Category: Pescado y marisco

  • Ensalada templada de gulas y setas

    Parece que la normalidad ha vuelto a casi todas nuestras vidas y con ello la rutina del día a día… qué hacer para rellenar el tupper de la oficina, qué preparar para una cena en familia sin recurrir a lo básico, cómo improvisar una cena

    La propuesta de hoy es más que sencilla. En línea con las ensaladas veraniegas que os he ido proponiendo, hoy os dejo una un poco más otoñal pero que dado que setas disponemos todo el año, puede prepararse en cualquier época. Sobre las gulas… ¡un as de improvisación para siempre guardarnos en la manga!

    Aprovecho para desearos una feliz “vuelta al cole” y mucho ánimo para recibir esta nueva época del año con optimismo, esperanza y sobretodo muchas ganas de poneros el delantal para cocinar cosas tan ricas como fáciles. Empecemos con esta, que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 200 gr de canónigos
    • 150 gr gulas
    • 100 gr de setas chinas (tipo Shitake)
    • 75 gr de maíz
    • 1 diente de ajo
    • Aceite de oliva virgen
    • Vinagre de módena

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las setas, las secamos con papel de cocina y las laminamos.

    Paso 2. Freímos en una sartén mediana el diente de ajo troceado en un par de cucharadas de aceite. Cuando esté doradito, añadimos las setas y las salteamos hasta que estén tiernas. Añadimos las gulas y  mantenemos en el fuego durante unos minutos para que se mezclen todos los ingredientes.

    Paso 3. Lavamos los canónigos, escurrimos y los disponemos sobre una fuente.

    Paso 4. Con ayuda de un aro de emplatar, hacemos hueco en el centro de la fuente para rellenar el aro con el salteado de gulas y setas. Retiramos el aro. Esparcimos el maíz por encima.

    Paso 5. Aliñamos con aceite de oliva virgen, vinagre y sal.

    Trucos

    • Podemos sustituir los canónigos por cualquier lechuga de hoja verde que nos guste.
    • Si nos gusta el toque picante, podemos añadir una guindilla seca al salteado de setas y retirar antes de servir.
  • Ensalada de salmón y langostinos

    Seguimos en nuestra tónica de convertirnos en unos perfectos anfitriones de una perfecta cena de verano sin muchas complicaciones y esta Ensalada de Salmón y Langostinos es otra muestra de ello.

    Afortunadamente en España disponemos de langostinos todo el año y pese a que como en todo hay muchas calidades, y nuestras costas tienen unas de las mejores, para esta ensalada ¡bien podremos elegir los que más se adapten a nuestros gustos y bolsillos! Ya os he mostrado en alguna ocasión mis adquisiciones gaditanas, ¡los jumbo con los que preparé un arroz de no dejar ni grano!

    Así que añadamos esta receta no sólo a nuestra sección  de menús veraniegos sino también a la de platos Exprés en menos de 20 minutos. Además, hacerlo  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 150gr de canónigos o mezcla de lechugas (1 bolsa)
    • 100 gr de salmón ahumado
    • 250 gr de langostinos frescos enteros
    • 1 cebolleta tierna (opcional)
    • 50 gr de queso parmesano en cuña
    • Aceite de oliva virgen
    • Vinagre
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos la lechuga y la colocamos en el bol donde vayamos a servir la ensalada junto con la cebolleta cortada en aros muy finos.

    Paso 2. En un cazo, ponemos agua calentar con una cucharadita de sal. Cuando rompa a hervir, añadimos los langostinos enteros y lavados y esperamos 3 minutos antes de escurrirlos y ponerlos en un bol con agua fria y hielo para cortar la cocción.  Podemos reservar el agua como base para un caldo.

    Paso 3. Troceamos el salmón ahumado y pelamos los langostinos. Colocamos sobre la lechuga.

    Paso 4. Salpicamos con unas lascas de queso parmesano.

    Paso 5. Aliñamos al gusto en el mismo momento de consumir.

