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  • Mermelada de tomate

    En vísperas de San Valentin, la ocasión bien merece una receta algo curiosa para celebrar la ocasión. Yo personalmente no soy muy fan de este tipo de celebración pero si se trata de alimentar a nuestros paladares con alguna exquisitez que otra, ¡cualquier excusa es buena!

    Esta dulce Mermelada de Tomate, que combina con recetas saladas a las mil maravillas, es una aliada perfecta para darle “el toque” a esa comida especial, por ejemplo como aderezo para unas tabla de quesos o patés.

    Y puesto que “enamorar con el estómago” es una realidad, aprovecho para recordaros que  teneís multitud de recetas que harán abrir el apetito de los vuestros. ¿Qué tal un Menú de Enamorados comenzando  con unos  Corazones Sorpresa, continuar con una Ensalada de jamón de pato aderezada con esta rica mermelada de tomate, seguir con  Trenza de solomillo a la miel y mostaza y culminar con unas Natillas cremosas con fresas? Todo…¡Pan Comido!

    Ingredientes para la mermelada de tomate

    • 1 kg de tomates rojos maduros
    • 400 gr de azúcar (preferiblemente 200 gr de azúcar blanca y 200 gr de azúcar morena).
    • 1/2 limón

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Lavamos y pelamos o escaldamos los tomates. Para escaldar los tomates, les haremos un corte superficial en forma de cruz en su extremo. Los introduciremos en agua hirviendo durante un minuto, retiramos y los colocamos en un recipiente con agua fria. De este modo podremos retirar la piel con mucha facilidad.

    Paso 2. Los troceamos pequeños y les retiraremos las pepitas si no queremos que la mermelada las tenga.

    Paso 3.  Vertemos en un cazo junto con el azúcar. Comenzaremos con el fuego fuerte hasta que empiece a humear. Cocinaremos a fuego medio-flojo el resto del tiempo de cocción. Removemos de vez en cuando con una cuchara de madera para que se mezclen todos los ingredientes y estos no se peguen al cazo. Rociamos con el zumo de 1/2 limón.

    Paso 4. Cuando la mezcla comience a espesar (aproximadamente en unos 30-40 minutos) por que el azúcar se esté caramelizando, retiraremos  del fuego.

    Paso 5. Conservaremos en un frasco de cristal.

    Cómo lo preparamos (versión Thermomix)

    Paso1. Lavamos y pelamos o escaldamos los tomates. Para escaldar los tomates, les haremos un corte superficial en forma de cruz en su extremo. Los introduciremos en agua hirviendo durante un minuto, retiramos y los colocamos en un recipiente con agua fria. De este modo podremos retirar la piel con mucha facilidad. Les retiraremos las pepitas si no queremos que la mermelada las tenga.

    Paso 2. Introducimos los tomates en el vaso de la Thermomix y trituramos 10 segundos a velocidad 4.

    Paso 3.  Añadimos el azúcar y rociamos con el zumo de 1/2 limón. Programamos 20 minutos, temperatura 100º a velocidad 3. Comprobamos la textura, seguramente todavia se encuentre algo líquida, por lo que volvemos a programar 15 minutos, varoma, velocidad 3 o hasta que espese ligeramente. Debemos tener en cuenta que al enfriarse, la textura tenderá a espesarse

    Paso 4. Conservaremos en un frasco de cristal.

    Trucos

    • Se aconseja emplear mitad de azúcar morena y mitad de azúcar blanca. Si no dispones de los dos tipos, el resultado también será igual de rico.
    • La mermelada  la podemos conservar en el frigorífico en un frasco cerrado durante dos semanas. También la podemos congelar.  Para servirla, bastará únicamente con calentarla unos segundos en el microondas para poder manejarla mejor.
    • Añade unas cucharitas  de  mermelada a una ensalada de hojas verdes con queso brie frito y verás que delicia.
    • Prueba la Mermelada de Pimientos del Piquillo, igual de rica y fácil.
  • Codos de pasta con salmón

    En este año tampoco nos vamos a olvidar de las recetas de aprovechamiento que tanto me gustan. Y es que no sabéis de que manera me como el coco para sacar partido a todo lo que sobra en la nevera. ¡De  ninguna manera se puede uno permitir tirar comida a la basura! Si ademas se consigue con un poco de ingenio y sale un plato tan sabroso como este, ¿qué más podemos pedir?

    Esta receta la hace mi madre de toda la vida. Ella aprovecha que compra el salmón entero para preparar salmón marinado, y con la cabeza del salmón y las partes más feas, prepara esta deliciosa Pasta con Salmón. Recordad que es una excelente fuente de proteinas y su grasa es rica en Omega-3 que ayuda a disminuir los niveles de colesterol.

