Category: Cocina ligera

  • Ensalada de bacón y queso de cabra

    Puesto que os debo una disculpa por teneros desprovistos de recetas para triunfar estas últimas semanas, hoy lo menos que puedo hacer es compartir una de mis recetas estrella para cualquier cena imprevista que se precie y a la que recurro con muchísima frecuencia. ¡Creo que alguno de mis invitados han dado buena cuenta de ella!

    Se trata de una Ensalada de Bacón y Queso de Cabra cuyos ingredientes son muy sencillos. En mi frigorífico suelo encontrar un sobre de bacón socorridísimo para alegrar cualquier refrito, y si no, en el congelador envueltos en plástico film que preparo cuando me sobra al abrir un sobre y que se descongela según demanda en un periquete. El queso de cabra en rodajas que ahora venden incluso envasado al vacío y que tiene larga duración, también es otro clásico de mi selección de quesos para cenas.

    Y no tiene más ciencia… Leedlo, preparadla y luego me contáis. Esta es la versión básica pero está abierta a cualquier otro ingrediente que le queráis añadir (aceitunas, tostones de pan, maíz, cebolla frita, espárragos…) Y sin más preámbulos, os dejo disfrutar de vuestro verano, en asfalto, playa o montaña y recordad que, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • ½ lechuga de hoja verdes o una bolsa de mezcla de lechugas
    • 1 tomate grande
    • 2 lonchas de bacón
    • 1 puñado de piñones
    • 1 rodaja de queso de cabra de rulo
    • Aceite de oliva virgen
    • Crema balsámica de Módena
    • Sal si precisa pues el bacón ya le aporta algo de sal

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Lavamos y escurrimos la lechuga. Cortamos el tomate en taquitos.

    Paso 2. Disponemos en la base de la fuente la lechuga y el tomate.

    Paso 3. Picamos el bacón finito y lo salteamos en una sartén sin aceite junto con los piñones hasta que estos estén ligeramente tostados.

    Paso 4. Colocamos en el centro la rodaja de queso. Si tenemos un soplete de cocina, la gratinaremos con su ayuda por los dos lados. Si no disponemos de soplete, tostaremos el queso antes de ponerlo en la ensalada en una sartén antiadherente caliente durante unos 30 segundos por cada lado para evitar que se deshaga.

    Paso 4. Esparcimos el bacón tostado y los piñones.

    Paso 6. Aliñamos con el aceite de oliva virgen y la crema balsámica.

    Trucos

    • Cualquier mezcla de lechugas de las que vienen en bolsa quedarán estupendas en esta ensalada.
    • Podemos recurrir a otros aliños más sofisticados como la vinagreta de mostaza y soja que combina estupendamente.
  • Zanahorias aliñadas

    Parece que con el buen tiempo, una ya empieza a pensar en las vacaciones  y te apetece comer aquellas cosas que te recuerdan que el verano está a la vuelta de la esquina. Estas Zanahorias Aliñadas para mí son parte de ello.

     Mi abuela gaditana las prepara exquisitas y desde que me dio la receta, las preparo en casa. Bueno, ya sabéis como dan las recetas las abuelas… un poco de esto, una pizca de aquello… Esta vez, y para la ocasión, he medido las cantidades para que vosotros podáis prepararlas igual de ricas en casa.

     En Cádiz, y por extensión en otras regiones de Andalucía,  también las venden preparadas pero yo a veces las encuentro demasiado fuertes. Por eso, haciéndolas en casa, puedes optar por aliñarlas a tu gusto. Espero que estas Zanahorias “aliñás” os brinden a vosotros también, recuerdos veraniegos. Prepararlas, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • ½ kg de zanahorias grandecitas
    • 2 dientes de ajo
    • 1 cucharada sopera de orégano
    • 1 cucharadita de comino (en semillas, no en polvo)
    • 1 cucharadita de pimentón dulce (sin gluten para celíacos)
    • Una pizca de pimentón salado
    • 1 cucharadita de sal
    • 1 vaso de vino de vinagre blanco
    • 1 vaso de vino de agua

    Cómo lo preparamos:

    Paso 1. Pelamos las zanahorias y enteras las ponemos en una cazuela a hervir en abundante agua con una pizca de sal. Dejamos cocer hasta que se pongan tiernas pero no demasiado (“al dente”)  para que no se rompan al cortarse.

