Author: ana

  • Sopa de letras

    ¡Qué levante la mano quien nunca escribió palabras en la sopa! A mí desde luego que una Sopa de Letras me trae unos recuerdos buenísimos de mi infancia y el otro día vi la pasta en el super, y la compré. En casa, en invierno, no falta nunca en el congelador un buen caldito, bien de carne o de pollo. Y es que lo hago en cantidades industriales y lo congelo en tuppers.

     Y citando un párrafo sobre Caldos del libro La Cocina Práctica (1916) que tan amablemente Elena me regaló: “La preparación de los caldos tiene un secreto parecido al de la preparación del café, y así como los aficionados sostienen que el misterio del buen café consiste en ponerle poca agua y  mucho y buen grano molido, nosotros sostenemos también que el buen caldo es el conjunto de muchas y buenas cosas con la menor cantidad de agua”.

     Dicho eso, ¿Qué más puedo añadir? Que si añadimos unos buenos ingredientes a nuestro caldo, el resultado será una rica sopa como esta. Yo, por ahorrar un poquito de tiempo y de electricidad, lo hago en olla rápida, parcialmente. Pero si le echas paciencia, en olla tradicional sale incluso más bueno. Y es que con estos fríos, ¡no digáis que no apetece! Prepararlo, ¡Es Pan Comido!

     Ingredientes para caldo para 6 personas

    • 1/2  kg de morcillo de ternera
    • 1/4  kg de costilla de ternera
    • 1 hueso de jamón
    • 1 hueso de rodilla
    • 1 hueso de espinazo
    • puerro
    • 2 zanahorias
    • 1 patata pequeña
    • 1 tomate mediano
    • 1 ramillete de apio
    • 2-2.5 litros de agua (dependerá del tamaño de la olla)

     Ingredientes para sopa de letras para 6 personas

    • 100-150 gr de pasta en forma de letras
    • Unas hojitas de hierbabuena
    • 1 copita de vino dulce

     Cómo lo preparamos

     Paso 1. Lavamos bien los huesos y las verduras. En una olla exprés grande, colocamos la carne y los huesos en la parte inferior y encima las verduras. Cubrimos de agua sin superar el límite de llenado de las ollas rápidas.

    Paso 2. Ponemos al fuego y con ayuda de una espumadera, iremos desespumando los restos de impurezas que flotan en la superficie. Deberá hervir unos 30 minutos con la olla abierta.

    Paso 3. Cerramos la olla y dejaremos hervir unos 40 minutos más.

    Paso 4. Una vez la olla está fría y la podamos abrir, volveremos a poner el caldo al fuego y dejaremos hervir con la olla abierta unos 20 minutos más.

    Paso 5. Retiramos las verduras y la carne que podemos emplear para otras recetas. Desecharemos los huesos.

    Paso 6. Sobre un colador grande, colocaremos un paño bien fino y colaremos el caldo. Los volvemos a poner en  una cazuela limpia.

    Paso 7. Hervimos la pasta en agua y en el último minuto de hervor, escurrimos la pasta y la echaremos al caldo para que termine de hervir. Añadimos unas hojitas de hierbabuena y una copita de vino dulce.

    Trucos

    • Si no disponéis de olla exprés, el proceso será el mismo, sólo deberéis añadir un poco de paciencia a los ingredientes ya que hacer un buen caldo, precisa tiempo.
    • El caldo lo podéis congelar en tupper, descongelarlo, y cocer la pasta cuando la vayáis a consumir.
    • En principio, usando huesos de jamón, no será necesario añadir sal pero probaremos para ver si tiene el punto adecuado.

     

  • Cómo cocer marisco en casa

    Con las Navidades a la vuelta de la esquina, ya debemos estar pensando en los menús que serviremos. Quizás esta año nos debemos estrujar un poco más la cabeza si cabe para reducir nuestro presupuesto pero seguro que ¡algo de marisco cae en nuestras mesas! Según la zona geográfica donde residamos, podremos optar a un tipo de marisco u otro. La recopilación de Como Cocer Marisco en casa recoge el marisco más común, y fácil de localizar en Madrid que es donde yo resido, como cocerlo y servirlo de la manera más óptima.

    Para los que nunca os habéis atrevido a cocerlo en casa, veréis qué sencillo resulta. Con las indicaciones que os comento a continuación, estoy segura que la próxima vez que lo vayáis a comprar ya cocido, ¡os lo pensaréis dos veces!

