Blog

  • Bocados de perrito caliente

    Nos volvemos a acordar de los pequeñajos de la casa y de todos los eventos que tienen que celebrar cuando acaba el cole. Estos Bocados de perrito caliente son perfectos para cualquier acontecimiento que se preste. No sólo les van a encantar sino que además pueden ayudar a prepararlos.

    Esta original presentación está inspirada en los Pañuelitos de espárragos de una de las blogueras más famosas de España, Isasaweis. Cómo podéis, estos hot dogs versionados, quedan muy originales  y además resultan más ligeros que los perritos calientes tradicionales que a menudo tienen ¡“demasiado pan y poca chicha”!

    Podemos prepararlos con antelación, dejarlos tostados y en el último momento darles un toque de horno si nos gustan calientes. Para una excursión en el campo, su versión en frio también está riquísima.  Cuando leáis los pasos, también vosotros me diréis, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 10 perritos

    • 10 salchichas
    • 10 rebanadas de pan de molde
    • 5 lonchas de queso de fundir
    • Tomate kétchup y mostaza
    • Cebolla frita

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Le cortamos la corteza al pan y con ayuda de un rodillo, aplastamos cada una de las rebanadas insistentemente hasta que el pan nos quede convertido en una lámina fina. Extendemos sobre ella un poco de tomate y mostaza.

    Paso 2. Partimos las lonchas de fundir por la mitad y las colocamos sobra cada rodaja de pan trasversalmente.

    Paso 3. Sobre el queso colocamos cada salchicha también de extremo a extremo (de punta a punta). Cerramos las otras dos puntas en el centro y pinchamos con un palillo para cerrarlas.

    Paso 4. Colocamos en el grill del horno y dejamos que el pan se tueste.

    Paso 5. Los partiremos por la mitad para que sea más fácil comerlos. Pintamos con más kétchup y mostaza al gusto y espolvoreamos cebolla frita por encima,

    Trucos

    • Es preferible no añadir demasiado queso porque sino en el horno se puede fundir demasiado desparramándose y perdiendo presencia.
  • Fideos estilo Singapur

    Hace un tiempo os conté algo de mis periplos por Asia y su gastronomía mostrándoos el Arroz “estilo malayo”. Hoy toca unos Fideos estilo Singapur, creo que mucho más conocidos, especialmente por aquellos que frecuentan los restaurantes chinos o asiáticos.

    En los mercados de Singapur te los preparaban al momento. Tenían unas cazuelas enormes con compartimentos individuales para hervir la ración de fideos, y woks para las verduras y carne que escogieras. ¡Era dificilísimo decidirse! Me llamó la atención que ellos los comen a cualquier hora, no era raro que los desayunasen a las 6 de la mañana, o los cenasen a las 6 de la tarde. Los comían en boles pequeños y acercándoselos muchísimo a la boca, con ayuda de palillos, los absorbían a la velocidad de un rayo… ¡llamativo cuanto menos por el ruido que hacían!

    Se pueden preparar con fideos de trigo (noodles) o de arroz. Yo he utilizado estos últimos que ahora es fácil encontrar en tiendas asiáticas (“los chinos”). Son muy finos, se hierven rapidísimo, y resultan más ligeros que los noodles. Con cualquiera de los dos la receta está deliciosa y ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 300 gr de fideos de arroz
    • 300 gr de lomo de cerdo
    • 300 gr de langostinos pelados
    • 1 pimiento verde grande
    • 2 zanahorias
    • 2 cebollas rojas
    • 2 dientes de ajo
    • 100 gr de brotes de soja
    • 1 cucharada de curry
    • Salsa de soja
    • Pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos y picamos todas las verduras en juliana muy finitas.  Cortamos en tiras finas el lomo de cerdo.

    Paso 2. En un wok o en una sartén doraremos la carne y retiramos a un plato.

    Paso 3. En el mismo wok, añadimos otra cucharada de aceite y saltearemos primero los ajos fileteados, después añadimos el pimento, la zanahoria y la cebolla. Por último, los brotes de soja y los langostinos. Salpimentamos. La verdura debe quedar al dente así que no la tendremos demasiado tiempo.

    Paso 4. Espolvoreamos con curry y mezclamos con la carne.

    Paso 5. En una cazuela profunda, herviremos los fideos de arroz siguiendo las instrucciones del fabricante. Al ser unos fideos muy finos, se cocerán en muy poco tiempo. Los escurrimos.