    Paso 2. Las cortamos en rodajas de ½ cm de grosor y las ponemos en una fuente honda que tenga tapa o en un tupper.

    Paso 3. En un mortero, machacamos los ajos junto con el resto de las especias.

    Paso 4. Echamos  el majado sobre las zanahorias y cubrimos con el vinagre y el agua. Removemos para que se distribuya bien el aliño.

    Paso 5. Dejamos enfriar en  la nevera al menos unas 24 horas para que cojan todo el sabor. Removemos de vez en cuando para que el aliño llegue bien a todas las partes.

    Paso 6. Antes de servirlas, las escurriremos y probaremos que están al gusto y no demasiado fuertes. Si es así, podemos cubrirlas con un poco de agua y retirarla al momento para suavizarlas.

    Trucos

    • Para agilizar, podemos cocer las zanahorias al microondas cubriéndolas de agua en un recipiente hondo y dejarlas hasta que estén tiernas.
    • Se pueden conservar unos 5-6 días en el frigorífico en un frasco bien cerrado.

     

  • Barquitas de salmón marinado

    ¡Estar más fresco que una lechuga! Esta expresión se dice cuando alguien se encuentra bien descansado y en plena forma para afrontar las labores del día. Y es que la lechuga es sinónimo de frescura… y ojo, que no es lo mismo que decir que alguien es más fresco que una lechuga… que entonces estaríamos hablando de un “caradura”…en fin,  ¡que no os voy a aburrir con mis debates gramaticales por mi condición de filóloga!

    Así que ya que mencionamos comidas fresquitas, os presento estas Barquitas de Salmón Marinado para navegar en nuestros menús veraniegos y sin complicaciones. Se me ocurren infinidad de pasajeros de estas embarcaciones, conservas de pescado, verduras frías, cremas, pero he optado por el salmón marinado para que veáis la multitud de salidas que tiene.

    Su montaje, es más que simple y poca explicación precisa pero allá van los 5 pasos a seguir para que nadie se pierda y no haya excusa para no preparar este plato que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 lechuga alargada
    • 200 gr de salmón marinado
    • 1 tarrina de queso fresco
    • 1 lata de aceitunas negras sin hueso
    • Aceite de oliva virgen
    • Crema balsámica de Módena
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos cada hoja de lechuga bajo el chorro de agua fría y dejamos escurrir.

    Paso 2. Troceamos el salmón marinado, el queso y laminamos las aceitunas.

    Paso 3. Sobre una fuente, colocamos las hojas de lechuga  extendidas y las vamos rellenando.

    Paso 4. Vertemos unas gotas de aceite de oliva sobre cada barquita y espolvoreamos sal.

    Paso 5. Aliñamos con crema balsámica de Módena

     Trucos

    • Podemos emplear salmón ahumado en lugar de marinado.
    • Cualquier queso tierno nos podrá servir para emplear en esta receta.
  • Brochetas de rape y langostinos con salsa de piquillo

    Hemos comprobado que comer rico y sabroso no está reñido con comer sano. Y aquí tenemos otra prueba de ello: Brocheta de rape y langostinos con salsa de piquillo.

    Y acordándome de todos aquellos que por motivo de alguna enfermedad, deben tener especial cuidado en mantener una dieta sana, le dedico este plato a mi padre, que recientemente ha estado hospitalizado y echaba el pobre pestes de la comida del hospital. Según decía él, habían comprado una tonelada de tomate y a todo se lo echaban. Estoy segura que ahora que puede degustar la exquisita comida de mi madre, ¡se va a recuperar muchísimo antes! ¡Aprovecho también para felicitarle por su cumple que fue ayer!