    Trucos

    • Podemos comprar los langostinos ya cocidos o incluso comprarlos congelados y pelados en cuyo caso deberemos cocerlos previamente si estos son crudos tal y como se explica en la receta.
    • Si los compramos crudos y enteros, reservemos el agua de cocerlos para preparar un caldo de marisco para un arroz que resultará exquisito. Podemos congelar esta agua para usarla en el momento que deseemos cocinar el arroz.
    • Podríamos escoger alguno de estos aliños más especiales.
  • Pulpo “a feira”

    Platos gallegos:  Un, Dos, Tres, responda otra vez…. ¡Pulpo! ¿No me digáis que no es uno de los primeros platos que os vienen a la mente cuando se habla de gastronomía gallega?

    Y es que hoy, día de Santiago, patrón de España y de Galicia, no podía menos que homenajear a este Santo con este estupendo plato de Pulpo a feira, plato que no le va a faltar a los numerosos peregrinos que en estas fechas visitan Santiago de Compostela. Aprovecho para enviar mi más sincero pésame a todos los familiares de las víctimas del accidente de tren ocurrido ayer día 24 en las cercanias de Santiago y desearles a los heridos una muy pronta recuperación.

    Se trata de un plato tradicional de la gastronomía gallega, un plato de celebraciones, de ahí su denominación “a feira”, de feria. Es fácil degustarlo en cualquier esquina de España pero personalmente creo que en Galicia tiene un sabor especial. Sin embargo, he de deciros que desde que lo preparo en casa, añoro menos esa delicia gallega.

    Os animo a atreveros a prepararlo en casa porque el resultado es riquísimo. Su preparación, aunque puede resultar algo liosa al principio, es muy sencilla. Eso si, os aconsejo comprar un pulpo grande porque veréis que  aunque en crudo aparenta ser grandísimo, después de su cocción, se reduce a la mitad, y ya que nos ponemos… ¡no nos vamos a quedar cortos! Acompañado de unos cachelos y aliñado con el mejor aceite de oliva que tengáis y un buen pimentón, ¡no va a haber pan que se le resista para pringar! Nuevamente, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 8 personas

    • 1 pulpo crudo  bien hermoso (min 3 kg)
    • 2 patatas gallegas grandes o cachelos
    • 1 hoja de laurel
    • 1 casco de cebolla
    • Pimentón dulce y pimentón picante (opcional)
    • Aceite de oliva virgen
    • Sal gruesa
    • Un par de corchos de vino

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Emplearemos una olla grande y profunda para que quepa el pulpo entero. La llenamos de agua y la ponemos al fuego a hervir junto con un casco de cebolla y la hoja de laurel.

    Paso 2. Enjuagamos el pulpo que habremos congelado con antelación para que no se quede duro. Le damos la vuelta a la cabeza y vaciamos su interior.

    Paso 3. Lavamos las patatas y las pinchamos varias veces con la punta de un cuchillo. Las vamos a cocer en el agua del pulpo por lo que no las pelaremos. Las coceremos enteras con piel. Introducimos una de las patatas en la cabeza del pulpo y así evitaremos que el pulpo flote en la olla.

    Paso 3. Cuando el agua esté hirviendo a borbotones, sumergimos el pulpo en el agua y lo retiramos al instante. Esperamos que el agua vuelva a hervir y repetimos la misma operación. En la tercera zambullida, dejaremos el pulpo en la cazuela y añadiremos la patata restante. También dejaremos flotando un par de corchos de vino (Ver curiosidades sobre la preparación del pulpo) y un chorretón de aceite de oliva.

    Paso 4. El tiempo de cocción dependerá del tamaño del pulpo pero calcularemos unos 20 minutos por cada kilo de pulpo. Normalmente las patatas nos indicarán que el pulpo estará listo ya que si están son grandes, tardarán aproximadamente lo mismo.

    Paso 5. Escurrimos el pulpo y pelamos las patatas con cuidado de no quemarnos ya que la patata mantiene mucho el calor.

    Paso 6. En una fuente, mucho mejor si se trata de los tradicionales platos redondos de madera, dispondremos las patatas cortadas en rodajas y encima el pulpo troceado. Aliñaremos con aceite de oliva virgen y un poco de sal gorda. Espolvorearemos pimentón dulce y si nos gusta, una pizca de pimentón picante.

