Category: Caprichos del mundo

  • Clam Chowder

    Clam Chowder

    Nos haya tocado no hoy la Lotería de Navidad, ¡aquí os dejo mi aportación para un día más suculento! Os presento este Clam Chowder, una receta original de Nueva Inglaterra que pese a que tiene su variaciones, está para chuparse los dedos.

    Se trata de una crema de almejas, con una base cremosa de nata y leche. No requiere emplear unas almejas de un calibre grande, si no que su resultado es fabuloso simplemente utilizando una almeja pequeña y sabrosa. Doy fe de ello ya que aquí es complicadísimo encontrar almejas frescas y las que uso, son congeladas… pero como dice el refrán, a falta de pan, ¡buenas son tortas!

    Aprovecho la ocasión para desearos a todos vosotros unas muy Felices Navidades y que el año próximo venga cargadito de buenos propósitos y deseos. Ya os adelanto que uno de mis propósitos del año será regalaros ricas recetas que además serán, ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 kg de almejas frescas en su concha
    • 4 lonchas de bacón
    • 1/2 puerro  (sólo la parte blanca)
    • 2 tazones de agua
    • 1 patata mediana
    • 3 cucharadas de harina de trigo o 1 cucharada de Maizena
    • 250 ml de nata líquida
    • 1 tazón de leche
    • 1 hoja de laurel
    • Perejil
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Sumergimos las almejas en un bol amplio con agua fría y una cucharada de sal para que suelten la arena durante unos 30 min. Enjuagamos y las escurrimos. Las colocamos en una olla  y las cubrimos con dos tazones de agua. Tapamos y dejamos que se abran. Vertemos el juego de cocerlas en una jarra colándolo para que no tenga impurezas. Separamos las almejas de sus conchas y las reservamos.

    Paso 2. Picamos el bacón en daditos pequeños y lo freímos en una cazuela con cuatro de cucharadas de aceite. Una vez crujiente, retiramos a una plato y lo reservamos. Sobre el aceite de freír el bacón, sofreímos el puerro muy finamente picado hasta que esté transparente.

    Paso 3. Añadimos la harina o maicena y la sofreímos durante un par de minutos hasta que se tueste levemente pero sin quemarse. Vertemos el jugo de las almejas, la nata líquida y la leche. Cortamos la patata en daditos pequeños (aprox 1/2 cm) y la añadimos a la crema junto con la hoja de laurel.

    Paso 4. Dejamos que la patata cueza a fuego medio-bajo y cuando esté blandita, le retiramos el laurel y añadimos las almejas sin su concha. Dejamos que todo hierva durante unos 5 minutos.

    Paso 5. Antes de servir, agregamos el bacón crujiente y espolvoreamos perejil fresco por encima.

    Truco

    • No añadas las almejas hasta el momento de consumirla ya que si dejas que se caliente por mucho tiempo, su carne se quedará dura.
    • Para una presentación más original, vacía un bollo de pan redondo por dentro y sirve la crema en su interior preparando versiones individualizadas.
    • Si la textura te quedo demasiado líquida, puedes rectificarla de la siguiente manera. Disuelve una cucharadita de Maizena en 3 cucharadas de leche fría hasta que no tenga grumos y vierte la mezcla sobre la crema y espera que hierva.
  • Cochinita pibil

    La Cochinita pibil es un plato de la gastronomía mexicana muy popular y que gusta mucho a todos los paladares (no es picante, ¡quizás por eso!). Concretamente pertenece a la gastonomía yucateca (de la Península del Yucatan), pero su consumo se extiende a toda la República. Consiste en carne de cerdo adobada en achiote y cocida. Tradicionalmente se cocía envuelta en una hoja de plátano y dentro de un horno subterraneo tal y como lo cocinaban los mayas.

    La hoja de plátano se sigue empleando para envolver la carne pero hoy en dia podemos recurrir a un horno tradicional o incluso a la olla exprés para prepararla. La receta que hoy comparto, y con el afán siempre de complicarse lo menos posible en la cocina, está hecha con olla exprés y os aseguro que el resultado es espectacular. La pasta de achiote la podeis encontrar en tiendas latinas con facilidad.

