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  • Pinchitos de pollo tres salsas “A la carta”

    Hola Ana,

    Sigo muy cerca tus recetas para ocasiones imprevistas y he de decirte que de momento están teniendo mucho éxito. Preparé los palitos de queso y los miniflanes de champiñón y gustaron a todos, especialmente a los niños. Ahora me gustaría que me sugirieras algún picoteo pero a base de pechuga de pollo ya que estamos un poquito hartos ya de las alitas a la barbacoa que les encantan a mis hijos.

    Muchas gracias, Charo

    Me alegro mucho Charo que triunfaras con estos picoteos tan sencillos. Tomándo nota de tu petición, os propongo una opción con pechuga de pollo que gustará a mayores y pequeños. La preparación es muy simple y su acompañamiento puede ser variadísimo. Se trata de unos Pinchitos de pollo con salsa tres colores. Espero que esta receta sea otro acierto.

    Sólo necesitáis pechuga de pollo y unas cuentas ideas para las salsas, que las preparareis en un periquete. Hoy os propongo tres de ellas pero las posibilidades son muchas. Podéis usar las salsas   que preparaste para los sticks de queso además, ¡que seguro que esas ya las dominas! Lo podéis acompañar de unas patatitas también para mojar en las salsas  que bien podéis preparar fritas cortadas en gajos o “asadas exprés” como las del acompañamiento de las mini hamburguesas que ya preparamos hace unos meses.

    Veréis como con muy poquita preparación, vais a conseguir una cena rápida y original. Los acompañáis de varios aperitivos también para preparar bien rápidos, y listo. ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas 

    • ½ kg de pechugas de pollo cortadas en filetes
    • 1 diente de ajo
    • 2 cucharadas de leche
    • 1 huevo
    • Pan rallado
    • Aceitunas negras
    • Sal y pimienta
    • 1 tomate para decorar

    Ingredientes para las salsas

    • Salsa verde: mojo picón verde
    • Salsa amarilla: mostaza con mahonesa
    • Salsa azul: nata líquida con queso azul

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Cortamos los filetes de pollo en tiras cortitas y salpimentamos.

    Paso 2. En un bol, batimos el huevo, con el ajo picado y la leche. Añadimos el pollo y dejamos reposar 15 minutos para que impregne bien.

    Paso 3. Empanamos y con ayuda de un palillo hacemos unas bolitas con el pollo pinchándolo en forma de acordeón o haciendo un nudo con las tiritas de pollo. Freímos con los mismos palillos para que no se desmonten en abundante aceite durante unos 4 minutos. Una vez frito, retiramos el palillo y ya tendremos la forma de bolita.

    Paso 4. Preparamos las salsas: La salsa amarilla la prepararemos mezclando mahonesa con mostaza. La salsa azul, batiendo el queso azul con nata líquida hasta que quede una crema. La verde será mojo verde que podremos comprar envasado.

    Paso 5. Servimos cada salsa en un cuenco independiente y los pinchitos los prepararemos pinchando una aceituna sobre cada trozo de pollo. Decoramos con tomate fresco.

    Trucos

    • Podemos congelar los pinchitos con los palillos preparados para freírse al momento.
    • Si preferís podéis trocear la pechuga en dados. De esa manera no os quedará tan crujiente pero igualmente rica.

     

  • Brochetas de pollo con queso de cabra

    Suelo recurrir a las brochetas  muy a menudo porque prepararlas tiene muchísimas ventajas:

    •  Aptas para todos los públicos
    •  Te permiten mezclar ingredientes diversos
    •  Únicamente manchas el recipiente donde las sirves
    •  Son muy vistosas y sencillas de comer
    •   A la plancha o al horno, son sanísimas.

    Y es que una vez más voy a recurrir a la máxima de mi cocina que es el aprovechamiento, tal y como hablamos en la  Tortilla de patatinas bola. Como empleas un poquito de cada ingrediente, pues puedes combinar los restos de pimiento que tienes por el frigorífico, o los tomatitos, o los trozos de carne que te sobraron del medio día…

    Hoy os propongo unas brochetas de pechuga de pollo con verduritas variadas con queso de cabra gratinado. Sin embargo os invito a que las prepareis con los ingredientes que queráis y los compartáis con todos nosotros. Como escuché una vez a una amiga decir, ¡¡deberíamos cambiar de casa cada cierto tiempo para nunca aburrirnos de lo que comemos en nuestras casas!!