    Como pauta general, siempre coceremos el marisco en agua salada que conseguiremos disolviendo sal, preferiblemente gruesa, en agua. La proporción generalizada es de 60-70gr de sal por cada litro de agua. La cantidad de agua, dependerá de la cantidad a cocer  y del tamaño de las piezas por lo que será importante que sepamos lo que pesa cada una para hacer el cálculo. Ésta debe cubrir las piezas holgadamente. Si se trata de marisco vivo, por norma habitual lo introduciremos en la cazuela con el agua fría para que vaya muriendo según se vaya templando el agua. En otras ocasiones, se introducirán directamente en el agua hirviendo pero tendremos que tener en cuenta que los tiempo indicados de cocción siempre empiezan a contar desde que el agua vuelve a hervir.

    Otra elemento clave en la correcta cocción es emplear una cazuela u olla amplia para que estos cuezan holgadamente y no se rompan.

    Deberemos lavar todo el marisco antes de hervirlo para quitarle todas las impurezas. Algunos precisarán que los dejemos en remojo con sal para que vayan soltando las impurezas.

    A la hora de servir, y si éstos los cocemos con anticipación, debemos tener la precaución de retirarlos del frigorífico con la suficiente antelación para poder desgustarlos a temperatura ambiente. Otros sin embargo, se aprecia más su sabor si se toman templados, como los percebes o bígaros. Para ello, una vez cocidos, los cubriremos con un paño de tela para que mantengan su temperatura.

    Espero que con esta guía rápida, ya ningún marisco se nos resista en la cazuela y experimentéis por vosotros mismos que Cocer Marisco en casa, ¡Es Pan Comido!

    Mariscos a cocer en agua

    Bígaro:

    • Cantidad de sal por cada litro: 60 gr
    • Tiempo de cocción:   5 min
    • Cocción: introducir en el agua hirviendo. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.
    • Limpieza: Dejar en remojo  durante 30 minutos y aclararlos con abundante agua antes de hervirlos.

    Bogavante:

    • Cantidad de sal por cada litro: 70 gr
    • Tiempo de cocción según tamaño:  hasta 1 kg: 15-18 min, mayor de 1 kg y hasta 1.5 kg: 20-22 min, mayor de 1.5kg y hasta 2 kg: 25 min
    • Cocción: introducir en el agua hirviendo. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.
    • Enfriar: introducir en un bol con agua y hielo para enfriar y que la carne resulte más tersa.

    Buey de Mar:

    • Cantidad de sal por cada litro: 70 gr
    • Tiempo de cocción según tamaño:  hasta 1.2kg:  18-20 min, mayor de 1.2kg y hasta 1.8kg: 25 min.
    • Cocción: introducir en el agua fría. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.

    Cañailla:

    • Cantidad de sal por cada litro: 60 gr
    • Tiempo de cocción: 10-15 min
    • Cocción: introducir en el agua  fría. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.
    • Limpieza: Dejar en remojo en agua con sal durante 30 minutos y aclararlas con abundante agua antes de hervirlas.

    Centollo:

    • Cantidad de sal por cada litro: 70 gr
    • Tiempo de cocción según tamaño:  hasta 1.2kg:  18-20 min, mayor de 1.2kg y hasta 1.8kg: 25 min.
    • Cocción: introducir en el agua  fría. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.

    Cigala:

    • Cantidad de sal por cada litro: 70 gr
    • Tiempo de cocción según tamaño:  hasta 150 gr:  2-3 min, entre 150gr-300 gr: 3-5 min
    • Cocción: introducir en el agua hirviendo El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.
    • Enfriar: introducir en un bol con agua y hielo para enfriar y que la carne resulte más tersa.

    Gamba:

    • Cantidad de sal por cada litro: 60 gr
    • Cocción: introducir en el agua hirviendo El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.
    • Tiempo de cocción: retirar en cuanto  vuelva a hervir.
    • Enfriar: introducir en un bol con agua y hielo para enfriar y que la carne resulte más tersa y resulten más fáciles de pelar.

    Nécora:

    • Cantidad de sal por cada litro: 60 gr
    • Tiempo de cocción según tamaño:  nécoras pequeñas (100-150gr):  4 min, nécoras grandes (150-300gr):  6 min
    • Cocción: introducir en el agua  fría. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.

    Langosta:

    • Cantidad de sal por cada litro: 70 gr
    • Tiempo de cocción según tamaño:  hasta 1 kg: 15-18 min, mayor de 1 kg y hasta 1.5 kg: 20-22 min, mayor de 1.5kg y hasta 2 kg: 25 min
    • Cocción: introducir en el agua hirviendo. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.

