Author: ana

  • Patatas indias crujientes con chips de espinacas

    Y seguimos Cocinando por el Mundo, y hoy nos vamos a la India. Su gastronomía es muy diversa debido a la cantidad de colonizaciones que han pasado. A primera vista se identifica como muy especiada y picante, pero no por eso deja de ser muy rica y variada. Os animo a que poco a poco vayáis familiarizándoos con su sabor y os aseguro que acabaréis sucumbiendo a sus encantos.

    A mi me gusta probar comida nueva y aunque mis primeras experiencias suelen ser en restaurantes, intento probar en casa y la mayoría de las veces el resultado es, aunque novedoso, rico. Otras veces os diré que se me va la mano con el picante, y ¡¡lo comemos a duras penas!!

    Así que siguiendo las instrucciones de mi amiga, que cocina estupendamente el pollo al curry, no sólo porque es de la India, me aventuré en la compra de ingredientes indios.    Me planté en una tienda autóctona y llené la cesta de especias que iba buscando, pero también de otros condimentos que me iba indicando la buena señora, a la que era difícil de entender en español. En fin, soy blanco fácil para las compras, y si se trata de innovar, mucho más.

    Y este ha sido el resultado, unas Patatas indias crujientes con chips de espinacas. Son ideales como guarnición de una carne o un pescado. Atreveros a prepararlas porque además de riquísimas, son ¡Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 3 patatas medianas
    • 1 cucharita de comino en grano
    • 1 cucharadita de cilantro en grano
    • 1 guindilla seca
    • 3 semillas de cardamomo
    • 1 cucharadita de jengibre en polvo
    • 1 cucharadita de azafrán en polvo
    • 1 cucharada de Cilantro en hojas
    • 1 cebolla
    • 2 dientes de ajo
    • 4 cucharadas de aceite de oliva
    • 1 manojo de espinacas frescas

    Como lo preparamos

    Paso 1. Pelamos las patatas, las cortamos en rodajas de 1/2 cm de grosor, y cocemos al vapor hasta que estén casi blandas pero sin que lleguen a romperse.
    Paso 2. En un mortero, machacamos el comino, el cilantro, la guindilla y las semillas de cardamomo.
    Paso 3.  Ponemos el aceite en una sartén profunda, y cuando esté caliente, le añadimos las especias que hemos machacado en el mortero. Dejaremos que desprendan su aroma junto con el jengibre y el azafrán durante unos minutos.
    Paso 4. Picamos la cebolla y el ajo bien fino y lo añadimos al aceite especiado. Dejamos pochar junto con las hojas de cilantro.
    Paso 5. Añadimos las patatas cocidas y salteamos a fuego fuerte junto con el resto de los ingredientes hasta que estén doradas.
    Paso 6. Para el acompañamiento, ponemos una plancha antiadherente a calentar sin nada de aceite y echamos un puñado de espinacas. Las retiramos una vez estén secas y crujientes y repetimos el proceso con el resto de las espinacas.

    Trucos

    • Podemos cocer las patatas al microondas  únicamente con un chorreón de aceite. Tardarán unos 10 minutos.
    • Recordad que el cardamomo ya lo usamos para hacer los donuts, así que podeis aprovecharlo.
  • Caviar dominicano de berenjena

    En nuestro paseo por la Cocina del Mundo, hoy nos vamos al Caribe. Lo que daría yo por estar disfrutando de sus playas… ¡¡Afortunados sois los que ya lo estáis ya haciendo!! Y de allí precisamente es mi amiga Carmen, que al enseñarle el libro de cocina que  me habían regalado sobre cocina caribeña, me insistió en que preparara este caviar de berenjena, siguiendo la receta de su tierra, República Dominicana.

    La gastronomía caribeña tiene claras influencias  españolas y africanas. Los ingredientes básicos son productos de la tierra como el arroz, la yuca, la patata. El plato por excelencia de la comida tropical es el sancocho, que espero presentaros algún día, que es un guiso que se preparara con pescado, pollo, gallina o cerdo, servido con arroz y acompañado de papas, verduras y plátanos fritos.