    Pese a que este plato gana al comerlo reciente, resulta un menú completo estupendo para la versión tupperware , ¡Calentar y Listo! Tendrás una ración de hidratos y proteinas lista para continuar el día. Y lo mejor de todo,  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 300 gr de pasta
    • 2 lomos de salmón fresco sin espinas
    • 1/2 cebolla
    • 2 dientes de ajo
    • 1/2 puerro
    • 2 tomates maduros
    • 1 chorretón de vino blanco
    • 1.5 de agua
    • Una ramita de perejil
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Llenamos una olla mediana con litro y medio de agua. Añadimos la ramita de perejil, medio puerro, los lomos de salmón, un chorreón de aceite, sal y pimienta. Dejamos que hierva durante unos 10 minutos o hasta que veamos que el salmón está cocido, que dependerá de su grosor. Retiramos el salmón a un plato para que enfrie y lo desmenuzaremos con la mano.  Colamos el caldo reservándolo caliente.

    Paso 2. En la cazuela donde vayamos a preparar la pasa, sofreimos la cebolla bien picada con el ajo. Cuando esté transparente, añadimos el tomate pelado y triturado y dejamos que se cocine durante 5 minutos. Vertemos el vino y a fuego fuerte, dejamos que se evapore.

    Paso 3. Añadimos la pasta y removemos unos minutos.

    Paso 4. Vertemos un litro del caldo y dejamos que la pasta se vaya cociendo. Estaremos atentos al tiempo de cocción que requiera la pasta ya que el salmón lo añadiremos en los últimos 5 minutos.

    Paso 5. Añadiremos más caldo si vemos que la pasta lo necesita. Debe ser una pasta caldosa por lo que habrá que consumirse enseguida de cocerla para que no absorba todo el caldo.

    Trucos

    • Puedes usar diferente tipos de pasta pero recomiendo pasta pequeña para que coja más sabor.
    • Aprovecha para comprar un salmón entero que te resultará más económico. Emplea los lomos para marinar, y la cabeza y el resto para cocer y preparar esta pasta.
  • Arroz con mejillones

    Hoy 19 de abril, día de San José y por lo tanto día del Padre, no podía dejar de compartir uno de los platos con los que mi padre disfruta… ¡decir tengo que me ha costado decidirme por uno en concreto porque hay pocas personas que disfruten comiéndo como él lo hace! Y es que  los mejillones son una alimento completísimo que no debe faltar en nuestra dieta, ya sean frescos o en conserva.

    Nos proporcionan proteinas de alta calidad biológica y apenas grasas y colesterol. Contiene cantidades elevadas de potasio, calcio, magnesio, fósforo y cinc. Sin embargo en su composión se destacan tres minerales muy importantes para la salud y que no están presentes en muchos alimentos: yodo, selenio y hierro.  Para que os hagáis una idea, una ración de mejillones de unos 150 gramos contiene tanto hierro (6mg) como un buen filete de ternera. Ya sabéis que el  hierro es fundamental  para la composición de la sangre y para el transporte de oxígeno a nuestros tejidos. ¡En resumen, un alimento 10!

    Así que no hay excusa para homenajear a nuestros padres con un plato 10, sencillo, rápido y sobretodo económico. Leed los pasos a continuación y veréis que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 300 gr de arroz bomba
    • 1 kg de mejillones frescos
    • 2 pimientos rojos frescos
    • 1 cebolla pequeña
    • 1 tomate grande
    • 2 tazones de agua
    • Aceite de oliva virgen
    • Pimentón dulce
    • 1 pizca de azafrán
    • 1/2 limón
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos y limpiamos los mejillones eliminando las barbas con un cuchillo afilado. Una vez  bien limpios, los colocamos en una olla profunda y vertemos sobre ellos 2 tazones de agua. Tapamos y dejamos al fuego  hasta que los mejillones se vayan abriendo. Cuando estén todos abiertos, retiramos del fuego. Los escurrimos  conservando el caldo que han soltado en el hervor. Les quitamos las conchas y reservamos los mejillones.

    Paso 2. Pelamos y picamos la cebolla  y la ponemos a pochar en la cazuela donde vayamos a preparar el arroz, con 4 cucharadas de aceite. Añadimos el tomate pelado y picadito en datitos finos.

    Paso 3. Lavamos y cortamos en tiras los pimientos  que añadiremos cuando veamos que la cebolla está tierna. Salteamos los pimientos durante unos 3 minutos. Salamos al gusto.

    Paso 4. Incorporamos el arroz y lo rehogamos hasta que esté transparente.

    Paso 5. Añadimos el caldo de hervir los mejillones previamente colado para eliminar impurezas. Espolvoreamos una cucharita de pimentón dulce y unas hebras de azafrán. Cuando esté a media cocción, añadimos los mejillones. Deberá cocer primero a fuego fuerte y después reducir el fuego.

    Paso 6. Exprimimos 1/2 limón y dejaremos reposar el arroz tapado con un trapo unos cuantos minutos antes de servirlo.

