Category: Toma pan y moja – Salsas

  • Salsas mexicanas: Roja y Verde

    Las salsas son muy típicas en la cocina mexicana ya que aportan sabor y color a cualquiera de sus platos.  Ni que decir tiene que el denominador común de todas ellas es su sabor picante, pero adaptándonos a los paladares menos acostumbrados, hoy os propongo dos de las más comunes: Salsa Roja y Salsa Verde cuya base principal es el tomate y no el chile. El tomate rojo o jitomate como se le denomina en México, es el ingrediente principal de la salsa roja y el tomate verde, de la salsa verde.

    En cualquier cantina en México, será muy habitual encontrarte una variedad de salsas en el centro de la mesa para acompañar al gusto cada uno de los platos que se sirvan. Algunas serán de elaboración casera y otras tantas, en frascos comerciales. ¡Ojo con querer probar todas porque te puedes llevar más de una sorpresa bien bien picante!

    Estas salsas pueden tomarse con unos totopos (triángulos de tortilla fritos o tostados también conocidos como nachos), o para aderezar unas quesadillas, tacos, fajitas, enchiladas, huevos, etc… Las salsa, una vez preparadas, las puedes conservar en el frigorífico varios días. Hacerlas es sencillísimo, leed  a continuación y comprobaréis que son ¡Pan Comido!

    Ingredientes para la Salsa Roja

    • 4 tomates bien rojos y maduros
    • 1/4 cebolla
    • 1 chile de árbol (para una salsa suave; añade más chile si te gusta más picante)
    • 1/2 diente de ajo
    • 2 cucharadas de aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos en una cazuela los tomates enteros, la cebolla y el chile. Cubrimos con agua, dejamos que hiervan durante 5 minutos y escurrimos.

    Paso 2. Trituramos en el robot o con la batidora todos los ingredientes cocidos añadiendo el medio diente de ajo hasta obtener una salsa.

    Paso 3. Vertemos en una cazuela junto con dos cucharadas de aceite y salpimentamos. Ponemos a hervir  unos minutos para que reduzca y espese ligeramente.

    Ingredientes para la Salsa Verde

    • 6 tomates verdes duros
    • 1/4 cebolla
    • 1/2 chile jalapeño (para una salsa suave; añade más chile si te gusta más picante)
    • 1/2 diente de ajo
    • 4 ramas de cilantro
    • 2 cucharadas de aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos en una cazuela los tomates enteros, la cebolla y el chile. Cubrimos con agua, dejamos que hiervan durante 5 minutos y escurrimos.

    Paso 2. Trituramos en el robot o con la batidora todos los ingredientes cocidos añadiendo el medio diente de ajo y las ramas de cilantro hasta obtener una salsa.

    Paso 3. Vertemos en una cazuela junto con dos cucharadas de aceite y salpimentamos. Ponemos a hervir  unos minutos para que reduzca y espese ligeramente.

    Trucos

    • Podremos añadir o prescindir del chile en la medida en la que nos guste lo picante o no. El chile es fresco y al hervirlo, le quitaremos algo de fuerza. Igualmente, retírale las semillas para que no pique tanto.
    • La podremos conservar en un tupper cerrado durante varios días en el frigorífico.
  • Guacamole

    El guacamole es una salsa original de México, su nombre proviene del idioma Nahuatl, hablado por los aztecas, y significa  aguacate + mole (salsa). Su ingrediente principal es el aguacate y los ingredientes añadidos varían según donde se prepare. En la cocina mexicana se usa acompañando tacos y nachos principalmente pero también para acompañar carnes.

    Siempre que trabajemos con el aguacate, para que mantenga su color hasta que los consumamos,  debemos añadir unas gotitas de limón y conservarlo junto al hueso para evitar que se oxide y oscurezca. Esta salsa nos va servir para preparar muchos otros platos, algunos ya presentados como los Sticks de queso,  los Nachos con queso o los Tomates rellenos de guacamole y salmón. Otras recetas estarán por venir porque a mí me encanta el aguacate, ¡lástima todo lo que engorda!

