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  • Tarta de queso con mermelada de arándanos

    Seguro que entre tantos polvorones, turrones, mazapanes, guirlarches, hojaldrinas…  un postre casero es más que bienvenido. Hace un tiempo que preparamos la tarta de queso y fresas que me consta que muchos de vosotros ya habéis hecho y tenido gran éxito entre los mayores y los pequeños. En aquella ocasión usamos un queso cremoso pero en la opción de hoy usaremos queso fresco, tipo de Burgos. También sustituiremos el fondo de galleta por una base de bizcochos ligeramente borrachos, que hacen que la tarta sea un poco más ligera.

    Esta tarta es un clásico de mi madre y no hay quien la prueba que no le pida la receta. Además tenemos la suerte de contar muchas veces con mermelada casera de arándanos que ellos mismos recolectan en el Pirineo aragonés y mi tía prepara, que es una auténtica delicia.

    Así que hoy la quiero compartir con todos. Os aseguro que repetiréis varias veces. Y como no podía faltar, hacerla ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para seis personas

    • ½ kg de queso fresco tipo de Burgos
    • 200 gr de azúcar
    • ¼ nata liquida para montar
    • Zumo de 2 limones
    • 1 sobre de gelatina neutra (10 gr)
    • 1 bote de mermelada de arándanos
    • Bizcochos de soletilla
    • 1 vasito de vino dulce

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Disolvemos la gelatina en el zumo de limón y reservamos.

    Paso 2. En un bol, desmenuzamos el queso fresco y lo batimos con la nata liquida y el azúcar. Por último, añadimos el zumo de limón con la gelatina disuelta. Batimos hasta conseguir una crema.

    Paso 3. Preparamos un molde de cristal mojándolo con agua para facilitar que posteriormente lo desmoldemos fácilmente ya que le vamos a dar la vuelta. Lo llenamos con la crema dejando el espacio de dos dedos por arriba para poder poner los bizcochos.

    Paso 4. Cortamos los bizcochos de soletilla en un tamaño adecuado para que nos quepan en el molde colocándolos a lo ancho. Los remojamos en el vino dulce y los colocamos en el molde.

    Paso 5. Dejamos enfriar en la nevera durante al menos cinco horas.

    Paso 6. Antes de presentarlo, deberemos desmoldarlo cuidadosamente. Para ello, colocamos el molde sobre agua caliente durante unos minutos y así lo volcaremos fácilmente. Lo podemos hacer en el mismo fregadero llenándolo con agua caliente, lo suficiente para que cubra la base del molde un par de dedos.

    Paso 7. Decoramos con la mermelada de arándanos que aclararemos si vemos que es muy espesa con un poquito de agua  o unas gotitas de limón exprimido calentándola al microondas durante un par de minutos .

    Trucos

    • Si vemos la obtenemos mucha crema, podemos hacerlo en varios moldes, o incluso en moldes individuales tipo flaneras. También podremos congelarla sin ningún problema.
    • Puedes sustituir la mermelada de arándanos por una mermelada de frambuesa o incluso de moras.
    • Si los consumidores finales son pequeñajos, mojaremos mejor los bizcochos en leche.
  • Hojaldre de cebolla, cherry y queso emmental

    Me consta que aquellos que ya se han animado a preparar el Quiche de Calabacín y Gambas, se han llevado más de un aplauso porque resulta riquísimo e ideal para una merienda-cena, ya sea en tu casa o en alguna que vayas invitado, porque se transporta de maravilla y se puede hacer con antelación. La versión de hoy es algo similar pero con base de hojaldre, de las que compramos en cualquier supermercado, de manera que agilizamos la preparación.

    Así que en un ratín, tenemos este Hojaldre de Cebolla, Cherry  y Queso Emmental que yo he servido en raciones individuales utilizando unos moldes pequeños aptos para horno. Si no disponemos de ellos, siempre podemos hacer uno grande y partirlo en porciones. Y sin ser pesada, ¡vuelvo a insistir en los moldes de silicona! Haced una pequeña inversión y os aseguro que ¡les sacaréis un gran partido!