    Este plato, que se sirve frio, resulta una rica opción para una comida veraniega. Tiene ingredientes muy básicos y la preparación ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • 2 berenjenas
    • 1 cebolleta
    • 1 tomate
    • 1 pimiento rojo asado
    • 2 cucharadas de cilantro picado
    • 4 cucharadas de aceite de oliva
    • ½ limón
    • Aceitunas negras
    • Hojas de lechuga para decorar
    • Galletas crackers para decorar (para dietas sin gluten, sustituir por galletas saladas especiales)
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos las berenjenas y las abrimos por la mitad a lo largo. Les hacemos unos cortes trasversales y las ponemos a asar en el horno o en el microondas. En el horno tardarán unos 40 minutos, dependiendo de su tamaño. En el microondas, bastará con 15 minutos aunque dependerá de la potencia.

    Paso 2. Las pelamos y picamos en cubitos y las ponemos en un bol grande.

    Paso 3. Añadimos la cebolleta, el tomate troceado, el pimiento rojo asado, todo muy troceado. También el cilantro picado. Salpimentamos.

    Paso 4. Preparamos el aliño en una tacita mezclando el aceite de oliva con el zumo de limón. Batimos con un tenedor y regamos las verduras removiendo bien para que se unifiquen todos los sabores.

    Paso 5. Servimos en una fuente y decoraremos con unas hojas de lechuga, aceitunas negras, y unas galletas crackers.

    Trucos

    • Os aconsejo consumirlo en el mismo día de su preparación ya que la berenjena suelta mucha agua y dejarlo demasiado tiempo, hace que pierda sabor y aroma.

     

  • Helado de fresas y leche

    ¿Sabíais que un español consume de media anual 6,4 litros de helado al año? Y no somos precisamente los europeos que más helado consumimos, pues estos son los nórdicos, que superan los 12 litros per capita.

    Y es que a nadie le hace daño un rico helado, y si es de ingredientes naturales, mucho mejor. Para preparar el helado de hoy, hemos empleado fresas frescas, bueno, congeladas, porque las tenía guardadas desde finales de la primavera. Sin embargo, este helado admite muchas otras frutas como la sandía, la frambuesa, la mora o las cerezas. Hace ya unas semanas que preparamos un sorbete con cerezas.

    ¿A que adivino que el resto de los ingredientes están en cada una de nuestras casas? Leche y azúcar, ¡solamente eso! Para darle un toque más distinguido, lo he preparado en una tulipa de pasta brick pero si no queréis complicaros, basta con servirlo en un bol.  Así que podéis imaginaros lo saludable que es, y ni mucho menos deciros que es más complicado escribirlo que hacerlo, ya que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • ½ litro de leche (entera, semidesnatada o desnatada, según nuestros gustos)
    • ½ kg de fresas
    • 5 cucharadas de azúcar
    • 4 obleas de pasta brick (para dietas sin gluten, prescindir de las obleas)
    • Aceite

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Vertemos la leche en una bandeja/cubitera de congelación y congelamos.

    Paso 2. Limpiamos y troceamos las fresas y congelamos.

    Paso 3. Descongelaremos las fresas una hora antes de la preparación del sorbete.

    Paso 4. En un robot de cocina, introducimos las fresas a medio descongelar, los cubitos de leche y 4 cucharadas de azúcar. Batimos hasta que se forme una crema.

    Paso 5. Para montar la tulipa donde serviremos el helado, colocaremos cada oblea de pasta brick sobre un molde redondeado y le daremos la forma. En un vasito, preparamos una mezcla de 3 cucharadas de aceite con 1 cucharada de azúcar. Pintamos las obleas con la mezcla e introducimos al horno durante 10 minutos o hasta que esté tostada.

    Paso 6. Serviremos el helado dentro de la tulipa.

    Trucos

    • Os adjunto una foto de como preparo la tulipa con la pasta brick. La pasta brick la podréis encontrar en muchos supermercados en la sección de refrigerados, junto con el hojaldre. Viene en laminas redondas en paquetes de 8-10 láminas. Se trata de una oblea fina muy maleable que podreís adaptar al recipiente/molde que deseeis. Una vez abierto el paquete, lo podéis conservar bien cerrado en la nevera durante unas cuantas semanas y emplear para platos salados también. ¡Más adelante os enseñaré algunos!