    Trucos

    • Dependiendo del tipo de arroz, exigirá un tiempo concreto de cocción (leed en el envase la indicación). Debemos tener en cuenta que al haber rehogado el arroz previamente, esto restará al menos un par de minutos de cocción al plato.
    • El agua de hervir los mejillones se puede congelar en frascos de cristal y reservar para preparar otros platos de pescado como otros arroces o una fideua
  • Operación Bikini

    “Lo único que no engorda es lo que se queda en el plato”. ¿Quién no ha escuchado esa frase sobre todo cuando nos encontramos cara a cara con la Operación Bikini? El calorcito ha llegado de repente, y con él toca ponerse la ropa que hace por lo menos nueve meses que no nos ponemos y… ¡susto! ¡no me entra!

    Así es como comenzaba el  monográfico Operación Bikini que se publicó el año pasado por estas fechas y que bien viene recordar este año pues supongo que la historia se repite y el volvemos al “pero si yo el año pasado entraba en estos pantalones…”

    Es cuando nos entran los remordimientos por los excesos cometidos durante el invierno, que pasaban desapercibidos con la ropa oscura y gruesa. Entonces nos empezamos a plantear que tenemos que cambiar nuestros hábitos, hacer más deporte y, cómo no, cambiar a una alimentación más sana y saludable.

    Ya sabéis que Es Pan Comido invita a una dieta saludable y  su recetario  recoge  nuevas  aportaciones que  pueden localizarse en la sección Ligero pero sabroso. Vamos con un recordatorio de pautas “pre-veraniegas”, y una selección de recetas ideales para conseguirlo.

    Según el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra dieta, en su acepción coloquial, significa privación completa de comer; y para todos nosotros es sinónimo de aburrimiento, sufrimiento, culpabilidad a la hora de sucumbir a un capricho…  Sin embargo,  dieta debería significar elegir aquellos alimentos  que nos mantendrán sanos, estimularán nuestra energía y mejorarán nuestro aspecto. Es por ello que el sentido común y la moderación serán las bases de nuestra “Operación Bikini”.

    Empezare listando los 10 mandamientos de una dieta saludable:

    1. Hacer las 5 comidas al día: tres principales y dos tentempiés.
    2. Beber dos litros de agua al día. Lo podemos hacer en forma de infusiones si lo preferimos. Evitaremos los refrescos: ¡¡una lata de Coca-Cola tiene aproximadamente 24 cucharadas de azúcar!!
    3. Reducir las grasas.  ¡Fuera la bollería industrial!
    4. Tomar lácteos  siempre descremados. Ojo con el queso, elegiremos uno bajo en grasa ó  0%.
    5. Cocinar de la manera más sana posible. Un buen pescado o una carne, puede resulta igual de rico cocinándolo a la plancha, y aderezándolo con alguna especias. Eliminaremos los empanados y rebozados.

         6. Utilizar aceite de oliva ya que es el más digerible de cualquier grasa animal o vegetal. Evitaremos las salsas para aliñar las ensaladas, usando nuestro oro líquido que es   un auténtico manjar.

         7. Organizar los menús centrándose en la variedad y no en la cantidad.

        8. Comer lentamente y masticar los alimentos para que aumente la sensación de saciedad. No podemos olvidar que la comida es un acto social y debemos disfrutar de ello preparándonos unos vistosos platos y tomándonos el tiempo para saborearlos. ¡Prohibidas las comidas de pie frente al frigorífico!

         9. Llevar preparadas las raciones desde la cocina para evitar comer más de lo planeado.

     10. Hacer ejercicio, aunque sólo sea prescindiendo del coche en los trayectos cortos o subiendo las escaleras andando. Bailar también es un ejercicio sanísimo. Son pequeños gestos que nos harán sentirnos más ágiles y ligeros.

        Y como de comida y recetas se trata este  blog, vamos a centrarnos en los alimentos que debemos incluir en nuestras cinco comidas al día.

    • Desayuno: Debe ser fuerte, produciendo un 20-25 % del aporte calórico diario. Consumiremos por ejemplo:
      • Fruta: ¿Sabías que las que menos calorías tienen, en este orden, son: sandía, fresa,  naranja,  melocotón, mandarina,  ciruela, pera y kiwi?
      • Leche o yogur descremado con unos cereales bajos en grasa y ricos en fibra.
      • Desayuno salado: una tostada de pan integral con aceite de oliva acompañada de fiambre bajo en grasa, tipo pavo o jamón.
      • Desayuno dulce: ¿qué tal repostería ligera hecha en casa?

    • Comida del medio día: Normalmente es a la que dedicamos más tiempo.  Las cantidades dependerán de la edad y la actividad.  Varios ejemplos:
      • De primero: verduras frescas cocinadas al vapor o hervidas y aliñadas con un chorrito de aceite de oliva. Dos días en semana podremos consumir pasta, legumbre o arroz, ricos en hidratos de carbono.
      • Si de segundo optamos por la carne, elegiremos pavo o pollo,  siendo el primero la carne que menos calorías y proteínas tiene de todas, seguida por el pollo o el conejo. De consumir cerdo o ternera, escogeremos  las partes con menos grasa como el solomillo o el lomo. Eso sí, todas las cocinaremos  a la plancha, asada o hervida.

