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  • Rape con piñones

    Han vuelto los propósitos de cuidarse de cara al verano, “parece” que empieza el buen tiempo y este invita a optar por platos menos contundentes y calóricos y sustituirlos por platos más ligeros. Este Rape con piñones cumple con estos requisitos y su preparación es bien sencilla.

    El rape es un pescado muy sabroso y valorado. Puesto que tiene una cabeza tan grande y una cola más estrecha en forma de cono, la parte útil para consumir se ve reducida. Por ello conviene comprarlo entero y aprovechar  su cabeza, espinas y piel para hacer un fondo de pescado excelente. En Asturias se le llama Pixín y en otros lugares, pez sapo o pejesapo por su similud con el animal.

    En invierno me gusta prepararlo a la gallega porque guisado le da un sabor a las patatas inigualable. A la plancha es igualmente sabroso pero teneís que tener en cuenta que su tamaño se ve reducido con el calor así que ojo con las raciones que pueden resultar engañosas y parece que cocinas un rape ¡y sale la mitad! Aprovechad que abril y mayo es su mejor temporada y por lo tanto, más asequible. Con este plato sencillo y ligero, no me queda otra cosa que decir que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 600 gr de rape cortado en rodajas y sin piel
    • 2 puñados de piñones
    • 2 cucharadas de perejil
    • 500 gr de espinacas
    • 4 cucharadas de mostaza (sin gluten para celíacos)
    • 2 dientes de ajo
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta
    • Pimienta cayena

     Paso 1. Lavamos bien las espinacas y las escurrimos. En una sarten amplia, freímos los dientes de ajo en un par de cucharadas de aceite y vamos añadiendo las hojas de espinacas en puñados. No meteremos el siguiente puñado hasta que el anterior este mustio. Salpimentamos y por último añadimos las cucharadas de mostaza.

    Paso 2. Lavamos y secamos con papel de cocina las rodajas de rape. Las haremos en una plancha antiaderente durante unos 4 minutos por cada lado en unas gotitas de aceite. Salpimentamos y retiramos del fuego.

    Paso 3. En la misma sartén que hemos hecho el rape, salteamos los piñones junto con la pimienta cayena  en una cucharada de aceite junto con el perejil picado.

    Paso 4. Emplatamos colocando las espinacas junto con el rape y por encima el salteado de piñones. Decoramos con mostaza si nos gusta.

     Trucos

    • Puedes usar de acompañamiento espinacas congeladas que coceras al microondas para evitar que cojan excesiva agua. Después debes escurrirlas bien antes de saltearlas en la sarten.
    • El mismo plato lo puedes preparar sustituyendo el rape por unas rodajas de merluza o de atún.

  • “Doble hojas” de hojaldre con fresas y kiwi

    Estamos en plena época de la fresa y tenemos que aprovechar no sólo su buen precio, sino  su excelente sabor, sus sanísimas propiedades y el bajísimo contenido en calorías. Tenemos ya algunas recetas de fresas de la primavera pasada como los Chupitos de Fresas con yogur y polvo de galleta que tan resultones fueron para muchos de vosotros  y el Helado de fresas y leche que es muy nutritivo y fresquito.

    La receta de hoy es un poco más calórica porque lleva nata montada y hojaldre pero ¡un día es un día! y tendréis que reconocer, que el resultado, ¡merece la pena! Se trata de “Doble Hojas” de hojaldre con fresas y kiwi. He combinado las fresas con el kiwi que prácticamente lo encontramos en la frutería durante todo el año. Esta fruta es una de las que mayor contenido de vitamina C tiene de todas y prácticamente, consumiendo uno al día, ingerimos la cantidad de vitamina C diaria recomendada.

    Aquí os dejo la idea… como veis no le pude poner el apelativo de “milhojas” pero vosotros lo podéis preparar al gusto, tanto en cantidad de hojaldre, como en forma del corte, o en frutas. Fácil, es poco, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 plancha de hojaldre previamente estirada
    • 250 ml de nata para montar
    • 4 cucharadas de azúcar
    • ½ kg de fresas
    • 2 kiwis

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Estiramos la plancha de hojaldre y con ayuda de un corta-pastas o utilizando  como plantilla un platito de taza de café, cortamos círculos para la base del “doble hojas”. Repetimos la operación recortando unos redondos de hojaldre de tamaño más pequeño.

