Category: Calentar y listo

  • Caracolas rellenas de crujiente de jamón iberico y crema de queso

    Todos sabemos lo socorrida que es la pasta y lo bien que siempre bien tenerla en la despensa para una comida rápida, acompañándola incluso de alguna salsa preparada que las hay muy bien logradas. Esta vez, vamos a preparar una pasta un poquito más elaborada, pero veréis que el resultado lo merece.

    Hace unas semanas, en la semana internacional de un supermercado, encontré estas caracolas o ballenas que se llaman Lumaconi gigante. En el paquete, se ven bien grandes pero cuando las hierves, las caracolas se vuelven gigantes, ¡supongo que de ahí su nombre! Pensé en posibles rellenos, y llegue a esta combinación, que esta deliciosa.

    Cómo sabéis, el valor nutritivo principal de la pasta está en los hidratos de carbono, pero también tiene un 13% de proteínas y una mínima parte de grasas. Sin embargo, las de colores, que se obtienen de mezclar la harina para hacer la pasta con verduras, tienen algo de vitaminas del Grupo B.  La espinaca aporta el color verde, la zanahoria, el color naranja, el tomate, el color rojo e incluso la tinta de calamar aporta el color oscuro a la pasta que es de color negro. Cada vez existen más combinaciones pero estás son las más habituales.

    No nos entretenemos más y vamos con la explicación de este rico y colorido plato que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 500 gr. Lumaconi Gigantes
    • 1 tarrina de crema de queso
    • 100 gr. Jamón ibérico picado
    • 4 ajos tiernos
    • Salsa de tomate
    • Queso parmesano rallado

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Herviremos en abundante agua la pasta siguiendo el tiempo que indique en el paquete. Escurrimos y reservamos

    Paso 2. Prepararemos el crujiente de jamón colocando el jamón picadito entre dos trozos de papel antiadherente (el que usamos para el horno), o incluso en papel de cocina. Lo metemos al microondas durante aproximadamente 1 minuto. Dejamos enfriar y separamos  con los dedos todos los trocitos que seguramente se hayan apelmazado.  Y ya tenemos el jamón crujiente listo.

    Paso 3. Con ayuda de un tenedor, mezclaremos hasta formar una crema con  el queso de untar y la mitad del jamón.

    Paso 4. Picamos los ajos tiernos y salteamos. Cuando estén casi hechos, añadimos la salsa de tomate y sofreímos todo junto durante un par de minutos.

    Paso 5. Prepararemos cada plato poniendo abajo una capa de la salsa de tomate con los ajetes. Después las caracolas que habremos rellenado con la pasta del queso con ayuda de una cucharita pequeña.

    Paso 6. Espolvoreamos con la otra mitad del jamón, el queso rallado y gratinamos.

    Trucos

    • Puedes sustituir el queso de untar por queso fresco que es más ligero.
    • Al tomate frito, podemos añadir en lugar de ajetes, espinacas, o brócoli.

  • Arroz gratinado

    Hay platos que en cuanto los pruebas y además te cuentan lo sencillos que son de preparar, los dejas anotados en tu mente para tu próxima comida rápida para sorprender. Este Arroz Gratinado es uno de ellos. Yo me suelo quedar con la idea principal de la receta porque si a primera vista me parece sencillo, ni lo apunto… y a veces el no anotarla te lleva a inventarte otras recetas que difieren de la original. Por ello, que me perdone mi prima Isabel, que fue de quién partió la receta, ¡si no está al pie de la letra de como ella la hace!

    Recetas de arroz encontraréis abundantes en este recetario porque suelen ser una de mis comidas del fin de semana: Arroz con pescado o marisco en varias versiones , Arroz con un toque asiáticoArroz de aprovechamiento o incluso un Risotto. La versión de hoy difiere, no tanto en ingredientes como en forma de prepararlo, de las anteriores pero estoy segura que encontraréis un sabroso resultado.