      • Si consumimos pescado, tendremos una gran variedad en nuestros menús: blanco (merluza, rape, lenguado, bacalao, gallo…), azul (atún, salmón, sardinas), todo tipo de marisco. Todos ellos son muy fáciles de preparar a la plancha, cocidos ó  en papillote que es una opción muy sencilla y sabrosa ya que se cocina con su propio jugo.
      • Evitaremos la fruta en la comida principal ya que su contenido en glucosa se absorbe más rápido cuando se ha consumido junto con otros alimentos.

    • Cena: Debe ser ligera y realizarla al menos dos horas antes de acostarse, ya que por la noche el metabolismo se ralentiza y las grasas se acumulan más fácilmente. Es por ello que debemos escoger alimentos bajos en calorías y de absorción rápida. Prescindiremos de los hidratos de carbono, pastas y arroz, que no cumplen estos requisitos. Algunas sugerencias para cenas ligeras:
      • Verduras al vapor, a la plancha o en crema, sustituyendo la nata por leche desnatada.
      • El gran aliado del verano español: el gazpacho, pero reduciendo al mínimo el contenido de pan y controlando la cantidad de aceite. Un vaso de gazpacho resulta  muy ligero, hidratante y contiene un alto porcentaje de vitaminas.
      • Huevos, en forma de tortilla, revueltos,  al horno o escalfados.
      • Pescados a la plancha,  al vapor o incluso al microondas.
      • Ensaladas aliñadas con aceite de oliva. Las de tomate resultan excelentes por su bajo contenido en calorías.
      • Conservas al natural (mejillones, berberechos, atún). Son una opción estupenda para una cena improvisada.

    Tentempiés de media mañana y merienda: Deben consistir en un paréntesis para recargar energía y calmar el apetito, y así se evitará llegar a la comida principal con un hambre desorbitada.

     

     

    Sugiero:

    • Un vaso de leche desnatada con 3 ó 4 galletas María.
      • Verduras frescas que podemos tener cortadas en bastoncitos,  ideales para picar, como la zanahoria, el tomate, el pepino y, por supuesto, los pepinillos en vinagre.
      • Queso fresco 0% y fiambre de pavo.
      • Yogur desnatado.
      • Una pieza de fruta.

    Para finalizar, incluyo un cuadro muy gráfico sobre el contenido calórico de los alimentos principales que conviene echar mano de vez en cuando:

    Fuente: http://fisica25bbloggeer.blogspot.com.es/

    Veréis que seguir una dieta sana y equilibrada no tiene por qué resultar monótono y aburrido. Deseo que con estas aportaciones la Operación Bikini sea más llevadera y, por supuesto, como todas las demás propuestas ¡Es Pan Comido!

  • Pastel de cerezas

    Llega la época de cerezas y tenemos unas preciosidades en el mercado. El año pasado preparamos un sorbete ligero y muy socorrido, ideal para merendar. Hoy vamos con este Pastel de Cerezas, un poquito menos light, pero delicioso para los amantes de esta fruta.

    La base de la tarta es lo que yo llamo “receta de aprovechamiento”, es decir, algún resto de esos que están por la despensa y que nunca les das salida, ¡allá van! Esto les ocurrió a unos bizcochos, concretamente unos mostachones de Utrera, que a esas alturas, ¡sólo podían sobrevivir tras una buena reanimación! Hidratados con un rico licor hicieron una combinación ideal como pie de este pastel.

    Prepararla, es más que sencilla, además, ¡sin horno! El único peligro está en resistirse a no comerse  las cerezas mientras uno la prepara, el resto ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 400 gr de cerezas + cerezas para decorar
    • 200 ml de nata líquida para montar
    • 75-100 gr de azúcar (depende de lo dulce que estén las cerezas y lo golosos que seáis)
    • Zumo de ½ limón
    • 3 láminas de gelatina
    • 1 copita de licor o vino dulce + 2 cucharadas de agua
    • 10-12 Bizcochos de soletilla

    Ingredientes para el glaseado de mermelada de fresa

    • ½ frasco de mermelada de fresa
    • ½ copita de coñac o zumo de ½ limón
    • 1 cucharada de azúcar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las cerezas y abriéndolas por un ladito con la punta de un cuchillo, les quitamos el hueso pero manteniéndolas enteras.

    Paso 2. Preparamos la base sobre un molde desmontable preferiblemente para después servirlo mejor. Cubrimos toda la base con los bizcochos que rociaremos con la mezcla del licor con las dos cucharadas de agua.

    Paso 3. En un cazo, ponemos la nata líquida con el azúcar a calentar.

    Paso 4. Hidratamos las láminas de gelatina en agua templada y cuando estén blandas, las disolvemos en el zumo de limón. Vertemos en el cazo con la nata y removemos con unas varillas. Cuando la mezcla esté homogénea, le añadimos las cerezas y antes de que comience a hervir, retiramos la mezcla del fuego.