    El rape es un pescado muy apropiado para hacer en brocheta porque no se desmiga. La salsa de piquillo es una combinación estupenda y además muy buena opción para acompañar otros platos.  Resulta sencillísima de hacer y podemos conservarla en un frasco cerrado durante varios días. En definitiva, que en menos de 20 minutos, tenemos este plato que entre todas las cosas, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 rodajas de rape
    • 16 langostinos frescos
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimenta
    • Canónigos para acompañar

    Ingredientes para la salsa de piquillo

    • 1 lata de pimientos del piquillo (150 gr)
    • 4 cucharadas de vino dulce o licor

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Troceamos el rape en trozos pequeños de igual tamaño. Pelamos los langostinos. Montamos las brochetas alternando un trozo de cada. Salpimentamos y reservamos.

    Paso 2. En un vaso alto de batidora, echamos los pimientos del piquillo libres de pepitas y los trituramos hasta obtener una crema. Añadiremos un poco del líquido de la propia lata para aclararlo un poco.

    Paso 3. Vertemos en un cazo pequeño junto con el vino dulce y ponemos a hervir durante unos 5 minutos o hasta que la salsa reduzca.

    Paso 4. En una plancha o parrilla, añadimos unas gotas de aceite de oliva y asaremos las brochetas asegurándonos que el rape está bien cocinado.

    Paso 5. Serviremos sobre una base desalsa de piquillo y unas hojitas verdes para acompañar.

    Trucos

    • Con las cáscaras y cabezas de los langostinos, una hojita de laurel y unos cascos de cebolla, podemos hacer un caldo estupendo para preparar un arroz.
    • En la brocheta podemos también alternar algunas verduras como tomatitos cherry, pimientos, champiñones…
  • Timbal de salmón ahumado

    Por si os parecieron pocas las propuestas de recetas veraniegas, aquí os dejo una receta que os va a encantar, Timbal de salmón ahumado. Fresca y sencilla donde las haya, perfectamente os vale para un entrante delicioso acompañado de unas tostaditas para untar o como primer plato junto con unas hojitas de lechuga.

    La idea del acompañamiento del calabacín laminado la copié de una revista de cocina, de esas que me encanta leer donde me pille, en la consulta del médico, en la peluquería… y como está feo recortarla y la tecnología está de nuestro lado, le hice una foto con el móvil para quedarme con la presentación, porque los ingredientes y la receta, ¡la pongo yo misma!

    Ya hemos hablamos de las sanas propiedades del salmón ahumado, y de lo vistoso que sienta en los platos, incluso el que preparamos en casa en su versión marinada. Y hablando de recetas sanas aprovecho para pediros que por favor votéis este blog como Mejor Blog de Cocina Sana en el concurso que Cidacos ha convocado. Basta con pinchar en este enlace Concurso Cidacos, buscar Es Pan Comido, y simplemente pasar el ratón por las estrellitas para votar. ¡Sólo se tarda 30 segundos y os lo voy a agradecer de todo corazón!

    Y  volviendo a la receta, es que no me digáis que este no es un plato 10, y lo mejor: rápido y simple; en definitiva ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 150 gr de salmón ahumado
    • 1 cebolla tierna pequeña
    • ½ limón
    • 1 calabacín pequeño.
    • 1 cucharita de eneldo picado
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para la vinagreta

    • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
    • 1 cucharada de mostaza en grano
    • 1 cucharada de vinagre de Módena

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Picamos el salmón a cuadraditos con el cuchillo y la cebollita también muy fina. Mezclamos en un bol junto con el limón exprimido, el eneldo picado, sal y pimienta. Dejamos reposar mientras preparamos la guarnición.

    Paso 2. Lavamos el calabacín y lo cortamos en rodajas muy finas. Las pasaremos por una plancha caliente durante unos segundos por cada lado para quitar únicamente el sabor crudo. Lo disponemos en una fuente en la base y salpimentamos.

    Paso 3. Con ayuda de un aro de emplatar, colocamos la preparación de salmón sobre las láminas de calabacín. Apretaremos bien la mezcla para que al levantar el molde, no se desmonte.

    Paso 4. Haremos  la vinagreta batiendo con un tenedor todos los ingredientes y la repartiremos sobre el plato.

