Tag: Tomate

  • Chilaquiles rojos

    Estos Chilaquiles Rojos no pueden faltar en cualquier carta de desayuno mexicano que se precie. Y es que un buen desayuno mexicano, dista mucho del café con leche y tostadas al que los españoles estamos acostumbrados. Lo consideran la comida principal del día puesto que te va a dar los nutrientes y la energía que vas a necesitar a lo largo del día.

    Se comienza por un plato de fruta fresca variada acompañada de jugos naturales, pan dulce o algo de bollería y café, para continuar con un platillo principal que dependiendo de la región, puede ser desde unos huevos preparados de mil maneras diferentes,  enchiladas, enfrijoladas,  flautas, tamales,  tortas poblanas, o unos chilaquiles, entre otros. Estos últimos consisten en totopos fritos bañados en una salsa y cubiertos por pollo, queso, crema, chistorra y espolvoreados con cilantro fresco. Se preparan tanto con salsa roja como con verde. ¡Eso es a vuestra elección!

    Y puestos a proponer, si no se os antoja para desayuno, siempre se puede preparar para otro momento. Os animo a probarlos porque están deliciosos, además de que hacerlos,  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 8 tortillas de maiz redondas (ó 150 gr  totopos/tortillas triangulares ya tostados que venden en bolsas)
    • 1 pechuga de pollo
    • 1/2 cebolla
    • 1 diente de ajo
    • Sal
    • 100 gr de queso fresco
    • 100 gr de chistorra
    • Cilantro fresco
    • Aros de cebolla para acompañar
    • 1 rama de epazote
    • Dos tazas de Salsa roja (ver receta)

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Limpiamos de grasa la pechuga de pollo y entera las introducimos en una cacerola con agua hirviendo, suficiente agua para que la cubra. Añadimos 1/2 cebolla, un diente de ajo y 1/2 cucharadita de sal. Dejaremos que hierva con la tapa puesta durante unos 15 minutos o hasta que estén cocidas. Si vemos que el agua se va consumiendo, añadiremos más cantidad. Escurrimos y con ayuda de un tenedor, lo deshebraremos.

    Paso 2. Cortamos con ayuda de unas tijeras las tortillas en triángulos y las doramos en una sartén con abundante aceite. Escurrimos en papel absorbente. Si preferimos podemos tostadas en el horno o comprar ya las industriales que vienen envasadas en bolsas.

    Paso 3. Troceamos la chistorra muy fina y la salteamos en una sartén sin añadir nada de aceite. Reservamos.

    Paso 4. En una cazuela plana, verteremos la salsa roja que ya tenemos preparada y la dejamos cocer con una ramita de epazote durante 5 minutos. Retiramos el epazote y colocamos sobre la salsa los totopos o  los triángulos de tortillas tostados. Los mezclamos  para que se impregnen de la salsa y evitando que se rompan y  retiramos del fuego.

    Paso 5. Esparcemos por encima el pollo deshebrado, el queso desmenuzado, la chistorra, el cilantro picado y unos aros de cebolla cruda cortados muy finos. Los consumiremos al momento para que las tortillas no pierdan su toque crujiente.

    Trucos

    • Puedes variar la versión de los chilaquiles utilizando salsa verde. También puedes prescindir del pollo y la chistorra.
    • El epazote es una hierba aromática fresca que le da un toque muy característico a los platos mexicanos. Su sabor es un poco amargo con cierto aire a limón. No hay ninguna hierba de sabor similar así que si no la encuentras, puedes prescindir de ella.
  • Gazpacho de Sandía

    Intentando encontrar diferentes versiones del tradicional gazpacho que no falta en mi frigorífico en cuanto empieza a hacer buen tiempo, dí con esta receta de Gazpacho de Sandía cuyo origen es del célebre cocinero Arzak. Con unas cuantas variaciones y simplificaciones, siempre para adecuarla al propósito del blog de Recetas Sencillas para Triunfar, os comparto el resultado que fue delicioso.

    Pese a su denominación, no sólamente lleva sandía sino también tomate como el tradicional gazpacho. La sandía es una fruta de los más refrescante e hidratante. Rica en Vitamina A y C, potasio y magnesio además de otros componentes que la convierten en una fruta repleta de beneficios. Buena para el corazón, para bajar peso por su efecto saciante así como diurético, para la vista, entre algunas de sus propiedades, la convierten en alimento  que no debe faltar en nuestra dieta.

