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  • Crema agria

    La Crema Agria o también llamada Sour Cream, es una salsa imprescindible en la cocina mexicana. Sé de primera mano que no es una salsa muy común en los supermercados españoles y como su preparación es más que sencilla, he decidido compartirla con vosotros.

    Y es que no sólo os servirá para acompañar las deliciosas Flautas rellenas de pollo cremoso del otro día, o para acompañar unas fajitas. Esta crema sirve para acompañar patatas o verduras, para aderezar una ensalada o como base para preparar otras salsas.

    En cuanto leais su preparación, veréis que ya no hay excusa válida para no poder disfrutar de una crema agria casera porque prepararla, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 200 ml de nata liquida
    • 2 cucharadas de zumo de limón
    • 2 cucharadas de vinagre blanco
    • Una pizca de sal

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Volcamos la nata fría en un bol amplio. Añadimos el zumo de limón y batimos con las barillas hasta que los ingredientes se mezclen.

    Paso 2. Agregamos el vinagre y la sal y seguimos batiendo con las barillas. Veremos que la mezcla irá adquiriendo una textura más espesa.

    Paso 3. Dejaremos reposar en el frigorífico durante 10 minutos.

    Trucos

    • Puedes conservarla en un frasco cerrado en el frigorífico durante una semana.
    • Empléala para acompañar unas patatas asadas espolvoreando un poco de perejil fresco por encima, ¡deliciosa!
  • Mahonesa sin huevo

    Esta variedad de Mahonesa sin Huevo es un imprescindible en mi cocina y una gran aliada del verano. La llevo preparando mucho tiempo y ¡ya era hora de que la compartiera con vosotros!

    Nunca he sido muy fan de la mahonesa envasada porque me resulta muy pesada sin embargo solía tener un frasco para emergencias y cuando no tenía más remedio que usarla, la solía aclarar con un poco de leche para aligerarla un poco. Desde que probé a preparar esta salsa con la receta que os voy a detallar a continuación, os aseguro que no encontraréis un frasco de mahonesa de bote ocupando la puerta de mi frigorífico.

    No sólo no lleva huevo, que es una tranquilidad de cara al calor del verano por todas las precauciones que debemos tener con ellos, sino que nos permite hacer tan poca o mucha cantidad como queramos (usar huevo siempre te condiciona la cantidad a preparar) y además, ¡nunca se corta! Basta con seguir las instrucciones al pie de la letra y tendremos esta salsa lista en un periquete y tan fácil de preparar como ¡Pan Comido!

    Ingredientes para un bol pequeño

    • 1/2 vaso pequeño de leche
    • 1 vaso pequeño de aceite (exactamente doble cantidad que de leche)
    • 1 cucharadita de limón exprimido
    • Sal

    La regla general es doble cantidad de aceite que de leche. Si queremos más cantidad, bastará con incrementar el tamaño del vaso con la medida.

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En un vaso de batidora, añadimos todos los ingredientes.

    Paso 2. Introducimos la batidora apoyando la cuchilla en la base del recipiente y sin levantar del fondo ni moverla, comenzamos a batir hasta que espese. Una vez espesa, levantamos la batidora y realizamos un par de movimientos ascendendes hasta que se forme una crema homogenea. Agregaremos más aceite para una textura más densa.

    Trucos

    • Podemos conservar la salsa en el frigorífico en un frasco cerrado durante tres o cuatro días.
    • Puedes usar tanto aceite de girasol como aceite de oliva. Usando de girasol, obtienes una salsa más clara y ligera.
    • Agrégale un diente de ajo si te gusta darle un toque picante similar al alioli.
  • Leche merengada

    ¡Que levante la mano quien no recuerda la canción que los payasos Gaby, Fofo y Miliky, Tengo una vaca lechera, no es una vaca cualquier, me da leche merengada, ¡ay! que vaca tan salada, tolón tolón… tolón tolón…!

    Y no sólo en canciones se nombra está dulce y nutritiva bebida, sino en obras tan claves de la literatura española como la novela de Pérez Galdós, Fortunata y Jacinta, mencionando como los protagonistas se refrescaban con esta bebida en los veranos de Madrid de finales del siglo XIX.

    Y puesto que mañana es San Isidro Labrador, patrón de Madrid, quiero además de felicitar a todos los madrileños, compartir esta sencilla receta que estoy segura hará las delicias de todos, rememorando sabores de infancia. Servir unos vasos de fresquita Leche Merengada va a resultar, como no, ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 litro de leche
    • 100 gr de azúcar
    • La piel de un limón
    • 1 ramita de canela
    • Canela en polvo
    • 2 claras de huevo
    • 1 pizca de sal

    Cómo lo preparamos:

    Paso 1. Ponemos a hervir en un cazo la leche junto con el azúcar, la canela y la piel de un limón (sólo la parte amarilla). Removemos con una cuchara de madera.

