Author: ana

  • Lasaña de boletus y foie

    Ya os comenté  en la receta de Minisañas de Ventresca mi asombro ante lo que leí sobre el origen de la lasaña pero no por no entrar en discusiones que ni nos van ni nos vienen, vamos a dejar de preparar este plato que tantísimas variaciones permite y que nos apaña una comida estupendamente. Es ideal para prepararlo con antelación cuando tenemos invitados, lo que nos evita estar en la cocina en el último momento, y lo que sobra, si es que sobra, seguro que es bien recibido en el tupper para el día siguiente.

    Esta Lasaña de Boletus y Foie, resulta un plato estupendo para una celebración. En el mercado es ahora más sencillo encontrar boletus cultivados, ya que no es época de los salvajes, y relativamente asequibles de precio. También podemos recurrir a los deshidratados que podemos conservar en la despensa por un largo tiempo. Personalmente prefiero recurrir a esta versión frente a los congelados o enlatados. Acuérdate siempre de conservar el agua de rehidratarlos ya que coge todo el sabor y resulta muy útil para muchas preparaciones.

    Y sin extenderme más, os dejo con los ingredientes, pasos a seguir y trucos. Espero que os ayuden para preparar esta lasaña que está para rechupetear el plato además de ser ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 8 láminas de lasaña precocidas
    • 400 gr de boletus
    • 50 gr de foie en bloc (previamente congelado ya que lo vamos a rallar)
    • 2 puerros (sólo la parte blanca)
    • 2 cucharadas de harina
    • 2 tazones de leche
    • Aceite de oliva
    • Queso rallado
    • 1 pizca de nuez moscada
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Hidratamos  las placas de la lasaña siguiendo las instrucciones de la caja. Las escurriremos sobre un paño limpio.

    Paso 2. Picamos el puerro y en una sartén  lo sofreímos en un par de cucharadas de aceite hasta que esté blando durante unos 3-4 minutos. Lavamos los boletus y los troceamos todos del mismo tamaño. Salpimentamos. Los añadimos al puerro y dejamos que se vayan cocinando hasta que estén tiernos.

    Paso 3. En la misma sartén, prepararemos una salsa bechamel clarita por lo que vertemos un par de cucharadas de aceite y cuando esté caliente, añadimos la harina  que tostaremos durante un minuto a fuego medio con cuidado de que no se tueste demasiado y se queme. Añadimos primero un tazón de leche caliente y removeremos con ayuda de una barillas para eliminar los grumos.  Si vemos que está demasiado espeso, iremos añadiendo poco a poco el segundo tazón de leche caliente hasta obtener una crema homogenea y no demasiado espesa.  Espolvoreamos con  una pizca de nuez moscasa y rectificaremos de sal si es necesario.

    Paso 4. Sacamos del congelador el bloc de foie y lo rallamos. Añadimos la mitad del foie rallado a la salsa y la otra mitad, lo reservaremos para el gratinado.

    Paso 5. Para montar la lasaña, comenzaremos con una capa de pasta,  luego la crema de boletus y foie. Repetimos las capas las veces que queremos para acabar en pasta. Espolvoreamos con queso rallado y el foie.  Gratinaremos en el horno.

    Trucos

    • Si las láminas de lasaña no son precocidas, bastará con hervirlas en abundante agua con una pizca de sal y una cucharada de aceite hasta que estén al dente. Removeremos frecuentemente para que no se peguen unas con otras y una vez escurridas, las colocaremos sobre un paño límpio.
    • Si empleas boletus deshidratados, aprovecha el agua de hidratarlos para aclarar la salsa en lugar de añadir leche. Le dará un sabor más intenso.
    • Puedes sustituir los boletus por otro tipo de setas.
  • Samosas de verdura con salsa de yogur

    Seguimos Cocinando por el Mundo con recetas fáciles preparadas con ingredientes “asequibles” de encontrar, cuyas combinaciones nos irán familiarizando con otros sabores. Hoy volvemos a la India, con unas Samosas de Verdura con salsa de Yogur que estoy segura que todo el que haya degustado comida india, habrá tendido la oportunidad de probar ya que son muy populares como entrante.

    Las samosas son unas empanadillas típicas de la India, Pakistán o Tibet rellenas de vegetales aderezados con curry. Una vez rellenas, se pueden freir u hornear. Yo he optado por la segunda ya que resulta no sólo más ligero sino más limpio y rápido para grandes cantidades. Y como de lo que se trata es de hacer estos paseos mundiales lo más sencillos posibles, he optado por utilizar la pasta brick que podemos encontrar ya casi en cualquier supermercado, aunque en realidad la puedes preparar tu en casa ya que se compone de harina, levadura, aceite y agua.