  • Musaca de cordero

    Continuamos viajando por La Cocina del Mundo, y hoy prepararemos una musaca de cordero. Para ellos nos iremos hasta los Balcanes, concretamente a Grecia ya que está versión de la musaca de cordero es griega.

    Tradicionalmente en Grecia se prepara en tres capas, alternando berenjena frita con carne guisada de cordero y cubierta de bechamel.  En esta versión, y siguiendo nuestras pautas de la Operación Bikini, asaremos la berenjena en lugar de freírla para aligerarla, aunque os aviso que se trata de un plato bastante contundente.

    Yo también la he preparado en otras ocasiones con carne de ternera y cerdo mezclada, pero he de deciros que el resultado con cordero es mucho más significativo. Aprovechad vuestra visita al mercado para encargarle al carnicero que os deshuese una pata de cordero y os la picará, seguro que sin ningún inconveniente. Los huesos bien los podéis aprovechar para un caldo de carne.

    Y sin más dilaciones, vamos con su preparación que pese a que es un plato un poco laborioso, no deja por ello de ser ¡Pan Comido!

    Ingredientes para seis personas

    • 1/2 kg carne picada de cordero
    • 1 cebolla
    • 1 diente de ajo
    • 2 berenjenas grandes
    • 400 gr de tomate triturado
    • Tomillo y orégano
    • Queso parmesano rallado
    • 500 gr. de salsa Bechamel (ver receta)

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Lavamos las berenjenas y las cortamos en rodajas de ½ centímetro de grosor. Espolvoreamos sal gorda por encima y las dejamos reposar durante 20 minutos para que suelten su  amargor.

    Paso 2. Con el horno precalentado, las introducimos sobre la bandeja del horno forrada en papel de horno y dejaremos que se asen durante aproximadamente 25 minutos a 180º en horno medio o hasta que estén blandas, dándoles la vuelta si vemos que se empiezan a dorar.

    Paso 3. En una sartén, sofreímos la cebolla bien picadita junto con el ajo.  Cuando esté casi transparente, añadiremos la carne picada, el tomate triturado, una cucharita de tomillo y otra de orégano.  Dejamos cocinar hasta que la carne esté hecha.

    Paso 4. En una fuente alargada preferiblemente, pondremos una capa de berenjenas que cubriremos con la carne picada y con bechamel. Repetiremos la operación tres veces para acabar con una capa de berenjenas y otra de salsa bechamel.

    Paso 5. Espolvoreamos con queso parmesano y gratinamos en el horno.

    Trucos

    • Podemos utilizar carne de ternera.
    • Si preferimos, podemos montar raciones individuales con ayuda de unos moldes de emplatar aptos para horno. Retiraremos el molde justo antes de servir para que no pierda la forma y se desparrame.
  • Nidos de bacalao dourada

    ¿Qué os parece empezar nuestro paseo por la Cocina del Mundo por nuestro país vecino? Hoy preparemos unos Nidos de bacalao dourada. ¿Sabíais que los portugueses presumen de tener más de 365 maneras de preparar el bacalao? Vamos a probar una de ellas, y como seguro que acabáis encantados con el resultado, más adelante probaremos alguna que otra.

    La gastronomía portuguesa está basada en la dieta mediterránea. Por ser un país costero, el pescado es muy habitual. También preparan unos guisos de carne con verduras exquisitos, sin olvidar las famosas “Tripas à moda do Porto” (callos) sus ricos quesos y sus excelente vinos.

    El bacalao es un pescado blanco por lo tanto muy bajo en grasas. Las reservas de grasa se acumulan en su hígado, de ahí que se extraiga el aceite de hígado de bacalao. Este se emplea como suplemento dietético por su alto contenido en ácido graso Omega 3 y vitamina A y D.

