Tag: Huevo

  • Pastel de salmón

    Los pasteles salados, bien sean de verduras, carne o pescado, son ideales para los que quieren tener preparado su menú con antelación y además quedar de maravilla con los comensales. Además, los niños lo comen fenomenal, incluso para aquellos que el pescado no les hace mucha gracia.

    El otro día leía sobre la apasionante vida del “salmón viajero”. Después de salir del huevo, viven en agua dulce por un tiempo. Después migran al agua salada, al mar, por otra temporada, para luego regresar a su lugar de origen cuando están en época de reproducirse. Y es alucinante como por su olfato ¡saben llegar al lugar donde se criaron! Es por ello que aunque se considera un pescado muy graso, el salmón salvaje ha recorrido tanto kilometros hasta encontrar su lugar, que pierde gran parte de su grasa corporal.

    Este Pastel de Salmón os va a encantar no sólo por su sabor sino por la sencillez de la receta. Creedme que no os engaño,  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 500-700 gr de salmón fresco sin piel ni espinas
    • 2 puerros (sólo la parte blanca)
    • 5 huevos
    • 1 bote de leche evaporada  (400 ml)
    • 1 vasito de vino blanco
    • 3 cucharadas de salsa de tomate
    • 1 pastilla de caldo de pescado
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta
    • Pimientos  rojos de lata para acompañar

    Ingredientes para la salsa rosa

    • 1 tazón de mahonesa
    • 6 cucharadas de ketchup
    • 2 cucharadas de brandy

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Disponemos el salmón en una fuente apta para horno y lo rociamos con el vino blanco. Lo introducimos en el horno precalentado a 180º durante 15 minutos.

    Paso 2. Picamos el puerro  muy finamente. Podemos usar el robot de cocina. Cubrimos el fondo de una sartén amplia con 4 cucharadas de aceite y sofreimos el puerro hasta que esté transparente. Le añadimos la pastilla de caldo de pescado.

    Paso 3. Retiramos el salmón del horno y lo desmenuzamos vigilando que no queden espinas. Lo añadimos a la sartén con el puerro pochado y lo mezclamos ya fuera del fuego.

    Paso 4. En un bol grande, batimos los huevos junto con la leche evaporada. Salpimentamos  e incorporamos el salmón con el puerro y la salsa de tomate. Mezclamos.

    Paso 5. Vertemos la crema obtenida en un molde apto para horno, que habremos untado con mantequilla. Si el molde es de silicona, no nos hará falta engrasarlo. Si lo hacemos al microondas, lo haremos preferiblemente en un molde redondo con hueco en medio ya que el micro calienta más por los laterales.

    Paso 6.  Lo coceremos al baño María en el horno durante 40 minutos. Para ello llenaremos la bandeja del horno con agua e introduciremos el molde con el relleno cuando el horno esté caliente a una altura media durante 40 minutos a 180ºC.  En la versión de microondas, lo dejaremos unos 12-15 minutos a potencia máxima. A los 10 minutos, pincharemos con un cuchillo para ver que se está cuajando bien. El cuchillo deberá salir seco.

    Paso 7. Dejamos enfriar y volcamos sobre la fuente donde lo vayamos a servir. Decoramos con  tiras de pimiento y acompañaremos de salsa rosa que preparemos mezclando la mahonesa con el ketchup y el brandy.

    Truco

    • Puedes cocer el salmón al microondas siguiendo el mismo proceso. Únicamente deberás vigilar el tiempo de 3 en 3 minutos hasta que veas que el salmón está cocinado sin que llegue a secarse.
    • Si te gusta una textura más cremosa, sustituye la leche evaporada por nata líquida.
    • El pastel puede congelarse entero o en porciones individuales.
  • Sandwich con ventana

    Hoy os comparto una receta mítica de casa de mis sobrinos “los cocinillas”, el denominado Sandwich con Ventana. Se trata de un sandwich de jamón y queso con huevo frito, así de sencillo, de rico ¡y de vistoso! Como hoy es el “cumple” de uno de ellos, Belen, ¡la dejamos elegir su cena!