    Y dicho esto, no me demoro más en la explicación sin más que añadir que insistir que hoy también ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 250-300 gr de arroz
    • 1 calabacín grandes
    • 300 gr de gambas crudas peladas
    • 6 cucharadas de mahonesa
    • 2 cucharadas de queso rallado
    • Sal y pimienta
    • Aceite de oliva

    Cómo lo preparamos

    Paso 1.  Cocemos el arroz en abundante agua hirviendo con una pizca de sal hasta que esté casi blando (lo retiraremos unos 3 minutos antes del tiempo de cocción habitual). Escurrimos y reservamos.

    Paso 2.  Lavamos el calabacín y los troceamos en cuadraditos. Podemos pelarlo si preferimos. Lo salteamos en una sartén grande antiaderente  con una cucharada de aceite hasta que esté tierno. Añadimos las gambas al calabacín y salteamos durante un par de minutos.

    Paso 3.  Añadimos el arroz escurrido en la sartén, salpimentamos y mezclamos con el salteado de calabacín y gambas para que el arroz se impregne de todo el sabor. Volcamos a una fuente apta para horno y cubrimos con la mezcla de mahonesa y queso rallado.

    Paso 4. Ponemos a gratinar en el horno hasta que la superficie esté tostada.

    Trucos

    • Podemos usar gambas congeladas pero debemos descongelarlas en agua templada y escurrirlas bien antes de incorporarlas a la verdura.
    • Puedes prepararlo con antelación y calentarlo en el horno antes de consumir a una temperatura media y dar el último toque con el grill encendido para que se gratine.
    • Debes tener cuidado de que el arroz no se quede demasiado blando en la cocción porque va a terminar de hacerse ligeramente en el horno.
  • Mejillones Estrellados

    Desde que mis padres leyeron las fantásticas propiedades de los mejillones de las que os hablé en la receta del Arroz con Mejillones, ¡los comen todavía con más gusto! Y es que actualmente,  mirando todos como miramos cómo llenar nuestra cestas con alimentos económicos, nos encontramos con un ingrediente que nos permite preparar infinidad de sabrosas recetas.

    Estos Mejillones Estrellados se preparan en menos de 20 minutos. El nombre se lo he dado por la disposición de las conchas de los mejillones en el plato pero bien podríamos llamar a la receta Mejillones con patatas fritas, que por cierto,  ¡nada tienen que ver con los Moules et Frites, uno de los emblemas de la cocina belga!

    Éstos están aderezados con un riquísimo Pimentón de la Vera que he tenido ocasión de probar de la mano de Miguel López-Pimentón, empresa familiar de fabricación y envasado de Pimentón de la Vera,  creadores de la nueva marca de pimentón de la Vera con Denominación de Origen:  Las Hermanas. Este Oro rojo, como ellos denominan, les ha aportado a estos sencillos mejillones, un aroma y sabor espectacular.

    Veréis que resultará una comida estupenda para todos, sanísima a la vez que nutritiva y por supuesto tan sencilla como, ¡Pan Comido!

    Ingredientes para  4 personas

    • 1 kg de mejillones
    • 2 patatas grandes
    • 1/2 cebolla
    • 2 dientes de ajo
    • 2 cucharadas de pimentón dulce de la Vera
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

     Paso 1. Lavamos y limpiamos los mejillones eliminando las barbas con un cuchillo afilado. Una vez  bien limpios, los colocamos en una olla profunda y vertemos sobre ellos una taza de agua. Tapamos y dejamos al fuego  hasta que los mejillones se vayan abriendo. Cuando estén todos abiertos, retiramos del fuego. Los escurrimos  conservando el caldo que han soltado en el hervor. Les retiramos una de sus conchas y reservamos.

    Paso 2. Pelamos y troceamos las patatas en dados pequeños. Las freímos en abundante aceite hasta que estén doraditas. Escurrimos el exceso de aceite y las disponemos en una fuente. Salpimentamos.

    Paso 3. Picamos las cebolla y el ajo y los freímos en una sartén pequeña en dos cucharadas de aceite. Cuando estén casi doraditos, retiramos del fuego y le añadimos el pimentón de la Vera y 4-6 cucharadas del agua que ha sobrado de hervir los mejillones.

    Paso 4. Colocamos los mejillones sobre las patatas y sobre estos el sofrito de la cebolla con el pimentón.