    Langostino/ Gambón:

    • Cantidad de sal por cada litro: 60 gr
    • Tiempo de cocción:  2-3 min
    • Cocción: introducir en el agua hirviendo. El tiempo contará desde que el agua comienza a hervir.
    • Enfriar: introducir en un bol con agua y hielo para enfriar y que la carne resulte más tersa y resulten más fáciles de pelar.

    Percebe:

    • Cantidad de sal por cada litro: 60 gr
    • Cocción: introducir en el agua hirviendo.
    • Tiempo de cocción según tamaño: Para tamaño medio, retirar en cuanto  vuelva a hervir. Para percebe gordo, deberá hervir 2 minutos antes de retirarlo.

     

     Mariscos a cocer al vapor/salteados: 

    Berberechos/Almejas:

    • Limpieza: Dejar en remojo con sal  durante 10-20 minutos para que suelten la arena y aclararlos con abundante agua.
    • Cocción: añadir un vaso de agua/vino  al fondo de la cazuela y sobre ésta los berberechos o almejas. Tapar y dejar que se abran con el vapor.
    • Tiempo de cocción: hasta que se abran.

    Coquinas salteadas:

    • Limpieza: Dejar en remojo con sal  durante 30-40 minutos para que suelten la arena cambiándoles el agua en varias ocasiones.  Aclararlas con abundante agua.
    • Cocción: Se suelen preparar con una refrito de ajos así que una vez estén los ajos fritos, añadiremos las coquitas junto con una copita de vino. Tapar y dejar que se abran con el vapor.
    • Tiempo de cocción: hasta que se abran.
    • Receta: Coquinas al aroma de Manzanilla de Sanlucar

    Mejillones:

    • Limpieza: Limpiaremos el mejillón quitándole las barbas con un cuchillo y lavándolo en abundante agua.
    • Cocción: añadir un vaso de agua al fondo de la cazuela y sobre ésta, los mejillones. Tapar y dejar que se abran con el vapor de agua.
    • Tiempo de cocción: hasta que se abran.

     Si echáis de menos alguno y necesitáis indicaciones, no dudéis en contactar conmigo en espancomido@espancomido.com o dejándo un comentario en esta entrada. ¡Estaré más que encantada de poder ayudaros!

     

     

  • Timbal de pimientos asados en tu horno

    Este timbal de pimientos rojos y atún es un plato de éxito asegurado que te puede sacar de más de un apuro. En esta ocasión,  vamos a asar nosotros mismos los pimientos, pero siempre podemos recurrir a los pimientos asados ya preparados que los hay muy buenos.

    ¿Sabíais que el contenido en vitamina C de los pimientos es superior a cualquier cítrico? Por ello es un alimento clave para consumir después de una enfermedad con el objeto de recuperar defensas. Por su alto contenido en agua y en fibra es ideal para completar una dieta de adelgazamiento.

    Yo os aconsejo que compréis los pimientos rojos en el mercado porque asarlos en casa es muy sencillo. En su época, finales de verano y otoño, los encontraremos más asequibles de precio. Eso si, cuando lo hagáis, comprad en grandes cantidades porque el tiempo de asado será el mismo y así aprovechamos el gasto de luz del horno. Además, los podemos congelar en frascos de cristal y luego emplear en infinidad de acompañamientos.

    Veréis que una vez que tengáis los pimientos asados, el montaje de este plato es sencillísimo, perdón, que me he equivocado de término, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para asar los pimientos

    • 2 kg de pimientos rojos grandes y carnosos
    • Aceite de oliva
    • Sal

    Ingredientes para el timbal para 4 personas

    • 2 pimientos rojos asados enteros
    • 1 frasco de atún (en aceite de oliva, en escabeche, al natural…)
    • 1 Cebolla pequeña
    • Aceite de oliva
    • Vinagre
    • 1 diente de ajo
    • Crema de vinagre de Módena
    • Sal
    • Rúcula o cualquier mezcla de lechugas verdes

    Cómo asamos los pimientos

    Paso 1. Precalentamos el horno a 200º. Lavamos los pimientos rojos enteros bajo el grifo y los colocamos  en la bandeja del horno que previamente hemos forrado con papel de horno.

    Paso 2. Con la ayuda de un pincel, pintamos los pimientos con un poco de aceite de oliva y los espolvoreamos con sal.

    Paso 3. Introducimos la bandeja con los pimientos en el horno a media altura a 160º-180º. Cuando veamos que se están inflando y tostando, como a los 25 min de haberlos metido en el horno, les damos la vuelta con ayuda de unas pinzas. Dejamos que se hagan por el otro lado otros 25 min y apagamos el horno. Dejamos los pimientos dentro ya que de esta manera con el vapor que el horno vaya soltando, empezarán a sudar y eso ayudará a que la piel se despegue más fácilmente.