    La modalidad “ventana”, bien se puede aplicar a cualquier tipo de sandwich al que deseeis añadirle huevo. Esta es la versión tradicional del mixto de toda la vida pero imaginaros si al estupendo Sandwich de Roastbeef que os enseñé hace un tiempo, le añades huevo… ¡Un placer para todos!

    Esta receta es una cena completa y estupenda para los peques de la casa. A preparar en un pis pas… ¡Seguro que ni los más mayores se resisten a darle un bocado! Ahí os dejo con la receta que  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 sandwiches

    • 8 rebanadas de pan de molde
    • 8 lonchas de jamón cocido
    • 8 lonchas de queso
    • 8 cucharadas de mahonesa
    • 4 huevos
    • Sal

    Paso 1. Untamos la mahonesa en ambos lados del pan. Ponemos a calentar la plancha o una sartén amplia a fuego medio.

    Paso 2. Ponemos a dorar el pan por uno de los lados a fuego medio-suave para que se vaya dorando lentamente. Colocamos sobre la parte sin dorar primero el queso y después el jamón. Dejamos que el queso se vaya fundiendo lentamente. Cuando ya esté dorado, lo tapamos con otra rebanada de pan y le damos la vuelta para que se tueste por el lado opuesto.

    Paso 3. Destapamos cada sandwich por el lado del jamón y con ayuda de un cortapastas redondo pequeño, le hacemos un agujero para que pueda sobresalir la yema del huevo por él.

    Paso 4. Freimos los huevos cada uno por separado en aceite caliente, añadimos sal al gusto y colocamos sobre el jamón. Tapamos con la tapa a la que le hemos hecho el agujero.

    Trucos

    • Puedes sustituir la mahonesa por mantequilla para tostar el pan. También tomará un color doradito al tostarse.
    • Escoge el queso que más te guste pero que sea de los que se fundan con facilidad.
  • Guisantes salteados con langostinos y huevo poché

    Mi última reconciliación con un ingrediente ha sido con el guisante. Hasta ahora había estado peleada con esta planta trepadora de semillas verdes chiquititas ya que mi experiencia se remontaba a aquellos insulsos guisantes de alguna lata y de lejos, al ¡cuento de La Princesa y el Guisante! Sin embargo, con algunas recetas que os iré compartiendo, he logrado convertir esta, a veces poco apreciada verdura, en un suculento plato. 

    Los guisantes se recomiendan en dietas para personas con problemas cardíacos, ¡papá va por tí!, ya que son una fuente antioxidante y anti-inflamatoria. Además carecen practicamente de grasa y sodio y son ricos en vitaminas del Grupo B.

    Hoy os deleito con estos Guisantes salteados con Langostinos y Huevo poché. Su preparación es sencilla y rápida. Vamos allá con la receta y a disfrutarlos que ¡Son Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 500 gr de guisantes frescos
    • 12 langostinos grandes pelados
    • 4 huevos
    • ½ cebolla
    • 2 dientes de ajo
    • 4 champiñones frescos
    • Guindilla
    • Sal
    • Aceite

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos a hervir un litro de agua en un cazo con una cucharita de sal. Cuando empiece a hervir a borbotones le añadimos los guisantes previamente lavados. Una vez que el agua vuelva a hervir, los cocemos durante 3 minutos si son pequeños (un par de minutos más si los guisantes son de un tamaño mayor). Los retiramos del agua  y los vertemos sobre un cuenco con hielo para cortar la cocción al momento.  Escurrimos y reservamos.

    Paso 2. En una sartén amplia, añadimos 4 cucharadas de aceite y doramos los langostinos, únicamente para que cojan color con lo que será suficiente un minuto por cada lado. Retiramos y reservamos.

    Paso 3. En la misma sartén, sofreimos la cebolla picada junto con el ajo y la guindilla.  Cuando estén a medio hacer, añadimos el champiñón troceado y freimos todo durantes uno cuantos minutos más.

    Paso 4. Con el fuego fuerte, añadiremos los guisantes y los langostinos. Salamos y salteamos durante 3-4 minutos.