    Paso 6.  Vertemos la pasta en el wok y la mezclamos con el salteado de las verduras, el cerdo y los langostinos. Regamos con salsa de soja al gusto y servimos.

    Trucos

    • Ojo con la cantidad de sal que añadamos a las verduras ya que la soja es muy salada.
    • Podríamos añadir otro tipo de verduras como el calabacín, los champiñones, pimiento rojo.
    • Si nos gusta el toque picante, añadiremos una guindilla cuando salteemos las verduras. La retiraremos al momento de servir.

     

  • Huevos tostados

    Tan apetecible como sencilla es esta receta cuya idea cogí de uno de los estupendos recetarios de la revista Telva, fuente de inspiración de muchas de mis recetas. Los he llamado Huevos tostados porque básicamente es eso, unos huevos sobre una tostada, eso sí, no una tostada cualquier, sino untada con sobrasada mallorquina y queso de Mahón, ¿a que todavía suena mejor?

    Esta receta va dedicada a todas aquellas personas que gracias a las recetas de Es Pan Comido, se están aficionando a la cocina. Esta semana precisamente me han escrito dos de ellas y me enorgullece muchísimo ser parte de sus éxitos culinarios. Me hace además enorme ilusión que me escriban para contarme porque me encanta ir poniendo cara a cada uno de los que estáis al otro lado del ordenador, tableta o teléfono móvil, compartiendo mis recetas con vuestras familias y amigos. ¡Es todo un placer! También así me hago una idea de las recetas que más os gustan, o las complicaciones que encontráis, o incluso vuestras propias versiones de las mismas recetas, de manera que así, ¡aprendemos todos!

    Como leeréis a continuación, el ingrediente clave, y no comestible,  para esta presentación, es un cortapastas o aro de emplatar. Ya podéis haceros con unos si es que no lo habéis hecho todavía porque os aseguro que no se van a quedar en el cajón. Os enseño los míos para veáis. Son de acero inoxidable para poder meter en el horno y lavavajillas.

    Y no me enrollo más que lo que vosotros estáis esperando es la receta…  no sólo fácil donde las haya si no que  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 huevos
    • 4 rodajas de pan de molde
    • Sobrasada
    • Queso tierno
    • Unas tiras de pimiento asado para decorar
    • Sal
    • Aceite de oliva

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Con ayuda de un cortapastas redondo, cortamos en círculos las rodajas de pan de molde. Las tostamos en el grill del horno  ligeramente.

    Paso 2. Untamos una capa de sobrasada sobre cada una de ellas.

    Paso 3. También con el cortapastas del mismo tamaño, cortamos círculos con el queso que colocaremos sobre cada tostada y su sobrasada.

    Paso 4. En una sartén antiadherente vertemos una cucharadita de aceite y haremos cada uno de los huevos a la plancha sin terminar de cuajarlo del todo.  Espolvoreamos la sal que precise.

    Paso 5.  Con el cortapastas, dejaremos cada huevo de forma redondeada desechando los bordes y los colocaremos sobre cada tostada.

    Paso 6. Introducimos las tostadas un par de minutos en el grill del horno para que el huevo acabe de cuajarse y la sobrasada y el queso se templen.

    Paso 7. Decoramos con unas tiritas de pimiento rojo.

    Trucos

    • Podemos escoger el tipo de queso que nos guste pero que sea suave para no contraste demasiado con la sobrasada.
    • La sobrasa la podemos sustituir por foie o paté, le daré un toque buenísimo también.
    • Los restos del pan los rallaremos para utilizar para cualquier empanado.
  • Lomos de rodaballo a la plancha

    El rodaballo es un pescado blanco exquisito pero lamentablemente no es un pescado tan asequible como para tomarlo demasiado a menudo, sobretodo porque aunque compres uno bien grande, sabes que sólo vas a comer la mitad, porque se desperdicia más de la mitad entre piel y espinas… ¡una pena!

    Hoy, nos daremos un lujo porque estamos en temporada, que va de marzo a julio, y prepararemos este Rodaballo a la plancha. En pescados tan sabrosos como este, no soy muy partidaria de grandes guisos así que haciéndolo a la plancha, ¡tendremos un plato de primera!

    Investigando sobre este animal, encontré una curiosidad publicada en la Voz de Galicia,  en forma de bonita historia. Resulta que en el 2008, un pescador encontró en el fondo del océano Pacífico, un rodaballo que tenía una carta pegada a las escamas de su piel. Se trataba de una de las cartas que hacía 15 años unas niñas japonesas lanzaron metidas en globos para celebrar el aniversario de su escuela y en la que solicitaban que quien encontrara la carta, se la devolviera. ¡Ni mucho menos se podía imaginar que tendría  que esperar 15 años a su respuesta!

