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  • Lasaña de boletus y foie

    Ya os comenté  en la receta de Minisañas de Ventresca mi asombro ante lo que leí sobre el origen de la lasaña pero no por no entrar en discusiones que ni nos van ni nos vienen, vamos a dejar de preparar este plato que tantísimas variaciones permite y que nos apaña una comida estupendamente. Es ideal para prepararlo con antelación cuando tenemos invitados, lo que nos evita estar en la cocina en el último momento, y lo que sobra, si es que sobra, seguro que es bien recibido en el tupper para el día siguiente.

    Esta Lasaña de Boletus y Foie, resulta un plato estupendo para una celebración. En el mercado es ahora más sencillo encontrar boletus cultivados, ya que no es época de los salvajes, y relativamente asequibles de precio. También podemos recurrir a los deshidratados que podemos conservar en la despensa por un largo tiempo. Personalmente prefiero recurrir a esta versión frente a los congelados o enlatados. Acuérdate siempre de conservar el agua de rehidratarlos ya que coge todo el sabor y resulta muy útil para muchas preparaciones.

    Y sin extenderme más, os dejo con los ingredientes, pasos a seguir y trucos. Espero que os ayuden para preparar esta lasaña que está para rechupetear el plato además de ser ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 8 láminas de lasaña precocidas
    • 400 gr de boletus
    • 50 gr de foie en bloc (previamente congelado ya que lo vamos a rallar)
    • 2 puerros (sólo la parte blanca)
    • 2 cucharadas de harina
    • 2 tazones de leche
    • Aceite de oliva
    • Queso rallado
    • 1 pizca de nuez moscada
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Hidratamos  las placas de la lasaña siguiendo las instrucciones de la caja. Las escurriremos sobre un paño limpio.

    Paso 2. Picamos el puerro y en una sartén  lo sofreímos en un par de cucharadas de aceite hasta que esté blando durante unos 3-4 minutos. Lavamos los boletus y los troceamos todos del mismo tamaño. Salpimentamos. Los añadimos al puerro y dejamos que se vayan cocinando hasta que estén tiernos.

    Paso 3. En la misma sartén, prepararemos una salsa bechamel clarita por lo que vertemos un par de cucharadas de aceite y cuando esté caliente, añadimos la harina  que tostaremos durante un minuto a fuego medio con cuidado de que no se tueste demasiado y se queme. Añadimos primero un tazón de leche caliente y removeremos con ayuda de una barillas para eliminar los grumos.  Si vemos que está demasiado espeso, iremos añadiendo poco a poco el segundo tazón de leche caliente hasta obtener una crema homogenea y no demasiado espesa.  Espolvoreamos con  una pizca de nuez moscasa y rectificaremos de sal si es necesario.

    Paso 4. Sacamos del congelador el bloc de foie y lo rallamos. Añadimos la mitad del foie rallado a la salsa y la otra mitad, lo reservaremos para el gratinado.

    Paso 5. Para montar la lasaña, comenzaremos con una capa de pasta,  luego la crema de boletus y foie. Repetimos las capas las veces que queremos para acabar en pasta. Espolvoreamos con queso rallado y el foie.  Gratinaremos en el horno.

    Trucos

    • Si las láminas de lasaña no son precocidas, bastará con hervirlas en abundante agua con una pizca de sal y una cucharada de aceite hasta que estén al dente. Removeremos frecuentemente para que no se peguen unas con otras y una vez escurridas, las colocaremos sobre un paño límpio.
    • Si empleas boletus deshidratados, aprovecha el agua de hidratarlos para aclarar la salsa en lugar de añadir leche. Le dará un sabor más intenso.
    • Puedes sustituir los boletus por otro tipo de setas.
  • Rebozuelos salteados con flan de patata “A la Carta”

    “Hola Ana,

    Este fin de semana mis hermanos me han traido unas setas de la Sierra que me dicen que son Rebozuelos. Yo no las conocía. Las setas las  preparo siempre en revuelto pero seguro que a tí se te ocurre alguna otra manera SUPER FÁCIL  de hacerlas.

    Muchas gracias“

    A. L.

    Desde luego que estándo en época de setas no podía dejar la ocasión de compartir una receta y puesto que me pides una con rebozuelos, que casualmente he encontrado en la frutería a buen precio, te he preparado esta receta más que sencilla para la sección “A la Carta”, ¡siguiendo tu especial requirimiento de que sea fácil!