    Con esta versión vais a enamorar a vuestros invitados, ¡no lo dudeis! Acordaros que también es combinable con el gazpacho blanco, tal y como preparamos el Gazpacho Dos Colores. Cualquiera de sus versiones es más que sencilla. Unicamente contad con unos buenos ingredientes, y el resto, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1/2 kg de tomates rojos maduros
    • 400 gr de sandía limpia sin pepitas
    • ½ diente de ajo
    • ½ calabacín
    • ½ pepino
    • 1 cucharadita de azúcar
    • 1 cucharada de mostaza
    • 100 ml de aceite de oliva
    • 2 cucharadas de vinagre de Jerez
    • Agua
    • Sal
    • Unas hojitas de albahaca
    • Queso fresco para decorar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pelamos  los tomates, el calabacin, el pepino, y lo ponemos en un cuenco grande y profundo junto con la sandía troceada y sin pepitas. Añadimos el ajo, el azúcar, la mostaza, un par de hojitas de albahaca y sal al gusto y lo cubrimos todo con el aceite y el vinagre. Removemos y dejamos reposar durante al menos 10 minutos para que todos los ingredientes se impregnen bien.

    Paso 2. Batimos con la batidora o robot y añadiremos agua según deseemos la consistencia. Dejamos enfriar.

    Paso 3. Servimos bien frio acompañado de unas brochetas de queso fresco y albahaca.

    Trucos

    • El gazpacho podemos conservarlo en el frigorífico en un frasco cerrado durante unos 5 días.
    • Si el sabor de la albahaca te resulta fuerte, prescinde de ella en la mezcla y ponlo únicamente para decorar al gusto.
  • Salsas mexicanas: Roja y Verde

    Las salsas son muy típicas en la cocina mexicana ya que aportan sabor y color a cualquiera de sus platos.  Ni que decir tiene que el denominador común de todas ellas es su sabor picante, pero adaptándonos a los paladares menos acostumbrados, hoy os propongo dos de las más comunes: Salsa Roja y Salsa Verde cuya base principal es el tomate y no el chile. El tomate rojo o jitomate como se le denomina en México, es el ingrediente principal de la salsa roja y el tomate verde, de la salsa verde.

    En cualquier cantina en México, será muy habitual encontrarte una variedad de salsas en el centro de la mesa para acompañar al gusto cada uno de los platos que se sirvan. Algunas serán de elaboración casera y otras tantas, en frascos comerciales. ¡Ojo con querer probar todas porque te puedes llevar más de una sorpresa bien bien picante!

    Estas salsas pueden tomarse con unos totopos (triángulos de tortilla fritos o tostados también conocidos como nachos), o para aderezar unas quesadillas, tacos, fajitas, enchiladas, huevos, etc… Las salsa, una vez preparadas, las puedes conservar en el frigorífico varios días. Hacerlas es sencillísimo, leed  a continuación y comprobaréis que son ¡Pan Comido!

    Ingredientes para la Salsa Roja

    • 4 tomates bien rojos y maduros
    • 1/4 cebolla
    • 1 chile de árbol (para una salsa suave; añade más chile si te gusta más picante)
    • 1/2 diente de ajo
    • 2 cucharadas de aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos en una cazuela los tomates enteros, la cebolla y el chile. Cubrimos con agua, dejamos que hiervan durante 5 minutos y escurrimos.

    Paso 2. Trituramos en el robot o con la batidora todos los ingredientes cocidos añadiendo el medio diente de ajo hasta obtener una salsa.

    Paso 3. Vertemos en una cazuela junto con dos cucharadas de aceite y salpimentamos. Ponemos a hervir  unos minutos para que reduzca y espese ligeramente.

    Ingredientes para la Salsa Verde

    • 6 tomates verdes duros
    • 1/4 cebolla
    • 1/2 chile jalapeño (para una salsa suave; añade más chile si te gusta más picante)
    • 1/2 diente de ajo
    • 4 ramas de cilantro
    • 2 cucharadas de aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos en una cazuela los tomates enteros, la cebolla y el chile. Cubrimos con agua, dejamos que hiervan durante 5 minutos y escurrimos.