    La base de su preparación son unos buenos aguacates maduros, que al tocarlos estén ligeramente blandos pero no demasiado como para que nos hundan los dedos. También procuraremos que al comprarlos, éstos mantengan el botón del rabito porque una vez que el botón se pierde, maduran mucho más rápido y podemos encontrarnos con el aguacate pasado al ir a abrirlo. Yo recomiendo elegirlos medianamente duritos y dejarlos madurar en casa a temperatura ambiente (2-3 días a lo sumo). Si los mantienes en frio, la maduración será más lenta. El resto de la preparación ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 2 aguacates gordos y maduros
    • 1 tomate pequeño maduro (preferiblemente escoged tomates verdes de color)
    • ½ cebolla pequeña
    • 1/2 lima
    • 4 ramas de cilantro
    • 1 cucharada de aceite
    • Salsa picante, tipo Tabasco ó 1 guindilla pequeña
    • 1 cucharadita de sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Para preparar el guacamole, picamos bien el tomate con la cebolla, y las hojas de cilantro. Podemos hacerlo con la batidora si preferimos hasta obtener una pasta.

    Paso 2. Partimos los aguacates por la mitad y con la ayuda de una cuchara, los vaciamos. Reservamos los huesos. Los cortamos en trozos y los añadimos a la pasta de la cebolla,  el tomate y el cilantro. Echamos el aceite, la sal, el zumo de la lima exprimida y las gotitas de salsa picante al gusto o la guindilla picada.

    Paso 3. Con la ayuda de un tenedor machacamos todos los ingredientes hasta formar una pasta homogenea pero no demasiado clara. Nos podemos ayudar de una batidora pero a una potencia muy suave. Recordad que es no debe quedar puré porque además siempre es agradable encontrarse algún trozo de aguacate.

    Trucos

    • Los huesos de los aguacates sirven para conservar el sabor y color del  guacamole hasta que se emplee. Introdúcelos en el cuenco donde se haya preparado el guacamole y no los retires hasta que se vaya a servir.
    • Podemos sustituir la lima por 1/4 de limón exprimido.

     

  • Mermelada de tomate

    En vísperas de San Valentin, la ocasión bien merece una receta algo curiosa para celebrar la ocasión. Yo personalmente no soy muy fan de este tipo de celebración pero si se trata de alimentar a nuestros paladares con alguna exquisitez que otra, ¡cualquier excusa es buena!

    Esta dulce Mermelada de Tomate, que combina con recetas saladas a las mil maravillas, es una aliada perfecta para darle “el toque” a esa comida especial, por ejemplo como aderezo para unas tabla de quesos o patés.

    Y puesto que “enamorar con el estómago” es una realidad, aprovecho para recordaros que  teneís multitud de recetas que harán abrir el apetito de los vuestros. ¿Qué tal un Menú de Enamorados comenzando  con unos  Corazones Sorpresa, continuar con una Ensalada de jamón de pato aderezada con esta rica mermelada de tomate, seguir con  Trenza de solomillo a la miel y mostaza y culminar con unas Natillas cremosas con fresas? Todo…¡Pan Comido!

    Ingredientes para la mermelada de tomate

    • 1 kg de tomates rojos maduros
    • 400 gr de azúcar (preferiblemente 200 gr de azúcar blanca y 200 gr de azúcar morena).
    • 1/2 limón

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Lavamos y pelamos o escaldamos los tomates. Para escaldar los tomates, les haremos un corte superficial en forma de cruz en su extremo. Los introduciremos en agua hirviendo durante un minuto, retiramos y los colocamos en un recipiente con agua fria. De este modo podremos retirar la piel con mucha facilidad.