    Ya sabéis, se acabó recurrir a los hojaldres comprados porque una vez os pongáis manos a la masa, vais a ver que  poco se tarda en preparar este rico plato, que además ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 lámina de hojaldre
    • 1 cebolla grande
    • 12 tomates cherry
    • Queso Emmental rallado
    • 1 cucharada de azúcar
    • 3 huevos
    • 100 gr de nata líquida o leche evaporada (Ideal)  si lo preferimos más ligero.
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Estiramos la lámina de hojaldre y cortamos del tamaño del molde teniéndo en cuenta que debemos dejar unas paredes. Forramos cada uno de los moldes, o uno grande según queramos, primero con  papel de hornear para evitar que se pegue, y sobre él, el hojaldre pegándolo a los laterales. Lo cubrimos con otro trozo de papel y colocamos un puñado de garbanzos para que hagan peso y el hojaldre no se infle al hornearse. Introducimos en el horno precalentado a 180º altura media durante 15 minutos. Retiramos los garbanzos.

    Paso 2. Pelamos y cortamos la cebolla en juliana. La ponemos a pochar en una sartén con un par de cucharadas de aceite. Sazonamos con sal y dejamos unos 4 minutos para que se vaya ablandando. Añadimos el azúcar para que se caramelice ligeramente y dejamos otros 4 minutos. Retiramos.

    Paso 3. En un bol, batimos los huevos, vertemos la nata, o en su defecto la leche evaporada y la cebolla. Salpimentamos. Mezclamos y vertemos sobre cada hojaldre. Colocamos los tomates cherry cortados por la mitad y esparcimos el queso rallado por encima.

    Paso 4. Introducimos en el horno a 180º, altura media, durante unos 25 minutos o hasta que veamos que el relleno está cuajado.

    Trucos

    • Si lo preparamos con antelación, podemos darle un golpe de horno en el momento de consumir.
    • Podemos sustituir la cebolla por puerro, y los tomates por otras verduras que nos gusten como el brócoli, los champiñones, espárragos… En lugar de queso emmental, podemos usar un queso curado fuerte o parmesano rallado.
    • Si no tenemos leche evaporada en casa pero sin embargo queremos aligerar la crema, bastará con usar leche y enriquecerla con un par de cucharadas de nata.
  • Cestitas de verduras mix

    Me encanta servir canapés individuales como entrante de una cena pero he de reconocer que para mucha gente, son muy entretenidos de preparar. Por ejemplo, si estos son de pan, no deben untarse hasta último momento porque se quedan blandurrios y es una pena.

     Estas Cestitas de Verduras Mix se pueden dejar semi-preparadas. El hojaldre se hornea por separado así que nos permite hacer las bases incluso el día de antes. Luego se conservan en una lata cerrada y se mantendrán crujientes hasta que se consuman. Similar a las tartaletas con base de oblea de empanadilla que ya usamos en otra receta. A último momento, las rellenaremos y con un golpe de horno para gratinarse, será suficiente.

     El término verdura mix, abarca todo lo que se nos ocurra así que basta con elegir nuestras preferidas, y ¡“a la cesta”! También admite otros rellenos como alguno preparado con una salsa bechamel. Ya sabéis que yo sólo doy ideas, y las adaptaciones, ¡son cosa vuestra! Sólo decir que además de todo, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 12 cestitas

    • 1 lámina de hojaldre (de las que vienen ya estiradas)
    • 1 berenjena
    • 1 calabacín
    • 200 gr de champiñones
    • Queso rallado
    • 50 gr de queso cabrales
    • Chorizo
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Para la base de hojaldre, necesitaremos unos moldes individuales, bien de los que vienen en una bandeja con cavidades (rígidos o de silicona) o de los de magdalenas. Extendemos sobre la encimera la lámina de hojaldre y con ayuda de  unos platos pequeños redondos recortamos el hojaldre de manera que se adapten a los moldes.

    Paso 2. Colocamos cada redondel sobre el molde y cubrimos la base con un trozo de papel de horno sobre el que colocaremos unos garbanzos. Esto sirve para que hagan peso y el hojaldre no suba. Pinchamos el hojaldre con un tenedor para evitar que se infle.

