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  • Espárragos trigueros en papillote con parmesano y crujiente de jamón ibérico

    Parece que fue ayer cuando preparamos el Monográfico de Espárragos, y ¡ya ha pasado un año! Así que para no dejar escapar tampoco este año la temporada de esta verdura que tantísimas propiedades tiene, incorporo al recetario estos Espárragos trigueros en papillote con parmesano y crujiente de jamón ibérico.

    Es muy habitual consumirlos a la plancha pero hoy he querido compartir otra manera de prepararlos: en papillote. Esta sana manera de cocinarlos nos permite agilizar su preparación ya que únicamente debemos estar pendientes del horno. Resulta muy limpio, ya sabemos lo que la plancha salpica a veces, y además nos permite asar más espárragos de una única vez.

    La guarnición de jamón y parmesano son un complemento estupendo. ¡Tomad nota del crujiente del jamón que estoy segura que le sacaréis más partido en otras ocasiones! Ya habíamos preparado unos Salmonetes en papillote para nuestra Operación Bikini y puesto que el verano también está a la vuelta de la esquina, probemos esta sana manera de cocinar también esta vez. Veréis que, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 manojo de espárragos verdes o trigueros
    • Queso parmesano
    • 4 lonchas finas de jamón ibérico
    • Aceite de oliva
    • Sal en escamas

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos los espárragos y les cortamos la parte dura del tallo.

    Paso 2. Precalentamos el horno a 180º arriba y abajo.

    Paso 3. Cortamos una hoja grande de papel de aluminio, suficiente para poder envolver los espárragos holgadamente. Colocamos los espárragos sobre el papel en la misma bandeja del horno. Rociamos unas gotas de aceite de oliva sobre ellos y envolvemos en el papel.

    Paso 4. Introducimos en el horno a altura media y dejaremos unos 10 minutos si no son muy gruesos. Si fueran gordos, los dejaremos 15 minutos. Podemos pincharlos con la punta de un cuchillo para comprobar que están al dente.

    Paso 5. Para hacer el crujiente de jamón, colocaremos las lonchas de jamón separadas sobre una hoja de papel de horno doblada por la mitad. Lo cubrimos la otra mitad de la hoja para que las lonchas queden cubiertas por ambos lados. Las introduciremos en el horno en el parte superior (podemos aprovechar al mismo tiempo que se hacen los espárragos), y dejamos que se deshidraten. Quedarán secas y crujientes y se podrán trocear fácilmente con las manos.

    Paso 6. Con un rallador o mandolina, cortamos unas lascas de queso parmesano.

    Paso 7. Serviremos los espárragos en una fuente, espolvoreamos sal en escamas y sobre ellos las lascas de queso y el jamón.

    Trucos

    • Para ver cuanta parte del tallo debemos cortar, lo mejor es hacerlo con la mano. Vamos palpando con los dedos la parte dura del tallo y cuando veamos que ya somos capaces de romperlo con la mano, es que hemos llegado a la parte blanda y podremos desechar el resto.
    • Ojo con la cantidad de sal porque el jamón ya lleva su punto salado.

     

  • Lomo de buey a la plancha “A la Carta”

    Te escribo para ver si me puedes sacar del apuro. Me han traído de Ávila unos filetones buenísimos y mis amigos esperan que los prepare un día para comer en casa. Pese a que no se me da mal la cocina, sí que tengo la impresión de que cuando preparo ese tipo de carne en casa, la estropeo. Necesito que me des unas pautas de cómo preparar estos filetes sin maltratarlos.

    Gracias por tus sencillas recetas que sigo habitualmente.

    Carlos

    Muchas gracias Carlos por tu petición y tu confianza. Desde luego que sería un pecado echar a perder esa excelente carne aunque estoy segura que no la harás tan mal, sólo que hay cosas que en los restaurantes ¡nos saben más ricas! Estoy segura que siguiendo estos pequeños consejos, les sacarás el mayor partido a esos filetones.

    Como supongo que la tendrás congelada, es muy importante que la descongeles lentamente en la nevera y que la escurras muy bien. Una vez escurrida sobre una rejilla o un plato hondo del revés, sécala con papel de cocina. Antes de cocinarla, tenla al menos 1 hora antes a temperatura ambiente.

