Category: Entrantes

  • Clam Chowder

    Clam Chowder

    Nos haya tocado no hoy la Lotería de Navidad, ¡aquí os dejo mi aportación para un día más suculento! Os presento este Clam Chowder, una receta original de Nueva Inglaterra que pese a que tiene su variaciones, está para chuparse los dedos.

    Se trata de una crema de almejas, con una base cremosa de nata y leche. No requiere emplear unas almejas de un calibre grande, si no que su resultado es fabuloso simplemente utilizando una almeja pequeña y sabrosa. Doy fe de ello ya que aquí es complicadísimo encontrar almejas frescas y las que uso, son congeladas… pero como dice el refrán, a falta de pan, ¡buenas son tortas!

    Aprovecho la ocasión para desearos a todos vosotros unas muy Felices Navidades y que el año próximo venga cargadito de buenos propósitos y deseos. Ya os adelanto que uno de mis propósitos del año será regalaros ricas recetas que además serán, ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 kg de almejas frescas en su concha
    • 4 lonchas de bacón
    • 1/2 puerro  (sólo la parte blanca)
    • 2 tazones de agua
    • 1 patata mediana
    • 3 cucharadas de harina de trigo o 1 cucharada de Maizena
    • 250 ml de nata líquida
    • 1 tazón de leche
    • 1 hoja de laurel
    • Perejil
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Sumergimos las almejas en un bol amplio con agua fría y una cucharada de sal para que suelten la arena durante unos 30 min. Enjuagamos y las escurrimos. Las colocamos en una olla  y las cubrimos con dos tazones de agua. Tapamos y dejamos que se abran. Vertemos el juego de cocerlas en una jarra colándolo para que no tenga impurezas. Separamos las almejas de sus conchas y las reservamos.

    Paso 2. Picamos el bacón en daditos pequeños y lo freímos en una cazuela con cuatro de cucharadas de aceite. Una vez crujiente, retiramos a una plato y lo reservamos. Sobre el aceite de freír el bacón, sofreímos el puerro muy finamente picado hasta que esté transparente.

    Paso 3. Añadimos la harina o maicena y la sofreímos durante un par de minutos hasta que se tueste levemente pero sin quemarse. Vertemos el jugo de las almejas, la nata líquida y la leche. Cortamos la patata en daditos pequeños (aprox 1/2 cm) y la añadimos a la crema junto con la hoja de laurel.

    Paso 4. Dejamos que la patata cueza a fuego medio-bajo y cuando esté blandita, le retiramos el laurel y añadimos las almejas sin su concha. Dejamos que todo hierva durante unos 5 minutos.

    Paso 5. Antes de servir, agregamos el bacón crujiente y espolvoreamos perejil fresco por encima.

    Truco

    • No añadas las almejas hasta el momento de consumirla ya que si dejas que se caliente por mucho tiempo, su carne se quedará dura.
    • Para una presentación más original, vacía un bollo de pan redondo por dentro y sirve la crema en su interior preparando versiones individualizadas.
    • Si la textura te quedo demasiado líquida, puedes rectificarla de la siguiente manera. Disuelve una cucharadita de Maizena en 3 cucharadas de leche fría hasta que no tenga grumos y vierte la mezcla sobre la crema y espera que hierva.
  • Bola de queso con mermelada de tomate

    Hay aperitivos con los que nunca fallas. Esos que sacas para acompañar una cervecita cuando tienes invitados en casa mientras haces tiempo para que se termine de hacer el plato principal, y cuando te das cuenta, ¡sólo quedan las miguitas!

    Esta Bola de Queso con Mermelada de Tomate es tan rica como sencilla. Tiene únicamente dos ingredientes: Queso crema y Mermelada de Tomate. Sólamente la acompañas de unos biscotes o tostaditas a tu gusto, y tienes un aperitivo listo en nada de tiempo. Seguro que muchos recordaréis, y me consta que algunos ya la habéis catado, la deliciosa y versatil Mermelada de Tomate casera.