    Seguro que te has fijado que cuando cocinamos setas, ¡afortunado tu que te las traén recien cogidas!, crudas parecen cantidad pero cuando las ponemos en la sartén, parece que encojen y se quedan en nada así que la ración generosa que pensabas servir, se reduce a la mitad. Por ese motivo he enriquecido el plato con un flan de puré de patata que absorberá el sabor de las setas y combina a la perfección son ellas.

    El rebozuelo es una seta silvestre de otoño de textura algo fibrosa y de color amarillento. Se puede guisar de muchas formas pero frente a otras setas que precisan cocción corta, ésta requiere algo más de tiempo para reblandecer su carne. Estos Rebozuelos salteados con flan de patata pienso que son una opción muy simple para aprovechar el agradable sabor de este tipo de setas sin ninguna complicación. En definitiva, otra receta ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 500 gr de rebozuelo
    • 2 dientes de ajo
    • 2 patatas medianas
    • Caldo de verduras o una pastilla de caldo para enriquecer el agua donde coceremos las patatas.
    • Aceite de oliva
    • 1 ramita de perejil
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pelamos las patatas, las lavamos y las cortamos en dados del mismo tamaño. Las ponemos en una cazuela con el caldo de verduras o agua junto con una pastilla de caldo hasta que cubran las patatas y cocemos a fuego medio hasta que estén blanditas sin que lleguen a deshacerse. Escurrimos. Salpimentamos y chafamos con un tenedor o pasamos por el pasapuré hasta obtener un puré.

    Paso 2. Lavamos las setas para quitarles el resto de tierra. Las secamos bien con papel de cocina para evitar que en la sartén suelten todo el agua.

    Paso 3. En una sartén, añadimos 4 cucharadas de aceite y los dos dientes de ajo chafados. Doramos los dientes de ajo durante unos minutos y retiramos. Vertemos las setas y las salteamos a fuego medio-fuerte durante unos 5 minutos.

    Paso 4. Con un aro de emplatar, formamos un flan con el puré de patata. Servimos las setas sobre él procurando que el aceite sobre el que hemos salteado las setas, se vierta sobre el puré y coja sabor. Espolvoreamos con sal y pimienta y decoramos con perejil si nos gusta.

    Trucos

    • Podemos sustituir las setas rebozuelo por otro tipo de setas. Será importante consultar el tiempo de cocción de cada una de ellas para no sobre cocinarla.
    • Si deseas el puré más cremoso, puedes añadir una cucharada de nata líquida.
  • Ensalada templada de gulas y setas

    Parece que la normalidad ha vuelto a casi todas nuestras vidas y con ello la rutina del día a día… qué hacer para rellenar el tupper de la oficina, qué preparar para una cena en familia sin recurrir a lo básico, cómo improvisar una cena

    La propuesta de hoy es más que sencilla. En línea con las ensaladas veraniegas que os he ido proponiendo, hoy os dejo una un poco más otoñal pero que dado que setas disponemos todo el año, puede prepararse en cualquier época. Sobre las gulas… ¡un as de improvisación para siempre guardarnos en la manga!

    Aprovecho para desearos una feliz “vuelta al cole” y mucho ánimo para recibir esta nueva época del año con optimismo, esperanza y sobretodo muchas ganas de poneros el delantal para cocinar cosas tan ricas como fáciles. Empecemos con esta, que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 200 gr de canónigos
    • 150 gr gulas
    • 100 gr de setas chinas (tipo Shitake)
    • 75 gr de maíz
    • 1 diente de ajo
    • Aceite de oliva virgen
    • Vinagre de módena

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las setas, las secamos con papel de cocina y las laminamos.

    Paso 2. Freímos en una sartén mediana el diente de ajo troceado en un par de cucharadas de aceite. Cuando esté doradito, añadimos las setas y las salteamos hasta que estén tiernas. Añadimos las gulas y  mantenemos en el fuego durante unos minutos para que se mezclen todos los ingredientes.

    Paso 3. Lavamos los canónigos, escurrimos y los disponemos sobre una fuente.

    Paso 4. Con ayuda de un aro de emplatar, hacemos hueco en el centro de la fuente para rellenar el aro con el salteado de gulas y setas. Retiramos el aro. Esparcimos el maíz por encima.

    Paso 5. Aliñamos con aceite de oliva virgen, vinagre y sal.