    Os animo a dar un paso más allá en la cocina hindú del tradicional Pollo al Curry y preparemos estos deliciosos entrantes en forma triangular. Su sabor no os decepcionará y si habéis tenido la suerte de probar su auténtica cocina, os trasladará un poquito a otros parajes. Hacerlo resulta, ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas (12 samosas)

    • 6 obleas de pasta brick
    • 2 patatas grandes
    • 1/2 cebolla grande
    • 1 zanahoria grande
    • 100 gr de guisantes
    • 1 cucharadita de comino en semillas
    • 1 cucharadita de curry en polvo
    • 1 cucharada de cilantro fresco picado
    • Aceite de girasol
    • 1 pastilla de caldo de ave
    • 1 huevo
    • 1 nuez de mantequilla
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para la salsa de yogur

    • 1 yogur griego
    • 1 cucharada de mahonesa
    • 1/2 limón exprimido
    • 1/2 diente de ajo
    • 1/2 cucharadita de comino en semillas
    • 6 hojitas de menta trituradas
    • Sal y pimienta

    Como lo preparamos

    Paso 1. Pelamos las patatas y la cortamos en cubos no muy grandes. Las ponemos a hervir en un cazo con agua suficiente para que las cubra y la pastilla de caldo de ave. Cuando esté tierna, la escurrimos y machacamos con un tenedor.
    Paso 2. En una sartén, añadimos 3 cucharadas de aceite de girasol y doramos la cebolla bien picadita junto con la zanahoria cortada en dados pequeños y los guisantes. Espolvoreamos el comino, el curry, el jengibre y el cilantro. Removemos bien para que cojan el aroma de las especias y mezclamos con la patata machacada y salpimentamos. Retiramos del fuego y dejamos templar.

    Paso 3.  Cortamos en dos trozos iguales cada oblea redonda de pasta brick. Extendemos sobre la encimera cada mitad doblándola  por la mitad a lo largo. En un extremo, colocamos una cuchara de la mezcla de la patata y vamos doblando cuidadosamente aprentando bien al cerrarlas para que no se salga el contendio por las esquinas, de manera que obtengamos triángulos, tal y como se muestra en la foto.


    Paso 4. Batimos un huevo en un bol y lo mezclamos con una nuez de mantequilla semiderretida. Con ayuda de un pincel, pintaremos bien los extremos con el huevo batido de manera que conseguiremos que la masa se ablande y las samosas se queden bien selladas en los extremos. Pintamos el resto de las samosas por los dos lados con el huevo.
    Paso 5. Introducimos en el horno con el grill encendido hasta que se doren por ambos lados. También puedes freirlas en abundante aceite y escurrirlas en papel absorbente.
    Paso 6. Para preparar la salsa, bastará batir todos los ingredientes de la misma con un tenedor enérgicamente. La dejaremos reposar en el frigorífico un rato antes de consumirla para adquiera  sabor.

    Trucos

    • Puedes dejar las samosas preparadas con antelación y hornearlas en el momento de servirlas. Es importante que el relleno no esté caliente cuando las montes o la pasta brick se ablandará y romperá.
    • La salsa de yogur es un aderezo estupendo para acompañar pescados a la plancha, carnes o ensaladas.
  • Arroz con mejillones

    Hoy 19 de abril, día de San José y por lo tanto día del Padre, no podía dejar de compartir uno de los platos con los que mi padre disfruta… ¡decir tengo que me ha costado decidirme por uno en concreto porque hay pocas personas que disfruten comiéndo como él lo hace! Y es que  los mejillones son una alimento completísimo que no debe faltar en nuestra dieta, ya sean frescos o en conserva.

    Nos proporcionan proteinas de alta calidad biológica y apenas grasas y colesterol. Contiene cantidades elevadas de potasio, calcio, magnesio, fósforo y cinc. Sin embargo en su composión se destacan tres minerales muy importantes para la salud y que no están presentes en muchos alimentos: yodo, selenio y hierro.  Para que os hagáis una idea, una ración de mejillones de unos 150 gramos contiene tanto hierro (6mg) como un buen filete de ternera. Ya sabéis que el  hierro es fundamental  para la composición de la sangre y para el transporte de oxígeno a nuestros tejidos. ¡En resumen, un alimento 10!

