Category: Apuntes de Cocina

  • Almendras tostadas y saladas en el horno

    Recuerdo cuando en los bares en España te ponían de tapita unas almendritas fritas que eran una delicia. Te incitaban a consumir más bebida, eso si, pero ¡estaban riquísimas! Lamentablemente ya estas tapas escasean principalmente por el aumento del precio de la almendra pero eso no quita que podamos preparar unas Almendras tostadas y saladas en casa. Éstas las tostaremos al horno, sin emplear aceite adicional al que ya de por sí tienen los propios frutos secos.

    Pese a su alto contenido en grasas, la almendra es un fruto seco con excelentes nutrientes para nuestra salud sobre todo en la época de crecimiento ya que nos aporta muchísima energía. España junto con Estados Unidos, se debaten el primer puesto de producción mundial. Desde que los fenicios, según los historiadores, la introdujeron en España, ha tenido una gran relevancia en nuestra gastronomía e industria.

    No dejéis de aprovechar todas las ricas propiedades que las almendras nos ofrecen, ya sea consumidas al natural, tostadas, o como ingrediente de nuestros platos. Esta versión de tapita salada, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes

    • 250 gr de almendras crudas (con o sin piel)
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Si las almendras tienen piel, las escaldaremos llenando un cazo con agua que pondremos a calentar. Cuando esté hirviendo a borbotones, vertemos las almendras y cuando el agua vuela a hervir, las escurrimos en un colador.

    Paso 2. Las iremos pelando con mucha facilidad empujando por un extremo. La piel se desprenderá de la almendra al instante.

    Paso 3. Cubrimos la bandeja de horno con papel especial para hornear. Extendemos las almendras ya peladas sin que monten unas sobre otras. Salamos al gusto e introducimos en el horno a altura media a 200º hasta que veamos que empiezan a dorarse sin llegar a quemarse. Sacamos del horno y con ayuda de unas palas, les damos la vuelta y las dejamos tostar por el otro lado.

    Paso 4. Dejamos enfriar y guardamos en un frasco cerrado para ir consumiendo.

    Trucos

    • Si compras las almendras crudas ya sin piel, te ahorrarás el paso 1 y 2.
    • Puedes conservarlas una vez fritas dentro de un frasco cerrado en ambiente seco.
  • Papillas de bebé: Trucos y consejos

    A los papás primerizos, nos “asusta” el paso de la leche a la papilla… y a los padres “reincidentes”, les da pereza empezar de nuevo con las papillas, especialmente los que están más que acostumbrados a que sus hijos coman de todo allá donde vayan. Así que para todos ellos va este Monográfico sobre Papillas de Bebé: Trucos y Consejos que he elaborado basándome en mi propia  y humilde experiencia. No soy nutricionista, ni experta en puericultura pero soy una mamá que procura que su hija coma lo mejor, lo más sano y lo más variado posible, y si todo ello se puede llevar con una buena organización para invertir el menor tiempo posible en su preparación, ¡más que mejor!

    La introducción de los alimentos sólidos en la dieta de los bebés varía mucho según el pediatra que los controle. Aproximadamente se hace entre los 4 y los 6 meses. Algunos excluyen el gluten al principio y lo van incorporando paulatinamente, y otros recomiendan introducirlo desde el primer momento. También hay diversas opiniones entre qué frutas y verduras incluir al principio  así como cuándo añadir la carne o el pescado a la dieta. En cualquiera de los casos, lo importante es ir integrando los nuevos ingredientes con al menos dos días entre cada uno para identificar la intolerancia a alguno de ellos, si la hubiera.

    Aunque yo para el día a día prefiero preparar las papillas en casa, hay que reconocer que  siempre es bueno tener algún tarrito en la despensa ante cualquier imprevisto. Es enorme la variedad que existe de papillas industriales y resultan muy prácticass para un viaje puesto que no necesitan frío y basta con calentarlas al microondas o al baño María.

    Asumiendo que cada uno sigue las instrucciones de su pediatra en cuanto alimentos permitidos, os dejo algunos consejos y trucos para que prepararlas no resulte una odisea y sobretodo ¡para que le encanten a tu bebé!

    Papillas de verduras con carne o pescado:

    Estas papillas pueden prepararse con antelación. Las puedes conservar recien hechas en la nevera unos dos-tres días o congelarlas en frascos individuales de cristal que puedes reciclar de mermeladas o incluso de los potitos comprados, de manera que ya sabrás la ración que se toma tu bebé. Existen mini-robots específicos para la preparación de papillas pero su capacidad es muy pequeña. También puedes recurrir a la Thermomix, que cuece los alimentos a la vez que los procesa y tritura obteniendose una textura estupenda. Pero si no cuentas con ninguno de los anteriores, la olla exprés es tu gran aliada y personalmente, mi preferida. Rápida, sana y limpia y con gran capacidad para preparar abundantes raciones.