    Os aseguro que compartireis esta receta con todo el que la prueba. Te propongo también prepararla con Mermelada de Piquillo. Ninguna de sus dos versiones os va a defraudar. Ambas son, ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas 

    • 200-250 gr de crema de queso de untar (tipo Philadelphia)
    • 8 cucharadas de mermelada de tomate (ver receta)
    • Tostaditas de pan para untar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Vertemos la tarrina de queso en un bol y con ayuda de un tenedor, lo chafamos hasta obtener una crema.

    Paso 2. Forramos un cuenco de cristal, del tamaño que queramos servir el paté, con papel film, dejando que cuelguen los extremos. Estos nos facilitará el emplatado. Vertemos el queso machacado y aplanamos la superficie con un cuchillo.

    Paso 3. Introducimos 10 minutos en el congelador para que mantenga la forma. Volcamos, como si se tratara de un flan,  sobre la fuente en la que la vayamos a servir, y retiramos el plástico con cuidado. Cubrimos con la mermelada de tomate.

    Paso 4. Serviremos acompañado de tostaditas de pan.

    Trucos

    • Para darle un poco de sabor extra al queso, podéis mezclarlo con cebollita muy finamente rallada.
    • La mermelada la puedes conservar en un frasco bien cerrado durante al menos dos semanas.
  • Almendras tostadas y saladas en el horno

    Recuerdo cuando en los bares en España te ponían de tapita unas almendritas fritas que eran una delicia. Te incitaban a consumir más bebida, eso si, pero ¡estaban riquísimas! Lamentablemente ya estas tapas escasean principalmente por el aumento del precio de la almendra pero eso no quita que podamos preparar unas Almendras tostadas y saladas en casa. Éstas las tostaremos al horno, sin emplear aceite adicional al que ya de por sí tienen los propios frutos secos.

    Pese a su alto contenido en grasas, la almendra es un fruto seco con excelentes nutrientes para nuestra salud sobre todo en la época de crecimiento ya que nos aporta muchísima energía. España junto con Estados Unidos, se debaten el primer puesto de producción mundial. Desde que los fenicios, según los historiadores, la introdujeron en España, ha tenido una gran relevancia en nuestra gastronomía e industria.

    No dejéis de aprovechar todas las ricas propiedades que las almendras nos ofrecen, ya sea consumidas al natural, tostadas, o como ingrediente de nuestros platos. Esta versión de tapita salada, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes

    • 250 gr de almendras crudas (con o sin piel)
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Si las almendras tienen piel, las escaldaremos llenando un cazo con agua que pondremos a calentar. Cuando esté hirviendo a borbotones, vertemos las almendras y cuando el agua vuela a hervir, las escurrimos en un colador.

    Paso 2. Las iremos pelando con mucha facilidad empujando por un extremo. La piel se desprenderá de la almendra al instante.

    Paso 3. Cubrimos la bandeja de horno con papel especial para hornear. Extendemos las almendras ya peladas sin que monten unas sobre otras. Salamos al gusto e introducimos en el horno a altura media a 200º hasta que veamos que empiezan a dorarse sin llegar a quemarse. Sacamos del horno y con ayuda de unas palas, les damos la vuelta y las dejamos tostar por el otro lado.

    Paso 4. Dejamos enfriar y guardamos en un frasco cerrado para ir consumiendo.

    Trucos

    • Si compras las almendras crudas ya sin piel, te ahorrarás el paso 1 y 2.
    • Puedes conservarlas una vez fritas dentro de un frasco cerrado en ambiente seco.
  • Steak Tartar

    El Steak Tartar, o filéte tártaro, es una delicia para aquellos que nos gusta la carne cruda. Existen muchas variedades en su preparación y después de probar algunas de ellas, me quedo con esta sencilla y rápida receta que hoy comparto con vosotros.