    Estas brochetas están preparadas al horno pero podrían perfectamente hacerse a la plancha. Acompañadas de algunas de las salsas que tenemos en la sección Toma pan y moja, estarán para no dejar ninguna. Y no podía faltar, que montarlas ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 brochetas

    • 300 gr. de pechugas de pollo
    • ½  pimiento rojo
    • 1 pimiento verde italiano (de los alargados)
    • 12 tomatitos cherry
    • 12 champiñones frescos limpios pequeños
    • 1 rulo de queso de cabra
    • Aceite
    • Sal y pimienta
    • Hojas de escarola para decorar
    • 6 palillos largos de madera o metálicos aptos para la plancha

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos bien las verduras. Cortamos el medio pimiento rojo en 12 trozos de tamaño similar y el pimiento verde en aros.

    Paso 2.  Troceamos la pechuga en 12 trozos.

    Paso 2. Montamos los pinchitos en el siguiente orden: champiñón, tomatitos cherry, la pechuga de pollo en la que introduciremos el aro de pimiento verde y los trozos de pimiento rojo. Ponemos dos series en cada pinchito y salpimentamos.

    Paso 3. Asaremos los pinchitos  en el horno durante unos 10 minutos con unas gotitas de aceite para que no se peguen.

    Paso 4. Cortamos el queso de cabra en rodajas.  Sacamos del horno los pinchitos y los colocamos sobre el queso. Gratinamos un par de minutos hasta que se deshaga el queso.

    Trucos

    • Podremos sustituir las verduras por otras como calabacín o berenjena.
    • Si espolvoremos el queso de cabra con finas hierbas, le dará un toque muy aromático y delicioso también.
  • Pitas rellenas de pollo, champiñones y aceitunas

    Aprovecho que es verano y que los niños están todavía de vacaciones para ofrecer una receta ideal para una cena para los pequeñajos de la casa, aunque seguro que los mayores también se apuntan. Se trata de un pan de pita relleno de pollo, champiñones y aceitunas.

    El pan de pita lo venden ya en las grandes superficies aunque son típicos de Oriente Medio. Originalmente se cuece en las paredes de los hornos. Se trata de un pan que no tiene apenas  miga y por eso resulta más ligero que el pan de hamburguesas o incluso el pan de molde.

    Viene hueco por dentro y con el cuchillo lo podemos abrir fácilmente, lo que nos permite rellenarlo de lo que queremos. Para hoy, pensando en los peques, escogí pechuga de pollo a la plancha con aceitunas pero puede ser con carne empanada también o incluso con hamburguesas. Otras versiones para los mayores que quedan riquísimas son rellenas de pollo al curry o incluso de cualquier tipo de revuelto.

    Veréis que socorridas son y como nos permiten variar del tradicional sándwich. La preparación es rapidísima  y como se pueden rellenar de tantos ingredientes como se os ocurran, pues podemos dar gusto a todos a la hora de la cena. Hacerlo, como no, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 pechuga de pollo cortada en tiras
    • 8 champiñones frescos cortados en láminas
    • ½ lata de aceitunas rellenas
    • 4 panes de pita
    • Salsa de tomate
    • 4 cucharadas de mahonesa
    • Aceite
    • 2 cogollos de lechuga
    • Tomates cherry

    Cómo lo preparamos

    Paso1. En una sartén ponemos a calentar un par de cucharadas de aceite y añadimos los champiñones laminados.

    Paso 2. Salteamos los champiñones durante 3 minutos y añadimos la pechuga de pollo cortada en tiras. Cuando la pechuga esté cocinada, añadimos las aceitunas cortadas en rodajitas.

    Paso 3. Tostamos los panes de pita en un tostador o en el grill del horno. Con ayuda de un cuchillo, los abrimos por el centro. Veréis que ya vienen huecos por dentro.

    Paso 4. Lavamos el cogollo de lechuga y llenamos cada pan con un par de hojas de cogollo. Luego rellenamos con el salteado de pollo.

    Paso 5. Preparamos una salsa rosa casera mezclando en un bol con un tenedor la salsa de tomate con unas cucharadas de mahonesa.

    Paso 6. Decoramos con una ensalada preparada con  el resto de los cogollos.