    Trucos

    • Por supuesto que podemos sustituir el salmón ahumado por salmón marinado.
    • Si no tenemos aro de emplatar, podemos utilizar un bol o tupper del tamaño que queremos donde prensaremos bien la preparación del salmón antes de darte la vuelta sobre la fuente y retirarlo.
    • Podríamos decorarlo con unas alcaparras que le darán un toque estupendo.
  • Paquetitos de lechuga rellenos de crujiente de pollo

    Ya apetecen mucho las ensaladas y estos Paquetitos de lechuga rellenos de crujiente de pollo son una manera de presentar una ensalada bien completa. Admite dos versiones de pollo, a la plancha o empanado, como es el caso.

    La lechuga, en su multitud de variedades, tiene muchísimas propiedades. Es principalmente diurética estimulando a los riñones a eliminar más orina. También tiene propiedades tranquilizantes, ideal para el insomnio además de mejorar la circulación y ayudar a la disminución de colesterol.

    Para esta receta usaremos lechuga iceberg ya que esta variedad tiene unas hojas grandes y crujientes que nos servirán para envolver el pollo  y aportarle una textura todavía más crujiente. Animaros a preparar estos paquetitos y veréis que cena tan estupenda y a preparar en menos de 20 minutos. ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 pechuga de pollo
    • 1 lechuga iceberg
    • 2 zanahorias
    • Hojas de hierbabuena
    • Pan rallado
    • Huevo
    • 1 diente de ajo picado
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta
    • Salsa agridulce
    • Tomatitos cherry para decorar.

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Cortamos la pechuga de pollo en tiras de un centímetro de grosor. Las colocamos en una fuente, las cubrimos  con el huevo batido y el ajo picado y salpimentamos. Dejamos reposar mientras preparamos el resto de los ingredientes.

    Paso 2. Vamos separando las hojas externas de la lechuga, las lavamos debajo del chorro de agua y las ponemos a escurrir. Pelamos las zanahorias y las cortamos en bastoncitos. Lavamos las hojas de hierbabuena.

    Paso 3. Escurrimos el exceso de huevo  de las pechugas y la pasamos por pan rallado. Las freímos en abundante aceite de oliva hasta que queden crujientes por fuera y tiernas por dentro.

    Paso 4. Sobre la hoja de lechuga, colocamos las tiras de zanahoria, el pollo y algunas hojas de hierbabuena. Enrollamos y con ayuda de un cuchillo, partimos por la mitad cada rollo.

    Paso 5. Disponemos sobre una fuente y cubrimos con salsa agridulce. Decoramos con unos tomates cherry y más hojitas de hierbabuena. Consumiremos al momento para que el pollito se mantenga crujiente.

    Trucos

     

  • Calabacines rellenos con sombrero

    Hoy comparto mi comida del tupper de la semana pasada para demostraros que es sencillo “chulear” de tartera en la oficina. ¡Yo lo hice! Estos Calabacines Rellenos con sombrero son la prueba de ello. Rápidos de preparar, exquisitos y vistosos donde los haya, ¿qué más se puede pedir? He de añadirlo al Monográfico de Calentar y Listo.

    Se acerca la época de calabacines y ya tenemos algunos con muy buena pinta en el mercado. El calabacín es muy rico vitamina C, B1, B2, B6, ácido fólico y en minerales como potasio, magnesio, sodio y yodo. Su contenido en grasas es bajísimo así que es ideal para dietas de adelgazamiento y para cuidarse ahora que se acerca el veranito.

    Lo podemos consumir en cremas o pures, a la plancha, cocido en cintas, gratinado, en pastel, en tortilla, al horno, en quiché, … infinidad de platos con este sanísimo ingrediente que no debe faltar en nuestra dieta. Hoy vamos con estos rellenos vestidos con un rico sombrero de huevo de codorniz. La receta de hoy, también ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 3 calabacines grandes (procuraremos escoger los más derechos)
    • 2 dientes de ajo
    • 4 lonchas de bacon
    • 200 gr de champiñones frescos
    • Salsa de tomate
    • Albahaca fresca
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos muy bien los calabacines y les cortamos los extremos. Lo pelaremos con un pela-patatas parcialmente, es decir, una tira sí y una no. Los partimos en trozos de igual tamaño de aproximadamente unos 5-7 cm para que sean manejables.