    Paso 3. Introducimos en el horno precalentado a 180º altura media durante unos 15 minutos o hasta que veamos que el hojaldre está cocinado.

    Paso 4. Prepararemos el relleno lavando y troceando todas las verduras del mismo tamaño, pelándolas si lo preferimos. En un wok o sartén profunda, añadimos 2 cucharadas de aceite y cuando esté caliente añadimos el calabacín y la berenjena que se saltearán durante unos 4 minutos. Por último el champiñón ya que esté tardará menos. Salpimentamos. Cuando todo esté tierno, retiramos del fuego.

    Paso 5. Rellenamos cada cestita con las verduras y espolvoreamos con queso rallado. Sobre la mitad de ellas, colocaremos unas rodajitas de chorizo y sobre la otra mitad, una nuez de queso cabrales.

    Paso 6. Volvemos a introducir en el horno al grill hasta que el chorizo se dore ligeramente y el queso se gratine.

    Trucos

    • Los garbanzos que usemos para evitar que el hojaldre suba no se pueden cocinar después. Podemos guardarlos en una bolsitas y volverlos a usar cada vez que los necesitemos para hacer peso como en el caso del Quiché.
    • Podemos añadir cuantas verduras queramos: espárragos verdes, brócoli, zanahoria, patatas, guisantes, cebolla, puerro….
  • Rollitos de pavo

    Continuamos con recetas fresquitas para el verano que al menos en España está resultando muy caluroso y se agradecen. Estos Rollitos de pavo resultan muy sencillos de preparar incluso para un improvisado almuerzo. Yo les he dado un toque de elegancia decorándolo con huevo hilado pero probad en versión picoteo sirviéndolos sobre una tostadita de pan, que resultón queda y lo rico que está.

    Yo recuerdo de mi infancia acompañar a mi madre a la confitería a comprar huevo hilado que era un manjar para decorar fiambres de carne cuando había invitados en casa. Hoy en día está más al alcance porque lo puedes comprar en un supermercado a un precio muy asequible. Para los que no lo conozcáis, se trata de una elaboración de yema de huevo con azúcar que aporta a ciertos alimentos salados un toque dulce muy agradable, además de lo vistoso que resulta. De ahí que sea el maestro de muchos buffets festivos.

    Sea cual sea la versión formal e informal que decidáis, no dejéis de probar estos rollitos de pavo. Fáciles de preparar y aptos para todos los públicos… ¿qué más se puede pedir? ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 200 gr de pavo en lonchas finas
    • 150 gr de crema de queso tipo Philadelphia
    • 2 cucharadas de cebolla muy picada
    • 2 cucharadas de mahonesa
    • 1/2 limón
    • 2 láminas de gelatina neutra
    • Huevo hilado para decorar
    • Aceitunas negras troceadas para decorar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos en remojo en agua templada las láminas de gelatina durante unos 10 minutos o hasta que esté blandas. Las escurrimos y deshacemos en un bol en el zumo de limón.

    Paso 2. Añadimos el queso, la cebolla picada,  la mahonesa y con ayuda de un tenedor mezclamos bien hasta obtener una crema.

    Paso 3. Dejaremos reposar unos 15 minutos para que la gelatina haga efecto y la crema se compacte ligeramente.

    Paso 4. Sobre cada loncha de pavo, colocamos una cucharada de la mezcla y enrollamos. Si nos quedan demasiado grandes, podemos partirlos por la mitad una vez formados los rollos.

    Paso 5. Colocamos una capa de huevo hilado en la base de la fuente y los rollitos encima. Esparcimos unas aceitunas negras picada para decorar.

    Trucos

    • Utiliza jamón york si prefieres o incluso salmón ahumado para hacer los rollitos. También podéis optar por los rollitos  de cangrejo para rellenar.
    • Como base, se pueden poner unas hojas de lechuga en lugar del huevo hilado o servir cada rollito sobre una tostadita de pan para picoteo.

     

  • Ensalada de bacón y queso de cabra

    Puesto que os debo una disculpa por teneros desprovistos de recetas para triunfar estas últimas semanas, hoy lo menos que puedo hacer es compartir una de mis recetas estrella para cualquier cena imprevista que se precie y a la que recurro con muchísima frecuencia. ¡Creo que alguno de mis invitados han dado buena cuenta de ella!