    Os aseguro que con estos tacos de cochinita pibil teneis vuestro triunfo asegurado como chefs internacionales. Os animo a probarlos porque están deliciosos, además de que hacerlos,  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 1 kg de carne magra de cerdo (cabeza de lomo o jamón)
    • 200 ml de zumo de naranja concentrado
    • 200 ml de vinagre blanco
    • 100 gr de pasta de achiote
    • 1/2 cucharadita de comino
    • 1/2 cucharadita de canela en polvo
    • 1 cucharadita de orégano
    • 1 cucharadita de pimienta
    • 3 dientes de ajo
    • 1 cebolla morada
    • 2 limones
    • 1/2 chile habanero (depende de lo valiente que seas con el picante)
    • Sal
    • Tortillas de maiz o de trigo

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En el vaso de la batidora introducimos el zumo de naranja, el vinagre, la pasta de achiote, el comino, el orégano, la canela,  la pimienta, y los ajos. Batimos hasta que la marinada tenga un color uniforme.

    Paso 2. Cortamos la carne en dados grandes, de unos 4 cm. La colocamos en una fuente y vertimos la marinada sobre ella para que se impregne bien. La mantenemos reposando en el frigorífico durante al menos 4 horas aunque idealmente toda la noche.

    Paso 3. Prepararemos la cebolla marinada cortándola en juliana muy finita. La introducimos en un bol cubriéndola con el zumo de los dos limones, una cucharada de sal y el chile laminado. Dejaremos reposar también durante al menos 4 horas.

    Paso 4. Introducimos la preparación en la olla exprés y coceremos durante unos 40 minutos, aunque el tiempo va a depender del tipo de olla. La carne debe quedar tierna y jugosa.

    Paso 5. Dejamos enfriar ligeramente antes de poder desmenuzar la carne con ayuda de dos tenedores.

    Paso 6. Serviremos sobre tortillas y la acompañaremos de la cebolla morada que ya estará tierna.

    Trucos

    • La cebolla para que quede tierna debe estar cubierta por el zumo de limón. Añadele más limones si lo necesita. La cantidad de chile que uses, dependerá de lo picante que te guste. Ponte guates para picar el chile ya que deberás quitarle las semillas con mucho cuidado.
    • Puedes congelar el guiso una vez hecho y calentarlo en una sartén o en el microondas antes de servirlo.

     

  • Ñoquis en salsa verde

    Los ñoquis, o gnocchi en italiano, es un tipo de pasta preparada con patata, harina y huevo. Se puede elaborar a mano obteniendose de una pasta de patata cocida, harina y huevo y dándole la forma.  Sus rayitas tan características no sólamente son decorativas, si no que sirven para que la absorban mejor la salsa con la que se les va a condimentar.

    Su preparación casera no es complicada pero si tediosa ya que tendremos que elaborarlos uno a uno y se requiere cierta destreza para darles su forma adecuada. Así que para convertir a la receta de hoy en una receta exprés, utilizaremos ñoquis de los que venden envasados que los hay de muy buena calidad. Este tipo de pasta pide una rica salsa para bañarlos, ¡verde que te quiero verde!, la de hoy.

    Estos Ñoquis en salsa verde son una combinación bien sabrosa y deliciosa. Y como no, en línea con todas las recetas, no sólo sencillísima de preparar sino que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 300 gr de ñoquis (ya preparados)
    • 400 gr de espinacas frescas
    • 250 ml de nata líquida
    • Queso parmesano en polvo
    • 4 lonchas de bacón
    • 50 gr de piñones
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

     Cómo lo preparamos

    Paso 1. Llenamos una cazuela con agua y ponemos a calentar con un chorrito de aceite de oliva. Cuando rompa a hervir, añadimos los ñoquis. Cuando éstos comiencen a flotar, retiraremos con una espumadera puesto que ya estarán cocidos. Reservamos.

    Paso 2. Prepararemos la salsa verde hirviendo en abundante agua con una cucharada de sal  las hojas de espinacas previamente lavadas. Las dejaremos hervir durante unos 5 minutos y escurrimos.