    Trucos

    • Los panes sobrantes, los podemos congelar y descongelarlos una media hora antes de consumir ya que en el tostador se terminara de descongelar.
  • Fiambre de pollo y jamón tres colores

    En mi casa somos muchos y mi madre le gusta preparar platos que podamos dejar preparados con antelación. Este fiambre de pollo y jamón york es uno de sus imprescindibles porque gusta a mayores y a niños. Se trata de una receta de Telva de hace mil años pero son de las que no fallan. Os aconsejo que la probeis porque quedareis encantados. Lo podemos tomar frio o templado acompañado de una bechamel bien clarita o una salsita de cebolla y almendras.

    Se trata de un plato muy sano y nutritivo ya que contiene pechuga de pollo y jamón dulce. El tercer color se lo aportará la zanahoria, que a parte de darle colorido, le da jugosidad al igual que la cebolla. Lo he acompañado de huevo hilado, que es muy decorativo. Os animo a que lo incorporéis a vuestros platos fríos, especialmente a los fiambres.

    Con esta receta, Es Pan Comido se va de vacaciones durante un poco más que una semana. ¡¡Volveremos con nuevas ideas de recetas para triunfar!!

    Ya que estamos en verano, la versión de hoy será en frio. Su elaboración aunque parezca laboriosa, veréis que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • ½ kg de pechuga de pollo
    • ¼ kg jamón de York cortado en varias lonchas de 1 cm de grosor
    • 1 yogurt natural (sin gluten para celíacos)
    • 1 zanahoria
    • ½ cebolla
    • 2 huevos
    • 1 copita de vino dulce
    • Sal y pimienta
    • Perejil picado
    • Huevo hilado para decorar
    • 3 tomates

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Picamos las pechugas de pollo con el jamón, reservando una de las lonchas de jamón de aproximádamente 1 cm de grosor. Esta la usaremos más adelante para montar el fiambre y que quede más curioso al cortarlo. Para ello la cortaremos en tiras a lo largo. Reservamos.

    Paso 2. En un bol, batiremos los huevos y añadiremos la cebolla picada, la zanahoria rallada, el perejil, el yogurt y la copita de vino dulce.

    Paso 3. Añadimos la carne y mezclamos bien todos los ingredientes. Salpimentamos.

    Paso 4. Engrasamos un molde alargado preferiblemente, apto para el horno. Si es de silicona, no será necesario untarlo con mantequilla.

    Paso 5. Llenaremos el molde con la preparación. Para ello llenamos 1/3 del molde con la mezcla. Colocamos sobre la mezcla y a lo largo del molde, la mitad de las tiras de la loncha de jamón que reservamos  en el paso 1. Cubrimos con otro tercio de la mezcla y repetimos la operación de colocar las tiras restantes del jamón también a lo largo del molde. Terminamos cubriendo con el último tercio de la mezcla. De esta manera, cuando lo cortemos veremos el jamón en trocitos. Prensaremos bien la carne para que en el horno no queden huecos y se rompa al cortarse.

    Paso 6. Tapamos con papel albal e introducimos en el horno precalentado al baño María durante 1 hora y media a 175º a altura media. Para ello llenaremos la bandeja del horno con agua y colocaremos la fuente encima.

    Paso 7. Dejamos enfriar y cortamos en lonchas.

    Paso 8. Podemos decorar con huevo hilado y un tomate asado en el grill.

    Trucos

    • Podemos sustituir la pechuga de pollo, por pechuga de pavo que tiene menos grasa.
    • Se puede congelar y a la hora de descongelarlo, lo haremos sobre un escurridor para que suelte todo el agua sobrante.

     

     

  • Monstruito de flamenquín de pollo

    Es evidente que comemos con los ojos y el mismo plato servido de una manera o de otra, nos apetece comerlo, o no. Y los niños, no van a ser menos, y esa máxima se cumple todavía más con ellos.

    Circulan por internet verdades virguerías de decoraciones de platos para niños, hechas la mayoría con ingredientes muy básicos pero ocurrentemente colocados. Lo interesante es prepararlos con ingredientes en principio no muy afines a ellos, como el pescado o la verdura, por         que ya sabemos que las patatas fritas, ¡¡se las van a comer igualmente!!