    Este plato es ideal para niños y mayores. Yo lo he servido a modo de nido pero podemos mezclar todos los ingredientes como si de un revuelto se tratase. ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas 

    • 300 gr de bacalao salado desmigado
    • 2 cebollas
    • 2 patatas
    • 6 huevos
    • Aceite
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pondremos a remojo el bacalao la noche anterior para desalarlo. Le cambiaremos el agua varias veces. Escurrimos.

    Paso 2. Picamos muy fina la cebolla y la ponemos a pochar en una sartén con un par de cucharadas de aceite hasta que esté transparente. Añadimos el bacalao y lo salteamos con la cebolla hasta que se haga. Salpimentamos.

    Paso 3. Por último, añadiremos los huevos batidos, reservando cuatro de las yemas para el momento de servir sin dejar de remover y retiramos del fuego para que no se cuajen demasiado ya que se terminarán de hacer en el horno.

    Paso 4. Mientras, pelaremos las patatas y las cortamos en forma de patatas paja, muy finas. Las freiremos en abundante aceite, escurrimos y las colocamos como base en cada plato.

    Paso 5. Colocaremos el revuelto de bacalao sobre las patatas y sobre cada montoncito, una yema de huevo. Introducimos al horno durante 3 minutos para que la yema se haga ligeramente.

    Trucos

    • Podemos congelar el sofrito del bacalao con la cebolla en un tupper y cuando vayamos a preparar el plato, únicamente le añadiremos los huevos y serviremos acompañado de patatas paja.
  • JJOO- Cocina del Mundo

    Hoy día 27 de julio se inauguran los Juegos Olímpicos Londres 2012. En ellos se van a dar cita más de 10.000 atletas de 204 países,  que competirán en 36 deportes y en más de 300 competiciones. Los juegos olímpicos modernos comenzaron en 1896 en Atenas, Grecia, y desde entonces, cada cuatro años se han celebrado 27 ediciones de JJOO. Únicamente fueron suspendidas las ediciones de Berlín 1916 y en Londres 1944 debido a las Guerras Mundiales.

    Es por ello que he pensado que sería una muy buena ocasión para preparar un Monográfico de Cocina del Mundo. Os podéis imaginar  como tiene que ser la logística de alimentos que precisa tal mezcla de nacionalidades con sus gustos, culturas y costumbres. Para muchos de ellos, que provienen de países donde su dieta es muy limitada, es muy buena ocasión para intercambiar sabores mundiales.

    Como curiosidad os contaré que los primeros Juegos Olímpicos celebrados después de la Guerra, curiosamente también en Londres en 1948, dada la escasez de alimentos por la postguerra,  los países participantes tuvieron que traer su propia comida. Hoy en día, no es este el caso y se cuida especialmente la calidad de los alimentos suministrados y enfocados, muchos de ellos, a las dietas específicas que los atletas precisen.

    Para los JJOO de Londres 2012, se estima que se servirán 14 millones de comidas, 25.000 rodajas de pan, 330 toneladas de fruta y verduras,  232 toneladas de patatas, 100 toneladas de carne, 82 toneladas de pescado, 31 toneladas de pollo, 75.000 litros de leche, 21 toneladas de queso y 19 toneladas de huevos. Vamos, ¡que con hambre no se van a quedar!

    Para ir haciendo boca, os dejo la receta de la tarta de queso, que se consumió por primera vez en los Juegos de Atenas ¡para llenar de proteínas a los atletas!

     

    Indudablemente la gastronomía de cada país está relacionada con sus tradiciones y productos de su tierra, de ahí la rica variedad mundial. Gracias al movimiento migratorio en el mundo, las costumbres gastronómicas se han ido trasladando de una nación a otra y de un continente a otro. Vamos a dar unos picoteos en cada continente y a lo largo de estas semanas iremos proponiendo recetas internacionales que os animo a que probéis.