    Trucos

    • Aligera el plato cociendo las patatas en lugar de freírlas.
    • Puedes cocer los mejillones con anticipación y conservarlos un par de días en una envase cerrado dentro del frigorífico. Caliéntalos en el horno antes de servirlos.
  • Mini falsas pizzas 4 estaciones

    Después de haber visto el otro día un reportaje en televisión sobre la historia de la pizza, creo más que necesario recalcar que esta receta se trata de Mini FALSAS Pizzas 4 estaciones. No vaya a ser que estos napolitanos se me echen encima…¡y no quiero estar en su pellejo! Me resultó muy interesante ver todo lo que se mueve en torno a la creación de la Pizza… que hasta existe una Asociación Nacional de Pizza Acrobática con base en Nápoles que no veáis que maravillas hacen con una masa de pizza en la mano… ¡lo de girarla y lanzarla a las alturas era de lo más sencillo que hacían!

    Con estas que vamos a preparar, pocas acrobacias podemos hacer pero apañar una cena rápida y sencilla, desde luego que sí. Es una receta mítica de mi cuñada Chus e ideal para los niños. Únicamente necesitamos pan de molde para la base, que cortaremos de forma redónda por eso de que se asemeje más a una pizza tradicional, pero la podéis dejar cuadrada si preferis. Los ingredientes, a vuestra elección. Los de hoy, los clásicos de una 4 estaciones.

    Así que, cenar hoy también va a resultar:  ¡Pan Comido!

    Ingredientes para la base para 16 mini falsas pizzas

    • 16 rebanadas de pan de molde
    • Salsa de tomate (ver receta)
    • Queso mozarella
    • Orégano

    Ingredientes para el relleno 4 estaciones

    • 200 gr de  Champiñones frescos laminados y límpios.
    • 150 gr de Aceitunas negras laminadas
    • 200 gr de Bacón troceado o Jamón
    • 2 latas de Anchoas

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Con ayuda de un cortapastas redondo de un tamaño similar a la rebanada de pan, vamos recortando el pan dejándolo de forma redonda.

    Paso 2. Extendemos todas las bases sobre la bandeja de horno y las ponemos a tostar en el grill del horno durante 1 minuto. Lo suficiente para que se tuesten ligeramente pero sin que tomen color. Les damos la vuelta.

    Paso 3. Cubrimos la base con la salsa de tomate y el queso mozarella.

    Paso 4. Colocamos ordenadamente los champiñones, las aceitunas, el bacón o jamón y las anchoas. Espolvoreamos con orégano.

    Paso 5. Introducimos en el horno a altura media con el grill encendido hasta que se funda el queso y se hagan los ingredientes.

    Trucos

    • Puedes guardar los bordes restantes del pan, dejarlos secar, y rallarlos para usarlos para empanar.
    • Rellena tus falsas mini pizza de los ingredientes que más te gusten. (Pizza de Ajetes y Bacón), (Pizza de mi tierra)
  • Lasaña de boletus y foie

    Ya os comenté  en la receta de Minisañas de Ventresca mi asombro ante lo que leí sobre el origen de la lasaña pero no por no entrar en discusiones que ni nos van ni nos vienen, vamos a dejar de preparar este plato que tantísimas variaciones permite y que nos apaña una comida estupendamente. Es ideal para prepararlo con antelación cuando tenemos invitados, lo que nos evita estar en la cocina en el último momento, y lo que sobra, si es que sobra, seguro que es bien recibido en el tupper para el día siguiente.

    Esta Lasaña de Boletus y Foie, resulta un plato estupendo para una celebración. En el mercado es ahora más sencillo encontrar boletus cultivados, ya que no es época de los salvajes, y relativamente asequibles de precio. También podemos recurrir a los deshidratados que podemos conservar en la despensa por un largo tiempo. Personalmente prefiero recurrir a esta versión frente a los congelados o enlatados. Acuérdate siempre de conservar el agua de rehidratarlos ya que coge todo el sabor y resulta muy útil para muchas preparaciones.