    Escoge una sartén amplia y lo más plana posible. Puede ser una plancha lisa o una grill con rayas pero que sea antiadherente. Puedes recortar la grasa sobrante de la carne, pero la conservaremos para engrasar la plancha. Y para que la carne llegue en su temperatura óptima a la mesa, te aconsejo que metas en el horno (unos 10 min a 100º)  los platos donde la vayas a servir para que estén calientes al colocar la carne. Un detalle importante, la sal la añadiremos al final.

    Espero haberte ayudado con estas pequeñas pautas. Sólo te queda leer el resto de la receta de Lomo de Buey a la plancha y triunfar con tu plato. Con esa excelente materia prima, ya tienes la mitad de la receta lista, la otra mitad, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 filetes de lomo de buey
    • 4 dientes de ajo
    • Perejil
    • 2 berenjenas
    • Aceite
    • Sal y pimienta
    • ½ limón

    Cómo lo preparamos

    Paso 1.  Secamos muy bien con papel de cocina la carne y le recortamos un poco la grasa sobrante. Los aplastamos con un mazo para romper los nervios si tuvieran.

    Paso 2.  En una sartén o plancha, colocaremos los recortes de la grasa sobrante para que a fuego medio engrasen ligeramente la sartén. Retiramos los trozos y desechamos.

    Paso 3. Con el fuego alto, introducimos los filetes, de dos en dos si nos caben en la sartén. Sino, lo haremos de uno en uno. Lo dejaremos a fuego alto un par de minutos por cada lado para que se sellen y no pierdan su jugo interior.

    Paso 4. Después bajamos a fuego medio y dejaremos que se haga por dentro. El tiempo dependerá del grosor del filete y de cómo nos guste la carne. Si es al punto, bastará con dejarlo unos 3-4 de minutos más por cada lado, si nos gusta más hecha, precisará más tiempo.

    Paso 5. Colocaremos los filetes sobre los platos precalentados al horno para que conserven su temperatura.

    Paso 6. En una sartén chiquitita, añadiremos un par de cucharadas de aceite y freiremos los ajos bien picaditos junto con el perejil. Lo vertemos sobre los filetes y exprimimos un par de gotas de limón sobre cada uno de ellos. Salpimentamos al gusto.

    Paso 7. Como guarnición prepararemos unas berenjenas a la plancha que laminaremos finalmente y haremos en una plancha a fuego fuerte durante 1 minuto por cada lado. Salpimentamos.

    Trucos

    • La sal que añadiremos al final y una vez cocinados, deberá ser gorda o en escamas para que la carne coja la sal precisa.
  • Lumaconis gigantes con vinagreta de aceitunas y zanahoria

    Como resultado de un paseo por la semana italiana de unos grandes supermercados, entre varias cosas que compré, fueron estas caracolas gigantes llamadas en jerga italiana y gastronómica, Lumaconi gigante y con el que he preparado estos Lumaconi gigante fríos con vinagreta de aceituna y zanahoria.

    Y es que he de reconocer que me pierden esas estanterías de productos novedosos para mí y siempre cae algo, sea la semana china, india, mexicana o báltica. Cuando viajo, me encanta escurrirme en un supermercado y ver lo que se vende y se consume por ahí, cómo lo presentan y en que formatos lo disponen. Y eso que hoy en día, podemos comprar de todo en todos lados, pero siempre hace ilusión traerse algo del sitio donde has visitado.

    Pese a que esta pasta es compra nacional, vamos a darle un toque más novedoso. Parece que hace mejor tiempecito así que un plato frio de pasta nos vendrá estupendo para esta época que viene. Rellena de una crema de atún y cangrejo y acompañada de una vinagreta de aceitunas y zanahorias, hará las delicias de pequeños y mayores. Vamos con la receta que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 500 gr de caracolas gigantes
    • 1 lata de atún
    • 6 palitos de cangrejo
    • 1 cebolleta
    • 4 cucharadas de mayonesa
    • 2 cucharadas de kétchup
    • 2 tomates de ensalada

    Ingredientes para la vinagreta

    • 12 aceitunas verdes picadas
    • 1 zanahoria picada en cuadraditos pequeños.
    • 8 cucharadas de aceite de oliva virgen
    • 2 cucharadas de vinagre de Módena
    • 1 cucharada de mostaza

     Cómo lo preparamos

    Paso 1. Cocemos las caracolas siguiendo las instrucciones del envase.