    – A la hora de cocer las verduras, no añadas más agua de la necesaria o se desperdiciaran los nutrientes. Bastará con cubrir las verduras con el agua dos dedos por encima. Antes de triturlas, retira el agua y vete añadiéndola posteriormente según vayas viendo la textura.

    – Si vas a congelar las papillas, déjala más espesa de lo habitual porque suelta agua en el proceso de congelación. Una vez descongeladas, y antes de consumirlas, vuélvelas a batir para darles la textura perfecta.

    – Añade el aceite de oliva cuando ya estén las verduras cocidas y antes de triturarlas. También una pizca de sal.

    – No incluyas patatas en los ingredientes si las vas a congelar ya que éstas toman una textura fea cuando se congelan.

    – Si te gusta tener papillas variadas en el congelador, prepara siempre una buena base de papilla de verduras. A esta base, le añades la cantidad de proteina que desees de carne, pollo o pescado cocinándolos por separado. De esta manera, te evitas encontrarte con el congelador lleno de papillas del mismo sabor.

    – Escoge carnes muy tiernas para las papillas como ternera blanca, pollo o pavo que puedes preparar a la plancha antes de triturarla con las verduras.

    – Compra pescado blanco  como  la merluza, el lenguado o el rape que podrás cocinar al vapor antes de añadirlo a la base de veduras. El pescado azul se introducirá más tarde en la dieta pero no por ello debe de faltar el atún, las sardinas, el salmón o el pez espada en su dieta.

    – La legumbres (guisantes y lentejas seguidas de judias blancas y garbandos) , el arroz y la pasta son necesarios también en la alimentación de tu bebé. Los puedes combinar con alguna verdura o proteina.

    Algunos deliciosos ejemplos de papillas:

    • Calabacin, puerro y zanahoria con pechuga de pollo
    • Judía verde con manzana, champiñones y tomate con muslo de pollo
    • Brócoli, patata y puerro con ternera blanca
    • Arroz con guisantes y zanahoria con lenguado
    • Lentejas con calabaza, patata y pechuga de pavo
    • Pasta con espinacas y rape

    Papillas de fruta:

    Estas papillas deben prepararse al momento o se ennegreceran. Bastará con una batidora de brazo o de vaso o un robot para triturarlas. ¡Es más el tiempo que se tarda en pelar los frutas que en triturarlas!

    – Lava muy bien la fruta y  siempre que sea posible, pélala.

    – Añádele unas galletas tipo María para obtener una mejor textura y también endulzarla ligeramente. También puedes añadir unas cucharadas de cereales, sobre todo para rectificar si  te ha quedado muy líquida.

    – Puedes prepararlas con una infinidad de frutas pero no mezcles más de 3 tipos de fruta en la misma papilla para no perder el sabor original de cada una de ellas.

    – Frutas como la sandía, el melón, las uvas o el kiwi contienen alta cantidad de agua así que no las combines entre ellas si no con frutas más carnosas. De lo contrario te resultará una papilla muy acuosa.

    – Combina frutas tradicionales como la manzana, el plátano, las fresas, la naranja, la pera con frutas tropicales como el mango, la papaya o la piña. Así conseguiras que desde chiquititos se acostumbren a sabores diferentes y les encantará la variedad.

    – Para evitar los pellejos de algunas frutas como la naranja o la mandarina, prepárala en zumo antes de añadirsela al resto de la papilla.

    – De vez en cuando, prueba a sustituir el zumo por un yogur natural. Verás que textura más cremosa.

    Algunos deliciosos ejemplos de papillas de frutas :

    • Plátano, manzana,  zumo de naranja y galleta
    • Pera, melocotón,  zumo de mandarina y galleta
    • Mango, sandía y plátano con yogur
    • Ciruela, pera, melón  y galleta
    • Kiwi, fresa y plátano con yogur

     Con estas ideas y consejos, te animo a innovar también con las papillas de tu bebé. Recuerda que cuantos más sabores acostumbres a tu bebé de chiquito, mayor será la probabilidad que de mayor sea un ¡”gran comedor”!

    Ahora sólo queda decirles a vuestros chiquititines ¡Qué aproveche! Preparar las papillas es también ¡Pan Comido!

  • Mahonesa sin huevo

    Esta variedad de Mahonesa sin Huevo es un imprescindible en mi cocina y una gran aliada del verano. La llevo preparando mucho tiempo y ¡ya era hora de que la compartiera con vosotros!

    Nunca he sido muy fan de la mahonesa envasada porque me resulta muy pesada sin embargo solía tener un frasco para emergencias y cuando no tenía más remedio que usarla, la solía aclarar con un poco de leche para aligerarla un poco. Desde que probé a preparar esta salsa con la receta que os voy a detallar a continuación, os aseguro que no encontraréis un frasco de mahonesa de bote ocupando la puerta de mi frigorífico.

    No sólo no lleva huevo, que es una tranquilidad de cara al calor del verano por todas las precauciones que debemos tener con ellos, sino que nos permite hacer tan poca o mucha cantidad como queramos (usar huevo siempre te condiciona la cantidad a preparar) y además, ¡nunca se corta! Basta con seguir las instrucciones al pie de la letra y tendremos esta salsa lista en un periquete y tan fácil de preparar como ¡Pan Comido!