    Paso 5. Acompañaremos de un huevo poché aunque si preferimos, podemos freírlo. Para ello, emplearemos una taza pequeña sobre las que pondremos papel film de un tamaño suficiente como para poder cubrir el huevo y cerrar en forma de saquito. Lo ahuecaremos en la base del vaso. Engrasaremos de aceite  la base  y cascamos el huevo. Añadimos una pizca de sal y  cerramos cada bolsita improvisada con un nudo procurando quitar el aire antes de cerrarlas.

    Paso 6. En un cazo amplio, ponemos agua a hervir y cuando ésta hierva a borbotones, colocamos los saquitos que dejaremos en el agua hasta que veamos que  se esté cuajando la clara. Aproximadamente tardarán unos 4 minutos.

    Paso 7. Abrimos cada paquete con una tijeras y colocamos sobre los guisantes salteados.

    Trucos

    • Puedes utilizar guisantes congelados o en conserva pero los frescos ¡resultarán mucho más sabrosos y se preparan muy rápido!
    • Si tienes langostinos enteros, aprovecha sus cabezas y cáscaras para preparar un fumet de pescado como el que utilizamos para preparar este Arroz con Langostinos.
    • Los huevos los debes cocer al instante de consumirlos pero los puedes dejar preparados en los paquetitos con antelación en el frigorífico y cocerlos en el último momento.
  • Huevos divorciados

    Estamos en el mes Patrio en México, mi actual país de residencia. Durante el mes de septiembre celebran su Fiesta de Independencia Nacional y resulta muy agradable ver como viven esta mes de una forma tan festiva y alegre. Los días grandes son el 15 y 16 ya que es la noche del 15 de septiembre cuando se conmemora El Grito de Dolores que inicia el movimiento que desembocaría en la Independencia de México y de otros países de América Central.

    Como no podía faltar en toda buena celebración, la comida es parte esencial de la misma. El Chile en Nogada, el Pozole y la Cochinita Pibil son  entre muchas otros, los platos más típicos de estas fiestas. Sus recetas son bastante complejas, no sólo por su preparación sino por la infinidad de ingredientes que llevan.

    Yo, siguiendo el eslogan del blog, recetas sencillas para triunfar, os voy mejor a mostrar algo más facilito pero también super mexicano, que son estos Huevos Divorciados. El origen del nombre, creo que vosotros mismos ¡lo podéis deducir! Como podréis observar, los colores de su bandera aderezan mucho de sus platos además de quedar, de los más decorativo. ¡Qué los disfruteis que  no sólo los podréis acompañar de pan si no que son Pan Comido!

    Os adjunto una foto de un Chile en Nogada que degusté en un restaurante y una instantanea de un puestecillo de los muchos que abundan por la ciudad en estas fechas.

     

     

     

     

     

     

    Ingredientes para una ración

    • 2 tortillas mexicanas (maíz o trigo)
    • 2 huevos
    • Salsas roja y verde (ver receta)
    • Crema Agria (ver receta)
    • Cilantro
    • Tomate
    • Aceite
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Colocamos las tortillas en una fuente y calentamos al microondas durante 20-30 segundos.

    Paso 2. Freímos los huevos, de uno en uno, en una sartén pequeña con abundante aceite. Salamos al gusto.

    Paso 3. Escurrimos el exceso de aceite y los colocamos sobre cada tortilla.

    Paso 4. Calentamos las salsas ligeramente al microondas y cubrimos cada huevo con salsa roja y verde.

    Paso 5. Vertemos crema agria en el centro y espolvoreamos con cilantro picado y tomate troceado.

    Trucos

    • Puedes sustituir la crema agria por queso fresco triturado.
    • Recuerda que las salsas las puedes conservar en el frigorífico varios días incluso congelar.
    • Prepara los huevos a la plancha en una sartén antiaderente para aligerar el plato.
  • Huevos rellenos de aguacate y surimi

    Los huevos rellenos es una de las cosas más socorridas y sencillas que hay. Y al que le gusten los huevos duros, le gustan los huevos rellenos porque ¡se pueden rellenar de tantas cosas como tu imaginación alcance! Los de hoy, y puesto que os escribo desde un país gran consumidor de aguacate, son unos Huevos Rellenos de Aguacate y Surimi con los que os vais a chupar los dedos.