    Paso 2. En un bol añadimos el atún escurrido, los palitos de cangrejo y la cebolleta muy picados, la mayonesa y el kétchup. Salpimentamos. Mezclamos bien con una cuchara.

    Paso 3. Rellenamos las caracolas con la mezcla y las colocamos sobre la base de tomate de tomate natural cortado en rodajas finas que habremos dispuesto en la fuente donde lo vayamos a servir.

    Paso 4. Preparamos la vinagreta batiendo todos los ingredientes con un tenedor.

    Paso 5. Rociamos las caracolas con la vinagreta.

    Trucos

    • La vinagreta la podemos emplear para muchas otras ensaladas. Bastará conservarla en un frasco de cristal bien cerrado.
  • Pastel de chocolate para Uno

    ¡Estamos de cumpleaños y con velas preparadas para muchos años más! Ya visteis la velita que lucía sobre nuestro mini pastel en el monográfico Cocinar para Uno. Y para los “antojosos” del chocolate, aquí va la receta del Pastel de Chocolate para Uno, que algunos ya estabais ansiosos por tener la receta. Y siguiendo en línea con lo mencionado en la entrada anterior, ¿por qué no darse un goloso homenaje para uno mismo con apellido de chocolate? Su receta es más que simple, ingredientes sencillos, utensilios básicos… y 20 minutos en prepararlo: ¡¡No hay excusas que valgan!!

    Y es que no sé qué tiene el chocolate que hace que las visitas del blog suban como la espuma en el día que se publica una receta. Supongo que delata los adictos al chocolate que nos visitan, y es que un dulce, no hace daño a nadie… de vez en cuando, ¡eso sí!

    Si tenemos algún invitado extra, duplicar las cantidades será bien sencillo.  Si es para 4 comensales o más, lo dejaremos 20 minutos en lugar de los 15 min de la receta. El contraste con la nata templadita y el toque ácido de las fresas van a ser una combinación estupenda. Y vuelvo a insistir… aquellos que no cocinan porque viven solos… ¡No me dejéis mal e intentadlo que Es Pan Comido!

    Ingredientes para 1 persona

    • 50 gr de chocolate negro
    • 2 huevos
    • 1 cucharada sopera de mantequilla
    • 1 cucharada sopera de azúcar
    • 1 cucharada de postre de harina
    • 1 copita de licor (el que nos guste)
    • Nata líquida
    • Fresas

    Cómo lo preparamos

    Paso 1.  En un bol pequeño, ponemos el chocolate cortado en onzas junto con la mantequilla. Lo derretimos en el microondas a potencia muy baja. Tardará unos 3 minutos. (Si lo hacemos al fuego, lo pondremos a una temperatura muy baja para que no hierva, sólo se deshaga). Removemos hasta obtener una crema.

    Paso 2.  En bol un poco más grande, batimos los huevos con el azúcar. Le añadimos la harina y el licor y removemos hasta que no haya grumos.

    Paso 3. Sobre esta mezcla, verteremos el chocolate y con un tenedor mezclamos.

    Paso 4. En un molde apto para horno, vertemos la mezcla. Debe ocupar al menos la mitad de su capacidad porque en el horno, aumentará su volumen.

    Paso 5. Precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo e introducimos el molde a una altura media-baja. Lo dejaremos hornear 15 minutos.

    Paso 6. Lo serviremos en una fuente un poco honda para poder verter la nata líquida que templaremos al microondas un minuto. Decoramos con fresas troceadas.

    Trucos

    • Podemos improvisar un molde para el pastel forrando una fuente apta para horno (Pyrex) con papel de horno. Lo ideal es que el diámetro de la fuente si esta es redonda es que no supere los 15 cm o nos quedaría un pastel demasiado plano.
    • Si preferís hacerlo en moldes pequeñitos de silicona, nos saldrían para 2-3 pasteles, dependiendo del tamaño de los mismos.
    • Servid la nata en el momento de tomarlo para que no la absorba toda el pastel.