    Ingredientes para un bol pequeño

    • 1/2 vaso pequeño de leche
    • 1 vaso pequeño de aceite (exactamente doble cantidad que de leche)
    • 1 cucharadita de limón exprimido
    • Sal

    La regla general es doble cantidad de aceite que de leche. Si queremos más cantidad, bastará con incrementar el tamaño del vaso con la medida.

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En un vaso de batidora, añadimos todos los ingredientes.

    Paso 2. Introducimos la batidora apoyando la cuchilla en la base del recipiente y sin levantar del fondo ni moverla, comenzamos a batir hasta que espese. Una vez espesa, levantamos la batidora y realizamos un par de movimientos ascendendes hasta que se forme una crema homogenea. Agregaremos más aceite para una textura más densa.

    Trucos

    • Podemos conservar la salsa en el frigorífico en un frasco cerrado durante tres o cuatro días.
    • Puedes usar tanto aceite de girasol como aceite de oliva. Usando de girasol, obtienes una salsa más clara y ligera.
    • Agrégale un diente de ajo si te gusta darle un toque picante similar al alioli.
  • Sopa de letras

    ¡Qué levante la mano quien nunca escribió palabras en la sopa! A mí desde luego que una Sopa de Letras me trae unos recuerdos buenísimos de mi infancia y el otro día vi la pasta en el super, y la compré. En casa, en invierno, no falta nunca en el congelador un buen caldito, bien de carne o de pollo. Y es que lo hago en cantidades industriales y lo congelo en tuppers.

     Y citando un párrafo sobre Caldos del libro La Cocina Práctica (1916) que tan amablemente Elena me regaló: “La preparación de los caldos tiene un secreto parecido al de la preparación del café, y así como los aficionados sostienen que el misterio del buen café consiste en ponerle poca agua y  mucho y buen grano molido, nosotros sostenemos también que el buen caldo es el conjunto de muchas y buenas cosas con la menor cantidad de agua”.

     Dicho eso, ¿Qué más puedo añadir? Que si añadimos unos buenos ingredientes a nuestro caldo, el resultado será una rica sopa como esta. Yo, por ahorrar un poquito de tiempo y de electricidad, lo hago en olla rápida, parcialmente. Pero si le echas paciencia, en olla tradicional sale incluso más bueno. Y es que con estos fríos, ¡no digáis que no apetece! Prepararlo, ¡Es Pan Comido!

     Ingredientes para caldo para 6 personas

    • 1/2  kg de morcillo de ternera
    • 1/4  kg de costilla de ternera
    • 1 hueso de jamón
    • 1 hueso de rodilla
    • 1 hueso de espinazo
    • puerro
    • 2 zanahorias
    • 1 patata pequeña
    • 1 tomate mediano
    • 1 ramillete de apio
    • 2-2.5 litros de agua (dependerá del tamaño de la olla)

     Ingredientes para sopa de letras para 6 personas

    • 100-150 gr de pasta en forma de letras
    • Unas hojitas de hierbabuena
    • 1 copita de vino dulce

     Cómo lo preparamos

     Paso 1. Lavamos bien los huesos y las verduras. En una olla exprés grande, colocamos la carne y los huesos en la parte inferior y encima las verduras. Cubrimos de agua sin superar el límite de llenado de las ollas rápidas.

    Paso 2. Ponemos al fuego y con ayuda de una espumadera, iremos desespumando los restos de impurezas que flotan en la superficie. Deberá hervir unos 30 minutos con la olla abierta.

    Paso 3. Cerramos la olla y dejaremos hervir unos 40 minutos más.

    Paso 4. Una vez la olla está fría y la podamos abrir, volveremos a poner el caldo al fuego y dejaremos hervir con la olla abierta unos 20 minutos más.

    Paso 5. Retiramos las verduras y la carne que podemos emplear para otras recetas. Desecharemos los huesos.

    Paso 6. Sobre un colador grande, colocaremos un paño bien fino y colaremos el caldo. Los volvemos a poner en  una cazuela limpia.

    Paso 7. Hervimos la pasta en agua y en el último minuto de hervor, escurrimos la pasta y la echaremos al caldo para que termine de hervir. Añadimos unas hojitas de hierbabuena y una copita de vino dulce.

    Trucos

    • Si no disponéis de olla exprés, el proceso será el mismo, sólo deberéis añadir un poco de paciencia a los ingredientes ya que hacer un buen caldo, precisa tiempo.
    • El caldo lo podéis congelar en tupper, descongelarlo, y cocer la pasta cuando la vayáis a consumir.
    • En principio, usando huesos de jamón, no será necesario añadir sal pero probaremos para ver si tiene el punto adecuado.