    Así que tenga o no premio en forma de carta nuestro rodaballo, disfrutemos de este plato que además, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 lomos de rodaballo
    • Ajetes verdes
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para la guarnición

    • ½ kg de Champiñones enteros
    • 1 calabacín
    • 1/2 limón

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos los champiñones y les quitamos el sombrero. Los secamos bien para que  no suelten mucha agua. Los colocamos en una fuente apta para horno  y exprimimos el limón para que no se ennegrezcan y salpimentamos. Los horneamos durante unos 10 minutos a 180º a altura media.

    Paso 2. Pelamos el calabacín, lo salpimentamos y cortado en rodajas lo cocemos al microondas durante unos 6-8 minutos o hasta que esté blandito como para poder chafarlo y hacer una pasta con él. Rellenamos los champiñones.

    Paso 3. Una vez rellenos, los terminaremos de asar en el horno durante aproximadamente otros 5 minutos.

    Paso 4. Salpimentamos los lomos de rodaballo por ambos lados y ponemos al fuego una plancha o sartén antiadherente sobre la que verteremos una cucharada de aceite. Cuando el aceite esté caliente, colocamos los lomos de rodaballo primero con la piel para abajo y esperaremos a que se dore. Luego le daremos la vuelta para que se termine de hacer por el otro lado. Escurrimos el exceso de grasa de los lomos y los disponemos sobre la fuente en la que los vayamos a servir.

    Paso 5. Sobre la el propio jugo que ha soltado el pescado, saltearemos los ajetes bien picaditos.

    Paso 6. Servimos los ajetes sobre los lomos y los champiñones.

    Trucos

    • El calabacín, en lugar de hacerlo al microondas, podemos cocerlo en abundante agua hirviendo hasta que esté blandito.
    • Los sombreros de los champiñones nos pueden servir para hacer una tortilla, o rellenar unos calabacines.
  • Operación Bikini

    “Lo único que no engorda es lo que se queda en el plato”. ¿Quién no ha escuchado esa frase sobre todo cuando nos encontramos cara a cara con la Operación Bikini? El calorcito ha llegado de repente, y con él toca ponerse la ropa que hace por lo menos nueve meses que no nos ponemos y… ¡susto! ¡no me entra!

    Así es como comenzaba el  monográfico Operación Bikini que se publicó el año pasado por estas fechas y que bien viene recordar este año pues supongo que la historia se repite y el volvemos al “pero si yo el año pasado entraba en estos pantalones…”

    Es cuando nos entran los remordimientos por los excesos cometidos durante el invierno, que pasaban desapercibidos con la ropa oscura y gruesa. Entonces nos empezamos a plantear que tenemos que cambiar nuestros hábitos, hacer más deporte y, cómo no, cambiar a una alimentación más sana y saludable.

    Ya sabéis que Es Pan Comido invita a una dieta saludable y  su recetario  recoge  nuevas  aportaciones que  pueden localizarse en la sección Ligero pero sabroso. Vamos con un recordatorio de pautas “pre-veraniegas”, y una selección de recetas ideales para conseguirlo.

    Según el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra dieta, en su acepción coloquial, significa privación completa de comer; y para todos nosotros es sinónimo de aburrimiento, sufrimiento, culpabilidad a la hora de sucumbir a un capricho…  Sin embargo,  dieta debería significar elegir aquellos alimentos  que nos mantendrán sanos, estimularán nuestra energía y mejorarán nuestro aspecto. Es por ello que el sentido común y la moderación serán las bases de nuestra “Operación Bikini”.

    Empezare listando los 10 mandamientos de una dieta saludable:

    1. Hacer las 5 comidas al día: tres principales y dos tentempiés.
    2. Beber dos litros de agua al día. Lo podemos hacer en forma de infusiones si lo preferimos. Evitaremos los refrescos: ¡¡una lata de Coca-Cola tiene aproximadamente 24 cucharadas de azúcar!!
    3. Reducir las grasas.  ¡Fuera la bollería industrial!
    4. Tomar lácteos  siempre descremados. Ojo con el queso, elegiremos uno bajo en grasa ó  0%.
    5. Cocinar de la manera más sana posible. Un buen pescado o una carne, puede resulta igual de rico cocinándolo a la plancha, y aderezándolo con alguna especias. Eliminaremos los empanados y rebozados.