     

  • Cocinar para Uno

    Estamos de cumpleaños: ¡¡Es Pan Comido sopla su primera vela!! En su camino lleva más de 180 recetas publicadas, todas con el objetivo de acercaros a la cocina de una manera atractiva, con ingredientes sencillos y sin grandes complicaciones pero todas con el mismo empeño: Triunfar con todo aquello que preparamos.

    En numerosas ocasiones discuto con familiares y amigos que viven solos porque me comentan que estas recetas no están hechas para ellos. Que son complicadas y que total, cocinar para uno, ¡no vale la pena! Así que he pensado que qué mejor ocasión que el cumpleaños número 1 de Es Pan Comido para hacer un monográfico sobre Cocinar para Uno. Quiero demostrarles que todo aquél que considere que comer es un placer, valorará el “pequeño” tiempo invertido en preparar una comida para uno, manteniendo un sabor fresco y como no, una presentación excelente.

    Hoy en día hay muchos ingredientes envasados en pequeñas cantidades y si te organizas bien, no hay porque desperdiciar nada. Yo misma en la frutería compro a veces por unidades las frutas y verduras así que llevarse una única pieza, ya no suena raro. El congelador es otro gran aliado del “aprovechamiento”. Ante la duda de si algo lo vas a emplear o no en otro plato, yo lo congelo y así evito que se estropee. Os doy un par de ejemplos:

    El tomate frito: Más que habitual es que cuando vamos a echar mano del frasco de tomate, vemos que los restos no tiene una pinta muy apetitosa. Cuando lo uses por primera vez, congélalo en frascos más pequeños o en cubiteras de hielo y así lo vas descongelando según necesites. Si es para un refrito, no será necesario ni que lo descongeles previamente, añádelo a la sartén directamente.

    El pan: Si compras barras, pártelas en rodajas antes de congelarlas y así podrás sacarlas según vas necesitando. Los panecillos individuales son estupendos. Con un toque de horno para descongelarlos, tendrás una ración para uno como recién hecho. Si lo tomas tostado, congélalo abierto en dos y ponlo directamente en el tostador.

    Por supuesto que para los productos como la carne y el pescado, es imprescindible congelarlos frescos en paquetes individuales etiquetados y así tenerlos disponibles en su ración justa. Ganaremos mucho tiempo ya que nos evitaremos tener que ir a la compra según se nos vayan ocurriendo recetas. También deberemos tener una despensa muy bien surtida en buenas conservas. Nos van a permitir improvisar y mezclándolas con otros ingredientes, conseguir ¡unos platos “de categoría”!

    Y vamos con el meollo de la cuestión: ¿Qué preparo para mí sólo cuando llego cansado de trabajar, tengo hambre pero no quiero complicarme? Aquí os dejo unos cuantos ejemplos, muchos de ellos de la sección Cocina Exprés (en menos de 20 minutos):

    A golpe de horno:

    –          Huevos exprés al horno con verduritas

    –          Tomatitos al provolone

    –          Duo gratinado de quesos

    –          Anchoas gratinadas sobre base de berenjena

    –          Champiñones rellenos de jamón ibérico

    –          Salmonetes en papillote

    –          Pizza de ajetes y bacón

    En plan frio:

    –          Salmorejo

    –          Tabulé

    –          Ensalada de piquillo con gambas y cebolla

    –          Rollitos de cangrejo con vinagreta de mango

    –          Ensalada de jamón de pato con parmesano

    –          Gazpacho

    Para delante del sofá:

    –          Nachos con guacamole

    –          Pitas rellenas de pollo, champiñones y aceitunas

    –          Mini-baguette de vieiras con alioli gratinado

    –          Tosta de cecina y setas

    –          Revuelto de setas y champiñones sobre pan pita

    –          Hamburguesa “de fiesta”

    Un día es un día: cocina y congela. ¡Lo agradecerás otro día!:

    –          Espinacas a la crema

    –          Croquetas de boletus y cecina

    –          Crema de calabaza gratinada

     –         Minihamburguesas de secreto ibérico con cebolla caramelizada

    –          Berenjenas rellenas de manzana y foie

    –          Hamburguesas de sepia

    Endulzarnos “sin complicaciones”:

    –          Chupitos de fresas con yogur y galletas

    –          Sorbete de cerezas

    –          Helado de fresas y leche

    –          Tarrina de melocotón gratinada

    –          Postre de granada dulce y crujiente

    –          Batido de mango

    –          Batido de chocolate

    He aquí mi reto. Todos aquellos que estáis pensando que va por vosotros, esos que lleváis uno de mis apellidos, así es. Habéis sido mi inspiración para esta entrada así que no me hagáis pensar que este esfuerzo ha sido en vano y haced el favor de al menos intentarlo por un día. Estoy segura que si repetiréis. Y ya se sabe… Donde come uno… ¡comen dos, tres, cuatro….! Y además ¡Es Pan Comido!

  • Flan de manzana (versión exprés)

    “Estar sano como una manzana”.  Tomemos nota y aprovechemos esta sanísima fruta para preparar un Flan de Manzana “requeté” sencillo. Consumirlas a diario entre horas es una buenísima costumbre porque sacia al mismo tiempo que su aporte calórico es mínimo.

    ¿Sabíais que hay más de 20.000 especies de manzanas? Claro que no todas están disponibles en nuestras tiendas y depende mucho de su origen. Es una de las frutas más cultivadas y consumidas así que será difícil que en vuestras casas falten los ingredientes necesarios para preparar este postre.

    Sobre el tipo de manzana ideal para cocinar, hay opiniones como gustos. Sí que es preferible escoger un tipo de manzana que no suelte demasiada agua y así mantenga su sabor como puede ser las de tipo Reineta y que además están disponibles en todos los establecimientos. No nos enrollemos más porque sino voy a conseguir que la explicación sobre su ingrediente principal, sea más complicado que preparar el propio postre, ¡Que Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas 

    • 5 manzanas
    • 5 huevos
    • ¼ litro de leche
    • 4 cucharadas de azúcar para el flan
    • Nata montada  y frambuesas para decorar

    Ingredientes para el caramelo líquido

    • 4 cucharadas de azúcar
    • ½ limón

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pelamos y cortamos las manzanas en láminas. Las ponemos en un bol junto con el azúcar. En el microondas a potencia máxima, lo dejaremos 5 minutos.

    Paso 2. Cubrimos la base del molde apto para microondas con caramelo líquido (explicación de cómo hacerlo al microondas abajo).

     Paso 3. Colocamos las manzanas en capas ordenadamente y vamos alternando con los huevos batidos y la leche.

    Paso 4. Cuajaremos el flan al microondas durante 5 minutos a potencia máxima y unos 10 minutos a potencia media. El tiempo es estimado porque depende del tipo de microondas así que comprobaremos que está hecho pinchando con una punta afilada.

    Paso 5. Dejamos enfriar y serviremos cubierto con el caramelo y acompañado de nata montada y frambuesas.

    Cómo preparamos el caramelo al microondas

    Cubrimos el fondo del molde donde vayamos a preparar el flan con cuatro cucharadas de azúcar y dos cucharadas de zumo de limón que nos servirá para que el azúcar esté casi “mojado”. Lo podemos 10 segundos al microondas hasta que veremos que el azúcar se ha deshecho y está ya en estado líquido. Lo dejamos otros 2 minutos aproximadamente hasta que vemos que el almíbar se va oscureciendo y espesando. Moveremos la fuente haciendo círculos mientras espesa y para que así cubra la superficie. Ojo que no hierva el caramelo o este cogerá un sabor agrio.

    Trucos

    • Microondas: Si se va a hacer al microondas, el mejor molde para hacerlo es el redondo con  hueco en el centro para que le llegue el calor de igual forma a todas las partes.
    • Horno: Podemos cuajarlo en el horno al baño María si preferimos. El tiempo aproximado será de unos 35 minutos aunque vigilaremos regularmente para ver cuando está cuajado.
  • Arroz “estilo Malayo”

    Hace unas semanas, tuve la inmensa suerte de hacer mi primera escapada a Asia, y con la excusa de visitar a unos de nuestros mejores amigos en Singapur, pues nos dimos una escapadita por los países aledaños. De todos los países me he traído ideas suculentas que compartir con vosotros y espero poco a poco ir incorporándolas a este recetario.