     

  • Cómo cocer marisco en casa

    Con las Navidades a la vuelta de la esquina, ya debemos estar pensando en los menús que serviremos. Quizás esta año nos debemos estrujar un poco más la cabeza si cabe para reducir nuestro presupuesto pero seguro que ¡algo de marisco cae en nuestras mesas! Según la zona geográfica donde residamos, podremos optar a un tipo de marisco u otro. La recopilación de Como Cocer Marisco en casa recoge el marisco más común, y fácil de localizar en Madrid que es donde yo resido, como cocerlo y servirlo de la manera más óptima.

    Para los que nunca os habéis atrevido a cocerlo en casa, veréis qué sencillo resulta. Con las indicaciones que os comento a continuación, estoy segura que la próxima vez que lo vayáis a comprar ya cocido, ¡os lo pensaréis dos veces!

    Como pauta general, siempre coceremos el marisco en agua salada que conseguiremos disolviendo sal, preferiblemente gruesa, en agua. La proporción generalizada es de 60-70gr de sal por cada litro de agua. La cantidad de agua, dependerá de la cantidad a cocer  y del tamaño de las piezas por lo que será importante que sepamos lo que pesa cada una para hacer el cálculo. Ésta debe cubrir las piezas holgadamente. Si se trata de marisco vivo, por norma habitual lo introduciremos en la cazuela con el agua fría para que vaya muriendo según se vaya templando el agua. En otras ocasiones, se introducirán directamente en el agua hirviendo pero tendremos que tener en cuenta que los tiempo indicados de cocción siempre empiezan a contar desde que el agua vuelve a hervir.

    Otra elemento clave en la correcta cocción es emplear una cazuela u olla amplia para que estos cuezan holgadamente y no se rompan.

    Deberemos lavar todo el marisco antes de hervirlo para quitarle todas las impurezas. Algunos precisarán que los dejemos en remojo con sal para que vayan soltando las impurezas.

    A la hora de servir, y si éstos los cocemos con anticipación, debemos tener la precaución de retirarlos del frigorífico con la suficiente antelación para poder desgustarlos a temperatura ambiente. Otros sin embargo, se aprecia más su sabor si se toman templados, como los percebes o bígaros. Para ello, una vez cocidos, los cubriremos con un paño de tela para que mantengan su temperatura.

    Espero que con esta guía rápida, ya ningún marisco se nos resista en la cazuela y experimentéis por vosotros mismos que Cocer Marisco en casa, ¡Es Pan Comido!

    Mariscos a cocer en agua

    Bígaro:

    • Cantidad de sal por cada litro: 60 gr
    • Tiempo de cocción:   5 min
    • Cocción: introducir en el agua hirviendo. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.
    • Limpieza: Dejar en remojo  durante 30 minutos y aclararlos con abundante agua antes de hervirlos.

    Bogavante:

    • Cantidad de sal por cada litro: 70 gr
    • Tiempo de cocción según tamaño:  hasta 1 kg: 15-18 min, mayor de 1 kg y hasta 1.5 kg: 20-22 min, mayor de 1.5kg y hasta 2 kg: 25 min
    • Cocción: introducir en el agua hirviendo. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.
    • Enfriar: introducir en un bol con agua y hielo para enfriar y que la carne resulte más tersa.

    Buey de Mar:

    • Cantidad de sal por cada litro: 70 gr
    • Tiempo de cocción según tamaño:  hasta 1.2kg:  18-20 min, mayor de 1.2kg y hasta 1.8kg: 25 min.
    • Cocción: introducir en el agua fría. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.

    Cañailla:

    • Cantidad de sal por cada litro: 60 gr
    • Tiempo de cocción: 10-15 min
    • Cocción: introducir en el agua  fría. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.
    • Limpieza: Dejar en remojo en agua con sal durante 30 minutos y aclararlas con abundante agua antes de hervirlas.

    Centollo:

    • Cantidad de sal por cada litro: 70 gr
    • Tiempo de cocción según tamaño:  hasta 1.2kg:  18-20 min, mayor de 1.2kg y hasta 1.8kg: 25 min.
    • Cocción: introducir en el agua  fría. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.

    Cigala:

    • Cantidad de sal por cada litro: 70 gr
    • Tiempo de cocción según tamaño:  hasta 150 gr:  2-3 min, entre 150gr-300 gr: 3-5 min
    • Cocción: introducir en el agua hirviendo El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.
    • Enfriar: introducir en un bol con agua y hielo para enfriar y que la carne resulte más tersa.

    Gamba:

    • Cantidad de sal por cada litro: 60 gr
    • Cocción: introducir en el agua hirviendo El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.
    • Tiempo de cocción: retirar en cuanto  vuelva a hervir.
    • Enfriar: introducir en un bol con agua y hielo para enfriar y que la carne resulte más tersa y resulten más fáciles de pelar.

    Nécora:

    • Cantidad de sal por cada litro: 60 gr
    • Tiempo de cocción según tamaño:  nécoras pequeñas (100-150gr):  4 min, nécoras grandes (150-300gr):  6 min
    • Cocción: introducir en el agua  fría. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.