    Como plato en el que el ingrediente principal es la carne, cuanto mayor sea la calidad de está, mejor será indudablemente el resultado. Ésta debe ser troceada al momento de consumirse, y como el buen jamón, a cuchillo por supuesto. Soy de la opinión que cortarla a mano, ¡si que marca la diferencia!

    Os animo a preparar la receta porque comprando un solomillito de tamaño medio, podréis convertirlo en un entrante de altura para varios comensales. En menos de 20 minutos estará listo y vuestros invitados quedarán más que alucinados con el resultado. Una vez más prepararlo, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas 

    • 250 gr de solomillo de ternera
    • 2 cucharadas de mostaza de Dijón en grano
    • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
    • 1 yema de huevo
    • 2 cucharadas de salsa Perrins
    • Salsa Tabasco o salsa picante (al gusto)
    • 1 cucharada grande de cebolla finamente picada
    • 1 cucharada grande de pepinillos finamente picados
    • 1 cucharada grande de alcaparras finamente picadas
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Troceamos con cuchillo el solomillo en daditos del mismo tamaño.

    Paso 2. En un bol amplio, batimos enérgicamente con un tenedor la mostaza con la mitad del aceite de oliva y la yema de huevo hasta que se vaya emulsionando. Veremos que se va convirtiendo en una crema anaranjada. Añadimos la otra mitad del aceite,  la salsa Perrins  y la salsa picante y seguimos batiendo.

    Paso 3. Añadiremos las guarniciones a la salsa: la cebolla, las alcaparras y los pepinillos todos picados muy finamente.

    Paso 4. Incorporamos la carne y salpimentamos. Mezclamos con el resto de los ingredientes y  dejamos macerar en el frigorífico durante aproximadamente unos 5-10 minutos.

    Paso 5.  Servimos en un plato con ayuda de un aro de emplatar. Acompañaremos de tostaditas de pan.

    Trucos

    • Puedes preparar las tostadas de pan tostándolas tu mismo en casa o recurrir a las que ya vienen preparadas.
    • Añádele el picante según el gusto de vuestros comensales.
    • Conviene consumir al momento para que la carne tome el aderezo justo y no adquiera una textura blanda por exceso de aliño.
  • Hummus

    No había tenido la ocasión de preparar Hummus en casa todavia pero trás el día que me animé, ¡han seguido unas cuentas! Y es que preparar esta crema de garbanzos en casa no es fácil, ¡es lo siguiente! Si además empleas garbanzos de bote, de los que ya vienen cocidos, convierten a tu receta en una éxpres que no puede faltar en tu recetario de improvisación.

    ¡Me encantan los picoteos para abrir apetito! Así que con este humus, añado más  a la colección. A ver cual se os antoja más:  Dips de queso, Aperitivo de Camembert, Mousse de berenjena, Bocados tricolor... ¡todos la mar de sencillos y apetitosos y estupendos para una noche de verano!

    Ya sabeis, añadid a vuestros básicos de despensa un bote de garbanzos cocidos, y en menos de 20 minutos tendréis lista esta receta que no sólo es rápida y exitosa si no que es  ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 400 gr de garbanzos cocidos (con los envasados sale perfecto)
    • 2 cucharitas de comino molido
    • 1 diente de ajo
    • 3 cucharadas de pasta de tahine (pasta de sésamo)
    • 1 ramita de cilantro
    • 3 cucharadas de zumo de limón
    • Pimienta molida
    • 100 ml de aceite de oliva virgen
    • 1 cucharada de pimentón dulce

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Si los garbanzos son de bote, los enjuagamos en abundante agua para quitarles la espuma. Los ponemos a cocer en agua durante 10 minutos para quitarles el sabor a conserva. Escurrimos. Si los cueces tu en casa, no será necesario hacer este paso, unicamente escurrirlos.