    Ya sabéis que unos de los lemas de Es Pan Comido es la cocina sencilla, por lo que no pretendo que al compartir estas recetas, os tengáis que volver locos con los ingredientes. Así que en mi intento de “españolizar” en la medida de lo posible los exquisitos platos que probé por ahí, os dejo mi primera aportación: Arroz “estilo malayo”. Con estos mismos ingredientes nos lo servían de guarnición en muchos restaurantes en Malasia, y puesto que lo que visitamos de ese país era costa y el pescado y marisco era el plato estrella, deciros que también lo acompañaban de carne, principalmente pollo o ternera, ya que se trata de un país musulmán.

    El picante, sabor bastante característico de esas tierras, puede perfectamente ser adaptado a nuestros paladares utilizando la cantidad que deseemos de pimienta molida. Para los que se animen, unas guindillas secas para saltear y retirar, le darán un toque más autóctono todavía.

    Espero que lo disfrutéis tanto como lo he hecho yo recordando los sabores y aromas culinarios del sureste asiático. Por cierto, la vajilla también es aportación de Malasia… ¡para ir entrando en ambiente! Animaros que pese a venir de lejos, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 250-300 gr de arroz (preferiblemente basmati que queda más suelto)
    • 3 puerros
    • 1 manojo de ajos verdes o tiernos
    • 1 tomate grande maduro
    • 400 gr de setas Shiitake (puedes sustituirlas por las setas que te gusten)
    • 200 gr de gambas peladas
    • 1 huevo grande o 2 huevos pequeños
    • Cilantro picado
    • 1 cucharadita de jengibre en polvo
    • 2 vainas de cardamomo
    • Aceite de oliva
    • 1 cucharada de aceite de sésamo

    Cómo lo preparamos

    Paso 1.  Enjuagamos el arroz en agua fría sobre un colador hasta que el agua salga trasparente y  le hayamos quitado el almidón. Ponemos el arroz en una cazuela y añadimos el doble de agua fría. Añadimos las vainas de cardamomo majadas con las manos ligeramente. Cubrimos con una tapa, esperamos a que hierva y dejaremos cocer durante 10-15 minutos, según se indique en el envase. Removemos con un tenedor para que quede suelto, escurrimos el exceso de agua y retiramos el cardamomo. Reservamos. No lo dejaremos excesivamente blando ya que se terminará de cocer en la sartén.

    Paso 2.  Lavamos las verduras y las picamos muy finitas. No las mezclamos ya que en la sartén se irán incorporando en tiempos diferentes.

    Paso 3. Cubrimos el fondo de una sartén amplia con aceite de oliva y pochamos el puerro junto con los ajos tiernos. Incorporamos el tomate troceado. Una vez pasados 4 minutos y que las verduritas estén empezando a pocharse, añadimos las setas troceadas y las gambas. Salteamos todo junto durante unos 4-5 minutos a fuego medio.

    Paso 4. Añadimos el arroz escurrido y le añadiremos el cilantro picadito, el jengibre y el huevo batido. Salteamos a fuego fuerte durante un par de minutos o hasta que el arroz se haya impregnado de todos los ingredientes. Salpimentamos y antes de retirarlo de la sartén, salpicamos con el aceite de sésamo.

    Trucos

    • Podemos usar gambas congeladas pero debemos descongelarlas en agua templada y escurrirlas bien antes de incorporarlas a la verdura.
    • Si no os agrada el gusto del cilantro, podéis hacerlo con perejil picado, preferiblemente fresco para que tenga más aroma.
  • Mousse de berenjena para untar

    Hacía tiempo que no compartía una receta “para untar” con lo apañado que resulta para un aperitivo. Teníamos uno “gourmet”, Milhojas de foie y queso de cabra,  uno de Crema de Roquefort con nueces y un Duo gratinado de quesos. Todos ellos vistosísimos para unas tostaditas. Hoy nos vamos a atrever a preparar uno de verduras, una Mousse de berenjena para untar.