    Paso 2. Trituramos en el robot o con la batidora todos los ingredientes cocidos añadiendo el medio diente de ajo y las ramas de cilantro hasta obtener una salsa.

    Paso 3. Vertemos en una cazuela junto con dos cucharadas de aceite y salpimentamos. Ponemos a hervir  unos minutos para que reduzca y espese ligeramente.

    Trucos

    • Podremos añadir o prescindir del chile en la medida en la que nos guste lo picante o no. El chile es fresco y al hervirlo, le quitaremos algo de fuerza. Igualmente, retírale las semillas para que no pique tanto.
    • La podremos conservar en un tupper cerrado durante varios días en el frigorífico.
  • Parrillada de verduras con vinagreta de almendras

    Según empieza a hacer calor, nos empezamos a acordar de la Operación Bikini, aunque sólo sea para ir mentalizándonos en reducir calorias... y es que eso no quiere decir que le tengamos que restar sabor a los platos. ¡Ni mucho menos! Cocinar a la plancha o a la parrilla es una de las mejores formas de conservar el sabor íntegro de los alimentos sin necesidad de añadirle grasa extra.

    Esta Parrillada de Verduras con Vinagreta de Almendras es una buenísima prueba de ello. Perfecto como una primer plato o de guarnición de una carne o pescado. Si dispones de barbacoa, ni que decir tiene que el  resultado será espectácular. Únicamente debes tener cuidado de que la llama no alcance las verduras o éstas se chamuscarán sin cocinarse.

    Los pasos son más que sencillos de seguir: Un poquito de maña para cortar las verduras del  mismo grosor, nos despistarse con la plancha y el resto, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 berenjena
    • 1 calabacín grande
    • 2 cebollas grandes
    • 4 tomates medianos
    • 12 champiñones
    • 5 cucharadas de aceite de oliva
    • 2 cucharadas de vinagre balsámico
    • Sal en escamas

    Ingredientes para la vinagreta de almendras

    • 80 gr de almendra picada
    • 2 limas
    • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen
    • Pimienta negra

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las verduras y las cortamos en rodajas del mismo grosor (unos 8 mm) para que todas se hagan en el mismo intérvalo de tiempo. La berenjena se cocina rápido  así que la dejaremos para el final. Mientras, la pondremos a “sudar”  espolvoreándo sal gorda por encima y dejándo las rodajas extendida sobre un plato para que escurran durante unos 15 minutos.

    Paso 2. Cortaremos los calabacines al bies para obtener rodajas más grandes. Al cortar la cebolla, tendremos cuidado de no romper sus aros para cocinarla en rodajas enteras. Los tomates y los champiñones, bastará con cortarlos a la mitad.

    Paso 3. Ponemos a calentar la plancha o parrilla y vamos colocando las verduras ordenadamente. Iremos vigilando cada una de ellas y dándoles la vuelta según lo precisen (aproximadamente unos 3 minutos por cada lado de media).

    Paso 4. En una bol preparemos la vinagreta mezclando las almendras filetedas o troceadas con el aceite de oliva virgen, el zumo de las limas, la ralladura de una de ellas y pimienta.

    Paso 5. Vierte la vinagreta por encima y espolvorea con sal en escamas.

    Trucos

    • Si quieres prescindir de la vinagreta de almendras, prepara en una bol una mezcla de 6 cucharadas de aceite de oliva con dos cucharadas de vinagre balsámico. Mientras las verduras se están asando, píntalas ligeramente  con la mezcla con ayuda de un pincel y espolvoréalas con sal y pimienta.
    • Puedes añadir otro tipo de verduras como zanahorias, puerro, pimientos, setas, etc…
  • Guacamole

    El guacamole es una salsa original de México, su nombre proviene del idioma Nahuatl, hablado por los aztecas, y significa  aguacate + mole (salsa). Su ingrediente principal es el aguacate y los ingredientes añadidos varían según donde se prepare. En la cocina mexicana se usa acompañando tacos y nachos principalmente pero también para acompañar carnes.