    Langosta:

    • Cantidad de sal por cada litro: 70 gr
    • Tiempo de cocción según tamaño:  hasta 1 kg: 15-18 min, mayor de 1 kg y hasta 1.5 kg: 20-22 min, mayor de 1.5kg y hasta 2 kg: 25 min
    • Cocción: introducir en el agua hirviendo. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.

    Langostino/ Gambón:

    • Cantidad de sal por cada litro: 60 gr
    • Tiempo de cocción:  2-3 min
    • Cocción: introducir en el agua hirviendo. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.
    • Enfriar: introducir en un bol con agua y hielo para enfriar y que la carne resulte más tersa y resulten más fáciles de pelar.

    Percebe:

    • Cantidad de sal por cada litro: 60 gr
    • Cocción: introducir en el agua hirviendo.
    • Tiempo de cocción según tamaño: Para tamaño medio, retirar en cuanto  vuelva a hervir. Para percebe gordo, deberá hervir 2 minutos antes de retirarlo.

     

     Mariscos a cocer al vapor/salteados: 

    Berberechos/Almejas:

    • Limpieza: Dejar en remojo con sal  durante 10-20 minutos para que suelten la arena y aclararlos con abundante agua.
    • Cocción: añadir un vaso de agua/vino  al fondo de la cazuela y sobre ésta los berberechos o almejas. Tapar y dejar que se abran con el vapor.
    • Tiempo de cocción: hasta que se abran.

    Coquinas salteadas:

    • Limpieza: Dejar en remojo con sal  durante 30-40 minutos para que suelten la arena cambiándoles el agua en varias ocasiones.  Aclararlas con abundante agua.
    • Cocción: Se suelen preparar con una refrito de ajos así que una vez estén los ajos fritos, añadiremos las coquitas junto con una copita de vino. Tapar y dejar que se abran con el vapor.
    • Tiempo de cocción: hasta que se abran.
    • Receta: Coquinas al aroma de Manzanilla de Sanlucar

    Mejillones:

    • Limpieza: Limpiaremos el mejillón quitándole las barbas con un cuchillo y lavándolo en abundante agua.
    • Cocción: añadir un vaso de agua al fondo de la cazuela y sobre ésta, los mejillones. Tapar y dejar que se abran con el vapor de agua.
    • Tiempo de cocción: hasta que se abran.

     Si echáis de menos alguno y necesitáis indicaciones, no dudéis en contactar conmigo en espancomido@espancomido.com o dejándo un comentario en esta entrada. ¡Estaré más que encantada de poder ayudaros!

     

     

  • Timbal de pimientos asados en tu horno

    Este timbal de pimientos rojos y atún es un plato de éxito asegurado que te puede sacar de más de un apuro. En esta ocasión,  vamos a asar nosotros mismos los pimientos, pero siempre podemos recurrir a los pimientos asados ya preparados que los hay muy buenos.

    ¿Sabíais que el contenido en vitamina C de los pimientos es superior a cualquier cítrico? Por ello es un alimento clave para consumir después de una enfermedad con el objeto de recuperar defensas. Por su alto contenido en agua y en fibra es ideal para completar una dieta de adelgazamiento.

    Yo os aconsejo que compréis los pimientos rojos en el mercado porque asarlos en casa es muy sencillo. En su época, finales de verano y otoño, los encontraremos más asequibles de precio. Eso si, cuando lo hagáis, comprad en grandes cantidades porque el tiempo de asado será el mismo y así aprovechamos el gasto de luz del horno. Además, los podemos congelar en frascos de cristal y luego emplear en infinidad de acompañamientos.

    Veréis que una vez que tengáis los pimientos asados, el montaje de este plato es sencillísimo, perdón, que me he equivocado de término, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para asar los pimientos

    • 2 kg de pimientos rojos grandes y carnosos
    • Aceite de oliva
    • Sal

    Ingredientes para el timbal para 4 personas

    • 2 pimientos rojos asados enteros
    • 1 frasco de atún (en aceite de oliva, en escabeche, al natural…)
    • 1 Cebolla pequeña
    • Aceite de oliva
    • Vinagre
    • 1 diente de ajo
    • Crema de vinagre de Módena
    • Sal
    • Rúcula o cualquier mezcla de lechugas verdes

    Cómo asamos los pimientos

    Paso 1. Precalentamos el horno a 200º. Lavamos los pimientos rojos enteros bajo el grifo y los colocamos  en la bandeja del horno que previamente hemos forrado con papel de horno.

    Paso 2. Con la ayuda de un pincel, pintamos los pimientos con un poco de aceite de oliva y los espolvoreamos con sal.

    Paso 3. Introducimos la bandeja con los pimientos en el horno a media altura a 160º-180º. Cuando veamos que se están inflando y tostando, como a los 25 min de haberlos metido en el horno, les damos la vuelta con ayuda de unas pinzas. Dejamos que se hagan por el otro lado otros 25 min y apagamos el horno. Dejamos los pimientos dentro ya que de esta manera con el vapor que el horno vaya soltando, empezarán a sudar y eso ayudará a que la piel se despegue más fácilmente.