    Paso 2. Los troceamos pequeños y les retiraremos las pepitas si no queremos que la mermelada las tenga.

    Paso 3.  Vertemos en un cazo junto con el azúcar. Comenzaremos con el fuego fuerte hasta que empiece a humear. Cocinaremos a fuego medio-flojo el resto del tiempo de cocción. Removemos de vez en cuando con una cuchara de madera para que se mezclen todos los ingredientes y estos no se peguen al cazo. Rociamos con el zumo de 1/2 limón.

    Paso 4. Cuando la mezcla comience a espesar (aproximadamente en unos 30-40 minutos) por que el azúcar se esté caramelizando, retiraremos  del fuego.

    Paso 5. Conservaremos en un frasco de cristal.

    Cómo lo preparamos (versión Thermomix)

    Paso1. Lavamos y pelamos o escaldamos los tomates. Para escaldar los tomates, les haremos un corte superficial en forma de cruz en su extremo. Los introduciremos en agua hirviendo durante un minuto, retiramos y los colocamos en un recipiente con agua fria. De este modo podremos retirar la piel con mucha facilidad. Les retiraremos las pepitas si no queremos que la mermelada las tenga.

    Paso 2. Introducimos los tomates en el vaso de la Thermomix y trituramos 10 segundos a velocidad 4.

    Paso 3.  Añadimos el azúcar y rociamos con el zumo de 1/2 limón. Programamos 20 minutos, temperatura 100º a velocidad 3. Comprobamos la textura, seguramente todavia se encuentre algo líquida, por lo que volvemos a programar 15 minutos, varoma, velocidad 3 o hasta que espese ligeramente. Debemos tener en cuenta que al enfriarse, la textura tenderá a espesarse

    Paso 4. Conservaremos en un frasco de cristal.

    Trucos

    • Se aconseja emplear mitad de azúcar morena y mitad de azúcar blanca. Si no dispones de los dos tipos, el resultado también será igual de rico.
    • La mermelada  la podemos conservar en el frigorífico en un frasco cerrado durante dos semanas. También la podemos congelar.  Para servirla, bastará únicamente con calentarla unos segundos en el microondas para poder manejarla mejor.
    • Añade unas cucharitas  de  mermelada a una ensalada de hojas verdes con queso brie frito y verás que delicia.
    • Prueba la Mermelada de Pimientos del Piquillo, igual de rica y fácil.
  • Crema agria

    La Crema Agria o también llamada Sour Cream, es una salsa imprescindible en la cocina mexicana. Sé de primera mano que no es una salsa muy común en los supermercados españoles y como su preparación es más que sencilla, he decidido compartirla con vosotros.

    Y es que no sólo os servirá para acompañar las deliciosas Flautas rellenas de pollo cremoso del otro día, o para acompañar unas fajitas. Esta crema sirve para acompañar patatas o verduras, para aderezar una ensalada o como base para preparar otras salsas.

    En cuanto leais su preparación, veréis que ya no hay excusa válida para no poder disfrutar de una crema agria casera porque prepararla, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 200 ml de nata liquida
    • 2 cucharadas de zumo de limón
    • 2 cucharadas de vinagre blanco
    • Una pizca de sal

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Volcamos la nata fría en un bol amplio. Añadimos el zumo de limón y batimos con las barillas hasta que los ingredientes se mezclen.

    Paso 2. Agregamos el vinagre y la sal y seguimos batiendo con las barillas. Veremos que la mezcla irá adquiriendo una textura más espesa.

    Paso 3. Dejaremos reposar en el frigorífico durante 10 minutos.

    Trucos

    • Puedes conservarla en un frasco cerrado en el frigorífico durante una semana.
    • Empléala para acompañar unas patatas asadas espolvoreando un poco de perejil fresco por encima, ¡deliciosa!
  • Caramelos de manzana, queso y tocino

    La receta de hoy está inspirada en una que encontré dentro de una revista de bebes y es que hay que ver como cambian las lecturas una vez que sabes que hay una criatura en camino.  En los aeropuerto, yo pasé de comprarme revistas de Viajes  a revistas de Cómo crecer sano y  feliz. Sin embargo las de cocina, ¡siempre han caido en cualquier época! Ésta en concreto venía dentro de un reportaje sobre la manzana y sus beneficios.