    África es un continente con cientos de culturas y grupos étnicos lo cual se ve reflejado en su gastronomía. Su riqueza y variedad viene influenciada por las civilizaciones que por ahí pasaron. Será posiblemente el único continente donde podamos encontrar un estofado de víbora o de cocodrilo y una tortilla gigante hecha únicamente con un huevo de avestruz. Las especias y los almidones son la base de su gastronomía. Granos, legumbres, raíces varias, arroz, mandioca o batata están entre sus ingredientes básicos.  Su comida típica consiste en un plato único de estofado con verduras y especias. De postre, frutas exóticas frescas como los ananás, los mangos, la fruta de la pasión o la papaya.

    En África central, que probablemente sea más desconocida para nosotros puesto que muchos de sus ingredientes son de carácter autóctono, se consumen carnes de búfalo, cebra, camello, mono y hasta elefante. Pescados como el tiof, el capitaine o el manvi. En general es una cocina rústica preparada en fuego hecho de madera. Sin embargo, la cocina de Sudáfrica, es una mezcla de culturas como la inglesa, holandesa, alemana y turca, ya que de estos países provenían todos los navegantes de camino a las Indias. Se consume mucha carne pero también pescados y mariscos.  El norte sin embargo está muy arraigado a las influencias mediterráneas, árabes y turcas.

    La cocina Asiática se caracteriza principalmente por ser muy aromática, fresca y colorida. Dentro de la gastronomía asiática abarcaremos la cocina china, japonesa, vietnamita, coreana, tailandesa e india y pesa a que cada una tiene sus rasgos peculiares, todas comparten unas mismas características.

    La base suele ser de vegetales cocinados en muy poca grasa, “al vapor”, salteados o fritos.  Las legumbres, el arroz, la soja, el tofu, los brotes de bambú, la leche de coco, las algas y  las setas están entre sus ingredientes principales.  El pescado y el marisco son más consumidos que la carne. Los dulces también se encuentran bastante limitados en su dieta.

    De sobra es conocido por todos el auge de los chefs asiáticos que están introduciendo sus técnicas milenarias en nuestra cocina occidental. Y es que se trata de una cocina muy saludable cuyos ingredientes ya están disponibles en la mayoría de nuestros establecimientos.

    La cocina de Oceanía está fuertemente influenciada por la cocina europea y asiática. En Australia existe una fusión entre la cocina autóctona aborigen y la de los colonos británicos. La  de Nueva Zelanda está más basada en los productos procedentes de sus fértiles tierras. La hawaiana tienes multitud de orígenes, norteamericanos, chinos, filipinos, japoneses, coreano, polinesia y portugués.

    Se consumen productos frescos como los pescados, mariscos como las ostras, centollas, cangrejos y langostas entre otros; carnes comunes y carnes más peculiares como el canguro, cocodrilo, serpiente  emú.  También destacan verduras como las patatas, alubias, judías y zanahorias y  frutas como la papaya, piñas, bananos, pomelos gigantes, mangos y ananás rojas.

    En Norte América destacaremos la influencia inglesa y francesa. Se cree que los nativos antes de ser colonizados ya consumían pavo (típico para la Celebración de Acción de Gracias), maíz, habas, girasol, patatas, pimientos y pepinos. Sin embargo lo que hoy se conoce como sus platos típicos, proceden de Europa, de hecho, las hamburguesas y los perritos ¡tienen origen alemán!

     

    La cocina Centroamericana  y Sudamericana es muy rica en colores, sabores y texturas. Se basa principalmente en productos autóctonos como el maíz, las legumbres y frutas, así como los productos del mar.  También  está fuertemente influenciada por  culturas africanas, indígenas, italianas y españolas. Cabe destacar las frutas tropicales como la piña, el mango, la guayaba, el maracuyá y los aguacates.

     

    Y por último, la cocina Europea que dispone de una  gran variedad ya que un mismo plato tiene una versión dependiendo del país en el que se prepare y que obviamente se adapta a los ingredientes disponibles en cada región. Así mismo, la comida de cada uno de los países viene fuertemente influenciada por la climatología, de ahí que los países europeos mediterráneos compartan una misma dieta y muchas veces nada tenga que ver con la gastronomía del norte de Europa.