         6. Utilizar aceite de oliva ya que es el más digerible de cualquier grasa animal o vegetal. Evitaremos las salsas para aliñar las ensaladas, usando nuestro oro líquido que es   un auténtico manjar.

         7. Organizar los menús centrándose en la variedad y no en la cantidad.

        8. Comer lentamente y masticar los alimentos para que aumente la sensación de saciedad. No podemos olvidar que la comida es un acto social y debemos disfrutar de ello preparándonos unos vistosos platos y tomándonos el tiempo para saborearlos. ¡Prohibidas las comidas de pie frente al frigorífico!

         9. Llevar preparadas las raciones desde la cocina para evitar comer más de lo planeado.

     10. Hacer ejercicio, aunque sólo sea prescindiendo del coche en los trayectos cortos o subiendo las escaleras andando. Bailar también es un ejercicio sanísimo. Son pequeños gestos que nos harán sentirnos más ágiles y ligeros.

        Y como de comida y recetas se trata este  blog, vamos a centrarnos en los alimentos que debemos incluir en nuestras cinco comidas al día.

    • Desayuno: Debe ser fuerte, produciendo un 20-25 % del aporte calórico diario. Consumiremos por ejemplo:
      • Fruta: ¿Sabías que las que menos calorías tienen, en este orden, son: sandía, fresa,  naranja,  melocotón, mandarina,  ciruela, pera y kiwi?
      • Leche o yogur descremado con unos cereales bajos en grasa y ricos en fibra.
      • Desayuno salado: una tostada de pan integral con aceite de oliva acompañada de fiambre bajo en grasa, tipo pavo o jamón.
      • Desayuno dulce: ¿qué tal repostería ligera hecha en casa?

    • Comida del medio día: Normalmente es a la que dedicamos más tiempo.  Las cantidades dependerán de la edad y la actividad.  Varios ejemplos:
      • De primero: verduras frescas cocinadas al vapor o hervidas y aliñadas con un chorrito de aceite de oliva. Dos días en semana podremos consumir pasta, legumbre o arroz, ricos en hidratos de carbono.
      • Si de segundo optamos por la carne, elegiremos pavo o pollo,  siendo el primero la carne que menos calorías y proteínas tiene de todas, seguida por el pollo o el conejo. De consumir cerdo o ternera, escogeremos  las partes con menos grasa como el solomillo o el lomo. Eso sí, todas las cocinaremos  a la plancha, asada o hervida.

      • Si consumimos pescado, tendremos una gran variedad en nuestros menús: blanco (merluza, rape, lenguado, bacalao, gallo…), azul (atún, salmón, sardinas), todo tipo de marisco. Todos ellos son muy fáciles de preparar a la plancha, cocidos ó  en papillote que es una opción muy sencilla y sabrosa ya que se cocina con su propio jugo.
      • Evitaremos la fruta en la comida principal ya que su contenido en glucosa se absorbe más rápido cuando se ha consumido junto con otros alimentos.

    • Cena: Debe ser ligera y realizarla al menos dos horas antes de acostarse, ya que por la noche el metabolismo se ralentiza y las grasas se acumulan más fácilmente. Es por ello que debemos escoger alimentos bajos en calorías y de absorción rápida. Prescindiremos de los hidratos de carbono, pastas y arroz, que no cumplen estos requisitos. Algunas sugerencias para cenas ligeras:
      • Verduras al vapor, a la plancha o en crema, sustituyendo la nata por leche desnatada.
      • El gran aliado del verano español: el gazpacho, pero reduciendo al mínimo el contenido de pan y controlando la cantidad de aceite. Un vaso de gazpacho resulta  muy ligero, hidratante y contiene un alto porcentaje de vitaminas.
      • Huevos, en forma de tortilla, revueltos,  al horno o escalfados.
      • Pescados a la plancha,  al vapor o incluso al microondas.
      • Ensaladas aliñadas con aceite de oliva. Las de tomate resultan excelentes por su bajo contenido en calorías.
      • Conservas al natural (mejillones, berberechos, atún). Son una opción estupenda para una cena improvisada.

    Tentempiés de media mañana y merienda: Deben consistir en un paréntesis para recargar energía y calmar el apetito, y así se evitará llegar a la comida principal con un hambre desorbitada.

     

     

    Sugiero:

    • Un vaso de leche desnatada con 3 ó 4 galletas María.
      • Verduras frescas que podemos tener cortadas en bastoncitos,  ideales para picar, como la zanahoria, el tomate, el pepino y, por supuesto, los pepinillos en vinagre.
      • Queso fresco 0% y fiambre de pavo.
      • Yogur desnatado.
      • Una pieza de fruta.