    Paso 2. Los colocamos en una fuente apta para microondas y los haremos a máxima potencia durante unos 10-12 minutos o hasta que su interior este blando.

    Paso 3. Mientras tanto, en una sartén freiremos en un par de cucharadas de aceite los ajos picados y cuando se empiecen a tostar, añadimos el bacón y los champiñones bien troceaditos. Salpimentamos y dejamos que se cocinen.

    Paso 4. Con ayuda de un vacia-frutas o una cucharita pequeña, vaciaremos el interior de los calabacines sin llegar a la parte final para dejarles fondo y que luego no se nos escape el relleno. Añadimos la carne del calabacín a la sartén junto con el bacón y los champiñones. Salteamos todo durante un par de minutos.

    Paso 5.  Volvemos a rellenar los cilindros de calabacines con la mezcla y los colocamos en una fuente con la base cubierta con salsa de tomate y albahaca fresca.

    Paso 6. Freiremos los huevos de codorniz en abundante aceite y colocaremos sobre cada uno de los trozos de calabacín.

    Trucos

    • Podemos hacer al vapor los calabacines en una cazuela o en la olla exprés con cuidado de no hacerlos en exceso o se desharían para poder rellenarlos.
    • Podríamos rellenarlos de multitud de ingredientes como atún, carne picada, morcilla, verduritas.
    • Si no queremos estar pendientes de freír huevos a última hora, podemos cubrirlos con queso y gratinarlos.
  • Ensalada verde de fresas y gruyer crujiente al aroma de trufa

    Hoy os traigo una ensalada primaveral muy especial. Parece que el buen tiempo se está acercando y como siempre en esta época, las ensaladas son uno de los mejores aliados en nuestra mesa. Son rápidas de preparar y dispuestas a la improvisación, ¿qué más podemos pedir aquellos a los que las 24 horas del día se nos hacen cortas y no renunciamos a comer bien?

    Esta Ensalada verde de fresas y crujiente de gruyer al aroma de trufas viene hoy con un toque de Alta Cocina, de la mano de Cristina Oria, creadora de este Aceite de Trufa que es todo un delicioso aliado no sólo de esta sencilla ensalada, sino de muchos otros platos. Probad a añadirlo a unas verduritas salteadas, a un revuelto, a un pescadito a la plancha o incluso a la tortilla de patata (¡este truco que me dio ella en persona!), y os encantará. Y como los buenos perfumes, el frasco ya lo parece, una pequeña cantidad será suficiente para aportar un aroma a trufa exquisito.

    La cocina de Cristina Oria también nos permite liberarnos de la cocina por una vez (¡no vale acostumbrarse a que nos lo hagan siempre, que para eso están las ideas Es Pan Comido!) y llevarnos a casa unos platos elaborados y sofisticados para sorprender a nuestros invitados. ¡Ah!, y no me olvido de sus regalos gourmet que ofrecen unos productos “de capricho” y fenomenalmente presentados.

    Así que una vez más os animo a darle un toque de sofisticación a un plato preparado con ingredientes sencillísimos pero con un resultado de “Alta Cocina”. El truco está en su preparación: ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • Una bolsa de ensalada verde (canónigos y escarola rizada)
    • 10 fresas grandes
    • 100 gr de queso gruyer
    • Un puñado de nueces
    • 1 cucharada de Aceite de trufa Cristina Oria
    • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
    • 1 cucharada de vinagre de Módena
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En un bol, disponemos la mezcla de ensalada y sobre ella esparcimos las fresas limpias y troceadas y las nueces.

    Paso 2. Para hacer el crujiente de queso gruyer, utilizaremos un rallador por la parte gruesa para que quede rallado pero no en polvo.

    Paso 3. Ponemos a fuego medio una sartén antiadherente y cubrimos la base con una fina capa de queso rallado. Una vez que el queso empieza a derretirse y comienzan a aparecer burbujitas, este se irá endureciendo ligeramente y con una pala de madera iremos despegando los extremos y así poder darle la vuelta para que se termine de hacer por el otro lado. Reservamos en un plato y continuamos con el mismo proceso hasta acabar el queso.