    Paso 2. Colocamos los círculos de hojaldre en la bandeja del horno y sobre papel de horno. Pinchamos con un tenedor toda la superficie del hojaldre. Tapamos con otro papel de horno y colocamos peso encima para evitar que se infle. Puedes poner encima otra bandeja de horno o una fuente.

    Paso 3. Introducimos en el horno precalentado y dejaremos que se haga durante unos 15 minutos a 200º. Dejamos enfriar.

    Paso 4. Montamos la nata con las varillas eléctricas junto con el azúcar.

    Paso 5. Lavamos y troceamos las fresas y el kiwi.

    Paso 6. Montamos los “doblehojas” colocando la capa de mayor tamaño en la parte inferior. La cubrimos con la nata y colocamos las fresas ordenadamente. Tapamos con la otra capa de hojaldre, volvemos a cubrir con nata y por último decoramos con el kiwi.

    Trucos

    • Para agilizar, podemos recurrir a la nata ya montada que bien venden en tarrinas o en spray.
    • Si las fresas o el kiwi están ácidos, espolvorearemos un poco de azúcar por encima.
  • Bocados tricolor con salsa de mostaza y soja

    Hoy toca receta doble: Un sencillo y vistoso Bocado tricolor preparado con tomate cherry, aguacate y queso y una deliciosa y muy versátil Salsa de Mostaza y Soja. Y es que tenemos que dejar que la primavera que está ya acercándose, también lo haga a nuestros platos.  Así que plantemos cara a estos días grises de finales de invierno y atrevámonos con platos alegres y coloridos, tan fáciles de preparar como de comer.

    La salsa que os propongo se va a convertir en una de vuestras aliadas para ensaladas u otros platos de verduras e incluso para carnes o pescados a la plancha. La podéis conservar en un frasco cerrado durante varios días y únicamente la tendréis que agitar para que se mezcle bien antes de consumirla. ¡Veréis que toque más original y estupendo le da la soja! La salsa de soja ya la empleamos para preparar el Tartar de atun con aguacate y os recomiendo tener siempre un frasquito en vuestros frigoríficos porque es un complemento ideal no sólo para los platos asiáticos. Para los que no estéis acostumbrados a cocinar con ella, debéis saber que es bastante salada por lo que hay que controlar la cantidad de sal en el resto del plato.

    ¡Ánimo con la semana y con esas recetas que podemos preparar en tan poco tiempo y no dejan indiferente a nuestros comensales! Hacerlas, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 8 unidades

    • 1 aguacate a medio madurar
    • 8 tomates cherry
    • Queso fresco

    Ingredientes para la salsa

    • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
    • 1 cucharada de salsa de soja
    • 1 cucharada de mostaza  (sin gluten para celíacos)
    • 2 cucharadas de vinagre de Módena
    • Albahaca picada

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pelamos y partimos el aguacate en trozos de tamaño similar. Hacemos lo mismo con el queso. Lavamos los tomates cherry.

    Paso 2. Montamos los “bocados”  con ayuda de unos pinchitos.

    Paso 3. La salsa la prepararemos en un bol. Batimos enérgicamente con un tenedor el aceite, con la salsa de soja, la mostaza y el vinagre. Espolvoreamos con albahaca.

    Trucos

    • El aguacate debe prepararse en el momento de consumirse ya que se oxida con facilidad. Exprimir unas gotitas de limón sobre él evita que se ennegrezca.
    • Podéis emplear el tipo de queso que prefiráis. Yo he utilizado queso fresco de cabra que pese a ser un poco más graso que el de vaca (queso de Burgos), le aporta más sabor.

     

  • Pechugas ligeras al limón

    Se acabaron las vacaciones y toca volver a la rutina, y dejar atrás los excesos cometidos estos días. ¡He aquí una idea!

    En mi época de estudiante universitaria, el último año de carrera ya convencí a mis padres de que la mejor opción para vivir era compartir piso. Hasta entonces había estado en residencias de estudiantes y pese a que nunca me quejaba de la comida servida en la mesa, echaba de menos ese tejemaneje de mi propia cocina.

