Soy de la opinión que una buena salsa puede hacer de un plato simple, uno más rico e incluso sofisticado. Sin embargo para ello no es necesario recurrir a unos ingredientes raros y difíciles de encontrar. Esta salsa es el acompañamiento del plato de mañana, pero veréis que es perfectamente combinable con muchos otros platos de carne o de pescado.
Para preparar esta salsa de frutos secos, he empleado piñones, almendras y avellanas que las he combinado con tomates secos que he comprado envasados en bolsitas en un supermercado. Reconozco que era la primera vez que compraba esta clase de tomates y buscando cómo usarlos, di con esta rica salsa.
Ya todos sabéis lo imprescindible que es consumir frutos secos ya que son una fuente de salud, energía y de alto valor nutritivo. Además de ser ricos en proteínas, y minerales aportan fibra. Son ideales para deportistas y ayudan en la prevención de enfermedades cardiovasculares.
Y no me demoro más con la infinidad de propiedades beneficiosas que los frutos secos tienen y os dejo con el desarrollo de la receta, que como no ¡Es Pan Comido!
Ingredientes para 6 personas
- 5 tomates secos (los suelen vender en mitades)
- 1 cuchara pequeña de almendras picadas
- 1 cuchara pequeña de piñones
- 1 cuchara pequeña de avellanas
- 1 guindilla pequeña
- 1 diente de ajo
- 1 cucharadita de pimentón dulce (sin gluten para celíacos)
- Aceite
- Vinagre
Cómo lo preparamos
Paso 1. Hidrataremos los tomates secos en un vaso con agua muy caliente durante 20 minutos. Escurriremos y reservamos el agua. Pasamos los tomates a otro vaso y los cubrimos ligeramente de aceite durante 10 minutos más.
Paso 2. Tostamos en una sartén las almendras y los piñones. Si los compramos tostados, no será necesario.
Paso 3. Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora con un chorretón de vinagre y batimos hasta formar una crema. Añadiremos aceite si fuera necesario.
Trucos
- Podemos conservar la salsa durante una semana en el frigorífico en un frasco cerrado.