    Hoy hemos preparado unos flamenquines de pollo rellenos de jamón y colocándolos con un poquito de gracia, hemos conseguido la cara de un monstruito, ¡con sus moquetes y todo! Los flamenquines son un plato típico de Córdoba y recibieron su nombre por su color amarillento, que se asemejaba al rubio de los flamencos que llegaron acompañando al emperador Carlos V.

    Vamos con la explicación de como prepararlos, que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 8 filetes de pechuga finos
    • 8 lonchas de queso de fundir
    • 2 lonchas gruesas de jamón serrano
    • Pan rallado
    • 1 huevo
    • Lechuga
    • Zanahoria rallada
    • Aceite
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Estiramos bien los filetes de pechuga y ponemos sobre cada uno la loncha de queso evitando que el queso sobresalga por los bordes o al freír se deshará. Añadimos sal al gusto.

    Paso 2. Cortamos las lonchas de jamón serrano en 4 trozos a lo ancho, procurando que sean del mismo tamaño del ancho de la pechuga.

    Paso 3. Colocamos el jamón sobre el queso y la pechuga y enrollamos a lo ancho. Ya tenemos los 8 flamenquines preparados.

    Paso 4. En un plato hondo, batimos el huevo con una cucharita de sal y empapamos bien cada flamenquín.

    Paso 5. Lo empanamos con el pan rallado.

    Paso 6. Freímos en abundante aceite durante unos 5 minutos aproximadamente. El tiempo dependerá del grosor del flamenquín. Escurrimos bien y los depositamos en un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.

    Paso 7. Decoraremos el plato con lechuga y zanahoria.

    Trucos

    • Si lo deseamos, podemos sustituir el jamón serrano por jamón de york. También es posible prepararlos con ternera fileteada muy fina.

     

  • Pastel de salmón

    Los pasteles salados, bien sean de verduras, carne o pescado, son ideales para los que quieren tener preparado su menú con antelación y además quedar de maravilla con los comensales. Además, los niños lo comen fenomenal, incluso para aquellos que el pescado no les hace mucha gracia.

    El otro día leía sobre la apasionante vida del “salmón viajero”. Después de salir del huevo, viven en agua dulce por un tiempo. Después migran al agua salada, al mar, por otra temporada, para luego regresar a su lugar de origen cuando están en época de reproducirse. Y es alucinante como por su olfato ¡saben llegar al lugar donde se criaron! Es por ello que aunque se considera un pescado muy graso, el salmón salvaje ha recorrido tanto kilometros hasta encontrar su lugar, que pierde gran parte de su grasa corporal.

    Este Pastel de Salmón os va a encantar no sólo por su sabor sino por la sencillez de la receta. Creedme que no os engaño,  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 500-700 gr de salmón fresco sin piel ni espinas
    • 2 puerros (sólo la parte blanca)
    • 5 huevos
    • 1 bote de leche evaporada  (400 ml)
    • 1 vasito de vino blanco
    • 3 cucharadas de salsa de tomate
    • 1 pastilla de caldo de pescado
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta
    • Pimientos  rojos de lata para acompañar

    Ingredientes para la salsa rosa

    • 1 tazón de mahonesa
    • 6 cucharadas de ketchup
    • 2 cucharadas de brandy

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Disponemos el salmón en una fuente apta para horno y lo rociamos con el vino blanco. Lo introducimos en el horno precalentado a 180º durante 15 minutos.

    Paso 2. Picamos el puerro  muy finamente. Podemos usar el robot de cocina. Cubrimos el fondo de una sartén amplia con 4 cucharadas de aceite y sofreimos el puerro hasta que esté transparente. Le añadimos la pastilla de caldo de pescado.

    Paso 3. Retiramos el salmón del horno y lo desmenuzamos vigilando que no queden espinas. Lo añadimos a la sartén con el puerro pochado y lo mezclamos ya fuera del fuego.

    Paso 4. En un bol grande, batimos los huevos junto con la leche evaporada. Salpimentamos  e incorporamos el salmón con el puerro y la salsa de tomate. Mezclamos.

    Paso 5. Vertemos la crema obtenida en un molde apto para horno, que habremos untado con mantequilla. Si el molde es de silicona, no nos hará falta engrasarlo. Si lo hacemos al microondas, lo haremos preferiblemente en un molde redondo con hueco en medio ya que el micro calienta más por los laterales.