    Trucos

    • Si no vamos a consumir todo el pulpo, es preferible no trocearlo sino conservar las patas enteras. Éstas las calentaremos sumergiéndolas en el agua sobrante de haber hervido el pulpo durante un par de minutos. Calentar el pulpo en el microondas hace que se vuelva chicloso y en el horno, se puede secar. También nos conviene reservar el agua de cocción si queremos congelar el pulpo ya cocido, y así nos servirá para calentarlo cuando decidamos consumirlo.

     

  • Barquitas de salmón marinado

    ¡Estar más fresco que una lechuga! Esta expresión se dice cuando alguien se encuentra bien descansado y en plena forma para afrontar las labores del día. Y es que la lechuga es sinónimo de frescura… y ojo, que no es lo mismo que decir que alguien es más fresco que una lechuga… que entonces estaríamos hablando de un “caradura”…en fin,  ¡que no os voy a aburrir con mis debates gramaticales por mi condición de filóloga!

    Así que ya que mencionamos comidas fresquitas, os presento estas Barquitas de Salmón Marinado para navegar en nuestros menús veraniegos y sin complicaciones. Se me ocurren infinidad de pasajeros de estas embarcaciones, conservas de pescado, verduras frías, cremas, pero he optado por el salmón marinado para que veáis la multitud de salidas que tiene.

    Su montaje, es más que simple y poca explicación precisa pero allá van los 5 pasos a seguir para que nadie se pierda y no haya excusa para no preparar este plato que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 lechuga alargada
    • 200 gr de salmón marinado
    • 1 tarrina de queso fresco
    • 1 lata de aceitunas negras sin hueso
    • Aceite de oliva virgen
    • Crema balsámica de Módena
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos cada hoja de lechuga bajo el chorro de agua fría y dejamos escurrir.

    Paso 2. Troceamos el salmón marinado, el queso y laminamos las aceitunas.

    Paso 3. Sobre una fuente, colocamos las hojas de lechuga  extendidas y las vamos rellenando.

    Paso 4. Vertemos unas gotas de aceite de oliva sobre cada barquita y espolvoreamos sal.

    Paso 5. Aliñamos con crema balsámica de Módena

     Trucos

    • Podemos emplear salmón ahumado en lugar de marinado.
    • Cualquier queso tierno nos podrá servir para emplear en esta receta.
  • Brochetas de rape y langostinos con salsa de piquillo

    Hemos comprobado que comer rico y sabroso no está reñido con comer sano. Y aquí tenemos otra prueba de ello: Brocheta de rape y langostinos con salsa de piquillo.

    Y acordándome de todos aquellos que por motivo de alguna enfermedad, deben tener especial cuidado en mantener una dieta sana, le dedico este plato a mi padre, que recientemente ha estado hospitalizado y echaba el pobre pestes de la comida del hospital. Según decía él, habían comprado una tonelada de tomate y a todo se lo echaban. Estoy segura que ahora que puede degustar la exquisita comida de mi madre, ¡se va a recuperar muchísimo antes! ¡Aprovecho también para felicitarle por su cumple que fue ayer!

    El rape es un pescado muy apropiado para hacer en brocheta porque no se desmiga. La salsa de piquillo es una combinación estupenda y además muy buena opción para acompañar otros platos.  Resulta sencillísima de hacer y podemos conservarla en un frasco cerrado durante varios días. En definitiva, que en menos de 20 minutos, tenemos este plato que entre todas las cosas, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 rodajas de rape
    • 16 langostinos frescos
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimenta
    • Canónigos para acompañar

    Ingredientes para la salsa de piquillo

    • 1 lata de pimientos del piquillo (150 gr)
    • 4 cucharadas de vino dulce o licor

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Troceamos el rape en trozos pequeños de igual tamaño. Pelamos los langostinos. Montamos las brochetas alternando un trozo de cada. Salpimentamos y reservamos.

    Paso 2. En un vaso alto de batidora, echamos los pimientos del piquillo libres de pepitas y los trituramos hasta obtener una crema. Añadiremos un poco del líquido de la propia lata para aclararlo un poco.