    Paso 2. Dejamos que hierva durante unos 5 minutos. Colamos y lo dejamos en un bol que podamos meter en el congelador. Dejamos enfriar unos 20 minutos a temperatura ambiente.

    Paso 3. Introducimos en el congelador durante aproximadamente hora y media o hasta que veamos que la leche se está empezando a cristalizar.

    Paso 4. Batimos las claras a punto de nieve con una pizca de sal.

    Paso 5. Sacamos la leche del congelador, rompemos con el tenedor los cristalitos de la congelación y añadimos las claras mezclando con movimientos envolventes para que estas no bajen.

    Paso 6. Servimos en vasitos individuales y espolvoreamos con canela en polvo.

    Trucos

    • Si nos gusta más frio, podemos introducir nuevamente en el congelador hasta que tenga la temperatura y la textura adecuada.

     

  • Helado de fresas y leche

    ¿Sabíais que un español consume de media anual 6,4 litros de helado al año? Y no somos precisamente los europeos que más helado consumimos, pues estos son los nórdicos, que superan los 12 litros per capita.

    Y es que a nadie le hace daño un rico helado, y si es de ingredientes naturales, mucho mejor. Para preparar el helado de hoy, hemos empleado fresas frescas, bueno, congeladas, porque las tenía guardadas desde finales de la primavera. Sin embargo, este helado admite muchas otras frutas como la sandía, la frambuesa, la mora o las cerezas. Hace ya unas semanas que preparamos un sorbete con cerezas.

    ¿A que adivino que el resto de los ingredientes están en cada una de nuestras casas? Leche y azúcar, ¡solamente eso! Para darle un toque más distinguido, lo he preparado en una tulipa de pasta brick pero si no queréis complicaros, basta con servirlo en un bol.  Así que podéis imaginaros lo saludable que es, y ni mucho menos deciros que es más complicado escribirlo que hacerlo, ya que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • ½ litro de leche (entera, semidesnatada o desnatada, según nuestros gustos)
    • ½ kg de fresas
    • 5 cucharadas de azúcar
    • 4 obleas de pasta brick (para dietas sin gluten, prescindir de las obleas)
    • Aceite

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Vertemos la leche en una bandeja/cubitera de congelación y congelamos.

    Paso 2. Limpiamos y troceamos las fresas y congelamos.

    Paso 3. Descongelaremos las fresas una hora antes de la preparación del sorbete.

    Paso 4. En un robot de cocina, introducimos las fresas a medio descongelar, los cubitos de leche y 4 cucharadas de azúcar. Batimos hasta que se forme una crema.

    Paso 5. Para montar la tulipa donde serviremos el helado, colocaremos cada oblea de pasta brick sobre un molde redondeado y le daremos la forma. En un vasito, preparamos una mezcla de 3 cucharadas de aceite con 1 cucharada de azúcar. Pintamos las obleas con la mezcla e introducimos al horno durante 10 minutos o hasta que esté tostada.

    Paso 6. Serviremos el helado dentro de la tulipa.

    Trucos

    • Os adjunto una foto de como preparo la tulipa con la pasta brick. La pasta brick la podréis encontrar en muchos supermercados en la sección de refrigerados, junto con el hojaldre. Viene en laminas redondas en paquetes de 8-10 láminas. Se trata de una oblea fina muy maleable que podreís adaptar al recipiente/molde que deseeis. Una vez abierto el paquete, lo podéis conservar bien cerrado en la nevera durante unas cuantas semanas y emplear para platos salados también. ¡Más adelante os enseñaré algunos!

  • Sorbete de cerezas

    Con la llegada del verano, es muy agradable hacerse unos ricos sorbetes de las frutas de temporada, primero porque son las que más sabrosas encontraremos ya que estarán en su punto, y después porque serán las de precio más económico por su abundancia.

    Entre las frutas de temporada de verano que son aptas para preparar batidos o sorbete destacaremos  el melón, la sandía, la piña, el kiwi… Hoy hemos escogido unas cerezas para preparar un dulce sorbete. Concretamente, las que he empleado, son del Valle del Jerte (Cáceres), muy apreciadas en España, de hecho ya tenían fama en la Corte a principios del siglo XIX.

    Es una fruta dulce  muy completa, rica en vitaminas A y C. También nos aporta hierro, calcio, magnesio y potasio.  Yo recuerdo como de pequeña, ante mi negativa de comer fruta, las que estaban unidas por el rabito, ¡¡mi madre me las colgaba de pendientes!! Además, la cereza no sólo se come en la mesa sino que se emplea para preparar licores y aguardientes. ¿Quién no se ha bebido un chupito de licor de guindas alguna vez?