    Así que no hay excusa para homenajear a nuestros padres con un plato 10, sencillo, rápido y sobretodo económico. Leed los pasos a continuación y veréis que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 300 gr de arroz bomba
    • 1 kg de mejillones frescos
    • 2 pimientos rojos frescos
    • 1 cebolla pequeña
    • 1 tomate grande
    • 2 tazones de agua
    • Aceite de oliva virgen
    • Pimentón dulce
    • 1 pizca de azafrán
    • 1/2 limón
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos y limpiamos los mejillones eliminando las barbas con un cuchillo afilado. Una vez  bien limpios, los colocamos en una olla profunda y vertemos sobre ellos 2 tazones de agua. Tapamos y dejamos al fuego  hasta que los mejillones se vayan abriendo. Cuando estén todos abiertos, retiramos del fuego. Los escurrimos  conservando el caldo que han soltado en el hervor. Les quitamos las conchas y reservamos los mejillones.

    Paso 2. Pelamos y picamos la cebolla  y la ponemos a pochar en la cazuela donde vayamos a preparar el arroz, con 4 cucharadas de aceite. Añadimos el tomate pelado y picadito en datitos finos.

    Paso 3. Lavamos y cortamos en tiras los pimientos  que añadiremos cuando veamos que la cebolla está tierna. Salteamos los pimientos durante unos 3 minutos. Salamos al gusto.

    Paso 4. Incorporamos el arroz y lo rehogamos hasta que esté transparente.

    Paso 5. Añadimos el caldo de hervir los mejillones previamente colado para eliminar impurezas. Espolvoreamos una cucharita de pimentón dulce y unas hebras de azafrán. Cuando esté a media cocción, añadimos los mejillones. Deberá cocer primero a fuego fuerte y después reducir el fuego.

    Paso 6. Exprimimos 1/2 limón y dejaremos reposar el arroz tapado con un trapo unos cuantos minutos antes de servirlo.

    Trucos

    • Dependiendo del tipo de arroz, exigirá un tiempo concreto de cocción (leed en el envase la indicación). Debemos tener en cuenta que al haber rehogado el arroz previamente, esto restará al menos un par de minutos de cocción al plato.
    • El agua de hervir los mejillones se puede congelar en frascos de cristal y reservar para preparar otros platos de pescado como otros arroces o una fideua
  • Dobladitos de pollo con albahaca

    Hoy vamos con un aperitivo para abrir boca que resultará super sencillo, rápido y su presentación,  ¡más que original! La base para preparar estos Dobladitos de Pollo con Albahaca son unas tortillas mexicanas de trigo, aunque para aquellos que no pueden consumir gluten, también lo pueden preparar con tortillas de harina de maíz.

    Cortesía de Degustabox,  estas tortillas  de trigo Mexifoods que venían en  su caja del mes de Febrero, son una estupenda opción  para rellenar al gusto. Como ya os comenté,  se trata de una caja sorpresa que mensualmente puedes recibir en tu casa, llenita de productos alimenticios de primeras marcas por un importe final de  9,99€ (empleando éste código de descuento D63JN  al hacer tu pedido)  en lugar de de 14,99€ (gastos de envío incluídos). Puedes probar sus novedades y compartir tus experiencias en su  Facebook y Twitter.

    Ya sabéis, no os resistáis a estos deliciosos bocados de pollo  que se preparan en un periquete. !Las tortillas no sólo nos valen para preparar las tradicionales fajitas o quesadillas, aunque también están para chuparse los dedos! Hacerlo, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para  4 personas (12 unidades)

    • 6 tortillas mexicanas de trigo (para celíacos, tortillas de maíz)
    •  1 pechuga de pollo
    • 6 cucharadas de mahonesa
    • 2 cucharadas de albahaca fresca picada
    • 1/2 diente de ajo
    • 2 cucharadas de almendra tostada picada
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

     Paso 1. Cortamos 3 círculos de cada tortilla desechando los bordes sobrantes. Podemos ayudarnos de un cortapastas redondo o usando un vaso para hacer de molde y con la punta de un cuchillo bien afilado, recortarlos. Obtendremos 12 círculos pequeños.

    Paso 2. Cortamos la pechuga de pollo en tiras del mismo tamaño. Salpimentamos y las salteamos en una sartén hasta que estén tiernas.