    Paso 2. En el vaso de la batidora o robot de cocina vertemos los garbanzos junto con el comino, el ajo, la pasta de tahine, el cilantro, el zumo de limón y pimienta al gusto. Trituramos hasta que se forme una masa homogenea y  poco a poco vamos añadiente el aceite de oliva para obtener una crema fina y suave. Recfiticamos con sal si fuera necesario.

    Paso 3. Servimos en una fuente o cucharitas individuales y espolvoreamos pimentón dulce por encima

    Trucos

    • Puedes conservarlo en un frasco cerrado en el frigorífico durante una semana.
    • Acompáñalo con pan de pita, tostaditas de pan o tiras de maíz.
    • El tahine, o tahina es una pasta tradicional árabe hecha con sésamo. La puedes comprar en tiendas árabes. Si no, siempre la puedes preparar tu en casa moliendo en un mortero sésamo tostado con aceite de oliva y un poquito de agua y sal hasta que emulsione.
  • Chilaquiles rojos

    Estos Chilaquiles Rojos no pueden faltar en cualquier carta de desayuno mexicano que se precie. Y es que un buen desayuno mexicano, dista mucho del café con leche y tostadas al que los españoles estamos acostumbrados. Lo consideran la comida principal del día puesto que te va a dar los nutrientes y la energía que vas a necesitar a lo largo del día.

    Se comienza por un plato de fruta fresca variada acompañada de jugos naturales, pan dulce o algo de bollería y café, para continuar con un platillo principal que dependiendo de la región, puede ser desde unos huevos preparados de mil maneras diferentes,  enchiladas, enfrijoladas,  flautas, tamales,  tortas poblanas, o unos chilaquiles, entre otros. Estos últimos consisten en totopos fritos bañados en una salsa y cubiertos por pollo, queso, crema, chistorra y espolvoreados con cilantro fresco. Se preparan tanto con salsa roja como con verde. ¡Eso es a vuestra elección!

    Y puestos a proponer, si no se os antoja para desayuno, siempre se puede preparar para otro momento. Os animo a probarlos porque están deliciosos, además de que hacerlos,  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 8 tortillas de maiz redondas (ó 150 gr  totopos/tortillas triangulares ya tostados que venden en bolsas)
    • 1 pechuga de pollo
    • 1/2 cebolla
    • 1 diente de ajo
    • Sal
    • 100 gr de queso fresco
    • 100 gr de chistorra
    • Cilantro fresco
    • Aros de cebolla para acompañar
    • 1 rama de epazote
    • Dos tazas de Salsa roja (ver receta)

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Limpiamos de grasa la pechuga de pollo y entera las introducimos en una cacerola con agua hirviendo, suficiente agua para que la cubra. Añadimos 1/2 cebolla, un diente de ajo y 1/2 cucharadita de sal. Dejaremos que hierva con la tapa puesta durante unos 15 minutos o hasta que estén cocidas. Si vemos que el agua se va consumiendo, añadiremos más cantidad. Escurrimos y con ayuda de un tenedor, lo deshebraremos.

    Paso 2. Cortamos con ayuda de unas tijeras las tortillas en triángulos y las doramos en una sartén con abundante aceite. Escurrimos en papel absorbente. Si preferimos podemos tostadas en el horno o comprar ya las industriales que vienen envasadas en bolsas.

    Paso 3. Troceamos la chistorra muy fina y la salteamos en una sartén sin añadir nada de aceite. Reservamos.

    Paso 4. En una cazuela plana, verteremos la salsa roja que ya tenemos preparada y la dejamos cocer con una ramita de epazote durante 5 minutos. Retiramos el epazote y colocamos sobre la salsa los totopos o  los triángulos de tortillas tostados. Los mezclamos  para que se impregnen de la salsa y evitando que se rompan y  retiramos del fuego.

    Paso 5. Esparcemos por encima el pollo deshebrado, el queso desmenuzado, la chistorra, el cilantro picado y unos aros de cebolla cruda cortados muy finos. Los consumiremos al momento para que las tortillas no pierdan su toque crujiente.