    Para finalizar, incluyo un cuadro muy gráfico sobre el contenido calórico de los alimentos principales que conviene echar mano de vez en cuando:

    Fuente: http://fisica25bbloggeer.blogspot.com.es/

    Veréis que seguir una dieta sana y equilibrada no tiene por qué resultar monótono y aburrido. Deseo que con estas aportaciones la Operación Bikini sea más llevadera y, por supuesto, como todas las demás propuestas ¡Es Pan Comido!

  • Pastel de cerezas

    Llega la época de cerezas y tenemos unas preciosidades en el mercado. El año pasado preparamos un sorbete ligero y muy socorrido, ideal para merendar. Hoy vamos con este Pastel de Cerezas, un poquito menos light, pero delicioso para los amantes de esta fruta.

    La base de la tarta es lo que yo llamo “receta de aprovechamiento”, es decir, algún resto de esos que están por la despensa y que nunca les das salida, ¡allá van! Esto les ocurrió a unos bizcochos, concretamente unos mostachones de Utrera, que a esas alturas, ¡sólo podían sobrevivir tras una buena reanimación! Hidratados con un rico licor hicieron una combinación ideal como pie de este pastel.

    Prepararla, es más que sencilla, además, ¡sin horno! El único peligro está en resistirse a no comerse  las cerezas mientras uno la prepara, el resto ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 400 gr de cerezas + cerezas para decorar
    • 200 ml de nata líquida para montar
    • 75-100 gr de azúcar (depende de lo dulce que estén las cerezas y lo golosos que seáis)
    • Zumo de ½ limón
    • 3 láminas de gelatina
    • 1 copita de licor o vino dulce + 2 cucharadas de agua
    • 10-12 Bizcochos de soletilla

    Ingredientes para el glaseado de mermelada de fresa

    • ½ frasco de mermelada de fresa
    • ½ copita de coñac o zumo de ½ limón
    • 1 cucharada de azúcar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las cerezas y abriéndolas por un ladito con la punta de un cuchillo, les quitamos el hueso pero manteniéndolas enteras.

    Paso 2. Preparamos la base sobre un molde desmontable preferiblemente para después servirlo mejor. Cubrimos toda la base con los bizcochos que rociaremos con la mezcla del licor con las dos cucharadas de agua.

    Paso 3. En un cazo, ponemos la nata líquida con el azúcar a calentar.

    Paso 4. Hidratamos las láminas de gelatina en agua templada y cuando estén blandas, las disolvemos en el zumo de limón. Vertemos en el cazo con la nata y removemos con unas varillas. Cuando la mezcla esté homogénea, le añadimos las cerezas y antes de que comience a hervir, retiramos la mezcla del fuego.

    Paso 5. Vertemos sobre la base esparciendo las cerezas por toda la superficie y dejamos enfriar durante al menos 4 horas o hasta que endurezca.

    Paso 6. Para hacer el glaseado, calentaremos la mermelada con el coñac o el zumo de limón y el azúcar. Cuando esté templado, lo pasamos por el colador y lo vertemos sobre la tarta fría.

    Trucos

    • Si queremos darle un poco de color a la crema, podemos triturar unas cuantas cerezas y añadirlas a la mezcla de la nata.
    • La base puede ser de galletas, tal y como se explica en la receta de Tarta de Queso y Fresas.
    • Otra manera de hidratar los bizcochos, especialmente si hay niños entre los comensales, es con un poco de leche templada.
  • Tallarines con salsa de tomate y anchoas

    Nos trasladamos al plató de MasterChef porque ¡hoy he recibido en mi casa los ingredientes de La Caja Misteriosa, cortesía de El Corte Inglés! Así que frente a la tensión y estrés de cocinar bajo la atenta mirada de cámaras y jurado, he podido cocinarlo en mi casa, cervecita en mano, que es ¡como a mí más me gusta!

    Así que aprovecho para compartirla con vosotros y que todos podamos ver el programa desde nuestros sofás con un plato de pasta como este, Es Pan Comido, y comentar nuestras impresiones en vivo a través de Twitter  #masterchef10 @masterchef_es @elcorteingles. ¡Os espero!

     Reconozco que lo que más envidia me da del programa, es tener a su disposición tal variedad y calidad de ingredientes. ¡Lo que daría yo por tener una despensa de esas dimensiones y categoría! Creo que me perdería entre tantas delicias y no tendría muy claro lo que cocinar.