    Paso 3. Vertemos en un cazo pequeño junto con el vino dulce y ponemos a hervir durante unos 5 minutos o hasta que la salsa reduzca.

    Paso 4. En una plancha o parrilla, añadimos unas gotas de aceite de oliva y asaremos las brochetas asegurándonos que el rape está bien cocinado.

    Paso 5. Serviremos sobre una base desalsa de piquillo y unas hojitas verdes para acompañar.

    Trucos

    • Con las cáscaras y cabezas de los langostinos, una hojita de laurel y unos cascos de cebolla, podemos hacer un caldo estupendo para preparar un arroz.
    • En la brocheta podemos también alternar algunas verduras como tomatitos cherry, pimientos, champiñones…
  • Aguacate tropical relleno de salmorejo

    En nuestros paseos tan frecuentes por la gastronomía española y sus exquisitos productos, hoy nos vamos a la Costa Tropical a recolectar estos estupendos aguacates para preparar esta  receta tan vistosa: Aguacate tropical relleno de salmorejo.

    Y es que en las costas de Granada, especialmente Almuñecar– Salobreña y Motril, no sólo podemos disfrutar de unos pueblos encantadores y unas playas de ensueño, sino que podemos degustar algunos de sus frutos más valorados como la chirimoya, el aguacate o el mango. Su microclima no sólo nos permite considerarlo un destino ideal para nuestras vacaciones en cualquier época del año sino que también contribuye  al cultivo de estos productos subtropicales de altísima calidad.

    Ya conocéis mi debilidad por el aguacate y no falta en el recetario de Es Pan Comido. Lo combinamos con un Tartar de Atún, con un Ceviche de Langostinos, en su jugo preparando un guacamole… ¡Ideal en cualquiera de sus presentaciones!

    Esta vez, combinando el aguacate de la costa mediterránea, unas anchoas del Cantábrico y unos jugosos tomates de nuestra huerta para preparar el salmorejo donde mojaremos nuestros pinchitos, conseguimos este sencillo plato con el que triunfaréis más que seguro. ¿Qué más podemos pedir si además ¡Es Pan Comido!?

    Ingredientes para pinchitos para 4 personas

    • 2 aguacates maduros
    • 8 anchoas
    • Sal
    • Canónigos

    Ingredientes para el salmorejo

    • ½ kg tomates rojos muy maduros
    • 100 gr de pan semi-duro, preferiblemente miga (de unos dos días será suficiente)
    • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
    • 1 diente de ajo
    • 1 cucharada de vinagre
    • Sal

    Cómo preparamos los pinchitos

    Paso 1. Partimos los aguacates por la mitad y con ayuda de una cuchara lo sacamos de su piel manteniendo su forma para luego poder trocearlo mejor. Conservamos la piel para servir el salmorejo como si se tratase de un cuenco. Cortamos el aguacate en cubos del mismo tamaño y de la manera más regular posible. Espolvoreamos sal por encima.

    Paso 2. Montamos los pinchitos empleando unos palillos de pinchito alternando trocitos de aguacate con la anchoa enrollada.

    Paso 3. Rellenamos los “cuencos de aguacate” con el salmorejo colocando una capa de canónigos para evitar que se vuelquen. Servimos con los pinchitos para mojar en el salmorejo.

    Cómo  preparamos el salmorejo

    Paso 1. En un bol grande, ponemos el pan cortado en trozos, los tomates troceados, el ajo sin la parte central para que no repita, el aceite, el vinagre y la sal. Dejaremos reposar para que todos los ingredientes empapen bien durante unos 20 minutos.

    Paso 2. Introducimos todos los ingredientes en una batidora de vaso o robot y trituramos durante bastante rato hasta que se haga una crema fina.