    La manzana es una fruta tan sabrosa y saludable, rica en fibra y minerales, que no debe faltar en la dieta de grandes y pequeños. Mirad si será tan sana que es de los primeros alimentos que se introducen en la dieta de los bebés. De ahí que se diga, ¡Más sano que una manzana!

    Estos Caramelos Crujientes de Manzana, Queso y Tocino son estupendos para los niños porque dentro de ellos podemos enmascarar muchos alimentos que les resulten menos apetecibles. Haced la prueba y me vais adelantando la experiencia, ¡que a mi todavía me quedan unos meses por delante! Mientras, recordad que  prepararlos, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 8 hojas de pasta brick
    • 300 gramos de queso para fundir
    • 1 cebolleta pequeña
    • 25 gr de tocino
    • 2 manzanas
    • 1 huevo
    • Mahonesa

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Troceamos el tocino en cubitos pequeñitos y lo doramos en una sartén sin aceite. Le añadimos la manzana pelada  y troceada también en dados pequeñitos junto con la cebolleta picada. Salteamos hasta que la manzana comience a ablandarse y la cebolleta esté tierna. Retiramos a un bol. Mezclamos con el queso cortado en taquitos hasta formar una pasta.

    Paso 2. Extendemos las hojas de pasta brick sobre una superficie limpia.  Colocamos un par de cucharadas de la pasta preparada en el centro y enrollamos como si se tratase de un caramelo atando los extremos con un cordel o con papel de aluminio. Recortamos el sobrante de las pasta por los lados con unas tijeras. Pincelamos con huevo batido.

    Paso 3. Horneamos  los caramelos durante 3-4 minutos, o hasta que estén dorados a unos 200º. Retiramos el cordel antes de servir.

    Paso 4. Acompañaremos con una salsa mahonesa que podemos aderezar con una pizca de curry o azafrán. De guarnición prepararemos una ensaladas de hojas verdes.

    Trucos

    • Si no estamos habituados a usar tocino en la cocina, puedes sustituirlo por unas cuadraditos de bacón pero en ese caso necesitarás añadir un par de cucharadas de aceite para sofreir la cebolla con la manzana.
    • Puedes darles otra forma a la pasta brick cerrándola en forma de saquitos o como rollitos.
  • Tostada de caballa con salsa tártara

    Muchos ya habéis degustado algunas de las salsas que se encuentran en la sección Toma pan y moja. Normalmente me gusta enseñaros las salsas que preparo en casa con sus aplicaciones porque a veces la salsa tiene muy buena pinta pero ¡no sabemos con qué combinarla!

    Hoy me he atrevido con una Salsa Tártara, que es muy sencilla pero que nunca había hecho en casa. Esta salsa me recuerda a la que servían en Inglaterra acompañando al Fish & Chips. Normalmente se combina con pescado pero es cuestión de probarla y decidir con qué os gusta más.

    Con ella he preparado estas Tostadas de Caballa. Tener listas una tostas con unas conservas tan exquisitas como las que vienen del atún, ¡es un acierto 10! además de ser, ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 unidades

    • 1 lata de caballa
    • 4 biscotes o rodajas de pan tostado
    • 2 zanahorias y pepinillos para acompañar

    Ingredientes para la salsa tártara

    • 1 vaso de mahonesa (ver receta de Mahonesa sin Huevo para el verano)
    • 1 cucharada de cebolleta muy picada
    • 1 cucharada de pepinillos muy picados
    • 1 cucharadita de alcaparras muy picadas
    • 1 cucharadita de mostaza
    • 1 cucharadita de zumo de limón
    • 1 cucharadita de perejil picado
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Prepararemos la salsa en un bol mezclando todos los ingredientes con un tenedor.