    Paso 3. Introducimos la espinaca hervida en el vaso de la batidora o en el robot de cocina junto con la nata líquida. Salpimentamos y trituramos hasta que obtenga textura de salsa. Vertemos en una cazuela y dejamos que hierva durante 5 minutos.

    Paso 4. Troceamos el bacón chiquitito y lo ponemos a tostar en una sartén sin añadir nada de aceite. Cuando empiece a tomar color, añadimos los piñones para que éstos se tuesten.

    Paso 5. Servimos los ñoquis sobre la salsa verde. Espolvoreamos queso parmesano por encima y el bacón y piñones tostados.

    Trucos

    • Puedes emplear espinacas congeladas. Hiérvelas como lo hagas habitualmente y tritura como indiqué en la receta.
    • Si prefieres aligerar la receta, utiliza leche evaporada en lugar de nata para la salsa verde.
  • Huevos divorciados

    Estamos en el mes Patrio en México, mi actual país de residencia. Durante el mes de septiembre celebran su Fiesta de Independencia Nacional y resulta muy agradable ver como viven esta mes de una forma tan festiva y alegre. Los días grandes son el 15 y 16 ya que es la noche del 15 de septiembre cuando se conmemora El Grito de Dolores que inicia el movimiento que desembocaría en la Independencia de México y de otros países de América Central.

    Como no podía faltar en toda buena celebración, la comida es parte esencial de la misma. El Chile en Nogada, el Pozole y la Cochinita Pibil son  entre muchas otros, los platos más típicos de estas fiestas. Sus recetas son bastante complejas, no sólo por su preparación sino por la infinidad de ingredientes que llevan.

    Yo, siguiendo el eslogan del blog, recetas sencillas para triunfar, os voy mejor a mostrar algo más facilito pero también super mexicano, que son estos Huevos Divorciados. El origen del nombre, creo que vosotros mismos ¡lo podéis deducir! Como podréis observar, los colores de su bandera aderezan mucho de sus platos además de quedar, de los más decorativo. ¡Qué los disfruteis que  no sólo los podréis acompañar de pan si no que son Pan Comido!

    Os adjunto una foto de un Chile en Nogada que degusté en un restaurante y una instantanea de un puestecillo de los muchos que abundan por la ciudad en estas fechas.

     

     

     

     

     

     

    Ingredientes para una ración

    • 2 tortillas mexicanas (maíz o trigo)
    • 2 huevos
    • Salsas roja y verde (ver receta)
    • Crema Agria (ver receta)
    • Cilantro
    • Tomate
    • Aceite
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Colocamos las tortillas en una fuente y calentamos al microondas durante 20-30 segundos.

    Paso 2. Freímos los huevos, de uno en uno, en una sartén pequeña con abundante aceite. Salamos al gusto.

    Paso 3. Escurrimos el exceso de aceite y los colocamos sobre cada tortilla.

    Paso 4. Calentamos las salsas ligeramente al microondas y cubrimos cada huevo con salsa roja y verde.

    Paso 5. Vertemos crema agria en el centro y espolvoreamos con cilantro picado y tomate troceado.

    Trucos

    • Puedes sustituir la crema agria por queso fresco triturado.
    • Recuerda que las salsas las puedes conservar en el frigorífico varios días incluso congelar.
    • Prepara los huevos a la plancha en una sartén antiaderente para aligerar el plato.
  • Hummus

    No había tenido la ocasión de preparar Hummus en casa todavia pero trás el día que me animé, ¡han seguido unas cuentas! Y es que preparar esta crema de garbanzos en casa no es fácil, ¡es lo siguiente! Si además empleas garbanzos de bote, de los que ya vienen cocidos, convierten a tu receta en una éxpres que no puede faltar en tu recetario de improvisación.

    ¡Me encantan los picoteos para abrir apetito! Así que con este humus, añado más  a la colección. A ver cual se os antoja más:  Dips de queso, Aperitivo de Camembert, Mousse de berenjena, Bocados tricolor... ¡todos la mar de sencillos y apetitosos y estupendos para una noche de verano!