     Hoy me lo han puesto fácil, el objetivo era preparar estos Tallarines con salsa de tomate y anchoas  y la combinación resulta sabrosísima y deliciosa, ¡y en menos de 20 minutos! Ya habíamos  preparado pasta en más ocasiones: Espaguetis con gulas y vieiras, Caracolas rellenas de crujiente de jamón ibérico, Lasaña enrollada con espinacas e incluso Pasta fresca con ajetes y gambas pero nos faltaban esta combinación. Y como no, en línea con todas las recetas, no sólo sencillísima de preparar sino que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 400 gr de tallarines
    • 2 latas de anchoas (2 x 50 gr)
    • 2 tomates naturales
    • 3 cucharadas de tomate concentrado
    • 100 gr  de aceitunas sin hueso
    • 1 taza de caldo de verduras
    • 1 copita de vino blanco
    • Queso parmesano
    • Orégano
    • Albahaca
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

     Cómo lo preparamos

     Paso 1. Ponemos a hervir abundante agua con un poco de sal y una cucharada de aceite. Cocemos la pasta durante el tiempo que indiquen las instrucciones del envase.

    Paso 2. En una sartén, calentamos un par de cucharadas de aceite a las que añadimos el tomate fresco troceado sin piel. Dejamos que se ponche junto con las 3 cucharadas de tomate concentrado.  Añadimos las aceitunas picaditas junto con el caldo de verduras y una copita de vino blanco  y dejamos hervir durante unos 5 minutos. Por último, añadimos a la mezcla las anchoas troceadas.

    Paso 3. Mezclamos la pasta escurrida con la salsa. Sazonamos con orégano, albahaca y pimienta y espolvoreamos queso parmesano en polvo.

    Trucos

    • Podremos escoger el tipo de pasta que prefiramos.
    • Añadir unas verduras a la salsa de tomate como unos espárragos, calabacín laminado, champiñones o berenjenas le pueden dar un sabor estupendo a este plato.
  • Caracolas de morcilla con mermelada de piquillo y huevo de codorniz

    Hoy nos vamos de tapas ya que estas Caracolas de morcilla con mermelada de piquillo y huevo de codorniz poché participo en el concurso organizado por el blog “Pinchos y Canapés” patrocinado por Embutidos Ríos y la colaboración del Hotel Grupo Don Pablo.

    No es la primera vez que empleo morcilla de Burgos en mis recetas y es que nunca falla. A los 8 años viví un año en la capital burgalesa y desde entonces, tengo tan buenos recuerdos de ella, que no falta en mis recetas. Hemos preparado unos Nidos de morcilla dulce que algunos habéis reproducido incluso “en forma de corazón”, y han sido muy exitosos. También unos Saquitos de morcilla que incluso fueron premio en el concurso La receta del Mes de Madera de Chef. Espero que estas caracolas, corran tanta suerte.

    Os invito a prepararlas en casa, incluso versionadas porque las tapas están todas abiertas a la imaginación de cada uno. Yo me suelo fijar en todas las que veo por los bares y aunque luego me olvido de lo que llevaban, ¡intento prepararlas en casa con un toque de improvisación! Las que hoy nos ocupan, como no, ¡Son Pan Comido!

    Ingredientes para 12 caracolas

    • 1 morcilla de Burgos
    • ½ puerro
    • ½ manzana
    • 12 obleas de empanadilla
    • 12 huevos de codorniz
    • Sal
    • Aceite

    Ingredientes para la mermelada de piquillo

    • 400 gr de pimientos del piquillo en lata
    • 200 gr de azúcar
    • 100 ml de vinagre blanco

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Hacemos la base de las caracolas con ayuda de unos moldes de cartón que haremos en plan casero cortando unos círculos de cartulina que cortaremos por la mitad y pegándolos en forma de cucurucho con cinta adhesiva. Con los propios papeles separadores de las empanadillas, forraremos cada cucurucho y sobre él, colocamos la oblea pegando los extremos que mojaremos con un poco de agua.

    Paso 2. Introducimos en el horno precalentado a 180º durante 10 minutos o hasta que estén endurecidos. Una vez fuera del horno, desmoldamos con cuidado despegando el papel si se hubiera pegado y reservamos.

    Paso 3. Picamos el puerro y la manzana bien chiquititos  y los pochamos en una sartén con una cucharada de aceite hasta que estén transparentes. Añadimos la morcilla desmigada y salteamos todos los ingredientes durante unos 4 minutos.