    Siempre que trabajemos con el aguacate, para que mantenga su color hasta que los consumamos,  debemos añadir unas gotitas de limón y conservarlo junto al hueso para evitar que se oxide y oscurezca. Esta salsa nos va servir para preparar muchos otros platos, algunos ya presentados como los Sticks de queso,  los Nachos con queso o los Tomates rellenos de guacamole y salmón. Otras recetas estarán por venir porque a mí me encanta el aguacate, ¡lástima todo lo que engorda!

    La base de su preparación son unos buenos aguacates maduros, que al tocarlos estén ligeramente blandos pero no demasiado como para que nos hundan los dedos. También procuraremos que al comprarlos, éstos mantengan el botón del rabito porque una vez que el botón se pierde, maduran mucho más rápido y podemos encontrarnos con el aguacate pasado al ir a abrirlo. Yo recomiendo elegirlos medianamente duritos y dejarlos madurar en casa a temperatura ambiente (2-3 días a lo sumo). Si los mantienes en frio, la maduración será más lenta. El resto de la preparación ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 2 aguacates gordos y maduros
    • 1 tomate pequeño maduro (preferiblemente escoged tomates verdes de color)
    • ½ cebolla pequeña
    • 1/2 lima
    • 4 ramas de cilantro
    • 1 cucharada de aceite
    • Salsa picante, tipo Tabasco ó 1 guindilla pequeña
    • 1 cucharadita de sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Para preparar el guacamole, picamos bien el tomate con la cebolla, y las hojas de cilantro. Podemos hacerlo con la batidora si preferimos hasta obtener una pasta.

    Paso 2. Partimos los aguacates por la mitad y con la ayuda de una cuchara, los vaciamos. Reservamos los huesos. Los cortamos en trozos y los añadimos a la pasta de la cebolla,  el tomate y el cilantro. Echamos el aceite, la sal, el zumo de la lima exprimida y las gotitas de salsa picante al gusto o la guindilla picada.

    Paso 3. Con la ayuda de un tenedor machacamos todos los ingredientes hasta formar una pasta homogenea pero no demasiado clara. Nos podemos ayudar de una batidora pero a una potencia muy suave. Recordad que es no debe quedar puré porque además siempre es agradable encontrarse algún trozo de aguacate.

    Trucos

    • Los huesos de los aguacates sirven para conservar el sabor y color del  guacamole hasta que se emplee. Introdúcelos en el cuenco donde se haya preparado el guacamole y no los retires hasta que se vaya a servir.
    • Podemos sustituir la lima por 1/4 de limón exprimido.

     

  • Mermelada de tomate

    En vísperas de San Valentin, la ocasión bien merece una receta algo curiosa para celebrar la ocasión. Yo personalmente no soy muy fan de este tipo de celebración pero si se trata de alimentar a nuestros paladares con alguna exquisitez que otra, ¡cualquier excusa es buena!

    Esta dulce Mermelada de Tomate, que combina con recetas saladas a las mil maravillas, es una aliada perfecta para darle “el toque” a esa comida especial, por ejemplo como aderezo para unas tabla de quesos o patés.

    Y puesto que “enamorar con el estómago” es una realidad, aprovecho para recordaros que  teneís multitud de recetas que harán abrir el apetito de los vuestros. ¿Qué tal un Menú de Enamorados comenzando  con unos  Corazones Sorpresa, continuar con una Ensalada de jamón de pato aderezada con esta rica mermelada de tomate, seguir con  Trenza de solomillo a la miel y mostaza y culminar con unas Natillas cremosas con fresas? Todo…¡Pan Comido!

    Ingredientes para la mermelada de tomate

    • 1 kg de tomates rojos maduros
    • 400 gr de azúcar (preferiblemente 200 gr de azúcar blanca y 200 gr de azúcar morena).
    • 1/2 limón

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Lavamos y pelamos o escaldamos los tomates. Para escaldar los tomates, les haremos un corte superficial en forma de cruz en su extremo. Los introduciremos en agua hirviendo durante un minuto, retiramos y los colocamos en un recipiente con agua fria. De este modo podremos retirar la piel con mucha facilidad.

    Paso 2. Los troceamos pequeños y les retiraremos las pepitas si no queremos que la mermelada las tenga.

    Paso 3.  Vertemos en un cazo junto con el azúcar. Comenzaremos con el fuego fuerte hasta que empiece a humear. Cocinaremos a fuego medio-flojo el resto del tiempo de cocción. Removemos de vez en cuando con una cuchara de madera para que se mezclen todos los ingredientes y estos no se peguen al cazo. Rociamos con el zumo de 1/2 limón.