    Trucos

    • Prepararemos los pinchitos de aguacate en el último momento porque si no se oxidará poniéndose oscuro.
    • Con los recortes del aguacate, podemos preparar una salsa guacamole o añadirlo a una ensalada. Le exprimimos unas gotitas de limón para conservarlo.
  • Timbal de salmón ahumado

    Por si os parecieron pocas las propuestas de recetas veraniegas, aquí os dejo una receta que os va a encantar, Timbal de salmón ahumado. Fresca y sencilla donde las haya, perfectamente os vale para un entrante delicioso acompañado de unas tostaditas para untar o como primer plato junto con unas hojitas de lechuga.

    La idea del acompañamiento del calabacín laminado la copié de una revista de cocina, de esas que me encanta leer donde me pille, en la consulta del médico, en la peluquería… y como está feo recortarla y la tecnología está de nuestro lado, le hice una foto con el móvil para quedarme con la presentación, porque los ingredientes y la receta, ¡la pongo yo misma!

    Ya hemos hablamos de las sanas propiedades del salmón ahumado, y de lo vistoso que sienta en los platos, incluso el que preparamos en casa en su versión marinada. Y hablando de recetas sanas aprovecho para pediros que por favor votéis este blog como Mejor Blog de Cocina Sana en el concurso que Cidacos ha convocado. Basta con pinchar en este enlace Concurso Cidacos, buscar Es Pan Comido, y simplemente pasar el ratón por las estrellitas para votar. ¡Sólo se tarda 30 segundos y os lo voy a agradecer de todo corazón!

    Y  volviendo a la receta, es que no me digáis que este no es un plato 10, y lo mejor: rápido y simple; en definitiva ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 150 gr de salmón ahumado
    • 1 cebolla tierna pequeña
    • ½ limón
    • 1 calabacín pequeño.
    • 1 cucharita de eneldo picado
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para la vinagreta

    • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
    • 1 cucharada de mostaza en grano
    • 1 cucharada de vinagre de Módena

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Picamos el salmón a cuadraditos con el cuchillo y la cebollita también muy fina. Mezclamos en un bol junto con el limón exprimido, el eneldo picado, sal y pimienta. Dejamos reposar mientras preparamos la guarnición.

    Paso 2. Lavamos el calabacín y lo cortamos en rodajas muy finas. Las pasaremos por una plancha caliente durante unos segundos por cada lado para quitar únicamente el sabor crudo. Lo disponemos en una fuente en la base y salpimentamos.

    Paso 3. Con ayuda de un aro de emplatar, colocamos la preparación de salmón sobre las láminas de calabacín. Apretaremos bien la mezcla para que al levantar el molde, no se desmonte.

    Paso 4. Haremos  la vinagreta batiendo con un tenedor todos los ingredientes y la repartiremos sobre el plato.

    Trucos

    • Por supuesto que podemos sustituir el salmón ahumado por salmón marinado.
    • Si no tenemos aro de emplatar, podemos utilizar un bol o tupper del tamaño que queremos donde prensaremos bien la preparación del salmón antes de darte la vuelta sobre la fuente y retirarlo.
    • Podríamos decorarlo con unas alcaparras que le darán un toque estupendo.
  • Fideos estilo Singapur

    Hace un tiempo os conté algo de mis periplos por Asia y su gastronomía mostrándoos el Arroz “estilo malayo”. Hoy toca unos Fideos estilo Singapur, creo que mucho más conocidos, especialmente por aquellos que frecuentan los restaurantes chinos o asiáticos.

    En los mercados de Singapur te los preparaban al momento. Tenían unas cazuelas enormes con compartimentos individuales para hervir la ración de fideos, y woks para las verduras y carne que escogieras. ¡Era dificilísimo decidirse! Me llamó la atención que ellos los comen a cualquier hora, no era raro que los desayunasen a las 6 de la mañana, o los cenasen a las 6 de la tarde. Los comían en boles pequeños y acercándoselos muchísimo a la boca, con ayuda de palillos, los absorbían a la velocidad de un rayo… ¡llamativo cuanto menos por el ruido que hacían!