    Paso 4. Para hacer la mermelada, pondremos en un cazo a hervir a fuego medio los pimientos del piquillo muy troceados con el azúcar y el vinagre. Removeremos de vez en cuando para mezclar todos los ingredientes. Veremos que el azúcar comenzará a caramelizarse y la mezcla a espesarse y adquirir textura de mermelada. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.

    Paso 5. Los huevos de codorniz los prepararemos poché aunque si preferimos, podemos freírlos. Para ello, emplearemos unas tacitas pequeñas sobre las que pondremos papel film de un tamaño suficiente como para poder cubrir el huevo y cerrar en forma de saquito. Lo ahuecaremos en la base del vaso. Añadimos unas gotas de aceite en la parte inferior y cascamos el huevo con ayuda de un cuchillo ya que tienen la cáscara más dura que un huevo de gallina. Añadimos una pizca de sal y  cerramos cada bolsita improvisada con un nudo.

    Paso 6. En un cazo amplio, ponemos agua a hervir y cuando esta hierva a borbotones, colocamos los saquitos que dejaremos en el agua durante un minuto y medio.

    Paso 7. Montaremos las caracolas rellenándolas primero con la morcilla, sobre ella, el huevo de codorniz y sobre este, la mermelada de piquillo.

    Trucos

    • Podremos utilizar tanto morcilla de arroz como de cebolla.
    • Las caracolas no las rellenaremos hasta el momento de consumirlas o la masa se reblandecerá. Las obleas horneadas las podemos conservar varios días en una lata.
    • La mermelada de piquillo podrá guardarse en el frigorífico en un frasco cerrado durante al menos una semana.

     

  • Risotto de espárragos verdes y setas

    Hoy nos vamos a Italia, y no precisamente a probar un plato de pasta, que de esos ya tenemos bastantes, sino a por un Risotto de espárragos y setas, que está para no dejar ni un grano. Y es que cuando como arroz, yo tengo la costumbre de pinchar con el tenedor cada uno de los granos del plato y no dejar ni uno a salvo, y la gente que no me conoce, piensa que me he quedado con hambre porque ¡sólo me queda comerme el plato! ¡Manías…!

    Reconozco que como cocinera aficionada que soy, me ha costado cogerle el punto al risotto. No conseguía que me quedara cremoso pero no pastoso. Ha sido una labor de investigación y de prueba y error conseguirlo pero os aseguro que el resultado final ha merecido la pena.

    Leed la receta con atención y veréis como con ciertos trucos, como el de añadir el caldo poco a poco y muy caliente, conseguiréis la textura ideal. Prepararlo con espárragos y setas es sólo una de tantas opciones. Aprovechad los productos frescos de temporada y veréis que el resto, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 300 gr de arroz de grano redondo
    • 1 manojo de espárragos verdes
    • 300 gr de setas shiitake
    • ½ cebolla
    • 1 diente de ajo
    • 1 copita de vino blanco
    • 700 ml de caldo de verduras
    • 100 gr de queso parmesano
    • 2 cucharadas de nata líquida
    • 1 nuez de mantequilla
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos muy bien espárragos verdes y les cortamos la parte áspera del tallo. Hacemos lo mismo con las setas. Troceamos. Reservaremos las yemas de los espárragos para añadir como decoración final.

    Paso 2. Emplearemos una cazuela amplia y plana. Cubrimos la base con una fina capa de aceite y rehogaremos la cebolla con el ajo bien troceado.  Cuando estén casi transparentes, añadimos los espárragos y dejamos a fuego medio que se vayan ablandando.

    Paso 3. Por último, añadimos las setas ya que tardarán menos en hacerse.

    Paso 4. Una vez mezclados todos los ingredientes, añadiremos el arroz y removemos para que se impregne bien de todos los sabores. Le añadimos la copita de vino y esperamos a que se evapore. Salpimentamos.

    Paso 5.  Iremos añadiendo el caldo bien caliente por tazas y poco a poco. Hasta que no se haya evaporado la primera taza, no echaremos la siguiente. Iremos removiendo al mismo tiempo con una pala de madera.

    Paso 6. Una vez que el agua se haya evaporado y el arroz esté “al dente”, no excesivamente blando, le añadiremos la nata líquida junto con la mantequilla y el queso parmesano rallado. Removemos hasta obtener un arroz cremoso.

    Paso 7. Decoramos con las puntas de espárragos que habremos salteado en una sartén a parte y consumiremos al momento.