    Buscándo curiosidades sobre el huevo, ya sabéis que me gusta incluir de vez en cuando algún dato interesante sobre el ingrediente principal, he encontrado la respuesta a una cuestión que me venía preguntando desde hace mucho tiempo. ¿Por qué conservamos los huevos en el frigorífico en nuestras casas y sin embargo no están almacenados en frio en los supermercados? La respuesta parece estar en el riesgo de formación de hongos y microorganismos en las cáscara que se ven favorecidos si los huevos están expuestos a cambios bruscos de temperatura.

    Así que como “No te acostarás sin saber una cosas más“, ¡ahí os dejo la respuesta! Sobre la receta, que cumple a la perfección el lema del blog, ni falta hace decir que su preparación, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 8 huevos
    • 1  aguacate maduro
    • 200 gr de surimi
    • 1/2 cebolleta
    • 1/2 limón
    • 1 taza de mahonesa (ver receta)
    • 8 tomates cherry
    • 1 cucharada de aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos a cocer los huevos en una cazuela con una cucharada de sal. Los dejaremos cocer 10 minutos y retiramos. Los pelamos y partimos por la mitad a lo largo. Los colocamos sobre una fuente y reservaremos la yema para el relleno.

    Paso 2. Pelamos el aguacate y lo chafamos con el tenedor hasta obtener una pasta. Picamos el surimi junto con la cebolleta muy fino. Lo mezclamos con el aguacate, la yema cocida y el aceite de oliva. Añadimos sal y pimienta al gusto y unas gotitas de limón para que el aguacate no se ennegrezca.

    Paso 3. Con la ayuda de una cucharita, vamos rellenando cada mitad del huevo con la mezcla.

    Paso 4. Colocamos medio tomate cherry sobre cada huevo y decoramos con mahonesa.

    Trucos

    • Para pelar huevos duros con facilidad, una vez cocidos, introducelos uno a uno en un vaso con agua fria. Tapa el vaso con la mano y agítalo durante unos segundos. Verás como la cáscara sale sin ninguna dificultad.
    • Si lo preparamos con anticipación, consérvalos en el frigorífico para que estén frios.
    • Puedes sustituir el surimi por unas gambas cocidas.
  • Nueve Recetas con Huevo

    Como cada año, el segundo viernes del mes de octubre se celebra el Día Mundial del Huevo. En ese día se pretende recordar la importancia del huevo en la alimentación humana y sus ventajas para la nutrición y la salud.  Por ese motivo, hoy os ofrezco una selección de Nueve Recetas con Huevo, que no són sólo para mojar con pan, sino que además son ¡Pan Comido!

    Repasando la nota de prensa redactada en torno a este día por el Instituto de Estudios del Huevo, leo una conclusión muy interesante sobre este ingrediente que rara vez falta en nuestras despensas. La Fundación Española del Corazón (FEC), Galardón de Oro 2014 como entidad que contribuye al conocimiento del huevo y a revalorizar su papel en la dieta mediterranea, recuerda que “el huevo es una fuente de múltiples componentes necesarios y beneficiosos para la salud de las personas como vitaminas A, D y E, y minerales como fósforo y hierro, entre otros y que por tanto No es necesario restringir el consumo de huevos en la dieta de personas sanas“.

    Dicho esto, y agradeciendo a este estudio que nos ayude a superar los viejos prejuicios sobre el consumo del huevo y su riesgo cardiovascuar,  os dejo que disfrutéis del huevo con estas nueve propuestas:

    Huevos al Salmorrejo: receta aragonesa por excelencia de unos huevos escalfados acompañados de una exquisita longaniza de Aragón.

    Arroz blanco y negro con salsa de tomate: coronado por un estupendo huevo frito, un acompañante ideal para un arroz.

    Nidos de Bacalao Dourada: una de las mil manera de los portugueses de preparar el bacalao en revuelto.

    Calabacines rellenos con sombrero:  Rellenos de verduritas con salsa de tomate y bien tapaditos con unos “sombreros” de huevo de codorniz fritos.