    Podemos decir que los ingredientes más comunes a todos este continente son carnes como la ternera, el cerdo, el pollo, el cordero y el conejo; verduras como las patatas, cebollas, ajos, zanahorias, pepinos, lechugas, tomates; cereales como el maíz, trigo, avena, arroz y legumbres y por último condimentos como la pimienta, el azafrán, la canela, mostaza, orégano, tomillo y jengibre.

    Y tras haber recorrido cada uno de los continentes y sus tradiciones culinarias,  llegamos a la conclusión de que toda la cocina mundial es fruto de la fusión de culturas. Y que en la globalización que vivimos, es una gran suerte poder estar expuestos a esta variedad. Y pese a que la mayoría de nosotros no tendremos la suerte de compartir estas olimpiadas entre la comunidad internacional que se va a congregar en Londres en estas semanas, seguro que tenemos la posibilidad de acercarnos de alguna manera a probar aquellos platos que en otras esquinas del mundo hacen las delicias de sus comensales.

     Desde Es Pan Comido deseamos suerte y ¡buen provecho a todos los atletas!

  • Ensalada de espinacas con flor de tomate, aros de cebolla y anchoas

    Popeye necesitaba espinacas para ganar fuerza para defender a su amada Olivia de Brutus; y es que es bien conocida la fama de las espinacas y su aporte de hierro, que nos proporciona energía y fuerza. Es una verdura muy completa, rica además en vitamina A y C y posee gran cantidad de fibra. Así que os podeis imaginar todos los nutrientes que esta colorida ensalada de espinacas con flor de tomate, aros de cebolla y anchoas nos puede aportar.

    Yo la solía consumir cocida pero desde que la he probado fresca, ha pasado a ser un ingrediente básico en mis ensaladas. Las más tiernas para tomar en crudo son las que se denominan baby. Tenemos que tener en cuenta que  la ventaja de tomarlas crudas, es que las vitaminas que nos aportan las consumimos íntegramente ya que si las cocemos, estas se quedan parte en el agua de cocción.

    Combinan muy bien con anchoas pero si no nos gustan, las podemos sustituir por una buena lata de atún. El toque de cebolla crujiente, que podemos comprar envasado ya en muchos supermercados, es delicioso para este tipo de ensaladas. Así que manos a la obra que en menos de 15 minutos, tendremos este rico plato que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 400 gr de espinacas frescas
    • 2 tomates de ensalada
    • 1 lata de maíz
    • 1 cebolla tierna
    • 1 lata de anchoas
    • 1 puñado de cebolla crujiente
    • Aceite de oliva virgen
    • Crema balsámica de Módena
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Lavamos las espinacas y las escurrimos. Las colocamos en la base de la ensaladera.

    Paso 2. Partimos los tomates por la mitad y luego en rodajas finitas.

    Paso 3. Cortamos la cebolla tierna en aros finos.

    Paso 4. Alrededor de las espinacas colocamos los aros de cebolla y  dentro de cada aro, una anchoa colocada en rosca.

    Paso 5. En el centro, ponemos los gajos de tomate en forma de círculo y dentro, un puñado de maíz.

    Paso 6. Aliñamos con aceite de oliva y crema balsámica de Módena y salpimentamos al gusto. Espolvoreamos con la cebolla crujiente.

    Trucos

    • Para que la cebolla se ponga más tierna y no pique, una vez  troceada, la pondremos en remojo con una cuchara de sal gorda durante al menos 10 minutos. Luego aclaramos,  escurrimos y ya está lista para usar.
  • Fiambre de pollo y jamón tres colores

    En mi casa somos muchos y mi madre le gusta preparar platos que podamos dejar preparados con antelación. Este fiambre de pollo y jamón york es uno de sus imprescindibles porque gusta a mayores y a niños. Se trata de una receta de Telva de hace mil años pero son de las que no fallan. Os aconsejo que la probeis porque quedareis encantados. Lo podemos tomar frio o templado acompañado de una bechamel bien clarita o una salsita de cebolla y almendras.

    Se trata de un plato muy sano y nutritivo ya que contiene pechuga de pollo y jamón dulce. El tercer color se lo aportará la zanahoria, que a parte de darle colorido, le da jugosidad al igual que la cebolla. Lo he acompañado de huevo hilado, que es muy decorativo. Os animo a que lo incorporéis a vuestros platos fríos, especialmente a los fiambres.