    Trucos

    • Es preferible rallar el queso parmesano nosotros mismos porque tendrá mucho más aroma.
    • Podréis usar el tipo de setas que más os guste. Yo prefiero unas setas que tengan un sabor intenso así como una textura más carnosa.
  • Pizza de longaniza de Aragón

    El reto del concurso en el cual esta pizza participa, estaba en crear una pizza sabrosa y novedosa. Y como más que sabrosa está la longaniza de Aragón, he decidido  utilizarla como ingrediente principal y así presentaros está Pizza de Longaniza de Aragón, dedicándosela con todo el cariño a mi familia de Huesca.

    La longaniza de Aragón es uno de los embutidos más tradicionales de la tierra.  Está elaborada con carne de cerdo picada (con un mínimo de 70% de magro y panceta, y un máximo de 30% de tocino), condimentada, amasada, embutida en tripa natural de cerdo y sometida a maduración y secado que le dan un sabor, color y forma muy característica. Su presentación debe tener como mínimo 20-70 cm de largura y con forma de herradura. Recién comprada, su textura es tierna y suave y resulta riquísima a la plancha o guisada. Cuando empieza a secarse y por lo tanto, endurecerse, cortada en taquitos y acompañada de pan de pueblo, es una merienda exquisita.

    Todo el mimo y cuidado en su preparación, hacen de este embutido una delicia al paladar y no deja indiferente a todo el que lo prueba, y repite, ¡os lo aseguro! Combinado con productos italianos como la mozzarella di Bufala, hacen de está pizza un auténtico manjar aragonés-italiano. Hacerla y degustarla, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 265 gr de harina de trigo
    • 165 gr de agua templada
    • 25 gr de levadura fresca (se vende prensada y refrigerada en forma de cuadraditos)
    • 1 pizca de sal
    • 1 cucharadita de azúcar

    Ingredientes para el relleno

    • Longaniza de Aragón
    • Aceitunas negras
    • 150 gr de mozzarella rallada
    • 100 gr de mozzarella di Bufala
    • Salsa de tomate
    • Orégano
    • 1 pimienta cayena pequeña.
    • Queso parmesano

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En un bol grande, mezclamos el agua con la levadura desmenuzada, dos cucharadas de harina y la sal. Dejamos reposar 10 minutos para que fermente, por lo que veremos como burbujitas en la masa.

    Paso 2. Pasados los 10 minutos, empezamos a añadir la harina removiendo con una cucharada de madera hasta formar una bola que se despegue de los bordes del recipiente. No hará falta emplear toda la harina para formar la bola ya que la sobrante la usaremos para amasarla.

    Paso 3. Espolvoreamos con harina la encimera donde vayamos a trabajar y volcamos la masa encima. Nos enharinamos las manos y empezamos a amasarla añadiendo la harina restante poco a poco. En unos 5 minutos de estar amasándola, habremos conseguido una bola compacta que no se nos pegará a las manos. Si es así,  la masa estará lista para dejarla reposar.

    Paso 4. Cubrimos la bola con un paño limpio y húmedo y dejamos reposar en un lugar cálido durante al menos 30 minutos. Veremos que la bola ha aumentado de tamaño y será más maleable.

    Paso 5. Estiramos con ayuda de un rodillo o una botella a la que pondremos harina para que no se pegue la masa y la disponemos  sobre papel de horno en la fuente del horno con la forma y el grosor que deseemos. Con el horno precalentado, introducimos la masa durante 5 minutos para que se vaya horneando mientras vamos preparando el relleno.

    Paso 6. Le quitamos la piel a la longaniza y la cortamos en rodajas finas. Con ayuda de un cortapastas, hacemos finos círculos con la mozzarella di Bufala. Trocemos las aceitunas.

    Paso 7. Cubrimos la base con salsa de tomate y la mozzarella rallada. Sobre esta, disponemos la longaniza, el queso y las aceitunas. Espolvoreamos orégano y la pimienta cayena machacada con los dedos.

    Paso 8. Introducimos en el horno a altura media a 180º durante unos 15 minutos o hasta que veamos que la masa está cocinada lo cual dependerá del grosor que le hayamos dado. Espolvoreamos queso parmesano al sacarla del horno si deseamos.

    Trucos

    • La masa de la pizza la podemos congelar bien con la forma hecha o en una bola envuelta en papel de plástico. Bastará descongelarla una hora antes, enharinarla y estirarla al gusto.
    • Para obtener una masa de pizza crujiente, será preferible cocerla sobre la rejilla del horno.