    Paso 3. En un bol, mezclamos la mahonesa  con la albahaca y el ajo bien picadito.

    Paso 4. Calentamos todas las tortillas en el microondas (máximo 1 minuto)  o bien en una sartén también un minuto por cada lado. Las extendemos en la fuente donde las vayamos a servir y disponemos las tiras de pollo por encima. Cubrimos con la salsa de albahaca y espolvoreamos con almendra tostada picada.

    Trucos

    • Las tortillas no deben quedar tostadas o de lo contrario no podrás doblarse para comerlas.
    • Podemos prepararlo con antelación y en el momento de servir, introducir en el horno o microondas durante unos minutos antes de verter la salsa por encima.  Si dispones de una vaporera, puedes también calentarlas allí.
    • La salsa resulta riquísima para aderezar muchos tipos de carne, pescados o verduras. También como aliño para una ensalada.
  • Tortillitas dulces de Manzana

    ÉRASE UNA VEZ

                Mis nuevos amigos me han querido reconocer todo el esfuerzo que he hecho por adecentar su preciosa casita. Estaba hecha una porquería y cualquiera se habría puesto manos a la obra. No me ha llevado demasiado tiempo y el resultado, lo reconozco, ha sido sorprendente. No sabían cómo agradecérmelo y yo les di la pista. Desde que era muy niña me ha gustado jugar a las cocinitas. Antes de que madre muriera, pobrecita, me dejaba corretear por los jardines en busca de flores y frutos que yo convertía en ingredientes fantásticos que simulaba recolectar de los lugares más lejanos y exóticos del mundo. Le preparaba platos exquisitos y padre se hacía pasar por un juez que había de elegir el postre ganador. Estaba tan gracioso cuando fingía masticar con deleite cada pedazo de tarta, cada pieza de fruta, cada bizcocho que yo horneaba en el obrador que  había montado junto al roble centenario y el trozo de tierra embarrada del ala este… Madre aplaudía orgullosa de nuestra representación impecable y yo me reía a carcajadas, cubierta de barro hasta las orejas. Después no quedaría ni el eco de aquellos aplausos, ni el recuerdo de aquellas risas. Una sombra vendría a reinar sobre nuestros corazones. Pero no quiero que me vean llorar cuando vuelvan del trabajo. No tengo derecho a robarles la ilusión con la que han preparado este concurso de cocina, con ingredientes de verdad y una presentación soberbia.

                Se habían puesto de acuerdo para competir cada uno con un postre diferente. Estaban muy excitados y tuve que calmarles para que no se enzarzaran en peleas absurdas para ver quién iba a ser el primero que me diera a probar su deliciosa creación culinaria. Esta mañana he tenido que convencerlos para ir a trabajar y les he prometido que, cuando vuelvan, probaré todos los postres. Como han mantenido en secreto a quién le corresponde cada manjar, he decidido que voy a elegir yo al azar. Solamente hay un pequeño detalle que me tiene intrigada. Acabo de salir de la cocina y he contado los platos más de diez veces, por si me había equivocado. Sobre la mesita he descubierto que han dejado ocho platos.

                No se me había borrado aún la expresión de asombro cuando he oído unos golpes en la puerta. Un joven muy apuesto me ha saludado muy cortésmente y me ha preguntado si me encontraba bien. Parecía inquieto. Me pregunta si he visto merodeando por el bosque a una anciana con una cesta repleta de manzanas. El muchacho le había indicado el camino hacia la casa pero luego le había parecido que debería haberla acompañado él mismo, por si se perdía. Ahora lo entiendo todo. Entre los postres hay una lustrosa manzana, roja como un sol de atardecer, que la anciana seguramente ha dejado sobre la mesa de la cocina. La ventana estaba abierta y no ha dudado la buena mujer en ofrecer uno de sus manjares. ¡Qué consideración por su parte! Ya sé lo que voy a hacer. Le he dicho al chico que no se vaya y he corrido hasta la cocina.

                El pobre está hambriento. Aún tiene en el rostro la huella de la preocupación por la generosa viejecita. Le he traído aquella manzana que ahora estoy segura de que no pertenece a ninguno de mis adorables aprendices de cocina. El muchacho insiste en que le acompañe y no va a tener que esforzarse mucho en convencerme. La manzana está deliciosa. Él dice que está muerto de sueño y yo repito su misma frase aunque ni siquiera tengo tiempo para terminarla.