    Vamos allá con la preparación de este rico sorbete que hará las delicias de pequeños y mayores. Su preparación ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • ½ kg de cerezas del jerte
    • ½ litro de leche congelada en cubitos
    • 4 cucharadas de azúcar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las cerezas y con ayuda de un cuchillo, les quitamos los huesos. Las ponemos en el vaso de la batidora.

    Paso 2. Añadimos los cubitos de leche congelada que habremos sacado del congelador una media hora antes para que no estén demasiados duros,  en el vaso de la batidora y batimos enérgicamente junto con el azúcar.

    Paso 3. Servimos en copas y decoramos con unas cerezas enteras que adaptaremos a las copas haciendo una pequeña rajita.

    Trucos

    • Si lo prefieres, puedes batir las cerezas con la leche fresca y el azúcar y posteriormente semi-congelar (dos horas será suficiente). En el momento de servir, lo pasaremos por la batidora y añadiremos más leche si vemos que está muy espeso y para que tenga textura de sorbete.
  • Arroz con leche a la asturiana

    Pocas son las recetas que puedes encontrar del auténtico arroz con leche a la asturiana. Este postre tan rico y tan típicamente asturiano, en es realidad una aportación que nos hicieron los árabes y que nosotros extendimos a toda latinoamérica. Se prepara de muchas formas, siendo la leche y el arroz la base de todas ellas.

    En mi casa el arroz con leche tiene una entidad y protagonismo especial ya que es el postre estrella de mi abuela, Mami. Lo cocina desde que tengo uso de razón y ya somos cuatro las generaciones que disfrutamos de él.

    Lo más importante, como siempre, pero aún más si cabe en esta receta, es la calidad de los ingredientes, en este caso de la leche. Si podéis hacerlo con leche fresca el resultado es muy bueno, sobre todo para los que nos gusta la leche y distinguimos su sabor.

    Vamos a hacer el auténtico arroz con leche a la asturiana de Mami, que veréis que !Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 1 litro de leche entera
    • 1 tacita de café de arroz bomba (el redondo)
    • 2 tacitas de agua
    • 1 cucharada sopera de mantequilla
    • 1 cucharada sopera de anís
    • 6 cucharadas de postre de azúcar blanco
    • Azúcar moreno al gusto
    • 1 pizca de sal
    • La corteza de un limón
    • 1 ramita de canela
    • 1 chorro de anís

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos en una olla la leche con la rama de canela, la corteza de limón y una pizca de sal. Lo dejamos hervir 5 minutos y lo reservamos. Esto es lo que se llama infusionar la leche, le damos sabor y aroma.

    Paso 2. Lavamos el arroz con agua fría (sólo aclararlo ligeramente) y lo ponemos en otra olla con el agua que tan sólo debe cubrirlo. Lo dejamos hervir hasta que se consuma el líquido. Echamos entonces la mitad de la leche y dejamos el resto con la canela y la corteza de limón e iremos incorporandola poco a poco a medida que se vaya evaporando. El tiempo de cocción, que debe ser muy lenta, será de 45 ó 60 minutos, dependiendo del arroz.

    Paso 3. Cuando la mayoría de la leche se ha consumido, pero aún sigue estando muy líquido (recordad que el arroz al reposar se va a secar más), echamos el azúcar, la mantequilla y el chorro de anís, revolvemos un par de minutos y distribuimos en recipientes individuales o todo en una fuente.

    Paso 4. Justo antes de servir, se cubre de azúcar moreno la superficie de los recipientes o la fuente donde hemos puesto el arroz y se quema con un soplete o un hierro candente. Para el requemado, la cantidad de azúcar depende lo goloso que seáis, yo no lo soy mucho pero en este caso reconozco que suelo poner como 3 cucharadas o más de azúcar… es que está muy bueno…

    Trucos

    • No dejéis que la leche se pegue al fondo de la olla u os estropeará todo el trabajo. Para eso tenéis que dejarlo hervir lentamente y revolver insistiendo en el fondo de la olla cada 5 minutos.
    • La corteza del limón debe ser sin la parte blanca o amargará, esto es aplicable a todas las recetas en las que se utiliza corteza de cítricos.
    • Que no me oiga mi abuela, pero si tenéis el arroz aún en la olla y os dais cuenta que se ha secado demasiado, echadle un poco de leche y retirad. Restaréis un poco de sabor al plato, pero al menos no os quedará arroz-cemento.

    Ofrecemos nuestro post a el reto kooking pequeños placeres, que en el mes de mayo es de cocina asturiana, ¡¡puxa Asturies!!

    Noe – Es Pan Comido