    Paso 5. Vertemos sobre la base esparciendo las cerezas por toda la superficie y dejamos enfriar durante al menos 4 horas o hasta que endurezca.

    Paso 6. Para hacer el glaseado, calentaremos la mermelada con el coñac o el zumo de limón y el azúcar. Cuando esté templado, lo pasamos por el colador y lo vertemos sobre la tarta fría.

    Trucos

    • Si queremos darle un poco de color a la crema, podemos triturar unas cuantas cerezas y añadirlas a la mezcla de la nata.
    • La base puede ser de galletas, tal y como se explica en la receta de Tarta de Queso y Fresas.
    • Otra manera de hidratar los bizcochos, especialmente si hay niños entre los comensales, es con un poco de leche templada.
  • Cocinar para Uno

    Estamos de cumpleaños: ¡¡Es Pan Comido sopla su primera vela!! En su camino lleva más de 180 recetas publicadas, todas con el objetivo de acercaros a la cocina de una manera atractiva, con ingredientes sencillos y sin grandes complicaciones pero todas con el mismo empeño: Triunfar con todo aquello que preparamos.

    En numerosas ocasiones discuto con familiares y amigos que viven solos porque me comentan que estas recetas no están hechas para ellos. Que son complicadas y que total, cocinar para uno, ¡no vale la pena! Así que he pensado que qué mejor ocasión que el cumpleaños número 1 de Es Pan Comido para hacer un monográfico sobre Cocinar para Uno. Quiero demostrarles que todo aquél que considere que comer es un placer, valorará el “pequeño” tiempo invertido en preparar una comida para uno, manteniendo un sabor fresco y como no, una presentación excelente.

    Hoy en día hay muchos ingredientes envasados en pequeñas cantidades y si te organizas bien, no hay porque desperdiciar nada. Yo misma en la frutería compro a veces por unidades las frutas y verduras así que llevarse una única pieza, ya no suena raro. El congelador es otro gran aliado del “aprovechamiento”. Ante la duda de si algo lo vas a emplear o no en otro plato, yo lo congelo y así evito que se estropee. Os doy un par de ejemplos:

    El tomate frito: Más que habitual es que cuando vamos a echar mano del frasco de tomate, vemos que los restos no tiene una pinta muy apetitosa. Cuando lo uses por primera vez, congélalo en frascos más pequeños o en cubiteras de hielo y así lo vas descongelando según necesites. Si es para un refrito, no será necesario ni que lo descongeles previamente, añádelo a la sartén directamente.

    El pan: Si compras barras, pártelas en rodajas antes de congelarlas y así podrás sacarlas según vas necesitando. Los panecillos individuales son estupendos. Con un toque de horno para descongelarlos, tendrás una ración para uno como recién hecho. Si lo tomas tostado, congélalo abierto en dos y ponlo directamente en el tostador.

    Por supuesto que para los productos como la carne y el pescado, es imprescindible congelarlos frescos en paquetes individuales etiquetados y así tenerlos disponibles en su ración justa. Ganaremos mucho tiempo ya que nos evitaremos tener que ir a la compra según se nos vayan ocurriendo recetas. También deberemos tener una despensa muy bien surtida en buenas conservas. Nos van a permitir improvisar y mezclándolas con otros ingredientes, conseguir ¡unos platos “de categoría”!

    Y vamos con el meollo de la cuestión: ¿Qué preparo para mí sólo cuando llego cansado de trabajar, tengo hambre pero no quiero complicarme? Aquí os dejo unos cuantos ejemplos, muchos de ellos de la sección Cocina Exprés (en menos de 20 minutos):

    A golpe de horno:

    –          Huevos exprés al horno con verduritas

    –          Tomatitos al provolone

    –          Duo gratinado de quesos

    –          Anchoas gratinadas sobre base de berenjena

    –          Champiñones rellenos de jamón ibérico

    –          Salmonetes en papillote

    –          Pizza de ajetes y bacón

    En plan frio:

    –          Salmorejo

    –          Tabulé

    –          Ensalada de piquillo con gambas y cebolla

    –          Rollitos de cangrejo con vinagreta de mango

    –          Ensalada de jamón de pato con parmesano

    –          Gazpacho

    Para delante del sofá:

    –          Nachos con guacamole

    –          Pitas rellenas de pollo, champiñones y aceitunas

    –          Mini-baguette de vieiras con alioli gratinado

    –          Tosta de cecina y setas

    –          Revuelto de setas y champiñones sobre pan pita

    –          Hamburguesa “de fiesta”

    Un día es un día: cocina y congela. ¡Lo agradecerás otro día!:

    –          Espinacas a la crema

    –          Croquetas de boletus y cecina

    –          Crema de calabaza gratinada

     –         Minihamburguesas de secreto ibérico con cebolla caramelizada

    –          Berenjenas rellenas de manzana y foie

    –          Hamburguesas de sepia

    Endulzarnos “sin complicaciones”:

    –          Chupitos de fresas con yogur y galletas

    –          Sorbete de cerezas

    –          Helado de fresas y leche

    –          Tarrina de melocotón gratinada

    –          Postre de granada dulce y crujiente

    –          Batido de mango

    –          Batido de chocolate

    He aquí mi reto. Todos aquellos que estáis pensando que va por vosotros, esos que lleváis uno de mis apellidos, así es. Habéis sido mi inspiración para esta entrada así que no me hagáis pensar que este esfuerzo ha sido en vano y haced el favor de al menos intentarlo por un día. Estoy segura que si repetiréis. Y ya se sabe… Donde come uno… ¡comen dos, tres, cuatro….! Y además ¡Es Pan Comido!

  • Hoy cocináis vosotros: Es Pan Comido cumple 6 meses

     

    Hoy no toca una receta mía, ni de nuestro repostero, hoy tocan vuestras recetas: Las recetas que se han publicado en Es Pan Comido y que vosotros habéis decidido elaborar en casa y compartirlas con todos a través de sus fotos.

    Es Pan Comido cumple 6 meses desde su apertura y no tengo más que palabras de agradecimiento a la acogida que las “Recetas sencillas para triunfar” están teniendo. Compartimos recetas con cerca de 1.800 personas en Facebook, otras tantas en Twitter, y  ¡más de 4.000 visitas únicas este último mes! ¿Y qué tal si os cuento que esas visitas proceden de más de 45 países diferentes?

     

     Por supuesto no debo olvidar vuestras aportaciones al Concurso Tu receta de Verano que llenaron de ideas frescas nuestro recetario veraniego. Tampoco vuestras peticiones en la sección A la Carta.  Por todo ello, muchas gracias a todos.

    Sé que muchos de vosotros estáis disfrutando de estas recetas “anónimamente”, pero a todos aquellos que han decidido compartirlas, les estoy especialmente agradecida. Para  una aficionada como yo,  es un placer pero al mismo tiempo una responsabilidad, llevar mis recetas a vuestras cocinas y es todo una satisfacción poder verlas realizadas. Es increible saber que muchos se están animado a ponerse el delantal por primera vez y que incluso a los más cocinillas,  puedo sugerirles ideas nuevas. Estoy conociendo a gente estupenda y aprendiendo mucho de vuestras aportaciones a través de los comentarios. 

    En resumen, han sido 6 meses de mucho trabajo pero muy gratificantes. No quiero dejar de mencionar a Noe, co-creadora de este blog, que antes de dejar la cocina de Es Pan Comido, nos deleitó con unas estupendas recetas. Aprovecho también para dar la bienvenida a Juan Carlos como repostero colaborador que nos endulza con sus originales y golosas recetas.

    La cocina de Es Pan Comido está abierta a todos y deseando que se impregne de ricos aromas y sabores. Agradezco enormemente todos vuestros comentarios y sugerencias. Sabed que podeis contactar conmigo en espancomido@espancomido.com o través del formulario de Contacto.

    ¡Buen provecho a todos!

    Un fuerte abrazo,

    Ana

  • JJOO- Cocina del Mundo

    Hoy día 27 de julio se inauguran los Juegos Olímpicos Londres 2012. En ellos se van a dar cita más de 10.000 atletas de 204 países,  que competirán en 36 deportes y en más de 300 competiciones. Los juegos olímpicos modernos comenzaron en 1896 en Atenas, Grecia, y desde entonces, cada cuatro años se han celebrado 27 ediciones de JJOO. Únicamente fueron suspendidas las ediciones de Berlín 1916 y en Londres 1944 debido a las Guerras Mundiales.

    Es por ello que he pensado que sería una muy buena ocasión para preparar un Monográfico de Cocina del Mundo. Os podéis imaginar  como tiene que ser la logística de alimentos que precisa tal mezcla de nacionalidades con sus gustos, culturas y costumbres. Para muchos de ellos, que provienen de países donde su dieta es muy limitada, es muy buena ocasión para intercambiar sabores mundiales.

    Como curiosidad os contaré que los primeros Juegos Olímpicos celebrados después de la Guerra, curiosamente también en Londres en 1948, dada la escasez de alimentos por la postguerra,  los países participantes tuvieron que traer su propia comida. Hoy en día, no es este el caso y se cuida especialmente la calidad de los alimentos suministrados y enfocados, muchos de ellos, a las dietas específicas que los atletas precisen.

    Para los JJOO de Londres 2012, se estima que se servirán 14 millones de comidas, 25.000 rodajas de pan, 330 toneladas de fruta y verduras,  232 toneladas de patatas, 100 toneladas de carne, 82 toneladas de pescado, 31 toneladas de pollo, 75.000 litros de leche, 21 toneladas de queso y 19 toneladas de huevos. Vamos, ¡que con hambre no se van a quedar!