    Mariano de Meer Alonso- http://historiaspormarianodemeer.blogspot.com.es/

    La introducción a la receta de hoy, Tortillitas dulces de Manzana, viene con toque no sólo dulce sino literario. Y es que aprovechando las sinérgias familiares, le pedí a mi primo Mariano , escritor de dos apasionantes novelas, Intrusos de Papel e Historias de Humo y de numerosos ingeniosos relatos, que me escribiera un microrelato culinario pensándo que mejor presentación de la receta, no podía haber.

    Su protagonista, la Manzana, y por tanto ingrediente principal de esta receta que muchos asemejaréis a la Tortilla española de toda la vida. Eso es, sólo que he cambiado la tradicional patata por la lustrosa manzana roja… Servida templadita y acompañada de helado de vainilla, veréis que sencilla y deliciosa merienda. Estoy segura que quedará en buen lugar para el concurso de postres, en el relato propuesto.

    Estoy segura que para todos resultará, Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 4 manzanas
    • 4-5 huevos
    • 4 cucharadas de postre de azúcar
    • Mantequilla
    • 2 cucharadas soperas de vino dulce (tipo Jerez)
    • Aceite
    • Helado de vainilla para acompañar
    • Fideos de chocolate para decorar

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pelamos las manzanas, las descorazonamos y las cortamos en rodajas finitas.

    Paso 2. En una sartén amplia, ponemos a calentar una generosa nuez de mantequilla y ponemos a pochar las manzanas. A medio pochar, añadiremos el azúcar para que a su vez se vayan caramelizando ligeramente. Las manzanas deben quedar blanditas pero no deshechas.

    Paso 3. Batimos los huevos y los mezclamos con la manzana. Vertemos el vino dulce.

    Paso 4. Engrasamos una sartén antiaderente con unas gotas de aceite e iremos cuajando las tortillas  al gusto del tamaño que deseemos. Una vez que esté doradita por un lado, le daremos la vuelta ayudándonos de un plato. Podemos hacer una grande o bien varias pequeñitas. Ayúdate de un molde  de emplatar para darles un tamaño más pequeño que la propia sartén. Para ellos, bastará con poner el aro sobre la sartén, y verter la mezcla dentro del aro. Cuando esté semicuajado y ya haya cogido la forma del molde, podemos retirar el aro para terminar de cuajarla por el otro lado.

    Paso 5. Serviremos templaditas acompañadas de helado de vainilla y fideos de chocolate.

    Trucos

    • Si cortas las manzanas con antelación, deberás regarlas con zumo de limón para que no se oxiden y oscurezcan.
    • Puedes preparar las tortillas con antelación y en el momento de servirlas, darles un toque de microondas.
    • Se pueden conservar de un día para otro.
  • Ventresca de atún con cuscús de verduras y pistachos

    Una receta con un ingrediente delicatessen como la ventresca de atún, ¡es un acierto seguro! Y es que el tartar de atún ya tiene enamorados a algunos cocinillas así que esta otra receta con atún, no va a ser menos. Esta Ventresca de Atún con Cuscús de verduras y pistachos presenta el pescado en su jugo, simplemente a la plancha, cocinada con una gotas de aceite ya que de por si, tiene una sabor tan intenso que no necesita grandes aderezos.

    La ventresca es una parte triangular del despiece del atún que se localiza en la parte de abajo del pez, muy cerca de la cabeza pero situada en el vientre, de ahí su nombre. Se trata de una parte con más grasa y por lo tanto muy jugosa, que le aporta una sabor intenso y exquisito. Tiene un corte laminado la hace ideal para consumirse como apetitivo, especialmente la que se comercializa en conserva.

    Recordad que el atún es una fuente de omega-3  que ayuda a disminuir el colesterol y los trigliceridos, imprescindible en nuestra dieta, y que como no tiene espinas, es ideal para el consumo infantil. El cuscús es una guarnición estupenda para completar este plato, y acompañándolo de una ensalada, hacemos un menú más que completo y ¡Pan Comido!

    Ingredientes para  4 personas

    • 1 ventresca de atún grande fileteada
    • Aceite de oliva
    • Sal en escamas
    • Pimienta

    Ingredientes para el cuscús de verduras

    • 250 gr de cuscús
    • 1/4 litro de caldo de verduras
    • 1 nuez de mantequilla
    • 2 zanahorias medianas o 1 grande
    • 1 puerro (sólo la parte blanca)
    • 1 manojo de ajetes tiernos
    • 1 puñado de pistachos
    • 1/2 limón
    • Aceite
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

     Paso 1. En una cazuela, ponemos el caldo a calentar. Cuando esté hirviendo, retiramos del fuego y vertemos el cuscús removiendo para ir desengranándolo. Añadimos una nuez de mantequilla y seguimos removiendo hasta que el cuscús haya absorbido todo el caldo y el grano quede suelto.