    Se trata de una Ensalada de Bacón y Queso de Cabra cuyos ingredientes son muy sencillos. En mi frigorífico suelo encontrar un sobre de bacón socorridísimo para alegrar cualquier refrito, y si no, en el congelador envueltos en plástico film que preparo cuando me sobra al abrir un sobre y que se descongela según demanda en un periquete. El queso de cabra en rodajas que ahora venden incluso envasado al vacío y que tiene larga duración, también es otro clásico de mi selección de quesos para cenas.

    Y no tiene más ciencia… Leedlo, preparadla y luego me contáis. Esta es la versión básica pero está abierta a cualquier otro ingrediente que le queráis añadir (aceitunas, tostones de pan, maíz, cebolla frita, espárragos…) Y sin más preámbulos, os dejo disfrutar de vuestro verano, en asfalto, playa o montaña y recordad que, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • ½ lechuga de hoja verdes o una bolsa de mezcla de lechugas
    • 1 tomate grande
    • 2 lonchas de bacón
    • 1 puñado de piñones
    • 1 rodaja de queso de cabra de rulo
    • Aceite de oliva virgen
    • Crema balsámica de Módena
    • Sal si precisa pues el bacón ya le aporta algo de sal

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Lavamos y escurrimos la lechuga. Cortamos el tomate en taquitos.

    Paso 2. Disponemos en la base de la fuente la lechuga y el tomate.

    Paso 3. Picamos el bacón finito y lo salteamos en una sartén sin aceite junto con los piñones hasta que estos estén ligeramente tostados.

    Paso 4. Colocamos en el centro la rodaja de queso. Si tenemos un soplete de cocina, la gratinaremos con su ayuda por los dos lados. Si no disponemos de soplete, tostaremos el queso antes de ponerlo en la ensalada en una sartén antiadherente caliente durante unos 30 segundos por cada lado para evitar que se deshaga.

    Paso 4. Esparcimos el bacón tostado y los piñones.

    Paso 6. Aliñamos con el aceite de oliva virgen y la crema balsámica.

    Trucos

    • Cualquier mezcla de lechugas de las que vienen en bolsa quedarán estupendas en esta ensalada.
    • Podemos recurrir a otros aliños más sofisticados como la vinagreta de mostaza y soja que combina estupendamente.
  • Ensalada verde de fresas y gruyer crujiente al aroma de trufa

    Hoy os traigo una ensalada primaveral muy especial. Parece que el buen tiempo se está acercando y como siempre en esta época, las ensaladas son uno de los mejores aliados en nuestra mesa. Son rápidas de preparar y dispuestas a la improvisación, ¿qué más podemos pedir aquellos a los que las 24 horas del día se nos hacen cortas y no renunciamos a comer bien?

    Esta Ensalada verde de fresas y crujiente de gruyer al aroma de trufas viene hoy con un toque de Alta Cocina, de la mano de Cristina Oria, creadora de este Aceite de Trufa que es todo un delicioso aliado no sólo de esta sencilla ensalada, sino de muchos otros platos. Probad a añadirlo a unas verduritas salteadas, a un revuelto, a un pescadito a la plancha o incluso a la tortilla de patata (¡este truco que me dio ella en persona!), y os encantará. Y como los buenos perfumes, el frasco ya lo parece, una pequeña cantidad será suficiente para aportar un aroma a trufa exquisito.

    La cocina de Cristina Oria también nos permite liberarnos de la cocina por una vez (¡no vale acostumbrarse a que nos lo hagan siempre, que para eso están las ideas Es Pan Comido!) y llevarnos a casa unos platos elaborados y sofisticados para sorprender a nuestros invitados. ¡Ah!, y no me olvido de sus regalos gourmet que ofrecen unos productos “de capricho” y fenomenalmente presentados.