    Se pueden preparar con fideos de trigo (noodles) o de arroz. Yo he utilizado estos últimos que ahora es fácil encontrar en tiendas asiáticas (“los chinos”). Son muy finos, se hierven rapidísimo, y resultan más ligeros que los noodles. Con cualquiera de los dos la receta está deliciosa y ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 300 gr de fideos de arroz
    • 300 gr de lomo de cerdo
    • 300 gr de langostinos pelados
    • 1 pimiento verde grande
    • 2 zanahorias
    • 2 cebollas rojas
    • 2 dientes de ajo
    • 100 gr de brotes de soja
    • 1 cucharada de curry
    • Salsa de soja
    • Pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos y picamos todas las verduras en juliana muy finitas.  Cortamos en tiras finas el lomo de cerdo.

    Paso 2. En un wok o en una sartén doraremos la carne y retiramos a un plato.

    Paso 3. En el mismo wok, añadimos otra cucharada de aceite y saltearemos primero los ajos fileteados, después añadimos el pimento, la zanahoria y la cebolla. Por último, los brotes de soja y los langostinos. Salpimentamos. La verdura debe quedar al dente así que no la tendremos demasiado tiempo.

    Paso 4. Espolvoreamos con curry y mezclamos con la carne.

    Paso 5. En una cazuela profunda, herviremos los fideos de arroz siguiendo las instrucciones del fabricante. Al ser unos fideos muy finos, se cocerán en muy poco tiempo. Los escurrimos.

    Paso 6.  Vertemos la pasta en el wok y la mezclamos con el salteado de las verduras, el cerdo y los langostinos. Regamos con salsa de soja al gusto y servimos.

    Trucos

    • Ojo con la cantidad de sal que añadamos a las verduras ya que la soja es muy salada.
    • Podríamos añadir otro tipo de verduras como el calabacín, los champiñones, pimiento rojo.
    • Si nos gusta el toque picante, añadiremos una guindilla cuando salteemos las verduras. La retiraremos al momento de servir.

     

  • Lomos de rodaballo a la plancha

    El rodaballo es un pescado blanco exquisito pero lamentablemente no es un pescado tan asequible como para tomarlo demasiado a menudo, sobretodo porque aunque compres uno bien grande, sabes que sólo vas a comer la mitad, porque se desperdicia más de la mitad entre piel y espinas… ¡una pena!

    Hoy, nos daremos un lujo porque estamos en temporada, que va de marzo a julio, y prepararemos este Rodaballo a la plancha. En pescados tan sabrosos como este, no soy muy partidaria de grandes guisos así que haciéndolo a la plancha, ¡tendremos un plato de primera!

    Investigando sobre este animal, encontré una curiosidad publicada en la Voz de Galicia,  en forma de bonita historia. Resulta que en el 2008, un pescador encontró en el fondo del océano Pacífico, un rodaballo que tenía una carta pegada a las escamas de su piel. Se trataba de una de las cartas que hacía 15 años unas niñas japonesas lanzaron metidas en globos para celebrar el aniversario de su escuela y en la que solicitaban que quien encontrara la carta, se la devolviera. ¡Ni mucho menos se podía imaginar que tendría  que esperar 15 años a su respuesta!

    Así que tenga o no premio en forma de carta nuestro rodaballo, disfrutemos de este plato que además, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 lomos de rodaballo
    • Ajetes verdes
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para la guarnición

    • ½ kg de Champiñones enteros
    • 1 calabacín
    • 1/2 limón

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos los champiñones y les quitamos el sombrero. Los secamos bien para que  no suelten mucha agua. Los colocamos en una fuente apta para horno  y exprimimos el limón para que no se ennegrezcan y salpimentamos. Los horneamos durante unos 10 minutos a 180º a altura media.

    Paso 2. Pelamos el calabacín, lo salpimentamos y cortado en rodajas lo cocemos al microondas durante unos 6-8 minutos o hasta que esté blandito como para poder chafarlo y hacer una pasta con él. Rellenamos los champiñones.

    Paso 3. Una vez rellenos, los terminaremos de asar en el horno durante aproximadamente otros 5 minutos.

    Paso 4. Salpimentamos los lomos de rodaballo por ambos lados y ponemos al fuego una plancha o sartén antiadherente sobre la que verteremos una cucharada de aceite. Cuando el aceite esté caliente, colocamos los lomos de rodaballo primero con la piel para abajo y esperaremos a que se dore. Luego le daremos la vuelta para que se termine de hacer por el otro lado. Escurrimos el exceso de grasa de los lomos y los disponemos sobre la fuente en la que los vayamos a servir.