    Trucos

    • Puedes variar la versión de los chilaquiles utilizando salsa verde. También puedes prescindir del pollo y la chistorra.
    • El epazote es una hierba aromática fresca que le da un toque muy característico a los platos mexicanos. Su sabor es un poco amargo con cierto aire a limón. No hay ninguna hierba de sabor similar así que si no la encuentras, puedes prescindir de ella.
  • Croquetas de pollo “Tía Ana”

    Con ocasión de una celebración de cumpleaños de unas amigas, la mayoría mexicanas, se decidió que el menú iba a ser español. ¡Adividad lo que me pidieron! ¡Croquetas! Y yo con mucho gusto preparé una buena tanda de ellas porque como otras veces os he contado, si te pringas a hacer croquetas, bien vale la pena hacer muchas y congelar porque son un básico. Te sacan de un apuro para cualquier cena y además a los niños les encantan.

    Estas Croquetas de Pollo, que en mi casa denominamos las Croquetas de la tía Ana, son una delicia. Ya os hablé cuando preparé las de boletus y cecina,  que éstas eran su especialidad y puesto que yo heredé su nombre, siento que el legado de prepararlas como ella, ¡recaé sobre mí! Ella guisaba un pollo entero exclusivamente para hacer las croquetas y es que particularmente soy de la opinión de que no es lo mismo aprovechar el pollo de un caldo para hacer croquetas que guisar un pollo para prepararlas. ¡Ahí está el kit de su sabor!

    Sabrosas y exquisitas, con estas croquetas seguro que no falláis, ni a mayores ni a pequeños. A continuación os explico unos trucos para facilitaros su preparación. Os recomiendo seguir además las pautas para la Salsa Bechamel.  Manos a la masa que, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 30-40 croquetas aprox

    Ingredientes para el guiso de pollo

    • 1 kg de pollo (muslos y contramuslos troceados)
    • 200 gr de jamón serrano
    • 1 cebolla
    • 2 dientes de ajo
    • 2 tomates maduros
    • 2 zanahorias
    • 1 hoja de laurel
    • 1 cucharadita de pimentón dulce
    • 1 vaso de vino blanco
    • 1 vaso de caldo de verduras o agua
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para la bechamel

    • ½ vaso de aceite
    • 1 vaso de harina
    • 3 vasos de leche
    • Nuez moscada
    • 2 huevos
    • Pan rallado
    • Aceite para freir
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Cubrimos la base de una cazuela con aceite de oliva y doramos el pollo troceado hasta que coja color.

    Paso 2. Añadimos la cebolla, la zanahoria y el tomate todo troceado junto con el ajo picado. Sofreimos durante unos 5 minutos hasta que la cebolla esté tostada. Salpimentamos y añadimos la hojita de laurel. Vertemos el vino blanco, el caldo y el pimentón dulce. Reducimos el fuego y dejamos que el pollo se cocine  a fuego lento durante unos 40-50 minutos. Si quieres agilizar, puedes cocinar el pollo en la olla exprés. Dejamos enfriar retirando el exceso de caldo.

    Paso 3. Desmenuzaremos el pollo con cuidado de no dejar huesos y junto con las verduras del guiso, lo trituramos en la picadora junto con el jamón serrano y reservamos.

    Paso 4. En una cazuela  profunda comenzaremos a preparar la salsa bechamel. Ponemos a calentar el aceite y añadiremos la harina. La tostamos ligeramente y por último añadimos la leche caliente de golpe removiendo con las varillas para que no queden grumos. Espolvoreamos una pizca de nuez moscada. Si queremos ahorrar tiempo, pasamos la batidora eléctrica  en la misma cazuela y ¡se acabó luchar contra los grumos!

    Paso 5. Una vez libre de grumos, incorporamos el pollo triturado con el jamón y sin dejar de remover, dejamos que toda la mezcla hierva a fuego lento durante unos 15 minutos.