    Paso 4. Troceamos el crujiente de queso y lo añadimos a la ensalada.

    Paso 5. Para preparar el aliño, mezclaremos en un bol los dos tipos de aceite junto con el vinagre y la sal.

    Paso 6. Aliñamos y dejamos reposar al menos 20 minutos antes de consumir para que se impregne del sabor del aliño.

    Trucos

    • Es muy importante q la sartén sea antiadherente o correremos el riesgo de que el queso se pegue al fondo. Nos manejaremos mejor con una sartén pequeña aunque tengamos que repetir el proceso varias veces.
    • Podemos añadir otro tipo de frutas, según nuestras preferencias así como otros frutos secos diferentes.
    • El crujiente de queso lo podemos hacer con otro tipo de queso con Parmesano o Enmental pero preferiblemente usaremos queso con un sabor relativamente fuerte para que contrasten mejor en la ensalada.
  • Roastbeef a la pimienta “en sartén”

    Volvemos a preparar un asado, está vez un “falso asado” ya que lo vamos a hacer en sartén con un resultado igual de jugoso y sabroso, ¡y en menos tiempo! Este Roasbeef a la pimienta es otro rey de los platos para dejar listo y sorprender. Además se puede combinar con infinidad de guarniciones y en diferentes versiones: Como un segundo estupendo para tomar recién hecho calentito, o para tomar frio para una cena acompañado de una ensalada, o para llenar un exquisito sándwich gourmet.

    La receta original del roastbeef es con lomo de ternera pero puesto que estamos con la que estamos encima, podemos variar el tipo de carne para economizar e igualmente obtener un plato rico rico. Puede tratarse de tapilla, rabillo o pez, todas estas muy jugosas y de forma alargada, más ancha por un lado que por otro y que preparada en una red, permitirá conservar todos sus jugos. Lo mejor es confiar en el buen ojo de nuestro carnicero y seguro que nos ofrecerá una carne bien sabrosa para este plato y libre de nervio central ya que afearía mucho nuestros filetes.

    No esperéis más e id poniéndoos el delantal porque esta carne no va a defraudar a vuestros paladares; ni sus filetitos ni su salsa. Asarla “en sartén”, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 1 kg lomo o tapilla de ternera atado en una red
    • ½ vaso de zumo de limón
    • 1 cucharada sopera de pimienta en grano
    • 1 vaso pequeño de agua
    • Aceite
    • Una cucharadita de sal gorda

    Ingredientes para la guarnición

    • Tomatitos cherry
    • Cebollitas francesas
    • Puntas de espárragos verdes

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. En un mortero machacamos la pimienta en grano con un cucharadita de sal gorda.

    Paso 2. Colocamos la pieza de carne sobre una fuente honda y la cubrimos con el zumo de ½ limón y la pimienta machacada. Dejamos macerar durante al menos 8 horas o desde la noche anterior dando vuelta a la carne para que se impregne por todos los lados.

    Paso 3. Limpiamos la carne del exceso de pimienta y limón aunque conservaremos el macerado. Añadimos un chorretón de aceite a la base de una sartén amplia, profunda y antiadherente. Ponemos a calentar a fuego medio y cuando esté humeante, doraremos la carne por todos los lados para sellar bien sus jugos. Taparemos con una tapa porque salpicará mucho. Una vez doradita, retiramos la carne de la sartén y la sartén del fuego.

    Paso 4. Vertemos  a la sartén el resto del limón y la pimienta del macerado y añadimos el vaso de agua. Rascamos el fondo de la sartén con una pala de madera para aprovechar todo su gusto. Esperamos a que la salsa hierva y volvemos a colocar la pieza de carne en la sartén.

    Paso 5. Dejaremos que la carne se cocine en su propio jugo a fuego medio. Si nos gusta sonrosadita, para una pieza de 1 kg, será suficiente dejarla unos 12 minutos por cada lado. Si nos gusta más hecha, dejaremos unos minutos más, de igual manera que si la pieza fuera más gorda, que precisaría más tiempo. Podremos pincharla con la punta de un cuchillo para ver si está demasiado sangrante.