    Así que una vez más os animo a darle un toque de sofisticación a un plato preparado con ingredientes sencillísimos pero con un resultado de “Alta Cocina”. El truco está en su preparación: ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • Una bolsa de ensalada verde (canónigos y escarola rizada)
    • 10 fresas grandes
    • 100 gr de queso gruyer
    • Un puñado de nueces
    • 1 cucharada de Aceite de trufa Cristina Oria
    • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
    • 1 cucharada de vinagre de Módena
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En un bol, disponemos la mezcla de ensalada y sobre ella esparcimos las fresas limpias y troceadas y las nueces.

    Paso 2. Para hacer el crujiente de queso gruyer, utilizaremos un rallador por la parte gruesa para que quede rallado pero no en polvo.

    Paso 3. Ponemos a fuego medio una sartén antiadherente y cubrimos la base con una fina capa de queso rallado. Una vez que el queso empieza a derretirse y comienzan a aparecer burbujitas, este se irá endureciendo ligeramente y con una pala de madera iremos despegando los extremos y así poder darle la vuelta para que se termine de hacer por el otro lado. Reservamos en un plato y continuamos con el mismo proceso hasta acabar el queso.

    Paso 4. Troceamos el crujiente de queso y lo añadimos a la ensalada.

    Paso 5. Para preparar el aliño, mezclaremos en un bol los dos tipos de aceite junto con el vinagre y la sal.

    Paso 6. Aliñamos y dejamos reposar al menos 20 minutos antes de consumir para que se impregne del sabor del aliño.

    Trucos

    • Es muy importante q la sartén sea antiadherente o correremos el riesgo de que el queso se pegue al fondo. Nos manejaremos mejor con una sartén pequeña aunque tengamos que repetir el proceso varias veces.
    • Podemos añadir otro tipo de frutas, según nuestras preferencias así como otros frutos secos diferentes.
    • El crujiente de queso lo podemos hacer con otro tipo de queso con Parmesano o Enmental pero preferiblemente usaremos queso con un sabor relativamente fuerte para que contrasten mejor en la ensalada.
  • Espárragos trigueros en papillote con parmesano y crujiente de jamón ibérico

    Parece que fue ayer cuando preparamos el Monográfico de Espárragos, y ¡ya ha pasado un año! Así que para no dejar escapar tampoco este año la temporada de esta verdura que tantísimas propiedades tiene, incorporo al recetario estos Espárragos trigueros en papillote con parmesano y crujiente de jamón ibérico.

    Es muy habitual consumirlos a la plancha pero hoy he querido compartir otra manera de prepararlos: en papillote. Esta sana manera de cocinarlos nos permite agilizar su preparación ya que únicamente debemos estar pendientes del horno. Resulta muy limpio, ya sabemos lo que la plancha salpica a veces, y además nos permite asar más espárragos de una única vez.

    La guarnición de jamón y parmesano son un complemento estupendo. ¡Tomad nota del crujiente del jamón que estoy segura que le sacaréis más partido en otras ocasiones! Ya habíamos preparado unos Salmonetes en papillote para nuestra Operación Bikini y puesto que el verano también está a la vuelta de la esquina, probemos esta sana manera de cocinar también esta vez. Veréis que, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 manojo de espárragos verdes o trigueros
    • Queso parmesano
    • 4 lonchas finas de jamón ibérico
    • Aceite de oliva
    • Sal en escamas

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos los espárragos y les cortamos la parte dura del tallo.

    Paso 2. Precalentamos el horno a 180º arriba y abajo.

    Paso 3. Cortamos una hoja grande de papel de aluminio, suficiente para poder envolver los espárragos holgadamente. Colocamos los espárragos sobre el papel en la misma bandeja del horno. Rociamos unas gotas de aceite de oliva sobre ellos y envolvemos en el papel.

    Paso 4. Introducimos en el horno a altura media y dejaremos unos 10 minutos si no son muy gruesos. Si fueran gordos, los dejaremos 15 minutos. Podemos pincharlos con la punta de un cuchillo para comprobar que están al dente.

    Paso 5. Para hacer el crujiente de jamón, colocaremos las lonchas de jamón separadas sobre una hoja de papel de horno doblada por la mitad. Lo cubrimos la otra mitad de la hoja para que las lonchas queden cubiertas por ambos lados. Las introduciremos en el horno en el parte superior (podemos aprovechar al mismo tiempo que se hacen los espárragos), y dejamos que se deshidraten. Quedarán secas y crujientes y se podrán trocear fácilmente con las manos.