    Paso 6. Enfriaremos  en una fuente durante una noche para poder hacer la forma al día siguiente.

    Paso 7. Hacemos la forma deseada a las croquetas y pasamos por huevo y pan rallado.

    Paso 8. Freímos en abundante aceite caliente dándoles la vuelta para que se doren por todos los lados por igual. Escurrimos el exceso de aceite sobre papel de cocina.

    Dar forma a las croquetas de maneras alternativas a la clásica de las cucharas y las manos:

    Forma 1 (croquetas con una forma más cuadrada): Para dejar enfriar la masa, utilizaremos una fuente o bandeja rectangular cuya superficie cubriremos con plástico o papel de horno. Ponemos la mezcla de las croquetas de manera que está tenga 3-4 cm de centímetros de grosor que dependerá de como nos guste. Reposará unas 8 horas o hasta que se haya endurecido. Volcamos la fuente sobre una superficie limpia y con un cuchillo cortaremos la masa en rectángulos del tamaño que queramos las croquetas. Las vamos separando con una espátula con cuidado para pasarlas por el huevo y el pan rallado rectificando la forma con las manos.

    Forma 2 (para croquetas con forma más redondeada): Dejamos endurecer la masa  en un bol y usaremos la manga pastelera para hacer la forma. Para ello, con una cuchara, iremos llenando la base de la manga pastelera. Escogemos una boquilla del tamaño  del grosor que queramos las croquetas. Iremos presionando para que salga la masa que saldrá en forma de rulo.  Lo cortamos según el tamaño que queramos. Si no tenemos manga pastelera, podemos usar una bolsa de plástico cortando la esquina. Apretaremos para que el contenido salga por la boquilla improvisada y según tamaño del corte, tendremos un grosor u otro.

    Trucos

    • Hay quien prefiere usar mantequilla en lugar de aceite para la bechamel. Las proporciones serían las mismas.
    • Las croquetas congelan estupendamente y no es necesario descongelarlas para freírlas. Únicamente tendrás que tener en cuenta que deberás freirlas en tandas pequeñas porque al estar congeladas, el aceite se enfría más rápido y si esto ocurre, tenderán a absorber más aceite del necesario.
    • Si quieres cocer el pollo en la olla exprés, preparar el sofrito de igual forma y una vez añadido el caldo y el vino, deja reducir ligeramente el vino antes de cerrar la olla.
  • Gazpacho de Sandía

    Intentando encontrar diferentes versiones del tradicional gazpacho que no falta en mi frigorífico en cuanto empieza a hacer buen tiempo, dí con esta receta de Gazpacho de Sandía cuyo origen es del célebre cocinero Arzak. Con unas cuantas variaciones y simplificaciones, siempre para adecuarla al propósito del blog de Recetas Sencillas para Triunfar, os comparto el resultado que fue delicioso.

    Pese a su denominación, no sólamente lleva sandía sino también tomate como el tradicional gazpacho. La sandía es una fruta de los más refrescante e hidratante. Rica en Vitamina A y C, potasio y magnesio además de otros componentes que la convierten en una fruta repleta de beneficios. Buena para el corazón, para bajar peso por su efecto saciante así como diurético, para la vista, entre algunas de sus propiedades, la convierten en alimento  que no debe faltar en nuestra dieta.