    Así que entre los tuppers que mi amiga Paula compartía de su gran cocinera y abuela asturiana, además de mucha otra materia prima que venía derechita del Cantábrico asturiano de mano de su padre, y aquellos que venían de Zaragoza, poco tiempo quedaba para nuestras recetas artesanas. Estas Pechugas Ligeras al limón eran uno de esos platos y que hoy en día podría clasificar una receta “pan comido”.

    Sencilla donde las haya y riquísima para servir incluso de plato único acompañada de un arroz blanco donde empapar la salsa. Nosotras, que ya eramos muy apañadas por aquella época, las preparábamos incluso la noche anterior y el microondas lo finiquitaba, así que para nuestra sección Calentar y Listo, también nos vale. Averiguad si es o no ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • ½ kg de pechugas de corral fileteadas
    • Zumo de ½ limón (1 limón si es pequeñito)
    • 1 cucharadita de maicena (harina de maíz o espesante)
    • ½ vaso de vino blanco
    • 200 gr de champiñones laminados
    • Aceite
    • Sal y pimienta
    • Perejil

    Cómo lo preparamos

    Paso 1: Salpimentamos las pechugas y en una sartén grande, añadimos un par de cucharadas de aceite y doraremos las pechugas fileteadas. Se terminarán de hacer con la salsa así que únicamente queremos marcarlas. Retiramos a una fuente y reservamos.

    Paso 2: Lavamos los champiñones y los secamos muy bien con un paño limpio o con papel de cocina. Salpimentamos. Los salteamos en la misma sartén con otro par de cucharadas de aceite. Retiramos y reservamos.

    Paso 3: En el vasito donde tenemos el zumo de limón, disolveremos la maicena y lo vertemos en la sartén junto con el vino blanco. Dejamos que el vino se evapore un poquito y colocaremos las pechugas ordenadamente sobre la salsa y los champiñones por encima.

    Paso 4: Dejaremos hervir a fuego lento durante unos 5 minutos. Si la salsa ha reducido demasiado, añadiremos un poco de agua.

    Trucos

    • Esta salsa la podemos preparar para acompañar otras carnes, incluso pollo en muslitos.
    • Podemos servirlo con  unos pimientos del piquillo para completar el plato. También con arroz blanco.
  • Arroz con carabineros y gambas

    Puesto que se acerca la Semana Santa y es una ocasión para juntarnos con familia, ¡os dejo un plato de domingo! Fue una de las primera recetas publicadas en Es Pan Comido y aquellos que se atrevieron a prepararlo, todavía se acuerdan del éxito. Hoy la rescato para aquellos que hace menos se han incorporado a nuestra cocina y que también puedan ellos lucirse.

    En mi casa, las paellas de mi madre son el plato estrella. Desde que le enseñó una murciana hace ya muchos años, no hay domingo en el que nos juntemos todos que no le pidamos que nos haga una paella.

    Así que visto que ni mis hermanos ni yo podemos destronar a la reina de las paellas, yo me he atrevido a preparar una variante de arroz también exquisito, digno de cualquier celebración, un arroz con carabineros y gambas. Los cababineros le dan un toque sabrosísimo, y si además la añadimos unas gambas, el resultado es espectacular. La preparación aunque laboriosa, es apta para cualquier cocinillas, y el resto, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para cuatro personas

    • 400 gr. de arroz
    • 12  gambas enteras
    • 4 carabineros
    • 1 guindilla
    • 2 litros de agua
    • 1 hoja de laurel
    • 1 ramito de perejil
    • 2 tomates
    • 1 cebolla
    • 3 dientes de ajo
    • Azafran
    • Pimentón (sin gluten para celíacos)
    • 1 vaso vino blanco
    • ½ copa de brandy
    • Aceite
    • Sal

    Paso 1. Pelamos los carabineros y las gambas y reservamos.

    Paso 2. Para preparar el caldo, ponemos las cáscaras en una cazuela a hervir  en dos litros de agua con una hoja de laurel y una ramita de perejil. La proporción de los carabineros sería uno por persona si estos son de tamaño medio. Si son grandotes, podemos reducir el número de carabineros.

    Paso 3. Lo ideal sería utilizar una cazuela de barro para hacer el arroz pero si no tenemos, siempre podemos usar una cazuela lo más plana posible. Ponemos a calentar unas tres cucharadas de aceite con una guindilla y los cuerpos de los carabineros. Una vez dorados, los retiramos a un plato junto con la guindilla y reservamos ya que se añadirán al arroz al final de la cocción. Sofreímos la cebolla  picada y el ajo,  picados muy finos y cuando estén casi transparentes, añadimos el tomate bien troceado o incluso rallado. Cuando el tomate empiece a coger color, añadimos el brandy y flambeamos.