    Y sin extenderme más, os dejo con los ingredientes, pasos a seguir y trucos. Espero que os ayuden para preparar esta lasaña que está para rechupetear el plato además de ser ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 8 láminas de lasaña precocidas
    • 400 gr de boletus
    • 50 gr de foie en bloc (previamente congelado ya que lo vamos a rallar)
    • 2 puerros (sólo la parte blanca)
    • 2 cucharadas de harina
    • 2 tazones de leche
    • Aceite de oliva
    • Queso rallado
    • 1 pizca de nuez moscada
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Hidratamos  las placas de la lasaña siguiendo las instrucciones de la caja. Las escurriremos sobre un paño limpio.

    Paso 2. Picamos el puerro y en una sartén  lo sofreímos en un par de cucharadas de aceite hasta que esté blando durante unos 3-4 minutos. Lavamos los boletus y los troceamos todos del mismo tamaño. Salpimentamos. Los añadimos al puerro y dejamos que se vayan cocinando hasta que estén tiernos.

    Paso 3. En la misma sartén, prepararemos una salsa bechamel clarita por lo que vertemos un par de cucharadas de aceite y cuando esté caliente, añadimos la harina  que tostaremos durante un minuto a fuego medio con cuidado de que no se tueste demasiado y se queme. Añadimos primero un tazón de leche caliente y removeremos con ayuda de una barillas para eliminar los grumos.  Si vemos que está demasiado espeso, iremos añadiendo poco a poco el segundo tazón de leche caliente hasta obtener una crema homogenea y no demasiado espesa.  Espolvoreamos con  una pizca de nuez moscasa y rectificaremos de sal si es necesario.

    Paso 4. Sacamos del congelador el bloc de foie y lo rallamos. Añadimos la mitad del foie rallado a la salsa y la otra mitad, lo reservaremos para el gratinado.

    Paso 5. Para montar la lasaña, comenzaremos con una capa de pasta,  luego la crema de boletus y foie. Repetimos las capas las veces que queremos para acabar en pasta. Espolvoreamos con queso rallado y el foie.  Gratinaremos en el horno.

    Trucos

    • Si las láminas de lasaña no son precocidas, bastará con hervirlas en abundante agua con una pizca de sal y una cucharada de aceite hasta que estén al dente. Removeremos frecuentemente para que no se peguen unas con otras y una vez escurridas, las colocaremos sobre un paño límpio.
    • Si empleas boletus deshidratados, aprovecha el agua de hidratarlos para aclarar la salsa en lugar de añadir leche. Le dará un sabor más intenso.
    • Puedes sustituir los boletus por otro tipo de setas.
  • Arroz con mejillones

    Hoy 19 de abril, día de San José y por lo tanto día del Padre, no podía dejar de compartir uno de los platos con los que mi padre disfruta… ¡decir tengo que me ha costado decidirme por uno en concreto porque hay pocas personas que disfruten comiéndo como él lo hace! Y es que  los mejillones son una alimento completísimo que no debe faltar en nuestra dieta, ya sean frescos o en conserva.

    Nos proporcionan proteinas de alta calidad biológica y apenas grasas y colesterol. Contiene cantidades elevadas de potasio, calcio, magnesio, fósforo y cinc. Sin embargo en su composión se destacan tres minerales muy importantes para la salud y que no están presentes en muchos alimentos: yodo, selenio y hierro.  Para que os hagáis una idea, una ración de mejillones de unos 150 gramos contiene tanto hierro (6mg) como un buen filete de ternera. Ya sabéis que el  hierro es fundamental  para la composición de la sangre y para el transporte de oxígeno a nuestros tejidos. ¡En resumen, un alimento 10!

    Así que no hay excusa para homenajear a nuestros padres con un plato 10, sencillo, rápido y sobretodo económico. Leed los pasos a continuación y veréis que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 300 gr de arroz bomba
    • 1 kg de mejillones frescos
    • 2 pimientos rojos frescos
    • 1 cebolla pequeña
    • 1 tomate grande
    • 2 tazones de agua
    • Aceite de oliva virgen
    • Pimentón dulce
    • 1 pizca de azafrán
    • 1/2 limón
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos y limpiamos los mejillones eliminando las barbas con un cuchillo afilado. Una vez  bien limpios, los colocamos en una olla profunda y vertemos sobre ellos 2 tazones de agua. Tapamos y dejamos al fuego  hasta que los mejillones se vayan abriendo. Cuando estén todos abiertos, retiramos del fuego. Los escurrimos  conservando el caldo que han soltado en el hervor. Les quitamos las conchas y reservamos los mejillones.