    Paso 4. En cuanto el horno se haya enfriado totalmente, unas 2 horas aproximadamente, podremos pelarlos sin dificultad alguna, y cortarlos en tiras para consumir o para congelar en frascos.

    Cómo preparamos el timbal

    Paso 1. Cortamos los pimientos en tiras y los aliñamos con aceite, vinagre y un poco de ajo picado.

    Paso 2. Disponemos el fondo de una fuente con rúcula o cualquier mezcla de hojas verdes.

    Paso 3. Nos ayudamos de un aro de emplatar donde colocamos en la base los pimientos asados ya aliñados. En la siguiente capa colocamos la cebolla cortada muy fina y por último, el atún en trozos.

    Paso 4. Espolvoreamos con un poco de ajo picado mezclado con aceite de oliva. Aliñamos con aceite de oliva y crema de Módena que además de ser decorativa es muy aromática.

    Trucos

    • Los pimientos asados son estupendos para congelar. Escúrrelos bien y mételos cortados en tiras en frascos de cristal. Cuando los vayas a descongelar, asegúrate de quitarles bien el agua que han soltado en la congelación y ya estarán listos para ser empleados.
  • Crema de champiñones

    Apetecen cremitas con esta temperatura y más si están tan ricas y son  saludables como esta Crema de Champiñones y que además preparamos en menos de 20 minutos,  así que como dicen en mi casa… “¿Qué más quieres Federica si eres guapa y eres rica?”

    Tenía ya publicada una Crema de Calabaza, una de Puerro y Manzana y otra de Espárragos pero faltaba la crema de mi ingrediente estrella: ¡el champiñón! Todas ellas resultan estupendas para cualquier época del año porque muchas de ellas se pueden tomar templaditas o incluso frías. Ahora, ¡apetecen bien calentitas! Yo no las suelo preparar con nata, por eso de que sean más ligeras y no engorden, pero ¡allá el gusto y margén de cada uno!  Además tanto para niños, como para personas mayores o enfermas, resultan comodísimas.

    Hoy os dejo mi aportación con esta crema que, sin ofender a las marcas que las venden preparadas, es más que deliciosa y su preparación carece de cualquier tipo de experiencia, vamos, otra receta que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 500 gr de champiñones
    • 1 puerro
    • 300 ml de caldo de verduras
    • 1 copita de vino blanco
    • 100 gr de queso parmesano
    • 1 nuez de mantequilla
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos los champiñones para quitarle la tierra y los troceamos. Picamos el puerro eliminando la parte verde.

    Paso 2. En una cazuela, ponemos a calentar la mantequilla y rehogamos el puerro sin que llegue a dorarse. Añadimos los champiñones y salpimentamos. Los salteamos con el puerro y vertemos el caldo de verduras y la copita de vino blanco. Dejamos hervir hasta que la verdura esté tierna.

    Paso 3. Pasamos por la batidora hasta formar una crema homogenea. Si vemos que está muy espesa, aclararemos con un poco de leche templada o nata líquida.

    Paso 4. Servimos en boles individuales y espolvoreamos queso parmesano por encima. Podemos acompañar con trocitos de pan frito.

    Trucos

    • Si vemos que al batirlo, la crema está muy espesa, aclararemos con un poco de leche templada o nata líquida.
    • Podremos sustituir el queso parmesano por otro tripo de queso que también se derrita y dé sabor como queso de cabra o bolitas de mozzarella fresca.
  • Rebozuelos salteados con flan de patata “A la Carta”

    “Hola Ana,

    Este fin de semana mis hermanos me han traido unas setas de la Sierra que me dicen que son Rebozuelos. Yo no las conocía. Las setas las  preparo siempre en revuelto pero seguro que a tí se te ocurre alguna otra manera SUPER FÁCIL  de hacerlas.

    Muchas gracias“

    A. L.

    Desde luego que estándo en época de setas no podía dejar la ocasión de compartir una receta y puesto que me pides una con rebozuelos, que casualmente he encontrado en la frutería a buen precio, te he preparado esta receta más que sencilla para la sección “A la Carta”, ¡siguiendo tu especial requirimiento de que sea fácil!

    Seguro que te has fijado que cuando cocinamos setas, ¡afortunado tu que te las traén recien cogidas!, crudas parecen cantidad pero cuando las ponemos en la sartén, parece que encojen y se quedan en nada así que la ración generosa que pensabas servir, se reduce a la mitad. Por ese motivo he enriquecido el plato con un flan de puré de patata que absorberá el sabor de las setas y combina a la perfección son ellas.