    Paso 2. Untamos cada panecillo con la salsa tártara. Colocamos encima la caballa.

    Paso 3. Acompañaremos con unas banderillas que prepararemos con trozos de zanahoria y pepinillo.

    Trucos

    • La salsa la podemos conservar durante un par de días en un frasco cerrado siempre y cuando no la hayamos preparado con mahonesa casera con huevo.
    • Puedes servir en un bol la salsa tártara para mojar las banderillas de zanahoria y pepinillo. Puedes usar las Zanahorias Aliñadas que ya preparamos.
  • Mahonesa sin huevo

    Esta variedad de Mahonesa sin Huevo es un imprescindible en mi cocina y una gran aliada del verano. La llevo preparando mucho tiempo y ¡ya era hora de que la compartiera con vosotros!

    Nunca he sido muy fan de la mahonesa envasada porque me resulta muy pesada sin embargo solía tener un frasco para emergencias y cuando no tenía más remedio que usarla, la solía aclarar con un poco de leche para aligerarla un poco. Desde que probé a preparar esta salsa con la receta que os voy a detallar a continuación, os aseguro que no encontraréis un frasco de mahonesa de bote ocupando la puerta de mi frigorífico.

    No sólo no lleva huevo, que es una tranquilidad de cara al calor del verano por todas las precauciones que debemos tener con ellos, sino que nos permite hacer tan poca o mucha cantidad como queramos (usar huevo siempre te condiciona la cantidad a preparar) y además, ¡nunca se corta! Basta con seguir las instrucciones al pie de la letra y tendremos esta salsa lista en un periquete y tan fácil de preparar como ¡Pan Comido!

    Ingredientes para un bol pequeño

    • 1/2 vaso pequeño de leche
    • 1 vaso pequeño de aceite (exactamente doble cantidad que de leche)
    • 1 cucharadita de limón exprimido
    • Sal

    La regla general es doble cantidad de aceite que de leche. Si queremos más cantidad, bastará con incrementar el tamaño del vaso con la medida.

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En un vaso de batidora, añadimos todos los ingredientes.

    Paso 2. Introducimos la batidora apoyando la cuchilla en la base del recipiente y sin levantar del fondo ni moverla, comenzamos a batir hasta que espese. Una vez espesa, levantamos la batidora y realizamos un par de movimientos ascendendes hasta que se forme una crema homogenea. Agregaremos más aceite para una textura más densa.

    Trucos

    • Podemos conservar la salsa en el frigorífico en un frasco cerrado durante tres o cuatro días.
    • Puedes usar tanto aceite de girasol como aceite de oliva. Usando de girasol, obtienes una salsa más clara y ligera.
    • Agrégale un diente de ajo si te gusta darle un toque picante similar al alioli.
  • Aperitivo de Camembert

    Hoy comparto este Aperitivo de Camembert que he sacado de una colección de Telva que me saca de más de un apaño y se llama Cocina Rápida y Sabrosas para mujeres ocupadas. Y es que desde hace casi cuatro semanas, Es Pan Comido cuenta con una boquita chiquitina que alimentar llamada Lola y con una recién nacida en casa, os podéis imaginar que no hay momento de estar desocupada… Además con visitas en casa para conocer al bomboncito, hay que agudizar el ingenio para ofrecerles algo vistoso y sencillo y que una no pierda la fama conseguida de una buena anfitriona.

    El queso Camembert es uno de los quesos franceses más conocidos y no puede faltar en una buena tabla de quesos. Tradicionalmente se producía con leche cruda pero hoy ya muchos se elaboran con leche pasteurizada. Inicialmente era una queso fresco pero fue un sacerdote que en la época de la Revolución pretendía huir de Francia, quien creó un nuevo método de elaboración que lo revestía de una fina corteza para que pudiera viajar bien conservado. Lo mismo ocurrió con la caja de madera, que favorecía su traslado y conservación, con la que ya desde entonces siempre se presenta.