    Trucos

    • Podemos sustituir los canónigos por cualquier lechuga de hoja verde que nos guste.
    • Si nos gusta el toque picante, podemos añadir una guindilla seca al salteado de setas y retirar antes de servir.
  • Risotto de espárragos verdes y setas

    Hoy nos vamos a Italia, y no precisamente a probar un plato de pasta, que de esos ya tenemos bastantes, sino a por un Risotto de espárragos y setas, que está para no dejar ni un grano. Y es que cuando como arroz, yo tengo la costumbre de pinchar con el tenedor cada uno de los granos del plato y no dejar ni uno a salvo, y la gente que no me conoce, piensa que me he quedado con hambre porque ¡sólo me queda comerme el plato! ¡Manías…!

    Reconozco que como cocinera aficionada que soy, me ha costado cogerle el punto al risotto. No conseguía que me quedara cremoso pero no pastoso. Ha sido una labor de investigación y de prueba y error conseguirlo pero os aseguro que el resultado final ha merecido la pena.

    Leed la receta con atención y veréis como con ciertos trucos, como el de añadir el caldo poco a poco y muy caliente, conseguiréis la textura ideal. Prepararlo con espárragos y setas es sólo una de tantas opciones. Aprovechad los productos frescos de temporada y veréis que el resto, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 300 gr de arroz de grano redondo
    • 1 manojo de espárragos verdes
    • 300 gr de setas shiitake
    • ½ cebolla
    • 1 diente de ajo
    • 1 copita de vino blanco
    • 700 ml de caldo de verduras
    • 100 gr de queso parmesano
    • 2 cucharadas de nata líquida
    • 1 nuez de mantequilla
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos muy bien espárragos verdes y les cortamos la parte áspera del tallo. Hacemos lo mismo con las setas. Troceamos. Reservaremos las yemas de los espárragos para añadir como decoración final.

    Paso 2. Emplearemos una cazuela amplia y plana. Cubrimos la base con una fina capa de aceite y rehogaremos la cebolla con el ajo bien troceado.  Cuando estén casi transparentes, añadimos los espárragos y dejamos a fuego medio que se vayan ablandando.

    Paso 3. Por último, añadimos las setas ya que tardarán menos en hacerse.

    Paso 4. Una vez mezclados todos los ingredientes, añadiremos el arroz y removemos para que se impregne bien de todos los sabores. Le añadimos la copita de vino y esperamos a que se evapore. Salpimentamos.

    Paso 5.  Iremos añadiendo el caldo bien caliente por tazas y poco a poco. Hasta que no se haya evaporado la primera taza, no echaremos la siguiente. Iremos removiendo al mismo tiempo con una pala de madera.

    Paso 6. Una vez que el agua se haya evaporado y el arroz esté “al dente”, no excesivamente blando, le añadiremos la nata líquida junto con la mantequilla y el queso parmesano rallado. Removemos hasta obtener un arroz cremoso.

    Paso 7. Decoramos con las puntas de espárragos que habremos salteado en una sartén a parte y consumiremos al momento.

    Trucos

    • Es preferible rallar el queso parmesano nosotros mismos porque tendrá mucho más aroma.
    • Podréis usar el tipo de setas que más os guste. Yo prefiero unas setas que tengan un sabor intenso así como una textura más carnosa.
  • Croquetas de boletus y cecina

    ¡Otro gran aliado de mi congelador y todavía no os había puesto una receta de croquetas! Siempre tengo croquetas en el mío porque es un trabajo que merece la pena emplear para grandes cantidades. Además para una cena son socorridísimas.

    La gran maestra de las croquetas era mi tía Ana, ¡bueno la tía Ana de todos porque era tan querida que todo el mundo quería llamarla tía! Desgraciadamente ella ya no las puede hacer pero dejó a muchas de sus sobrinas como embajadoras de sus croquetas. Su especialidad eran las de pollo, para que las que empleaba un pollo entero. Creo que su record estaba en hacer ¡250 croquetas de una tacada! Y es que no había casa que visitara a la que no llevara croquetas. ¡Esas si que eran unas croquetas viajeras!

    Las que hoy comparto son unas Croquetas de Boletus y Cecina. Las ví en la carta de una restaurante y pese a que no las probé, pensé que sería una combinación estupenda, y efectivamente, ¡riquísimas! Ya conocéis mi debilidad por una buena cecina de León, y los boletus, ¡ni digamos! Aunque ahora no es época, podemos encontrarlos de los cultivados o incluso de los deshidratados. Todos nos aportarán el toque que buscamos en estas croquetas.

