Category: Legumbres

  • Hummus

    No había tenido la ocasión de preparar Hummus en casa todavia pero trás el día que me animé, ¡han seguido unas cuentas! Y es que preparar esta crema de garbanzos en casa no es fácil, ¡es lo siguiente! Si además empleas garbanzos de bote, de los que ya vienen cocidos, convierten a tu receta en una éxpres que no puede faltar en tu recetario de improvisación.

    ¡Me encantan los picoteos para abrir apetito! Así que con este humus, añado más  a la colección. A ver cual se os antoja más:  Dips de queso, Aperitivo de Camembert, Mousse de berenjena, Bocados tricolor... ¡todos la mar de sencillos y apetitosos y estupendos para una noche de verano!

    Ya sabeis, añadid a vuestros básicos de despensa un bote de garbanzos cocidos, y en menos de 20 minutos tendréis lista esta receta que no sólo es rápida y exitosa si no que es  ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 400 gr de garbanzos cocidos (con los envasados sale perfecto)
    • 2 cucharitas de comino molido
    • 1 diente de ajo
    • 3 cucharadas de pasta de tahine (pasta de sésamo)
    • 1 ramita de cilantro
    • 3 cucharadas de zumo de limón
    • Pimienta molida
    • 100 ml de aceite de oliva virgen
    • 1 cucharada de pimentón dulce

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Si los garbanzos son de bote, los enjuagamos en abundante agua para quitarles la espuma. Los ponemos a cocer en agua durante 10 minutos para quitarles el sabor a conserva. Escurrimos. Si los cueces tu en casa, no será necesario hacer este paso, unicamente escurrirlos.

    Paso 2. En el vaso de la batidora o robot de cocina vertemos los garbanzos junto con el comino, el ajo, la pasta de tahine, el cilantro, el zumo de limón y pimienta al gusto. Trituramos hasta que se forme una masa homogenea y  poco a poco vamos añadiente el aceite de oliva para obtener una crema fina y suave. Recfiticamos con sal si fuera necesario.

    Paso 3. Servimos en una fuente o cucharitas individuales y espolvoreamos pimentón dulce por encima

    Trucos

    • Puedes conservarlo en un frasco cerrado en el frigorífico durante una semana.
    • Acompáñalo con pan de pita, tostaditas de pan o tiras de maíz.
    • El tahine, o tahina es una pasta tradicional árabe hecha con sésamo. La puedes comprar en tiendas árabes. Si no, siempre la puedes preparar tu en casa moliendo en un mortero sésamo tostado con aceite de oliva y un poquito de agua y sal hasta que emulsione.
  • Fabada Asturiana

    Con este frio que nos rodea, no podía dejar de compartir un plato de cuchara por excelencia: Fabada Asturiana. Siguiendo la receta de la “güela” de mi amiga Paula, la de los Frixuelos rellenos de Compota de Manzana, que me dio hace ya mucho años, y habiéndole hecho alguna modificación que otra, he conseguido que pese a que soy más de tenedor, sea un placer recibir al “casi invierno” con un guiso como éste.

    Como todas la recetas regionales, cuyos ingredientes y proceder se han transmitido de generaciones en generaciones, existen muchas maneras tradicionales de preparar estas suculenta Fabada. En lo que todas coinciden, es que en la calidad de las fabes está el 80% del éxito del plato. El compango, puede variar. Se mantienen el chorizo y morcilla,  asturianos sin duda alguna, y varía la panceta, el lacón, el tocino, el jamón o la costilla salada.

    Mi aportación como “no asturiana” pero amante de sus platos tradicionales: consumirla al día siguiente. Todo un acierto para encontrar un plato repleto de sabor “de toda la vida” y que además, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 5-6 personas

    • 500 gr de fabes asturianas
    • 2 chorizos asturianos
    • 2 morcillas asturianas
    • 200 gr de panceta
    • 1 punta de jamón
    • 1 cebolla
    • 2 dientes de ajo
    • 1 ramillete de perejil
    • 1 cucharada de pimentón dulce
    • Aceite de oliva

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos las fabes en remojo la noche anterior o al menos 8 horas antes de cocinarlas.

    Paso 2. Las escurrimos y ponemos en una cazuela profunda. Sobre éstas, colocamos los chorizos, la morcilla, la punta de jamón y la panceta. Añadimos la cebolla partida por la mitad, los dientes de ajo y la ramita de perejil. Cubrimos con agua pero no excesivamente (que las fabes no naden en el agua).

    Paso 3. Ponemos a fuego medio y cuando comiencen a hervir, bajamos el fuego al mínimo. Iremos retirando la espuma que se va creando en la superficie con una espumadera. A lo largo de toda su cocción, añadiremos agua fría en pequeñas cantidades (2-3 veces) para “asustar” las fabes de manera que siempre mantengan las misma temperatura.

    Paso 4. En una sarten, añadimos un par de cucharadas de aceite y refreimos el pimentón en el aceite. Lo vertemos sobre la fabada cuando esté a mitad de cocción, más o menos a la hora y media. Es importante no mover las fabes con una cuchara  porque estas se pueden romper sino alzar la cazuela y moverla con movimientos giratorios para que el caldo impregne todos los ingredientes. El tiempo de cocción dependerá del tipo de fabes pero aproximádamente llevará unas 2 horas y media/3 horas. Las probaremos para comprobar que están de textura correcta.

    Paso 5. Retiramos del fuego y dejamos reposar a temperatura ambiente al menos 2 horas antes de consumir aunque a mi gusto, este plato gana mucho de un día para otro. Bastará calentarlas a fuego muy lento 20 minutos antes de comerlas.

    Trucos

    • Podemos sustituir la panceta por costilla salada que pondremos en remojo para desalarla durante el mismo tiempo que las fabes cambiándole el agua un par de veces.
    • Depende de los comensales, podemos retirar la cebolla, la punta de jamón y el perejil antes de servir.
    • Si queremos aligerar de grasa la fabada, podemos darle un hervor previo al chorizo y a la morcilla y añadirlo a las fabes posteriormente.