    El rebozuelo es una seta silvestre de otoño de textura algo fibrosa y de color amarillento. Se puede guisar de muchas formas pero frente a otras setas que precisan cocción corta, ésta requiere algo más de tiempo para reblandecer su carne. Estos Rebozuelos salteados con flan de patata pienso que son una opción muy simple para aprovechar el agradable sabor de este tipo de setas sin ninguna complicación. En definitiva, otra receta ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 500 gr de rebozuelo
    • 2 dientes de ajo
    • 2 patatas medianas
    • Caldo de verduras o una pastilla de caldo para enriquecer el agua donde coceremos las patatas.
    • Aceite de oliva
    • 1 ramita de perejil
    • Sal y pimienta

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Pelamos las patatas, las lavamos y las cortamos en dados del mismo tamaño. Las ponemos en una cazuela con el caldo de verduras o agua junto con una pastilla de caldo hasta que cubran las patatas y cocemos a fuego medio hasta que estén blanditas sin que lleguen a deshacerse. Escurrimos. Salpimentamos y chafamos con un tenedor o pasamos por el pasapuré hasta obtener un puré.

    Paso 2. Lavamos las setas para quitarles el resto de tierra. Las secamos bien con papel de cocina para evitar que en la sartén suelten todo el agua.

    Paso 3. En una sartén, añadimos 4 cucharadas de aceite y los dos dientes de ajo chafados. Doramos los dientes de ajo durante unos minutos y retiramos. Vertemos las setas y las salteamos a fuego medio-fuerte durante unos 5 minutos.

    Paso 4. Con un aro de emplatar, formamos un flan con el puré de patata. Servimos las setas sobre él procurando que el aceite sobre el que hemos salteado las setas, se vierta sobre el puré y coja sabor. Espolvoreamos con sal y pimienta y decoramos con perejil si nos gusta.

    Trucos

    • Podemos sustituir las setas rebozuelo por otro tipo de setas. Será importante consultar el tiempo de cocción de cada una de ellas para no sobre cocinarla.
    • Si deseas el puré más cremoso, puedes añadir una cucharada de nata líquida.
  • Fabada Asturiana

    Con este frio que nos rodea, no podía dejar de compartir un plato de cuchara por excelencia: Fabada Asturiana. Siguiendo la receta de la “güela” de mi amiga Paula, la de los Frixuelos rellenos de Compota de Manzana, que me dio hace ya mucho años, y habiéndole hecho alguna modificación que otra, he conseguido que pese a que soy más de tenedor, sea un placer recibir al “casi invierno” con un guiso como éste.

    Como todas la recetas regionales, cuyos ingredientes y proceder se han transmitido de generaciones en generaciones, existen muchas maneras tradicionales de preparar estas suculenta Fabada. En lo que todas coinciden, es que en la calidad de las fabes está el 80% del éxito del plato. El compango, puede variar. Se mantienen el chorizo y morcilla,  asturianos sin duda alguna, y varía la panceta, el lacón, el tocino, el jamón o la costilla salada.

    Mi aportación como “no asturiana” pero amante de sus platos tradicionales: consumirla al día siguiente. Todo un acierto para encontrar un plato repleto de sabor “de toda la vida” y que además, ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 5-6 personas

    • 500 gr de fabes asturianas
    • 2 chorizos asturianos
    • 2 morcillas asturianas
    • 200 gr de panceta
    • 1 punta de jamón
    • 1 cebolla
    • 2 dientes de ajo
    • 1 ramillete de perejil
    • 1 cucharada de pimentón dulce
    • Aceite de oliva

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Ponemos las fabes en remojo la noche anterior o al menos 8 horas antes de cocinarlas.

    Paso 2. Las escurrimos y ponemos en una cazuela profunda. Sobre éstas, colocamos los chorizos, la morcilla, la punta de jamón y la panceta. Añadimos la cebolla partida por la mitad, los dientes de ajo y la ramita de perejil. Cubrimos con agua pero no excesivamente (que las fabes no naden en el agua).

    Paso 3. Ponemos a fuego medio y cuando comiencen a hervir, bajamos el fuego al mínimo. Iremos retirando la espuma que se va creando en la superficie con una espumadera. A lo largo de toda su cocción, añadiremos agua fría en pequeñas cantidades (2-3 veces) para “asustar” las fabes de manera que siempre mantengan las misma temperatura.