    Con esta versión vais a enamorar a vuestros invitados, ¡no lo dudeis! Acordaros que también es combinable con el gazpacho blanco, tal y como preparamos el Gazpacho Dos Colores. Cualquiera de sus versiones es más que sencilla. Unicamente contad con unos buenos ingredientes, y el resto, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1/2 kg de tomates rojos maduros
    • 400 gr de sandía limpia sin pepitas
    • ½ diente de ajo
    • ½ calabacín
    • ½ pepino
    • 1 cucharadita de azúcar
    • 1 cucharada de mostaza
    • 100 ml de aceite de oliva
    • 2 cucharadas de vinagre de Jerez
    • Agua
    • Sal
    • Unas hojitas de albahaca
    • Queso fresco para decorar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pelamos  los tomates, el calabacin, el pepino, y lo ponemos en un cuenco grande y profundo junto con la sandía troceada y sin pepitas. Añadimos el ajo, el azúcar, la mostaza, un par de hojitas de albahaca y sal al gusto y lo cubrimos todo con el aceite y el vinagre. Removemos y dejamos reposar durante al menos 10 minutos para que todos los ingredientes se impregnen bien.

    Paso 2. Batimos con la batidora o robot y añadiremos agua según deseemos la consistencia. Dejamos enfriar.

    Paso 3. Servimos bien frio acompañado de unas brochetas de queso fresco y albahaca.

    Trucos

    • El gazpacho podemos conservarlo en el frigorífico en un frasco cerrado durante unos 5 días.
    • Si el sabor de la albahaca te resulta fuerte, prescinde de ella en la mezcla y ponlo únicamente para decorar al gusto.
  • Crujientes de patata “A la Carta”

    “¡Hola Ana!

    Enhorabuena por el blog. Me lo recomendó una amiga hace poquito y desde entonces, estoy enganchadísima a estas recetas fáciles y resultonas. A mis hijos les encantan las patatas fritas para cenar pero no me gusta que abusen de los fritos. Seguro que tienes alguna idea para sustituirlas.

    ¡Un millón de gracias y porfi no dejes de publicar!“

    A.M

    Gracias Ana María por tu agradable mensaje y por supuesto por tu petición en  la sección “A la Carta”. Hacía tiempo que no  pedíais una receta y ¡estoy encantada de recibirlas!

    No sé que tendrán las patatas fritas que a todos los niños les encantan… y no sólo a las niños porque como mayores, ¿quién no pica alguna cuando se las estamos preparando? Efectivamente tengo una receta que hace tiempo leí en una revista y que estaba deseando poner en práctica. Se trata de unos Crujientes de Patata que requieren exclusivamente unas gotitas de aceite para que no se peguen a la sarten… ¡nada más!

    Resultan una guarnición estupenda para unos huevos fritos, cualquier carne o una chistorra, como los he acompañado yo. Únicamente consiste en rallar la patata con un rallador convencional, como el que usas para rallar la zanahoria, escurrirla muy bien del agua que sueltan, mezclarla con yema de huevo y queso rallado para darle más sabor, y formar las tortillitas que doraremos en una sarten antiaderente en un abrir y cerrar de ojos.

    Fácil, ligero y rápido, ¿no? Ya sabes que en mi cocina, todo  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1/2 kg de patatas
    • 1 yema de huevo
    • 50 gr de queso rallado (Enmental, Parmesano, el queso que más nos guste)
    • Aceite de oliva
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pelamos las patatas y las rallamos con un rallador grueso. Las extendemos sobre papel absorbente para secarlas bien del agua que sueltan.

    Paso 2. En un bol, batimos la yema de huevo y la mezclamos con el queso rallado y la patata. Añadimos sal al gusto.

    Paso 3. Calentamos una sarten amplia antiaderente y vertemos unas gotas de aceite. Cuando esté caliente, añadimos unas cucharada de la mezcla de la patata y aplastamos ligeramente para formar una tortita. Los doramos por ambos lados.

    Paso 4. Repetimos la operación con toda la patata engrasando la sartén si fuera necesario.

    Trucos

    • No los hagas muy gruesos para que se cocinen y doren más rapido y queden con una textura más ligera y crujiente.
    • Para evitar que la patata rallada se ennegrezca, mézclala con los ingredientes enseguida.
    • Puedes prepararlos con antelación y conservarlos en el horno a una temperatura bajita para que no se enfríen.
  • Mermelada de tomate

    En vísperas de San Valentin, la ocasión bien merece una receta algo curiosa para celebrar la ocasión. Yo personalmente no soy muy fan de este tipo de celebración pero si se trata de alimentar a nuestros paladares con alguna exquisitez que otra, ¡cualquier excusa es buena!