    Para ir haciendo boca, os dejo la receta de la tarta de queso, que se consumió por primera vez en los Juegos de Atenas ¡para llenar de proteínas a los atletas!

     

    Indudablemente la gastronomía de cada país está relacionada con sus tradiciones y productos de su tierra, de ahí la rica variedad mundial. Gracias al movimiento migratorio en el mundo, las costumbres gastronómicas se han ido trasladando de una nación a otra y de un continente a otro. Vamos a dar unos picoteos en cada continente y a lo largo de estas semanas iremos proponiendo recetas internacionales que os animo a que probéis.

    África es un continente con cientos de culturas y grupos étnicos lo cual se ve reflejado en su gastronomía. Su riqueza y variedad viene influenciada por las civilizaciones que por ahí pasaron. Será posiblemente el único continente donde podamos encontrar un estofado de víbora o de cocodrilo y una tortilla gigante hecha únicamente con un huevo de avestruz. Las especias y los almidones son la base de su gastronomía. Granos, legumbres, raíces varias, arroz, mandioca o batata están entre sus ingredientes básicos.  Su comida típica consiste en un plato único de estofado con verduras y especias. De postre, frutas exóticas frescas como los ananás, los mangos, la fruta de la pasión o la papaya.

    En África central, que probablemente sea más desconocida para nosotros puesto que muchos de sus ingredientes son de carácter autóctono, se consumen carnes de búfalo, cebra, camello, mono y hasta elefante. Pescados como el tiof, el capitaine o el manvi. En general es una cocina rústica preparada en fuego hecho de madera. Sin embargo, la cocina de Sudáfrica, es una mezcla de culturas como la inglesa, holandesa, alemana y turca, ya que de estos países provenían todos los navegantes de camino a las Indias. Se consume mucha carne pero también pescados y mariscos.  El norte sin embargo está muy arraigado a las influencias mediterráneas, árabes y turcas.

    La cocina Asiática se caracteriza principalmente por ser muy aromática, fresca y colorida. Dentro de la gastronomía asiática abarcaremos la cocina china, japonesa, vietnamita, coreana, tailandesa e india y pesa a que cada una tiene sus rasgos peculiares, todas comparten unas mismas características.

    La base suele ser de vegetales cocinados en muy poca grasa, “al vapor”, salteados o fritos.  Las legumbres, el arroz, la soja, el tofu, los brotes de bambú, la leche de coco, las algas y  las setas están entre sus ingredientes principales.  El pescado y el marisco son más consumidos que la carne. Los dulces también se encuentran bastante limitados en su dieta.

    De sobra es conocido por todos el auge de los chefs asiáticos que están introduciendo sus técnicas milenarias en nuestra cocina occidental. Y es que se trata de una cocina muy saludable cuyos ingredientes ya están disponibles en la mayoría de nuestros establecimientos.

    La cocina de Oceanía está fuertemente influenciada por la cocina europea y asiática. En Australia existe una fusión entre la cocina autóctona aborigen y la de los colonos británicos. La  de Nueva Zelanda está más basada en los productos procedentes de sus fértiles tierras. La hawaiana tienes multitud de orígenes, norteamericanos, chinos, filipinos, japoneses, coreano, polinesia y portugués.

    Se consumen productos frescos como los pescados, mariscos como las ostras, centollas, cangrejos y langostas entre otros; carnes comunes y carnes más peculiares como el canguro, cocodrilo, serpiente  emú.  También destacan verduras como las patatas, alubias, judías y zanahorias y  frutas como la papaya, piñas, bananos, pomelos gigantes, mangos y ananás rojas.

    En Norte América destacaremos la influencia inglesa y francesa. Se cree que los nativos antes de ser colonizados ya consumían pavo (típico para la Celebración de Acción de Gracias), maíz, habas, girasol, patatas, pimientos y pepinos. Sin embargo lo que hoy se conoce como sus platos típicos, proceden de Europa, de hecho, las hamburguesas y los perritos ¡tienen origen alemán!

     

    La cocina Centroamericana  y Sudamericana es muy rica en colores, sabores y texturas. Se basa principalmente en productos autóctonos como el maíz, las legumbres y frutas, así como los productos del mar.  También  está fuertemente influenciada por  culturas africanas, indígenas, italianas y españolas. Cabe destacar las frutas tropicales como la piña, el mango, la guayaba, el maracuyá y los aguacates.

     

    Y por último, la cocina Europea que dispone de una  gran variedad ya que un mismo plato tiene una versión dependiendo del país en el que se prepare y que obviamente se adapta a los ingredientes disponibles en cada región. Así mismo, la comida de cada uno de los países viene fuertemente influenciada por la climatología, de ahí que los países europeos mediterráneos compartan una misma dieta y muchas veces nada tenga que ver con la gastronomía del norte de Europa.