    Paso 4. Cuando la mezcla comience a espesar (aproximadamente en unos 30-40 minutos) por que el azúcar se esté caramelizando, retiraremos  del fuego.

    Paso 5. Conservaremos en un frasco de cristal.

    Cómo lo preparamos (versión Thermomix)

    Paso1. Lavamos y pelamos o escaldamos los tomates. Para escaldar los tomates, les haremos un corte superficial en forma de cruz en su extremo. Los introduciremos en agua hirviendo durante un minuto, retiramos y los colocamos en un recipiente con agua fria. De este modo podremos retirar la piel con mucha facilidad. Les retiraremos las pepitas si no queremos que la mermelada las tenga.

    Paso 2. Introducimos los tomates en el vaso de la Thermomix y trituramos 10 segundos a velocidad 4.

    Paso 3.  Añadimos el azúcar y rociamos con el zumo de 1/2 limón. Programamos 20 minutos, temperatura 100º a velocidad 3. Comprobamos la textura, seguramente todavia se encuentre algo líquida, por lo que volvemos a programar 15 minutos, varoma, velocidad 3 o hasta que espese ligeramente. Debemos tener en cuenta que al enfriarse, la textura tenderá a espesarse

    Paso 4. Conservaremos en un frasco de cristal.

    Trucos

    • Se aconseja emplear mitad de azúcar morena y mitad de azúcar blanca. Si no dispones de los dos tipos, el resultado también será igual de rico.
    • La mermelada  la podemos conservar en el frigorífico en un frasco cerrado durante dos semanas. También la podemos congelar.  Para servirla, bastará únicamente con calentarla unos segundos en el microondas para poder manejarla mejor.
    • Añade unas cucharitas  de  mermelada a una ensalada de hojas verdes con queso brie frito y verás que delicia.
    • Prueba la Mermelada de Pimientos del Piquillo, igual de rica y fácil.
  • Gazpacho dos colores

    En los meses de verano, no falta en mi frigorífico una jarra de gazpacho que es la bebida más sana y refrescante para los días de calor, que además te completan la comida y la cena en un santiamén.

    El gazpacho es un plato típicamente español, concretamente del interior de Andalucía aunque es muy consumido en otras zonas de España. Aunque el ingrediente principal es el tomate, hay muchas variedades  de gazpacho ya que las hortalizas que se le añaden, varían en cada casa que se prepara.

    El tomate es uno de las hortalizas que por si sola previene el cáncer por sus altas propiedades antioxidantes y el infarto, además de muchas otras enfermedades. Muy rico en vitaminas A y C y en minerales como fósforo, hierro, calcio, magnesio, manganeso, zinc, cobre, potasio y sodio.

    Pensé que quedaría curioso combinar dos tipos de gazpacho en un mismo plato, y el resultado ha sido muy apreciado por aquellos que lo han probado en mi casa. El ajo blanco ya lo habíamos preparado en otra ocasión y el gazpacho tradicional tal cy como yo lo preparo. Su combinación: ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    Ingredientes para el gazpacho rojo

    • 1 kg de tomates rojos maduros
    • 1 pimiento verde pequeño
    • ½ pepino pequeño (opcional según gustos)
    • ½ cebolleta
    • 1 diente de ajo
    • 1 rodaja de pan del día anterior
    • 3/4 vaso de aceite de oliva
    • 3 cucharadas de vinagre de jerez
    • Sal

    Ingredientes para el gazpacho blanco (Ajo blanco)

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Troceamos los tomates, el pimiento, el pepino, la cebolla y lo ponemos en un cuenco grande y profundo. Añadimos el ajo, el pan, sal al gusto y lo cubrimos todo con el aceite y el vinagre. Removemos y dejamos reposar durante al menos 10 minutos para que todos los ingredientes se impregnen bien.

    Paso 2. Batimos con la batidora de brazo y pasamos por el pasapuré para eliminar los pellejos si deseamos.

    Paso 3. Para montar los chupitos, pondremos en la parte inferior el gazpacho rojo y encima el ajo blanco con una cucharita.

    Paso 4. Decoraremos con un tallo de cebollino.