    Paso 4. Cuando el alcohol se haya evaporado, añadimos el vaso de vino blanco que dejaremos reducir. Luego añadimos las gambas y el arroz y removeremos hasta que el arroz esté impregnado de todo el sofrito.

    Paso 5. Añadimos el caldo caliente resultante, tres partes de agua por una de arroz. Cuando rompa a hervir, añadimos las hebras de azafrán. Lo tendremos a fuego lento durante unos 12 minutos y añadimos  los carabineros picados, que habíamos reservado al principio y las gambas peladas. Dejamos cocinar unos 4 minutos más.

    Paso 6. Como se trata de un arroz caldoso, lo debemos servir inmediatamente o el grano se abriría.

    Truco

    • Para flambear, una vez añadido el brandy,  acercaremos una cerilla a la cazuela y dejaremos que la llama se vaya consumiendo removiendo con mucho cuidado. También debéis apagar la campaña extractora para evitar accidentes graves.

     Ana- Es Pan Comido

  • Mini lasañas de ventresca

    Ya sabéis lo mucho que me intrigan los orígenes de los platos y estoy segura que más de una vez os he sorprendido con algún desenlace inesperado sobre algún plato. Pues la lasaña, no está exenta de polémica tampoco ya que su primera preparación la revindican los ingleses alegando que se preparó para el rey Ricardo II en el siglo XIV y consistía en capas de pasta y queso. ¡Prefiero no saber lo que los italianos opinan al respecto!

    Polémicas aparte, las Minilasañas de Ventresca van a ser un éxito asegurado, y os podéis adueñar de la receta tan pronto como acabéis su lectura. Ya preparamos una lasaña enrollada de espinacas, queso y piñones que tuvo mucho éxito y esta versión “mini” ¡no va a ser menos! Tener conservas de pescado en casa es imprescindible para preparar un plato muy completo y saludable en muy poco tiempo y una buena ventresca nos va a permitir obtener un plato excepcional.

    Además, estando en épocas festivas, qué mejor que aprovechar para sorprender a los nuestros con platos que se salgan  de lo habitual. Como siempre, estáis invitados a dejar volar vuestra imaginación modificando ingredientes y haciendo vuestras adaptaciones. Esta versión en concreto, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 240 gr de ventresca de atún o bonito en conserva
    • ½ cebolla
    • 1 pimiento
    • 2 huevos duros
    • Salsa de tomate (ver receta)
    • 1 paquete de placas de lasaña
    • Salsa bechamel (ver receta)
    • Queso rallado
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Hidratamos las placas de la lasaña siguiendo las instrucciones de la caja. Las escurriremos sobre un paño limpio.  Con ayuda de un cortapastas redondo cortamos las láminas.  Guardaremos las esquinas sobrantes para aprovecharlas para alguna otra receta de pasta.

    Paso 2. En una sartén sofreímos la cebolla y el pimiento. Desmigamos la ventresca con las manos y la añadimos al sofrito junto con los huevos duros picaditos. Por último, añadiremos la salsa de tomate en cantidad según nos guste. Dejamos el relleno en la sartén durante unos 4 minutos y retiramos del fuego.

    Paso 4. Para montar las mini lasañas, comenzaremos con una capa de pasta,  luego la preparación de la ventresca y encima un par de cucharadas de salsa bechamel. Repetimos las capas las veces que queremos para acabar en pasta y una capa de bechamel. Espolvoreamos con queso rallado y gratinaremos en el horno.

    Trucos

    • Puedes usar otro tipo de conserva de atún o bonito.
    • Si es temporada, puedes hacer esta misma receta con pescado fresco. Para ello, primero doraríamos el atún o bonito en una sartén para después desmigarlo con la mano. Después lo añadiríamos a mitad de cocción de la cebolla y el pimiento y dejaríamos que se terminara de cocinar en la salsa de las verduras con el tomate.
  • Crema catalana

    Hoy día de San José, vamos a acordarnos de los protagonistas de este día, los padres. Es por ello que la receta que quiero compartir hoy es uno de los postres preferidos del mío, la Crema Catalana. ¡Magnífica! ¡¡Como le gusta decir a él cuando algo está rico rico!!