    Ya sabeis, añadid a vuestros básicos de despensa un bote de garbanzos cocidos, y en menos de 20 minutos tendréis lista esta receta que no sólo es rápida y exitosa si no que es  ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 400 gr de garbanzos cocidos (con los envasados sale perfecto)
    • 2 cucharitas de comino molido
    • 1 diente de ajo
    • 3 cucharadas de pasta de tahine (pasta de sésamo)
    • 1 ramita de cilantro
    • 3 cucharadas de zumo de limón
    • Pimienta molida
    • 100 ml de aceite de oliva virgen
    • 1 cucharada de pimentón dulce

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Si los garbanzos son de bote, los enjuagamos en abundante agua para quitarles la espuma. Los ponemos a cocer en agua durante 10 minutos para quitarles el sabor a conserva. Escurrimos. Si los cueces tu en casa, no será necesario hacer este paso, unicamente escurrirlos.

    Paso 2. En el vaso de la batidora o robot de cocina vertemos los garbanzos junto con el comino, el ajo, la pasta de tahine, el cilantro, el zumo de limón y pimienta al gusto. Trituramos hasta que se forme una masa homogenea y  poco a poco vamos añadiente el aceite de oliva para obtener una crema fina y suave. Recfiticamos con sal si fuera necesario.

    Paso 3. Servimos en una fuente o cucharitas individuales y espolvoreamos pimentón dulce por encima

    Trucos

    • Puedes conservarlo en un frasco cerrado en el frigorífico durante una semana.
    • Acompáñalo con pan de pita, tostaditas de pan o tiras de maíz.
    • El tahine, o tahina es una pasta tradicional árabe hecha con sésamo. La puedes comprar en tiendas árabes. Si no, siempre la puedes preparar tu en casa moliendo en un mortero sésamo tostado con aceite de oliva y un poquito de agua y sal hasta que emulsione.
  • Chilaquiles rojos

    Estos Chilaquiles Rojos no pueden faltar en cualquier carta de desayuno mexicano que se precie. Y es que un buen desayuno mexicano, dista mucho del café con leche y tostadas al que los españoles estamos acostumbrados. Lo consideran la comida principal del día puesto que te va a dar los nutrientes y la energía que vas a necesitar a lo largo del día.

    Se comienza por un plato de fruta fresca variada acompañada de jugos naturales, pan dulce o algo de bollería y café, para continuar con un platillo principal que dependiendo de la región, puede ser desde unos huevos preparados de mil maneras diferentes,  enchiladas, enfrijoladas,  flautas, tamales,  tortas poblanas, o unos chilaquiles, entre otros. Estos últimos consisten en totopos fritos bañados en una salsa y cubiertos por pollo, queso, crema, chistorra y espolvoreados con cilantro fresco. Se preparan tanto con salsa roja como con verde. ¡Eso es a vuestra elección!

    Y puestos a proponer, si no se os antoja para desayuno, siempre se puede preparar para otro momento. Os animo a probarlos porque están deliciosos, además de que hacerlos,  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 8 tortillas de maiz redondas (ó 150 gr  totopos/tortillas triangulares ya tostados que venden en bolsas)
    • 1 pechuga de pollo
    • 1/2 cebolla
    • 1 diente de ajo
    • Sal
    • 100 gr de queso fresco
    • 100 gr de chistorra
    • Cilantro fresco
    • Aros de cebolla para acompañar
    • 1 rama de epazote
    • Dos tazas de Salsa roja (ver receta)

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Limpiamos de grasa la pechuga de pollo y entera las introducimos en una cacerola con agua hirviendo, suficiente agua para que la cubra. Añadimos 1/2 cebolla, un diente de ajo y 1/2 cucharadita de sal. Dejaremos que hierva con la tapa puesta durante unos 15 minutos o hasta que estén cocidas. Si vemos que el agua se va consumiendo, añadiremos más cantidad. Escurrimos y con ayuda de un tenedor, lo deshebraremos.

    Paso 2. Cortamos con ayuda de unas tijeras las tortillas en triángulos y las doramos en una sartén con abundante aceite. Escurrimos en papel absorbente. Si preferimos podemos tostadas en el horno o comprar ya las industriales que vienen envasadas en bolsas.

    Paso 3. Troceamos la chistorra muy fina y la salteamos en una sartén sin añadir nada de aceite. Reservamos.