    Trucos

    • Podemos servirlo en plato hondo vertiendo primero el gazpacho rojo y en el centro el ajo blanco que al ser más espeso servirá como centro decorativo.
    • El gazpacho podemos conservarlo en el frigorífico en un frasco cerrado durante unos 5 días.
  • Caracolas rellenas de crujiente de jamón iberico y crema de queso

    Todos sabemos lo socorrida que es la pasta y lo bien que siempre bien tenerla en la despensa para una comida rápida, acompañándola incluso de alguna salsa preparada que las hay muy bien logradas. Esta vez, vamos a preparar una pasta un poquito más elaborada, pero veréis que el resultado lo merece.

    Hace unas semanas, en la semana internacional de un supermercado, encontré estas caracolas o ballenas que se llaman Lumaconi gigante. En el paquete, se ven bien grandes pero cuando las hierves, las caracolas se vuelven gigantes, ¡supongo que de ahí su nombre! Pensé en posibles rellenos, y llegue a esta combinación, que esta deliciosa.

    Cómo sabéis, el valor nutritivo principal de la pasta está en los hidratos de carbono, pero también tiene un 13% de proteínas y una mínima parte de grasas. Sin embargo, las de colores, que se obtienen de mezclar la harina para hacer la pasta con verduras, tienen algo de vitaminas del Grupo B.  La espinaca aporta el color verde, la zanahoria, el color naranja, el tomate, el color rojo e incluso la tinta de calamar aporta el color oscuro a la pasta que es de color negro. Cada vez existen más combinaciones pero estás son las más habituales.

    No nos entretenemos más y vamos con la explicación de este rico y colorido plato que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 500 gr. Lumaconi Gigantes
    • 1 tarrina de crema de queso
    • 100 gr. Jamón ibérico picado
    • 4 ajos tiernos
    • Salsa de tomate
    • Queso parmesano rallado

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Herviremos en abundante agua la pasta siguiendo el tiempo que indique en el paquete. Escurrimos y reservamos

    Paso 2. Prepararemos el crujiente de jamón colocando el jamón picadito entre dos trozos de papel antiadherente (el que usamos para el horno), o incluso en papel de cocina. Lo metemos al microondas durante aproximadamente 1 minuto. Dejamos enfriar y separamos  con los dedos todos los trocitos que seguramente se hayan apelmazado.  Y ya tenemos el jamón crujiente listo.

    Paso 3. Con ayuda de un tenedor, mezclaremos hasta formar una crema con  el queso de untar y la mitad del jamón.

    Paso 4. Picamos los ajos tiernos y salteamos. Cuando estén casi hechos, añadimos la salsa de tomate y sofreímos todo junto durante un par de minutos.

    Paso 5. Prepararemos cada plato poniendo abajo una capa de la salsa de tomate con los ajetes. Después las caracolas que habremos rellenado con la pasta del queso con ayuda de una cucharita pequeña.

    Paso 6. Espolvoreamos con la otra mitad del jamón, el queso rallado y gratinamos.

    Trucos

    • Puedes sustituir el queso de untar por queso fresco que es más ligero.
    • Al tomate frito, podemos añadir en lugar de ajetes, espinacas, o brócoli.

  • Cogollos con brie

    Podemos preparar multitud de ensaladas, aquí tenemos buena prueba de ello. Y es que no sólo podemos añadir un sin fin de ingredientes  sino que además disponemos de una gran variedad de lechugas para escoger (roja, rizada, verde, iceberg, romana, belga, roble, trocadero, etc.).  Hoy vamos con unos Cogollos con queso Brie, para variar un poco de los habituales cogollos con anchoas.

    Los cogollos son una variedad de la lechuga romana pero enana. Tienen un sabor más amargo que la clásica lechuga y yo los encuentro muy cómodos para tener en el frigorífico porque aguantan bastante tiempo y además no precisan demasiada limpieza como la lechuga tradicional ya que suelen venir bastante bien “aseaditos”.

    Esta preparación es más que sencilla. Casi ni la puedo considerar receta sino más bien una idea para preparar un entrante o acompañamiento rápido y sencillo. Espero que os animeis porque ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 cogollos
    • 1 cuña de queso Brie
    • 2 tomates maduros
    • 50 gr de foie en bloc (previamente congelado ya que lo vamos a rallar)
    • Aceite de oliva virgen
    • Crema balsámica de Módena
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Lavamos y escurrimos los cogollos. Les cortamos el tallo y los partimos en dos mitades a lo largo.