    Paso 2. Pelamos y picamos la cebolla  y la ponemos a pochar en la cazuela donde vayamos a preparar el arroz, con 4 cucharadas de aceite. Añadimos el tomate pelado y picadito en datitos finos.

    Paso 3. Lavamos y cortamos en tiras los pimientos  que añadiremos cuando veamos que la cebolla está tierna. Salteamos los pimientos durante unos 3 minutos. Salamos al gusto.

    Paso 4. Incorporamos el arroz y lo rehogamos hasta que esté transparente.

    Paso 5. Añadimos el caldo de hervir los mejillones previamente colado para eliminar impurezas. Espolvoreamos una cucharita de pimentón dulce y unas hebras de azafrán. Cuando esté a media cocción, añadimos los mejillones. Deberá cocer primero a fuego fuerte y después reducir el fuego.

    Paso 6. Exprimimos 1/2 limón y dejaremos reposar el arroz tapado con un trapo unos cuantos minutos antes de servirlo.

    Trucos

    • Dependiendo del tipo de arroz, exigirá un tiempo concreto de cocción (leed en el envase la indicación). Debemos tener en cuenta que al haber rehogado el arroz previamente, esto restará al menos un par de minutos de cocción al plato.
    • El agua de hervir los mejillones se puede congelar en frascos de cristal y reservar para preparar otros platos de pescado como otros arroces o una fideua
  • Dobladitos de pollo con albahaca

    Hoy vamos con un aperitivo para abrir boca que resultará super sencillo, rápido y su presentación,  ¡más que original! La base para preparar estos Dobladitos de Pollo con Albahaca son unas tortillas mexicanas de trigo, aunque para aquellos que no pueden consumir gluten, también lo pueden preparar con tortillas de harina de maíz.

    Cortesía de Degustabox,  estas tortillas  de trigo Mexifoods que venían en  su caja del mes de Febrero, son una estupenda opción  para rellenar al gusto. Como ya os comenté,  se trata de una caja sorpresa que mensualmente puedes recibir en tu casa, llenita de productos alimenticios de primeras marcas por un importe final de  9,99€ (empleando éste código de descuento D63JN  al hacer tu pedido)  en lugar de de 14,99€ (gastos de envío incluídos). Puedes probar sus novedades y compartir tus experiencias en su  Facebook y Twitter.

    Ya sabéis, no os resistáis a estos deliciosos bocados de pollo  que se preparan en un periquete. !Las tortillas no sólo nos valen para preparar las tradicionales fajitas o quesadillas, aunque también están para chuparse los dedos! Hacerlo, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para  4 personas (12 unidades)

    • 6 tortillas mexicanas de trigo (para celíacos, tortillas de maíz)
    •  1 pechuga de pollo
    • 6 cucharadas de mahonesa
    • 2 cucharadas de albahaca fresca picada
    • 1/2 diente de ajo
    • 2 cucharadas de almendra tostada picada
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

     Paso 1. Cortamos 3 círculos de cada tortilla desechando los bordes sobrantes. Podemos ayudarnos de un cortapastas redondo o usando un vaso para hacer de molde y con la punta de un cuchillo bien afilado, recortarlos. Obtendremos 12 círculos pequeños.

    Paso 2. Cortamos la pechuga de pollo en tiras del mismo tamaño. Salpimentamos y las salteamos en una sartén hasta que estén tiernas.

    Paso 3. En un bol, mezclamos la mahonesa  con la albahaca y el ajo bien picadito.

    Paso 4. Calentamos todas las tortillas en el microondas (máximo 1 minuto)  o bien en una sartén también un minuto por cada lado. Las extendemos en la fuente donde las vayamos a servir y disponemos las tiras de pollo por encima. Cubrimos con la salsa de albahaca y espolvoreamos con almendra tostada picada.