    Huevos tostados: huevos cuajados al horno sobre una tostadita con sobrasada, curiosos y sabrosos.

    Flores de pimiento: con unos pimentos de colores, un arroz salteado y unos huevecitos, tenemos unas flores la mar de divertidas.

    Caracolas de morcilla rellenas con mermelada de piquillo y huevos de codorniz: envuelto en oblea de empanadilla, esta combinación dulce-salada de mermelada de piquillos con morcilla, es un bocado 10.

    Huevos exprés al horno con verduritas: sin complicaciones y al horno en 10 minutos, un plato más que sano.

    Tapa de tortilla española con chistorra: los huevos como ingrediente básico para preparar uno de los platos más españoles que tenemos, una tortilla española.

  • Montadito doble de salmón con crema de pepinillos

    Hoy os traigo una propuesta en forma de bocadillo “gourmet”: Montadito doble de Salmón ahumado con crema de pepinillos. Ideal  para llevar al trabajo al medio día, para una excursión, en un viajey es que ¡donde se encuentre un sandwich casero, que se quite cualquier envasado de máquina!

    Los pepinillos combinan de maravilla con el salmón y esta crema de pepinillos es deliciosa para aderezarlo. Los pepinillos en conserva además son un tentempie ideal para tener en el frigorífico y poder picar entre horas porque su contenido en calorías es bajísimo. ¡Ojo! No los confundais con los agridulces, que también se venden en conserva pero obviamente tienen un contenido en azúcar mucho mayor.

    Recordad que podéis preparar el salmón en casa marinándolo tal y como os expliqué en esta receta. Resulta mucho más económico y el resultado es exquisito.  Preparar este montadito en cualquiera de sus versiones, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 2 montaditos

    • 2 panecillos
    • 4 lonchas de salmón ahumado
    • 4 huevos de cordoniz
    • Lechuga
    • Tomate cherry para acompañar
    • Bolitas de queso mozarella para acompañar
    • Aceite, sal y albahaca picada para aliñar

    Ingredientes para la crema de pepinillos

    • 6-8 pepinillos en vinagre
    • 6 cucharadas de mahonesa
    • 2 cucharadas de yogur
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1.  Preparamos la crema de pepinillos picando finamente los pepinillos que mezclaremos con la mahonesa y el yogur hasta formar una crema. Añadimos una pizca de sal y reservamos.

    Paso 2.  Cocemos los huevos de codorniz poniendo en un cazo pequeño agua a hervir con una cucharadita de sal. Introducimos los huevos y dejamos que hiervan durante 5-6 minutos. Dejamos enfriar en una bol con agua fria antes de pelarlos.

    Paso 3. Abrimos los panecillos a lo largo con un cuchillo de sierra en tres partes para así poder hacer un montadido de dos pisos.

    Paso 4. Colocamos en la base unas hojas de lechuga, sobre estas la crema de pepinillos y una loncha de salmón. Colocamos la tapa intermedia de pan y repetimos la operación. Sobre el salmón, colocamos los huevos de codorniz troceados.

    Paso 5. Acompañaremos con una ensalada de tomate cherry y bolitas de mozarella que aliñaremos con aceite, sal y albahaca picada.

    Trucos

    • Prueba a preparar en casa esta Mahonesa sin huevo  para preparar la crema de pepinillo.
    • Las verduras que podemos añadir también pueden ser una tiras de pimiento o zanahoria, unos aros de cebolla o puerro, setas, champiñones, que las saltearíamos también a la plancha.
    • Sustituye el salmón ahumado por salmón marinado que puedes preparar fácilmente en casa.
  • Tortillitas dulces de Manzana