    Esta dulce Mermelada de Tomate, que combina con recetas saladas a las mil maravillas, es una aliada perfecta para darle “el toque” a esa comida especial, por ejemplo como aderezo para unas tabla de quesos o patés.

    Y puesto que “enamorar con el estómago” es una realidad, aprovecho para recordaros que  teneís multitud de recetas que harán abrir el apetito de los vuestros. ¿Qué tal un Menú de Enamorados comenzando  con unos  Corazones Sorpresa, continuar con una Ensalada de jamón de pato aderezada con esta rica mermelada de tomate, seguir con  Trenza de solomillo a la miel y mostaza y culminar con unas Natillas cremosas con fresas? Todo…¡Pan Comido!

    Ingredientes para la mermelada de tomate

    • 1 kg de tomates rojos maduros
    • 400 gr de azúcar (preferiblemente 200 gr de azúcar blanca y 200 gr de azúcar morena).
    • 1/2 limón

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Lavamos y pelamos o escaldamos los tomates. Para escaldar los tomates, les haremos un corte superficial en forma de cruz en su extremo. Los introduciremos en agua hirviendo durante un minuto, retiramos y los colocamos en un recipiente con agua fria. De este modo podremos retirar la piel con mucha facilidad.

    Paso 2. Los troceamos pequeños y les retiraremos las pepitas si no queremos que la mermelada las tenga.

    Paso 3.  Vertemos en un cazo junto con el azúcar. Comenzaremos con el fuego fuerte hasta que empiece a humear. Cocinaremos a fuego medio-flojo el resto del tiempo de cocción. Removemos de vez en cuando con una cuchara de madera para que se mezclen todos los ingredientes y estos no se peguen al cazo. Rociamos con el zumo de 1/2 limón.

    Paso 4. Cuando la mezcla comience a espesar (aproximadamente en unos 30-40 minutos) por que el azúcar se esté caramelizando, retiraremos  del fuego.

    Paso 5. Conservaremos en un frasco de cristal.

    Cómo lo preparamos (versión Thermomix)

    Paso1. Lavamos y pelamos o escaldamos los tomates. Para escaldar los tomates, les haremos un corte superficial en forma de cruz en su extremo. Los introduciremos en agua hirviendo durante un minuto, retiramos y los colocamos en un recipiente con agua fria. De este modo podremos retirar la piel con mucha facilidad. Les retiraremos las pepitas si no queremos que la mermelada las tenga.

    Paso 2. Introducimos los tomates en el vaso de la Thermomix y trituramos 10 segundos a velocidad 4.

    Paso 3.  Añadimos el azúcar y rociamos con el zumo de 1/2 limón. Programamos 20 minutos, temperatura 100º a velocidad 3. Comprobamos la textura, seguramente todavia se encuentre algo líquida, por lo que volvemos a programar 15 minutos, varoma, velocidad 3 o hasta que espese ligeramente. Debemos tener en cuenta que al enfriarse, la textura tenderá a espesarse

    Paso 4. Conservaremos en un frasco de cristal.

    Trucos

    • Se aconseja emplear mitad de azúcar morena y mitad de azúcar blanca. Si no dispones de los dos tipos, el resultado también será igual de rico.
    • La mermelada  la podemos conservar en el frigorífico en un frasco cerrado durante dos semanas. También la podemos congelar.  Para servirla, bastará únicamente con calentarla unos segundos en el microondas para poder manejarla mejor.
    • Añade unas cucharitas  de  mermelada a una ensalada de hojas verdes con queso brie frito y verás que delicia.
    • Prueba la Mermelada de Pimientos del Piquillo, igual de rica y fácil.