    Con esta receta, Es Pan Comido se va de vacaciones durante un poco más que una semana. ¡¡Volveremos con nuevas ideas de recetas para triunfar!!

    Ya que estamos en verano, la versión de hoy será en frio. Su elaboración aunque parezca laboriosa, veréis que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 6 personas

    • ½ kg de pechuga de pollo
    • ¼ kg jamón de York cortado en varias lonchas de 1 cm de grosor
    • 1 yogurt natural (sin gluten para celíacos)
    • 1 zanahoria
    • ½ cebolla
    • 2 huevos
    • 1 copita de vino dulce
    • Sal y pimienta
    • Perejil picado
    • Huevo hilado para decorar
    • 3 tomates

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Picamos las pechugas de pollo con el jamón, reservando una de las lonchas de jamón de aproximádamente 1 cm de grosor. Esta la usaremos más adelante para montar el fiambre y que quede más curioso al cortarlo. Para ello la cortaremos en tiras a lo largo. Reservamos.

    Paso 2. En un bol, batiremos los huevos y añadiremos la cebolla picada, la zanahoria rallada, el perejil, el yogurt y la copita de vino dulce.

    Paso 3. Añadimos la carne y mezclamos bien todos los ingredientes. Salpimentamos.

    Paso 4. Engrasamos un molde alargado preferiblemente, apto para el horno. Si es de silicona, no será necesario untarlo con mantequilla.

    Paso 5. Llenaremos el molde con la preparación. Para ello llenamos 1/3 del molde con la mezcla. Colocamos sobre la mezcla y a lo largo del molde, la mitad de las tiras de la loncha de jamón que reservamos  en el paso 1. Cubrimos con otro tercio de la mezcla y repetimos la operación de colocar las tiras restantes del jamón también a lo largo del molde. Terminamos cubriendo con el último tercio de la mezcla. De esta manera, cuando lo cortemos veremos el jamón en trocitos. Prensaremos bien la carne para que en el horno no queden huecos y se rompa al cortarse.

    Paso 6. Tapamos con papel albal e introducimos en el horno precalentado al baño María durante 1 hora y media a 175º a altura media. Para ello llenaremos la bandeja del horno con agua y colocaremos la fuente encima.

    Paso 7. Dejamos enfriar y cortamos en lonchas.

    Paso 8. Podemos decorar con huevo hilado y un tomate asado en el grill.

    Trucos

    • Podemos sustituir la pechuga de pollo, por pechuga de pavo que tiene menos grasa.
    • Se puede congelar y a la hora de descongelarlo, lo haremos sobre un escurridor para que suelte todo el agua sobrante.

     

     

  • Botones de sepia y mojo verde

    Es muy común encontrar en cualquier bar de España una buena ración de sepia ya que es un pescado muy común y asequible a nuestros bolsillos. Se suele preparar a la plancha con ajillo y es una tapa muy sabrosa. Si además la acompañamos de pan tierno y crujiente para mojar en el aceitillo, ¡riquísimo!

    La sepia, al igual que la jibia y el choco,  es un molusco cefalópodo, lo que quiere decir que su concha no está visible sino que está queda oculta sobre la parte dorsal del cuerpo. Se trata de un marisco bastante económico que podemos comprar fresco o congelado. En ambos casos, suele servirse casi límpio por lo que su preparación para cocinar es muy sencilla. Es importante que después de lavarse debajo del chorro de agua, se escurra y seque muy bien con papel de cocina para que no suelte demasiada agua durante su cocción.