    Paso 2. Rallamos el tomate sobre un plato y lo mezclamos con dos cucharadas de aceite de oliva y una pizca de sal y pimienta. Lo colocamos en la base de los cogollos.

    Paso 3. Cortamos el queso brie en rodajas y colocamos cada rodaja sobre la mitad del cogollo. Gratinamos con un soplete si queremos.

    Paso 4. Rallamos por encima un poco de foie que al estar congelado podremos hacerlo fácilmente. Decoramos con crema balsámica de Módena.

    Trucos

    • Si no disponemos de soplete, podemos pasar por la plancha unos segundos las rodajas de queso brie antes de colocarlas sobre los cogollos.
    • Para ver como rallar el foie para darle el toque final a los cogollos, revisa la receta de Berenjenas rellenas de Manzana y Foie donde se explica.

     

  • Hojaldre de cebolla, cherry y queso emmental

    Me consta que aquellos que ya se han animado a preparar el Quiche de Calabacín y Gambas, se han llevado más de un aplauso porque resulta riquísimo e ideal para una merienda-cena, ya sea en tu casa o en alguna que vayas invitado, porque se transporta de maravilla y se puede hacer con antelación. La versión de hoy es algo similar pero con base de hojaldre, de las que compramos en cualquier supermercado, de manera que agilizamos la preparación.

    Así que en un ratín, tenemos este Hojaldre de Cebolla, Cherry  y Queso Emmental que yo he servido en raciones individuales utilizando unos moldes pequeños aptos para horno. Si no disponemos de ellos, siempre podemos hacer uno grande y partirlo en porciones. Y sin ser pesada, ¡vuelvo a insistir en los moldes de silicona! Haced una pequeña inversión y os aseguro que ¡les sacaréis un gran partido!

    Ya sabéis, se acabó recurrir a los hojaldres comprados porque una vez os pongáis manos a la masa, vais a ver que  poco se tarda en preparar este rico plato, que además ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 lámina de hojaldre
    • 1 cebolla grande
    • 12 tomates cherry
    • Queso Emmental rallado
    • 1 cucharada de azúcar
    • 3 huevos
    • 100 gr de nata líquida o leche evaporada (Ideal)  si lo preferimos más ligero.
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Estiramos la lámina de hojaldre y cortamos del tamaño del molde teniéndo en cuenta que debemos dejar unas paredes. Forramos cada uno de los moldes, o uno grande según queramos, primero con  papel de hornear para evitar que se pegue, y sobre él, el hojaldre pegándolo a los laterales. Lo cubrimos con otro trozo de papel y colocamos un puñado de garbanzos para que hagan peso y el hojaldre no se infle al hornearse. Introducimos en el horno precalentado a 180º altura media durante 15 minutos. Retiramos los garbanzos.

    Paso 2. Pelamos y cortamos la cebolla en juliana. La ponemos a pochar en una sartén con un par de cucharadas de aceite. Sazonamos con sal y dejamos unos 4 minutos para que se vaya ablandando. Añadimos el azúcar para que se caramelice ligeramente y dejamos otros 4 minutos. Retiramos.

    Paso 3. En un bol, batimos los huevos, vertemos la nata, o en su defecto la leche evaporada y la cebolla. Salpimentamos. Mezclamos y vertemos sobre cada hojaldre. Colocamos los tomates cherry cortados por la mitad y esparcimos el queso rallado por encima.

    Paso 4. Introducimos en el horno a 180º, altura media, durante unos 25 minutos o hasta que veamos que el relleno está cuajado.

    Trucos

    • Si lo preparamos con antelación, podemos darle un golpe de horno en el momento de consumir.
    • Podemos sustituir la cebolla por puerro, y los tomates por otras verduras que nos gusten como el brócoli, los champiñones, espárragos… En lugar de queso emmental, podemos usar un queso curado fuerte o parmesano rallado.
    • Si no tenemos leche evaporada en casa pero sin embargo queremos aligerar la crema, bastará con usar leche y enriquecerla con un par de cucharadas de nata.