    Paso 6.  Lo coceremos al baño María en el horno durante 40 minutos. Para ello llenaremos la bandeja del horno con agua e introduciremos el molde con el relleno cuando el horno esté caliente a una altura media durante 40 minutos a 180ºC.  En la versión de microondas, lo dejaremos unos 12-15 minutos a potencia máxima. A los 10 minutos, pincharemos con un cuchillo para ver que se está cuajando bien. El cuchillo deberá salir seco.

    Paso 7. Dejamos enfriar y volcamos sobre la fuente donde lo vayamos a servir. Decoramos con  tiras de pimiento y acompañaremos de salsa rosa que preparemos mezclando la mahonesa con el ketchup y el brandy.

    Truco

    • Puedes cocer el salmón al microondas siguiendo el mismo proceso. Únicamente deberás vigilar el tiempo de 3 en 3 minutos hasta que veas que el salmón está cocinado sin que llegue a secarse.
    • Si te gusta una textura más cremosa, sustituye la leche evaporada por nata líquida.
    • El pastel puede congelarse entero o en porciones individuales.
  • Nueve platos para enamorar

    El día de San Valentin, que celebraremos dentro de unos días, será una ocasión estupenda para meternos en la cocina y preparar un Plato para Enamorar. ¿Sabíais que se dice que celebrar esta  fecha nos hace incrementar nuestros niveles de oxitocina, la llamada “molécula” del amor, y por tanto sentirnos más felices? 

    Y como dice el refrán, Tripa vacía, corazón sin alegría… Así que hoy os doy nueve propuestas para conquistar por el estómago. Todas ellas son muy fáciles de preparar además de rápidas. No exigen ingredientes complicados de encontrar y el resultado, como vereis, ¡delicioso!

    Os dejo las ideas con tiempo así que… ¡no hay excusas para sorprender a los nuestros! En menos de los que os imagineis, tendréis uno de estos platos resueltos. Todas, como no, son, ¡Pan Comido!

    Dobladitos de pollo con albahaca: Fácil y sencillo de montar, resultarán unos bocados irresistibles.

    Ensalada de espirales de jamón y queso: una ensalada bien resultona que te hará quedar de maravilla.

    Brocheta de rape y langostinos con salsa de piquillo: un plato ligero y vistoso que puedes preparar no sólo con rape si no con el pescado que prefieras.

    Ñoquis en salsa verde:  un bocado nutritivo y lleno de energía preparado en una cremoso salsa de espinacas deliciosa.

    Corazones sorpresa: versión “amorosa” de las empanadillas con un relleno bien suculento.

    Caracolas de morcilla con mermelada de piquillo y huevos poché: al estilo de tapa gourmet, te lucirás como el que más.

    Ensalada templada de gulas y setas:  lista en menos de lo que te imaginas, una original ensalada con la que no fallarás.

    Paquetitos de salmón:  vistosos como ningunos y rapidísimos de preparar.

    Ajo blanco:  está cremita de almendras os llevará una cuchara de Andalucia a vuestra mesa.

  • Nuggets caseros

    ¡Feliz 2016 a todos! Comenzamos el año con una receta para los más pequeños, unos Nuggets Caseros que están de rechupete. A los niños, y no tan niños, les encantará y vosotros vereis que fácil y sencillo es tenerlos listos. Incluso los podemos congelar para ir consumiéndolos poco a poco.

    Los Nuggets son una preparación de pollo triturado empanado y frito. Todos conocemos la versión que se vende en los establecimientos de comida rápida; por cierto no con muy buena reputación ya que se pone en duda la calidad de los ingredientes que dentro llevan. Haciéndolos caseros, ¡no vais a tener duda! Según se sabe, fueron inventados en los años 50 por un profesor de tecnología de los alimentos como parte de un experimento académico. Así que pese a lo que muchos podíamos dudar, ¡no son invención del McDonalds!

    Estoy segura que con esta receta vais a repetir seguro. Crujientos por fuera y tiernitos por dentro, ¡Una delicia!  Y además, son  ¡Pan Comido!