    Paso 6. Con un rallador o mandolina, cortamos unas lascas de queso parmesano.

    Paso 7. Serviremos los espárragos en una fuente, espolvoreamos sal en escamas y sobre ellos las lascas de queso y el jamón.

    Trucos

    • Para ver cuanta parte del tallo debemos cortar, lo mejor es hacerlo con la mano. Vamos palpando con los dedos la parte dura del tallo y cuando veamos que ya somos capaces de romperlo con la mano, es que hemos llegado a la parte blanda y podremos desechar el resto.
    • Ojo con la cantidad de sal porque el jamón ya lleva su punto salado.

     

  • Bocados tricolor con salsa de mostaza y soja

    Hoy toca receta doble: Un sencillo y vistoso Bocado tricolor preparado con tomate cherry, aguacate y queso y una deliciosa y muy versátil Salsa de Mostaza y Soja. Y es que tenemos que dejar que la primavera que está ya acercándose, también lo haga a nuestros platos.  Así que plantemos cara a estos días grises de finales de invierno y atrevámonos con platos alegres y coloridos, tan fáciles de preparar como de comer.

    La salsa que os propongo se va a convertir en una de vuestras aliadas para ensaladas u otros platos de verduras e incluso para carnes o pescados a la plancha. La podéis conservar en un frasco cerrado durante varios días y únicamente la tendréis que agitar para que se mezcle bien antes de consumirla. ¡Veréis que toque más original y estupendo le da la soja! La salsa de soja ya la empleamos para preparar el Tartar de atun con aguacate y os recomiendo tener siempre un frasquito en vuestros frigoríficos porque es un complemento ideal no sólo para los platos asiáticos. Para los que no estéis acostumbrados a cocinar con ella, debéis saber que es bastante salada por lo que hay que controlar la cantidad de sal en el resto del plato.

    ¡Ánimo con la semana y con esas recetas que podemos preparar en tan poco tiempo y no dejan indiferente a nuestros comensales! Hacerlas, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 8 unidades

    • 1 aguacate a medio madurar
    • 8 tomates cherry
    • Queso fresco

    Ingredientes para la salsa

    • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
    • 1 cucharada de salsa de soja
    • 1 cucharada de mostaza  (sin gluten para celíacos)
    • 2 cucharadas de vinagre de Módena
    • Albahaca picada

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pelamos y partimos el aguacate en trozos de tamaño similar. Hacemos lo mismo con el queso. Lavamos los tomates cherry.

    Paso 2. Montamos los “bocados”  con ayuda de unos pinchitos.

    Paso 3. La salsa la prepararemos en un bol. Batimos enérgicamente con un tenedor el aceite, con la salsa de soja, la mostaza y el vinagre. Espolvoreamos con albahaca.

    Trucos

    • El aguacate debe prepararse en el momento de consumirse ya que se oxida con facilidad. Exprimir unas gotitas de limón sobre él evita que se ennegrezca.
    • Podéis emplear el tipo de queso que prefiráis. Yo he utilizado queso fresco de cabra que pese a ser un poco más graso que el de vaca (queso de Burgos), le aporta más sabor.

     

  • Duo gratinado de quesos

    Este Duo gratinado de Quesos es tan sencillo como placentero. Con unas tostaditas para untar, es un placer para todos los sentidos y un entrante perfecto para unos estupendos anfitriones. En  este caso he empleado dos tipos de queso: uno italiano llamado queso Provolone y una Torta del Casar extremeña.

    Este primero lo tenemos más localizado ya que lo he incorporado a algunas recetas como los Tomatitos rellenos de Provolone. Habitualmente lo encontramos ya envasado en rodajas e incluso a veces macerado en sus propias hierbas.

    El segundo,  es una delicia de artesanía extremeña. Para aquellos que no lo conozcáis, se trata de un queso completamente natural elaborado con métodos tradicionales a base de leche cruda de oveja de raza merina y entrefina. Su textura es muy cremosa y habitualmente se consume  abriéndole en la parte superior una tapa para luego con ayuda de un cuchillo, ir untándolo en pan.