    Paso 4. En una sarten, añadimos un par de cucharadas de aceite y refreimos el pimentón en el aceite. Lo vertemos sobre la fabada cuando esté a mitad de cocción, más o menos a la hora y media. Es importante no mover las fabes con una cuchara  porque estas se pueden romper sino alzar la cazuela y moverla con movimientos giratorios para que el caldo impregne todos los ingredientes. El tiempo de cocción dependerá del tipo de fabes pero aproximádamente llevará unas 2 horas y media/3 horas. Las probaremos para comprobar que están de textura correcta.

    Paso 5. Retiramos del fuego y dejamos reposar a temperatura ambiente al menos 2 horas antes de consumir aunque a mi gusto, este plato gana mucho de un día para otro. Bastará calentarlas a fuego muy lento 20 minutos antes de comerlas.

    Trucos

    • Podemos sustituir la panceta por costilla salada que pondremos en remojo para desalarla durante el mismo tiempo que las fabes cambiándole el agua un par de veces.
    • Depende de los comensales, podemos retirar la cebolla, la punta de jamón y el perejil antes de servir.
    • Si queremos aligerar de grasa la fabada, podemos darle un hervor previo al chorizo y a la morcilla y añadirlo a las fabes posteriormente.
  • Aceitunas aliñadas “de antojo”

    Casi 5 meses esperando a los antojos y estos siguen sin aparecer… ¿será un mito eso de los antojos de mitad de noche, de las combinaciones extrambóticas y de esas preferencias que a una le entran en este estado? ¡Seguro que alguien me lo puede confirmar!

    De lo que si estoy segura es que mi madre debió hartarse de aceitunas en el suyo, que me consta que sí, para haberme transmitido ese afán por las aceitunas de todas clases, colores y sabores. ¡Las devoro todas! Y ahora, pues he encontrado la excusa para no privarme de ellas. Estas contienen todos los aminoácidos esenciales así como minerales como el cálcio, hierro y vitaminas (promitamina A, C y tiamina). También estimulan los procesos digestivos y aportan fibra. Además en España podemos presumir de tener una extensa produción y una gran variedad de ellas; y es que estamos en cabeza de los países exportadores.

    Hoy os presento unas Aceitunas Negras Aliñadas que se preparan en un periquete y son un aperitivo de “picar y no parar”. Más vale que a “mi niña” le gusten las aceitunas, si o si, porque en mi casa no van a faltar…  Estas de hoy, ¡Son Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 200 gr de aceitunas negras (con o sin hueso)
    • 1 cebolleta pequeña
    • 1 cucharada de pimentón (dulce o agridulce)
    • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen
    • 1 cucharadita de vinagre de Jeréz.

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Picamos la cebollita en cuadraditos pequeños. Si está es picante, la pondremos en remojo con agua y sal durante 10-20 minutos para rebajarle el picante.

    Paso 2. En un bol, colocamos las aceitunas escurridas y sobre ellas, la cebolleta picada. Espolvoreamos con pimentón y aliñamos con el aceite de oliva y el vinagre.

    Paso 3. Mezclamos bien para que las aceitunas se impregnen bien y dejamos macerar un rato antes de consumir.

    Trucos

  • Ensalada de pollo y aguacate

    ¡Las ensaladas también son para el invierno! Sólo necesitamos adaptar un poco los ingredientes a aquellos disponibles en el mercado y con un poquito de imaginación, conseguiremos unas ensaladas sabrosas que bien sirven como un entrante o como un acompañamiento de un plato de carne o pescado.

    Esta Ensalada de Pollo y Aguacate resulta tan sencilla como rica. Para enriquecer una ensalada, yo recurro muy a menudo a la pechuga de pollo que suelo tener congelada en paquetitos individuales y que descongelo según voy necesitando. De esta manera se combinan las hortalizas con la proteinas, y añadiéndole los lácteos con el queso en trocitos, ¡no me digáis que no resulta de lo más apetecible y nutritiva!

    Cuatro pasos resumen su preparación exprés, y variaciones, tantas como nuestro frigorífico dé de sí… en definitiva, una receta esencia de ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas

    • 1 pechuga de pollo picada
    • 1 aguacate
    • 50 gr de queso tierno cortado en taquitos
    • Aceitunas negras sin hueso
    • 1 puñado de nueces
    • Lechuga
    • Aceite de oliva
    • Sal y pimienta

    Ingredientes para el aliño

    • 1 cucharada de miel
    • 1 cucharada de mostaza
    • 5 cucharadas de aceite de oliva
    • 2 cucharadas de vinagre de Módena

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Lavamos la lechuga bajo el chorro de agua y dejamos en remojo 5 minutos. Escurrimos y la picamos para poner en la base de la fuente. Pelamos el aguacate y lo troceamos al igual que las aceitunas.