    Paso 4. En cuanto el horno se haya enfriado totalmente, unas 2 horas aproximadamente, podremos pelarlos sin dificultad alguna, y cortarlos en tiras para consumir o para congelar en frascos.

    Cómo preparamos el timbal

    Paso 1. Cortamos los pimientos en tiras y los aliñamos con aceite, vinagre y un poco de ajo picado.

    Paso 2. Disponemos el fondo de una fuente con rúcula o cualquier mezcla de hojas verdes.

    Paso 3. Nos ayudamos de un aro de emplatar donde colocamos en la base los pimientos asados ya aliñados. En la siguiente capa colocamos la cebolla cortada muy fina y por último, el atún en trozos.

    Paso 4. Espolvoreamos con un poco de ajo picado mezclado con aceite de oliva. Aliñamos con aceite de oliva y crema de Módena que además de ser decorativa es muy aromática.

    Trucos

    • Los pimientos asados son estupendos para congelar. Escúrrelos bien y mételos cortados en tiras en frascos de cristal. Cuando los vayas a descongelar, asegúrate de quitarles bien el agua que han soltado en la congelación y ya estarán listos para ser empleados.
  • Salsa bechamel

    La salsa bechamel no puede ni debe faltar en cualquier gratinado que se brinde. De origen incierto, bien francés o italiano, es el ingrediente clave para cubrir unos canelones, lasaña, musaca… o como ingrediente base para una ricas croquetas.

    Es una de las primeras salsas que aprendí a hacer y sobre las que tenía carta blanca en la cocina de mi madre. Todo el esfuerzo merecía la pena, sólo por poder rebañar la cazuela, ¡que es una delicia!

    Con el tiempo, he aprendido a prepararla en versión rápida, y es que calentar la leche con anticipación, ahorra mucho tiempo. No digamos el poder tirar de la batidora para quitar los grumos si salieran, ¡todo un avance! Yo la preparo con aceite de oliva pero hay muchos que la preparan con mantequilla. Cada cual que escoja según sus preferencias.

    Así que cuchara en mano, vamos allá con esta rica bechamel. Veréis que con los trucos mencionados, prepararla ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para ½ litro aprox

    • ½  vaso de vino de aceite de oliva
    • ½ vaso de vino de harina
    • 4 vasos de vino de leche
    • Sal y pimienta
    • Nuez moscada

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En una cazuela un poco profunda calentaremos el aceite de oliva ligeramente. Añadimos la harina y con unas varillas removeremos hasta que quede una pasta homogénea.

    Paso 2. Añadimos la leche que previamente habremos calentado bien al fuego en un cazo o al microondas.

    Paso 3. Removemos enérgicamente con las varillas hasta que se hayan deshecho los grumos. Si lo vemos necesario, le pasamos la batidora en la misma cazuela sin tocar el fondo para no rayarla. Salpimentamos y añadimos una pizca de nuez moscada.

    Paso 4. Dejamos que hierva durante un par de minutos. Añadiremos más leche si vemos que está muy espesa. Hay que tener en cuenta que cuando la bechamel reposa, tiende a quedarse más espesa.

    Trucos

    • Estas medidas son para cubrir generosamente unos canelones o una lasaña. Si deseamos más cantidad, duplicaremos las cantidades o usaremos unos vasos más grandes como referencia. Si la bechamel es para croquetas, reduciremos la cantidad de leche puesto que necesitaremos una bechamel más espesa.
    • La bechamel se puede congelar perfectamente. Cuando la descongelemos, únicamente la aclararemos pasándola por la batidora y añadiéndole más leche si viésemos que está muy espesa.
  • Salsa de tomate casera

    Una de las salsas esenciales en nuestra cocina mediterránea, es la salsa de tomate. Aunque reconozco que de vez en cuanto tengo que recurrir a una salsa de tomate envasada, no hay color con una hecha en casa. Se aprecia especialmente si vamos a preparar un plato en el que el tomate tiene cierto protagonismo, como lo es muchos platos de pasta, o incluso en una pizza.

    Además podemos congelarla en frascos y usarla según precisemos. Si la usamos en pequeñas dosis, es muy buena opción congelarla en una cubitera de hielo y descongelar los cubitos por unidades.

    Para un excelente resultado, los tomates deben ser muy maduros y rojos. Es por eso que muchas veces podemos aprovechar esos que en el mercado están de oferta porque están ya bastante “pasaos”. Para los más prisillas, las latas de tomate triturado o entero nos hacen también el apaño estupendamente.

    Así que ya no tenéis excusa para no poder disfrutar de una salsa de tomate casera porque prepararla ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1kg tomates muy maduros
    • 1 cebolla pequeña
    • 1 diente de ajo
    • 3 cucharadas de aceite
    • 1 cucharadita de azúcar
    • 1 cucharadita de sal
    • 1 cucharadita de albahaca (opcional)

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Pelamos los tomates y troceamos.