    Podemos decir que los ingredientes más comunes a todos este continente son carnes como la ternera, el cerdo, el pollo, el cordero y el conejo; verduras como las patatas, cebollas, ajos, zanahorias, pepinos, lechugas, tomates; cereales como el maíz, trigo, avena, arroz y legumbres y por último condimentos como la pimienta, el azafrán, la canela, mostaza, orégano, tomillo y jengibre.

    Y tras haber recorrido cada uno de los continentes y sus tradiciones culinarias,  llegamos a la conclusión de que toda la cocina mundial es fruto de la fusión de culturas. Y que en la globalización que vivimos, es una gran suerte poder estar expuestos a esta variedad. Y pese a que la mayoría de nosotros no tendremos la suerte de compartir estas olimpiadas entre la comunidad internacional que se va a congregar en Londres en estas semanas, seguro que tenemos la posibilidad de acercarnos de alguna manera a probar aquellos platos que en otras esquinas del mundo hacen las delicias de sus comensales.

     Desde Es Pan Comido deseamos suerte y ¡buen provecho a todos los atletas!

  • Espárragos o Asparagus officinalis

    Hoy inauguramos nuestra primera semana de monográfico, dedicada al espárrago o asparagus officinalis, y más en concreto, al blanco.

    Este alimento de temporada, con grandísimas propiedades nutritivas y de gran versatilidad en la cocina, se merece un post explicativo de qué es y por qué debemos fomentar su consumo.

    Origen

    Los espárragos son los tallos de la esparraguera, planta perteneciente a la familia Liliácea, perenne y propia de las costas mediterráneas.

    Su origen se encuentra en las cuencas de los ríos Tigris y Éufrates, siendo los antiguos Egipcios y Griegos los primeros productores. Unos dicen que fueron los romanos y otros los árabes quienes introdujeron el espárrago en España. Sean  quienes fueren, no podemos por más que darles las gracias.

    A partir del siglo XVIII, el espárrago verde se convirtió en uno de los platos favoritos de la burguesía de la época, pero no fue hasta el S. XIX cuando comienza a cultivarse el espárrago blanco. Dice la leyenda que fue el plato favorito del Rey Luis XIV de Francia.

    Temporada y zonas de producción

    El espárrago es un vegetal de temporada. Nada mejor para saber cuáles son sus mejores meses, que hacer caso a la sabiduría del refranero popular: “Los de abril para mí, los de mayo para el amo y los de junio para ninguno”

    Los principales países productores de espárragos son: Italia, Francia y Alemania. En España, las zonas más famosas del cultivo de espárrago son: La Rioja, Navarra, Aragón, Granada y Aranjuez.

    Tipos de espárragos

    • Los trigueros son espárragos que crecen en estado salvaje. Son los que tienen un sabor más intenso.
    • Los verdes son una variedad cultivada. Son espárragos blancos cuyas yemas se vuelven de color violeta como resultado de su exposición al sol. Son un poco más amargos, pero muy sabrosos. Son muy apreciados en la cocina italiana.
    • Los blancos crecen bajo tierra, preservados de la acción del sol y serán los protagonistas de esta semana monográfica.

    Propiedades nutritivas

    El espárrago tiene un 90% de contenido de agua y apenas tiene calorías, sólo 17 por cada 100 gr. Es muy rico en fibra y es un gran diurético natural. Contiene vitaminas A, C, B1 y B2 y minerales como potasio y calcio. Todo esto lo convierte en un gran aliado de las dietas de adelgazamiento, anti ácido úrico y especializadas en problemas cardiovasculares.

    En la cocina

    Los espárragos tienen muchísimas opciones, pueden cocinarse como guarnición o como plato único. Cocidos es la forma más común de cocinarlos, pero también pueden hacerse a la brasa, al grill, gratinados, fritos etc.

    Las salsas más recomendadas, sin detrimento de que podáis usar otras, son: mayonesa, alioli, yogur con cilantro, vinagreta, romesco y holandesa. También están deliciosos sólo con un buen aceite de oliva virgen extra.

    Trucos

    • Los mejores espárragos blancos son siempre los que tienen la yema muy cerrada.
    • Deberéis desechar cualquier espárrago que presente manchas grises o marrones en su tallo.
    • El tiempo de cocción es de 10 a 20 minutos. No los debéis cocer en exceso, ya que perderían sus propiedades e intensidad de sabor.
    • Lo idóneo es que los espárragos se consuman lo antes posible, pero si no es así, la mejor forma de conservación es en la nevera, envueltos en un paño mojado.
    • Los espárragos fríos pierden gran parte de su sabor, es mejor consumirlos tibios.

    Espero que os haya gustado esta introducción a nuestro primer monográfico. No os perdáis las recetas que iremos publicando a lo largo de la semana:

    Crema de espárragos con jamón Ibérico crujiente

    Espárragos cocidos con vinagreta de tomatitos y piñones

    Espárragos Cordon Bleu

    Flan de espárragos

    Ensalada colorida de espárragos con paquetitos de atún y pimientos

    Veréis que además de estar buenísimas hacerlas, Es Pan Comido.

    Noe – Es Pan Comido