    ÉRASE UNA VEZ

                Mis nuevos amigos me han querido reconocer todo el esfuerzo que he hecho por adecentar su preciosa casita. Estaba hecha una porquería y cualquiera se habría puesto manos a la obra. No me ha llevado demasiado tiempo y el resultado, lo reconozco, ha sido sorprendente. No sabían cómo agradecérmelo y yo les di la pista. Desde que era muy niña me ha gustado jugar a las cocinitas. Antes de que madre muriera, pobrecita, me dejaba corretear por los jardines en busca de flores y frutos que yo convertía en ingredientes fantásticos que simulaba recolectar de los lugares más lejanos y exóticos del mundo. Le preparaba platos exquisitos y padre se hacía pasar por un juez que había de elegir el postre ganador. Estaba tan gracioso cuando fingía masticar con deleite cada pedazo de tarta, cada pieza de fruta, cada bizcocho que yo horneaba en el obrador que  había montado junto al roble centenario y el trozo de tierra embarrada del ala este… Madre aplaudía orgullosa de nuestra representación impecable y yo me reía a carcajadas, cubierta de barro hasta las orejas. Después no quedaría ni el eco de aquellos aplausos, ni el recuerdo de aquellas risas. Una sombra vendría a reinar sobre nuestros corazones. Pero no quiero que me vean llorar cuando vuelvan del trabajo. No tengo derecho a robarles la ilusión con la que han preparado este concurso de cocina, con ingredientes de verdad y una presentación soberbia.

                Se habían puesto de acuerdo para competir cada uno con un postre diferente. Estaban muy excitados y tuve que calmarles para que no se enzarzaran en peleas absurdas para ver quién iba a ser el primero que me diera a probar su deliciosa creación culinaria. Esta mañana he tenido que convencerlos para ir a trabajar y les he prometido que, cuando vuelvan, probaré todos los postres. Como han mantenido en secreto a quién le corresponde cada manjar, he decidido que voy a elegir yo al azar. Solamente hay un pequeño detalle que me tiene intrigada. Acabo de salir de la cocina y he contado los platos más de diez veces, por si me había equivocado. Sobre la mesita he descubierto que han dejado ocho platos.

                No se me había borrado aún la expresión de asombro cuando he oído unos golpes en la puerta. Un joven muy apuesto me ha saludado muy cortésmente y me ha preguntado si me encontraba bien. Parecía inquieto. Me pregunta si he visto merodeando por el bosque a una anciana con una cesta repleta de manzanas. El muchacho le había indicado el camino hacia la casa pero luego le había parecido que debería haberla acompañado él mismo, por si se perdía. Ahora lo entiendo todo. Entre los postres hay una lustrosa manzana, roja como un sol de atardecer, que la anciana seguramente ha dejado sobre la mesa de la cocina. La ventana estaba abierta y no ha dudado la buena mujer en ofrecer uno de sus manjares. ¡Qué consideración por su parte! Ya sé lo que voy a hacer. Le he dicho al chico que no se vaya y he corrido hasta la cocina.

                El pobre está hambriento. Aún tiene en el rostro la huella de la preocupación por la generosa viejecita. Le he traído aquella manzana que ahora estoy segura de que no pertenece a ninguno de mis adorables aprendices de cocina. El muchacho insiste en que le acompañe y no va a tener que esforzarse mucho en convencerme. La manzana está deliciosa. Él dice que está muerto de sueño y yo repito su misma frase aunque ni siquiera tengo tiempo para terminarla.

    Mariano de Meer Alonso- http://historiaspormarianodemeer.blogspot.com.es/

    La introducción a la receta de hoy, Tortillitas dulces de Manzana, viene con toque no sólo dulce sino literario. Y es que aprovechando las sinérgias familiares, le pedí a mi primo Mariano , escritor de dos apasionantes novelas, Intrusos de Papel e Historias de Humo y de numerosos ingeniosos relatos, que me escribiera un microrelato culinario pensándo que mejor presentación de la receta, no podía haber.

    Su protagonista, la Manzana, y por tanto ingrediente principal de esta receta que muchos asemejaréis a la Tortilla española de toda la vida. Eso es, sólo que he cambiado la tradicional patata por la lustrosa manzana roja… Servida templadita y acompañada de helado de vainilla, veréis que sencilla y deliciosa merienda. Estoy segura que quedará en buen lugar para el concurso de postres, en el relato propuesto.