    Paso 4. En una cazuela plana, verteremos la salsa roja que ya tenemos preparada y la dejamos cocer con una ramita de epazote durante 5 minutos. Retiramos el epazote y colocamos sobre la salsa los totopos o  los triángulos de tortillas tostados. Los mezclamos  para que se impregnen de la salsa y evitando que se rompan y  retiramos del fuego.

    Paso 5. Esparcemos por encima el pollo deshebrado, el queso desmenuzado, la chistorra, el cilantro picado y unos aros de cebolla cruda cortados muy finos. Los consumiremos al momento para que las tortillas no pierdan su toque crujiente.

    Trucos

    • Puedes variar la versión de los chilaquiles utilizando salsa verde. También puedes prescindir del pollo y la chistorra.
    • El epazote es una hierba aromática fresca que le da un toque muy característico a los platos mexicanos. Su sabor es un poco amargo con cierto aire a limón. No hay ninguna hierba de sabor similar así que si no la encuentras, puedes prescindir de ella.
  • Salsas mexicanas: Roja y Verde

    Las salsas son muy típicas en la cocina mexicana ya que aportan sabor y color a cualquiera de sus platos.  Ni que decir tiene que el denominador común de todas ellas es su sabor picante, pero adaptándonos a los paladares menos acostumbrados, hoy os propongo dos de las más comunes: Salsa Roja y Salsa Verde cuya base principal es el tomate y no el chile. El tomate rojo o jitomate como se le denomina en México, es el ingrediente principal de la salsa roja y el tomate verde, de la salsa verde.

    En cualquier cantina en México, será muy habitual encontrarte una variedad de salsas en el centro de la mesa para acompañar al gusto cada uno de los platos que se sirvan. Algunas serán de elaboración casera y otras tantas, en frascos comerciales. ¡Ojo con querer probar todas porque te puedes llevar más de una sorpresa bien bien picante!

    Estas salsas pueden tomarse con unos totopos (triángulos de tortilla fritos o tostados también conocidos como nachos), o para aderezar unas quesadillas, tacos, fajitas, enchiladas, huevos, etc… Las salsa, una vez preparadas, las puedes conservar en el frigorífico varios días. Hacerlas es sencillísimo, leed  a continuación y comprobaréis que son ¡Pan Comido!

    Ingredientes para la Salsa Roja

    • 4 tomates bien rojos y maduros
    • 1/4 cebolla
    • 1 chile de árbol (para una salsa suave; añade más chile si te gusta más picante)
    • 1/2 diente de ajo
    • 2 cucharadas de aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos en una cazuela los tomates enteros, la cebolla y el chile. Cubrimos con agua, dejamos que hiervan durante 5 minutos y escurrimos.

    Paso 2. Trituramos en el robot o con la batidora todos los ingredientes cocidos añadiendo el medio diente de ajo hasta obtener una salsa.

    Paso 3. Vertemos en una cazuela junto con dos cucharadas de aceite y salpimentamos. Ponemos a hervir  unos minutos para que reduzca y espese ligeramente.

    Ingredientes para la Salsa Verde

    • 6 tomates verdes duros
    • 1/4 cebolla
    • 1/2 chile jalapeño (para una salsa suave; añade más chile si te gusta más picante)
    • 1/2 diente de ajo
    • 4 ramas de cilantro
    • 2 cucharadas de aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos en una cazuela los tomates enteros, la cebolla y el chile. Cubrimos con agua, dejamos que hiervan durante 5 minutos y escurrimos.

    Paso 2. Trituramos en el robot o con la batidora todos los ingredientes cocidos añadiendo el medio diente de ajo y las ramas de cilantro hasta obtener una salsa.

    Paso 3. Vertemos en una cazuela junto con dos cucharadas de aceite y salpimentamos. Ponemos a hervir  unos minutos para que reduzca y espese ligeramente.

    Trucos

    • Podremos añadir o prescindir del chile en la medida en la que nos guste lo picante o no. El chile es fresco y al hervirlo, le quitaremos algo de fuerza. Igualmente, retírale las semillas para que no pique tanto.
    • La podremos conservar en un tupper cerrado durante varios días en el frigorífico.
  • Guacamole

    El guacamole es una salsa original de México, su nombre proviene del idioma Nahuatl, hablado por los aztecas, y significa  aguacate + mole (salsa). Su ingrediente principal es el aguacate y los ingredientes añadidos varían según donde se prepare. En la cocina mexicana se usa acompañando tacos y nachos principalmente pero también para acompañar carnes.