    Ingredientes para  4 personas

    • 1 pechuga de pollo entera y limpia de grasa
    • 1 zanahoria
    • 1/2 cebolla pequeña
    • 100 gr de queso cremoso (tipo Philadelfia)
    • 1 rebanada de pan de molde
    • 4 cucharadas de leche
    • Harina
    • 1 huevo
    • Pan rallado
    • Aceite para freir
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

     Paso 1.  Cortamos la pechuga en trozos y la trituramos en el robot de cocina junto con la zanahoria y la cebolla. Vertemos en un bol y añadimos el queso y la rebanada de pan mojada en leche y mezclamos hasta que quede cremoso con la ayuda de un tenedor.  Salpimentamos.

    Paso 2. Disponemos el rollo de plástico de cocina sobre la tabla y vertemos la mezcla sobre un extremo del plástico. Cerramos en forma de rollo o cilindro dándole el grosor según queramos el tamaño de los nuggets.  Cortamos el plástico sobrante y sellamos los extremos retorciéndolos como si de un caramelo se tratase. Si hubiera demasiada cantidad para un único rollo, puedes hacer varios rollos de manera que sean más manejables.

    Paso 3.  Colocamos el rollo en el congelador  y dejamos que se endurezca durante unos 30 minutos. Eso facilitará el proceso de empanarlos ya que  serán más manejables una vez cortados.

    Paso 4. Sacamos del congelador y retiramos el plástico. Cortamos en rodajas de apróximadamente un dedo de grosor. No las hagas muy finas o se romperán.

    Paso 5. Preparamos tres platos con harina, pan rallado y huevo batido con una pizca de sal. Rebozaremos cada nugget por harina, luego los sumergimos en huevo batido para por último empanarlos.

    Paso 6. Freímos en abundante aceite a temperatura media asegurándonos que  se cocina por dentro. Escurrimos el exceso de aceite en papel absorbente.

    Paso 7. Serviremos acompañados de la salsa que más nos guste.

    Trucos

    • Para preparar un sabroso rebozado para empanar, tritura pan del día anterior con un diente de ajo y una ramita de perejil.
    • Puedes congelar los nuggets una vez empanados. Bastará con descongelarlos unos 20 minutos antes de freirlos.
    • Si prefieres empanarlos al momento de freirlos, congela el rollo con la mezcla directamente y únicamente tendrás que descongelarlos sobre una hora antes para poder cortarlos y empanarlos con más facilidad.
  • Papillas de bebé: Trucos y consejos

    A los papás primerizos, nos “asusta” el paso de la leche a la papilla… y a los padres “reincidentes”, les da pereza empezar de nuevo con las papillas, especialmente los que están más que acostumbrados a que sus hijos coman de todo allá donde vayan. Así que para todos ellos va este Monográfico sobre Papillas de Bebé: Trucos y Consejos que he elaborado basándome en mi propia  y humilde experiencia. No soy nutricionista, ni experta en puericultura pero soy una mamá que procura que su hija coma lo mejor, lo más sano y lo más variado posible, y si todo ello se puede llevar con una buena organización para invertir el menor tiempo posible en su preparación, ¡más que mejor!

    La introducción de los alimentos sólidos en la dieta de los bebés varía mucho según el pediatra que los controle. Aproximadamente se hace entre los 4 y los 6 meses. Algunos excluyen el gluten al principio y lo van incorporando paulatinamente, y otros recomiendan introducirlo desde el primer momento. También hay diversas opiniones entre qué frutas y verduras incluir al principio  así como cuándo añadir la carne o el pescado a la dieta. En cualquiera de los casos, lo importante es ir integrando los nuevos ingredientes con al menos dos días entre cada uno para identificar la intolerancia a alguno de ellos, si la hubiera.

    Aunque yo para el día a día prefiero preparar las papillas en casa, hay que reconocer que  siempre es bueno tener algún tarrito en la despensa ante cualquier imprevisto. Es enorme la variedad que existe de papillas industriales y resultan muy prácticass para un viaje puesto que no necesitan frío y basta con calentarlas al microondas o al baño María.

    Asumiendo que cada uno sigue las instrucciones de su pediatra en cuanto alimentos permitidos, os dejo algunos consejos y trucos para que prepararlas no resulte una odisea y sobretodo ¡para que le encanten a tu bebé!