    Paso 2. Picamos la cebolla y el ajo

    Paso 3. En una sartén sofreímos en el aceite la cebolla y el ajo picados hasta que estén casi transparentes.

    Paso 4. Añadimos los tomates troceados y freimos durante 20 minutos machacando con ayuda de una cuchara de madera o una espumadera.

    Paso 4. Añadimos la sal, el azúcar y la albahaca y freímos 10 minutos más.

    Paso 5. Pasamos por el pasapuré para eliminar las pepitas del tomate, o si no nos importan las pepitas, podemos prescindir del pasapurés. Si nos gusta más fino, lo trituraremos con la batidora y luego por el pasapuré.

    Trucos

    • Podemos emplear tomates enteros y pelados de lata o incluso tomate triturado.
    • Podemos conservar la salsa en frascos de cristal en el frigorífico hasta 4 días, y congelar si lo deseamos.
  • Fumet de pescado y marisco

     

    Ingredientes para 2 litros

    • 100 gr de aceite de oliva extra virgen
    • 200 gr cebolleta picada en rodajas finas
    • 300 gr cebolla picada en rodajas finas
    • 100 gr verde de puerro en rodajas finas
    • 220 gr de champiñones laminados en rodajas finas
    • 2 Kg  de cabezas, espinas y/o colas de rape, merluza o congrio cortados en trozos pequeños
    • 15 gr sal gorda
    • 100 gr de vino blanco
    • 2.5 l de agua
    • Un bouquet garni compuesto por la parte verde de puerro y perejil

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos y cortamos en trozos las verduras y el pescado.

    Paso 2. Pochamos la cebolla, los champiñones, la cebolleta y el verde de puerro en rodajas finas durante 5 minutos.

    Paso 3. Una vez tierno, adjuntamos los restos del pescado y las espinas, subimos el fuego y sofreímos unos 15 minutos removiendo de vez en cuando.

    Paso 4. Introducimos el vino al sofrito y lo dejamos hervir unos 15 segundos para quitar la acidez, vertemos el agua, el bouquet garni y sazonamos ligeramente. Dejamos hervir unos 20 minutos a fuego lento

    Paso 5. Tras la cocción, lo colamos, retirando las verduras y el pescado y ponemos el caldo limpio en una olla. Dejamos hervir a fuego medio otros 15 minutos para que se concentre y retiramos. Dejamos reposar durante 10 minutos.

     

  • Diccionario para cocinillas

    A lo largo de estas semanas, hemos ido presentado recetas que se componían de ingredientes muy variados y para prepararlas hemos empleado diferentes técnicas, algunas muy básicas y otras un poco más complejas.

    Es por ello que hemos decidido recopilar alguna de estas técnicas y términos culinarios en un mini diccionario. Esperemos que sea de gran utilidad para aquellos que os estáis iniciando en este maravilloso mundo de la cocina, y sirva de recordatorio para los que ya lleváis tiempo con el delantal puesto.

    Y siguiendo la tónica de nuestro lema, familiarizarse con estos términos ¡Es Pan Comido!