    Trucos

    • Las tortillas no deben quedar tostadas o de lo contrario no podrás doblarse para comerlas.
    • Podemos prepararlo con antelación y en el momento de servir, introducir en el horno o microondas durante unos minutos antes de verter la salsa por encima.  Si dispones de una vaporera, puedes también calentarlas allí.
    • La salsa resulta riquísima para aderezar muchos tipos de carne, pescados o verduras. También como aliño para una ensalada.
  • Tortillitas dulces de Manzana

    ÉRASE UNA VEZ

                Mis nuevos amigos me han querido reconocer todo el esfuerzo que he hecho por adecentar su preciosa casita. Estaba hecha una porquería y cualquiera se habría puesto manos a la obra. No me ha llevado demasiado tiempo y el resultado, lo reconozco, ha sido sorprendente. No sabían cómo agradecérmelo y yo les di la pista. Desde que era muy niña me ha gustado jugar a las cocinitas. Antes de que madre muriera, pobrecita, me dejaba corretear por los jardines en busca de flores y frutos que yo convertía en ingredientes fantásticos que simulaba recolectar de los lugares más lejanos y exóticos del mundo. Le preparaba platos exquisitos y padre se hacía pasar por un juez que había de elegir el postre ganador. Estaba tan gracioso cuando fingía masticar con deleite cada pedazo de tarta, cada pieza de fruta, cada bizcocho que yo horneaba en el obrador que  había montado junto al roble centenario y el trozo de tierra embarrada del ala este… Madre aplaudía orgullosa de nuestra representación impecable y yo me reía a carcajadas, cubierta de barro hasta las orejas. Después no quedaría ni el eco de aquellos aplausos, ni el recuerdo de aquellas risas. Una sombra vendría a reinar sobre nuestros corazones. Pero no quiero que me vean llorar cuando vuelvan del trabajo. No tengo derecho a robarles la ilusión con la que han preparado este concurso de cocina, con ingredientes de verdad y una presentación soberbia.

                Se habían puesto de acuerdo para competir cada uno con un postre diferente. Estaban muy excitados y tuve que calmarles para que no se enzarzaran en peleas absurdas para ver quién iba a ser el primero que me diera a probar su deliciosa creación culinaria. Esta mañana he tenido que convencerlos para ir a trabajar y les he prometido que, cuando vuelvan, probaré todos los postres. Como han mantenido en secreto a quién le corresponde cada manjar, he decidido que voy a elegir yo al azar. Solamente hay un pequeño detalle que me tiene intrigada. Acabo de salir de la cocina y he contado los platos más de diez veces, por si me había equivocado. Sobre la mesita he descubierto que han dejado ocho platos.

                No se me había borrado aún la expresión de asombro cuando he oído unos golpes en la puerta. Un joven muy apuesto me ha saludado muy cortésmente y me ha preguntado si me encontraba bien. Parecía inquieto. Me pregunta si he visto merodeando por el bosque a una anciana con una cesta repleta de manzanas. El muchacho le había indicado el camino hacia la casa pero luego le había parecido que debería haberla acompañado él mismo, por si se perdía. Ahora lo entiendo todo. Entre los postres hay una lustrosa manzana, roja como un sol de atardecer, que la anciana seguramente ha dejado sobre la mesa de la cocina. La ventana estaba abierta y no ha dudado la buena mujer en ofrecer uno de sus manjares. ¡Qué consideración por su parte! Ya sé lo que voy a hacer. Le he dicho al chico que no se vaya y he corrido hasta la cocina.

                El pobre está hambriento. Aún tiene en el rostro la huella de la preocupación por la generosa viejecita. Le he traído aquella manzana que ahora estoy segura de que no pertenece a ninguno de mis adorables aprendices de cocina. El muchacho insiste en que le acompañe y no va a tener que esforzarse mucho en convencerme. La manzana está deliciosa. Él dice que está muerto de sueño y yo repito su misma frase aunque ni siquiera tengo tiempo para terminarla.

    Mariano de Meer Alonso- http://historiaspormarianodemeer.blogspot.com.es/

    La introducción a la receta de hoy, Tortillitas dulces de Manzana, viene con toque no sólo dulce sino literario. Y es que aprovechando las sinérgias familiares, le pedí a mi primo Mariano , escritor de dos apasionantes novelas, Intrusos de Papel e Historias de Humo y de numerosos ingeniosos relatos, que me escribiera un microrelato culinario pensándo que mejor presentación de la receta, no podía haber.