    Es una versión simplificada de lo que en países árabes se conoce como Baba Ghanoush o Mutabal y se suele acompañar de pan de pita fresco y tostado al igual que el hummus (¡Tomo nota para prepararlo próximamente!). Si queréis el auténtico, únicamente deberéis añadir a la mezcla unos 50 gr de tahini que es una crema de sésamo que podéis encontrar en tiendas de productos árabes o en herboristerías y rematar la preparación espolvoreando pimentón dulce por encima.

    Este paté resulta muy suave y exótico con ese  particular toque que la berenjena da a todos sus platos. Es muy sencillo ya que sólo requiere asar las berenjenas, que como veréis abajo podéis agilizar utilizando el microondas. Lo he acompañado de unos taquitos de queso feta pero de nuevo, el acompañamiento, lo escogéis vosotros. Mientras, sólo deciros, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas 

    • 2 berenjenas
    • 1 diente de ajo
    • ½ limón
    • 1 cucharadita de café de comino en polvo
    • 1 cucharada de yogur natural
    • Cilantro fresco o perejil
    • 50 gr queso feta
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las berenjenas y las abrimos por la mitad a lo largo. Les hacemos unos cortes trasversales y las ponemos a asar en el horno o en el microondas. En el horno tardarán unos 40 minutos, dependiendo de su tamaño. En el microondas, bastará con 15 minutos aunque dependerá de la potencia. Deben quedar muy blandas para que se despegue fácilmente la carne de la piel.

    Paso 2. Las pelamos y  las introducimos en el vaso de la batidora junto con el ajo crudo picado, el jugo del ½ limón, el yogur y el comino. Salpimentamos la mezcla y  batimos durante un minuto a potencia mínima. Sólo queremos que se convierta en una mousse crema para untar, no un puré.

    Paso 3. Serviremos acompañado de queso feta troceado y cilantro o perejil picado. Lo untaremos en tostaditas de pan (sin gluten para celíacos).

    Trucos

    • Está mousse puede servirnos también como acompañamiento de una carne o un pescado y tiene la ventaja de que la podemos dejar preparada con antelación y servirla tanto fría como templada.
    • Para darle un poco de color y sabor extra, podéis espolvorear pimentón dulce por encima ligeramente.
  • Coquinas al aroma de Manzanilla de Sanlúcar

    No me digáis que no hay mejor aperitivo para un domingo que unas ricas coquinas. Y como seguro que ha sido una semana dura y nos merecemos un buen homenaje, aquí tenéis unas Coquinas al aroma de Manzanilla de Sanlucar  que están ¡para no dejar ni una!

    Las coquinas son unos moluscos bivalvos, lo cual quiere decir que presentan un caparazón con dos valvas laterales unidas por una bisagra que se cierra por acción de los propios músculos del molusco. De esta misma familia, se encuentran las almejas, ostras, navajas o los mejillones. Las coquinas se suelen dar en el sur de España concretamente en la zona de Cádiz y Huelva. En otras zonas del Mediterráneo se conocen como tallarinas o pechinas.  Actualmente son especialmente valoradas ¡y eso que se lo cuenten a los que las cogían  en las playas y de donde proviene la denominación “ir a coger coquinas” cuando te remangas los pantalones largos!

    Regarlas con una copita de Manzanilla de Sanlucar, para así continuar con el homenaje a los productos andaluces, es todo un acierto. El aroma que les aporta no tiene desperdicio. No tendréis más que acercaros a la sartén para apreciar que el olor que desprende sólo puede presagiar un aperitivo de excepción. Además, ¿qué más podemos pedir si preparar una ración ¡Es Pan Comido!?

    Ingredientes para 4 personas 

    • 500 gr de coquinas
    • 3 dientes de ajo
    • 2 cucharadas de perejil fresco picado
    • 1 copita de Manzanilla
    • Aceite de oliva
    • Sal
    • 1 guindilla
    • Sal gorda y vinagre para limpiarlas

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos bien las coquinas bajo el chorro de agua fría y las dejamos en remojo en agua en un bol amplio con una cucharadita de sal gorda y un chorretón de vinagre. Dejaremos que vayan soltando sus impurezas durante aproximadamente una hora y cambiando el agua  un par de veces a mitad. Escurrimos.