    Paso 5. Sobre la el propio jugo que ha soltado el pescado, saltearemos los ajetes bien picaditos.

    Paso 6. Servimos los ajetes sobre los lomos y los champiñones.

    Trucos

    • El calabacín, en lugar de hacerlo al microondas, podemos cocerlo en abundante agua hirviendo hasta que esté blandito.
    • Los sombreros de los champiñones nos pueden servir para hacer una tortilla, o rellenar unos calabacines.
  • Lenguado con muselina de langostinos

    Me encanta el lenguado y reconozco que sin grandes preparaciones es como lo prefiero, a la plancha y en su jugo. Como habréis podido observar en mis recetas, no suelo hacer grandes guisos con el pescado porque pienso que muchos de ellos rebosan sabor ellos mismos y por ello no precisan muchos aditivos.

    Sin embargo, he de decir que está combinación de Lenguado con muselina de langostinos excedió mis expectativas. Leí en Gastronomía y Cia la receta de una muselina de ajo, y yo decidí adaptarla añadiéndole el sabor de los langostinos.  La muselina se trata de una especie de mahonesa pero más fina y esponjosa ya que lleva clara a punto de nieve.

    Permite a su vez poder dejar preparado el plato con cierta antelación, al contrario de lo que ocurre con la plancha, que debe ser en el último momento, y si sois muchos en casa, implica que el cocinero se pringue en la cocina en el último momento. Cómo va primero a la plancha, y luego lleva un golpe de horno, que llegue caliente a la mesa va a ser más sencillo.

    Probadlo y me contáis si estáis de acuerdo conmigo con que está para chuparse los dedos y de que además, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 lenguados de ración
    • 200 gr de langostinos pelados frescos
    • 4 dientes de ajo
    • 2 huevos
    • 4 puerros
    • Aceite de oliva
    • Aceite de girasol
    • ¼ limón
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos los puerros para quitarles la tierra y los secamos. Lo cortamos por la mitad a lo largo y luego en varios trozos. Lo asaremos a la plancha unos 4 minutos por cada lado con unas gotas de aceite.

    Paso 2.  Lavamos los lenguados y les quitamos las escamas si tuviese, no la piel.

    Paso 3. Los asaremos en la plancha sobre unas gotas de aceite caliente. Si no son muy gruesos, unos 3 minutos será suficiente porque se van a terminar de hacer en el horno. Salpimentamos.

    Paso 4. En una sartén, ponemos a pochar los ajos troceados en 3 cucharadas de aceite de oliva. Cuando estén blanditos, añadimos los langostinos y los hacemos unos minutos hasta que cojan color. Añadimos sal al gusto. Retiramos los langostinos y el aceite sobrante con los ajos lo ponemos en el vaso de la batidora. Dejamos enfriar unos cuantos minutos.

    Paso 5. Prepararemos la muselina añadiendo al vaso de la batidora sobre el aceite y los ajos, uno de los huevos y la yema del segundo huevo. Exprimimos unas gotas de limón y vertemos un vasito de vino de aceite de girasol. Batimos con la batidora sin mover esta del fondo del vaso y dejamos que emulsione. Una vez emulsionada, ya podemos levantar la batidora del fondo y añadir más aceite si vemos que está demasiado líquida. Vertemos la mezcla en un bol.

    Paso 6. Batimos a punto de nieve la clara del huevo restante. La añadimos al bol de la muselina con movimientos envolventes para que la clara no baje.

    Paso 7. Disponemos los lenguados en una fuente y cubrimos con la muselina. Disponemos los langostinos y el puerro alrededor. Introducimos en el horno con el grill hasta que la muselina se dore.

    Trucos

    • La muselina la podemos conservar en un frasco cerrado un par de días y nos podrá servir para acompañar otro pescado o incluso unas patatas cocidas.
    • Otro tipo de pescado como la merluza o unos lomos de rodaballo, podrían combinar también con la muselina estupendamente.