    Paso 2. Vertemos en una sartén un par de cucharadas de aceite y cuando éste esté humeante, salteamos el pollo picado hasta que se dore. Salpimentamos.

    Paso 3. Sobre las hojas de lechuga, colocamos el aguacate troceado y espolvoreamos la sal fina. Sobre ellos, las aceitunas, el queso, las aceitunas, las nueces y el pollo.

    Paso 4. Para preparar el aliño, mezclamos todos los ingredientes y batimos con un tenedor para emulsionarlo. Serviremos sobre la ensalada justo en el momento de consumir.

    Trucos

    • Podemos dejar la ensalada preparada con antelación pero el aguacate debemos prepararlo en el último momento o sino se ennegrecerá. El aliño también se añadirá al final.
    • El tipo de queso a usar puede ser a nuestra elección aunque uno tierno es más conveniente tipo queso fresco, mozarella fresca o queso feta.
  • Frixuelos rellenos de Compota de manzana a la Sidra

    Hay ciertas regiones de España con las que todos simpatizamos, bien sea por su gente, sus paisajes o por su gastronomía. Asturias es una de ellas. Particularmente muy querida por mí ya que unas de mis mejores amigas de mi época universitaria es asturiana y todos los años que convivimos juntas, me hizo incluso encariñarme más con ella si cabe.

    Ella siempre me hablaba de los frixuelos de su “güela” y en una de nuestras escapadas a su tierra, tuve la ocasión de probarlos y efectivamente, ¡eran de 10¡, como su abuela, cocinera de los pies a la cabeza a la que no se le resiste ningun plato asturiano que se precie.

    Por todo ello, ni me lo he pensado dos veces, tenía que participar en  la cita del Concurso Saborea Asturias que mi amiga Noelia de La Cucharina Mágica ha organizado con motivo de su primer añito del blog ¡Muchas Felicidades y que sean muchos más!  Además, cuenta como patrocinadores excepcionales al Hotel Villa Marrón, Productos El Cuco  y Sidras Trabanco.

    La receta escogida son unos Frixuelos rellenos de Compota de Manzana a la Sidra.  Los frixuelos, estos preparados según la receta de “Güela”, son un postre típico asturiano preparado a base de leche, harina y huevos, similar a los crêpes. Aunque se pueden tomar sólos, he decidido rellenarlos de una compota de manzana preparada con sidra natural asturiana, haciéndo honor a esta bebida tan asturiana que le aporta un sabor exquisito. No os preocupéis… que a pesar de parecer una receta sofisticada, sigue teniéndo el merecido colofón de ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas 

    • ½ litro de leche templada
    • 2 huevos
    • 1 tazón y medio de harina
    • 2 cucharadas de azúcar
    • 1 cucharadita de café de levadura
    • 1 pizca de sal
    • Azúcar glass para decorar

    Ingredientes para la compota de manzana a la sidra

    • 4-5 manzanas
    • 1 vaso de sidra natural
    • 4 cucharadas de agua
    • 2 cucharadas de azúcar
    • Canela en rama

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Vertemos en el vaso de la batidora los huevos, la leche, la harina mezclada con la levadura, el azúcar y una pizca de sal. Batimos enérgicamente y dejamos reposar mientras preparamos la compota.

    Paso 2. En una cazuela pequeña, añadimos las 4 cucharadas de agua junto con el azúcar y ponemos a hervir junto con la ramita de canela. Veremos que el azúcar empieza a hacer burbujitas y se va formando un almibar. Pelamos las manzanas y las descorazonamos.  Las cortamos en trocitos pequeños más o menos del mismo tamaño para que se cocinen todos al mismo tiempo y los añadimos a la cazuela. Vertemos la sidra sobre las manzanas y dejaremos hervir a fuego medio hasta que la manzana esté blandita y el líquido se vaya consumiendo. Aproximádamente necesitará unos 30 minutos. Según la manzana vaya adquiriendo un textura blanda, podemos ir chafándola con el tenedor hasta obtener una crema uniforme. Retiramos la ramita de canela.

    Paso 3. Escogemos una sartén del tamaño que deseemos los frixuelos. Muy importante es que ésta sea antiaderente para no tener complicaciones al darle la vuelta. Vertemos unas gotas de aceite y añadimos una cucharada de la masa hasta que cubra el fondo de la sartén moviéndo la sartén para que la masa se desplace por toda la superficie.  Cuando vemos que se puede despegar fácilmente, le daremos la vuelta con ayuda de una pala y los cuajaremos por el otro lado. No los doraremos demsiado porque eso lo haremos en el horno. Retiramos a un plato. Continuamos con el proceso hasta tener todos los frixuelos listos.