    Papillas de verduras con carne o pescado:

    Estas papillas pueden prepararse con antelación. Las puedes conservar recien hechas en la nevera unos dos-tres días o congelarlas en frascos individuales de cristal que puedes reciclar de mermeladas o incluso de los potitos comprados, de manera que ya sabrás la ración que se toma tu bebé. Existen mini-robots específicos para la preparación de papillas pero su capacidad es muy pequeña. También puedes recurrir a la Thermomix, que cuece los alimentos a la vez que los procesa y tritura obteniendose una textura estupenda. Pero si no cuentas con ninguno de los anteriores, la olla exprés es tu gran aliada y personalmente, mi preferida. Rápida, sana y limpia y con gran capacidad para preparar abundantes raciones.

    – A la hora de cocer las verduras, no añadas más agua de la necesaria o se desperdiciaran los nutrientes. Bastará con cubrir las verduras con el agua dos dedos por encima. Antes de triturlas, retira el agua y vete añadiéndola posteriormente según vayas viendo la textura.

    – Si vas a congelar las papillas, déjala más espesa de lo habitual porque suelta agua en el proceso de congelación. Una vez descongeladas, y antes de consumirlas, vuélvelas a batir para darles la textura perfecta.

    – Añade el aceite de oliva cuando ya estén las verduras cocidas y antes de triturarlas. También una pizca de sal.

    – No incluyas patatas en los ingredientes si las vas a congelar ya que éstas toman una textura fea cuando se congelan.

    – Si te gusta tener papillas variadas en el congelador, prepara siempre una buena base de papilla de verduras. A esta base, le añades la cantidad de proteina que desees de carne, pollo o pescado cocinándolos por separado. De esta manera, te evitas encontrarte con el congelador lleno de papillas del mismo sabor.

    – Escoge carnes muy tiernas para las papillas como ternera blanca, pollo o pavo que puedes preparar a la plancha antes de triturarla con las verduras.

    – Compra pescado blanco  como  la merluza, el lenguado o el rape que podrás cocinar al vapor antes de añadirlo a la base de veduras. El pescado azul se introducirá más tarde en la dieta pero no por ello debe de faltar el atún, las sardinas, el salmón o el pez espada en su dieta.

    – La legumbres (guisantes y lentejas seguidas de judias blancas y garbandos) , el arroz y la pasta son necesarios también en la alimentación de tu bebé. Los puedes combinar con alguna verdura o proteina.

    Algunos deliciosos ejemplos de papillas:

    • Calabacin, puerro y zanahoria con pechuga de pollo
    • Judía verde con manzana, champiñones y tomate con muslo de pollo
    • Brócoli, patata y puerro con ternera blanca
    • Arroz con guisantes y zanahoria con lenguado
    • Lentejas con calabaza, patata y pechuga de pavo
    • Pasta con espinacas y rape

    Papillas de fruta:

    Estas papillas deben prepararse al momento o se ennegreceran. Bastará con una batidora de brazo o de vaso o un robot para triturarlas. ¡Es más el tiempo que se tarda en pelar los frutas que en triturarlas!

    – Lava muy bien la fruta y  siempre que sea posible, pélala.

    – Añádele unas galletas tipo María para obtener una mejor textura y también endulzarla ligeramente. También puedes añadir unas cucharadas de cereales, sobre todo para rectificar si  te ha quedado muy líquida.

    – Puedes prepararlas con una infinidad de frutas pero no mezcles más de 3 tipos de fruta en la misma papilla para no perder el sabor original de cada una de ellas.

    – Frutas como la sandía, el melón, las uvas o el kiwi contienen alta cantidad de agua así que no las combines entre ellas si no con frutas más carnosas. De lo contrario te resultará una papilla muy acuosa.

    – Combina frutas tradicionales como la manzana, el plátano, las fresas, la naranja, la pera con frutas tropicales como el mango, la papaya o la piña. Así conseguiras que desde chiquititos se acostumbren a sabores diferentes y les encantará la variedad.

    – Para evitar los pellejos de algunas frutas como la naranja o la mandarina, prepárala en zumo antes de añadirsela al resto de la papilla.

    – De vez en cuando, prueba a sustituir el zumo por un yogur natural. Verás que textura más cremosa.