    Estoy segura que para todos resultará, Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 manzanas
    • 4-5 huevos
    • 4 cucharadas de postre de azúcar
    • Mantequilla
    • 2 cucharadas soperas de vino dulce (tipo Jerez)
    • Aceite
    • Helado de vainilla para acompañar
    • Fideos de chocolate para decorar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pelamos las manzanas, las descorazonamos y las cortamos en rodajas finitas.

    Paso 2. En una sartén amplia, ponemos a calentar una generosa nuez de mantequilla y ponemos a pochar las manzanas. A medio pochar, añadiremos el azúcar para que a su vez se vayan caramelizando ligeramente. Las manzanas deben quedar blanditas pero no deshechas.

    Paso 3. Batimos los huevos y los mezclamos con la manzana. Vertemos el vino dulce.

    Paso 4. Engrasamos una sartén antiaderente con unas gotas de aceite e iremos cuajando las tortillas  al gusto del tamaño que deseemos. Una vez que esté doradita por un lado, le daremos la vuelta ayudándonos de un plato. Podemos hacer una grande o bien varias pequeñitas. Ayúdate de un molde  de emplatar para darles un tamaño más pequeño que la propia sartén. Para ellos, bastará con poner el aro sobre la sartén, y verter la mezcla dentro del aro. Cuando esté semicuajado y ya haya cogido la forma del molde, podemos retirar el aro para terminar de cuajarla por el otro lado.

    Paso 5. Serviremos templaditas acompañadas de helado de vainilla y fideos de chocolate.

    Trucos

    • Si cortas las manzanas con antelación, deberás regarlas con zumo de limón para que no se oxiden y oscurezcan.
    • Puedes preparar las tortillas con antelación y en el momento de servirlas, darles un toque de microondas.
    • Se pueden conservar de un día para otro.
  • Huevos al salmorrejo

    “Jueves Lardero, longaniza en el puchero”, y para no perder las tradiciones, hoy os presento un plato muy típido de mi tierra, Huevos al Salmorrejo, si, está bien escrito, con dos rr, para distinguirlo del salmorejo andaluz, con el que como podéis ver… ¡no tiene nada que ver!

    En Aragón, y en otras muchas regiones, con el jueves lardero se da comienzo a la celebración del carnaval.  Su celebración consistía tradicionalmente en una comida al aire libre en el que el ingrediente principal era la carne, para hacer acopio en nuestros estómagos para la Cuaresma. Hoy en día, este atracón no creo que sea tan necesario pero vamos a quedarnos con el refrán y preparar estos huevos acompañados de longaniza que ¡os van a hacer saltar las lágrimas!

    Ya os hablé de las maravillas de este rico embutido de mi tierra cuando preparé la Pizza de longaniza. Hoy la he empleado para preparar esta versión aragonesa de huevos al plato. Por supuesto que admite las adaptaciones que queráis según vuestros ingredientes disponibles. Como véis, ni la he emplatado porque no podía aguantar a compartirlo con vosotros… y si sólo os pudiera llegar un poco del olorcillo…  Además… una vez más, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para  4 personas

    • 300 gr de longaniza de Aragón
    • 4 huevos
    • 1 cebolla
    • 2 dientes de ajo
    • 100 gr de yemas de espárragos cocidos (conservaremos su jugo)
    • 100 gr de guisantes cocidos
    • 1 copita de vino blanco
    • 1 cucharadita de maizena
    • 1 cucharadita de pimentón dulce
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

     Paso 1. Le quitamos la fina capa de piel que cubre la longaniza y la cortamos en rodajitas. La doramos en una sartén o en una cazuela de barro con una cucharada de aceite. Una vez dorada, la retiramos.

    Paso 2. En la misma sartén o cazuela, pochamos la cebolla muy picadita con el ajo. Salpimentamos.

    Paso 3. Cuando esté blandita,  mezclamos con el pimientón y vertemos los guisantes,  los espárragos junto con el agua de cocerlos o el juego de la lata si son en conserva y el vino blanco. Disolvemos en la salsa la cucharadita de maizena para que espese ligeramente.