    Siempre que trabajemos con el aguacate, para que mantenga su color hasta que los consumamos,  debemos añadir unas gotitas de limón y conservarlo junto al hueso para evitar que se oxide y oscurezca. Esta salsa nos va servir para preparar muchos otros platos, algunos ya presentados como los Sticks de queso,  los Nachos con queso o los Tomates rellenos de guacamole y salmón. Otras recetas estarán por venir porque a mí me encanta el aguacate, ¡lástima todo lo que engorda!

    La base de su preparación son unos buenos aguacates maduros, que al tocarlos estén ligeramente blandos pero no demasiado como para que nos hundan los dedos. También procuraremos que al comprarlos, éstos mantengan el botón del rabito porque una vez que el botón se pierde, maduran mucho más rápido y podemos encontrarnos con el aguacate pasado al ir a abrirlo. Yo recomiendo elegirlos medianamente duritos y dejarlos madurar en casa a temperatura ambiente (2-3 días a lo sumo). Si los mantienes en frio, la maduración será más lenta. El resto de la preparación ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 2 aguacates gordos y maduros
    • 1 tomate pequeño maduro (preferiblemente escoged tomates verdes de color)
    • ½ cebolla pequeña
    • 1/2 lima
    • 4 ramas de cilantro
    • 1 cucharada de aceite
    • Salsa picante, tipo Tabasco ó 1 guindilla pequeña
    • 1 cucharadita de sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Para preparar el guacamole, picamos bien el tomate con la cebolla, y las hojas de cilantro. Podemos hacerlo con la batidora si preferimos hasta obtener una pasta.

    Paso 2. Partimos los aguacates por la mitad y con la ayuda de una cuchara, los vaciamos. Reservamos los huesos. Los cortamos en trozos y los añadimos a la pasta de la cebolla,  el tomate y el cilantro. Echamos el aceite, la sal, el zumo de la lima exprimida y las gotitas de salsa picante al gusto o la guindilla picada.

    Paso 3. Con la ayuda de un tenedor machacamos todos los ingredientes hasta formar una pasta homogenea pero no demasiado clara. Nos podemos ayudar de una batidora pero a una potencia muy suave. Recordad que es no debe quedar puré porque además siempre es agradable encontrarse algún trozo de aguacate.

    Trucos

    • Los huesos de los aguacates sirven para conservar el sabor y color del  guacamole hasta que se emplee. Introdúcelos en el cuenco donde se haya preparado el guacamole y no los retires hasta que se vaya a servir.
    • Podemos sustituir la lima por 1/4 de limón exprimido.

     

  • Enchiladas suizas

    Ahora que vivo en México, me encuentro con este dilema… ¡a ver qué opináis! Mis lectores españoles, me piden recetas mexicanas y mis lectores desde México, me piden recetas españolas… Y es que ya sabemos que los platos mexicanos que nos llegan a España no son necesariamente autóctonos… y ahora lo entiendo más que nunca, porque a pesar de la globalización, sigue siendo complicado encontrar ingredientes y más aún, que estos sean asequibles a nuestros bolsillos.

    Pero como ya sabéis que, tal y como reza el nombre del blog, Es Pan Comido, procuro haceros las recetas lo más sencillas posibles, aquí os traigo unas Enchiladas Suizas, que con unas pequeñas adaptaciones que anoto en la receta, pueden prepararse desde cualquier rincón del mundo.

    Y a pesar de su apellido tan europeo, es un plato tradicional mexicano, denominado así por su color tan blanco que se asemeja a los Alpes Suizos (¡o al menos esta es la versión que a mí me han contado!) Se trata de unas tortillas de maíz rellenas de pollo, cubiertas con una salsa verde y recubiertas de queso y crema… una mezcla tan explosiva como esquisita. Vamos allá con la receta que ¡Es Pan Comido! 