    Quizás el motivo sea porque este postre le trae recuerdos de su infancia en Barcelona, y siempre es agradable relacionar platos con momentos bonitos de la vida de uno. De esta manera, conseguiremos transmitirlos a otras generaciones como “el postre preferido del abuelo”, o “la tarta que preparaba la abuela” y esas cosas, ¡no deben olvidarse!

    Y como esta es una fiesta para celebrar en familia, aprovecho también para recordaros la sección Tu Receta de Familia  donde podéis compartir vuestras recetas de toda la familia. ¡Felicidades a todos los Josés, Josefas, Pepes, Pepas y papas del mundo! Y manos a la obra con su postre preferido, que seguro que se lo merecen. Mucho mejor, si este ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas 

    • 1 litro de leche
    • 4 yemas de huevo
    • 2 cucharadas de harina de maíz (Maicena)
    • Corteza de 1 limón
    • 2 ramitas de canela
    • 6 cucharadas de azúcar + 6 cucharadas para tostarlo

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En un cazo ponemos a calentar la leche con la corteza del limón y las ramitas de canela.

    Paso 2. En un bol, mezclamos con ayuda de unas varillas las yemas de huevo, con la maicena y el azúcar.

    Paso 3. Añadimos la mezcla a la leche caliente y removemos continuamente hasta que vaya espesando la crema. No será necesario que la crema hierva, simplemente que se espese ligeramente.

    Paso 4. Vertemos en los moldes donde vayamos a servir y dejamos enfriar.

    Paso 5. Para caramelizar el azúcar nos ayudaremos con un soplete para lo que cubriremos la superficie con azúcar y con el soplete iremos quemando hasta que se forme una capa de caramelo dura.

    Trucos

    • Podemos conservar en el frigorífico hasta 3 días pero el “quemadillo” del azúcar es mejor prepararlo justo antes de consumirlo.
    • Las claras sobrantes las podemos congelar para usarlas hacer otros postres o para añadir a un bizcocho y que quede más esponjoso.
  • Duo gratinado de quesos

    Este Duo gratinado de Quesos es tan sencillo como placentero. Con unas tostaditas para untar, es un placer para todos los sentidos y un entrante perfecto para unos estupendos anfitriones. En  este caso he empleado dos tipos de queso: uno italiano llamado queso Provolone y una Torta del Casar extremeña.

    Este primero lo tenemos más localizado ya que lo he incorporado a algunas recetas como los Tomatitos rellenos de Provolone. Habitualmente lo encontramos ya envasado en rodajas e incluso a veces macerado en sus propias hierbas.

    El segundo,  es una delicia de artesanía extremeña. Para aquellos que no lo conozcáis, se trata de un queso completamente natural elaborado con métodos tradicionales a base de leche cruda de oveja de raza merina y entrefina. Su textura es muy cremosa y habitualmente se consume  abriéndole en la parte superior una tapa para luego con ayuda de un cuchillo, ir untándolo en pan.

    Esta versión,  gratinada con un toque de otro de los ingredientes que la tierra extremeña puede presumir como es el pimentón de la Vera, va a precisar una torta que no esté demasiado blanda para así poder cortar una cuña sin que se desmorone el queso.

    Os animo a preparar este aperitivo que tan rápido preparareis y que tan veloz desaparecerá de la mesa. La combinación del queso con el pimentón me la sirvieron en uno de los mejores restaurantes de Plasencia y desde entonces, no falla en mi recetario. El otro, es un clásico de la improvisación.  Además, prepararlo ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 cuña de Torta del Casar (que no esté demasiado tierna)
    • 1 rodaja de queso provolone
    • Pimentón de la Vera
    • 1 cucharada de finas hierbas o hierbas provenzales
    • Picos o tostaditas de pan

    Cómo lo preparamos

    Torta del Casar al pimentón de la Vera

    Paso 1: Cortaremos la cuña de Torta del Casar por la mitad y le quitaremos los bordes con un cuchillo muy afilado. Escogemos una fuente apta para horno y disponemos las dos mitades.

    Paso 2: Espolvoreamos pimentón de la Vera por encima y ponemos al grill del horno durante unos 5 minutos o hasta que se haya deshecho ligeramente pero que no se desplome.