    Paso 2. Cortamos las zanahorias en daditos y las salteamos en una sartén con un par de cucharadas de aceite. Picamos el puerro y los ajetes y los añadimos a las zanahorias. Cuando las verduras estén tiernas, mezclamos con el cuscús y los pistachos. Salpimentamos.  Salteamos durante un par de minutos y aderezamos con 1/2 limón exprimido.

    Paso 3. Secamos el exceso de agua de la ventresca con papel absorbente. Ponemos una gotas de aceite sobre la plancha. Una vez tengamos la plancha caliente, colocamos la ventresca y la doramos por ambos lados unos 2-3 minutos por cada lado, dependiendo de su grosor.

    Paso 4. Colocamos una cama de cuscús en la base y la ventresca sobre éste. Aderezamos con pimienta molida y sal en escamas.

    Trucos

    • Debes tener mucho cuidado de no sobre-cocinar la ventresca o de lo contrario se secará demasiado.
    • El cuscús se puede dejar preparado con antelación, incluso de un día para otro. La ventresca si que conviene asarla  en el momento de consumirla.
    • Puedes añadir todas las verduras que se te ocurran al cuscús. Deberás picarlas todas chiquititas y tener en cuenta el tiempo de cocción de cada una de ellas.
  • Huevos al salmorrejo

    “Jueves Lardero, longaniza en el puchero”, y para no perder las tradiciones, hoy os presento un plato muy típido de mi tierra, Huevos al Salmorrejo, si, está bien escrito, con dos rr, para distinguirlo del salmorejo andaluz, con el que como podéis ver… ¡no tiene nada que ver!

    En Aragón, y en otras muchas regiones, con el jueves lardero se da comienzo a la celebración del carnaval.  Su celebración consistía tradicionalmente en una comida al aire libre en el que el ingrediente principal era la carne, para hacer acopio en nuestros estómagos para la Cuaresma. Hoy en día, este atracón no creo que sea tan necesario pero vamos a quedarnos con el refrán y preparar estos huevos acompañados de longaniza que ¡os van a hacer saltar las lágrimas!

    Ya os hablé de las maravillas de este rico embutido de mi tierra cuando preparé la Pizza de longaniza. Hoy la he empleado para preparar esta versión aragonesa de huevos al plato. Por supuesto que admite las adaptaciones que queráis según vuestros ingredientes disponibles. Como véis, ni la he emplatado porque no podía aguantar a compartirlo con vosotros… y si sólo os pudiera llegar un poco del olorcillo…  Además… una vez más, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para  4 personas

    • 300 gr de longaniza de Aragón
    • 4 huevos
    • 1 cebolla
    • 2 dientes de ajo
    • 100 gr de yemas de espárragos cocidos (conservaremos su jugo)
    • 100 gr de guisantes cocidos
    • 1 copita de vino blanco
    • 1 cucharadita de maizena
    • 1 cucharadita de pimentón dulce
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

     Paso 1. Le quitamos la fina capa de piel que cubre la longaniza y la cortamos en rodajitas. La doramos en una sartén o en una cazuela de barro con una cucharada de aceite. Una vez dorada, la retiramos.

    Paso 2. En la misma sartén o cazuela, pochamos la cebolla muy picadita con el ajo. Salpimentamos.

    Paso 3. Cuando esté blandita,  mezclamos con el pimientón y vertemos los guisantes,  los espárragos junto con el agua de cocerlos o el juego de la lata si son en conserva y el vino blanco. Disolvemos en la salsa la cucharadita de maizena para que espese ligeramente.

    Paso 4. Colocamos los trozos de longaniza ordenadamente dejando hueco para los huevos. Cáscamos los huevos en los huecos y salpimentamos cada uno de ellos. Dejamos que cuajen a fuego medio sin dejar que la yema se endurezca.