    Aperitivo de queso sencillo donde los haya, estoy segura que hará las delicias de vuestros invitados también. ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 1 queso Camembert entero
    • Una copita de vino dulce
    • 1 diente de ajo
    • Perejil picado
    • 30 gr de almendra troceada
    • Pimienta molida
    • 2 zanahorias

    Cómo lo preparamos

    Paso 1: Cortaremos con un cuchillo afilado la tapa al queso. Lo haremos cuando esté el queso bien frio y así será más fácil sacar la tapa de una sóla pieza.

    Paso 2: Pinchamos con una punta el interior del queso por varios sitios y le inyectamos el vino dulce. Podemos hacerlo con una jeringuilla y aguja gorda. Cortamos el diente de ajo en bastoncitos finos y los pinchamos en el queso. Espolvoreamos con perejil picado, pimienta y las almendras.

    Paso 3: Introducimos en el horno precalentado y lo horneamos a 150º durante 15 minutos aproximadamente o hasta que el interior se funda.

    Paso 4: Lavamos y pelamos las zanahorias. Las cortamos en bastoncitos largos  que nos servirán para mojar en el queso.

    Trucos

    • Lo tomaremos recién hecho para poder untarlo con facilidad.
    • Puedes acompañarlo de otro tipo de verduras crudas (champiñones, apio, hojas de endibia…) o con tostaditas de pan.
    • Si te gusta el queso, no debes dejar de probar estos otros aperitivos hecho con queso: Duo gratinado de Quesos, Crema de Queso con Roquefort y Nueces.
  • Flan de calabacín con Salsa de queso de Mahón

    Con la nostalgia de un verano pasado en la preciosa isla de Menorca, me he decidido a rescatar una receta con reminiscencias veraniegas.  En un restaurante muy singular,   tuve la ocasión de probar una salsa elaborada con queso de Mahón que era una auténtica delicia. La he intentado reproducir en casa de una manera muy sencilla, y el resultado ha sido una salsa riquísima y perfecta para dar un toque especial a muchos platos.

    Este Flan de Calabacín con Salsa de Mahón  no tiene complicación alguna y es una manera muy sana y completa de consumir verdura en casa. Como suelo hacer, os presento las dos opciones de preparación: preparando las verduras de la manera tradicional al fuego y al Baño María en el horno, o la versión exprés, al microondas. Ahora ya que cada uno escoja lo que más le guste.

    Leerla,  prepararla y comerla, es lo único que os queda antes de decir que una vez más, la receta:  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 2 calabacines medianos
    • 1 cebolla
    • 4 huevos
    • 1 bote de leche evaporada  (Ideal Nestle- 410gr.)
    • 1 cucharada sopera de queso rallado
    • Aceite de oliva
    • Sal y nuez  moscada

    Ingredientes para la salsa

    • 100 gr de queso de Mahón semi-curado
    • 100 ml de nata líquida
    • 1 copita de vino blanco
    • Pimienta blanca

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos los calabacines y los laminamos finamente. Podemos pelarlos, según prefiramos. Cortamos la cebolla en juliana también muy finita. Lo pochamos todo en una sartén con una cucharada de aceite hasta que las verduras estén blanditas. También es posible hacer las verduras en el microondas dejándolas el tiempo necesario hasta que estén cocinadas.

    Paso 2. Disponemos la verdura pochada en un molde apto molde apto para horno, que habremos untado con mantequilla. Si el molde es de silicona, no nos hará falta engrasarlo. Si lo hacemos al microondas, lo haremos preferiblemente en un molde redondo con hueco en medio ya que el micro calienta más por los laterales.

