Llenamos una cazuela con agua y ponemos a calentar con un chorrito de aceite de oliva. Cuando rompa a hervir, añadimos los ñoquis. Cuando éstos comiencen a flotar, retiraremos con una espumadera puesto que ya estarán cocidos. Reservamos.

    Paso 2. Prepararemos la salsa verde hirviendo en abundante agua con una cucharada de sal  las hojas de espinacas previamente lavadas. Las dejaremos hervir durante unos 5 minutos y escurrimos.

    Paso 3. Introducimos la espinaca hervida en el vaso de la batidora o en el robot de cocina junto con la nata líquida. Salpimentamos y trituramos hasta que obtenga textura de salsa. Vertemos en una cazuela y dejamos que hierva durante 5 minutos.

    Paso 4. Troceamos el bacón chiquitito y lo ponemos a tostar en una sartén sin añadir nada de aceite. Cuando empiece a tomar color, añadimos los piñones para que éstos se tuesten.

    Paso 5. Servimos los ñoquis sobre la salsa verde. Espolvoreamos queso parmesano por encima y el bacón y piñones tostados.

    Trucos

    • Puedes emplear espinacas congeladas. Hiérvelas como lo hagas habitualmente y tritura como indiqué en la receta.
    • Si prefieres aligerar la receta, utiliza leche evaporada en lugar de nata para la salsa verde.
  • Guisantes salteados con langostinos y huevo poché

    Mi última reconciliación con un ingrediente ha sido con el guisante. Hasta ahora había estado peleada con esta planta trepadora de semillas verdes chiquititas ya que mi experiencia se remontaba a aquellos insulsos guisantes de alguna lata y de lejos, al ¡cuento de La Princesa y el Guisante! Sin embargo, con algunas recetas que os iré compartiendo, he logrado convertir esta, a veces poco apreciada verdura, en un suculento plato. 

    Los guisantes se recomiendan en dietas para personas con problemas cardíacos, ¡papá va por tí!, ya que son una fuente antioxidante y anti-inflamatoria. Además carecen practicamente de grasa y sodio y son ricos en vitaminas del Grupo B.

    Hoy os deleito con estos Guisantes salteados con Langostinos y Huevo poché. Su preparación es sencilla y rápida. Vamos allá con la receta y a disfrutarlos que ¡Son Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 500 gr de guisantes frescos
    • 12 langostinos grandes pelados
    • 4 huevos
    • ½ cebolla
    • 2 dientes de ajo
    • 4 champiñones frescos
    • Guindilla
    • Sal
    • Aceite

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos a hervir un litro de agua en un cazo con una cucharita de sal. Cuando empiece a hervir a borbotones le añadimos los guisantes previamente lavados. Una vez que el agua vuelva a hervir, los cocemos durante 3 minutos si son pequeños (un par de minutos más si los guisantes son de un tamaño mayor). Los retiramos del agua  y los vertemos sobre un cuenco con hielo para cortar la cocción al momento.  Escurrimos y reservamos.

    Paso 2. En una sartén amplia, añadimos 4 cucharadas de aceite y doramos los langostinos, únicamente para que cojan color con lo que será suficiente un minuto por cada lado. Retiramos y reservamos.

    Paso 3. En la misma sartén, sofreimos la cebolla picada junto con el ajo y la guindilla.  Cuando estén a medio hacer, añadimos el champiñón troceado y freimos todo durantes uno cuantos minutos más.

    Paso 4. Con el fuego fuerte, añadiremos los guisantes y los langostinos. Salamos y salteamos durante 3-4 minutos.

    Paso 5. Acompañaremos de un huevo poché aunque si preferimos, podemos freírlo. Para ello, emplearemos una taza pequeña sobre las que pondremos papel film de un tamaño suficiente como para poder cubrir el huevo y cerrar en forma de saquito. Lo ahuecaremos en la base del vaso. Engrasaremos de aceite  la base  y cascamos el huevo. Añadimos una pizca de sal y  cerramos cada bolsita improvisada con un nudo procurando quitar el aire antes de cerrarlas.