    Provolone a las finas hierbas

    Paso 1. Colocamos otra en otra fuente apta para horno, la rodaja de provolone. Si preferimos, con un cortapastas, podemos hacer redondeles más pequeños.

    Paso 2. Espolvoreamos con finas hierbas y ponemos al grill durante unos 7 minutos.

    Trucos

    • Gratinaremos los quesos en fuentes diferentes para estar pendiente de cada gratinado por separado ya que el provolone puede precisar más tiempo. Luego podemos servir juntos trasladando el queso provolone con ayuda de una espátula.
    • Puedes hacer tostaditas muy ricas para untar chafando con una rodillo rebanadas de pan de pueblo o de pan de molde y tostándolas en el horno.

     

  • Croquetas de boletus y cecina

    ¡Otro gran aliado de mi congelador y todavía no os había puesto una receta de croquetas! Siempre tengo croquetas en el mío porque es un trabajo que merece la pena emplear para grandes cantidades. Además para una cena son socorridísimas.

    La gran maestra de las croquetas era mi tía Ana, ¡bueno la tía Ana de todos porque era tan querida que todo el mundo quería llamarla tía! Desgraciadamente ella ya no las puede hacer pero dejó a muchas de sus sobrinas como embajadoras de sus croquetas. Su especialidad eran las de pollo, para que las que empleaba un pollo entero. Creo que su record estaba en hacer ¡250 croquetas de una tacada! Y es que no había casa que visitara a la que no llevara croquetas. ¡Esas si que eran unas croquetas viajeras!

    Las que hoy comparto son unas Croquetas de Boletus y Cecina. Las ví en la carta de una restaurante y pese a que no las probé, pensé que sería una combinación estupenda, y efectivamente, ¡riquísimas! Ya conocéis mi debilidad por una buena cecina de León, y los boletus, ¡ni digamos! Aunque ahora no es época, podemos encontrarlos de los cultivados o incluso de los deshidratados. Todos nos aportarán el toque que buscamos en estas croquetas.

    Animaros a prepararlas porque están deliciosas. Seguiremos las pautas que ya mencioné en la preparación de la Salsa Bechamel, y con los truquillos que doy para darles forma, el resto ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 30 croquetas

    • 300 gr de boletus
    • 200 gr de cecina
    • 1 chalota
    • ½ vaso de aceite
    • 1 vaso de harina
    • 3 vasos de leche
    • Nuez moscada
    • 2 huevos
    • Pan rallado
    • Aceite
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos y troceamos chiquititos los boletus, la chalota y la cecina.

    Paso 2.En una cazuela relativamente profunda añadimos un par de cucharadas de aceite y sofreímos la chalota muy picadita. Cuando esté casi transparente, añadimos los boletus y los doramos junto con la cebolla. Salpimentamos (ojo con la sal porque la cecina puede está salada). Por último añadimos la cecina picadita y salteamos todo durante unos 5 minutos. Retiramos a un plato.

    Paso 3. En la misma cazuela, haremos la salsa bechamel de manera muy similar a la que preparamos hace unos meses pero con un poco más de harina y menos leche para que sea más espesa.   Ponemos a calentar el aceite y añadiremos la harina. La tostamos ligeramente y por último añadimos la leche caliente de golpe removiendo con las varillas para que no queden grumos. Espolvoreamos una pizca de nuez moscada. Si queremos ahorrar tiempo, pasamos la batidora eléctrica  en la misma cazuela y ¡se acabó luchar contra los grumos!.

    Paso 4. Una vez libre de grumos, incorporamos el sofrito del boletus con la cebolla y sin dejar de remover, dejamos que toda la mezcla hierva a fuego lento durante unos 10 minutos.

    Paso 5. Enfriaremos  en una fuente durante una noche para poder hacer la forma al día siguiente.

    Paso 6. Hacemos la forma deseada a las croquetas y pasamos por huevo y pan rallado.

    Paso 7. Freímos en abundante aceite caliente dándoles la vuelta para que se doren por todos los lados por igual. Escurrimos el exceso de aceite sobre papel de cocina.