    Paso 3. En el vaso de la batidora, batimos los huevos, con la leche. Salpimentamos y añadimos una pizca de nuez moscada, y el queso rallado. Vertemos la mezcla sobre las verduras y mezclamos por un tenedor.

    Paso 4.  Lo coceremos al baño María en el horno durante 40 minutos. Para ello llenaremos la bandeja del horno con agua e introduciremos el molde con el relleno cuando el horno esté caliente a una altura media durante 40 minutos a 180ºC.  En la versión de microondas, lo dejaremos unos 12-15 minutos a potencia máxima. A los 10 minutos, pincharemos con un cuchillo para ver que se está cuajando bien. El cuchillo deberá salir seco.

    Paso 5. Para realizar la salsa, vertemos la nata en un cazo pequeño y ponemos a calentar. Troceamos el queso y lo echamos sobre la nata para que se vaya deshaciendo. Regamos con la copita de vino blanco y espolvoreamos un poco de pimienta blanca.  Dejamos que el alcohol se evapore y la salsa vaya adquiriendo una textura cremosa. Si vemos que queda demasiado espesa, podemos aligerarla con leche.

    Paso 6. Desmoldamos el flan y lo acompañaremos con la salsa de queso por encima.

    Truco

    • La salsa la podemos conservar en un frasco de cristal cerrado durante varios días y calentar en el momento de servir.
    • Puedes sustituir la cebolla por puerro e incluso añadir unas láminas de zanahoria para hacer un flan más completo en vitaminas.

     

  • Dips de queso con tiras de maíz

    Con la cuesta de enero, seguro que muchos de vosotros agradecéis sugerencias para preparar picoteos rápido en casa cuando vienen invitados porque lo que salir fuera a cenar, ¡cada vez hay que pensárselo más! Y es que estos Dips de queso con tiras de maíz son ideales para servir frente al televisor una noche de fútbol.

    Para los que prefieran algo más light, podéis convertir estas salsas en unos dips estupendos para acompañar unos crudités, que son hortalizas crudas cortadas en bastoncitos preferiblemente para poder facilitar untarlas en las diferentes salsas, como la zanahoria, apio, pepino, rabanitos, etc… Además, todo apto para celíacos así que nadie se queda excluído ya que las tiras son de maíz y no tiene gluten. También podéis sustuir las tiras de maíz por unos nachos (tb sin gluten).

    Veréis que rápido y rico resulta este aperitivo, que estoy segura se convertirá en un clásico en vuestras mesas, porque como no… también en esta ocasión ¡Es Pan Comido!

     Ingredientes para  4 personas

    • 1 tarrina de queso cremoso de untar (200 gr)
    • 100 ml de nata líquida para montar
    • 1 lata pequeña de mejillones en escabeche (40 gr)
    • 1/2 lata de anchoas (15 gr)
    • 50 gr  de queso azúl o roquefort
    • Leche entera para aclarar alguna de las salsas si se precisara
    • Tiras de maíz

    Cómo lo preparamos

    Dip de mejillones: En el vaso de la batidora, introducimos 100 gr de crema de queso y el contenido de la lata de mejillones con el líquido de escabeche incluido. Batimos hasta obtener una crema semi- espesa.

    Dip de anchoas: En el vaso de la batidora, introducimos 100 gr de crema de queso y 1/2 lata de anchoas con un poco del aceite. Batimos hasta obtener una crema semi- espesa que seguramente necesitemos aclarar con un chorretón de leche entera para que no quede demasiado espesa.

    Dip de queso azúl: En el vaso de la batidora, introducimos la nata líquida junto con el queso azúl y batimos a máxima potencia hasta que se monte ligeramente. Aclararemos con leche entera si hiciera falta.

    Trucos

    • Sustituye las tiras de maíz por verduritas crudas para mojar en las salsas.  También aligerándo las salsas con un poco de leche, conseguiremos un aliño estupendo para nuestras ensaladas.