    Paso 4. Colocamos los trozos de longaniza ordenadamente dejando hueco para los huevos. Cáscamos los huevos en los huecos y salpimentamos cada uno de ellos. Dejamos que cuajen a fuego medio sin dejar que la yema se endurezca.

    Trucos

    • La receta tradicional tiene lomo adobado. Puedes cocinarlo al mismo tiempo que la longaniza.
    • Para que los huevos se cuajen manteniéndo la forma redonda, debes utilizar unos aros de emplatar. Sólo hay que colocarlos en la cazuela y cascar los huevos dentro. Podrás retirar el aro una vez el huevo ya haya cogido la forma redondeada.
  • Flan de calabacín con Salsa de queso de Mahón

    Con la nostalgia de un verano pasado en la preciosa isla de Menorca, me he decidido a rescatar una receta con reminiscencias veraniegas.  En un restaurante muy singular,   tuve la ocasión de probar una salsa elaborada con queso de Mahón que era una auténtica delicia. La he intentado reproducir en casa de una manera muy sencilla, y el resultado ha sido una salsa riquísima y perfecta para dar un toque especial a muchos platos.

    Este Flan de Calabacín con Salsa de Mahón  no tiene complicación alguna y es una manera muy sana y completa de consumir verdura en casa. Como suelo hacer, os presento las dos opciones de preparación: preparando las verduras de la manera tradicional al fuego y al Baño María en el horno, o la versión exprés, al microondas. Ahora ya que cada uno escoja lo que más le guste.

    Leerla,  prepararla y comerla, es lo único que os queda antes de decir que una vez más, la receta:  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 2 calabacines medianos
    • 1 cebolla
    • 4 huevos
    • 1 bote de leche evaporada  (Ideal Nestle- 410gr.)
    • 1 cucharada sopera de queso rallado
    • Aceite de oliva
    • Sal y nuez  moscada

    Ingredientes para la salsa

    • 100 gr de queso de Mahón semi-curado
    • 100 ml de nata líquida
    • 1 copita de vino blanco
    • Pimienta blanca

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos los calabacines y los laminamos finamente. Podemos pelarlos, según prefiramos. Cortamos la cebolla en juliana también muy finita. Lo pochamos todo en una sartén con una cucharada de aceite hasta que las verduras estén blanditas. También es posible hacer las verduras en el microondas dejándolas el tiempo necesario hasta que estén cocinadas.

    Paso 2. Disponemos la verdura pochada en un molde apto molde apto para horno, que habremos untado con mantequilla. Si el molde es de silicona, no nos hará falta engrasarlo. Si lo hacemos al microondas, lo haremos preferiblemente en un molde redondo con hueco en medio ya que el micro calienta más por los laterales.

    Paso 3. En el vaso de la batidora, batimos los huevos, con la leche. Salpimentamos y añadimos una pizca de nuez moscada, y el queso rallado. Vertemos la mezcla sobre las verduras y mezclamos por un tenedor.

    Paso 4.  Lo coceremos al baño María en el horno durante 40 minutos. Para ello llenaremos la bandeja del horno con agua e introduciremos el molde con el relleno cuando el horno esté caliente a una altura media durante 40 minutos a 180ºC.  En la versión de microondas, lo dejaremos unos 12-15 minutos a potencia máxima. A los 10 minutos, pincharemos con un cuchillo para ver que se está cuajando bien. El cuchillo deberá salir seco.

    Paso 5. Para realizar la salsa, vertemos la nata en un cazo pequeño y ponemos a calentar. Troceamos el queso y lo echamos sobre la nata para que se vaya deshaciendo. Regamos con la copita de vino blanco y espolvoreamos un poco de pimienta blanca.  Dejamos que el alcohol se evapore y la salsa vaya adquiriendo una textura cremosa. Si vemos que queda demasiado espesa, podemos aligerarla con leche.

    Paso 6. Desmoldamos el flan y lo acompañaremos con la salsa de queso por encima.

    Truco

    • La salsa la podemos conservar en un frasco de cristal cerrado durante varios días y calentar en el momento de servir.
    • Puedes sustituir la cebolla por puerro e incluso añadir unas láminas de zanahoria para hacer un flan más completo en vitaminas.