    Animaros a prepararlas porque están deliciosas. Seguiremos las pautas que ya mencioné en la preparación de la Salsa Bechamel, y con los truquillos que doy para darles forma, el resto ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 30 croquetas

    • 300 gr de boletus
    • 200 gr de cecina
    • 1 chalota
    • ½ vaso de aceite
    • 1 vaso de harina
    • 3 vasos de leche
    • Nuez moscada
    • 2 huevos
    • Pan rallado
    • Aceite
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos y troceamos chiquititos los boletus, la chalota y la cecina.

    Paso 2.En una cazuela relativamente profunda añadimos un par de cucharadas de aceite y sofreímos la chalota muy picadita. Cuando esté casi transparente, añadimos los boletus y los doramos junto con la cebolla. Salpimentamos (ojo con la sal porque la cecina puede está salada). Por último añadimos la cecina picadita y salteamos todo durante unos 5 minutos. Retiramos a un plato.

    Paso 3. En la misma cazuela, haremos la salsa bechamel de manera muy similar a la que preparamos hace unos meses pero con un poco más de harina y menos leche para que sea más espesa.   Ponemos a calentar el aceite y añadiremos la harina. La tostamos ligeramente y por último añadimos la leche caliente de golpe removiendo con las varillas para que no queden grumos. Espolvoreamos una pizca de nuez moscada. Si queremos ahorrar tiempo, pasamos la batidora eléctrica  en la misma cazuela y ¡se acabó luchar contra los grumos!.

    Paso 4. Una vez libre de grumos, incorporamos el sofrito del boletus con la cebolla y sin dejar de remover, dejamos que toda la mezcla hierva a fuego lento durante unos 10 minutos.

    Paso 5. Enfriaremos  en una fuente durante una noche para poder hacer la forma al día siguiente.

    Paso 6. Hacemos la forma deseada a las croquetas y pasamos por huevo y pan rallado.

    Paso 7. Freímos en abundante aceite caliente dándoles la vuelta para que se doren por todos los lados por igual. Escurrimos el exceso de aceite sobre papel de cocina.

    Dar forma a las croquetas de maneras alternativas a la clásica de las cucharas y las manos:

    Forma 1 (croquetas con una forma más cuadrada): Para dejar enfriar la masa, utilizaremos una fuente o bandeja rectangular cuya superficie cubriremos con plástico o papel de horno. Ponemos la mezcla de las croquetas de manera que está tenga 3-4 cm de centímetros de grosor que dependerá de como nos guste. Reposará unas 8 horas o hasta que se haya endurecido. Volcamos la fuente sobre una superficie limpia y con un cuchillo cortaremos la masa en rectángulos del tamaño que queramos las croquetas. Las vamos separando con una espátula con cuidado para pasarlas por el huevo y el pan rallado rectificando la forma con las manos.

    Forma 2 (para croquetas con forma más redondeada): Dejamos endurecer la masa  en un bol y usaremos la manga pastelera para hacer la forma. Para ello, con una cuchara, iremos llenando la base de la manga pastelera. Escogemos una boquilla del tamaño  del grosor que queramos las croquetas. Iremos presionando para que salga la masa que saldrá en forma de rulo.  Lo cortamos según el tamaño que queramos. Si no tenemos manga pastelera, podemos usar una bolsa de plástico cortando la esquina. Apretaremos para que el contenido salga por la boquilla improvisada y según tamaño del corte, tendremos un grosor u otro.

    Trucos

    • Hay quien prefiere usar mantequilla en lugar de aceite para la bechamel. Las proporciones serían las mismas.
    • Si eres habilidoso con la bechamel y no vas a recurrir a la batidora eléctrica para eliminar los grumos, puedes hacer la bechamel directamente sobre el refrito de los boletus con la cecina.
    • Las croquetas congelan estupendamente y no es necesario descongelarlas para freírlas.

     

  • Tosta de cecina y setas

    Como ahora todo es “a lo grande”, en España hemos pasado de las tapas de la barra de pan clásica a las tostas, que en definitiva se trata de rodajas de pan más grandes, tostadas y cubiertas de ingredientes quizás un poco más sofisticados que las clásicas de jamón, queso o chorizo.

    Y siguiendo la tradición de los bares en las que te sirven “una verbena de tapas”, vamos a continuar en esa práctica. Ya preparamos unas clásicas de tortilla y chistorra, otras de vieiras con alioli, y hoy vamos con una Tosta de cecina y setas.