    Paso 2. Picamos los ajos muy finos y los freímos en una sartén junto con una guindilla y el perejil con un generoso chorretón de un buen aceite de oliva. Cuando se empiecen a tostar, retiramos la guindilla y añadimos las coquinas bien escurridas.

    Paso 3. Subimos el fuego para que se vayan abriendo con el calor y le añadimos la copita de manzanilla. Removemos para que todas se abran y el vino comience a evaporarse. Añadimos sal si fuera necesario pero antes debemos probar una.

    Trucos

    • Las podemos comprar y dejar en la nevera para el día siguiente. En ese caso es mejor dejarlas en remojo con un poco de sal y vinagre para que vayan soltando la arenilla que pudieran tener.
  • Currywurst

    Currywurst: Willkommen in Berlin! Todo aquel que haya visitado esta histórica y preciosa ciudad, se sentirá identificado con esta receta. Y quizás no sólo los que hayan estado en la capital sino en otras ciudades alemanas ya que se trata de una salchicha alemana servida con una salsa de tomate y curry.

     Su origen está en entredicho, como no es de extrañar, pero si lo podemos datar en mediados del siglo pasado. Berlin y Hamburgo se lo disputan pero lo que si es cierto es que se trata de un plato muy popular de consumo en la calle y que no falta en los puestos callejeros de estas ciudades.

     Con esta receta, continuamos completando nuestra sección internacional Caprichos del Mundo. Actualmente es muy fácil encontrar salchichas alemanas en nuestros establecimientos, muchos de ellos ya muy populares en España. Yo voy comprando cada vez de un tipo porque hay muchísimas variedades y cada una de ellas ¡tiene su sabor particular! Hoy atreveros con este Currywurst, acompañadlo de una buena cerveza y disfrutadlo porque además ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 salchichas alemanas tipo Bratwurst
    • 4 patatas medianas
    • Aceite
    • Sal

    Ingredientes para la salsa (todas las cucharadas son soperas)

    • 200 gr de kétchup
    • 2 cucharadas de curry
    • 1 cucharada de salsa de soja
    • 2 cucharadas de vinagre de Módena
    • 1 cucharada de miel
    • ½ cebolla
    • Pimienta cayena
    • Aceite
    • Sal

    Cómo preparamos la salsa

    Picamos la cebolla muy finamente. En una sartén profunda o en un cazo, la freímos en un chorrito de aceite hasta que esté transparente. Añadimos el resto de los ingredientes  y espolvoreamos con pimienta cayena. Dejaremos que la salsa hierva durante unos 5 minutos. Probaremos para rectificar de sal o añadir más curry si la encontramos floja. Si vemos que está demasiado espesa, añadiremos un poco de agua.

    Cómo preparamos el Currywurst

    Paso 1.  Hacemos un corte longitudinal superficial en cada una de las salchichas y unos pequeños cortes a lo ancho. Reservamos.

    Paso 2.  Lavamos las patatas y las cortamos en gajos no muy grandes. Las ponemos en una fuente amplia en el microondas y les añadimos un poco de aceite de oliva y removemos. Las haremos en el microondas hasta que estén blandas, removiendo cada 5 minutos y comprobando que estén listas pinchándolas con un cuchillo.

    Paso 3. Colocamos las salchichas en la rejilla del horno o sobre una fuente y con el grill encendido, dejamos que se hagan. Veréis que se irán curvando ligeramente y dorando en aproximadamente unos 10 minutos. Colocamos también las patatas bajo en el grill para que se tuesten al mismo tiempo.

    Paso 4. Serviremos las salchichas acompañadas de las patatas y todo ello cubierto con la salsa. Espolvorearemos curry en polvo por encima.

    Trucos

    • Las patatas las podéis freír como lo hagáis habitualmente. De esta manera porque son más ligeras al hacerse apenas sin aceite y al microondas y además quedan crujientes en el grill.
    • En ocasiones, los paquetes de salchichas quedan a mitad y si no las vamos a consumir en breve, podemos congelarlas en paquetes individuales envueltas en papel de plástico.