    Paso 6. En un cazo amplio, ponemos agua a hervir y cuando ésta hierva a borbotones, colocamos los saquitos que dejaremos en el agua hasta que veamos que  se esté cuajando la clara. Aproximadamente tardarán unos 4 minutos.

    Paso 7. Abrimos cada paquete con una tijeras y colocamos sobre los guisantes salteados.

    Trucos

    • Puedes utilizar guisantes congelados o en conserva pero los frescos ¡resultarán mucho más sabrosos y se preparan muy rápido!
    • Si tienes langostinos enteros, aprovecha sus cabezas y cáscaras para preparar un fumet de pescado como el que utilizamos para preparar este Arroz con Langostinos.
    • Los huevos los debes cocer al instante de consumirlos pero los puedes dejar preparados en los paquetitos con antelación en el frigorífico y cocerlos en el último momento.
  • Coulant de chocolate con crema blanca y nueces

    ¿Qué tendrá el chocolate que a todo el mundo le gusta? Incluso tenemos comprobado cada vez que se publica una receta de chocolate, las visitas aumentan, pero claro, ¡¡no sólo de chocolate nos podemos alimentar!!

    Supongo que algunos os sorprenderéis de que los países de mayor producción de cacao mundial, en este orden, sean: Costa de Marfil, Brasil, Ghana, Malasia, Nigeria, Camerún, Ecuador, Colombia, Republica Dominicana. Estos junto con otros de menor producción hacen un total de ¡¡más de dos millones de toneladas al año!!

    También os contaré que los países más consumidores de chocolate en Europa son Reino Unido, Alemania, Francia, España e Italia. En el resto del mundo, Estados Unidos y Brasil.

    Este coulant de chocolate  lo podemos clasificar dentro de nuestra sección exprés por su rapidez en la preparación. En cuanto mi amiga Carmen me prestó su cuaderno de recetas y la rescaté de una de sus páginas, no dude en prepararla. Veréis que rico resultado y os asombrará que hacerlo sea ¡Pan Comido!

    Ingredientes para seis personas

    • 200 gr chocolate negro (Nestlé postres)
    • 6 cuadradito de chocolate Lindt
    • 50 gr de harina
    • 1 cucharita de levadura
    • 80 gr de mantequilla
    • 2 huevos
    • 90 gr de azúcar morena
    • Nueces para decorar
    • 8 onzas de chocolate blanco para la crema de la decoración

    Como lo prepararamos

    Paso 1. En un bol de cristal, derretimos 200 gr de chocolate con la mantequilla al baño María. Para ello introduciremos dicho molde dentro de una cazuela con agua que pondremos al fuego. Añadimos el azúcar, la harina, la levadura y por último los huevos. Lo mezclamos muy bien con unas varillas. No será necesario que la mezcla hierva, sólo que se mezclen bien los ingredientes.

    Paso 2. Engrasamos unos moldes con un poco de mantequilla  y lo llenaremos hasta la mitad. Echamos un cuadradito de chocolate y cubrimos con el resto de la masa. Si tenemos moldes de silicona, mucho mejor porque no nos hará falta engrasarlos.

    Paso 3. Con el horno precalentado hornearemos a 190º durante 10 min arriba y abajo con la bandeja colocada en la parte media-baja.

    Paso 4. Dejaremos enfriar un poco antes de desmoldar.

    Paso 5. Fundiremos las onzas de chocolate blanco en el microondas con unas gotitas de agua hasta que hagamos una crema que verteremos sobre el coulant.

    Paso 6. Decoramos con nueces.

    Trucos

    • Podemos sustituir la crema de chocolate blanco por chocolate negro o por leche condensada. También las nueces por almendras o avellanas.