    Para aquellos que no conozcáis la cecina, se trata de una chacina parecida al jamón pero con un toque más ahumado,  que procede de la vaca habitualmente, aunque también puede ser de buey o caballo. La más conocida es la Cecina de León, y es la que yo disfruto gracias a la gentileza de mi amigo Juanma que me la trae de su pueblo. Ahora ya es fácil degustarla en muchas partes y si no los habéis hecho todavía, os invito a hacerlo porque se convertirá en un ingrediente estrella en vuestras casas. Con ella podréis preparar esta rica tosta, que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 2 chapatas pequeñas abiertas por la mitad
    • 150 gr de cecina loncheada.
    • 250 gr de setas
    • Queso de cabra de rulo
    • Orégano
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las setas y las asaremos en la plancha con unas gotitas de aceite. Salpimentamos.

    Paso 2. Cubrimos la base de las chapatas tostadas con el queso de cabra cortado en rodajitas. Introducimos un par de minutos en el grill del horno para que el queso se funda ligeramente.

    Paso 3. Colocamos las setas encima del queso y sobre estas, las lonchas de cecina troceadas.

    Paso 4. Espolvoreamos con orégano.

    Trucos

    • Podemos usar el queso que nos guste pero uno que se funda para que el pan resulte más sabroso. También podemos untar el pan con tomate rallado.
  • Revuelto de setas y champiñones con crujiente de jamón sobre tosta de pita

    Empieza el año y con ello los buenos propósitos de hacer deporte, dejar de fumar, empezar una dieta… en definitiva, ¡cuidarse un poquito más! Por eso es sumamente importante no caer en la monotonía de la comida y combinar alimentos ricos con sanas maneras de prepararlos. Ya sabéis que en Es Pan Comido, tenéis muchísimas ideas para lograrlo.

    Con esta receta, pretendo completar nuevamente la sección Exprés, en menos de 20 minutos. Se trata de un revuelto de setas y champiñones sobre todas de pita. Las setas, si son de temporada, muchísimo mejor, pero no olvidemos que contamos con las cultivadas o las deshidratadas todo el año. El pan de pita ya lo habíamos “cenado” relleno.

    Los revueltos son una idea estupenda para incorporar verduras que a veces son más aburridas de comer. Son una opción bien ligera, económica, sencilla y rápida de preparar un plato saludable. Animaros a preparar esta combinación o a darle vuestro toque con vuestros ingredientes escogidos. Hacerlo, también en el Año Nuevo 2013, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 300 gr. de setas
    • 200 gr. de champiñones laminados
    • Picada de ajo y perejil fresco Gourmet Garden
    • 100 gr. de taquitos de jamón
    • 4 huevos
    • 4 cucharadas de leche
    • Aceite de oliva
    • 2 panes de pita
    • Hojas de lechuga verde para decorar
    • Tomatitos cherry
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Abrimos el pan de pita en dos, lo tostamos y reservamos.

    Paso 2. Lavamos las setas y los champiñones y los troceamos. Es importante que las escurramos y sequemos bien con papel de cocina o un paño

    Paso 3. En una sartén, saltearemos las setas durante unos 5 minutos en un par de cucharadas de aceite. Después añadimos los champiñones junto con una cucharada de picada de ajo y perejil. Dejamos que se haga todo durante otros 5 minutos más. Salpimentamos y reservamos en la sartén.

    Paso 3. En un plato hondo, batimos los huevos con la leche y lo añadiremos a la sartén con el fuego fuerte y sin dejar de remover esperaremos un par de minutos hasta que el huevo cuaje. Retiramos del fuego inmediatamente para que no se cuaje en exceso.

    Paso 4. En la fuente donde se vayan a servir, pondremos una capa de ensalada de lechugas y tomatitos cherry como decoración. Sobre cada pan de pita, repartiremos el revuelto.

    Paso 5. Espolvoreamos con el jamón picado crujiente que prepararemos colocando el jamón picadito entre dos hojas de papel antiadherente (el que usamos para el horno). Lo metemos en el horno a 180º durante unos 10-15 minutos o hasta que esté crujiente.

    Trucos

    • Podemos sustituir el pan de pita por pan de molde o de hogaza.
    • Podríamos añadirle verduras como el calabacín, la cebolla, el brócoli, la berenjena, espinacas etc.
    • El crujiente de jamón nos permite aderezar muchos platos y estéticamente resulta muy vistoso.