    Ingredientes para 4 personas (8  enchiladas)

    • 2 pechugas de pollo
    • 1/2 cebolla
    • 1 diente de ajo
    • 8 tortillas de maíz (podemos usar de trigo)
    • 250 ml de crema agria
    • 250 gr de queso rallado (escoged un queso suave que se funda bien)
    • 1 aguacate para decorar
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para la salsa verde/roja

    • 8 tomates (si los tomates son rojos, la salsa saldrá roja; si son verdes, la salsa quedará verde)
    • 1 chile serrano (podemos añadir una pimienta cayena o nada si no nos gusta el picante)
    • 1/4 cebolla
    • 1/2 diente de ajo
    • 2 ramas de cilantro
    • Aceite de oliva
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Limpiamos de grasa las pechugas de pollo y enteras las introducimos en una cacerola con agua hirviendo, suficiente agua para que las cubra. Añadimos 1/2 cebolla, un diente de ajo y 1/2 cucharadita de sal. Dejaremos que hierva con la tapa puesta durante unos 20 minutos o hasta que estén cocidas. Si vemos que el agua se va consumiendo, añadiremos más cantidad. Escurrimos y con ayuda de un tenedor, lo deshebraremos.

    Paso 2. Prepararemos la salsa hirviendo en otra cacerola los tomates enteros y limpios junto con el chile serrano durante 5 minutos a fuego alto. Escurrimos y trituraremos junto con 1/4 de cebolla, el cilantro, 1/2 diente de ajo, 200 ml de crema agria y sal y pimienta al gusto.

    Paso 3. Una vez triturada toda la salsa, la volvemos a verter en una cazuela y dejamos que reduzca durante unos 5 minutos o hasta que esté un poco más espesa y con más color. Reservamos.

    Paso 4. En una sartén amplia, iremos friendo las tortillas, unos 5 segundos por cada lado. Vertemos un par de cucharadas de aceite y las vamos tostando ligeramente.

    Paso 5. Empapamos cada tortilla en la salsa y la colocamos en una fuente apta para horno. La rellenamos con el pollo deshebrado y la cerramos, bien enrollándola o doblándola en dos. Repetimos el proceso con todas las tortillas hasta cubrir toda la fuente. Si nos sobró salsa, la podemos verter por encima de las tortillas.

    Paso 6. Cubrimos con el queso rallado e introducimos en el grill del horno hasta que el queso se derrita. Decoramos con aguacate laminado y el resto de la crema agria.

    Trucos

    • La receta original indica que en el paso 4, las tortillas deben freirse sumergiéndolas en aceite vegetal. Yo prefiero dorarlas simplemente para aligerar el plato que ya de por sí es contundente, pero lo dejo a vuestra eleccción.
    • El caldo de cocer el pollo lo podemos conservar para otra receta o simplemente cocer unos fideos para una sopa rápida.
  • Crema agria

    La Crema Agria o también llamada Sour Cream, es una salsa imprescindible en la cocina mexicana. Sé de primera mano que no es una salsa muy común en los supermercados españoles y como su preparación es más que sencilla, he decidido compartirla con vosotros.

    Y es que no sólo os servirá para acompañar las deliciosas Flautas rellenas de pollo cremoso del otro día, o para acompañar unas fajitas. Esta crema sirve para acompañar patatas o verduras, para aderezar una ensalada o como base para preparar otras salsas.

    En cuanto leais su preparación, veréis que ya no hay excusa válida para no poder disfrutar de una crema agria casera porque prepararla, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 200 ml de nata liquida
    • 2 cucharadas de zumo de limón
    • 2 cucharadas de vinagre blanco
    • Una pizca de sal

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Volcamos la nata fría en un bol amplio. Añadimos el zumo de limón y batimos con las barillas hasta que los ingredientes se mezclen.

    Paso 2. Agregamos el vinagre y la sal y seguimos batiendo con las barillas. Veremos que la mezcla irá adquiriendo una textura más espesa.

    Paso 3. Dejaremos reposar en el frigorífico durante 10 minutos.

    Trucos

    • Puedes conservarla en un frasco cerrado en el frigorífico durante una semana.
    • Empléala para acompañar unas patatas asadas espolvoreando un poco de perejil fresco por encima, ¡deliciosa!