    DICCIONARIO PARA COCINILLAS

    • Adobar: Cubrir los alimentos con un aliño o condimento para dar un aroma especial, ablandarlo o conservarlo. Normalmente prepararemos un adobo con aceite, vinagre, vino ó limón, ajo, sal y hierbas aromáticas.
    • Albardar: Envolver en tocino algunas preparaciones para que resulten más jugosas.
    • Almíbar: Azúcar disuelto en agua que se pone a cocer hasta que queda consistente.
    • Asustar: Añadir un líquido frio durante la ebullición para que interrumpa temporalmente la cocción. Por ejemplo, asustaremos las fabes añadiendo agua fría para cortar el hervor.
    • Azúcar glasé: Azucar molida hasta quedar en polvo.
    • Baño María: Forma de cocer en la que se introduce un recipiente normalmente de cristal dentro de otro recipiente con agua hirviendo con el fin de aplicar calor y que se cuaje. El agua no debe cubrir más de ¾ del recipiente para que no salpique el interior en el hervor.  Se puede conseguir en el horno o en el fuego directamente.
    • Batir a punto de nieve: Batir las claras de los huevos hasta que quede una espuma blanca consistente.
    • Blanquear: ver Escaldar
    • Bouquet garni: condimento básico en la cocina francesa que consiste en un ramillete de hierbas atadas con un hilo para aromatizar guisos de carne o caldos dejándolos hervir junto con el resto de los alimentos. Se debe retirar antes de servir.
    • Brunoise: Cortar las hortalizas en dados (1-3 mm de grosor).
    • Caramelizar: Consiste en cubrir un molde o alimento con azúcar a punto de caramelo.
    • Clarificar: Aportar transparencia a un caldo o salsa.
    • Cocer al vapor: Cocinar un alimento en un recipiente colocado dentro de otro de manera que se cocine con el vapor de agua.
    • Concassé: Verduras cortadas en trozos gruesos. En el caso del tomate, sin líquido ni pepitas.
    • Confitar: Cubrir con baño de azúcar las frutas u otros productos.
    • Coulis: Salsa ligera obtenida de la pulpa triturada de una fruta o verdura.
    • Dente, Al: Alimentos con el punto de cocción para conseguir que se queden ligeramente duros.
    • Desglasar: Añadir un liquido (agua o vino normalmente) al recipiente donde hayamos frito una carne o pescado para aprovechar el jugo o grasa que haya soltado.
    • Desgrasar: Quitar la grasa de un preparado.
    • Emborrachar: Empapar con almíbar, licor o vino.
    • Empanar: Cubrir con huevo batido o leche y con pan rallado.
    • Emulsión: Preparación obtenida de combinar dos ingredientes que son son miscibles entre sí.
    • Engrasar un molde: Pintar con mantequilla o aceite el fondo y paredes de un molde para evitar que se pegue el contenido y se pueda desmoldar sin dificultad.
    • Escabeche: Aliño que contiene aceite, vinagre, hierbas, hortalizas y especias.
    • Escaldar: Sumergir en agua hirviendo un alimento por poco tiempo. Por ejemplo escaldaremos los tomates para pelarlos fácilmente.
    • Escalfar: Cocer en agua hirviendo un alimento, especialmente el heuvo sin cáscara.
    • Espumar: Eliminar con una espumadera las impurezas que flotan en un preparado durante la cocción.
    • Estofar: Hacer un guisado tapado en el que todos los ingredientes se cocinan al mismo tiempo.
    • Farsa: Compuesto de varios alimentos utilizados para un relleno.
    • Filetear: Cortar en finas lonchas alargadas.
    • Flambear: Rociar un plato con licor y prenderle fuego hasta que se evapore el alcohol.
    • Fondo: Caldo de cocción usado para potenciar el sabor de una salsa o sopa. Consiste en reducir un caldo de pescados o carnes, con verduras, hasta que adquiera densidad.
    • Fumet: Extracto muy concentrado de carne, ave o pescado que conseguiremos dejando hervir durante bastante tiempo los ingredientes con hiervas aromáticas u otros condimentos.
    • Glaseado: Capa de almíbar o de azúcar glasé con al que se recubre un bizcocho, una fruta, etc.
    • Juliana: Cortar en tiras largas (3-5 cm) y finas (1-3 mm).
    • Lamas: Lonchas finamente cortadas.
    • Ligar: Mezclar diversos ingredientes de forma homogénea.
    • Macerar: Poner en remojo alimentos durante un tiempo para que cojan sabor y aromas.
    • Majado: Alimento machacado en un mortero hasta reducirlo a una pasta, por ejemplo, un majado de ajo y perejil.
    • Mantequilla pomada: Mantequilla a temperatura ambiente (24º o 25ºC), con una textura ideal para trabajarla: fría pero maleable.
    • Marinar: Sumergir una carne o un pescado en un líquido con una guarnición aromática de hierbas o verduras para que se ablande y coja sabor.
    • Mechar: Introducir ciertos alimentos como tocino, chorizo o verduras  en piezas de carne antes de asarlas para aportarles jugosidad y que al cortarlo tenga mejor presentación.
    • Movimientos envolventes: Mezclar los ingredientes suavemente con movimientos circulares lentos, de arriba hacia abajo sin llegar a batir.
    • Papillote: El alimento se cuece en su propio jugo al hacerse envuelto en papel de aluminio o vegetal.
    • Pochar: Freír alimentos a fuego lento hasta que se pongan tiernos. Por ejemplo, la cebolla estará pochada cuando adquiera un color casi transparente.
    • Punto de nieve: Aquel en el cual la clara de huevo batida se vuelve espesa y consistente.
    • Precalentar el horno: Calentar el horno antes de introducir los alimentos durante al menos 10 minutos.
    • Rebozar: Cubrir un alimento con una fina capa de harina y luego pasarlo por huevo batido antes de freírlo.
    • Rehogar: Pasar una alimento por aceite para que suelte su agua y concentre su sabor.
    • Rectificar: Poner a punto el sazonamiento o color de un plato.
    • Reducir: Dejar que el líquido siga hirviendo para que se concentre más su contenido y mantenga más concentración de sabor.
    • Rehogar: Freír alimentos a fuego lento hasta que se pongan tiernos.
    • Saltear: Cocinar un alimento en una pequeña cantidad de aceite a fuego moderado-alto.
    • Sellar: Dorar la carne a fuego fuerte para que se cierren sus poros y mantenga sus jugos naturales.
    • Sofreír: Freír alimentos a fuego lento hasta que se pongan tiernos.
    • Suflé: Alimento preparado con claras de huevo a punto de nieve y cocido en el horno para que adquiera una consistencia esponjosa, de manera que quede inflado.
    • Tamizar: Depurar harinas utilizando un tamiz o colador.
    • Trabar: Ligar una salsa o crema.
    • Trinchar: Cortar limpiamente un alimento.
    • Velouté: Salsa variante de la bechamel en la que la leche se sustituye por caldo.