    Hoy preparamos la sepia acompañada de unas patatitas y de mojo verde, que combinan fenomenal. Si le ponemos unos palillitos, lo podemos servir como un picoteo antes de una cena. Veréis que hará las delicias de vuestros comensales y otra vez más, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 2 sepias limpias
    • 2 patatas grandes
    • Mojo picón verde
    • 4 dientes de ajo muy picados
    • Perejil
    • Aceite
    • Limón
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para el mojo verde de cilantro

    • 6 dientes de ajo
    • 1 ramillete grande de cilantro fresco
    • 1 vaso de aceite de oliva
    • 1 cucharada sopera de vinagre
    • 1 cucharadita de café de comino en grano
    • 1 cucharadita de café de sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Con ayuda de un corta pastas redondo, hacemos medallones con la sepia. Si no tenemos cortapastas, podemos hacerlo con las tijeras de cocina.

    Paso 2. Pelamos y cortamos las patatas en cuadrados del mismo tamaño que la sepia. Salpimentamos y las ponemos en el microondas con un par de cucharadas de aceite durante unos 10  minutos o hasta que estén casi blandas. Reservamos.

    Paso 3. Ponemos a calentar la plancha con un poco de aceite donde haremos los botones de sepia por aproximadamente unos 15 minutos para que no se queden duros. Cuando estén casi blandos, aproximadamente a los 10 minutos, añadimos  a la plancha las patatas para que se doren un poco junto con los ajos y el perejil muy picados. Rociaremos con un chorreón de aceite.  Por último, añadiremos unas gotas de limón.

    Paso 4. Prepararemos el mojo picón de cilantro mezclando todos los ingredientes en la batidora hasta conseguir una mezcla homogénea.

    Paso 5. Montaremos los botones de sepia sobre las patatitas y adornaremos con un toque del mojón verde  que hemos preparado y que le dará un toque muy sabroso al bocado.

    Trucos

    • Con los restos sobrantes de la sepia, podremos hacer unas patatas guisadas con sepia.
    • El mojo verde lo podremos conservar en un frasco cerrado durante unas semanas y usarlo para acompañar patatas, carnes, pescado, etc.

  • Monstruito de flamenquín de pollo

    Es evidente que comemos con los ojos y el mismo plato servido de una manera o de otra, nos apetece comerlo, o no. Y los niños, no van a ser menos, y esa máxima se cumple todavía más con ellos.

    Circulan por internet verdades virguerías de decoraciones de platos para niños, hechas la mayoría con ingredientes muy básicos pero ocurrentemente colocados. Lo interesante es prepararlos con ingredientes en principio no muy afines a ellos, como el pescado o la verdura, por         que ya sabemos que las patatas fritas, ¡¡se las van a comer igualmente!!

    Hoy hemos preparado unos flamenquines de pollo rellenos de jamón y colocándolos con un poquito de gracia, hemos conseguido la cara de un monstruito, ¡con sus moquetes y todo! Los flamenquines son un plato típico de Córdoba y recibieron su nombre por su color amarillento, que se asemejaba al rubio de los flamencos que llegaron acompañando al emperador Carlos V.

    Vamos con la explicación de como prepararlos, que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 8 filetes de pechuga finos
    • 8 lonchas de queso de fundir
    • 2 lonchas gruesas de jamón serrano
    • Pan rallado
    • 1 huevo
    • Lechuga
    • Zanahoria rallada
    • Aceite
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso1. Estiramos bien los filetes de pechuga y ponemos sobre cada uno la loncha de queso evitando que el queso sobresalga por los bordes o al freír se deshará. Añadimos sal al gusto.

    Paso 2. Cortamos las lonchas de jamón serrano en 4 trozos a lo ancho, procurando que sean del mismo tamaño del ancho de la pechuga.

    Paso 3. Colocamos el jamón sobre el queso y la pechuga y enrollamos a lo ancho. Ya tenemos los 8 flamenquines preparados.

    Paso 4. En un plato hondo, batimos el huevo con una cucharita de sal y empapamos bien cada flamenquín.

    Paso 5. Lo empanamos con el pan rallado.

    Paso 6. Freímos en abundante aceite durante unos 5 minutos aproximadamente. El tiempo dependerá del grosor del flamenquín. Escurrimos bien y los depositamos en un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite.

    Paso 7. Decoraremos el plato con lechuga y zanahoria.

    Trucos

    • Si lo deseamos, podemos sustituir el jamón serrano por jamón de york. También es posible prepararlos con ternera fileteada muy fina.