    Algunos deliciosos ejemplos de papillas de frutas :

    • Plátano, manzana,  zumo de naranja y galleta
    • Pera, melocotón,  zumo de mandarina y galleta
    • Mango, sandía y plátano con yogur
    • Ciruela, pera, melón  y galleta
    • Kiwi, fresa y plátano con yogur

     Con estas ideas y consejos, te animo a innovar también con las papillas de tu bebé. Recuerda que cuantos más sabores acostumbres a tu bebé de chiquito, mayor será la probabilidad que de mayor sea un ¡”gran comedor”!

    Ahora sólo queda decirles a vuestros chiquititines ¡Qué aproveche! Preparar las papillas es también ¡Pan Comido!

  • Arroz al azafrán con costillas

    Hacía mucho que no publicaba una receta de arroz, y eso que no falta un arroz en mi mesa una vez a la semana. Lo preparo de muchas formas, y casi siempre con algo de carne o pescado para que sirva como plato único,  ¡así ese día ya no se cocina doble! Este Arroz al Azafrán con costillas sale de lo más sabroso. La costilla de cerdo le da un sabor riquísimo y ya con el toque de azafrán… ¡no digamos!

    ¿Sabíais que el azafrán  es de las especias más cara del mundo? Su precio ronda en el campo los 3.000 euros y ya en la mesa, después de su limpieza y envasado,  unos 8 euros el gramo.  Era la preferida de faraones y reyes, incluso los faraones egipcios pedían embalsamarse en ella así como también era conocida por los romanos por sus propiedades afrodisíacas . España es el segundo país productor, nos adelanta Irán,  y el primer exportador. La mayor producción en España se concentra en Castilla la Mancha.

     Sin embargo, bien merece la inversión  pues su sabor es insustituible. Además con unas poquitas hebras, conseguimos un sabor y color espectacular, como el de la receta de este arroz que seguro copiaréis y repetireis… no sólo rico si no además ¡Es Pan Comido!

     Ingredientes para 4 personas

    • 300 gr de arroz
    • 1/2 kg de costilla de cerdo troceada pequeña (más cantidad si tiene mucho hueso)
    • 1 pimiento amarillo o según gustos
    • 1 cebolla pequeña
    • 1 tomate
    • 1 vaso de vino blanco
    • 1.5 litros de caldo de carne o agua
    • Zumo de un limón
    • Azafrán en hebras
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Limpiamos de exceso de grasa la costilla de cerdo. Salpimentamos y doramos un par de minutos en la cazuela donde vayamos a preparar el arroz con unas cuatro cucharadas de aceite. Retiramos y reservamos. Debe quedar unicamente doradita por fuera ya que se terminará de hacer más adelante.

    Paso 2. Pelamos y picamos la cebolla y el pimiento y los ponemos a pochar en la misma cazuela con el aceite sobrante de freir las costillas. Una vez que estén tiernos, añadimos el tomate pelado y picadito en datitos finos junto con las costillas nuevamente y dejamos que cueza junto con la verdura unos 5 minutos.

    Paso 3. Vertemos el vino blanco y dejamos reducir.

    Paso 4. Incorporamos el arroz y lo rehogamos hasta que esté transparente. Añadimos el caldo que hemos calentado previamente en una cazuela y dejamos que cueza a fuego fuerte durante los primeros 10 minutos. Posteriormente reducimos el fuego.

    Paso 5. Envolvemos las hebras de azafrán en un trocito de papel de aluminio y lo pasamos por la llama de un encendedor o mechero para tostarlas unos segundos. Las retiramos del envoltorio y las machacamos con la mano antes de disolverlas en el zumo de limón que habremos calentado al microondas 30 segundos.

    Paso 6. Vertemos el zumo de limón con el azafrán sobre el arroz a media cocción y dejamos que el arroz se vaya cociendo a fuego lento sin moverlo.

    Paso 6. Dejaremos reposar el arroz tapado con un trapo unos cuantos minutos antes de servirlo.

    Trucos

    • Es importante que la costilla esté troceada pequeña para agilizar los tiempos de cocción. Incluso si se desea, se puede deshuesar antes de cocinar.
    • Sustituye la costilla por pollo si prefieres para que quede un arroz más ligero.
    • Tostar el azafrán sirve para potenciar el color que le da al arroz y no sea necesario recurrir al colorante amarillo industrial.
    • Puedes añadirle más verduras como una judias verdes, guisantes, habas…,  únicamente tendrás que respetar el tiempo de cocción de cada una de ellas.