    Dar forma a las croquetas de maneras alternativas a la clásica de las cucharas y las manos:

    Forma 1 (croquetas con una forma más cuadrada): Para dejar enfriar la masa, utilizaremos una fuente o bandeja rectangular cuya superficie cubriremos con plástico o papel de horno. Ponemos la mezcla de las croquetas de manera que está tenga 3-4 cm de centímetros de grosor que dependerá de como nos guste. Reposará unas 8 horas o hasta que se haya endurecido. Volcamos la fuente sobre una superficie limpia y con un cuchillo cortaremos la masa en rectángulos del tamaño que queramos las croquetas. Las vamos separando con una espátula con cuidado para pasarlas por el huevo y el pan rallado rectificando la forma con las manos.

    Forma 2 (para croquetas con forma más redondeada): Dejamos endurecer la masa  en un bol y usaremos la manga pastelera para hacer la forma. Para ello, con una cuchara, iremos llenando la base de la manga pastelera. Escogemos una boquilla del tamaño  del grosor que queramos las croquetas. Iremos presionando para que salga la masa que saldrá en forma de rulo.  Lo cortamos según el tamaño que queramos. Si no tenemos manga pastelera, podemos usar una bolsa de plástico cortando la esquina. Apretaremos para que el contenido salga por la boquilla improvisada y según tamaño del corte, tendremos un grosor u otro.

    Trucos

    • Hay quien prefiere usar mantequilla en lugar de aceite para la bechamel. Las proporciones serían las mismas.
    • Si eres habilidoso con la bechamel y no vas a recurrir a la batidora eléctrica para eliminar los grumos, puedes hacer la bechamel directamente sobre el refrito de los boletus con la cecina.
    • Las croquetas congelan estupendamente y no es necesario descongelarlas para freírlas.

     

  • Mousse de chocolate “sorpresa”

    Este “goloso” lo he llamado Mousse de Chocolate “sorpresa” pero en realidad ya os he desvelado la sorpresa con la foto… ¡poco hábil por mi parte! Es que la combinación de chocolate con fresas es maravillosa y como ahora estamos en época de fresas, tenemos que aprovechar.

    Fácil como ninguno y agradecidísimo al paladar por su suave textura. Si disponéis de una batidora eléctrica que incorpore varillas para montar claras y nata, no hay excusa. Sino, pues tenéis dos opciones: a la antigua usanza que es un pelín sacrificado ya que para montar a golpe de puño implica una gran dosis de paciencia, o a comprarse una, que estoy segura que le sacaréis muchísimo partido. Con una casera (no profesional) de las que tienen aplique a la clásica batidora, será más que suficiente.

    Y no me enrollo más que parezco una vendedora de pequeños electrodomésticos… Y es que esto me recuerda que tengo que preparar una entrada sobre los imprescindibles en una cocina “pan comido”. Escribir sobre esos pequeños aparatejos que no implican una gran inversión y si son un gran aliado para nuestras recetas para triunfar. Sin ir más lejos, este ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 150 gr de chocolate negro
    • 4 huevos
    • 80 gr de mantequilla
    • 4 cucharadas de leche
    • 3 cucharadas de azúcar
    • 1 pizca de sal
    • Fresas

    Cómo lo preparamos

    Paso 1: Usaremos un bol de cristal para deshacer al baño María el chocolate junto con el azúcar y la mantequilla.

    Paso 2: Separamos las claras de las yemas y con ayuda de una varillas eléctricas, montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Reservamos las yemas.

    Paso 3: Cuando el chocolate esté derretido, retiramos del fuego y añadimos las yemas batiendo bien.

    Paso 4: Por último, iremos incorporando las claras a punto de nieve con ayuda de dos tenedores con movimientos envolventes para que estas no bajen.

    Paso 5: Troceamos las fresas y las colocamos en la base de los moldes donde la vayamos a servir. Llenamos con la mousse y dejamos enfriar en el frigorífico.

    Trucos

    • Podríamos añadir en trocitos cualquier fruta que os guste o si preferís acompañarlo de fruta para comerlo en lugar de incorporarla a la mousse.
    • Si tenéis más claras que os hayan sobrado de haber preparado otra receta con yemas, podéis añadirlas a la mousse y así os quedaré más esponjosa. Para estas medidas, podrías usar dos claras más y así en la misma proporción sin aumentas las cantidades.
    • Es posible deshacer el chocolate al microndas pero a una potencia muy baja teniéndo cuidado de que no hierva porque coge un sabor agrio.