    Su protagonista, la Manzana, y por tanto ingrediente principal de esta receta que muchos asemejaréis a la Tortilla española de toda la vida. Eso es, sólo que he cambiado la tradicional patata por la lustrosa manzana roja… Servida templadita y acompañada de helado de vainilla, veréis que sencilla y deliciosa merienda. Estoy segura que quedará en buen lugar para el concurso de postres, en el relato propuesto.

    Estoy segura que para todos resultará, Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 manzanas
    • 4-5 huevos
    • 4 cucharadas de postre de azúcar
    • Mantequilla
    • 2 cucharadas soperas de vino dulce (tipo Jerez)
    • Aceite
    • Helado de vainilla para acompañar
    • Fideos de chocolate para decorar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pelamos las manzanas, las descorazonamos y las cortamos en rodajas finitas.

    Paso 2. En una sartén amplia, ponemos a calentar una generosa nuez de mantequilla y ponemos a pochar las manzanas. A medio pochar, añadiremos el azúcar para que a su vez se vayan caramelizando ligeramente. Las manzanas deben quedar blanditas pero no deshechas.

    Paso 3. Batimos los huevos y los mezclamos con la manzana. Vertemos el vino dulce.

    Paso 4. Engrasamos una sartén antiaderente con unas gotas de aceite e iremos cuajando las tortillas  al gusto del tamaño que deseemos. Una vez que esté doradita por un lado, le daremos la vuelta ayudándonos de un plato. Podemos hacer una grande o bien varias pequeñitas. Ayúdate de un molde  de emplatar para darles un tamaño más pequeño que la propia sartén. Para ellos, bastará con poner el aro sobre la sartén, y verter la mezcla dentro del aro. Cuando esté semicuajado y ya haya cogido la forma del molde, podemos retirar el aro para terminar de cuajarla por el otro lado.

    Paso 5. Serviremos templaditas acompañadas de helado de vainilla y fideos de chocolate.

    Trucos

    • Si cortas las manzanas con antelación, deberás regarlas con zumo de limón para que no se oxiden y oscurezcan.
    • Puedes preparar las tortillas con antelación y en el momento de servirlas, darles un toque de microondas.
    • Se pueden conservar de un día para otro.
  • Ventresca de atún con cuscús de verduras y pistachos

    Una receta con un ingrediente delicatessen como la ventresca de atún, ¡es un acierto seguro! Y es que el tartar de atún ya tiene enamorados a algunos cocinillas así que esta otra receta con atún, no va a ser menos. Esta Ventresca de Atún con Cuscús de verduras y pistachos presenta el pescado en su jugo, simplemente a la plancha, cocinada con una gotas de aceite ya que de por si, tiene una sabor tan intenso que no necesita grandes aderezos.

    La ventresca es una parte triangular del despiece del atún que se localiza en la parte de abajo del pez, muy cerca de la cabeza pero situada en el vientre, de ahí su nombre. Se trata de una parte con más grasa y por lo tanto muy jugosa, que le aporta una sabor intenso y exquisito. Tiene un corte laminado la hace ideal para consumirse como apetitivo, especialmente la que se comercializa en conserva.

    Recordad que el atún es una fuente de omega-3  que ayuda a disminuir el colesterol y los trigliceridos, imprescindible en nuestra dieta, y que como no tiene espinas, es ideal para el consumo infantil. El cuscús es una guarnición estupenda para completar este plato, y acompañándolo de una ensalada, hacemos un menú más que completo y ¡Pan Comido!

    Ingredientes para  4 personas

    • 1 ventresca de atún grande fileteada
    • Aceite de oliva
    • Sal en escamas
    • Pimienta

    Ingredientes para el cuscús de verduras

    • 250 gr de cuscús
    • 1/4 litro de caldo de verduras
    • 1 nuez de mantequilla
    • 2 zanahorias medianas o 1 grande
    • 1 puerro (sólo la parte blanca)
    • 1 manojo de ajetes tiernos
    • 1 puñado de pistachos
    • 1/2 limón
    • Aceite
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

     Paso 1. En una cazuela, ponemos el caldo a calentar. Cuando esté hirviendo, retiramos del fuego y vertemos el cuscús removiendo para ir desengranándolo. Añadimos una nuez de mantequilla y seguimos removiendo hasta que el cuscús haya absorbido todo el caldo y el grano quede suelto.