    Esta versión,  gratinada con un toque de otro de los ingredientes que la tierra extremeña puede presumir como es el pimentón de la Vera, va a precisar una torta que no esté demasiado blanda para así poder cortar una cuña sin que se desmorone el queso.

    Os animo a preparar este aperitivo que tan rápido preparareis y que tan veloz desaparecerá de la mesa. La combinación del queso con el pimentón me la sirvieron en uno de los mejores restaurantes de Plasencia y desde entonces, no falla en mi recetario. El otro, es un clásico de la improvisación.  Además, prepararlo ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 cuña de Torta del Casar (que no esté demasiado tierna)
    • 1 rodaja de queso provolone
    • Pimentón de la Vera
    • 1 cucharada de finas hierbas o hierbas provenzales
    • Picos o tostaditas de pan

    Cómo lo preparamos

    Torta del Casar al pimentón de la Vera

    Paso 1: Cortaremos la cuña de Torta del Casar por la mitad y le quitaremos los bordes con un cuchillo muy afilado. Escogemos una fuente apta para horno y disponemos las dos mitades.

    Paso 2: Espolvoreamos pimentón de la Vera por encima y ponemos al grill del horno durante unos 5 minutos o hasta que se haya deshecho ligeramente pero que no se desplome.

    Provolone a las finas hierbas

    Paso 1. Colocamos otra en otra fuente apta para horno, la rodaja de provolone. Si preferimos, con un cortapastas, podemos hacer redondeles más pequeños.

    Paso 2. Espolvoreamos con finas hierbas y ponemos al grill durante unos 7 minutos.

    Trucos

    • Gratinaremos los quesos en fuentes diferentes para estar pendiente de cada gratinado por separado ya que el provolone puede precisar más tiempo. Luego podemos servir juntos trasladando el queso provolone con ayuda de una espátula.
    • Puedes hacer tostaditas muy ricas para untar chafando con una rodillo rebanadas de pan de pueblo o de pan de molde y tostándolas en el horno.

     

  • Quesada

    Debería abrir una sección que se llamara “cocínalo en casa para llevártelo de viaje” porque esta es otra de mis muchas recetas que hacen el trayecto Madrid-Zaragoza habitualmente. Destino final: mi madre, que no perdona una “hora del té” sin acompañarlo de algo dulce, y si es casero, mucho más.  A esta sección, haciendo memoria rápida, sumaría el bizcocho “de toda la vida”, el quiché de calabacín y gambas, y la empanada exprés.

    Había probado varias recetas de Quesada pero esta que probé de mi amiga Carmen, es la que más me ha gustado. Resulta ligera, quizás porque no lleva mantequilla, por lo que no se corresponde con una auténtica quesada pasiega, y no excesivamente dulce. Además, buena noticia para los celíacos, ¡no lleva gluten!

    Mis sobrinas ya la han hecho en varias ocasiones y pueden confirmar que está tirada. La única complicación que tiene puede ser el tiempo de horno, que ya sabemos que suele ser orientativo porque cada uno es un mundo, pero al ser una tarta finita y no llevar apenas harina, no tenemos riesgo de que se quede cruda por dentro. Atreveros y me comentáis si es o no ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 8 personas

    • 300 gr de queso fresco
    • 1 bote pequeño de leche condensada (370 gr) (sin gluten para celíacos)
    • 1 vaso de leche
    • 1 yogur natural
    • 3 huevos
    • 1 cucharada de harina de maíz (Maizena)
    • Ralladura de 1/2 limón

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En el vaso de la batidora o en el bol, mezclamos todos los ingredientes.

    Paso 2. Preparamos un molde plano forrándolo con papel de horno o untándolo con mantequilla. Si es de silicona, no será necesario.

    Paso 3. Volcamos la mezcla sobre el molde e introduciremos en el horno precalentado a altura media a 180º durante aproximadamente unos 40 minutos o hasta que esté cuajado.

    Trucos

    • Si vemos que se tuesta demasiado, lo taparemos con papel de aluminio.  
    • Podemos congelar la tarta en porciones y descongelar según queramos.