    Paso 6. Retiramos la carne a una tabla. Cortamos la malla y filetearemos. La salsa la pondremos en una salsera para servir por encima.

    Paso 7. Acompañaremos con una verduritas que haremos en la plancha.

    Trucos

    • Para ver cómo está la carne, pincharemos con la punta de un cuchillo por la parte central y si sale demasiado sangrante, deberemos dejarla unos minutos más.
    • Si nos gustan los filetes finitos, es mejor dejar la carne enfriar ya que se cortará mejor. Luego la podemos servir templadita y con la salsa bien hirviendo ya que si calentamos la carne fileteada en exceso, la carne se resecará.
    • Para agilizar la preparación de las cebollitas francesas, las podemos poner 4 minutos en el microondas y terminar de dorarlas en la plancha.

     

  • Flan de espárragos

    Finalizando estamos casi la temporada de espárragos y no podía dejar de compartir este Flan de Espárragos que allá donde va, no recoge más que elogios. Yo lo preparo durante todo el año con espárragos de lata. Si hace calor, en versión fría acompañado de una mahonesa. Si hace frio, acompañado de una salsa bechamel y gratinado. También para cocinarlo, os propongo dos opciones, al baño María en el horno, o la versión rápida de microondas. ¡Ya es cuestión de gustos!

    Es ligero y como primer plato resulta muy apetecible, pero también como acompañamiento a otros platos. Además tiene la ventaja de que lo podemos dejar preparado con antelación, lo que nos permite no estar pendientes de la cocina a última hora.

    En la receta y en trucos podreis ver más detalles y comprobar “in situ” que realmente, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 4 huevos
    • 1 bote de leche evaporada  (Ideal Nestle- 410gr.)
    • 200 gr. de yemas de espárragos para el flan + otras 6 yemas para decorar
    • 1 cucharada sopera de queso rallado
    • Sal y nuez  moscada
    • Pimientos  rojos de lata para decorar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Cocemos los espárragos siguiendo las indicaciones de la receta de espárragos cocidos. Una vez cocidos, cortamos las yemas que serán las que usemos para esta receta. Aprovecharemos los tallos para hacer por ejemplo una  crema de espárragos o una ensalada. Si empleamos espárragos de lata, ya estarán listos para el Paso 2.

    Paso 2. En el vaso de la batidora, batimos los huevos, con la leche y los espárragos cocidos. Salpimentamos y añadimos una pizca de nuez moscada, y el queso rallado.

    Paso 3. Vertemos la crema obtenida en un molde apto para horno, que habremos untado con mantequilla. Si el molde es de silicona, no nos hará falta engrasarlo. Si lo hacemos al microondas, lo haremos preferiblemente en un molde redondo con hueco en medio ya que el micro calienta más por los laterales.

    Paso 4.  Lo coceremos al baño María en el horno durante 40 minutos. Para ello llenaremos la bandeja del horno con agua e introduciremos el molde con el relleno cuando el horno esté caliente a una altura media durante 40 minutos a 180ºC.  En la versión de microondas, lo dejaremos unos 12-15 minutos a potencia máxima. A los 10 minutos, pincharemos con un cuchillo para ver que se está cuajando bien. El cuchillo deberá salir seco.

    Paso 5. Dejamos enfriar y volcamos sobre la fuente donde lo vayamos a servir. Decoramos con puntas de espárragos,  tiras de pimiento y lechuga. Acompañaremos de una mahonesa que podemos aclarar con un poco de leche o con el agua de hervir los espárragos o de la lata.

    Truco

    • Podemos sustituir las yemas de esparragos frescos por una lata de yemas de espárragos.
    • Si optáis por la versión caliente, lo debéis servir con una salsa bechamel, echando menos leche y añadiendo un poco de agua de cocer los espárragos o si son de lata, el mismo agua del envase. Luego los gratinaremos con queso rallado.

     Ana – Es Pan Comido