    Paso 2. Cortamos las zanahorias en daditos y las salteamos en una sartén con un par de cucharadas de aceite. Picamos el puerro y los ajetes y los añadimos a las zanahorias. Cuando las verduras estén tiernas, mezclamos con el cuscús y los pistachos. Salpimentamos.  Salteamos durante un par de minutos y aderezamos con 1/2 limón exprimido.

    Paso 3. Secamos el exceso de agua de la ventresca con papel absorbente. Ponemos una gotas de aceite sobre la plancha. Una vez tengamos la plancha caliente, colocamos la ventresca y la doramos por ambos lados unos 2-3 minutos por cada lado, dependiendo de su grosor.

    Paso 4. Colocamos una cama de cuscús en la base y la ventresca sobre éste. Aderezamos con pimienta molida y sal en escamas.

    Trucos

    • Debes tener mucho cuidado de no sobre-cocinar la ventresca o de lo contrario se secará demasiado.
    • El cuscús se puede dejar preparado con antelación, incluso de un día para otro. La ventresca si que conviene asarla  en el momento de consumirla.
    • Puedes añadir todas las verduras que se te ocurran al cuscús. Deberás picarlas todas chiquititas y tener en cuenta el tiempo de cocción de cada una de ellas.
  • Sincronizadas de jamón y queso

    Hoy nos salimos de la gastronomía española y cruzamos el charco para probar la versión mexicana del sandwich mixto preparando estas Sincronizadas de Jamón y Queso. Se llaman sincronizadas al montarse una tortilla sobre otra, y se distinguen de las quesadillas porque además del queso, llevan jamón york aunque también las podemos preparar con pollo en su interior o incluso champiñones. Las tortillas que se suelen utilizar son con harina de trigo pero para los celíacos, las tortillas de harina de maíz, harán su papel igual de bien.

    Para aquel que quiera experimentar con otras recetas mexicanas, de las sencillas, ¡claro!, tiene para elegir unas cuentas: Nachos con queso, Tacos o Fajitas de Pollo.

    Veréis que sencillo resulta prepararlas y como salirnos un poco de las recetas rutinarias para las cenas rápidas, tiene un éxito bárbaro en casa. Las tortillas ya se pueden encontrar muy fácilmente en cualquier supermercado, incluso de marca blanca, y preparar el guacamole, debe de estar más que dominado porque abunda en mi recetario. El resto, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para  4 personas

    • 4 tortillas mexicanas de trigo grandes/ tortillas pequeñas (de maíz para celíacos)
    • 8 lonchas de queso (300gr) de queso tipo Cheddar (alguno que se funda bien)
    • 8 lonchas de jamón york (200gr)
    • 1 tomate
    • 1/2 cebolla
    • Guacamole (ver receta)

    Cómo lo preparamos

     Paso 1. Disponemos la mitad de las tortillas sobre la bandeja del horno cubierta con papel antiaderente o de aluminio. Distribuimos el queso y el jamón sobre ellas y tapamos con la otra mitad de las tortillas.

    Paso 2. Introducimos en el horno con el grill puesto hasta que se doren ligeramente y el queso se funda. Les damos las vuelta para que se tuesten por ambos lados.

    Paso 3. Las cortamos en porciones antes de servirlas y sobre estas espolvoreamos el tomate picado y la cebollita. Acompañaremos con guacamole.

    Trucos

    • Puedes dorar las tortillas en la sartén y dejar que el queso funda. El resultado es muy parecido sólo que si debes preparar bastantes, será más rápido hacerlo al horno.
    • Si quieres quitar el sabor fuerte y picante de la cebolla fresca, una vez picadita, pónla en remojo en agua con una cucharada de sal gorda durante unos 10 minutos antes de escurrirla y servirla.
    • Puedes prepararlas con antelación y hornearlas en el momento de servirlas para que el queso se consuma recién fundido.