    Paso 4. Para rellenar los frixuelos y que éstos queden todos del mismo tamaño, una vez cuajados y colocando un plato encima como platillas, recortaremos con un cuchillo afilado los bordes. Los extendemos sobre la encimera limpia y colocamos en el centro  de cada uno, una cucharada de compota. Cerraremos por la mitad precintándolos con un tenedor como si de empanadillas se tratasen.

    Paso 5. Cubrimos la bandeja de horno con papel antiaderente y colocamos los frixuelos sobre ella. Introducimos en el horno a altura media con el grill encendido hasta que se hayan dorado ligeramente. Espolvorearemos azúcar glass antes de servir.

    Trucos

    • No es recomendable hacer con batidora eléctrica la compota ya que conseguiremos un puré demasiado claro como para rellenar los frixuelos.
    • La compota la podemos conservar en el frigorífico en un frasco cerrado varios días y es un acompañante riquísimo para carnes de cerdo.
    • Si los preparamos con antelación, la parte de horno es preferible hacerla en el último momento para consumirlos calientes.
  • Bienmesabe- Cazón en adobo

    Es bueno trasladarse en pleno otoño con la cocina a nuestros recuerdos culinarios veraniegos. Y es que no sólo con las fotografías podemos evocar buenos momentos, ¡también con el paladar! Así que para todos aquellos veraneantes del Sur de España, va esta receta de Bienmesabe o Cazón en Adobo.

    Hacerla en casa es muy sencillo, sin embargo, no tan sencillo es encontrar un cazón de la misma calidad del consumido por allí abajo porque lo que, al menos tienden a vender en Madrid como cazón, es la tintoreta, de apariencia similar pero no de sabor ni textura. Todos son de la familia del tiburón pero difieren mucho en calidad.  Mi consejo: confiar en un buen pescadero que no os dé gato por liebre, quiero decir, tintoreta u otro por cazón, y saldréis encantados con el resultado.

    En Es Pan Comido, contáis ya con una receta de receta de Cazón guisado al azafrán, que es otra manera de consumirlo. Frito y acompañado de unos pimientos asados aliñados, que ahora es temporada, resulta una cena de excepción. Además se trata de un pescado muy apropiado para los niños pues no tienen que pelearse con sus espinas. Y la receta, ni hace falta decir, que ¡Es Pan Comido!

    Ingredientes para 4 personas 

    • ½ kg de cazón cortado en rodajas
    • 2 dientes de ajo
    • 1 cucharadita pequeña de orégano
    • 1 cucharadita pequeña de pimentón dulce
    • 1 cucharadita de sal
    • 1/2 cucharadita de comino en grano
    • Vinagre blanco o de Jerez
    • Harina
    • Aceite de oliva
    • Sal

    Cómo lo preparamos

    Paso 1. Colocamos el cazón en una fuente profunda o en un bol. Espolvoreamos las especies (orégano, pimentón y comino), el ajo picado y la sal . Cubrimos con el vinagre para que lo cubra por completo. Movemos los trozos para que se impregnen bien con el adobo. Dejaremos reposar al menos unas cuatro horas. Cuanto más tiempo repose, más sabor cogerá, según gustos.

    Paso 2. En el momento de consumir, lo dejaremos en un escurridor para que suelte todo el exceso de vinagre y además lo secaremos con abundante papel de cocina. Es importante secarlo muy bien o el pescado estará demasiado humedo y no conseguiremos una buena fritura. Enharinamos el pescado, bien en rodajas enteras o en taquitos, según prefiráis.

    Paso 3. Llenamos la sartén con abundante aceite de oliva y ponemos a calentar. Cuando éste esté humeante, añadimos el pescado  enharinado sacudiéndolo antes de meterlo en la sartén para que no tenga exceso de harina. En cuanto coja color, retiramos a una fuente lista con papel de cocina para evitar que el pescado absorba aceite en exceso.

    Paso 4. Consumiremos recién frito porque al recalentarlo su fritura pierde la textura crujiente.

    Trucos

    • Es importante que al freírlo, empleemos una sartén con abundante aceite y no la llenemos con demasiado cantidad, es preferible hacerlo en varias tandas, porque sino el aceite baja mucho de temperatura y es cuando el pescado absorbe demasiado aceite.
    • Podemos consumirlo en rodajas manteniendo su espina central que cada uno desechará al comer, o en taquitos pequeños habiéndole quitamos nosotros su espina antes de freirlo.