    Trucos

    • La receta tradicional tiene lomo adobado. Puedes cocinarlo al mismo tiempo que la longaniza.
    • Para que los huevos se cuajen manteniéndo la forma redonda, debes utilizar unos aros de emplatar. Sólo hay que colocarlos en la cazuela y cascar los huevos dentro. Podrás retirar el aro una vez el huevo ya haya cogido la forma redondeada.
  • Sincronizadas de jamón y queso

    Hoy nos salimos de la gastronomía española y cruzamos el charco para probar la versión mexicana del sandwich mixto preparando estas Sincronizadas de Jamón y Queso. Se llaman sincronizadas al montarse una tortilla sobre otra, y se distinguen de las quesadillas porque además del queso, llevan jamón york aunque también las podemos preparar con pollo en su interior o incluso champiñones. Las tortillas que se suelen utilizar son con harina de trigo pero para los celíacos, las tortillas de harina de maíz, harán su papel igual de bien.

    Para aquel que quiera experimentar con otras recetas mexicanas, de las sencillas, ¡claro!, tiene para elegir unas cuentas: Nachos con queso, Tacos o Fajitas de Pollo.

    Veréis que sencillo resulta prepararlas y como salirnos un poco de las recetas rutinarias para las cenas rápidas, tiene un éxito bárbaro en casa. Las tortillas ya se pueden encontrar muy fácilmente en cualquier supermercado, incluso de marca blanca, y preparar el guacamole, debe de estar más que dominado porque abunda en mi recetario. El resto, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para  4 personas

    • 4 tortillas mexicanas de trigo grandes/ tortillas pequeñas (de maíz para celíacos)
    • 8 lonchas de queso (300gr) de queso tipo Cheddar (alguno que se funda bien)
    • 8 lonchas de jamón york (200gr)
    • 1 tomate
    • 1/2 cebolla
    • Guacamole (ver receta)

    Cómo lo preparamos

     Paso 1. Disponemos la mitad de las tortillas sobre la bandeja del horno cubierta con papel antiaderente o de aluminio. Distribuimos el queso y el jamón sobre ellas y tapamos con la otra mitad de las tortillas.

    Paso 2. Introducimos en el horno con el grill puesto hasta que se doren ligeramente y el queso se funda. Les damos las vuelta para que se tuesten por ambos lados.

    Paso 3. Las cortamos en porciones antes de servirlas y sobre estas espolvoreamos el tomate picado y la cebollita. Acompañaremos con guacamole.

    Trucos

    • Puedes dorar las tortillas en la sartén y dejar que el queso funda. El resultado es muy parecido sólo que si debes preparar bastantes, será más rápido hacerlo al horno.
    • Si quieres quitar el sabor fuerte y picante de la cebolla fresca, una vez picadita, pónla en remojo en agua con una cucharada de sal gorda durante unos 10 minutos antes de escurrirla y servirla.
    • Puedes prepararlas con antelación y hornearlas en el momento de servirlas para que el queso se consuma recién fundido.
  • Tostas “neverini”

    El concepto “neverini”, lo aprendí hace años de un amigo, y basicamente su definición consiste en: todo lo que pilles por la nevera. Resultaba muy útil y aplicable en época de estudiante a los platos de pasta o arroz, a veces con acierto y otras ¡con no tanto!

    Trasladándo este término a mi situación actual… procuro que el frigo no llegue a mínimos, hoy os presento mi cena estrella de aquellos días en los que el cansancio te puede pero a la vez tienes ganas de llenarte el estómago con algo rico y variado. Lamentablemente, y aunque me cueste reconocerlo porque no es propio de una bloguera de cocina, últimamente me ocurre más de lo que me gustaría pero supongo que con una criatura a punto de llegar al mundo, ¡será más que normal y además es temporal!

    ¿Los recursos necesarios? Pan, alguna salsa para la base (que en el caso concreto de las de hoy era mojo picón envasado) y… productos “neverini”. Sólamente con esto y algo de imaginación para combinarlos adecuadamente, prepararemos estas Tostas “neverini” que nos sacarán de más de un apuro y además prepararlas, no sólo es rápido sino ¡Pan Comido!

    Ingredientes para la base para 12 tostas

    Ingredientes para la tosta de Champiñones

    • Queso mozarella
    • 1 cebolla roja
    • Champiñones laminados y límpios
    • Albahaca picada

    Ingredientes para la tosta de Sobrasada

    • Queso cheddar
    • Sobrasada
    • 4 cucharaditas de miel

    Ingredientes para la tosta de Bacón

    • Queso brie
    • 4 lonchas de bacón
    • Orégano

    Cómo lo preparamos

     Paso 1. Colocamos las rodajas de pan cortadas sobre la fuente de horno. Si el pan es natural, lo tostaremos ligeramente en el grill del horno por los dos lados. Si ya está tostado, directamente sobre él extendemos una capa  fina de salsa de tomate.

    Paso 2.

    Tosta de Champiñones: Cubrimos la base, sobre el tomate, con queso mozarella. Cortamos en juliana muy fina la cebolla y la colocamos sobre el queso. Espolvoreamos con albahaca picada.

    Tosta de Sobrasada: Cubrimos la base, sobre el tomate, con queso cheddar. Añadimos unas láminas de sobrasada y sobre ésta, una cucharadita de miel.

    Tosta de Bacón: Cortamos unas rodajas de queso brie del tamaño de la tosta y colocamos las lonchas de bacón encima. Espolvoreamos con orégano.

    Paso 3. Introducimos en el horno a altura media con el grill encendido y dejamos que el queso se gratine.

    Trucos

    • Es importante fijar con varios palillos los ingredientes de las tostas o de lo contrario, cuando el queso se deshaga, se desparramará todo.
    • Acompáñalo de una ensalada y ya tienes un plato completísimo.
  • Natillas cremosas de queso con fresas

    No podía fallaros en un día como éste, Día de San Valentín, olvidándome de ofreceros una receta sencilla, rápida, rica y más que golosa para sorprender a aquel o aquellos con los que queráis celebrarlo. ¡No se admiten excusas! Los ingredientes están al alcance de cualquiera, los cacharros para manchar son los mínimos y no precisa horno… ¿qué más se puede pedir?

    En esta ocasión, los productos que Degustabox me envió en su caja del mes de Enero me han echado un capote. Se trata de una caja sorpresa mensual repleta de productos alimenticios de primeras marcas. Muchos de ellos  son novedosos e ideales para los que os gusta probar primicias, y otros son de toda la vida y te evocan sabores más que tradicionales. La puedes recibir en tu domicilio mensualmente todo por menos de la mitad del precio de lo que valen en los establecimientos cada uno de los productos. Anímate a probar sus novedades y compartir tus experiencias en Facebook o Twitter. Además, cuentas con éste código de descuento D63JN  que convertirá el precio final en 9,99€ en lugar de de 14,99€ (gastos de envío incluídos).

    Su caja de enero contaba con una preparado para Natillas caseras Mandarín de Dr Oetker que combinado con los tradicionales porciones de Kiri hechas con queso y nata y decoradas con unas fresas de temporada, han convertido en este postre tan tradicional en una excusa romántica perfecta para la ocasión que además,  ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para  6 personas

    • 1 sobre de Preparado de Natillas caseras para 6 raciones
    • 1 litro de leche
    • 140 gr de azúcar (unas 6 cucharadas soperas) + 100 gr de azúcar para caramelizar en la decoración
    • 8 porciones de queso cremoso 150 gr
    • 1/4 kg de fresas

    Cómo lo preparamos

     Paso 1. En una taza, disolvemos la mezcla del preparado de natillas en un poco de leche junto con el azúcar. El resto de la leche la ponemos a calentar en un cazo a fuego medio.

    Paso 2. Añadimos 5 porciones de queso a la leche (aproximadamente 100 gr). Removemos de vez en cuando con unas varillas para ir disolviendo el queso en la leche caliente. Cuando empiece a hervir, vertemos la mezcla de las natillas y removemos sin cesar hasta que vaya espesando. Para agilizar, podemos ayudarnos de la batidora eléctrica para disolver algún grumo que pueda quedar.

    Paso 3. Preparamos unos moldes individuales donde vayamos a servir las natillas. Cortamos en cuadraditos el queso restante y lo  repartimos en los moldes. Vertemos sobre estos la mezcla de las natillas una vez que esté homogenea y ligeramente espesa. Dejamos enfriar en el frigorífico durante al menos un par de horas.

    Paso 4. En el momento de servir, decoraremos con las fresas troceadas. Si lo deseamos, lo podemos cubrir con el azúcar que tostaremos con un soplete.

    Trucos

    • No debes introducir las natillas calientes en el frigorífico. Deberás esperar que templen un poco antes de meterlas en frio.
    • Podremos decorar con otras frutas vistosas como la frambuesa, mora, mango, kiwi…
    • Prueba a preparar este mismo postre con la receta casera de Crema Catalana que os enseñé hace un tiempo.